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Origenes de la biologia celular

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    ORGENES DE LA BIOLOGA CELULAR Y MOLECULAR

    LOS PRIMEROS PASOS

    Desde hace muchsimos aos, tantos que no podra precisarse el momento exacto, el hombre busca descubrir un orden para el Universo y ubicarse a s mismo dentro de ese orden. Es la bsqueda de un lugar en esa vastedad la que origin fbulas, mitos y leyendas que asignaban a uno o varios dioses la creacin y el mantenimiento de todo lo existente. Es esa misma bsqueda, casi desesperada, la que anim a muchos hombres a cuestionar estas explicaciones y encontrar otras, que no delegaran el poder de la existencia - en definitiva, de la vida y la muerte - en fuerzas sobrenaturales o seres mitolgicos. La Grecia antigua nos da cuenta de ese esfuerzo por encontrar, desde el quehacer filosfico, las respuestas a viejas y nuevas preguntas.

    Segn lo que nos ha llegado a travs de la tradicin escrita, son los filsofos griegos los primeros que, cuestionando el contenido de los mitos y creencias, dedicaron sus esfuerzos a descubrir cierto orden y principios unificadores de todas las cosas, que explicaran tanto su origen como su permanencia.

    Esta tradicin tuvo su continuidad, a lo largo de la historia posterior, en los trabajos de numerosos pensadores. Entre ellos se destacan los de los eruditos musulmanes, cuyo mximo esplendor se concret en los siglos X y XI.

    Estos hombres no slo contribuyeron a difundir la obra de los griegos que los precedieron, sino que hicieron aportes propios al saber mdico - naturalista de su poca. Sin embargo, es al influjo de las visiones mecanicistas que surgieron en la Europa del siglo XVII, cuando nacieron los principios de lo que conocemos como ciencia moderna.

    Es en ese momento cuando hombres de la talla del astrnomo italiano Galileo Galilei (1564-1642), del filsofo francs Ren Descartes (1596- 1727) y muchos otros, proponen determinados mtodos, tanto del pensamiento como de la accin, destinados a fundamentar experimental y racionalmente las ideas sobre el Universo.

    El surgimiento y consolidacin de la ciencia experimental constituye, sin lugar a dudas, uno de los grandes logros de la humanidad. Fundamentalmente por dos razones: por lo que implica para el hombre sentirse capaz de explicar y predecir los fenmenos naturales y no atarse a los caprichos de algn ente sobrenatural y por lo que ese conocimiento y prediccin implican para el mejoramiento de las condiciones de vida de la humanidad, al convertirse en poderosas herramientas para modificar la realidad natural.

    Estos hechos son reflejados en las siguientes palabras del cientfico y divulgador de las ciencias Bertrand Russell (1872-1970): Ciento cincuenta aos de ciencia han resultado ms explosivos que cinco mil aos de cultura precientfica.

    La cultura cientfica retom y desarroll muchas de las ideas de los griegos que haban quedado en el olvido durante el dilatado perodo de la Edad Media, que afect a toda la cultura de occidente durante casi mil aos. Una de estas ideas es la existencia de ciertas unidades fundamentales - un principio comn de estructura- cuyo conocimiento, nos permitira acceder al principio ordenador de todas las cosas. Para las ciencias de la naturaleza, la posibilidad de ubicar fsicamente las unidades mnimas donde se manifestaran las propiedades de un determinado sistema, fue un poderoso acicate de cuya mano naci un sinnmero de programas de investigacin.

    Cualquier estructura material, por ms compleja que fuera, poda, segn esta visin, desmontarse en sus constituyentes ms ntimos a fin de estudiarlos por separado. El estudio de cada uno de ellos y el conocimiento de la forma en que se produca el montaje de los mismos para dar como resultado el sistema completo, permitira elucidar los misterios ms profundos de la naturaleza.

    Ren Descartes fue uno de los primeros y mximos exponentes de esta visin que recibi el nombre de mecanicismo, debido a que en ella se asimilaban los sistemas vivos a las mquinas, cuyo conocimiento poda ser deducido del estudio de cada una de sus partes. Descartes fue tambin quien propuso una forma de pensamiento que, segn l, dara los mejores resultados en el arte de conocer la naturaleza. Se denomin la duda metdica, ya que consista en dudar permanentemente de las evidencias, sometiendo a la crtica recurrente todo conocimiento alcanzado.

    La duda cartesiana fue considerada la mejor forma de protegerse del dogmatismo. Aunque Descartes no recurri con demasiada frecuencia a la contrastacin experimental de sus afirmaciones, la forma mecanicista de pensar el mundo natural y el mtodo crtico cartesianos se erigieron como las formas ms aceptadas destinadas a conocer cientficamente la realidad. Esta corriente de pensamiento se conoce como racionalista, ya que confiaba plenamente en los mtodos del razonamiento, como herramientas reveladoras de las verdades en los ms diversos campos del conocimiento.

    La bsqueda y caracterizacin de los elementos simples que formaban los sistemas ms complejos, se constituy en un sueo para la ciencia. Persiguiendo ese sueo nacieron los modelos de tomos y molculas, constituyentes elementales de toda la materia.

    El conocimiento de las caractersticas tan particulares de los seres vivos, producto de la extrema complejidad de estos sistemas comparados con los sistemas inertes, no escap del sueo mecanicista. Uno de los problemas principales del pensamiento biolgico de todos los tiempos fue establecer la relacin entre estructura y vida.

    Paralelamente con el despliegue de las propuestas racionalistas - que como dijimos confiaban en la razn como fuente principal del conocimiento -, creca otra corriente dentro de los naturalistas. La misma se amparaba en los mtodos experimentales que ya dominaban el campo de los conocimientos en fsica desde los trabajos pioneros de Galileo Galilei. El esfuerzo, por tanto, se fue volcando paulatinamente a fundamentar los conocimientos en la observacin y la experimentacin. Esta nueva corriente se conoce como empirista. De la asociacin entre las corrientes racionalista y empirista - pese a los enfrentamientos que solan darse entre ambas- empezaron a tomar forma las primeras ideas sobre la constitucin elemental de los seres vivos.

    DESDE LAS FIBRAS Y LOS GLBULOS A LAS CLULAS

    Pero el tema de la vida superaba en mucho a las posibilidades del mecanicismo de explicarlo haciendo caso omiso de la idea de una fuerza exterior, que infundiera tal propiedad a la materia. Es mismo Descartes que, fiel a su mecanicismo radical, neg la existencia de una fuerza o principio distinto al resto de las fuerzas de la naturaleza para las propiedades de la vida, sostuvo, sin embargo, que la conciencia del hombre responda a una oscura alma racional, no reductible a la composicin material de su cuerpo. As la bsqueda de la estructura elemental se mantiene fuertemente asociada con las posiciones vitalistas, que establecen una dualidad fundamental entre la materia y las propiedades de la vida.

    Los vitalistas suponen que cualquiera sea la estructura que caracteriza la vida, debe adems ser la residencia de un principio vital o una fuerza vital oculta. Nacieron as los modelos que intentaban dar cuenta de la complejidad de la vida en la organizacin de unos pocos constituyentes bsicos dotados de tal fuerza vital. Una de las ideas ms antiguas es la teora fibrilar. Probablemente naci de la observacin de estructuras fibrosas macroscpicas, de las que dieron cuenta mdicos y fisilogos de los siglos anteriores, tales como fibras musculares, venas y nervios.

    Las fibras son concebidas como las partes slidas de los organismos, cuya asociacin da lugar a la formacin de tejidos y rganos. Son las fibras las estructuras donde reside la fuerza vital y por lo tanto portadora de vida, tanto en lo estructural como en lo funcional.

    Sin embargo el sueo cartesiano al que aludamos anteriormente, no permite evadirse de una bsqueda ms y ms profunda hacia el interior de las cosas. Convencidos de que la naturaleza de la materia es infinita y que, detrs de cada estructura ltima debe todava haber otra ms elemental, a la cual puede ser reducida la primera, esa bsqueda no se detuvo.

    Y llev la pregunta de dnde proceden las fibras? La observacin al microscopio de ciertas estructuras globulares, vino a dar una primera respuesta. Naci as la idea del glbulo y el establecimiento de una fuerte corriente globulista complementaria de la teora fibrilar.

    Los globulistas, que basaron sus ideas en las observaciones de microscopistas tan importantes como Marcelo Malpighi (1628 - 1694) o Anton Van Leeuwenhoek (1632 - 1723), no pretendan reemplazar en principio a la fibra como constituyente fundamental de la vida. Simplemente encontraron en estas estructuras globulares, llamadas granuli globuli por Malpighi y glbulos protusados por Leeuwenhoek, el origen de las fibras a las que seguan considerando portadoras de la fuerza vital.

    Las palabras del naturalista alemn Hempel hacia el ao 1819 son, a este respecto, significativas: Antes de hacerse visible cualquier fibra se observa en las sustancias que van a constituirla una formacin esfrica de tamao variable. Estos glbulos flotan en un lquido que, en determinadas circunstancias, parece transformarse asimismo en estas formas, de las que surgen las fibras, que podemos imaginarnos que estn organizadas por el ensartamiento de tales cuerpos.

    Para Hempel, a la manera de las perlas ensartadas en un collar, los glbulos dan lugar a las fibras, ltimas estructuras en las que reside aquello que denominamos vida. A su vez, los glbulos tienen su origen en un lquido indiferenciado.

    De esta manera este pensador cierra el crculo de los orgenes de la estructura viva, partiendo de la homogeneidad de un lquido a la diferenciacin en glbulos y el posterior ensamblado de los mismos formando las fibras.

    Pero para esa misma poca -principios del siglo XIX-, la teora fibrilar empieza a caer en desgracia y a ceder terreno a la teora globular. Esta ltima constituye el primer acercamiento a la teora celular moderna. En forma lenta pero sostenida, las posturas vitalistas fueron quedando relegadas del plano de la investigacin que fue concentrndose en una bsqueda ms orientada a revelar las bases fsicas de la vida que en preguntarse qu era ese algo ms que desvelaba al vitalismo.

    POR FIN, LAS CLULAS

    Resulta interesante volver a considerar aqu que la observacin de estos glbulos es muy anterior al establecimiento de la teora globulista, antecedente inmediato de la teora celular. Normalmente, se asigna el descubrimiento de las clulas a Robert Hooke (1635-1703), que comunica sus observaciones alas Royal Society de Londres en el ao 1667.

    Robert Hooke era un inventor y renombrado naturalista de su poca, que realiz importantes contribuciones, principalmente en el campo de la fsica terica y experimental. Segn relata el mismo, la primera observacin de clulas (nombre que l le dio debido a su parecido con las celdillas de un panal de abejas) la realiz al analizar al microscopio una delgada capa de corcho. Luego extendi esas observaciones a otros vegetales, identificando las mismas estructuras porosas.

    Hoy sabemos que lo que Hooke observaba eran las paredes celulares en tejido muerto y que, debido a esta razn, no contenan nada en su interior. Sin embargo, el propio Hooke hizo observaciones de clulas vivas, identificando un jugo en el interior de dichas celdas, que interpret como parte del sistema de circulacin de savia.

    El descubrimiento de Hooke, que document sus observaciones con dibujos de gran precisin, no obtuvo en su momento mayores comentarios ni inters por parte de los naturalistas, aunque se segua buscando la mnima estructura dotada de vida. Las observaciones del microscopista holands Van Leeuwenhoek son todava anteriores a las de Hooke e incluyen clulas aisladas vivas: espermatozoides, glbulos rojos y hasta bacterias. Estas observaciones tambin fueron recibidas como una curiosidad por el resto de los naturalistas, como un objeto de admiracin, pero carente de importancia para la reflexin cientfica.

    No obstante Leeuwenhoek fue un investigador mimado de su poca, ya que sus cuidadosas observaciones dieron cuenta de un mundo de animalculos microscpicos de los cuales ni siquiera se sospechaba su existencia. De tal grado fue su fama que recibi la visita de la reina Catalina de Rusia y de la reina de Inglaterra a su laboratorio, cosa que en esa poca era considerada una gran deferencia. Pero ni l mismo ni sus contemporneos correlacionaron sus descripciones del mundo microscpico con la existencia de unidades elementales de la vida. Similar fue el caso de otro de los grandes microscopistas como Malpighi, descubridor adems de variadas estructuras en animales y vegetales, algunas de las cuales todava llevan su nombre. Estos hechos demostraran que el mejoramiento de la calidad de las lentes, fue apenas anecdtico en el establecimiento de la teora celular casi dos siglos despus de estas primeras observaciones.

