Poéticas sobre el
cuento: un intento de definición
Una reflexión
acerca del arte de la narración breve, nos conduce inevitablemente a explorar
las diversas teorías literarias que sobre el cuento han elaborado distintos
autores que han cultivado este género. A partir de sus experiencias personales
, de sus propias concepciones acerca de los requisitos indispensables que debe
tener el cuento para ser considerado como tal, y por qué no, de su propia
genialidad como escritores han esbozado ,algunas veces de manera explícita,
como es el caso de Horacio Quiroga con su famoso DECÁLOGO DEL PERFECTO
CUENTISTA, otras no tanto, las bases de sus propias POÉTICAS.
El término POÉTICA nos remite sin lugar a dudas al siglo IV a.C.,cuando
en la antigua Grecia, Aristóteles, enunció su famosa definición del arte de un
género preciso: la poesía ( poietike ). Su POÉTICA, ha ejercido
incuestionablemente, una extraordinaria influencia en la teoría y en la práctica
literaria posterior, al sentar las bases de una teoría sistemática y de una
reflexión sobre un género determinado.
Mientras que Edgar Allan Poe, indudablemente uno de los más destacados
representantes del género, ha privilegiado, en su teoría del efecto en el
cuento, la unidad de efecto o impresión, y ha definido el cuento como “ (... la
breve narración cuya lectura insume entre media hora y dos “Antón Chéjov
destacó que”(...) una escritura bien lograda, en un cuento, debería ser captada
inmediatamente, en un segundo (...).
Otros grandes autores que desarrollaron este género, también delinearon
sus poéticas particulares : Cortázar, por ejemplo, ha destacado la importancia
de la técnica en la narración, de la intensidad y tensión interna de la trama
narrativa, que permiten “(...) lograr ese clima propio de todo gran cuento, que
obliga a seguir leyendo, que atrapa la atención (...).Borges, por su parte, no
creía que la escritura fuese una operación intelectual, por el contrario,
pensaba que el escritor debía intervenir lo menos posible en su obra. Para él,
el género se halla determinado por la expectativa del lector, “ (...)Quien lee
un cuento, sabe esperar, o espera leer algo que lo distraiga de su vida
cotidiana (...)”.
La multiplicidad de concepciones acerca del género y del método empleado
para desarrollarlo, nos conduce a reconocer la importancia de la subjetividad
en la conceptualización de una poética. Si consideramos que dicha poética es el
conjunto de principios, reglas y normas, explícitos o implícitos que se
observan en un determinado género literario, en este caso , el cuento, podemos
concluir que hay tantas poéticas como autores, y que es imposible hallar una
definición absoluta del género. Sin embargo hay ciertos puntos en los que se
posible encontrar coincidencias :
“LA SEÑORITA CORA “, de
Julio Cortázar.
De acuerdo a la concepción de Ricardo Piglia, “un cuento siempre cuenta
dos historias,(...) un relato visible esconde un relato secreto narrado de modo
elíptico y fragmentario”. En el caso de “Señorita Cora”, el particular empleo
de la alternancia de diferentes voces, nos introduce sin preámbulos en la
compleja trama de relaciones que se da entre los personajes, y nos presenta a
la vez, la situación de salud del adolescente.
Quedan así determinadas dos historias que son contadas como si fuesen
una sola: la Historia l es la evidente, la de las vicisitudes de la relación entre
Pablo y la joven enfermera.; mientras que la Historia 2, construída a partir de
lo sobreentendido y de la alusión ,es la historia clínica, médica de Pablo, la
que se va armando con los elementos residuales de la primera.
Es posible relacionar el desenlace del cuento con la teoría del iceberg,
de Hemingway, que sostiene que lo dicho representa tan sólo una octava parte
del total, el resto se mantiene debajo de la superficie. En el caso de “Señorita
Cora”, la historia latente emerge con el agravamiento inesperado y la muerte
del protagonista, en el final.
Ambas historias muestran un
desarrollo opuesto, porque la relación afectiva que se da entre Pablo y la
señorita Cora, en un principio, está caracterizada por la ambivalencia de este
niño-adolescente, en su tránsito a la madurez sexual y por la actitud, también
ambigua, de la joven enfermera, quien manifiesta en forma simultánea,
sentimientos de rechazo-atracción y distancia-acercamiento hacia el adolescente.
Este vínculo afectivo se invierte hacia el final, lo que se halla en estrecha
relación con el deterioro de la salud de Pablo. A medida que tenemos indicios
de que la sencilla operación de apéndice se complica, la actitud de la señorita
Cora se modifica, se hace evidente su ternura ,y se involucra más con él. Pero,
a su vez, será Pablo quien adquiera madurez, y tome mayor distancia.
El tema del pasaje o transición de la adolescencia a la madurez, cobra
gran significación en el cuento, y está anunciado ya desde el epígrafe que cita
versos de una canción popular inglesa :” The trees that grow so high “
El “chico” que debe crecer nos remite a este Pablo, demasiado joven todavía
para la señorita Cora, pero quien hacia. el final del cuento adquiere una madurez
insospechada : “ Pero si ya lo sé , doctor ,me van a operar de nuevo,(...) “.
El crecimiento de este personaje
se logra paulatinamente a partir de una constante interacción con la enfermera,
tanto en su rol de enfermera como en el de joven y bonita mujer ; y se
relaciona con esa otra historia, la médica, que se mantiene oculta pero que
logra aflorar intercalada en los pensamientos y vivencias de los personajes :
“Treinta y nueve era mucha fiebre realmente.”
Cortázar, fiel a su principio de lograr la adecuada intensidad y la
tensión en la trama narrativa, recurre a diferentes procedimientos.
