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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Seguridad e higiene: Trabajo sobre la seguridad en relacion con la higiene Agregado: 02 de OCTUBRE de 2002 (Por Zboron) | Palabras: 2907 | Votar! | 4 votos | Promedio: Categoría: Apuntes y Monografías > Ingeniería > |
Sistemas de alarmas
Los sistemas de alarmas están constituidos por
instalaciones destinadas a avisar al personal en caso de siniestro. Toda
escuela, hospital, jardín infante, casa de anciano, edificios, oficinas, hotel,
fábrica, departamento; deben contar con una protección adecuada.
Las alarmas pueden ser:
Existen diversos tipos de señales: auditivas ó luminosas;
ambas deben ser seguras, ser características, y llegar a todos los operarios.
Estar combinadas con una llamada de auxilio a los bomberos con el objeto de
asegurar su funcionamiento a los sistemas de alarma deben estar alimentados
eléctricamente por fuentes de energía independiente de las maquinarias o el
alumbrado.
La sirena de alarma
debe ser característica de incendio sin lugar a dudas o confusiones.
Debe ser audible para todos los operarios y en todos los rincones de las
fábricas (talleres, comedores, vestuarios, baños, depósitos, etc.)
Alarma de compaginado: sirve para concretar al personal
clave, incluso los petitos de seguridad, de empleados de primeros auxilios,
etc., cerca de su oficina centralita de teléfono. Indispensable en los casos de
emergencia.
Alarma contra ladrones: de protección en todos los puntos
de entrada de la planta.
Señales de comienzo y término de jornada: también para los
cambios de turno.
Señales periódicas: que indican las pausas de descanso en
la mañana o por la tarde, ó al mediodía; que marcan los exámenes que se llevan
acaso cotidianamente.
Indicadores de peligro: montados sobre tableros indican
cuando surge un problema con el equipo. Por ejemplo una señal suena actuada por
un termostato cuando se recalienta un cojinete.
Indicadores de advertencia: la señal suena cuando ciertas
personas ó vehículos penetran el algún sitio de la fabrica. Las señales cerca
de las bombas de gasolina, etc.
Indicadores para el teléfono: en las secciones ruidosas de
la planta donde el sonido del teléfono seria inaudible, se monta una
campanilla, zumbador ó bocina con mayor intensidad.
Existen varios tipos de señales audibles que se pueden
aplicar según los requisitos de distintas plantas ó sistemas de señales. Estas
pueden ser:
Bocinas: es casi el aparato más
usado. Emite tonos claros, definidos, elevados y agudos. Su gran escala de
volúmenes les permite una aplicación infinita en las instituciones comerciales
e industriales. Normalmente se emplean para señales de alarma, de iniciación
ó término de la jornada y para un
código general de trabajo de compaginación. Los hay para montaje convencional ó
desmontables; para el interior o al aire libre; operado por aire, electricidad
ó manualmente.
Sirenas: son las más poderosas y
llamativas de todas las señales, por lo que se emplean en ambulancias, camiones
de bombero, policía, etc. Su radio de alcance es mayor (1Km en condiciones
favorables) y sus tonos elevados horadan prácticamente cualquier otro sonido
exterior. Convenientemente para las señales de emergencia, de comienzo y fin de
jornadas en las fábricas, fundiciones, aeropuertos, etc.
Campanillas: sin duda alguno es
la más versátil de las señales. Se prestan para cualquier tipo de señal
concebible los modelos grandes se emplean para alarma contra ladrones o
incendio, para compaginación de códigos y señales de horario. El tono varía del
moderado y apacible hasta la estridente insistencia. Disponibles con soportes
convencionales o intercambiadores; de campaneo continuo por vibración o de
golpes individuales.
Zumbadores: hay muchos problemas de señales que solo un
zumbador o “abejorro” puede resolver.
Son populares para las señales en general, sobre todo para las alarmas en los
edificios públicos, hospitales, escuelas y otros sitios donde la señal es más
estridente no conviene. En las industrias, oficinas y edificios comerciales se
emplean para señales de compaginación.
