EL REALISMO
En arte y en
literatura, supone el intento por describir el comportamiento humano y su
entorno, o por representar figuras y objetos tal y como actúan o aparecen en la
vida cotidiana. Esta tendencia ha existido periódicamente a través de la
historia en todas las artes; sin embargo, el término se restringe habitualmente
al movimiento que comenzó a mediados del siglo XIX como reacción frente al romanticismo.
La diferencia entre el realismo y el naturalismo es más difícil de definir, a
pesar de que los dos términos son a menudo usados indistintamente. La
diferencia estriba en el hecho de que el realismo se ocupa directamente de
aquellas cosas que son aprehendidas por los sentidos mientras que el
naturalismo, un término más bien aplicado a la literatura, intenta aplicar
teorías científicas al arte.
Arte:
En arte, aunque nunca se desarrolló una escuela realista
como tal, el concepto sí se ha manifestado de diferentes maneras y en distintas
ocasiones. El término realista, utilizado para describir una obra de arte, a
menudo, significa simplemente objetos y figuras feas en oposición a aquellas
que se consideran bellas. Con frecuencia se usa para describir escenas humildes
de la vida. Este término implica una labor de crítica a las condiciones
sociales, sin rehuir en ningún momento lo desagradable. Algunos de los trabajos
de artistas franceses como Gustave Courbet (por ejemplo, Los picapedreros, 1850), Honoré
Daumier y Jean-François Millet han sido catalogados como realistas sociales.
La pintura realista de Estados Unidos incluye la obra de
William Sidney Mounts, muy alejada del estilo romántico de sus contemporáneos
agrupados en la escuela del río Hudson, los retratos del pintor Thomas Eakins
así como los trabajos colectivos conocidos como la escuela de Ashcan o de los
Ocho, quienes a comienzos del siglo XX intentaron pintar escenas de la vida
urbana tal y como eran .En España Eduardo Rosales destacó por su pintura
histórica y Martí Alsina es el gran representante del naturalismo pictórico.
Posteriormente destacarían otros grandes pintores realistas como Zuloaga y el
polifacético Alfonso Rodríguez Castelao. Ya en el siglo XX destaca Antonio
López y la Escuela de Madrid con su realismo mágico exacerbado.
Literatura:
La literatura realista se define particularmente como la
ficción producida en Europa y en Estados Unidos desde 1840 hasta la década de
1890, cuando el realismo fue desbancado por el naturalismo. Esta modalidad de
realismo comenzó en Francia con las novelas de Gustave Flaubert así como con
los relatos cortos de Guy de Maupassant, en los que reaccionan contra el
lirismo y la idealización románticas. En Rusia, estuvo representado en las
obras de teatro y en los relatos cortos de Antón Chéjov. La novelista George
Eliot introdujo en la ficción inglesa el realismo; como declaró en Adam Bede
(1859), su propósito era “dar una fiel representación de las cosas vulgares”.
Destacados literatos españoles realistas fueron Emilia Pardo Bazán, Benito Pérez
Galdós y Leopoldo Alas, y en Hispanoamérica Federico Gamboa, Cambacérès y el
uruguayo Eduardo Acevedo Mark Twain y William Dean Howells fueron los pioneros
del realismo en Estados Unidos. Uno de los más grandes autores, el estadounidense
Henry James, extrajo mucha más inspiración de sus mentores Eliot y Howell. La
preocupación de James por las motivaciones de los personajes y de sus
comportamientos le condujeron al desarrollo de un subgénero: la novela
psicológica. En general, el trabajo de estos escritores ilustra la esencia del
realismo, según la cual los autores no deben seleccionar hechos de acuerdo con
unas ideas estéticas o éticas preconcebidas, sino que sus ideas deben estar
basadas en observaciones imparciales y objetivas. Preocupados por la
representación real de la vida, sin ocuparse por la forma, los realistas
intentaron restar importancia a la argumentación en favor de la representación
de los caracteres referidos a la clase media y a sus preocupaciones y asuntos
más palpitantes.