Flandes, Los Paises Bajos Y Borgoña, LA PINTURA EN LOS PAISES BAJOS, VAN EYCK EN ESPAÑA, ANTOLÓGICA DE VAN EYCK, El Aceite, una nueva tecnica de pintura para la epoca, El Matrimonio de Arnolfini.
FLANDES, LOS PAISES BAJOS Y
BORGOÑA
Aunque ya en 1456 un Bartolomeo Facio escribía ni Italia que , Jan
van Eyck es considerado el más grande pintor de nuestro tiempo, cuando sólo
hacía catorce o quince anos que había muerto, lo cierto es que sabemos muy
pocas cosas de él a través de escritos como éste o de los archivos de los
Países Bajos. Quizá más de uno ni se ha llegado a imaginar que poseemos casi
tres veces más documentos de su casi contemporáneo el catalán Bernat Martoreil
y cinco veces mas sobre Lluís Borrassa, anterior en una generación. Sin
embargo. esa importancia que ya le concedieron los contemporáneos, hasta en la
Italia del Renacimiento, y que le sigue concediendo toda la historiografía del
arte, ha traído como consecuencia un sinfín de estudios dedicados a aclarar los
numerosos puntos oscuros de su biografía. a explicar sus obras y catalogarlas,
a explorar a través de indicios y copias en busca de otras desaparecidas, a
encontrar el significado siempre complejo de cada pieza y a atribuirle otras
quizás demasiado numerosa para que todas tengan que ver con él.
Cada una de sus pinturas autógrafas ha sido
despiezada. vista con microscopio, explicada, hasta tratar de analizar en ella
los detalles más nimios, utilizando el mayor de los rigores o la fantasía mas
desenfrenada, con resultados muy variables. Se han visto retratados personajes
imposibles en obras religiosas, se han identificado ciudades en sus amplios
paisajes cuando sólo quiso recrear una en abstracto, tomando de aquí y allá una
idea o un edificio que la hacía más verosímil. y. por fin, enfrentados ante la
misma pintura, diversos estudiosos han llegado a resultados absolutamente
contrarios. Lo escrito sobre él llenaría muchos volúmenes e incluye algunos de
los nombres más prestigiosos de la historia del arte (Dvorak, Tolnay,
Friedlander, Panofsky, etc.). Pero ¿cuántas páginas son aprovechables?. Yo
diría que si únicamente atendemos a la aportación que hacen sobre el arte del
gran pintor, en sus diversas facetas, junto a algunas magistrales y luminosas,
hay relativamente pocas.
Bastantes
no han conseguido otro resultado que el de crear confusión, pero muchísimas han
servido sin embargo para que conozcamos mejor a sus contemporáneos (Robert
Campin sobre todo y quizás Hubert su hermano, entre otros), el mundo en que
vivió, a sus clientes y las grandes corrientes ideológicas religiosas y profanas que informa el arte de su época.
INTRODUCCION
A LA PINTURA DE VAN EICK
Nace en unos años en los
que París es la gran capital que atrae a los más importantes artistas, sobre
todo pintores y miniaturistas. porque aquí se encuentran los mayores promotores
y patrones de las artes de Europa, pero cuando llega a su juventud y empieza a
trabajar el panorama ha sufrido profundas transformaciones. algunas
traumáticas. que han incidido sobre el mundo artístico. Enrique V, rey de
Inglaterra. después de la victoriosa batalla de Azincourt (l 415), se ha hecho
dueño de París, donde gobierna el duque de Bedford en su nombre y en el de sus sucesores.
Ha muerto al año siguiente de la batalla el duque, Jean de Berry, que había
sido uno de los más importantes coleccionistas de manuscritos y joyas de la
historia de Francia. Ha habido una dispersión de los artistas y, en
consecuencia, se han creado nuevos centros, como puede suceder con Bourges,
mientras en buena medida Paris ha dejado de ser el lugar de encuentro de los
artistas del norte.
Por
otra parte, después de la muerte violenta del duque de Borgoña, Juan sin Miedo,
colaborador de los ingleses según se puso de manifiesto en un pacto secreto con
Enrique (1417), le sucede Felipe el Bueno, nuevo duque durante muchos años. Va
a continuar la política de apropiación de dominios, merced a convenientes
enlaces matrimoniales o recurriendo a actuaciones más agresivas. Será el señor
al que servirá Van Eyck. Su personalidad contrasta con la de su padre. Era
alto, bien parecido, comunicativo, aficionado a los placeres de la vida
terrena, incluyendo los de la carne. y poseía un cierto encanto que atraía a
quienes hablaban con él. Se duda sobre si tuvo en mente los planes que con
frecuencia se le atribuyen.
Pedro
Tafur, el caballero español que dejo noticia de sus viajes a Próximo Oriente,
Italia, Germania y los Países Bajos, hacia l436-l439, por tanto cuando estaba
en activo Jan van Eyck, cuenta de qué modo suave y un tanto burlón resolvió un
problema que le obligaba a enfrentarse con un noble flamenco. Encuentra que es
muy nobilisima persona y de gran virtud, muy gentil gesto e muy gentil cuerpo,
alto aunque delgado, allende de manera galán cuanto puede ser. Se interesa por
lo que hace y lo que conoce Tafur, le interroga amablemente, casi invitándole
si lo desea a permanecer en sus tierras., y le da cartas de presentación cuando
parte.
