![]() |
Haga click para publicitar en Alipso.com |
| Buscando Secundarios
| Universidades
| Carreras
| Test
Orientación Vocacional | Medios
| Profesores particulares
| Institutos
| Campus Material Monografias | Exámenes Secundarios | Exámenes Universitarios | Enlaces | Enviar material | Diversión Postales | Humor | Descargas | Juegos Comunidad Foros | Institucional Publicite | En su sitio | Contáctese Cursos en Buenos Aires Cursos de Informática | Cursos de apoyo al CBC | Carreras y Cursos de Diseño, Comunicación, Arte y Fotografía |
|
|
Imprimir apunte |
Recomendar a un amigo |
Recordarme el recurso |
|
Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Origen y formación de la lengua castellana: Agregado: 12 de ABRIL de 2000 | Palabras: 1371 | Votar! | 1 voto | Promedio: Categoría: Apuntes y Monografías > Literatura > |
|
Origen y formación de la lengua
castellana
Primitivos
Pobladores de la Península Ibérica
En el siglo III a. C. la Península Ibérica es invadida por los romanos.
Con respecto a la época anterior a este acontecimiento, parece seguro que
existieron en tiempos remotos dos núcleos de pobladores: el cántabropirenaico
al norte, del cual descienden los vascos, y el mediterráneo al sur, del
cual descienden los íberos. A éstos se les debe el nombre de la Península.
También podemos encontrar, al sudoeste, a los tartesios cuyo origen es
desconocido.
Otros pueblos se establecieron en la Península; así los Fenicios,
quienes en 1100 a. C. fundaron Gadir, actual Cádiz.
Los toponímicos, nombres geográficos, nos ayudan a conocer qué otros
pueblos que habitaron las distintas regiones. Los cartagineses fundaron Cartagena,
Mahón. Hispania parece ser nombre cartaginés.
Son de origen griego los nombres Alicante, Ampurias, Rosas. El arte ibérico
demuestra haber estado también con la civilización griega.
De origen ligur quedan toponímicos con sufijos característicos (- asco,
- osco, - usco, - ona y otros): Barcelona, Viascón, Biosca, Tarascón, Peñasco.
Los celtas, pueblo del centro de Europa que debieron de invadir la zona
central de Aragón, se juntaron con los íberos y formaron los celtibéricos. Son
toponímicos celtas, entre otros, los compuestos con sufijo briga, sego, segi: Coimbra
(de Coimbriga), Segovia, Sigüeya.
Algunos Nombres geográficos tienen sufijos vascuences, como berri,
erri, gorri: Javier, Javierre, Esquerra, Lascuarre, etc.
Sustratos
Prerromanos
Se denomina sustrato lingüístico a la subsistencia en una
lengua de hábitos fonéticos, morfológicos o sintácticos de otra desaparecida
después de un largo período de bilingüismo. El dominio romano en la península
trae como consecuencia la desaparición de las lenguas indígenas, excepto el
vascuence; pero algunas de sus características quedan como sustrato en el
español. Por ejemplo la pérdida de la f inicial latina en determinadas
condiciones (formica: hormiga: filiu: hijo). En castellano en la Edad
Media la f
se convirtió en h aspirada, sonido que posteriormente desaparece. Este proceso
parece deberse a influencias vascuences ya que esta lengua no tenía f. En el
vocabulario existen algunas palabras de origen celta: ascua, pizarra, guijarro, becerro,
cencerro, bizarro, izquierdo. Parecen también indígenas: barro,
légamo, manteca, nava.
En la morfología aparecen algunos sufijos ibéricos o vascos: - orro,
-arro, -urro (baturro, buharro). De origen ligur es -asco: peñasco,
borrasca. Del celta proviene -iego: andariego.
El
castellano o español
La reconquista de España se realiza de norte a sur. A
medida que se van ganando territorios lo árabes van consolidándose diversos
reinos que aspiran a la hegemonía sobre todos los estados cristianos. Así
Asturias, Navarro, León. Sin coincidir con toda la jurisdicción política,
también en el primitivo romance aparecen rasgos diferenciales hasta constituir
dialectos.
Hasta el siglo IX comienza a destacarse una región
fortificada, Castiella y a extenderse sobre la meseta de Burgos hasta el sur
del río Duero. En el siglo XI Castilla logra igualar el poderío de otros
reinos, como Leon y Navarra, al tiempo que se destacan los rasgos distintivos
del castellano en contraposición a otros dialectos (leonés, aragonés, etc.). En
los siglos siguientes continúa hacia el sur la expansión de Castiella hasta que
en el siglo XV se unifica la Península con la unión de las coronas de Castilla
y Aragón (reyes católicos) y se expulsa definitivamente a los árabes del reino
de Granada (1492).
