| Imprimir | Recomendar a un amigo | Recordarme el recurso | Descargar como pdf |
|
| |
| Seguinos en en Facebook | |
PANORAMA DE LA HISTORIA DE LA MUSICA
Períodos de la Historia de la Música
§
Música Antigua (hasta el 999 d. de C.)
§
Música Medieval (1000-1599)
§
Música Barroca (1600-1749)
§
Música Clásica (1750-1824)
§
Música Romántica (1825-1874)
§
Nacionalismo Musical (1875-1899)
§
Música Revolucionaria (1900-1939)
§
Música Contemporánea (1940-2000)
La Música
Antigua (hasta el 999 d. de C.)
Es probable que la primera música que existió fuese la
que hicieran los pueblos prehistóricos al llamarse o al cantar. Se han
encontrado instrumentos rudimentarios de unos cuarenta mil años de antigüedad,
pero hace unos cinco mil años, con el auge de las civilizaciones de Egipto y
cercano Oriente, se produjeron unos instrumentos y una música más elaborados,
con ritmos y melodías definidas. Estos pueblos utilizaban la música en
ceremonias religiosas y celebraciones oficiales importantes, pero en la antigua
Grecia la música se hizo popular y entró a formar parte de la vida cotidiana.
Otra contribución importante al desarrollo de la música en Grecia fue la
invención de la notación musical. Hace unos mil quinientos años, con el auge
del cristianismo, los monasterios se convirtieron en los principales centros de
composición e interpretación. Los monjes empleaban el canto llano, también
conocido con el nombre de canto gregoriano, una forma musical consistente en
melodías sencillas y fluidas. El canto llano evolucionó en su sencillez y se
convirtió en la base de la música clásica que disfrutamos en la actualidad.
La Música Medieval (1000-1599)
En este período
la música se hizo más elaborada y los compositores exploraron maneras de
expresar diversas emociones. Los músicos empezaron a agregar melodías mas
complejas a los cánticos sencillos de los monjes. El resultado fue la música
polifónica compuesta en varias partes. También se desarrolló un sistema
adecuado para la notación musical. En el siglo XIII, la música se volvió aún
más trabajada. En formas musicales como el madrigal, podía cantarse al mismo
tiempo palabras diferentes. Pero con los cambios religiosos que tuvieron lugar
en el siglo XVI, se generó una demanda de música vocal en la que las palabras
pudieran distinguirse con mayor claridad. Una vez más, la música eclesiástica
se tornó más sencilla. Mientras tanto, la música instrumental también evolucionó
y hacia el año 1300 apareció la primera forma instrumental, una danza llamada estampie.
La Música en el Barroco (1600-1750)
El período
barroco se extiende en la música entre, aproximadamente, 1600 y 1750 y se
caracteriza, principalmente, por el empleo del bajo continuo, que consiste en
que la voz más grave de la pieza suene continuamente y con sus notas imponga la
armonía del resto de las partes. Junto a ello, va a destacar el gusto por el
contraste, que en el campo musical se muestra en el mayor empleo de
instrumentos frente al predominio de las agrupaciones vocales que se habían
dado hasta entonces. Poco a poco, los instrumentos van adquiriendo la misma
importancia que los géneros vocales, haciéndose finalmente independientes de
éste en el concerto grosso que enfrenta dos grupos de instrumentos, uno más
grande que otro, entre los que se busca el contraste de sonido.
Junto a este
gusto por el contraste, el interés del Barroco por la representación y por lo
espectacular va a dar lugar al nacimiento de dos géneros de gran importancia:
la ópera y el oratorio, ambos géneros cantados en los que se desarrolla una
historia que en el segundo de los casos no llega a representarse por ser de
tema religioso y cantarse en la iglesia. El éxito popular de la ópera hace que
la música religiosa acerque a aquella sus estructuras en géneros preexistentes
como la misa, el motete o la pasión.
Por su parte,
la ópera será el mejor testigo de la evolución de la sociedad del Barroco. Las
polémicas en torno a la licitud de la ópera como espectáculo y el nacimiento de
la ópera bufa, retrato de la sociedad burguesa que empieza a crearse, marcan la
transición hacia el Clasicismo.