Sobre todo, de sus acciones hay alguna que nos
interesa especialmente por las consecuencias artísticas que tendrá: va a
trasladar su residencia más habitual aunque no fjja desde Dijon, en plena
Borgoña, a los Países Bajos de los que es dueño. A fines del siglo XIV, Claus
Sluter, Melchior Broederlam y Jacques Baerze, entre otros, habían acudido a
Dijon desde el norte. Ahora no es necesario que suceda lo propio. Los artistas
que iban a París o a Dijon se instalan en las ciudades de Flandes y Brabante,
sobre todo, se integran en las guildas o agrupaciones gremiales, y reciben los
encargos de los duques, de la aristocracia flamenca, pero también de la
borgoña. Nos encontramos ante unas tierras ricas, las de mayor densidad de
población de la Europa nórdica, donde la proporción entre la población urbana
respecto a la rural alcanza así mismo cotas tan altas como sólo son posibles en
zonas de Italia.
Gante únicamente se ve superada en número de
habitantes por París, y Brujas sobrepasa los cuarenta mil. Barcelona, quizás la
más poblada de las ciudades de los reinos de la Península Ibérica, alcanza o
supera ligeramente ese número. Existe una burguesía rica, tanto dedicada a
producción como a comercio, aunque en menor medida otras ciudades como
Bruselas, poseen consulados comerciales de los más diversos lugares de Europa (
la Hansa germánica, diversas repúblicas italianas, catalanes, castellanos,
vizcainos, etc. ). Esto es lo que diferencia, comenta Tafur, de otra gran
ciudad que es Venecia, donde solo viven gente del país. Los artistas contaran
entre sus clientes a esa aristocracia o a la iglesia, pero también a los ricos
burgueses, a los gremios o guildas, y algunos de los mercaderes extranjeros
instalados en las diversas ciudades, como veremos en el caso de Van Eyck, especialmente
los Italianos.
Se están dando las condiciones para que los
Paises Bajos se conviertan en un gran centro artístico con una enorme capacidad
difusora. Incluso la fabricación cada vez más abundante de grandes tapicerías
con múltiples temas profanos y religiosos, en piezas sueltas o en series
completas de varias, desarrollando un ciclo narrativo histórico, literario o
religioso, deben ser hechas de acuerdo con cartones proporcionados por los
pintores y miniaturistas. Estos últimos no disminuyen en número, sino que
aumentan. Por una parte, el propio duque poseerá una gran biblioteca que cuida
de acrecentar. Es una época donde cualquier texto puede ser traducido en
imágenes: libros históricos de la antigüedad i de la historia moderna, obras
enciclopédicas, narraciones literarias propias, en latín, o traducidas de otras
lenguas antiguas (latín) o modernas (Italiano), diversos libros religiosos,
sobre todo los numerosos Libros de Horas que tienen un público interesado muy
amplia, Biblias comunes o moralizadas, tratados científicos diversos, desde
astrológicas hasta medicinales.
LA PINTURA
EN LOS PAISES BAJOS
Van Eyck nace
cuando el llamado estilo iternacional o arte de 1400 se encuentra en una etapa
de primer desarrollo. Mientras transcurra su infancia y adolescencia alcanzará
su punto más elevado. Especialmente reconocido en las artes del color, como
pintura y miniatura, reúne la elegancia dinámica de los ritmos quebrados y
curvilíneos herederos de la expresividad lineal nórdica, con el sentido del volumen
y del tono provenientes de Italia. Es un arte refinado y casi manierista,
propio de un gusto de corte, brillante de color, amable y cruel al mismo
tiempo. No en todas partes se desarrolla del mismo modo.
En París, una de sus corrientes presenta
avances significativos en la recuperación del espacio ilusionista, como es el
caso del anónimo miniaturista conocido como, Maestro de las Horas Boucicaut,.
Llamado así por el Libro de Horas, encargado por el mariscal de ese nombre y que tal vez pueda identificarse con
Jacques Coene, que estuvo en el norte de Italia. Jean Malouel, pintor, y sus
sobrinos, los hermanos Limbourg, miniaturistas, provienen de esta zona norte y
van a trabajar en París y para el duque. Jean de Bery.
Las
obras conocidas de los últimos, singularmente las Muy Ricas Horas de Jean de
Berry, suponen aún un avance mayor de
esa capacidad de reconstrucción de un espacio ilusionista obtenido
especialmente en exteriores. Además, consiguen unas formas que, sin abdicar de
la elegancia refinada que un patrón tan exigente como el duque les debió pedir,
resultan de una expresividad capaz de distorsionar las formas.
Son todos ellos los que marcan un camino nuevo
de la pintura que conduce hacia lo que va a ser la escuela f1amenca y uno de
sus grandes representantes, Jan Van Eyck.