También se produce la unificación lingüística, pues el
castellano, que tiene ya una rica literatura, prevalece sobre los otros
dialectos peninsulares como lengua de cultura. Como el castellano se convierte
de este modo en el idioma nacional de España, desde el siglo XVI se llama
también lengua española.
Los primeros documentos que se escribieron en romance
están en dialecto navarro-aragonés: son las Glosas Emilianenses y las Glosas
Silenses (siglo X). En textos religiosos latinos aparece traducidas
algunas palabras y frases de significado desconocido por los monjes que las
consultaban.
Difusión
de la lengua española
La lengua española
o castellana se habla en España, donde es el idioma oficial. Hay algunas
regiones bilingües, como Cataluña, Galicia y el país vasco, donde el
español coexiste con el idioma
regional. Fuera de la Península el español se habla en México, América del
Central y América del Sur, excepto Brasil, Guayanas y algunas islas del Caribe;
en Cuba, Santo Domino y Puerto Rico, en el S.O. De Estados Unidos y en las
Filipinas.
Además lo hablan los judíos sefardíes dispersos en
distintos lugares, especialmente la Península Balcánica, después de su
expulsión de España en el siglo XV.
El español es la lengua romance de mayor extensión y de
mayor cantidad de habitantes.
La importancia
del castellano en 1492
La unión de las coronas de
Castilla y Aragón en las personas de Isabel y Fernando, dio el impulso final a
la Reconquista. La fecha de 1492 coincide con la conquista del reino nazarí de
Granada y el descubrimiento de América. Hasta el siglo XVIII el castellano no
se convertía en lengua oficial de la nación española. Pero el descubrimiento de
América, y su posterior colonización por parte de Castilla, extendió el
castellano a lenguas americanas.
Lenguas
Romances
El origen de las lenguas
romances se produce después de la caída del Imperio Romano en el siglo V. La
decadencia generalizada de la cultura y el aislamiento de las distintas
regiones dominadas por Roma favorecieron que en cada área la lengua hablada
evolucionara rápidamente y de manera independiente.
Las Lenguas
Romances son un conjunto de lenguas
modernas que proceden del latín y hablan unos 400 millones de personas. Constituyen
el grupo más difundido de la familia indoeuropea y forman parte de la subfamilia itálica. Todas ellas son una
evolución del latín vulgar hablado en la época tardía del Imperio romano y su
separación del tronco común comienza a manifestarse entre los siglos V al IX.
Las diversas escuelas
lingüísticas subdividen el grupo de acuerdo con criterios diversos, tanto
lingüísticos como geográficos. La clasificación más divulgada es la siguiente:
1) insular, el sardo (hablado en Cerdeña y autónomo de otras lenguas
románicas desde tiempos muy tempranos); 2) continentales, balcánico —el rumano y el
dálmata hoy desaparecido—, europeas occidentales —italiano, español
que incluye el ladino o judeo-español y el mozárabe, portugués, francés,
provenzal u occitano, catalán (hablado en Cataluña, Baleares, Valencia y
Andorra), gallego y el conjunto retorrománico (romanche de Suiza, ladino y
friulano del norte de Italia)
Las lenguas romances son habladas en
el sur de Europa desde el Atlántico, por el oeste, hasta el Mar Negro, en el
este. El portugués, la más occidental, se habla en Portugal, Brasil, en Angola,
Mozambique y Guinea y en puntos del lejano oriente. Muy vinculado en sus orígenes
al portugués está el gallego, que siguió en su evolución un cambio distinto a
partir de la Baja Edad Media debido a que circunstancias históricas separaron
Galicia de Portugal. El español - también llamado castellano - es hablado en
España, en la antigua colonia española de Guinea Ecuatorial, por importantes
minorías en los Estados Unidos y en
muchas naciones americanas. El catalán y sus dialectos se habla en las regiones
españolas de Cataluña, Valencia e islas Baleares.
El francés tiene su principal asiento
en Francia, pero es también la lengua de las comunidades suizas, belgas y de la
provincia canadiense de Quebec; numerosos países africanos y del lejano oriente
lo usan como lengua en sus relaciones internacionales.
El provenzal y franco - provenzal del
sur de Francia se hallan tan influidos por el francés que constituyen ya
propiamente dialectos de esta lengua.
El retorromano lo hablan comunidades suizas y del norte de Italia. El
italiano posee muchos dialectos, pero su lengua literaria se basó desde el
siglo XIV y XV en el toscano, la lengua de Florencia. El sardo se emplea en
Cerdeña. El rumano es la lengua oficial de Rumania, pero la hablan también
poblaciones de Rusia, Yugoslavia, Bulgaria, Grecia y Albania. El dálmata,
hablado en tiempos antiguos en la costa Adriático, es una lengua muerta desde
el siglo XVIII.
| ||||
| X | ||||