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Sistemas de alarmas

Los sistemas de alarmas están constituidos por instalaciones destinadas a avisar al personal en caso de siniestro. Toda escuela, hospital, jardín infante, casa de anciano, edificios, oficinas, hotel, fábrica, departamento; deben contar con una protección adecuada.

Las alarmas pueden ser:

Existen diversos tipos de señales: auditivas ó luminosas; ambas deben ser seguras, ser características, y llegar a todos los operarios. Estar combinadas con una llamada de auxilio a los bomberos con el objeto de asegurar su funcionamiento a los sistemas de alarma deben estar alimentados eléctricamente por fuentes de energía independiente de las maquinarias o el alumbrado.

La sirena de alarma  debe ser característica de incendio sin lugar a dudas o confusiones. Debe ser audible para todos los operarios y en todos los rincones de las fábricas (talleres, comedores, vestuarios, baños, depósitos, etc.)

Tipos de alarmas

Alarma de compaginado: sirve para concretar al personal clave, incluso los petitos de seguridad, de empleados de primeros auxilios, etc., cerca de su oficina centralita de teléfono. Indispensable en los casos de emergencia.

Alarma contra ladrones: de protección en todos los puntos de entrada de la planta.

Señales de comienzo y término de jornada: también para los cambios de turno.

Señales periódicas: que indican las pausas de descanso en la mañana o por la tarde, ó al mediodía; que marcan los exámenes que se llevan acaso cotidianamente.

Indicadores de peligro: montados sobre tableros indican cuando surge un problema con el equipo. Por ejemplo una señal suena actuada por un termostato cuando se recalienta un cojinete.

Indicadores de advertencia: la señal suena cuando ciertas personas ó vehículos penetran el algún sitio de la fabrica. Las señales cerca de las bombas de gasolina, etc.

Indicadores para el teléfono: en las secciones ruidosas de la planta donde el sonido del teléfono seria inaudible, se monta una campanilla, zumbador ó bocina con mayor intensidad.

Tipos de señales audibles

Existen varios tipos de señales audibles que se pueden aplicar según los requisitos de distintas plantas ó sistemas de señales. Estas pueden ser:

Bocinas: es casi el aparato más usado. Emite tonos claros, definidos, elevados y agudos. Su gran escala de volúmenes les permite una aplicación infinita en las instituciones comerciales e industriales. Normalmente se emplean para señales de alarma, de iniciación ó   término de la jornada y para un código general de trabajo de compaginación. Los hay para montaje convencional ó desmontables; para el interior o al aire libre; operado por aire, electricidad ó manualmente.

Sirenas: son las más poderosas y llamativas de todas las señales, por lo que se emplean en ambulancias, camiones de bombero, policía, etc. Su radio de alcance es mayor (1Km en condiciones favorables) y sus tonos elevados horadan prácticamente cualquier otro sonido exterior. Convenientemente para las señales de emergencia, de comienzo y fin de jornadas en las fábricas, fundiciones, aeropuertos, etc.

Campanillas: sin duda alguno es la más versátil de las señales. Se prestan para cualquier tipo de señal concebible los modelos grandes se emplean para alarma contra ladrones o incendio, para compaginación de códigos y señales de horario. El tono varía del moderado y apacible hasta la estridente insistencia. Disponibles con soportes convencionales o intercambiadores; de campaneo continuo por vibración o de golpes individuales.

Zumbadores: hay muchos problemas de señales que solo un zumbador o “abejorro” puede  resolver. Son populares para las señales en general, sobre todo para las alarmas en los edificios públicos, hospitales, escuelas y otros sitios donde la señal es más estridente no conviene. En las industrias, oficinas y edificios comerciales se emplean para señales de compaginación.

Carillón: son de sonido agradable, sin embargo muy efectivos en las practicas. Los carillones se recomiendan para las plantas de un nivel de ruidos moderados, tales como bancos, tiendas de comercios, hospitales y oficinas en general. De volumen audible, sus tonos musicales y maduros les hacen tolerables.

Anunciadores: en realidad estos son anunciadores visuales antes que señales sonoras. En la industria se emplean para localizar un punto crítico (recalentamiento de un cojinete) en una máquina automática o que se opera por baterías. Estas señales visuales, que se combina con otras sonoras, se expenden varios tamaños y tipos.