Pero, contra lo que en un momento se
creyó, estos anuncios del I cambio no cristalizaron a causa de un solo
protagonista. Hay que tener en cuenta, al menos, a Robert Campin, si se trata
del llamado Maestro de Flémalle, y, seguramente, a Hubert van Eyck, hermano
mayor de Jan. Panofsky, en su monumental obra Early Nel, herlandish pointing,
encabeza significativamente el capítulo que le dedica, de este modo. Ars Nova:
el Maestro de Flémalle.
Quiere establecer un paralelo entre el
desarrollo de la música y el de la pintura, entre Gilles Rinchois y Guillaume
Dufay, como principales compositores de las novedades musicales, y el Maestro
de Flemalle o Robert Campin y los Van Eyck de la pintura flamenca.
No sé si resulta correcta tal afirmación, o
seria mejor matizarla comparando a las primeras generaciones musicales de ese
Ars Nova I encabezadas por el gran Guillaume de Machaut, con el estilo
internacional. mientras los grandes renovadores, Dunstable, Bichois y Dufay, se
situarían más cerca de Campin. Van Eyck y Roger van der Veyden.
Fue Charles de Tolnay el que por vez primera
supo ver el protagonismo que en los cambios de la pintura tuvo el maestro de
Flémalle. porque debía ser diez o quince años mayor que Jan van Eyck y algunas
de sus obras más características anteceden en varios años a las de éste. Si la
identificación fiel anónimo Maestro de Flemalle con Robert Campin es válida, y
todo apunta a que lo sea, nos encontraríamos con un pintor que residirá toda su
vida en Tournai, ciudad menos destacada que las antes citadas y más pequeña ni
f1amenca. ni brabanzona, sino del Hainaut, muy próxima a lo que hoy es frontera
con Francia. Es maestro ya en l406. ¿ Como seria entonces su pintura ¿ .
Tuvo un protagonismo destacado en la vida de la
ciudad, un taller muy activo y también algunos problemas, hasta su muerte en
l444. En ese taller trabajaron Jacques Daret y el gran Roger van der Weyden o
de la Pasture. En su pintura se percibe ya el uso de esa técnica reformada que
hace uso del óleo corno disolvente sobre todo de las capas sutiles, como
veladuras traslúcidas, que se colocan sobre un fondo más denso y dan ese aire
de esmalte brillante a buena parte de la pintura flamenca. También es
perceptible un abandono de la elegancia de las formas propia del internacional,
en favor de otras más compactas, de fuerte plasticidad, vistas con un realismo,
si se permite esa expresión tan difícil de definir, sin precedentes. Añadamos además el gusto por el detalle
figurativo visto con la misma minucia y el mismo de retratar que lo que
inicialmente podría parecer más importante.
Se ha avanzado en el tratamiento del espacio
ilusionista, obtenido siempre con fórmulas de taller prácticas, aunque algo
torpes o desiguales en ocasiones. En la Anunciacion del retablo de Mérode, las
lineas de fuga de la habitación donde ocurre el prodigio, mal trazadas, crean
un ambiente agobiante y personas y objetos dan la impresión de haberse añadido
a él de un modo artificial. Sin embargo, en la Santa Bárbara del Museo del
Prado los resultados obtenidos con la perspectiva son mejores.
Es de suponer que en un artista que trabaja
desde l 406 a 1444 los cambios son resultado del propio esfuerzo y de lo que ve
en torno, de manera que sus trabajos primeros son pioneros y modelo para otros
y en los últimos ha incorporado las novedades aportadas, ya no por Van Eyck,
sino por su supuesto discípulo Van der Weyden. Lo que es constatable desde el
comienzo, es esa capacidad de construir cuerpos de tremendo sentido plástico,
el abandono de la elegancia del internacional y un oficia donde la precisión
del detalle y la capacidad de retratar objetos y personas no tiene precedente.
Jan van Eyck tuvo dos hermanos y una hermana. Mayor que él era Hubert, también
pintor. La famosa inscripción en latín sobre el marco del Políptico del Cordero
de Gante comienza diciendo: El pintor Humberto van Eyck, de quien no se
encuentra otro mejor, comenzó esta obra; Juan, segundo en el arte, la llevó a
su fin
Pese a ello, antiguos estudiosos que creían que
sólo era perceptible una mano autora en el retablo, llegaron a dudar de la
existencia de Hubert, incluso la negaron obstinadamente. Hoy en día las cosas
han cambiado. Varios documentos al menos lo mencionan. Una gran lastra de piedra
con un relieve del difunto, que cubría un sepulcro de San Bavón en Gante, posee
una larga inscripción en parte ilegible hoy en día, en la que se decía que allí
yacía Hubert, pintor muy considerado, muerto en 1426. No es seguro que el
maestro Hubert pictore al que se paga una cantidad por una tabla en 1409 para
Nuestra Señora de Tongres, algo lejos de Gante sea el hermano de Jan. pero se
supone que así es. En definitiva se cree que los Van Eyck son originarios
Maseyck, la actual Maseik, en Limbourg, pequeña villa bastante próxima a
Tongres. En un testamento de 1413, un padre lega a su hija monja una pintura
del maestro Hubrecht.