    El destacado bilogo molecular francs Franois Jacob (nacido en 1920) da cuenta de este hecho en la siguiente frase: para que un objeto cientfico sea accesible a la experiencia, no basta con descubrirlo, hace falta, adems, una teora dispuesta a aceptarlo.

    As es que, durante casi todo el siglo XVIII, hubo un gran estancamiento en la descripcin de estructuras microscpicas, que apenas superaron las realizadas por microscopistas del siglo anterior. Coexistieron simultneamente las ideas de clulas (Hooke), fibras (Haller) y vesculas o utrculos (Malpighi). Hacia finales del siglo XVIII y principios del XIX, se evidencia un renovado inters por resolver los enigmas de la naturaleza. Principalmente en Alemania, donde surge una corriente filosfica denominada Naturphilosophie (o filosofa de la naturaleza) que tuvo un gran impacto sobre toda la intelectualidad europea.

    Los defensores de la Naturphilosophie se proponan elaborar una filosofa basada en las enseanzas de la naturaleza y por ello impulsaron con vigor las investigaciones en las distintas ramas de las ciencias naturales. Entre ellas la de los estudios microscpicos.

    Uno de los ms destacados hombres de este movimiento filosfico fue Lorenz Oken (1779 -1851) que, en 1805, concibe a los organismos macroscpicos como constituidos por la fusin de seres primitivos similares a los infusorios. Estos, segn Oken, han perdido su individualidad en favor de una organizacin superior. Tambin supone que estos organismos microscpicos deben ser esfricos debido a consideraciones exclusivamente estticas y en el convencimiento de que deba mantener cierta correspondencia con la forma del planeta.

    Es muy interesante el hecho de que estas consideraciones de Oken son slo especulativas, sin pretensiones de ser corroboradas experimentalmente o por va de la observacin Pero sin duda prepararon el terreno para el surtimiento de la teora celular, ya que proveyeron un marco terico para interpretar las observaciones microscpicas.

    Es as como naturalistas franceses como el botnico Henri J. Dutrochet (1776-1847) o el zologo Felix Dujardin (1801-1860), prcticamente llegan a esbozar la teora celular, asignando a las clulas (que todava reciba diferentes nombres tales como utrculos, vesculas, glbulos, etc.) un carcter de unidad estructural y fisiolgica de los organismos. Dutrochet, denomina sarcode a la sustancia que conforma el interior de las clulas y este constituye el primer antecedente de la descripcin del plasma celular denominado posteriormente protoplasma.

    Pero es en Alemania, donde los herederos directos de la Naturphilosophie, formalizan una verdadera teora celular. Esta teora supera en mucho, debido a su coherencia, a todas las propuestas anteriores y resuelve por el momento el tema de encontrar y caracterizar las unidades fundamentales de la vida.

    LA PRIMERA TEORA CELULAR

    Hacia la dcada de 1830, ya se haban establecido los progresos fundamentales, en los planos de la observacin y terico, que preanunciaban la primera teora celular. Se haba descubierto la organizacin celular de vegetales y de ciertos tejidos animales (Dutrochet y Purkinje, 1801), se haba identificado el ncleo en las clulas vegetales (Robert Brown 1831) y se haba descubierto en el interior de las clulas una sustancia a las que se asignaba el carcter de materia viva: el protoplasma (Dujardin, 1835). Qu ms faltaba para considerar a estos descubrimientos una verdadera teora celular?

    Restaban todava dos cosas fundamentales que an no estaban tericamente resueltas, no haban sido avaladas por observaciones. En primer lugar la generalizacin de la existencia de las clulas para explicar la organizacin de todo el mundo vivo y, en segundo lugar, la determinacin del origen de dichas clulas. Es en ese momento cuando aparecen en escena los nombres de Matas Schleiden (1804 -1881) y de Teodor Schwann (1810 -1882).

    Schleiden era un abogado nacido en Hamburgo que, tardamente, dedic sus esfuerzos a las ciencias naturales. Segn se conoce, padeca de fuertes desequilibrios mentales y tuvo ms de un intento de suicidio, lo que acab con su promisoria carrera de leyes. En 1833 decide cambiar de vida y se anota como alumno en la carrera de medicina de la prestigiosa Universidad de Gotinga. Pero es en 1838, cuando Schleiden, tomando como referencia el descubrimiento del ncleo celular por parte de Robert Brown, se aboca a describir y proponer una funcin para el mismo. De tal grado es la perseverancia en sus observaciones y la precisin que logra que identifica dentro del ncleo al nucleolo.

    Los estudios de Schleiden se basaron siempre en vegetales y, dentro de estos, en la embriologa vegetal o fitognesis. Sus aportes a la teora celular pueden resumirse en tres elementos fundamentales. El primero es el establecimiento de que todos los vegetales estn formados por clulas o dicho de otra forma que la clula vegetal es la unidad elemental constitutiva de la estructura de la planta. El segundo que el crecimiento de los vegetales depende de la generacin de nuevas clulas. El tercero y ltimo es que la clula se origina por diferenciacin de una masa gelatinosa de la cual se organiza primero un nucleolo alrededor del cual se organiza el ncleo celular (que l llam citoblastos) y sobre este ltimo se adapta como un vidrio de reloj a la esfera una vescula que va creciendo paulatinamente.

    A su vez, considera que la reproduccin celular se produce en forma de yuxtaposicin donde una clula se genera dentro de otra.

    Como se deduce de lo dicho, slo la primera es totalmente cierta mientras que la segunda y la tercera son errneas. Sin embargo, lo que importa fundamentalmente para el establecimiento de la teora es el hecho de que, segn la opinin de Schleiden, toda explicacin sobre la gnesis y desarrollo de una planta debe ser reducida a la teora celular.

    Dice: puesto que las clulas orgnicas elementales presentan una marcada individualizacin, y puesto que son la expresin m<s general del concepto de planta, es necesario ante todo estudiar esta clula como el fundamento del mundo vegetal. Schleiden rechaza adems la idea de una fuerza vital y considera que la explicacin del mundo natural debe restringirse a una explicacin del tipo mecanicista fundada en el experimento y la observacin.

    Adelanta asimismo una posicin de tipo evolutivo ya que, en 1842, sostiene que dada la primera clula se abre el camino para la total proliferacin del reino vegetal, que le permite ser edificado mediante la formacin de variedades, subespecies, especies y as sucesivamente en un espacio de tiempo del que no tenemos nocin alguna.

    Adems de sus contribuciones a la teora celular, Schleiden se dedic a la filosofa, disciplina en la que obtiene un doctorado. Publica tambin varias obras teolgicas enmarcadas en la filosofa natural a la que adscriba y, dotado de un espritu prctico muy particular, alienta a Carl Zeiss a montar un taller de ptica donde ms tarde sern fabricados los mejores lentes de aumento de la poca que, an hoy, gozan de enorme prestigio.

    LOS ANIMALES TAMBIN

    Como ya adelantamos, el otro protagonista de esta historia es el zologo alemn Teodor Schwann, un alumno destacado de un famoso naturalista berlins llamado Johannes Mller (1801 -1858) considerado un terico genial y un hbil experimentador. Mller haba, entre otras contribuciones, adelantado el hecho de que la fermentacin se deba a la accin descomponedora de ciertos microorganismos. Esta idea recin se impuso con los aportes de Louis Pasteur (1822 -1895) a mediados del siglo XIX. Su contribucin a la teora celular parte de extender al campo de los animales los descubrimientos hechos por Mattias Schleiden en las plantas. El mismo se dio cuenta tempranamente de este hecho y segn lo relata en el siguiente texto: Un da en que cenaba con M. Schleiden, este ilustre botnico me seal el papel importante que juega el ncleo en el desarrollo de las clulas vegetales. Me acord de inmediato de haber visto un rgano similar en las clulas de la cuerda dorsal, y comprend en el mismo instante la suma importancia que tendra un descubrimiento si llegaba a demostrar que en las clulas de la cuerda dorsal este ncleo juega el mismo papel que el ncleo de las plantas en el desarrollo de las clulas vegetales.

    Como se desprende de la cita, Schwann aceptaba la idea errnea de Schleiden sobre la generacin de las clulas a partir del ncleo. Todava no se haba descubierto la divisin celular, caracterizada por el proceso de divisin del ncleo (cariocinesis) seguido de la divisin del citoplasma (citocinesis). Pero uno de los objetivos declarados de Schwann es demostrar que cada clula y los tejidos que stas forman tienen vida propia. Pretende probar que el organismo es, simplemente, el resultado de una asociacin celular.

    El fin de estas investigaciones es negar el papel ampliamente aceptado de una fuerza vital y explicar la morfognesis de los animales y vegetales por principios mecnicos, sin la intervencin de oscuras fuerzas inmateriales.

    Hasta ese momento, aunque esbozada, todava no se haba universalizado suficientemente la idea de que la clula es la unidad bsica sobre la que se apoya cualquier manifestacin de vida. Sin embargo, la nueva teora sirvi como marco general para un extenso y fecundo programa de investigacin en fisiologa y anatoma que gan a los crculos mdicos de la poca. De esta forma, rpidamente surgen una serie de tratados en estas disciplinas que terminan por establecer la universalidad de la constitucin de los seres vivos.

    No ocurri lo mismo en el mbito de la educacin donde, hasta la ltima dcada del siglo XIX, todava el concepto de la organizacin celular todo el mundo vivo no se reflejaba en los libros de texto de la enseanza media y universitaria, especialmente fuera de Alemania. Algunos historiadores de las ciencias, responsabilizan de este hecho a la influencia de ciertos filsofos que calificaban a la nueva teora de una patraa, una fantstica teora que en nada reflejaba la realidad biolgica. Entre estos filsofos adversos a la teora celular se encuentra Auguste Comte (1798 -1857).

    Comte fue, paradjicamente, uno de los pensadores cuyas ideas tuvieron mucho que ver con el establecimiento de los mtodos y las formas modernas de la investigacin cientfica. De todas formas, aunque para esa poca la idea de la clula como unidad orgnica y funcional ya estaba establecida, quedaban en la penumbra los procesos por los cuales se produce la generacin de nuevas clulas.

    LA DIVISIN CELULAR

    En otras palabras, era desconocido el hecho de que las clulas tienen su origen siempre por multiplicacin de clulas preexistentes y que esta multiplicacin se realiza -siempre- por particin del material que compone a la clula madre (divisin celular). En la resolucin de esta cuestin, entra en escena el nombre fundamental del patlogo de origen alemn Rudolf Virchow (1821 -1902). Los estudios de Virchow se centran en el origen de los tumores cancerosos y otras enfermedades degenerativas de los tejidos. Hacia 1845, este investigador, convencido de que las clulas son el centro de toda la actividad vital, y basndose en observaciones de su colega Remak, llega a la conclusin de que las clulas se originan nicamente a partir de clulas preexistentes.

    Esta conclusin es expresada por Virchow en latn y en como una mxima que se ha hecho famosa: ommis cellula e cellula (toda clula proviene de otra clula). Probablemente se inspir para su enunciacin en otra mxima expresada por el naturalista italiano Lzzari Spallanzani (1729 -1799) que rezaba omne vivum ex vivo, para afirmar que todo ser vivo provena de otro ser vivo y cuestionar de esta forma la extendida idea de que la vida surga por generacin espontnea.

    Virchow en una cita famosa, hace referencia a esta asociacin de ideas de la siguiente forma: Tambin en patologa podemos establecer el principio general de que no existe creacin de novo, de que no podemos demostrar, tanto en la evolucin de los organismos completos como en la de los elementos particulares, la generacin espontnea. [...] negamos en la histologa fisiolgica o patolgica la posibilidad de formacin de una nueva clula a partir de una sustancia no celular.

    Dondequiera que se origine una clula, all tiene que haber existido previamente una clula (ommis cellula e cellula), lo mismo que un animal solo puede provenir de un animal y una planta de otra planta.

    Pese a estas contribuciones de Virchow, hacia el fin de su vida, volvi a las viejas ideas de la existencia de una fuerza vital. Propone que el fenmeno de la vida es tan complejo que ninguna explicacin mecnica podr dar cuenta plenamente del mismo y que por ello sera conveniente aceptar que la vida constituye un fenmeno que responde a algo especial. Algo que jams podr ser explicado plenamente desde los estudios fsicos y qumicos aunque se consiguiera concebir la vida en su conjunto como un resultado mecnico de las conocidas fuerzas moleculares.

    A partir del momento en que la clula es considerada una unidad fundamental de la vida, se acrecienta el inters por estudiarla. La mejora en el instrumental ptico y en las tcnicas de tincin, permitieron que avanzaran rpidamente las observaciones y descripciones, tanto del ncleo celular eucariota como del citoplasma.