En el caso de la primera, consiste en ”(...)eliminar todas las ideas o
situaciones intermedias (...) ” que no aludan esencialmente al tema. Mediante
el empleo particular que hace del monólogo interno, polifónico, con alternancia
de voces, se genera una especie de ágil diálogo interno, sin más elementos
formales que los conectores: “ (...) voy a pedir que por las dudas le dejen
otra a mano. Pero sí, claro que me abriga,(...)”
La focalización de estos múltiples narradores en primera persona, es
interna. Esto permite que a partir de los pensamientos y expresiones de Pablo,
Cora , la señora Morán, Marcial, el Dr. Suárez, podamos descifrar los hechos y
conocer la percepción que cada personaje tiene de los otros y de sí mismo : “Y
todo por esa mocosa enfermera, yo me pregunto (...) si lo hace por pura maldad
.”
También el logro de la intensidad está dado por la posibilidad que tiene
el lector de acceder directamente, sin intermediarios, a la subjetividad de
cada personaje, de poder aprehender cada cambio sutil en su estado de ánimo : “
(...) me sentí de golpe como desamparada delante de ese chiquilín pretensioso.”.
En cuanto a la tensión interna de
la trama narrativa, está lograda por la irrupción imprevista, sin aviso previo,
de ciertas anticipaciones, indicios, que aunque no nos adviertan claramente
sobre el desenlace del cuento, nos impiden “ sustraernos a su atmósfera: “ Mire
señor Morán, quiero ser franco con usted, el cuadro no es nada sencillo.”
“El jardín de los senderos que
se bifurcan” , de Jorge Luis Borges.
De acuerdo a
Ricardo Piglia, la historia 1 , en Borges , es un género levemente parodiado, “
(...) la historia visible (...) sería contada por Borges según los estereotipos
de una tradición o un género”
Efectivamente, el mismo Borges, en el “ Prólogo “ de la primera parte,
aclara : “La octava ( El jardín de los senderos que se bifurcan ) es policial ;
sus lectores asistirán a la ejecución y a todos los preliminares de un crimen,
cuyo propósito no ignoran pero que no comprenden, me parece, hasta el último
párrafo.”
Dentro de este género ,el criminal es el espía, y el mensaje cifrado se
vuelve fundamental en el marco del conflicto mundial. La “ leve “ parodia se
produce a través de varios recursos : por un lado, el motivo corriente del
espionaje, el amor a la patria, se halla desplazado por el orgullo racial: “ Yo
quería probarle que un amarillo podía salvar sus ejércitos.”
Además, el proceso de
investigación llevado a cabo por el detective, mediante el cuidadoso examen de
los indicios y de la psicología de los personajes, es omitido. Es más, no
tenemos ninguna posibilidad de reconstruirlo, de enterarnos de qué manera
Madden sigue a Yu Tsun hasta la casa de Albert.
Por otra parte, la seguridad y temeridad que caracteriza a los espías,
es reemplazada en el caso de Yu Tsun, por el terror, y él mismo se define como
un hombre cobarde.
Por último, la elección del método para hacer llegar el mensaje al “
jefe “ alemán, el asesinato de un hombre a causa de su apellido, no coincide
con la sofisticada tecnología del espionaje internacional.
Es también Piglia quien nos advierte que la trama secreta se teje con
los elementos residuales de la historia 1, la visible. En el cuento, ciertas
acciones son aparentemente intrascendentes, pero cobran gran importancia en la
progresión del relato. Tomemos como ejemplo la inspección que Yu Tsun hace
de sus bolsillos, entre los objetos que
enumera ,nombra casualmente al revólver que más tarde empleará para asesinar a
Albert.
También es aparentemente superflua la consulta a la guía telefónica ,que
más adelante justificará el desciframiento del enigma.: la localización del
parque de artillería británico en Albert.
La indicación de los niños de la estación : “ (...) y en cada
encrucijada del camino dobla a la izquierda”, nos anticipa ese laberinto de
laberintos que es el porvenir, el destino y el tiempo.
El desciframiento del enigma de Ts´ui Pen ,nos confronta con el tema del
relato : la existencia en el tiempo, concebido como múltiple :”(...) su antepasado
no creía en un tiempo uniforme , absoluto. Creía en infinitas series de tiempo,
(...) se bifurcan, se cortan(...)”.El encuentro del hombre con su destino
dependerá de estas infinitas bifurcaciones y posibilidades.
La Historia 2 muestra cómo una acción decide el destino de un hombre, es
decir cómo a partir de la elección
entre diferentes posibilidades, se opta por una y se eliminan las otras : Yu
Tsun escoge en cada encrucijada el camino que dobla hacia la izquierda, elige
cometer el crimen para triunfar en su misión, y prefiere cumplir con la misma
antes que huir.
Distintas relaciones transtextuales aportan más sentido al texto : la
architextualidad en relación al género parodiado permite reforzar la idea del
desciframiento. Además presenta paratextualidad, que se manifiesta a través del
título, dedicatoria paréntesis y una nota a pie de página, ; que representa al
presunto editor y que agrega información acerca de los pasos dados por el enigmático
Madden.
El recurso de la intertextualidad aparece por ejemplo en los siguientes
casos : “(...) un joven que leía con fervor los Anales de Tácito”; “(...) de
las 1001 Noches, cuando la reina Shahrazad “.Esta última contribuye a crear el
efecto de lo infinito, de lo circular que presentan los ciclos.
“El jardín de los senderos que se
bifurcan “, presenta un narrador testigo que inicia el relato, cuya
focalización es externa, pues no tiene acceso al interior de los personajes. Es
el encargado de brindar el marco de verosimilitud a través de datos y fechas
específicas Luego aparece un narrador, primera persona , protagonista,
equisciente, con focalización fija , que nos permite conocer l subjetividad de
Yu Tsun, y los hechos que rodean su misión.