En toda la
música del Barroco tiene gran importancia la llamada “Teoría de los Afectos”,
que pretendía que cada tipo de música correspondía con un estado anímico
diferente. Ello se plasmará sobre todo en la ópera, pero será frecuente también
en la música instrumental, pues se asignaba a cada instrumento una de las
situaciones anímicas.
En el período
barroco aparecen la mayor parte de los géneros que llegan hasta el siglo XX.
Así, además de la ópera y el oratorio ya mencionados, surgen géneros
instrumentales como la sinfonía, el concierto, la sonata y la suite. Asimismo,
es en la época barroca cuando se consolida el sistema tonal que ha de emplear
la música europea hasta comienzos del siglo XX. Entre los compositores
principales de este período se destacan los compositores alemanes Johann
Sebastian Bach (1685-1750), Georg Friederich Händel (1685-1759), Georg Philipp
Teleman, el inglés Henry Purcell y el compositor italiano Antonio Vivaldi.
La Música en el Clasicismo
(1750-1824)
El Clasicismo
abarca aproximadamente la segunda mitad del siglo XVIII y supone el período que
en el resto de las artes es conocido como Neoclasicismo. En música, al no
existir apenas vestigios musicales de la antigüedad grecorromana, se emplea el
término Clasicismo y se toma como referencia su doctrina estética: medida,
número y orden son los cánones clásicos de la composición. Se pretenderá imitar
la naturaleza incluso en la música; para ello, se tiende a la simplicidad de
formas y a la claridad de líneas.
Desde el
Barroco, se llega hasta el Clasicismo a través del llamado Período Galante, que
se oponía a la rigidez y la complejidad del Barroco y buscaba una música fácil
de comprender en la que la melodía tenía un papel principal. Esta facilidad da
paso a la claridad de líneas mencionada, claridad que no significa falta de
sentimiento, muy al contrario, pronto serán evidentes en la música las huellas
del movimiento poético Sturm und Drang (Tormenta e Impulso) que se plasmará en
el llamado Estilo Sentimental que primará en la música de la Escuela de
Manheim. Finalmente se entiende por Clasicismo Pleno el que abarca los años de
Haydn, Mozart y Beethoven, que constituyen la llamada Primera Escuela en Viena.
En los géneros
se producen algunos cambios y mientras desaparecen la suite y el concerto
grosso y cristalizan la sonata y la sinfonía, se mantienen la ópera, el
oratorio, aunque con transformaciones debidas a los cambios en los gustos del
público, que se diversifica y busca también argumentos cómicos. Asimismo, se
evidencia la importancia del público en la abundancia de música de cámara
compuesta y publicada para que los aficionados la interpreten en veladas
domésticas.
La Música en el Romanticismo
(1825-1874)
El período
romántico se caracteriza por la búsqueda de lo absoluto que se plasma en la
reacción contra los cánones clásicos, la prioridad de la expresión de la propia
intimidad y el deseo de conmocionar afectivamente al público. La búsqueda de lo
absoluto se plasma en la consideración de la música como un lenguaje
privilegiado capaz de llegar al sentimiento sin pasar por la razón. De esta
manera, la música instrumental tendrá gran desarrollo, marcado en buena medida
por el deseo del compositor de hacerse con un lenguaje propio, aunque la música
vocal conozca también un auge merced a la importancia que se otorga a géneros
como la ópera y la canción.
El público se
convierte en árbitro del éxito. Los compositores no escriben ya para la nobleza
o la Iglesia, sino para el gran público. Al mismo tiempo, los avances
tecnológicos en el campo de los instrumentos musicales les otorga una mejor
sonoridad y una mayor capacidad técnica. El piano será el instrumento más
afectado por estas mejoras y, a la vez, el que tenga un mayor éxito social,
tanto en salas de concierto como en salones particulares.
Los
compositores van a buscar un estilo que les distinga y para ello harán un uso
muy personal de los procedimientos de composición heredados del Clasicismo.
Ello redundará en una debilitación del sistema tonal que se había creado a
partir del Barroco.
El
Romanticismo se inicia, musicalmente hablando, en la Viena de principios del
XIX para acabar alcanzando a Europa entera y a los puntos más europeizados de
otros continentes y se caracterizará por los contrastes: el intimismo de la
música de cámara o la canción junto a lo aparatoso de la ópera o de la gran
orquesta sinfónica, que aumenta cada vez más a lo largo del siglo, o el
universalismo y la búsqueda de lo absoluto del genio romántico frente al
interés por el folclore que se muestra en la aparición de las escuelas
nacionalistas rusa o checa.