Los regidores del ayuntamiento de Gante
entraron en contacto con él para encargarle una tabla en 1425. Hicieron una
visita a su taller donando una cantidad a sus oficiales. Ni tan siquiera
sabemos si la obra se acabó, pero se ha sugerido que podría ser un antecedente
de otras como el Retablo dells Conseller de Barcelona,. llevado a cabo por el
valenciano Lluis Dalmau. Aún queda noticia de otras pinturas para una capilla
particular que igualmente quedaron inacabadas. En el momento de morir no poseía
grandes bienes de fortuna.
También se ha hablado de él con relación
al piso alto. con la Maiestas. Virgen y san Juan. En todo caso. Panofsky,
Chatelet y otros han creído descubrir la mano del mayor de los hermanos en las
zonas más conservadoras, menos modernas. No nos interesa en este momento entrar
en la polémica, sino poner de relieve un hecho importantísimo: Hubert debe
haber sido un extraordinario pintor, comparable a Robert Campin y contemporáneo
suyo, porque de ser menos hábil y presentar unas formas más próximas al
internacional, su mano se hubiera distinguido de la de Jan con total
transparencia, despues de los análisis realizados, aunque el segundo hubiera
intentado disimular la primera intervención con repintes y arreglos. Sobre esta base de calidad se ha trabajado,
tratando de atribuirle, otra pintura.
Sobre
dos se ha centrado la discusión. Una es la magnífica y lastimada Anunciación
Friedsam, de la que por desgracia es difícil conocer el origen, porque, las
primeras noticias que poseemos provienen del siglo XIX, cuando ya estaba en
manos de un coleccionista parisino. Es una obra singular compositiva e
iconográficamente.
Se ha elegido un sorprendente punto de vista
alto de contemplación, tanto que presenta a los protagonístas como si se vieran
desde un balcón o una colina. La fórmula iconográfica tampoco es común y se ha
puesto en relación con modelos bizantinos, en los que la Anunciación sucede en
un jardín, pero que es detalle insuficiente para explicar por completo su
originalidad. Pese, a su mal estado es patente que se trata de una espléndida
pintura, pero no hay acuerdo en la atribución. Algunos la han supuesto de la
primera etapa de Jan, otros como Panofsky o Chatelet la atribuyen a Huber,
aunque con ciertas dudas.
VAN EYCK EN ESPAÑA
Aunque se
ha tenido en cuenta que Van Eyck viajó por España, en una o dos ocasiones, que
algunas de sus obras más significativas estuvieron aquí durante mucho tiempo y
en fechas posteriores a su muerte, pero próximas, que Dalmau estuvo en los
Países Bajos y frecuentó tal vez su estudio, etc., sin embargo una parte de la
crítica hispana ha supervalorado todos estos datos y ha añadido otros supuestos
que apenas tenían una sombra de justificación. Se ha creído que en sus dos
viajes, porque se asegura ya que son dos, ha tenido tiempo de pintar un cierto
número de obras, cuando sólo en el segundo dispuso de algunos meses para ello, terminados
los retratos oficiales de la infanta Isabel de Portugal, y en ellos estuvo
siempre de viaje a Compostela, Valladolid y Granada, por lo que difícilmente
haría otra cosa que tomar apuntes de algunas plantas o lo que le hubiera
llamado la atención. Prueba de todo ello es que su paso por aquí no modificó en
nada el tipo de arte que se hacía en Valencia (si es que estuvo), Compostela,
Valladolid y no digamos Granada. Incluso la estancia mayor y más sosegada en
Portugal tampoco hizo que despegara la escuela portuguesa hasta varios años
después con Nuno Goncalves.
El
único indicio al que puede asirse quien desee ver signos positivos en este
viaje, es la constatación del que va a hacer no mucho después Lluis Dalmau a
los Países Bajos de donde vendrá transformado, como ya sabernos. Hay noticias
de que Alfonso V adquirió en Valencia en 1444 un pequeño San Jorge de Van Eyck
y a partir de este dato una vez más se ha especulado por encima de lo que sería
razonable. Se ha insistido una y otra vez que el San Jorge de Pedro Nisart de
la catedral de Palma debió inspirarse en el perdido de Van Eyck. En realidad,
el San Jorge pudo haber llegado a Valencia vía Brujas a través de los
mercaderes de la Corona de Aragón que allí estaban. Hemos de dar por bueno que
todos creyeron que se trataba de un original, pero no sabemos si existían
fundamentos seguros sobre ello, aunque fuera una tabla excelente. Y en cuanto a
influir a Nisart es más que difícil, porque Nisart era un francés de Provenza o
Niza que viene, está un cierto tiempo en Mallorca y retorna a su país de origen
y no entendemos en qué momento pudo ver un San Jorge que se encontraba en las
colecciones reales, quizás en Nápoles. En todo caso el buen San Jorge
compositivamente deriva del que pintó el Maestro de las Horas Bouciaut en su
famoso manuscrito iluminado. De lo que no queda duda es del aprecio en que se
tuvo posteriormente su pintura, lo que demuestra la existencia aquí de alguna
de sus obras, como el mencionado retrato de los esposos Arnolfini y otras tablas
más dudosas, como las mencionadas del museo metropolitano.