Carillón: son de sonido agradable, sin embargo muy
efectivos en las practicas. Los carillones se recomiendan para las plantas de
un nivel de ruidos moderados, tales como bancos, tiendas de comercios,
hospitales y oficinas en general. De volumen audible, sus tonos musicales y
maduros les hacen tolerables.
Anunciadores: en realidad estos
son anunciadores visuales antes que señales sonoras. En la industria se emplean
para localizar un punto crítico (recalentamiento de un cojinete) en una máquina
automática o que se opera por baterías. Estas señales visuales, que se combina
con otras sonoras, se expenden varios tamaños y tipos.
Para elegir una señal se tiene en cuenta:
§
En grandes áreas antes que una sola señal ruidosa se
emplean varias de menor volumen pero espaciadas.
§
Elija una señal de tono que llame la atención sin
perturbar.
§
La señal debe tener un volumen superior a los demás ruidos
y ser distinta de estos.
§
Elija una señal adecuada al sitio.
§
Utilice una señal de tonos claros, resonantes y agradables
para las señales de horario y compaginación; de tonalidad estridente para las
señales de alarma o de emergencia.
Las instalaciones al aire libre tiene dificultad al no
tener paredes, techos, produciendo que los árboles absorban el sonido y los
edificios o calles distorsionen las señales, no pudiendo reflejar el sonido.
Para esto se recomienda las señales más poderosas, espaciadas a distancias
considerables.
La protección de la vida en todos los incendios originarios
depende de los medios de salida de que se disponga y el buen uso que de ellos
se haga.
Es relativamente sencillo instalar y conservar en
funcionamiento un número suficiente de salidas para desalojar cualquier local
en un tiempo suficiente para evitar perdidas de vida, excepto en los casos
de fuego relámpago o instantáneo, o
explosión. Los fuegos relámpagos, como su nombre lo indica, son aquellos que se
producen instantáneamente en extensiones muy amplias y que, por su rapidez,
impide que la gente huya de ellos. Aunque los rociadores y otros dispositivos
automáticos extinguen el fuego, usualmente no es lo suficientemente rápido el funcionamiento para salvar la vida a las
personas atrapadas, en la zona del incendio relámpago. Pueden ocurrir incendios
relámpago en todos aquellos lugares en los que se desprenden vapores o gases
inflamados, o en los que se esparza algún polvo combustible o se permita la
acumulación en el aire de partículas inflamables, como borras o polvillo. Las
medidas preventivas dependen en gran parte, de la clase o tipo del material o
del proceso específico, mas en general, consiste en:
Para determinar lo adecuado de las salidas de los
edificios, los siguientes principios y disposiciones deben considerarse como
primordiales.
§
La necesidad de salidas de emergencia depende de la
construcción del edificio, de los riesgos de incendio, de los materiales
almacenados o de los procesos a los que se les somete, de la protección contra
incendio que se proporciona y de las características de los ocupantes.
Sin embargo, en la practica no conviene variar mucho los requisitos de salida.
En general el mejor sistema que se puede seguir es instalar suficientes salidas
para hacer frente en forma adecuada a la peor combinación de circunstancias
adversas que puede surgir.
§
Siempre debe tomarse en consideración la posibilidad de
que cunda el pánico. Debe evitarse todo aquello que obstruya la salida, cuando
la gente, presa de pánico se precipite hacia fuera (salidas angostas, secciones
estrechas, escaleras, de caracol, o con descansos muy pequeños, espacios
inadecuados al pie de las escaleras, en cualquier propósito.).
§
Es fundamental, para la seguridad, la instalación de dos
salidas, en forma tal que, sea muy improbable la obstrucción de las dos al mismo tiempo. Este principio
debe desatarse en los lugares en que se congrega gran numero de personas, en
cualquier propósito.
§
El transito libre de personas normales, una detrás de otra
requiere una anchura de 55 cm que es la medida que usualmente se emplea como
unidad al estimar el ancho de la salida. El mínimo aceptable es una anchura de
dos unidades, aunque los reglamentos aplicables a edificios comúnmente aceptan
anchuras menores para construcciones existentes no congestionadas.
§
La distancia máxima desde cualquier punto de un lugar o
zona de trabajo, hasta la salida más cercana no debe exceder de:
·
Lugares de mucho riesgo 25m.