    Se descubren una tras otra las organelas, evidenciando una complejidad en el citoplasma muy alejada de la simpleza que le otorgaban los primeros citlogos calificndolo de masa protoplasmtica homognea. Sigue siendo una incgnita todava la forma en que se produce la divisin celular.

    Aunque otros investigadores (Otto Btschli en 1875 y Rober Remak en 1880) realizaron importantes observaciones respecto de la forma en que ocurre la divisin celular, los aportes fundamentales en este aspecto se los debemos al trabajo de Walther Flemming (1843 - 1905). Flemming concentr su inters en el estudio del ncleo celular y fue quien denomin cromatina a la sustancia que ocupa el interior del mismo, debido a la tendencia de este material de fijar ciertos colorantes y de esta forma diferenciarse del resto del contenido celular. Pero el aporte fundamental de Flemming fue la descripcin de la mitosis y la identificacin de los cromosomas.

    Pronto se estableci que cada especie tena un nmero de cromosomas que era caracterstico de la misma y el hecho de su reduccin a la mitad durante la generacin de gametos. Se haba descubierto, de ese modo, la meiosis (Van Beneden en 1889). A partir de ese momento el estudio del ncleo celular, y en particular de los cromosomas, tomara cada vez mayor importancia.

    CLULAS, GENTICA Y EVOLUCIN

    A principios del siglo XX, con el redescubrimiento de los trabajos de Gregor Mendel (1822 - 1884) y los conocimientos acumulados sobre la clula, se abri un nuevo campo del saber biolgico: la citogentica. Esta disciplina permiti correlacionar los acontecimientos que ocurren durante la divisin celular, con los principios que rigen la herencia de los caracteres.

    As se pudo comprobar la ubicacin fsica de los factores mendelianos (genes) en los cromosomas (Walter S. Sutton en 1902) y estudiar los efectos genticos de diversas alteraciones en el material gentico.

    La idea de mutacin impuesta por Hugo De Vries (1848-1935) y constatada en los trabajos de Thomas Morgan (1866-1945) -sobre la mosca drosophila- para explicar los cambios en los organismos, permiti fundir en un mismo marco explicativo general tanto la teora celular, como la gentica mendeliana y la teora darwinista de la evolucin

    Estas disciplinas se haban desarrollado paralelamente durante todo el siglo XIX, sin que se establecieran firmes principios unificadores entre las teoras que las sustentaban.

    Esta gran unificacin de distintos modelos biolgicos, dio como resultado la denominada TEORA SINTTICA DE LA EVOLUCIN, surgida en la dcada del 30. La teora sinttica pronto se constituy como una poderosa herramienta conceptual en manos de los bioqumicos y bilogos, rindiendo enormes frutos en el campo de los conocimientos biolgicos.

    NACE LA BIOLOGA CELULAR

    La siguiente frase del historiador de las ciencias Desiderio Papp muestra cmo las tendencias principales en el desarrollo de la biologa durante nuestro siglo, retoman y superan los anhelos de los naturalistas de siglos anteriores.

    Describir la vida del organismo en trminos de la fsica y qumica fue el magno objetivo que los iatromecnicos y iatroqumicos del siglo XVII se haban propuesto. En nuestra centuria se logr, en varios campos de la biologa, acercarse a su ideal en mayor medida de lo que hubieran osado soar los protagonistas renacentistas.

    Esta frase de D. Papp se justifica si consideramos que es en este siglo cuando se pasa de las descripciones microscpicas a una biologa firmemente apoya en la bioqumica, capaz de analizar y sintetizar macromolculas en el laboratorio. Es en este siglo cuando se caracteriza qumicamente a los genes y se explora con xito la ultraestructura celular. Se logra interpretar las estructuras observables en funcin de modelos moleculares de gran poder explicativo. Si bien, a principios de siglo ya estaba establecida la presencia de ADN como un constituyente importante en el ncleo celular, a la hora de considerar cules eran las molculas responsables de la transmisin de caracteres hereditarios, los bioqumicos se inclinaban por las protenas.

    Este convencimiento responda al hecho de haberse identificado hasta ese momento una gran cantidad de tipos proteicos diferentes que hacan pensar que eran determinantes de la gran cantidad de caracteres de los organismos.

    De la misma forma, el hecho de que estos tipos proteicos pudieran ser generados sobre la base de la posicin y nmero de una cantidad relativamente pequea de aminocidos, reforzaba la idea de que fueran las protenas el asiento fsico de los genes. Hacia 1940, el fsico de origen alemn Max Delbrk y el microbilogo italiano Salvador Luria fundan lo que se denomin como grupo fago. El grupo fago estaba constituido por investigadores de diversas disciplinas que se dedicaron con ahnco a determinar la estructura de los virus bacterifagos.

    Tenan la esperanza de que tales estudios les permitiran conocer la forma en que los genes controlaban la herencia celular. Recin hacia 1944, el bioqumico norteamericano Oswald T. Avery, investigando la accin infecciosa de los neumococos, descubri que el ADN era el soporte material de los caracteres hereditarios en todos los seres vivos, sin excepcin.

    Este descubrimiento se constat tambin en los enigmticos virus, que formaban parte de los desvelos del grupo fago desde haca ya un lustro. Con este descubrimiento, los estudios bioqumicos sobre la constitucin qumica y la estructura del ADN pasaron a ocupar un primer plano. El importante fsico alemn emigrado a los Estados Unidos durante la segunda guerra mundial, Erwin Schrdinger expresa en forma muy grfica el papel esencial que se le asignaba por aquella poca al ADN: la fibra cromosmica contiene, cifrada en una especie de cdigo en miniatura, todo el porvenir del organismo, de su desarrollo, de su funcionamiento. Las estructuras cromosmicas cuentan tambin con los medios para poner este programa en ejecucin. Son a la vez la ley y el poder ejecutivo, el plan del arquitecto y la tcnica del constructor ...

    Estas ideas expresadas por Schrdinger tuvieron fundamental importancia en el desarrollo posterior de la gentica molecular ya que daban sentido y direccin a la bsqueda emprendida. Se deba hallar una estructura tal que se correspondiera con la posibilidad de codificar todas las instrucciones necesarias para el desarrollo y reproduccin de los organismos.

    A partir de ese momento, el empleo y desarrollo de instrumental sofisticado, que haba sido poco considerado para el estudio de los seres vivos y formaba parte del arsenal de fsicos y qumicos, par a desempear un papel protagnico.

    La biologa ingres en los laboratorios y los recursos metodolgicos, tericos e instrumentales que hasta ese momento eran caractersticos de los estudios en fsica y en qumica, se integraron plenamente a las investigaciones sobre la vida. Esta cierta imprecisin para establecer los lmites entre ramas cientficas que tradicionalmente haban permanecido bastante ajenas unas de otras, da cuenta de la nueva posibilidad de comenzar a explicar ciertos aspectos esenciales de la vida en los mismos trminos en que se explican los sistemas fsicos y qumicos. El antiguo sueo mecanicista, tan claramente expresado en la obra de Ren Descartes - el brillante filsofo francs del siglo XVII-, pareca empezar a cumplirse: la posibilidad de que el fenmeno de la vida pudiera comprenderse a partir del estudio de sus constituyentes ms ntimos.

    De entre todas las tcnicas que en esos aos se volcaron al anlisis del ADN, el primer indicio de su estructura provino de la cristalografa. El anlisis de cristales de protena purificada, sugiri - en la dcada del 40- al fsico estadounidense Linus Pauling y al ingls Maurice Wilkins que esta molcula mostraba la forma de un filamento helicoidal.

    El trabajo de los cristalgrafos no pas desapercibido para los investigadores James Watson y Francis Crick, quienes se basaron en los mismos para sugerir que, tambin, la molcula de ADN era de tipo helicoidal. Finalmente, en abril de 1953 propusieron el modelo definitivo de la molcula de ADN - el modelo de la doble hlice- y pocas semanas despus sugirieron la forma en que se replicaba. Por fin se contaba con un modelo de la forma en que se disponan los genes en los organismos y cmo se copiaban para transferirse de un organismo a otro asegurando la continuidad de la especie.

    Por estos descubrimientos, que son unos de los fundamentales de toda la historia de la biologa, recibieron el premio Nobel de medicina y fisiologa nueve aos despus. Pero todava faltaba interpretar la forma en que flua la informacin contenida en el ADN para que esta molcula cumpliera con las funciones de replicarse y traducirse a protenas. Con el aporte de diversas investigaciones desarrolladas a partir del impulso que tuvo el modelo de la doble hlice, en 1957, el propio Crick enuncia el dogma central de la biologa molecular con los conceptos centrales de replicacin, transcripcin y traduccin.

    Si bien, el dogma central daba cuenta de la forma en que flua la informacin gentica, todava no se haba podido descifrar el cdigo gentico ni la forma en que se produca la transcripcin y traduccin. En 1961 los investigadores franceses Jacob y Monod postulan el papel central del ARN mensajero y cuatro aos despus, diversos experimentos que tuvieron como protagonista central a Niremberg terminaron con el descifrado completo del cdigo gentico.

    Posteriormente con las tcnicas de secuenciacin del ADN, la gentica molecular entr en su fase decisiva de desarrollo que la llev mucho ms all del inters terico y desat una gran cantidad de tcnicas que transformaron a este conocimiento en una de las claves para el desarrollo de la biomedicina y la industria.

    LAS BIOTECNOLOGAS

    El desarrollo de los modelos tericos que constituyen la gentica molecular y de las tcnicas que permiten la manipulacin del material gentico deriv en un fuerte impulso de las llamadas biotecnologas. Aunque desde hace milenios el hombre ha utilizado a los microorganismos y otros seres para producir alimentos o desinfectantes (pinsese en la fabricacin del pan, queso o en el uso de mohos para evitar infecciones), esto se realizaba en forma emprica. Es decir que se contaba con un conjunto de tcnicas desarrolladas a lo largo de la historia que permitan producir algunos productos de consumo humano utilizando distintos microorganismos. Sin embargo, desde principios de siglo se han venido estudiando y mejorando estas tcnicas as como incorporando nuevas, hasta desarrollar importantes lneas de investigacin aplicada que se han dado en llamar biotecnologas.

    El conocimiento obtenido a instancias del desarrollo de la gentica molecular, ha dado un impulso an mayor a la explotacin industrial de los organismos con el advenimiento de las tcnicas de ingeniera gentica. Ya no se trata slo de aislar organismos tiles para algn fin sino de fabricarlos a medida.

    Las palabras del bilogo ingls J.B.S. Haldane, pronunciadas en 1929 - y que, tal vez, daban cuenta slo de un sueo de bioqumico -, se han hecho realidad: Si no eres capaz de encontrar un microbio que produzca lo que quieras, cralo!.

    Hoy es posible (y as se hace) modificar genticamente a muchos microorganismos para que fabriquen diversos productos que naturalmente no producen. Entre ellos se encuentran antibiticos, hormonas, vacunas y una infinidad de productos de uso medicinal. Tambin, se proyecta producir de esta forma combustibles, diversos alimentos y extraer valiosos metales de las rocas.

    A partir del desarrollo de plantas transigencias se ha mejorado la productividad de muchos cultivos, ya sea porque se les introducen genes que les confieren resistencia a muchas enfermedades o porque se obtienen vegetales de mejor calidad. Tambin se han producido diversos animales transgnicos que son utilizados fundamentalmente en la investigacin biomdica y otros que se proyecta podran resultar de utilidad para la produccin agropecuaria.

    Otro de los captulos controvertidos de las biotecnologas es el que se refiere al desarrollo de las tcnicas de fertilizacin asistida. Esta nueva disciplina mdica que incorpora tecnologas destinadas a superar problemas reproductivos, sigue siendo tema de intensos debates en los planos social, teolgico, moral, jurdico y cientfico.

    Algunos consideran reido con la tica el hecho de que se produzcan embriones humanos casi en forma industrial y se los conserve para la posibilidad de que sean reclamados en el futuro. En 1996 se reaviv un intenso debate sobre el tema, cuando en Inglaterra - aplicando la legislacin vigente- se destruyeron 5000 embriones criopreservados en nitrgeno lquido que no fueron reclamados por sus padres en los ltimos cinco aos. Algunos sectores, principalmente de la Iglesia Catlica, calificaron este hecho como un genocidio.

    Otro de los debates que suscita la fertilizacin asistida, es la posibilidad de manipulacin gentica, tanto de las clulas sexuales como de los embriones. Combinadas con las prcticas de ingeniera gentica, la fecundacin asistida podra convertirse en un medio de solicitar bebs a medida; portadores de determinadas caractersticas genticas consideradas deseables por los futuros padres.