ANTOLÓGICA
DE VAN EYCK
Pintor
flamenco del siglo XV, Jan Van Eyck, posiblemente el más famoso y carismático de esta escuela, a la par que
poco numerosas, las obras que de él se conservan en casi su totalidad, entre
las más destacables podriamos enumerar siete.
Uno
de los creadores de la escuela flamenca, paradigma del detalle y la
minuciosidad, característico por sus atmósferas ambientales y su estudio de la
luz y el color, sus obras plasman los temas habituales de Van Eyck: el motivo
religioso, la iconografía santa y los paisajes con atmósfera. Así, podemos ver cuadros muy famosos como
"El matrimonio Arnolfini" (quien no ha estudiado arte con él), "Santa Bárbara" o los dos
dedicados a San Francisco. Todos ellos son viva muestra de esa obsesión por el
detalle y la miniatura, que casi hacen olvidar el conjunto, sin olvidarnos de
esa luz ambiental tan especial e intimista, que da unidad a la profusión y
riqueza de elementos que hay en cada cuadro.
Pero
la riqueza de la obra no se para en la espectacularidad del contenido, sino
que abarca la magistral técnica con
la que maneja vivos colores a fin de favorecer la reflexión de los rayos
luminosos y la gradación de una atmósfera, que envuelve a figuras tan
impasibles como sugerentes.
Eick proviene del pueblo de Maaseyck en Limbourg,
aunque no sobrevive ningun documento de su nacimiento, se cree que nació hacia
el 1390; su carrera, sin embargo, se documenta bien. Fue empleado desde el
1422 al 1424 en la corte de John de Bavaria, principado de Holanda,
convirtierndose en pintor judicial y criado de la cámara a cargo del Duque
Philip III en 1425. Se volvió un
miembro íntimo de la corte del duque y emprendió varias misiones confidenciales
para él, incluso un viaje (1428-29) a España y Portugal en relación con
negociaciones para que se llevara a efectos el matrimonio (1430) de Philip de
Burgundy y Isabella de Portugal.
En
muestra de su agradeciemiento el duque
le compro a Eyck una casa en Bruges.
Donde firmó y fechó varias pinturas entre 1432 y 1439, todas ellas se
pintan en aceite y varniz. Según los
documentos, moriria el 9 de julio de 1441.
Carro
de mudanzas que Eyck se ha acreditado tradicionalmente con la invención de
pintura en aceites, y, aunque esto es incorrecto, no hay ninguna duda que él
perfeccionó la técnica. Se acostumbró
por medio del aceite a representar una variedad de asuntos con realismo
llamativo en detalle microscópico; por ejemplo, incluyo joyas pintadas y los
metales preciosos con una luz interna resplandeciente por medio de glaseados
sutiles encima de los momentos culminantes.
El Aceite, una nueva tecnica de pintura para la epoca
Para muchos el carro de
mudanzas de Eyck se acreditó mal con el
`` el descubrimiento de la pintura al oleo''. De hecho, la pintura al óleo ya
estaba en existencia, se pintaban esculturas y para vidriar encima de las
pinturas del tempera. El verdadero logro con el carro de mudanzas fue, después
de mucha experimentación, la obtención de un barniz estable que secaría a una
proporción consistente. Esto lo consiguió con linaza y nuez engrasa, las
que mezcló con resinas.
El
descubrimiento llego cuando Ene o Hubert mezclaron el aceite en las pinturas
que ellos estaban usando, en lugar del uso del huevo que constituyó la pintura
al tempera. El resultado era el brillo, translucidez e intensidad de color como
el pigmento se suspendió en una capa de aceite que también entrampó luz. El
piso, la superficie embotada de tempera se transformó en un joya, en seguida absolutamente satisfecho, se lo
impartió con metales preciosos y gemas
y, más significativamente, a la pintura vívida, convincente de luz natural.
Las
observaciones inspiradas de Eyck con la luz y sus efectos, ejecutadas con
virtuosismo técnico a través de este nuevo y transparente medio, le permitieron
que creara un tipo inteligente y lúcido de realidad. La invención de esta
técnica transformó la pintura.
En su carro de mudanzas Eyck seleccionó
cuidadosamente y colocó su material para que contribuyera al significado
simbólico más profundo de su pintura, un estilo que Erwin Panofsky ha llamado
simbolismo enmascarado. La atención
meticulosa al detalle en sus pinturas de interiores arquitectónicos y paisajes
también es evidente en sus retratos, pintados con exactitud tenaz,
desapasionada.
El
Carro de mudanzas, el trabajo más famoso y más polémico de Eyck es uno los primeros,
el retablo de Ghent (1432), un polyptico que consta de veinte tableros en la
Iglesia de St. Bavo, Ghent. En el marco
una inscripción incompleta está en latín que identifica a los artistas del
trabajo, destacandose a Hubert Eyck..
Era el hermano de Ene y fue el pintor que empezó el retablo y que más tarde Ene
completó. Otra interpretación es que Hubert no fue su hermano, ni tan siquiera
un pintor, sino que fue un un escultor que talló un marco detallado para el
altar.
Debido a esta controversia, y la atribución de los
tableros que varían un poco incluso en sus caracteristicas, los argumentos de
estudiosos que han estudiado el problema.
