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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: El periquillo sarniento: Relaciones con Novela picaresca y con E: Agregado: 12 de ABRIL de 2000 | Palabras: 1244 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Literatura > |
Informe de Literatura
“El periquillo sarniento”
Relaciones con Novela picaresca y
con “El Lazarillo de Tormes”
Literatura
Introducción
En el presente
trabajo se intentará, de acuerdo con las consignas, efectuar un estudio del
libro El periquillo sarniento, escrito por Joaquín
Fernández de Lizardi, para determinar su pertenencia o no a la tradición
literaria picaresca y sus relaciones, semejanzas y desemejanzas con el libro El
lazarillo de Tormes, de autor anónimo. Consideramos que
este es un tema digno de análisis, ya que nos permite apreciar la evolución de
la novela picaresca y ver si en el Méjico del siglo XIX mantiene las
características que tenía en la España del siglo XVI. A través de esto,
podremos observar las diferencias en la sociedad y la cultura de estos dos
tiempos y lugares, que deben repercutir en la forma y el tratamiento de los
temas en cada una de estas novelas. Podremos también ver si algunos de los
factores en la historia hispanoamericana que influyen en su literatura y que han
sido trabajados durante las clases se pueden apreciar en el libro de Lizardi,
diferenciándolo del Lazarillo.
Para realizar
un estudio adecuado del tema de investigación se utilizarán, además de la
lectura de ambos libros, cierta bibliografía sobre las características de la
novela picaresca y trabajos realizados durante el año pasado sobre el Lazarillo, al estudiar la literatura
española. Basándonos en estos materiales, intentaremos llegar a una conclusión
detallada sobre el tema de estudio
Desarrollo
Tras efectuar
la lectura de los primeros diez y últimos diez capítulos de El periquillo
sarniento, nuestra primera impresión es que se trata de un libro
bastante diferente a el Lazarillo de Tormes, compartiendo,
sin embargo, ciertas características con él. Pedro Sarmiento, a diferencia de
Lázaro, proviene no de una familia de clase baja sino de una de clase alta,
empobrecida, pero que mantiene su orgullo. Pedro, por lo tanto, no será un
“servidor de muchos amos” como Lázaro, desde un principio, sino que, encauzado
por su padre, curará estudios primarios y secundarios, y luego Teología,
materia que abandona rápidamente. Su entrada en el mundo tradicional de la
picaresca (servidor, criado, aprovechador, estafador; pícaro, en resumen) no se
atribuye a una humilde condición social y a la necesidad de sobrevivir sino a
sus fallos morales: pereza, falta de dedicación, cobardía, indecisión. El Periquillo es, de hecho una obra donde
la moralidad importa mucho más que el Lazarillo.
Lázaro relata sus artimañas para sobrevivir sin emitir juicios morales sobre
ellas, y la crítica social no va dirigida al servidor sino al amo: a los
hidalgos y a la Iglesia, sobre todo. Además, es una crítica siempre implícita;
Lázaro no dice, por ejemplo, que las estafas del buldero (Tratado V) son
inmorales; simplemente las describe. Por el contrario, Pedro critica
constantemente tanto su conducta como la de los demás, intentando que su relato
sirva de ejemplo moral para sus hijos.
Otra diferencia
notable entre ambas obras es que El periquillo sarniento
es mucho más variado y heterogéneo en las situaciones que presenta. En la
novela española, la estructura de todos los tratados (con excepción del
séptimo) es muy similar: Encuentro con un nuevo amo - descripción de algunas de
sus características - relato de alguna(s) aventura(s) ocurrida(s) con él -
separación. Los dos primeros tratados tratan casi exclusivamente de las
artimañas de Lázaro para esquivar el hambre, así como parte del tercero. Si no
fuera por la introducción de un elemento de variedad al hacer que los amos sean
tan distintos entre sí como el ciego, el clérigo de Maqueda y el escudero, el
libro sería bastante monótono. Nada de esto se advierte en la obra de Lizardi;
aunque en ésta la lectura haya estado restringida a los 10 primeros y los 10
últimos capítulos, por las situaciones presentadas en los últimos podemos
inferir que es una obra mucho más completa que el Lazarillo, y que intenta presentar un cuadro más extenso y complejo
de la realidad de su tiempo que éste. Basta observar la diversidad de
situaciones presentadas en estos diez capítulos (el episodio del chino, la
separación de él, el ridículo intento de suicidio, el comportamiento de
Anselmo, las aventuras vividas con los ladrones y la progresiva enmienda del
protagonista, con todos los encuentros y reconciliaciones que se suceden
vertiginosamente en los capítulos finales) para comprender que nos hallamos
ante una obra de mayor complejidad. Deben considerarse también la narración que
hace Pedro de su estadía en el colegio (que esconde una severa crítica de la
educación escolástica) y sus conversaciones con el vicario, en las que se
elogia la ciencia y se atacan las supersticiones sobre los eclipses. Estas
interpolaciones en la narración muestran la época en que fue escrita (primeras
décadas del siglo XIX, en plena Ilustración) y nos dan una pista sobre el
objetivo de Lizardi: criticar los aspectos negativos de la sociedad mejicana en
la que vive. Esto se confirma en el Prólogo, en el cual Pedro (o más bien
Lizardi) pide irónicamente que nadie tome como un ataque personal los pasajes
críticos de la novela, ya que si se ataca explícitamente a los malos jueces, a los abogados embrolladores , a los padres de familia indolentes, etc., el darse por ofendido
es absurdo en una persona que no tiene estas características. Esta retórica
sarcástica es típica del estilo del manifiesto. Podemos entonces ver que la
novela picaresca, en todas sus formas, puede ser considerada como un manifiesto
no tradicional en el cual, a través de las aventuras del “pícaro”, se critican
lo que el autor considera costumbres e ideas negativas de una sociedad. En el Lazarillo las principales críticas se
dirigen a la Iglesia, aunque también a las clases bajas y a los hidalgos; en el
Periquillo, la crítica que intenta
Lizardi es mucho más amplia y se dirige a casi todas las profesiones y clases
sociales, lo que justifica la mayor complejidad temática y estilística que
alcanza la novela.
Conclusión
Para
resumir, podemos extraer de nuestro análisis las siguientes conclusiones:
a) El periquillo
sarniento es una novela perteneciente a la tradición picaresca, no sólo
por su semejanza narrativa con obras clásicas del género como El Lazarillo
de Tormes (el relatar las diversas aventuras de un joven
“pícaro”), sino fundamentalmente por ser un manifiesto no tradicional que
utiliza las mencionadas aventuras como una excusa para efectuar una determinada
crítica social.
b) Las
importantes diferencias entre ambas novelas citadas anteriormente se justifican
por diversas razones, principalmente por tener diferentes objetos de crítica.
Esta diferencia entre los objetos criticados se produce a nivel general (uno
describe la España del siglo XVI y el otro el Méjico de fines del siglo XVIII y
comienzos del XIX) y a nivel particular (las desemejanzas mostradas
anteriormente sobre las características de personajes y situaciones). Sin
embargo, la diferencia no es tan grande como parece, y se pueden encontrar
puntos en común entre ambas críticas. Una de ellas es, por ejemplo, la burla que
se hace en ambos del desprecio de las clases altas hacia el trabajo manual,
revelada en uno por la presentación del escudero (Tratado III) y en el otro por
los discursos del padre de Pedro sobre “ponerlo a oficio” (Capítulo 3). Esto se
debe a que en Méjico, como en toda Hispanoamérica, se habían reflejado facetas
de la España de la época de la conquista que perduraron durante siglos y que
aún existen en nuestras sociedades.
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