·
Lugares de riesgo moderado o de poco riesgo 30m
·
Lugares de poco riesgo, con instalaciones de rociadores
45m
(Por lugares de mucho riesgo se entiende aquellos en que se encuentran
sustancias que se queman muy rápidamente, que despiden emanaciones venenosas o
que estallan).
§
Las salidas deben ser accesibles y no estar obstruidas, y
el camino de escape no debe prestarse a confusiones y debe estar bien
iluminado.
§
Todas las puertas de salida deben abrirse hacia fuera, con
excepción de las puertas corredizas.
§
Los escapes exteriores deben consistir de escaleras
construidas en forma salida, de acuerdo con los requisitos de las escaleras
interiores de salida.
§
Las cuerdas y otros medios de escapes para una sola
persona o las escaleras de mano son medios útiles únicamente para las personas
vigorosas y adiestradas en su uso.
§
Las puertas giratorias o los elevadores no son apropiados
como salida de emergencia.
§
Las escaleras deben hallarse encajadas en muros
resistentes al fuego, y sus aberturas deben estar protegidas por puertas contra
incendio.
La forma practica de evitar el pánico es por medio de
ejercicios de adiestramiento, esos ejercicios deben ser frecuentes y variados,
con el objetivo de que todos los ocupantes del edificio conozcan bien todas las
salidas y sepan cual es la conducta apropiada en cualquier circunstancia
previsible.
Distribución
de tareas en caso de incendios (accidentes o siniestros)
El tamaño y la organización de la brigada contra
incendios dependen de las instalaciones
que debe proteger, la naturaleza de los riesgos de incendio, la protección para el fuego ya disponible en la planta,
el cuerpo de bomberos y el tiempo que el cuerpo de bomberos demoraría en llegar
al lugar siniestrado.
En un taller pequeño el administrador puede encargarse de:
parar el taller, evacuar al personal y llamar a los bomberos. Su brigada de
incendios podría bastar con su mecánico en jefe durante el día y su sereno
cuando el taller se encuentre cerrado,
en particular si se cuenta con una estación central de supervisión y una
línea directa para llamar a los bomberos. En este caso el administrador es el
responsable de hacer ejercicios de
evacuación del personal y que su
brigada de incendios tenga el adiestramiento adecuado.
En organizaciones grandes se requieren medidas mas
completas, es necesario contar con un
jefe de tiempo completo y con una cantidad de miembros permanentes, quienes:
cuidan el equipo, adiestran personal y hacen inspecciones. Y además algunos
voluntarios para emergencias.
Deberes
del jefe
Aunque el taller sea pequeño se deberá nombrar un jefe de
incendio. En el caso de que los deberes del jefe requieran servios de tiempo
completo debe ser determinado después de haber preparado el programa de
protección contra el fuego.
Los deberes del
jefe de incendio son:
a)
Adiestrar y ejercitar a los trabajadores en combates de
incendios de emergencia, e instruirlos sobre la protección contra el fuego.
b)
Organizar y dirigir las actividades de los trabajadores en
caso de incendio.
c)
Seleccionar los miembros de la brigada de incendio
d)
Seleccionar sus suplentes y jefes de escuadra
e)
Organizar la brigada en sus diferentes escuadras.
f)
Adiestrar y ejercitar a la brigada.
g)
Establecer reglas, normas y especificaciones de prevención
de incendio.
h)
Hacer inspecciones semanales para asegurarse que se están
cumpliendo las precauciones contra incendio.
i)
Asegurarse de que todas las roscas de las mangueras
incluyendo aquellas para rociadores e hidrantes concuerden con las del cuerpo
de bomberos.
j)
Actuar como enlace entre la compañía y los inspectores y
asesores externos.
k)
Supervisar los permisos para llamas abiertas o trabajos en
caliente (soldar, cortar o quemar).
l)
Consultar con los departamentos de ingeniería y de
operaciones sobre la protección contra incendios en edificios ya existentes y en
proyectos.
m)
Asegurarse que el equipo de combate de incendio sea
adecuadamente mantenido.
n)
Investigar los incendios que causen daño y presentar sus
informes.
El jefe debe ganarse el respeto de la brigada y tener
conocimientos técnicos en la prevención protección y combate de incendio.