El exterior del altar fue pintado por
Jodocus Vijdt, el donador, y su esposa que se arrodillan en cualquier lado
de dos grisaille las representacion
de San Juan Bautista y San. Juan Evangelista; sobre ellos una Anunciación.
Brillantemente, el interior coloreado es dominado por un tablero que representa
la Adoración del Cordero Santo.
Igualmente famoso es el retrato de la boda de Giovanni Arnolfini y su
esposa (1434; la Galería Nacional, Londres). Otras pinturas importantes son la
Señora del Canciller Rolin (1433-34 Persiana, París) y la Señora de der de
Canon Paele (1436; el Museo de Groeninge, Bruges).
El Matrimonio de
Arnolfini
El Matrimonio
de Giovanni Arnolfini y Giovanna Cenami; del año 1434; tecnica.- el Aceite en
madera, 81.8 x 59.7 cm (32 1/4 x 23 1/2 ); se
encuentra actualmente expuesto en la Galería Nacional de Londres.
Este
título se ha dado tradicionalmente a esta pintura porque se pensaba que era una
forma de “casándose certificate “' para
Giovanni Arnolfini y Giovanna Cenami que se casaron en Bruges en 1434. Él era
un comerciante italiano, ella la hija de un comerciante italiano. Su tumba,
juvenil enfrenta a los dos que tienen una responsabilidad encantadora, son la
base fundamental del carro de mudanzas Eyck.
Con El Carro de mudanzas, el arte de Eyck alcanzó su más gran triunfo en
la pintura de retratos. Uno de sus retratos más famosos es “ Los esponsales del
Arnolfini “ que representa a un comerciante italiano, Giovanni Arnolfini que
había venido a los los Países Bajos por negocio, con su novia Jeanne de
Chenany. A su manera era como nuevo y tan revolucionario como el trabajo de
Donatello o Masaccio en Italia. Una esquina simple del mundo real había sido
plasmada, de repente, delante de un tablero, como por arte de magia.
Entre sus elementos, - la alfombra y las zapatillas, el rosario en la pared, el
cepillo pequeño al lado de la cama, y la fruta en el umbral de la ventana. Es
como si nosotros pudiéramos ver de un solo vistazo a Arnolfini en su casa. El
cuadro representa un momento solemne probablemente en sus vidas - sus
esponsales. La mujer joven ha puesto simplemente su mano derecha en la
izquierda de Arnolfini y él está a punto de poner su propia mano derecha en la
suya como una firma solemne de su unión. Probablemente al pintor se le pidió
grabar este momento importante como
testimonio, como lo podría haber hecho un notario.
Esto
explicaría por qué el amo ha puesto su nombre en una posición prominente en el
cuadro con las palabras latinas ' Johannes de eyck fuit hic' ( el carro de
mudanzas del Ene Eyck estaba aquí). En el espejo, en la parte de atrás del
cuarto, vemos la escena entera reflejada, y allí, podemos también ver la imagen
del pintor y testigo. No sabemos si fue el comerciante italiano o el artista
norteño quien concibio la idea de la pintura; este uso del nuevo tipo de
pintura que puede compararse al uso de una fotografía, certificada por un testigo. Pero quien quiera que fuese
el que originó la idea, le resultó ciertamente rápido entender las tremendas
posibilidades que aparecian en El Carro
de mudanzas y la nueva manera de Eyck y
su pintura.
Era la
primera vez en historia que un artista
se convertia en el ojo-testigo
perfecto, en el más verdadero sentido del término, en una obra de arte.
Otra
de las partes del cuadro es la Vela, la que podríamos distinguir como, Vela
simbólica, ya que su llamapuede interpretarse como la llama solitaria que quema
la. Algunos la han considerado el Ojo de Dios que está viendolo todo, otros le
dan un simbolismo más simple, considerando a la vela como algo deboto.
Otro símbolo
es St Margaret, el santo patrón de las mujeres en parto, cuya imagen se talla
en el chairback alto.
Otra de las facetas es la firma detallada. “ en
15th-century Flanders “ y la firma latina de Eyck, en caligrafía gótica usada
para los documentos lega, ha sido interpretado por algunos como una indicación
que el artista sirvió como un testigo de la boda.
El espejo adornado en la pared de la parte
de atrás se pinta con habilidad casi milagrosa, su marco tallado se intercala
con diez medallones en miniatura que pintan escenas de la vida de Cristo.
Todavía más notable es la reflexión del espejo que incluye el propio
autorretrato diminuto de Eyck, acompañado por otro hombre que puede haber sido
el testigo oficial a la ceremonia.
El Símbolo de fidelidad
Cada detalle puede interpretarse como un símbolo. El
perro del compañero se ve como un símbolo de fidelidad y amor. Las frutas en el
anaquel de la ventana probablemente la posición durante la fertilidad y nuestra
caída del Paraíso. Incluso un detalle que podríamos considerar sin importancia
como son los zapatos desechados, nos hacen ver la magnifica situación económica
en la que se encontraba el matrimonio.