    Asimismo, y sin modificar el patrimonio gentico del embrin, ya es posible determinar si el espermatozoide o el embrin son portadores del cromosoma Y. A partir de esta identificacin temprana, se ha hecho posible elegir el sexo del beb que nacer. Aunque el objetivo inicial de la aplicacin de estas tcnicas es evitar el riesgo de que el beb sea portador de enfermedades genticas ligadas al sexo (como la hemofilia), se han dado casos de que ciertas compaas ofrezcan comercialmente este servicio a padres que deseen elegir el sexo de su hijo por razones puramente culturales. La preocupacin reside en que la masificacin de estas tcnicas podra llevar a un desbalance en la relacin entre el nmero de mujeres y de varones en la poblacin. Por ahora, la seleccin del sexo es un tratamiento caro y por lo tanto limitado a pequeos sectores de la poblacin. Sin embargo se prev el abaratamiento y el aumento de la confiabilidad del mismo en un futuro no muy lejano.

    Otro de los puntos en conflicto, reside en el hecho de que se puedan producir nios a partir de la donacin de vulos, de embriones o de espermatozoides por parte de personas ajenas a la pareja que desea tener hijos. Asimismo, en los ltimos aos se han dado varios casos de prstamo de tero. Es decir que una mujer accede voluntariamente a que se le implante un embrin proveniente de la fecundacin de vulos y espermatozoides de otra pareja, cuyo problema consiste en que la madre biolgica no puede mantener el embarazo. La madre sustituta desarrolla en su seno al embrin y luego del nacimiento lo entrega a sus padres biolgicos.

    El camino abierto por la fertilizacin asistida admite an muchsimas variantes ms que las aqu sealadas. Todas ellas son conflictivas para mucha gente debido a sus elecciones morales o convicciones religiosas. Son muchos los cientficos, socilogos, polticos que sostienen que el debate que supone la aplicacin de estas tcnicas y la elaboracin de una legislacin al respecto, debe salir de los comits de especialistas e incorporar las opiniones de la poblacin en general.

    EL PROYECTO GENOMA HUMANO

    Pero el aspecto ms inquietante de las biotecnologas es el que se refiere a la modificacin gentica del propio hombre. El proyecto genoma humano, que tiene como meta completar el mapeo gentico del hombre hacia el ao 2000, generar la posibilidad de implementar a gran escala las llamadas terapias gnicas para las ms diversas enfermedades genticas humanas. La ingeniera gentica, as como es una de las ms promisorias de las biotecnologas destinadas a mejorar la calidad de vida de la poblacin humana, necesita ser reglamentada para que no se transforme en nuevos intentos de llevar adelante prcticas de carcter eugensico.

    EPLOGO

    El descubrimiento de que el ADN es el soporte fsico de la informacin gentica, junto a la posibilidad de haber descifrado el cdigo, que nos permite comprender el mensaje escrito en los genes, representa uno de los logros ms asombrosos de la investigacin biolgica. Signific desentraar uno de los grandes misterios: qu es la vida y cmo es posible que los seres vivos se perpeten en el tiempo.

    Desde el establecimiento de la estructura del ADN por Watson y Crick en 1953, el avance en torno al conocimiento de la vida a nivel molecular ha sido vertiginoso. Segn Crick: en junio de 1966, la reunin anual del laboratorio de Cold Spring Harbor trat el tema del cdigo gentico.

    Se seal el fin de la biologa molecular clsica, ya que la definicin detallada del cdigo gentico - el pequeo diccionario- haba demostrado que bsicamente las ideas fundamentales de la biologa molecular eran correctas. Para m y para mucha ms gente, dentro y fuera de la profesin, era extraordinario que hubisemos llegado hasta ese punto tan rpido. Cuando comenc a investigar temas biolgicos, en 1947, no tena la menor sospecha de que las grandes cuestiones que me interesaban -de qu est hecho un gen?, cmo se replica?, cmo se pone en marcha y cmo se para?, qu es lo que hace?- segn supona, rebasara mi carrera cientfica activa y me encontr con la mayora de mis ambiciones satisfechas La biologa celular nos ha permitido ver a los seres vivos como producto de una compleja organizacin a nivel molecular. Muchos de los fenmenos biolgicos encuentran su explicacin en las reacciones qumicas que se dan en los diversos compartimentos celulares. Incluso se intentan explicar desde esta perspectiva muchos de los aspectos caractersticos del funcionamiento de los seres vivos multicelulares y que han adquirido un alto grado de complejidad en su organizacin.

    A esta tendencia no escapa el cerebro humano, donde se ha estudiado con mucho detenimiento la relacin entre diferentes procesos y enfermedades neurolgicas, y la actividad de los mediadores qumicos que transmiten informacin de una clula neuronal a otra.

    Este conocimiento de las molculas de la vida se ha extendido y expandido hacia el desarrollo de diversas estrategias de carcter tecnolgico. La ingeniera gentica, un conjunto de tcnicas para transferir genes de un organismo a otro, ha sido aplicada a bacterias, hongos, plantas y animales. No slo ha abierto nuevas perspectivas en la produccin agrcola. Se ha proyectado de manera significativa sobre el mundo de la salud. En primera instancia existen nuevas posibilidades de diagnstico con relacin a numerosas enfermedades genticas, as como la posibilidad de establecer nuevas relaciones entre el genoma y diversas afecciones que aquejan al hombre. Aunque se estn desarrollando, a su vez, numerosas investigaciones en torno a la posibilidad de aplicar procedimientos de terapia gnica, agregar el gen normal o reemplazar al gen causante de la enfermedad por el gen normal, Tim Beardsley de la revista Investigacin y Ciencia afirma: ... la carrera del gen sigue su curso. Se encontrarn mejores medicinas, algunos harn fortuna y otros resultarn perjudicados. Porque de lo que no cabe duda es de que, si bien todos los seres humanos comparten ADN, no todos compartirn sus beneficios. Segn un informe de la Organizacin Mundial de la Salud, en 1993 murieron 12,2 millones de nios menores de 5 aos en los pases en vas de desarrollo. Ms del 95% de esas muertes pudieron haberse evitado, segn la OMS, si esos nios hubiesen estado bien nutridos y hubiesen tenido acceso a los cuidados mdicos que son una prctica normal en los pases que pueden costerselos. Para los desheredados de la Tierra, la medicina gentica es todava un sueo muy lejano.

    El avance en las investigaciones del programa genoma humano tendr una profunda incidencia en la vida de las personas del planeta. Aumentar nuestro conocimiento en torno al origen y las causas de numerosas enfermedades.

    Seguramente, y a partir de este conocimiento se desarrollarn nuevas terapias, pero en muchos otros casos esto no se producir a corto plazo.

    Ha comenzado un profundo debate, al cual no podemos ser ajenos, sobre el impacto que el diagnstico gentico puede tener sobre la vida de las personas, cuando este se refiere a enfermedades sin tratamiento posible.

    Un captulo aparte, tal vez el ms problemtico, se abre con la posibilidad de manipular el genoma de la lnea germinal. Las modificaciones que hagamos en el mismo afectarn a las futuras generaciones. Como en pocos temas, cuando nos preguntamos qu es lcito hacer y qu no en relacin al genoma de la lnea germinal, debemos tener en cuenta no slo nuestros derechos sino los de las generaciones que vendrn.

    El desarrollo de la biologa molecular ha sido explosivo, ha abierto lneas de investigacin cientfica y tecnolgica jams imaginadas. Pero cul ser el futuro de este programa de investigacin es una duda sobre es importante reflexionar.

    La investigacin cientfica no slo le importa a los especialistas, es de inters para cada habitante del planeta. En qu sentido se orientarn las nuevas investigaciones en biologa molecular? Y qu orientacin tomarn las aplicaciones tecnolgicas derivadas de este saber?

    La vida de muchas personas se ver influida por la respuesta que se den a estos dos interrogantes. El progreso en el conocimiento cientfico no es inevitable, depende de cunto trabajan en su preservacin los gobiernos, los investigadores y la poblacin en general. Uno de los temas fundamentales podra referirse a cul ser el sentido social que se le dar a la moderna investigacin cientfica.

    Entre la promesa y el riesgo, el conocimiento que hemos logrado sobre los cdigos de la vida al finalizar el siglo, no deja de ser impresionante. Muestra las potencialidades del intelecto humano, que ha dado al hombre el lugar tan particular que ocupa frente al resto del mundo natural.

    SOBRE LAS ENFERMEDADES INFECTO-CONTAGIOSAS

    (Breve historia de un problema)

    INTRODUCCIN

    Desde que los hombres empezaron a concentrar sus actividades en pueblos y ciudades, las enfermedades infecto-contagiosas se transformaron en un serio problema para la humanidad. Problema que, en distintos momentos de la historia, tom ribetes de gran dramatismo. Un claro ejemplo de ello es la epidemia de peste negra que azot a Europa durante el siglo XIV y produjo la muerte de ms de un tercio de su poblacin.

    Esta peste era considerada por muchos como un castigo divino, derivado de la actitud pecaminosa de ciertas personas. De esta forma, la terrible enfermedad contribuy a agudizar el clima de intolerancia religiosa que sign a la Europa del medioevo sirvi de justificativo: miles de personas fueron consideradas culpables de la ira de Dios y quemadas en la hoguera.

    Recin en el siglo XIX se conocera la causa biolgica de dicha enfermedad: una bacteria denominada Yersinia pestis, generalmente transmitida al hombre a travs de las pulgas.

    El de la peste negra es uno de los ejemplos ms dramticos sobre la importancia que las enfermedades infecto-contagiosas han tenido como causa de muerte a lo largo de la historia humana. La explicacin mgico religiosa, como causa primaria de este tipo de enfermedades, domin el pensamiento de los hombres durante milenios.

    El desarrollo de terapias efectivas contra estas dolencias est ntimamente ligado a la revolucin cientfica y tecnolgica moderna. Por lo tanto, es una cuestin que se desarrolla, casi en su totalidad, en el ltimo siglo y medio. A pesar de los xitos obtenidos en el tratamiento y cura de enfermedades como la peste, la viruela o el sarampin, las enfermedades infecto-contagiosas siguen representando un importante desafo. Este desafo es tanto para la moderna investigacin biomdica como para los gobiernos, muchas veces responsables de que la pobreza y la falta de polticas sanitarias adecuadas favorezcan la proliferacin de infecciones, matando o produciendo daos fsicos irreparables en millones de personas.

    Nos proponemos aqu reconstruir el origen de la moderna concepcin de enfermedad infecto-contagiosa y analizar algunos momentos clave en la lucha por aislar e identificar a los microorganismos especficos de cada dolencia.

    DOS MIL LARGOS AOS

    Nuestra visin retrospectiva comienza en la Grecia del siglo V a. de C. Es all donde un importante movimiento mdico, representada por la escuela hipocrtica de Cos (una pequea isla del mar Egeo), desestima gran parte de las explicaciones mgico-religiosas sobre el origen de las enfermedades humanas que dominaban la prctica mdica de la poca.

    Segn la forma de pensar de los mdicos de la escuela de Cos, no son fuerzas ni voluntades sobrenaturales las causantes de las enfermedades. En su visin, la salud no depende de la ira de los dioses, sino de factores tales como los cambios climticos o la dieta de los hombres, factores que consideraban relevantes para determinar el origen de una dolencia particular.

    El ataque ms claro contra la concepcin mgico-religiosa sobre los orgenes de la enfermedad la dirige Hipcrates o alguno de sus discpulos, contra una enfermedad considerada sagrada en aquella poca y que los historiadores modernos consideran era la que actualmente denominamos epilepsia. Hipcrates la califica como una enfermedad propia del cerebro, tal como la consideramos modernamente. Muchas de las ideas de la escuela hipocrtica dominarn el pensamiento mdico hasta el siglo XIX a travs de la obra de un gran erudito del siglo II llamado Claudio Galeno (129-199).

    A pesar de que las ideas de Galeno mantienen vivas las concepciones hipocrticas, a partir del siglo V se observa un resurgir de las concepciones mgico-religiosas que coexisten con las primeras. La peste bubnica y la viruela, que diezmaban las poblaciones europeas, eran vistas muchas veces como producto de la ira divina contra las acciones pecaminosas de los hombres.

    La fe y la Razn chocarn una y otra vez en el campo del pensamiento, como dos fuentes contradictorias de las que se nutre el mundo medieval para explicar el origen y las causas de las enfermedades humanas. Sin embargo, el espritu racionalista de la escuela hipocrtica transmitido en gran parte al mundo medieval a travs de la obra de Galeno, encuentra en los mdicos musulmanes de los siglos X y XI a sus ms importantes herederos. Hombres como Al-Razi (Rhazes; 860-1037) quien describi con precisin la viruela e Ibn-Sina (Avicena, 980-1037) sern dos de los ms grandes exponentes del pensamiento mdico que se apoya en esa herencia. Avicena escribi una obra fundamental en la historia de la medicina: El Canon de la medicina. Este escrito, adems de ser ampliamente utilizado en el mundo musulmn, fue material de estudio obligado en la Europa cristiana.