En una planta pequeña o en un taller el jefe de mecánicos
o el jefe de mantenimiento sirve como jefe de incendios de tiempo parcial.
Preferiblemente debe residir cerca de la planta o taller.
Deberes de
los trabajadores
Muchas plantas tienen una reglamentación rígida por la
cual solo el personal especialmente designado, adiestrado en el uso de
extintores, debe acercarse a un incendio. Todos los demás deben dirigirse a los
refugios al oír la alarma, según un plan general de evacuación. Sin embargo,
todos los trabajadores deben conocer la manera de dar la alarma.
Antes de que suene la alarma los trabajadores deben haber
sido adiestrados en los procedimientos de evacuación. Ellos deben:
v
Despejar los pasillos colocando las sillas u otras
obstrucciones debajo de las mesas o de los equipos.
v
Colocarse uno detrás de otro formando una columna cuya
cabeza se encuentre en dirección a la salida y esperar las ordenes del auxiliar
de incendio para proceder a la evacuación.
Auxiliares para incendios
Además de adiestrar a los miembros de la brigada, el jefe
debe nombrar y adiestrar auxiliares para incendio (el número depende del tamaño
de la planta) quienes se ocupan de que el personal sea evacuado y se encuentre
despejada la vía para la entrada de los bomberos. Además estos son necesarios
para que entren los cuartos de baño y se aseguren que todos hallan salido.
Tienen que estar capacitados para dirigir a los trabajadores por rutas
diferentes a lugares seguros, en caso de que la vía usual se encuentre
amenazada por el fuego. Y deben conocer los riesgos de gases letales. Los
auxiliares actúan independientemente de la brigada.
Escuadras o
cuadrillas de la brigada
Cada escuadra debe trabajar como un equipo en sus deberes
asignados específicamente y cooperar con las demás escuadras. Cada una debe
contar con un capitán de escuadras que halla recibido un adiestramiento
especial.
Las escuadras incluir grupos que se encarguen de:
rociadores, extintores, control de los servicios, mangueras, bombas, servicios
generales, rescate y salvamento.
Escuadra de
control de rociadores
Los miembros de esta escuadra deben comprender, el sistema
automático de rociadores, la dirección de rotación de las válvulas (es mejor
que todas las válvulas dentro de una misma propiedad giren en el mismo
sentido), el uso de válvulas de paso para rociadores y el reemplazo de cabezas
rociadoras. En una emergencia cada miembro de la escuadra se hace presente en
la válvula de control que le ha sido previamente asignada y permanece allí
hasta ser relevado o recibir del jefe, la orden de retirarse. La escuadra debe
remplazar las cabezas de rociadores y reabrir las válvulas inmediatamente
después de terminado el fuego para reestablecer la protección.
Escuadra de
control de servicios
Sus miembros son generalmente personal de mantenimiento
que esta familiarizado con el sistema de tubería del edificio y con el control
de los gases de proceso y de calefacción, de los líquidos inflamables y de la
electricidad. Generalmente esta escuadra consiste en un plomero, un
electricista y un mecánico, quienes se hacen presentes en toda alarma.
Esta escuadra detiene el flujo de los líquidos inflamables
o de cualquier otro flujo peligroso en las zonas donde se esta desarrollando
el incendio. Ellos también desconectan
los circuitos de altos voltajes que puedan poner en peligro a los bomberos que
manejan las mangueras. Sin embargo, tratan de conservar los circuitos
necesarios para la iluminación y la ventilación tanto como sea posible.
Escuadra de
salvamento
Durante un incendio se pueden evitar muchas perdidas colocando cubiertas impermeables sobre las maquinarias y mercancía que se encuentren cerca del fuego. También pueden usarse materiales absorbentes de agua para controlar el agua sobre los pisos. La escuadra de salvamento también puede encargarse de retirar del lugar registros de importancia y otros materiales de fácil traslado. Después del incendio la responsabilidad de la brigada esta en restaurar la protección. Ayuda en las tareas de reemplazar las cabezas de los rociadores y abrir nuevamente las válvulas de estos. También ayuda a desconectar y a aislar líneas eléctricas expuestas, gases que se escapan y otros riesgos que pueden poner en peligro a las cuadrillas de reparación.
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