Otras de las obras maestras de Eyck son.-
Señora
en la Iglesia del 1430
El
retablo de Ghent
La
Adoración del Cordero
La Virgen del Canciller Rolin del 1433-34
pintada en madera con unas dimensiones
de 66 x 62 cm , se encuentra
actualmente en el Museo de Persiana ( París ).
Un nuevo realismo
Cuando
miramos la Anunciación, apreciamos calurosamente y de una forma
consciente el fulgor manso de la luz, iluminando todo el cuadro como si lo
abrazara, pasando el la parte superior oscura al destello del glancing de las
joyas del ángel. La claridad sería demasiado intensa también si no hubiese
intercalado los tonos suaves, envolviendo su presencia. Esto le difundió una
presencia imparcial con su luminescencia,
también es una luz espiritual, substituta del propio Dios, parace como si diere
un sentido de amor a todo lo que se crea. El pintor quiso infundir dicho
simbolismo diciendo que Dios se encontraba dentro de él cuando lo pinto.
El
simbolismo va aun más profundo: la iglesia superior es oscura, y en la ventana
solitaria pinta a Dios Padre. Debajo, aunque totalmente translúcido, tres
ventanas luminosas que nos recuerdan la Trinidad, que nos dice cómo Cristo es
la luz del mundo. Esta luz santa entra por todas las direcciones, callendo
hacia abajo hacia la Virgen como el espíritu santo viene a sombrearla: de esta
sagrada sombra el brillo divino se levantará. Su túnica se infla como
anticipandose al acontecimiento, y ella contesta al saludo angélico `` Ave
Gratia Plena''. Pero con un simbolismo literal encantador, escribe sus palabras
invertidas y estan así invertidas para que el espíritu santo pueda leerlos.
El ángel es toda la alegría, todas las sonrisas,
todo el brillo,: la Virgen está pensativa, asombrada. Ella sabe, como el ángel al
parecer no hace, lo que será el coste de su rendición a Dios. Su corazón se
agujereará con solo pesar en el momento en que su Niño sea crucificado, y
nosotros notamos que ella sostiene sus manos en el gesto simbólico de devoción,
pero también como si se estuviera anticipando al momento en que le serian
agujereadas las manos, sufre el dolor por el que pasara su hijo.
El
ángel se adelanta encima de los azulejos de una iglesia, donde nosotros podemos
extender a David que mata a Goliath. (Goliath representa el poder--finalmente
infructuoso--del Diablo.) El mensaje que el ángel nos da es que Maria parte por
la mitad el propio camino entre el gigante y su acto de matar, haciendonos ver
su maternidad por un lado y su santidad por otro.
El
retablo de Ghent , del 1432, cada tablero de 146.2 x 51.4 cm , se encuentra en
la actualidad en la Catedral de St
Bavo, Ghent
Trata de un escultor que llevó a cabo la
conquista final de realidad en el Norte. Para el artista se sentían
descubrimientos revolucionarios del principio para representar algo
completamente nuevo. Guste Sluter, él se conectó con la corte de los Duques de
Burgundy, pero trabajó principalmente
en la parte de los Países Bajos. Su trabajo más famoso es un retablo grande con
muchas escenas en la ciudad de Ghent. Se dice que fue empezado por el hermano
mayor de Eycjk, Hubert, de quien se
conoce poco, y fue completado por Eyck en 1432. Así se pintó durante los mismos
años que ya vieron la realización de los grandes trabajos de Masaccio y
Donatello.
Dentro
de todas sus diferencias obvias hay
varias similitudes entre la pintura al fresco de Masaccio en Florence y este
retablo pintado para una iglesia en Flanders. Los dos muestran al donador pío y
su esposa en oración uno al lado de otro, y los dos incluyen en el centro una
imagen simbólica grande – en la pintura al fresco.- La Santa Trinidad, y en el
altar la visión mística de la Adoración del Cordero, el cordero, por supuesto
simbolizando a Cristo. La composición esta
principalmente basada en un pasaje en las Revelaciones de San Juan “ y
yo miré... una gran multitud que ningún hombre podría numerar, de todas las
naciones y pariente y las personas y lenguas que estaban de pie antes del trono
y antes del cordero... ', un texto que está relacionado con la Iglesia y
su Fiesta de Todos los Santos.
Hay alusiones extensas en la pintura. En primer
plano vemos a Dios el Padre, tan majestuoso como Masaccio pero entronizó en
esplendor como Papa, entre la Virgen Santa
San Juan Bautista que primero llamaron a Jesús el Cordero de Dios.
El altar,
con su muchas imágenes, podría mostrarse con dos caras, una abierta y sus
colores mostrando yna magnifica brillantez como en una revelción, en la otra
cara.- cerrado presentando una
apariencia más sobria.
Aquí el
artista representó a San Juan Bautista y San Juan Evangelista como estatuas, en
forma similar a como Giotto había representado las figuras de Virtudes y Vicios
en la Capilla de la Arena. Anteriormente, se nos muestra la escena familiar de
la Anunciación, y sólo necesitamos
volver la vista atrás comparandolo con el tablero maravilloso de Martini de
Simone, quien lo pintó cien años antes.