    En el Canon de la medicina se destaca la naturaleza contagiosa de numerosas enfermedades como, por ejemplo, la tuberculosis. Pese a ello, no se considera a Avicena como antecesor directo del moderno concepto de enfermedad infecto-contagiosa. Habr que esperar todava hasta el siglo XVI cuando, con la aparicin de la obra del mdico verons Girolamo Fracastoro (1478-1553), se comiencen a vislumbrar las ideas que conducirn al moderno concepto de infeccin y contagio.

    LAS SIMIENTES DE FRACASTORO

    Fracastoro fue un famoso mdico del mundo renacentista de principios del siglo XVI. Fue adems poeta y astrnomo. En la Universidad de Padua conoci al astrnomo Nicols Coprnico (1473-1543), cuyo libro Sobre las revoluciones de las rbitas celestes modificar de forma dramtica las concepciones cosmolgicas vigentes.

    A Fracastoro se lo conoce por haber descrito en 1530 lo que en su poca se conoca como el Mal Napolitano entre los franceses y como el Mal Francs entre los espaoles. l bautiz a esta enfermedad con el nombre de sfilis y lo describi en un poema de corte mitolgico titulado Syphilis sive morbus Gallicus. Sin embargo, esta no sera su obra ms importante. En 1546 public en Venecia De Contagione. Es esta obra la que, segn numerosos historiadores, obliga a considerar a Fracastoro como el precursor ms importante de la moderna concepcin de enfermedad infecto-contagiosa.

    All, el mdico verons considera tres posibles formas de contagio: infeccin por contacto directo con otra persona enferma, infeccin por contacto con objetos contaminados (denominados fomes) y, finalmente, infeccin a distancia. Para explicar esta ltima forma de infeccin -tpica tambin de la viruela y la peste-, Fracastoro concibe la existencia de partculas invisibles, simientes de la enfermedad, capaces de ser transmitidas entre las personas sin contacto fsico directo ni con objetos contaminados. Postula que estas semillas o seminaria son capaces de unirse a determinados humores o fluidos corporales y all multiplicarse. Aunque Fracastoro no aclara en ningn momento si concibe a sus seminaria como seres vivos, tal vez sea la ms interesante especulacin sobre lo que posteriormente seran definidos como microorganismos infecciosos. Las originales ideas de Fracastoro sobre el contagio slo germinaran en el siglo XIX, tras el desarrollo del microscopio y de una nueva forma de pensar las enfermedades humanas.

    EL MICROSCOPIO Y EL UNIVERSO DE LO MUY PEQUEO

    Anton van Leeuwenhoek (1632-1723) naci, vivi y muri en Delft, Holanda y, a pesar de que en casi toda su vida apenas se movi de su lugar de origen, fue capaz de descubrir un nuevo universo. Un universo poblado por extraos seres, desconocidos hasta el momento. Carente de instruccin universitaria y sin conocer latn -la lengua erudita para la mayora de sus contemporneos-, fue un apasionado observador del mundo microscpico. Gracias a sus originales observaciones, fue aceptado como miembro de la Royal Society, la ms importante y exclusiva sociedad cientfica de la poca.

    Comerciante en telas y ujier de su ciudad natal, Leeuwenhoek desarroll una gran pasin por la fabricacin de lentes de aumento. Sus microscopios fueron muy apreciados y tambin su mximo tesoro. Observ a travs de ellos todo lo que era dable observar: el ojo compuesto de un insecto, el esperma humano y de otros mamferos, las placas dentarias, etc.

    Fue el primer ser humano del que tenemos noticias que observ y dibuj diversas formas bacterianas, a las que identific como animalculos. Sin embargo, su preocupacin no pasaba por explicar el mundo que vea, contentndose con describirlo.

    As no se estableci un nexo entre las observaciones de los animalculos y las causas del contagio. Aunque hoy nos parezca inmediato establecer una conexin entre las ideas de Fracastoro y las observaciones del microscopista holands, debemos recordar que el marco explicativo para la enfermedad segua siendo la teora hipocrtico-galena. Esta teora se basaba fundamentalmente en el equilibrio entre los cuatro humores y sus propiedades asociadas y en las influencias ambientales capaces de alterar la armona del cuerpo, responsable de la salud.

    Desde esta perspectiva, las epidemias podan ser explicadas por emanaciones ftidas de los cuerpos de agua o de la atmsfera. No alcanzaba con incursionar en el mundo de lo muy pequeo. Adems de estas observaciones era necesaria una nueva forma de ver el problema de la vida y la enfermedad y esa nueva visin todava no haba surgido.

    SYDENHAM Y UNA NUEVA IDEA SOBRE LA ENFERMEDAD

    Para la misma poca en que Leeuwenhoek observaba sus animalculos, Thomas Sydenham (1624-1689) reflexionaba sobre el significado de la enfermedad. Tuvo el dudoso privilegio de vivir en una poca en que las epidemias eran muy frecuentes y causaban verdaderos estragos: en 1665 murieron en Londres 100.000 personas y varios miles ms lo hicieron con posterioridad de tuberculosis, clera y sarampin. Sydenham pudo ver cmo los sntomas se repetan en cada uno de los pacientes que sufran una determinada enfermedad. Alejado de las concepcione# hipocrticas sobre los humores y la salud, sostuvo que existen enfermedades especficas con sntomas y causas caractersticas. No slo hay enfermos -predijo- tambin hay enfermedades que tienen caractersticas comunes independientemente de quien la padezca. De esta forma era posible pensar que cada enfermedad epidmica debera tener no slo una sintomatologa caracterstica sino, adems, una causa especfica. Las ideas de Sydenham sobre la especificidad de las causas que provocan cada una de las enfermedades epidmicas sern fundamentales para la construccin del moderno concepto de enfermedad infecto-contagiosa.

    Aunque sus concepciones en torno a las enfermedades ejercieron poca influencia en el pensamiento de su poca, renaceran con fuerza en el siglo XIX. Tal vez esto se debi a que el ideal mecanicista se haba transformado en la brjula que guiaba la investigacin sobre el funcionamiento del organismo humano y de toda la naturaleza viviente. Con ese marco terico, ya no era tan importante restablecer la armona de todo el cuerpo y cada parte del organismo poda ser estudiada en forma independiente. Por lo tanto, se podan estudiar especficamente las enfermedades que afectaban a cada uno de los rganos prescindiendo del conjunto. Esta es en definitiva la perspectiva que permiti superar la visin hipocrtica de la enfermedad, posibilitando que hombres como Pasteur o Koch comprendiesen las causas biolgicas de enfermedades como la tuberculosis o la rabia.

    PASTEUR: LOS MICROBIOS, CAUSA ESPECFICA DE LA ENFERMEDAD

    Es en el siglo XIX donde emergen los grandes pensadores cuyos trabajos dominarn el pensamiento mdico contemporneo. Pasteur, qumico de formacin, ser uno de los ms importantes de esta generacin de investigadores sobre el mundo microbiano y su relacin con la enfermedad.

    Louis Pasteur (1822-1895) se hizo conocido dentro del ambiente cientfico por sus trabajos sobre ciertas sustancias orgnicas llamadas tartratos. Las mismas podan presentarse bajo dos formas cristalinas que afectaban en forma diferente a un haz incidente de luz polarizada. Debido a ello, cada forma se denomina un ismero ptico de la otra.

    Bajo una de las formas isomricas, el haz de luz polarizada era girado hacia la derecha. La otra produca el efecto contrario, haciendo rotar el haz de luz hacia la izquierda. A su vez, una solucin constituida por una mezcla de cantidades similares de ambos ismeros no afectaba a la luz polarizada debido a que sus efectos se compensaban. Pasteur observ que una mezcla de este tipo (denominada solucin racmica), poda ser convertida en una solucin pticamente activa (modificar un haz de luz polarizada que incide sobre la misma) por accin de los fermentos.

    Ocurra que exponiendo las soluciones racmicas a los fermentos, slo uno de los ismeros era degradado en tanto e otro permaneca inalterado. Surgi la pregunta: qu son los fermentos y por qu degradan con preferencia uno de los dos ismeros? Aunque la accin descomponedora de los fermentos es conocida por el hombre desde tiempos remotos -ya que la produccin de vinos, quesos, yoghurt, etc. se deben a un conjunto de procesos de descomposicin de sustancias orgnicas que conocemos como fermentacin- no se conoca su origen.

    Para Justus Liebig (1803-1873) y Carl Whler (1800-1882) y otros pensadores de la talla de Claude Bernard (1813-1878), la fermentacin era un proceso qumico, homologable al fenmeno de catlisis definido en aquellos tiempos. Por lo tanto, para estos pensadores los fermentos eran compuestos orgnicos que actuaban como catalizadores acelerando la descomposicin de determinadas sustancias.

    Sin embargo, Pasteur defendi la idea de que los fermentos eran seres vivos. Pensaba que solamente un organismo vivo degradara uno de los dos ismeros. Basaba su conviccin en el hecho de que si la reaccin se produjese por accin de un catalizador, se deberan degradar por igual ambos ismeros y la solucin seguira siendo pticamente inactiva.

    Poco a poco, a partir de estos trabajos qumicos que lo relacionaron con la fermentacin, Pasteur se introduca en el mundo de la biologa. En el ao 1854 se traslada desde la ciudad francesa de Estrasburgo donde trabajaba a Lille, de cuya facultad de ciencias es nombrado decano.

    Es all donde Pasteur se pone en contacto con fabricantes de vino y alcohol, industrias relacionadas con los procesos de fermentacin. El dueo de una destilera de alcohol, padre de un alumno suyo, lo consult respecto a la acidificacin del jugo de remolacha, a partir del cual producan alcohol por fermentacin del azcar.

    Pasteur dedic un tiempo a resolver el problema y escribi al respecto: Me propongo establecer que as como existe un fermento alcohlico, la levadura de cerveza, que se encuentra dondequiera que el azcar se desdobla en alcohol y cido carbnico, as hay un fermento particular, una levadura lctica, presente siempre cuando el azcar se hace cido lctico, y que si toda materia azoada puede transformar el azcar en este cido es porque ella sirve como alimento conveniente para el desarrollo del fermento.

    Recordemos que en este escrito fermento y levadura hacen referencia a la misma idea: formas de vida microscpicas. As Pasteur explica la acidificacin del jugo de remolacha por contaminacin de la solucin con un fermento lctico, diferente al fermento responsable de la fermentacin alcohlica.

    En el mismo sentido estudi las enfermedades del vino y la cerveza. Estos trabajos de Pasteur se desarrollaron dentro del gran debate en torno a los fermentos y su naturaleza. Aunque desde una perspectiva moderna parece una cuestin de fcil resolucin, no lo era en el siglo XIX.

    En cierto sentido las propuestas de Pasteur retrotraan las explicaciones a aquellas del tipo vitalista ya que sostener que un proceso, que poda explicarse como producto de un conjunto de reacciones qumicas, slo poda producirse por la presencia de seres vivos, volva a establecer una lnea divisoria entre el mundo fsico y el universo de los seres vivos. Cuestin esta que los filsofos de la naturaleza del siglo XIX intentaban desterrar del pensamiento naturalista.

    Desde esta perspectiva Liebig, quien fuera el pensador ms importante al que Pasteur se opuso en este campo especfico, adhera a los postulados mecanicistas segn los cuales los seres vivos podan ser estudiados segn sus partes constitutivas. Para Liebig, el mundo de lo vivo era un caso particular de los procesos fsicos generales.

    Hoy podemos lograr la fermentacin alcohlica en el laboratorio en ausencia de toda forma viva utilizando enzimas. Esta posibilidad moderna, le hubiera dado la razn a Liebig, pero en esa poca la apuesta de Pasteur tuvo xito y le permiti entender las enfermedades del vino y la cerveza, alteraciones en el proceso de fermentacin que arruinaban grandes producciones de estas bebidas. Adems de analizar la naturaleza y la accin de los fermentos, Pasteur trabaj sobre dos enfermedades que afectaban a los gusanos de la seda estableciendo su naturaleza infecciosa y ganando cada vez ms fama en su capacidad de resolver problemas que afectaban a numerosas e importantes actividades econmicas de Francia.

