Movimiento Scout
El Método Educativo Scout
Se define como un sistema de autoeducación
progresiva basado en:
·
Una Promesa y una Ley
·
Una educación por la acción
·
Una vida en pequeños grupos
·
Unos programas progresivos y atrayentes basados en
los centros de interés de los participantes, y además en:
·
Aprendizaje a través del servicio
·
Vida en la naturaleza
Todos estos elementos están ineludiblemente
impregnados de lo que denominamos "Espíritu Scout": Conjunto de
principios establecidos por Baden Powell y definidos por la tradición y
evolución del Movimiento Scout. El Espíritu Scout impulsa a
la persona a trascender la realidad de cada día y a comprometerse
personal y libremente con los ideales y valores sobre los que construir un
mundo más justo. Su esencia se encuentra formulada en la Promesa y la Ley
Scout.
1. La Promesa y la Ley scouts: educación en los
valores
Por medio de la Promesa y la Ley, el joven
establece libremente un compromiso personal con un código de conducta
determinado y acepta, ante un grupo de compañeros, esa responsabilidad.
La Promesa scout consiste en la invitación personal
a cada niño/a o joven, en un determinado momento de su progresión, a
comprometerse libremente ante sus compañeros a hacer todo lo que de él dependa
por cumplir la Ley Scout.
En la Promesa se ponen de manifiesto además unos
compromisos fundamentales que cada scout asume de manera personal y que son:
Ö
Un Compromiso Social. Lo que supone participar en
el desarrollo de la sociedad, dentro del respeto a la dignidad de la persona,
el fomento de la paz, la compresión y la cooperación entre los pueblos a nivel
local, nacional e internacional, y el respeto a la integridad de la Naturaleza.
Ö
Un Compromiso Espiritual. Que implica tomar
conciencia de la vertiente espiritual de la vida. Ahora bien, si se adopta una
creencia concreta, el scout la asume consecuentemente y la pone en práctica en
su día a día.
Ö
Un Compromiso Personal. Para convertirse en el
artífice y protagonista de su propio crecimiento, desarrollando la capacidad
crítica y un sentido personal de responsabilidad y autoexigencia.
Ö
La identificación permanente con estos valores
éticos y el esfuerzo continuo para vivir de acuerdo con estos ideales, en la
medida de sus posibilidades ("haré cuanto de mí dependa") son un
instrumento muy importante en el desarrollo de los jóvenes.
Ö
La Ley scout es un instrumento educativo. A
través de ésta se exponen de forma positiva, con un lenguaje sencillo,
comprensible para todas las edades, los principios que nos guían y conforman,
el estilo de vida a seguir por quienes asumen la Promesa.
Ö
Desde los inicios del Movimiento, los instrumentos
básicos para la formulación de los Principios Scouts de una forma comprensible
y atractiva para los jóvenes han sido la Promesa y la Ley, que deben existir en
todas las Asociaciones scouts.
La Promesa y la Ley originales son una fuente de
inspiración puesto que comprenden los fundamentos del Movimiento. Sin embargo,
debe ponerse énfasis en que la Promesa y la Ley originales fueron escritas para
los jóvenes de Inglaterra a principios del siglo XX. Cada asociación
nacional de la O.M.M.S. en general, y la Federación ASDE en particular, deben
asegurarse de que su Promesa y su Ley estén formuladas en un lenguaje moderno y
adaptadas a su cultura y civilización específicas, manteniendo al mismo tiempo
fidelidad a los fundamentos.
Con el fin de asegurarse que esta diversidad de
expresiones no afecte la unidad del Movimiento y la fidelidad a sus
fundamentos, cuando las asociaciones nacionales, y por tanto la Federación
ASDE, definan o modifiquen los textos de la Promesa y de la Ley, la nueva
redacción debe ser sometida a aprobación por parte de la Organización
Mundial.
2. La educación a través de la acción: el Proyecto,
el juego, etc.
Otro componente esencial de nuestro método es
la educación activa. El aprendizaje por descubrimiento propone experiencias
personales que ayudan a consolidar e interiorizar los conocimientos. Se
reemplaza:
la norma impuesta por la norma descubierta,
la disciplina exterior por la disciplina interior,
la pasividad por la creatividad.
Nuestro método pone en práctica la educación por la
acción mediante la aplicación de la Pedagogía o Técnica del Proyecto y el
empleo del Juego Scout, principalmente.
La Técnica del Proyecto constituye una herramienta
muy útil en nuestro tipo de educación activa. Consiste en que los
scouts ideen, elijan, planifiquen, realicen y revisen una gran actividad o
proyecto en común junto con los educadores scouts o scouters. Este tipo
de actividad propicia, de una manera significativa, su propia autoformación,
permitiéndoles adquirir los conocimientos, habilidades y actitudes programados.