Su demostración más llamativa de su nueva
concepción de arte, sin embargo, la reservó para las alas internas: las figuras
de Adán y Víspera después del Otoño. La Biblia nos dice que sólo sera después
de haber comido del Arbol del Conocimiento. Aparecen completamente desnudos, a
pesar de las hojas del higo que contienen en sus manos. Hay realmente aquí
algún paralelo con los genios del Renacimiento Italiano que nunca abandonaron
las tradiciones griegas y el arte romano. Recordemos que los ancients tenían,
como ideal, la figura humana; lo que apreciamos en trabajos como la Venus de
Milo o el Apolo Belvedere. Carro de mudanzas de Eyck no tenia nada de esto. Se
piensa que puso a los modelos desnudos delante de él y los pinto tan fielmente
que varias generaciones más tarde se asustaron un poco de tanta honestidad.
Pues el artista no tenía ningún ojo para belleza. Él claramente, también
disfrutó evocando los esplendores del Cielo tal y como hiciera años antes el
genio Wilton Diptych. Pero debemos atenernos a la mirada, de nuevo algo
diferete, a la paciencia y dominio con el que estudió y pintó el lustre de los
brocados llevado por todas partes por los ángeles y la chispa de joyería. En
este respeto el Carro de mudanzas que Eycks radicalmente no rompió como con las
tradiciones del Estilo Internacional como Masaccio había hecho. Prefiere seguir
los métodos de artistas como los hermanos de Limbourg pero incluyendo una gran
perfección a la que que ellos no pudieron alcanzar y dejar atrás las ideas de
arte medieval. Ellos, como otros genios góticos de su periodo, habían
disfrutado apiñando sus cuadros con encantar y detalles delicados tomados de la
observación. Estaban orgullosos de mostrar su habilidad con las flores y los animales, edificios, trajes vistosos y
joyería, ya que buscaban presentar una
fiesta que deleitara al ojo.
Hemos visto que no tenian relación entre la
apariencia real de las figuras y los paisajes, y tanto su dibujo como la
perspectiva no eran del todo muy convincentes. Hay que distinguir entre el
resto de los cuadros de Eyck con el Carro. Su observación de naturaleza es más
que paciente, su conocimiento de detalles mucho más exacto. Los árboles y el
edificio en la muestra del fondo esta diferenciada claramente. Los árboles de
los hermanos de Limbourg, eran bastante esquemáticos y convencionales. Su
paisaje se parecía desde un punto de vista más a un tapiz que a un lugar del paisaje real. Todo esto es
bastante diferente el cuadro de Eyck. En los detalles, recuperamos árboles reales y un paisaje real
principal a la ciudad y enrocamos en el horizonte. La paciencia infinita con
que pinta el césped en las piedras y las flores que crecen en el arco de los
riscos no es comparable a los osos con la maleza ornamental en la miniatura de
Limbourg.
Lo que es verdad del paisaje es verdad de las
figuras. Carro de mudanzas que Eyck parece haber sido su intento de reproducir
cada detalle diminuto, llegando hasta el pundo de que casi parece que somos
capaces de contar los vellos de las melenas de los caballos. El caballo blanco
en la miniatura de Limbourg parece un poco como un mecedor-caballo, podemos ver
la luz en su ojo, y los pliegues en su piel, y, mientras, las miradas del
caballo más tempranas casi aplastan, en su caballo, Eyck, ha redondeado
miembros que el arco planeó en luz y sombra.
Puede
parecer sin importancia, fuera de todos estos detalles pequeños, el alabar a un
gran artista por la paciencia con que observó y copió naturaleza. Sería
ciertamente equivoco pensar favorablemente en el trabajo de los hermanos de
Limbourg o, en cualquier otra pintura, porque le faltó esta imitación del creyente
de naturaleza. Pero si queremos
entender la manera en la que el arte norteño se desarrolló, debemos apreciar
este cuidado del infinito y paciencia .
Los artistas
del sur de su generación, los genios Florentinos del círculo de Brunelleschi,
habían desarrollado un método por el que podría representarse naturaleza en un
cuadro con exactitud casi científica. Empezaron con el armazón de líneas de
perspectiva, y construyeron el cuerpo humano a través de su conocimiento de
anatomía y de las leyes de escorzo. Carro de mudanzas Eyck tomó la manera
opuesta. Eyck logró la ilusión de la naturaleza pacientemente, agregando
detalle en la gaveta, su cuadro entero se volvió como un espejo del mundo
visible. Esta diferencia entre el arte norteño y el italiano ha permanecido
durante un importante número de años. Es una suposición justa para decir que
cualquier trabajo que aventaja en la representación de la superficie bonita de
cosas, de flores, joyas o tejido, estaba realizado por un artista norteño,
probablemente por artista de los los Países Bajos; mientras una pintura con los
contornos de la negrita, perspectiva clara y un dominio seguro del cuerpo
humano bonito, será italiano.
La Adoración del
Cordero
Eyck
detalló meticulosamente la Adoración del Cordero, obra que forma parte de un
retablo grande; pintado a ambos lados, es su obra más grande y a la vez la más
compleja que jamás se haya pintado en los Países Bajos en el siglo XV. Este
trabajo monumental todavía mantiene su
es