    Pero lo ms significativo fue que esas ideas se convirtieron en una de las piedras fundantes de la moderna teora infecciosa de la enfermedad, lo que posibilitara el desarrollo de nuevos postulados teraputicos contra las ms temidas dolencias.

    SEMMELWEIS Y LA FIEBRE PUERPERAL

    Para la misma poca en la que Louis Pasteur trabajaba en la actividad ptica de las sales de tartrato, el Dr. Ignaz Semmelweis (1818-1865) comenzaba en Viena (Austria) su trabajo como mdico en una de las clnicas de obstetricia de Allgemeine Krankenhaus (Hospital general) de esa ciudad.

    Enfrentaba all casos de fiebre puerperal, una enfermedad post-parto que le costaba la vida a muchas parturientas. Esta era, segn la idea dominante en la comunidad mdica, una enfermedad producto de alguna emanacin maligna (miasma) que desprendan las materias corruptas o las aguas estancadas.

    Semmelweis prest atencin a un curioso dato: la diferencia de mortalidad que se daba en las dos clnicas obsttricas del Allgemeine Krankenhaus. En la clnica 1 la mortalidad de las madres por fiebre puerperal rondaba el 10% e incluso lleg en determinadas pocas a la impactante cifra de case el 30% de las parturientas. En la clnica 2 la cifra rondaba el 4%. Cul o cules eran las causas de estas diferencias? Semmelweis pudo intuir la respuesta debido a un infortunado accidente que le ocurri a un colega y amigo suyo de nombre Jakob Kolletschka. Kolletschka sufri una herida accidental en un dedo durante una autopsia y muri de una infeccin generalizada (septicemia) cuya causa primaria fue el citado corte.

    La clnica 1 de obstetricia era atendida por mdicos, en tanto que en la clnica 2 las mujeres eran tratadas por parteras. Semmelweis observ que no eran pocas las veces que los mdicos se dirigan a su sala para atender los partos despus de realizar autopsias. Pens entonces que la fiebre puerperal y la muerte de su amigo se deban a las mismas causas, la infeccin por partculas cadavricas y no por algn miasma atmosfrico capaz de producir sta y muchas otras dolencias. Semmelweis tom una precaucin: oblig a sus estudiantes a lavarse las manos con cal clorada antes de asistir un parto. Con esta simple medida se redujo la mortalidad hasta un 1.7%.

    La fuerza de la tradicin impidi que las ideas de Semmelweis sobre las causas de la fiebre puerperal contaran con muchos adherentes. Los mdicos seguan aferrados a sus viejas concepciones y aislaron a este mdico hasta el punto que se lo oblig a renunciar a su puesto en el Hospital. Semmelweis era consciente de que l mismo haba ejercido la medicina a lo largo de su carrera siguiendo las mismas prcticas que ahora criticaba. Se preguntaba, no sin culpa, a cuntas mujeres habra enviado prematuramente a la tumba y, tal vez, fuera sta una de las razones de la interminable pelea que dio para que sus ideas fueran consideradas en la prctica mdica.

    Muri en 1865 internado en una institucin para enfermos mentales. Paradjicamente, la causa de su muerte fue una septicemia causada por un corte que se hizo mientras trabajaba. Cinco aos despus, durante un congreso de la Academia de Medicina en Pars, un gineclogo comenz a ridiculizar las ideas de Semmelweis. Fue interrumpido por un brillante qumico, sumamente respetado por sus aportes al mundo de la medicina, quien realiz un dibujo mostrando cadenas esfricas a la vez que afirmaba: Aqu estn! Estos son! Ese qumico era Louis Pasteur que de esta forma mostraba a los microorganismos responsables de la fiebre puerperal y reivindicaba definitivamente las prcticas mdicas recomendadas por el desdichado Semmelweis.

    EL ORIGEN DE LOS MICROBIOS

    Otro de los aportes de Pasteur, de la mayor vala para la medicina, fueron sus trabajos sobre el origen de los microorganismos. Una idea generalizada y muy antigua era que los microbios podan generarse espontneamente de la materia en putrefaccin. Esta teora -denominada Teora de la generacin espontnea-, recibi duros golpes en diversos momentos de la historia y prcticamente ya estaba descartada como causa de la generacin de seres macroscpicos. Sin embargo, hasta mediados del siglo XIX, todava se aceptaba como forma de explicar la gnesis de los microorganismos. Pasteur comenta al respecto: Desde tiempos antiguos hasta la Edad Media todos crean en la generacin espontnea... Aristteles dijo que cualquier cosa seca que se humedece y cualquier cosa hmeda que se seca produce animales. Van Helmont describi una receta para la produccin de ratones. Todava en el siglo XVII muchos autores describan mtodos para producir ranas a partir del lodo de los estanques o anguilas del agua de nuestros ros.

    Tales errores no podan resistir por mucho tiempo el espritu crtico que conquist a Europa en los siglos XVI y XVII. Redi, un famoso miembro de la Academia del Cimento, demostr que los gusanos presentes en la carne en putrefaccin eran larvas derivadas de huevecillos de moscas. Sus pruebas fueron tan simples como concluyentes, ya que l demostr que si envolva a la carne con una grasa fina evitaba el nacimiento de estas larvas.

    Redi fue tambin el primero en reconocer que entre los animales que viven en otros animales ya hay machos, hembras y huevecillos. Un poco ms tarde, Ramur seal que era posible observar a las moscas depositando sus huevecillos en la fruta y que cuando se ve un gusano en una manzana debe saberse que no ha sido creado por la descomposicin, sino por el contrario, es el gusano el responsable de la putrefaccin de la fruta. Pero pronto, en la segunda mitad del siglo XVII y primera mitad del siglo XVIII, las observaciones microscpicas se hicieron ms numerosas y reapareci la doctrina de la generacin espontnea.

    El debate al que alude Pasteur en la cita precedente, tuvo un momento lgido a travs de una serie de interesantes postulados y experimentos que desarrollaron a fines del siglo XVIII los naturalistas Lzaro Spallanzani (1729-1799) y el reverendo John Needham (1713-1781). Spallanzani realiz una serie de trabajos en los cuales colocaba caldo nutritivo en matraces de vidrio a los cuales sellaba y herva. En esos matraces no se generaba ninguna forma de vida y por lo tanto resultaba ser una demostracin definitiva en torno al problema de la generacin espontnea. Pareca evidente que si se mataba por calentamiento toda forma de vida preexistente y se evitaba la entrada de aire contaminado, los caldos permaneceran estriles. Pese a ello, su oponente Needham objet que, al hervir los tubos sellados, se corrompa un principio vital presente en el aire y que era el que permita que las formas de vida surgieran espontneamente del caldo nutritivo. El debate por lo tanto sigui abierto y lleg as hasta los tiempos de Pasteur. Pasteur no poda mantenerse ajeno a l, dado su inters por las formas de vida microscpicas. En 1858 el mdico y naturalista Flix Pouchet (1800-1872) inici una serie de experimentos en la Academia de Ciencias de Pars para demostrar la validez de las ideas sobre la generacin espontnea de los microorganismos.

    Preparaba infusiones de heno hervidas para matar toda forma de vida y les introduca una mezcla de gases, oxgeno y nitrgeno preparados artificialmente con todos los cuidados para evitar la destruccin del principio vital por calentamiento. Pouchet obtena as formas de vida pese al calentamiento de la infusin. Aunque algunos acadmicos criticaron negativamente los trabajos de Pouchet, sosteniendo que el procedimiento seguido no poda garantizar la eliminacin de toda forma de vida preexistente, la disputa segua abierta.

    Con la finalidad de zanjar definitivamente la cuestin, la Academia de Ciencias de Pars instaur un premio de 2500 francos para quien, por medio de experimentos claramente diseados, permitiese clarificar esta cuestin. Fue dentro del marco de esta competencia en la cual Pasteur realiz una serie de famosos experimentos. Con la finalidad de impedir el calentamiento del aire contenido en los matraces de experimentacin y as contentar a quienes sostenan que dicho calentamiento destrua un principio vital, construy matraces especialmente diseados. Se denominaron matraces cuello de cisne debido a su cuello largo y curvado. Este diseo permita el intercambio de aire fresco, a la vez que impeda que las partculas suspendidas en el mismo entraran al cultivo ya que quedaban atrapadas en las curvaturas del tubo. Otra de las formas que ide para no someter a calentamiento el aire pero impidiendo la contaminacin con microorganismos, fue destapar y volver a sellar los frascos con caldo estril en lugares donde no haba movimientos de aire o en la altura de los grandes montes (donde se pensaba que el aire estaba menos contaminado). Como resultado de sus experimentos, si bien algunos frascos desarrollaban crecimiento de formas vivas, en la mayora de ellos no se observaba cambio alguno. Pouchet no se qued tranquilo con los resultados de Pasteur y repiti estas experiencias en los montes Pirineos a diferentes alturas para comprobar por s mismo los resultados. Tuvo crecimiento en todos sus frascos y no slo contradijo los resultados de Pasteur sino que se afirm ms en su idea. Todo pareca indicar que incluso el aire no contaminado era capaz de promover el desarrollo espontneo de formas vivas. Sin embargo, Pouchet segua sin convencer a los investigadores. Segn afirman los investigadores H. Collins y T. Pinch: Por accidente o por conviccin ningn miembro de la comisin simpatizaba con las ideas de Pouchet y algunos anunciaron sus conclusiones antes incluso de examinar los materiales que haban de juzgar.

    Pouchet se retir de la competicin. No deja de ser interesante considerar una pequea pero significativa diferencia entre las experiencias de Pasteur y Pouchet. En tanto Pasteur usaba como medio nutritivo un extracto de levadura, Pouchet preparaba infusiones de heno. En 1876 el fsico John Tyndall (1820-1893) encontr que este tipo de infusiones, aunque se hiervan, desarrolla formas de vida microbiana debido a que se encuentran contaminadas con formas germinales (esporas) refractarias al tratamiento por calor de Pouchet y Pasteur.

    Los preparados de Pasteur quedaban estriles al ser hervidos porque el caldo de cultivo no contena esporas. Pouchet pudo haber ganado la competencia pero la suerte y el prestigio ayudaron a Pasteur. De cualquier forma, el tiempo le dara parcialmente la razn a Pasteur: las formas vivas no se generan a partir de la materia inerte, excepcin hecha del origen de la vida en las particulares condiciones de la Tierra primitiva. Los trabajos de Pasteur sobre generacin espontnea prepararon el camino para desarrollar una teora del contagio y la infeccin por organismos especficos para las dolencias.

    ROBERT KOCH, UN MDICO RURAL

    Para esa poca una enfermedad muy extendida, que afectaba al ganado europeo y produca grandes prdidas econmicas, era la denominada ntrax o carbunco. En Francia, un investigador llamado Casimir Davaine (1812-1882), logr demostrar que si se inoculaba sangre de un animal que padeca carbunco en otro sano, este ltimo contraa la enfermedad. Tambin demostr que en la sangre de los animales enfermos se encuentra siempre un microorganismo al que llam bacteridia. Lo que Davaine no pudo hacer es demostrar que su bacteridia era la causa real de la enfermedad. Este punto fue definitivamente resuelto por el mdico rural Robert Koch (1843-1910).

    En 1866 el estudiante Robert Koch de la universidad de Gottingen, se graduaba de mdico. Practic su profesin en diferentes pueblos de su Alemania natal. Luego de participar en el cuerpo mdico del ejrcito, durante la guerra franco-prusiana de 1870, se instal en el pueblo de Wollstein para ejercer la medicina clnica. Pero su verdadera pasin fue el microscopio y el pequeo lugar que en su casa se haba transformado en laboratorio. Enfrentado a las limitaciones de la medicina de su poca y fascinado por el mundo que su microscopio le develaba, Koch no pudo resistirse al deseo de encontrar las causas de las enfermedades ante las que tan impotente se senta.

    Dado que Koch se desempeaba como mdico en zonas rurales, estaba familiarizado con una enfermedad denominada ntrax o carbunco. El carbunco produca grandes prdidas a los criadores de ganado ovino y bovino debido a la alta mortandad de animales que provocaba. Adems poda atacar a los hombres. Coloc muestras de sangre de animales muertos por esta enfermedad bajo las lentes de su microscopio y observ ciertas formas alargadas capaces de multiplicarse en los tejidos. Esta observacin lo indujo a pensar que este microbio era el responsable de la enfermedad. Para demostrar su hiptesis, Koch logr aislar y obtener un cultivo puro de este microorganismo. Con astillas infectadas con el cultivo inocul ratones los cuales enfermaron de carbunco, mostrando los mismos sntomas que las ovejas y las vacas que haba estudiado. Esta era la primera vez que se demostraba que un determinado microorganismo era el responsable de una determinada enfermedad. Con esta experiencia, Koch daba origen a la microbiologa mdica.