Obviamente, la aplicación de esta técnica de proyectos varía mucho entre unas
edades y otras, por lo que posee una significación diferente en cada una de las
ramas.
El Juego, por otra parte, optimiza las
oportunidades de experimentar, aventurar, imaginar, soñar, proyectar,
construir, crear y recrear la realidad. El juego es una ocasión para lograr un
aprendizaje significativo. En el juego, el joven desempeñará papeles diversos,
descubrirá reglas, se asociará con otros, asumirá responsabilidades, medirá
fuerzas, disfrutará triunfos, aprenderá a perder, evaluará sus aciertos y sus
errores.
3. La vida en pequeños grupos: organización de la
sección (órganos de decisión, gestión, etc.)
Un factor fundamental del método es la pertenencia
a pequeños grupos de jóvenes de edad similar. Estos equipos de iguales aceleran
la socialización, identifican a sus miembros con los objetivos comunes, enseñan
a establecer vínculos profundos con otras personas, entregan responsabilidades
progresivas, dan confianza en uno mismo y crean un espacio educativo
privilegiado para crecer y desarrollarse.
Existen órganos de gobierno y espacios de
participación (asambleas y consejos) que enseñan a administrar las
discrepancias y a obtener los consensos, organismos de toma de decisiones
colectivas e individuales, equipos ejecutivos que impulsan a la acción y logran
que las cosas funcionen. Se integran la convivencia, la democracia y la
eficiencia.
La cantidad, tamaño y nombre de estas estructuras
responden a las necesidades planteadas por las características del joven en las
distintas etapas de su desarrollo.
Los educadores animan a descubrir, permiten
establecer relaciones horizontales de cooperación para el aprendizaje,
facilitan el diálogo generacional y demuestran que el poder y la autoridad se
pueden ejercitar al servicio de la libertad de los que se educa o dirige. Con
el trabajo en equipo, los niños y jóvenes desarrollan sus habilidades sociales,
aprenden a trabajar por un fin común y a distribuir y organizar las tareas.
4. Programas progresivos y atrayentes: progresión,
marco simbólico de las ramas, etc.
La expresión más visible y atrayente del método
scout es su variado programa de actividades, las cuales deben adecuarse a los
intereses de los scouts. Estas actividades permiten a los jóvenes tener
experiencias personales que les conducen al logro de los objetivos que el
Movimiento scout propone para las distintas etapas de su crecimiento. Las
actividades propuestas contienen desafíos que estimulan al joven a superarse,
despiertan su interés y permiten un aprendizaje efectivo.
El método presenta un conjunto de elementos
simbólicos que incorporan la riqueza de los signos creando un marco de
referencia propio. Estos símbolos motivadores estimulan la imaginación,
cohesionan en torno a los objetivos compartidos, dan sentido de pertenencia a
un grupo de iguales y brindan paradigmas que se ofrecen como modelos a imitar.
El marco simbólico propio de la Sección se adapta a la capacidad imaginativa y
a las necesidades de identificación de cada edad.
El crecimiento progresivo del joven es destacado a
través de diversos actos que conmemoran su historia personal y la tradición
común, y que expresan la alegría de la comunidad por el avance de cada uno de
sus integrantes. A través de las ceremonias se renueva el sentido del símbolo,
se refuerza la unidad del grupo y se crea el ambiente propicio para reflexionar
sobre los valores.
5. Aprendizaje a través del servicio
Como expresión de los principios sociales del
Movimiento, el método scout propicia que los jóvenes asuman una actitud
solidaria, realicen acciones concretas de servicio y se integren progresivamente
en el desarrollo de sus comunidades.
El servicio es una forma de explorar la realidad,
de conocerse a sí mismo, de descubrir otras dimensiones culturales, de aprender
a respetar a los otros, de experimentar la aceptación del medio social, de
construir la autoimagen y de estimular la iniciativa por cambiar y mejorar la
vida en común.
6. Vida en la naturaleza
La vida al aire libre es un medio privilegiado para
las actividades scouts. Los desafíos que la naturaleza presenta permiten a los
jóvenes desarrollar sus capacidades físicas, mantener y fortalecer su salud,
desplegar sus aptitudes creativas, ejercer espontáneamente su libertad, crear
vínculos profundos con otros jóvenes, comprender las exigencias básicas de la
vida en sociedad, valorar el mundo, formar sus conceptos estéticos, descubrir y
maravillarse ante la perfección del Universo.
Además, el conocimiento y el respeto del medio
natural deben hacerse extensibles a los medios rural y urbano en los que se
encuentran los Grupos scouts.