También será
el siglo XIX el que vea el comienzo de los estudios musicológicos de carácter
histórico que permiten conocer numerosas obras del pasado que se habían
olvidado.
Entre los
compositores de este período se destacan: Ludwig van Beethoven (1770-1827),
Franz Schubert (1797-1828), Robert Schumann (1810-1856), Johannes Brahms
(1833-1897), Franz Liszt (1811-1886), Félix Mendelssohn (1809-1847) y Héctor
Berilos (1803-1869).
El Nacionalismo Musical (1875-1899)
A finales del
siglo XIX, la música romántica y la ópera siguieron evolucionando. Pero la
tradición romántica, creada sobre todo por compositores alemanes y austríacos,
no era del agrado de todos. Muchos compositores de otros países europeos
deseaban conferir características nacionales a su música, de manera que
empezaron a componer obras que reflejaban los paisajes, la historia y la
literatura de sus países de origen. Esta música solía inspirarse en la
tradición folclórica, y se desarrolló sobre todo en Escandinavia, Gran Bretaña,
Europa del este y Rusia. A finales del siglo, un estilo nuevo de música
surgiría en Francia. Era la música impresionista. Inspirada por el estilo de la
pintura del mismo nombre, contiene sonidos hermosos e inusuales, que sugieren
objetos y sentimientos muy diferentes de la naturaleza intensa y dramática de
la música romántica.
La Música Revolucionaria (1900-1939)
En los albores
del nuevo siglo, los compositores se esforzaban por conseguir efectos cada vez
más intensos. Finalmente llevaron la música hasta un punto en que la tonalidad,
el uso de tonos perfeccionados durante más de doscientos años, entró en crisis.
Algunos compositores empezaron a componer una música revolucionaria y a menudo
excitante en dos o más tonalidades a la vez, produciendo armonías extrañas.
También combinaron instrumentos y ritmos de maneras nuevas. Más tarde, en 1921,
el compositor austríaco Schoenberg creó la música dodecafónica, o serial. Una
pieza dodecafónica se basa en una serie de doce notas de la escala cromática,
en lugar de las escalas de siete notas mayores y menores de la música tonal
tradicional. Pero a muchos oyentes les parecía desagradable y otros
compositores siguieron componiendo de acuerdo con el estilo de la tradición
romántica.
La Música Contemporánea (1940-2000)
El siglo XX se
va a caracterizar, como en el resto de las artes, por la ruptura con la
tradición cultural anterior y por la diversidad de estilos que surge de tal
ruptura. A diferencia de lo ocurrido en los siglos anteriores, en que la
principal línea de evolución de la música seguía una sola dirección, a medida
que avanza el siglo XX la música se divide en un número cada vez mayor de
estilos diferentes. En los años cincuenta, Stockhausen y Boulez desarrollan el
método dodecafónico de Schoenberg y lo convierten en una música muy exacta y
compleja, llamada serialismo total. Por la misma época el estadounidense John
Cage compone música en la que las notas son elegidas al azar. Como reacción a
estas ideas surge la música minimalista, un estilo en el que dominan las
repeticiones rítmicas y melódicas, vigente sobre todo en los años setenta y ochenta,
y la música poliestilística, que combina diversos estilos en la misma pieza.
Hacia finales de este siglo, estas corrientes convergen en una música que suele
llamarse posmoderna. A pesar de todos los cambios acontecidos, la ópera sigue
viva como género e institución, entre sus principales representantes están
Benjamín Britten y Hans Werner Henze. No se trata, no obstante, de óperas
convencionales, o no siempre, sino que buscan experimentar a la vez con las
nuevas tendencias dramáticas y musicales. Asimismo, se recurre otra vez a los
antiguos géneros (sinfonías, cuartetos de cuerda) y también a combinaciones de
los mismos, aunque sin las profusas explicaciones que la vanguardia de los años
cincuenta y sesenta, se sentía obligada a dar para justificar su pluralidad
musical.
Daniel Rossi
Intercambio de enlaces
|
||||||||||||
© copyright 1999-2009 | alipso.com | todos los derechos reservados • Normativas • Buscador en tu sitio
•
Contactate con nosotros • Programacion web y Hosting por Efemosse Sistemas • Diseño por Silvana Fano •