    Adems de demostrar que el carbunco era producido por un microorganismo especfico, prob la existencia de esporas resistentes a variadas condiciones ambientales y que podan infectar diversos campos de pastoreo en los cuales los animales se infectaban. Sin embargo, Koch era una persona aislada del resto del mundo acadmico y tena dificultades para comunicar su hallazgo. Con el fin de superarlas, le escribi al profesor Ferdinand Cohn (1828-1898): Estimulado por sus investigaciones publicadas en Contribuciones a la biologa de las plantas, y teniendo amplio acceso al material, desde hace tiempo he estado estudiando la etiologa del ntrax. Despus de muchos fracasos, finalmente he podido establecer el ciclo completo del desarrollo del Bacillus anthracis. Creo haber confirmado ampliamente mis resultados. Sin embargo, estimado profesor, le estara muy agradecido si usted, como la mxima autoridad en bacterias, pudiera criticar mi trabajo antes que lo enve a su publicacin. En vista de que el material necesario para mis demostraciones no puede conservarse, le pido su autorizacin para mostrarle los experimentos crticos durante un perodo de varios das en el Instituto de Fisiologa de las Plantas. Si usted decide concederme este gran favor, le ruego sugiera la poca ms conveniente para mi viaje a Breslau.

    Pese a que Cohn lo ayud a presentar sus conclusiones sobre el carbunco y le brind su apoyo, Koch se vio obligado a volver a trabajar en el laboratorio de su casa en Wollenstein sin mayores reconocimientos del mundo acadmico. Tendran que pasar todava algunos aos ms, hasta que Koch fue objeto del reconocimiento de sus contemporneos y pudiera seguir su lnea de investigacin en la Oficina Imperial de Salud de su pas.

    OTRA VEZ PASTEUR

    Impresionado por el trabajo del mdico ingls Edward Jenner (1749-1823) -quien haba inaugurado la tcnica de vacunacin para prevenir la viruela- e influenciado por los trabajos de su compatriota Devaine, Pasteur deseaba desarrollar vacunas para las enfermedades infecciosas, ahora que pocas dudas caban de que ciertos microorganismos eran los responsables de las enfermedades ms temidas por los hombres de su poca.

    A Pasteur le gustaba afirmar que la suerte beneficia nicamente a las mentes preparadas. Esta frase se aplica con justicia al descubrimiento de la vacuna contra el carbunco que l mismo desarroll.

    Hacia 1879 se hallaba trabajando en la enfermedad conocida como clera aviar. Ya haba logrado cultivar el microorganismo responsable de dicha enfermedad y dentro de la rutina de sus experiencias sola inocular pollos para determinar el desarrollo de la enfermedad.

    Durante el verano de ese mismo ao abandon una serie de cultivos durante un perodo de vacaciones. Al inyectar las aves con estos cultivos viejos, las mismas no desarrollaron la enfermedad y por lo tanto Pasteur se vio obligado a repetir la experiencia, inoculando una cepa de bacilo, aislada de animales enfermos. Inocul tanto a las aves que previamente haban sido tratadas con los cultivos envejecidos como a algunos animales recin adquiridos en el mercado. Estos ltimos murieron por clera, en tanto que los primeros parecan haber desarrollado algn tipo de resistencia a la enfermedad.

    Pasteur se dio cuenta que -por casualidad- haba desarrollado un mtodo para atenuar la virulencia de los microorganismos. Jenner haba logrado una forma atenuada de la viruela en el material obtenido de las vacas. Pero el mtodo de Pasteur permita que ya no se dependiera de la existencia de formas atenuadas en la naturaleza para poder desarrollar vacunas. Las poda producir en el laboratorio. Con este hecho en su mente decidi ensayar una vacuna contra el ntrax utilizando el mtodo de cultivo de los grmenes causantes de la enfermedad inventado por Koch. As descubri que, sometiendo dichos cultivos a temperaturas ligeramente elevadas se atenuaba su virulencia. Inyect muestras de estos cultivos atenuados en cobayos, conejos y ovejas. Tiempo despus, inocul estos mismos animales con muestras provenientes de un cultivo de formas virulentas comprobando su inmunidad al ntrax.

    Sin embargo, hubo quienes se opusieron a las conclusiones de Pasteur. As, podemos considerar el siguiente alegato de un mdico de la poca, el Dr. Rossignol: La microbiolatra es la moda y reina por doquier: es una doctrina que ni siquiera se puede discutir, especialmente cuando su pontfice, el distinguido seor Pasteur, ha pronunciado las palabras sacramentales: he dicho. Slo el microbio es, y ser, la caracterstica de la enfermedad, la cuestin est zanjada; de ahora en adelante la teora de los grmenes debe tener prioridad sobre el arte clnico; el microbio es la nica verdad y Pasteur su profeta. El desafo lanzado por este mdico deba ser resuelto. Fue en la granja del propio Rossignol donde se desarroll una de las ms famosas experiencias en la historia de la inmunologa, cuyo objetivo era probar la eficacia de la vacuna de Pasteur.

    Se decidi inocular a 24 ovejas con las formas atenuadas por calentamiento. Posteriormente, se inocularan a esos mismos animales con las formas virulentas del bacilo. Como testigo, se utiliz un grupo no tratado de otras 24 ovejas que fueron inoculadas directamente con la forma virulenta del bacilo. El experimento fue un xito para la vacuna desarrollada por Pasteur. Ninguno de los animales inoculados con las formas atemperadas present sntomas de ntrax en tanto que las 24 ovejas no vacunadas murieron.

    Pero todava Pasteur no haba llegado al ms alto nivel de reconocimiento. Este hecho se produjo en 1885, cuando prob la vacuna contra la rabia en un nio de 9 aos y obtuvo un xito total. Ese mismo nio trabaj de portero en el famoso instituto Pasteur de Pars hasta su muerte.

    Pasteur muri el 28 de septiembre de 1895. Su obra oper un cambio fundamental sobre las enfermedades y la forma de tratarlas. A partir de sus trabajos y los de su contemporneo Robert Koch se desarrollaran una serie de brillantes investigaciones que posibilitaran prevenir o tratar numerosas enfermedades infecciosas. Las ideas de Pasteur influyeron fuertemente sobre la prctica quirrgica: Joseph Lister (1827 - 1912) un afamado cirujano ingls, aplic las medidas antispticas que la teora microbiana de la enfermedad impona y logr reducir de manera significativa la mortalidad post operatoria por septicemia.

    NUEVAS ESPERANZAS TRAS LA DECEPCIN

    Desde los trabajos de Pasteur y de Koch reinaba un gran entusiasmo y se tena una fe ciega en lo que la nueva medicina cientfica poda hacer por las enfermedades que obligaban a las personas a convivir constantemente con la muerte.

    Para fines del siglo XIX, Robert Koch ya no era el mdico rural que en un improvisado laboratorio casero describi la metodologa para aislar e identificar a los microorganismos causantes de determinadas enfermedades. Se desempeaba, ahora que haba alcanzado una justa fama, en la Oficina Imperial de Salud. Fue nombrado con posterioridad profesor de Higiene de la Universidad de Berln. Su trabajo fue mucho ms all de los primeros experimentos con el bacilo que provoca el ntrax. Identific a los microorganismos responsables del clera y la tuberculosis. En 1890, anuncia que ha desarrollado un tratamiento preventivo y curativo para esta ltima enfermedad. Aunque sostena que sus experiencias eran provisorias, afirmaba que incluso los animales enfermos, en las ltimas etapas de la enfermedad lograban curarse.

    La gran revista mdica The Lancet public una opinin muy optimista respecto de este tratamiento, cuyo autor fue el citado cirujano Joseph Lister. Koch recibi por sus trabajos felicitaciones personales de Pasteur y de los directores de su instituto.

    Pese a ese optimismo inicial, el tratamiento result ineficaz. Fue un duro golpe para Koch y para la medicina de su poca: empezaba a quedar claro que no todo era posible. A pesar de esta gran desilusin, el desarrollo de la microbiologa y la inmunologa estaba recin en sus inicios y haba muchas enfermedades que investigar, tratar y no era sencillo renunciar a las promesas que los nuevos tratamientos ofrecan. El xito logrado con el carbunco y la rabia mostraba que se deban guardar fundadas esperanzas de curacin o de prevencin para las dolencias de carcter infecto-contagioso. La concrecin de estas ilusiones estuvo en las manos y la mente de los discpulos de Pasteur y Koch.

    mile Roux (1853 - 1933) acometi la cura de la difteria, abriendo las puertas para que mile Bhering (1854 - 1917), discpulo de Koch, propusiera un mtodo teraputico que disminua el ndice de mortalidad de los nios aquejados de esa enfermedad.

    Roux observ que los conejos que inyectaba con el bacilo presumiblemente responsable de la difteria, desarrollaban la enfermedad, a pesar de que las formas bacterianas no se diseminaran ms all del lugar de inoculacin. Cmo era posible entonces que se produjese la parlisis respiratoria caracterstica de la difteria sin que el bacilo invadiera esas vas?

    Comprendi que, a diferencia de las enfermedades estudiadas, el bacilo de la difteria produce un veneno que se difunde por el organismo matando tanto a los animales como a las personas. Cultiv los microorganismos y demostr que la inyeccin del medio de cultivo libre de bacterias era capaz de producir los sntomas de la difteria. All estaba el veneno, la toxina.

    mile August Bhering fue asignado por aquellos das como investigador en el Instituto Koch de enfermedades infecciosas con la finalidad de lograr para la difteria lo que el gran bacterilogo alemn no haba podido lograr para la tuberculosis. Shibasaburo Kitasato, trabajando en el mismo instituto que Bhering, demostr que la bacteria del ttanos tambin produce una toxina responsable de los sntomas y del desenlace fatal de la enfermedad.

    Junto con Bhering comprobaron que a partir de inoculaciones crecientes de la toxina, partiendo de muy pequeas concentraciones, era posible neutralizar los efectos de un inoculo de bacterias y toxinas que, en otras condiciones, deberan haber sido mortales para los animales de experimentacin. Bhering comprob en este caso con el apoyo del qumico Paul Ehrlich (1854 - 1915), resultados similares para la difteria.

    Algo deba haber en la sangre (una antitoxina) que neutralizaba los efectos de la toxina, dado que es por all por donde el veneno bacteriano se difunde hacia todo el organismo.

    Bhering obtuvo sangre de animales que haban sido tratados con la toxina y separ los componentes celulares, obteniendo un suero que al ser mezclado con una solucin que portaba la toxina lograba neutralizar sus efectos. Se haba encontrado de esta forma un posible tratamiento efectivo para esas enfermedades.

    En 1891, el da de Navidad, se le inocul suero de conejo tratado a un nio de Berln que sufra difteria. El nio se cur. La antitoxina presente en el suero del conejo realmente funcionaba.

    Por su parte, y siguiendo un procedimiento similar, Shibasaburo Kitasato desarroll una antitoxina especfica para el ttanos. Ciertas dificultades que se encontraban para producir antitoxina contra la difteria en los conejos que se utilizaban como animales de experimentacin, fueron resueltas por el perseverante mile Roux, quien obtuvo gran cantidad de anti-suero inoculando caballos.

    Los resultados alcanzados en el tratamiento de las enfermedades contagiosas por mile Bhering, indujeron a nuevas investigaciones. En 1901, en reconocimiento a sus contribuciones en este campo, se le entrega el primer premio de medicina y fisiologa.

    EL 606 Y LA BALA MGICA

    Paul Ehrlich era para muchos un qumico excntrico, preocupado por lograr mtodos de tincin que posibilitaran mejorar las observaciones microscpicas. En ese sentido, haba desarrollado un mtodo efectivo para teir los bacilos de la tuberculosis y, aunque los observ antes que Koch, no los identific como organismos vivos ni demostr que fuese la causa de la enfermedad.

    Como qumico, pero en particular por su trabajo con tinturas, estaba relacionado con la idea de especificidad. Los colorantes utilizados para la tincin de organismos mostraban una afinidad selectiva por diferentes tejidos y tipos celulares.

    Esta afinidad tambin se manifestaba en los tratamientos con los antisueros y las vacunas: pens que para cada dolencia deba existir una cura especfica. Comenz ensayando con colorantes que podran ser txicos para los microorganismos infecciosos, pero no para el ser humano.

    Consider a esta especificidad como una bala mgica que poda elegir selectivamente el blanco. Comenz experimentando con un parsito unicelular, el tripanosoma y un colorante rojo al que denomin tripan. Pero sus trabajos para curar a sus animales de laboratorio con el tripan no resultaron efectivos.

