ANTONIO COSTA
SABER VER CINE
Cómo ver (y
escuchar) el cine mudo
Su lenguaje
es distinto al del cine sonoro.
El cine
mudo había ya establecido su propio código cromático. Los resultados más
significativos de los primeros 30 años de la historia del cine fueron obtenidos
a través de la utilización coherente de las posibilidades expresivas de la
escena muda.
Con la
llegada del cine sonoro, “el público vociferante de los films mudos se
convirtió en un público mudo para los films sonoros”.
En el cine
mudo los valores rítmicos de la secuencia desempeñan un papel esencial.
Del
cinematográfo al cine: el nacimiento de un lenguaje
Los
teóricos e historiadores consideran la época de los pioneros (1895 a los 10
primeros años) como el inicio de un nuevo arte y un nuevo lenguaje.
Edgar Morin
diferencia entre cinematógrafo y cine. El 1ro. es sólo el aparato de proyección
y filmación de fotografías animadas inventados por los Lumiere, el 2do. el
complejo dispositivo expresivoespectacular capaz de articular su propio
lenguaje y cuyo potencial ya pusieron en evidencia las proyecciones de Mélies.
Otros
estudiosos no comparten esta opinión. Kracauer dice que las filmaciones de los
Lumiere expresan ya la verdadera vocación del cine: la realista.
Opiniones
reductivas. El lenguaje del cine es poco universal.
La
disolución del sistema tradicional de las artes tiene como escenario las
metrópolis industrializadas, donde se afirman las formas de percepción estética
“colectiva” y “distraída” (Benjamin, 1936), fenómenos a mitad de camino entre
el espectáculo y la información.
En el film
“El nacimiento de una nación”, David Griffith demostró las posibilidades del
cine: 1) articular un complejo espectacular de casi 3 horas,al estilo de una
representación operística. 2) desarrollar una narración completa y de
complejidad temática, al estilo de voluminosa novela. 3) Articular la narración
alternando escenas de conjunto con mínimos detalles de primer plano.
Con
Griffith el cine aprende las reglas del relato y establece su propia sintaxis
narrativa. Les recordaba a sus productores que se trataba, como siempre, de
contar una historia de modo claro y emocionante, aunque ahora con imágenes en
lugar de palabras.