    Pero Ehrlich no slo era un qumico excntrico, tambin era persistente y sigui cifrando sus esperanzas en los colorantes. A travs de la literatura cientfica, supo que dos mdicos ingleses haban utilizado un derivado de la anilina (base orgnica de los colorantes) para trabajar infecciones por tripanosomas. Llamaron a este compuesto atoxyl. Los resultados eran buenos pero lamentablemente el atoxyl no poda ser utilizado en seres humanos debido a que afecta el nervio ptico produciendo ceguera.

    Ehrlich, contra la opinin generalizada de los qumicos de su poca, comenz una serie de trabajos sobre la molcula de atoxyl para anular ese efecto indeseado. Su trabajo no tuvo xito inmediato y la tripanosomiasis sigui siendo una enfermedad sin tratamiento efectivo.

    Kitasato quien, como dijimos, haba descubierto la antitoxina contra el ttanos, envi a uno de sus estudiantes llamado Sahachiro Hata a trabajar con Ehrlich, aunque la preocupacin de Hata no eran los tripanosomas sino la sfilis.

    De los compuestos modificados por Ehrlich, el nmero 606 fue probado para el tratamiento de la sfilis, mostrando alguna efectividad. Rebautizado como salvarsan, fue utilizado para tratar las ms variadas enfermedades, contradiciendo la idea original de su inventor de que a cada enfermedad corresponda un tratamiento determinado. Acogido con gran jbilo como medicamento milagroso el 606 fue, desde esta perspectiva un fracaso.

    Pasada la euforia desatada por el salvarsan, qued vigente la idea de Ehrlich sobre la necesidad de realizar tratamientos qumicos especficos para cada enfermedad. Esta idea sera de fundamental importancia para el desarrollo de la moderna inmunologa.

    Ehrlich saba que el suero contra la difteria neutralizaba nicamente a la toxina diftrica y que el suero contra el ttanos neutralizaba nicamente a la toxina contra el ttanos. Qu era lo que determinaba esta afinidad? Una afinidad similar a la que l haba encontrado entre los colorantes y los tejidos teidos para ser observados.

    Basndose en los trabajos del ruso Elie Metchnicoff (1845 - 1916) sobre ciertas clulas presentes en la sangre (fagocitos), capaces de englobar y degradar las bacterias que infectan al organismo, Ehrlich supuso que la clula fabricaba alguna sustancia que reaccionaba especficamente contra la toxina o el microorganismo infeccioso. Algn componente celular deba reconocer de alguna forma al agente infeccioso.

    Especul que, en las clulas inmunitarias, deban encontrarse determinados tipos moleculares capaces de reaccionar especficamente (como dos piezas de un rompecabezas) con la toxina. Cuando se estimulaba a las clulas con cantidades crecientes de toxina, que reaccionaba con estos receptores, las clulas fabricaban ms hasta que por fin, eran liberados y se transportaban por la sangre logrando neutralizarla.

    As Ehrlich explicaba la inmunizacin que haba logrado Pasteur y el efecto de los sueros con antitoxina de Bhering y Kitasato. De esta forma el Dr. Phantasus, nombre con el que llamaban peyorativamente a Ehrlich por sus extraas ideas, pona una de las piedras basales de la Inmunologa, anticipando lo que hoy se conoce como la reaccin antgeno - anticuerpo, proceso bsico en la respuesta inmune del organismo frente a las infecciones. Los fracasos que signaron su vida en la bsqueda infructuosa de la bala mgica en compuestos como el 606 o el atoxyl, apenas opacaron esta idea fundamental.

    En la primera dcada del siglo XX estaba todo preparado para la revolucin teraputica que sobrevino despus y que permiti tratar de manera efectiva muchas de las ms graves enfermedades, tanto por la accin preventiva de las vacunas como por el desarrollo de los antibiticos.

    EL MARAVILLOSO SIGLO XIX?

    En 1899 Alfred Rusell Wallace (1823 - 1913), quien enunci las ideas evolucionistas junto con Charles Robert Darwin (1809 - 1882) public su obra El siglo maravilloso. El optimismo que refleja este trabajo no es privativo de Wallace. Rondaba en la mente de muchos pensadores de la poca. La mayora de los filsofos naturales crea que de las manos del conocimiento del mundo natural, el futuro de la humanidad sera mejor.

    Crean firmemente en el sueo que el filsofo Francis Bacon (1561 - 1626) haba imaginado para el hombre como producto del conocimiento cientfico.

    Sin duda, el captulo de la historia que tiene como protagonista el establecimiento del moderno concepto de enfermedad infecto-contagiosa -junto a las tcnicas de vacunacin y tratamientos con antisueros de l derivados-, represent uno de los puntos ms altos de estas esperanzas.

    La muerte pareca retroceder a pasos agigantados tras los trabajos de los que son considerados hroes de la medicina y la bacteriologa: Pasteur, Koch y tantos otros. Es cierto que gran parte de las semillas que germinaran en las modernas terapias mdicas del siglo XX fueron sembradas durante el XIX. Pero el controvertido y dramtico siglo XX nos mostrara algunas nuevas facetas y aristas de la actividad cientfica y mdica que nos obliga a reconsiderar el sueo baconiano que el siglo XIX ya presentaba, no como una posible utopa sino como una realidad concreta, cuyos efectos podan sentirse en la vida cotidiana de las personas.

    En el siglo XIX, enfermedades tan temidas como la poliomielitis, que afectaban a una considerable parte de la poblacin infantil, tuvieron su vacuna preventiva.

    La viruela, para la cual se haban desarrollado las primeras terapias preventivas, fue totalmente erradicada en este siglo. Los antibiticos, cuya era se inicia con el descubrimiento por Fleming (1881-1955) de la penicilina, permite tratar a millones de pacientes afectados por muchas infecciones bacterianas y salvar por lo tanto millones de vidas.

    Con el desarrollo de los antibiticos, la ciruga adquiri una seguridad que antes no poda ser imaginada: hasta su descubrimiento eran muchos los pacientes operados que moran de las infecciones concomitantes al proceso quirrgico.

    La ciencia pareca capaz de resolver todos y cada uno de los problemas que se le planteaban. Los milagros de la ciencia parecan estar a la orden del da. Pero no existen los milagros cientficos. La ciencia es una actividad humana, donde cada una de las teoras y modelos propuestos es el producto de un arduo y duro trabajo, donde no estn exentos los fracasos, las disputas personales y la pasin ideolgica.

    Los cientficos e investigadores no son magos que resuelven en unos cuantos pases los misterios de la naturaleza. Pueden ofrecernos ideas y demostraciones grandiosas y, al mismo tiempo, rechazar ideas geniales de sus colegas que trabajan en se o en otros campos del conocimiento.

    As como a Pasteur le debemos muchas de las primeras ideas fundantes de la microbiologa clnica, su genio no super sus prejuicios y rechaz con firmeza la teora de la evolucin de Darwin y Wallace. Esta teora no es un detalle en la biologa: es la teora fundante de la moderna biologa.

    Pasteur y Wallace se desconocieron mutuamente. Wallace ataca a la prctica de la vacunacin, considerndola fraudulenta y peligrosa. Estos ejemplos entre tantos otros, antiguos y contemporneos, nos muestran que los cientficos no son profetas que nos dan a conocer verdades reveladas. Proponen teoras y modelos basados en la bsqueda de objetividad a travs de la experimentacin y nos obligan a creerles, nicamente en virtud de los argumentos en los que fundan la justificacin de sus ideas.

    Las imgenes ingenuas que muchas veces nos presentan los medios de comunicacin promueven frecuentemente falsas esperanzas respecto a las posibilidades de cura o tratamiento de las enfermedades. No son pocas las veces que escuchamos que la vacuna del SIDA no se produce porque oscuros intereses econmicos as lo quieren. Pero podra ser y es ms razonable pensar que la vacuna contra el SIDA no se ha logrado an y, tal vez, falte mucho para que as sea, slo porque el problema es muy difcil y los investigadores no lo han logrado resolver.

    Pese a sus limitaciones e intereses en juego, la investigacin nos ha permitido superar problemas que la humanidad enfrent inerme desde tiempos remotos. Un ejemplo de ello es el hecho que hemos tratado en esta breve historia: el de haber establecido los mecanismos de contagio y las formas de prevenirlo, un logro humano notable.

    Slo que aquellos acostumbrados a ver La-ciencia-hacedora-de-milagros no lo han podido valorar. Tal como ha dicho el pensador y divulgador de las ciencias J. Bronowski, la ciencia es un tributo a lo que podemos saber pese a que somos falibles.

    A la mayora de nosotros, el siglo XX no nos parece maravilloso y las utopas cientficas que signaron los siglos anteriores nos resultan lejanas. En parte, puede que tenga que ver con esta visin el hecho de que uno de los productos de la ciencia en este mismo siglo fue el desarrollo y la utilizacin de las armas termonucleares y qumicas.

    Nuestro dramtico siglo, nos obliga a preguntarnos por la ciencia y sus finalidades. Los trabajos sobre las enfermedades infecto-contagiosas del siglo pasado nos muestran los profundos beneficios que encierra la actividad cientfica, cuando as se lo pbopone. En nuestro propio siglo, el conocimiento de las bases moleculares de la vida permiti el desarrollo de terapias inimagi.ables.

    Pero las esterilizaciones masivas, la implementacin de programas eugensicos, las lobotomas, los efectos de las pruebas termonucleares muestran la tragedia de la actividad cientfica cuando el poder y el dominio de los hombres es el objetivo de las investigaciones.

    Es interesante por lo tanto rescatar aqu el pensamiento del genetista A. Jaquard: la ciencia no es un rbol autnomo que crece segn sus propias leyes y cuyos frutos podramos recoger pasivamente. Es nuestra empresa colectiva, la nuestra, y a nosotros nos corresponde orientarla. La fascinacin pro-cientfica de fines del siglo XIX y la anticientfica de fines del siglo XX son igualmente intiles. Lo importante es comprender el proceso que enfrentamos y del que participamos. Y, ante todo, interrogarnos acerca de la naturaleza de este objeto al que designamos ciencia.

    Hemos perdido la ingenuidad que A. R. Wallace manifestara en su obra El siglo maravilloso. Comprendemos la tragedia que implica desarrollar la actividad cientfica con la finalidad de dar legitimidad a los ms graves prejuicios discriminatorios o para desarrollar armas de un poder letal creciente. Al mismo tiempo entendemos el drama que se desarrolla cuando se niega la posibilidad de aquel trabajo cientfico que claramente redundara en el beneficio de las personas.

    Censurar la investigacin cientfica por no otorgar el presupuesto necesario es una forma de negar el acceso a la salud y al conocimiento. Es aqu donde las palabras de Galileo, de la obra del escritor alemn Bertolt Brecht adquieren profundo significado: El que no conoce la verdad es un ignorante. Pero el que la conoce y la llama mentira ese es un criminal.

    NDICE

    ORGENES DE LA BIOLOGA CELULAR Y MOLECULAR........ 1

    LOS PRIMEROS PASOS 1

    DESDE LAS FIBRAS Y LOS GLBULOS A LAS CLULAS........ 2

    POR FIN, LAS CLULAS........ 3

    LA PRIMERA TEORA CELULAR........ 5

    LOS ANIMALES TAMBIN........ 6

    LA DIVISIN CELULAR........ 6

    CLULAS, GENTICA Y EVOLUCIN..... 7

    NACE LA BIOLOGA CELULAR........ 8

    LAS BIOTECNOLOGAS........ 10

    EL PROYECTO GENOMA HUMANO...... 11

    EPLOGO. 11

    SOBRE LAS ENFERMEDADES INFECTO-CONTAGIOSAS.. 13

    INTRODUCCIN... 13

    DOS MIL LARGOS AOS 13

    LAS SIMIENTES DE FRACASTORO. 14

    EL MICROSCOPIO Y EL UNIVERSO DE LO MUY PEQUEO...... 15

    SYDENHAM Y UNA NUEVA IDEA SOBRE LA ENFERMEDAD 15

    PASTEUR: LOS MICROBIOS, CAUSA ESPECFICA DE LA ENFERMEDAD 16

    SEMMELWEIS Y LA FIEBRE PUERPERAL. 17

    EL ORIGEN DE LOS MICROBIOS.... 18

    ROBERT KOCH, UN MDICO RURAL........ 19

    OTRA VEZ PASTEUR...... 20

    NUEVAS ESPERANZAS TRAS LA DECEPCIN... 21

    EL 606 Y LA BALA MGICA........ 23

    EL MARAVILLOSO SIGLO XIX?. 24

    NDICE........ 27

     
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