Seis normas de selección

Para elegir una señal se tiene en cuenta:

§         En grandes áreas antes que una sola señal ruidosa se emplean varias de menor volumen pero espaciadas.

§         Elija una señal de tono que llame la atención sin perturbar.

§         La señal debe tener un volumen superior a los demás ruidos y ser distinta de estos.

§         Elija una señal adecuada al sitio.

§         Utilice una señal de tonos claros, resonantes y agradables para las señales de horario y compaginación; de tonalidad estridente para las señales de alarma o de emergencia.

Las instalaciones al aire libre tiene dificultad al no tener paredes, techos, produciendo que los árboles absorban el sonido y los edificios o calles distorsionen las señales, no pudiendo reflejar el sonido. Para esto se recomienda las señales más poderosas, espaciadas a distancias considerables.

Organización de la evacuación

La protección de la vida en todos los incendios originarios depende de los medios de salida de que se disponga y el buen uso que de ellos se haga.

Es relativamente sencillo instalar y conservar en funcionamiento un número suficiente de salidas para desalojar cualquier local en un tiempo suficiente para evitar perdidas de vida, excepto en los casos de  fuego relámpago o instantáneo, o explosión. Los fuegos relámpagos, como su nombre lo indica, son aquellos que se producen instantáneamente en extensiones muy amplias y que, por su rapidez, impide que la gente huya de ellos. Aunque los rociadores y otros dispositivos automáticos extinguen el fuego, usualmente no es lo suficientemente rápido  el funcionamiento para salvar la vida a las personas atrapadas, en la zona del incendio relámpago. Pueden ocurrir incendios relámpago en todos aquellos lugares en los que se desprenden vapores o gases inflamados, o en los que se esparza algún polvo combustible o se permita la acumulación en el aire de partículas inflamables, como borras o polvillo. Las medidas preventivas dependen en gran parte, de la clase o tipo del material o del proceso específico, mas en general, consiste en:

  1. Evitar que estas sustancias invadan el aire, teniéndolas encerradas.
  2. Proporcionar los medios de limpiar el aire de estas sustancias cuando lleguen a escapar.
  3. Instalar sistemas de extinción automática de los incendios que pueden producirse en el  espacio cerrado, por medio de rociadores, bióxido de carbono o espuma.
  4. Precauciones extremas para evitar la acumulación peligrosa de polvo, borras y aceite.

Para determinar lo adecuado de las salidas de los edificios, los siguientes principios y disposiciones deben considerarse como primordiales.

§         La necesidad de salidas de emergencia depende de la construcción del edificio, de los riesgos de incendio, de los materiales almacenados o de los procesos a los que se les somete, de la protección contra incendio que se proporciona y de las características de los ocupantes.
Sin embargo, en la practica no conviene variar mucho los requisitos de salida. En general el mejor sistema que se puede seguir es instalar suficientes salidas para hacer frente en forma adecuada a la peor combinación de circunstancias adversas que puede surgir.

§         Siempre debe tomarse en consideración la posibilidad de que cunda el pánico. Debe evitarse todo aquello que obstruya la salida, cuando la gente, presa de pánico se precipite hacia fuera (salidas angostas, secciones estrechas, escaleras, de caracol, o con descansos muy pequeños, espacios inadecuados al pie de las escaleras, en cualquier propósito.).

§         Es fundamental, para la seguridad, la instalación de dos salidas, en forma tal que, sea muy improbable la obstrucción  de las dos al mismo tiempo. Este principio debe desatarse en los lugares en que se congrega gran numero de personas, en cualquier propósito.

§         El transito libre de personas normales, una detrás de otra requiere una anchura de 55 cm que es la medida que usualmente se emplea como unidad al estimar el ancho de la salida. El mínimo aceptable es una anchura de dos unidades, aunque los reglamentos aplicables a edificios comúnmente aceptan anchuras menores para construcciones existentes no congestionadas.

§         La distancia máxima desde cualquier punto de un lugar o zona de trabajo, hasta la salida más cercana no debe exceder de:

·         Lugares de mucho riesgo 25m.

·         Lugares de riesgo moderado o de poco riesgo 30m

·         Lugares de poco riesgo, con instalaciones de rociadores 45m
(Por lugares de mucho riesgo se entiende aquellos en que se encuentran sustancias que se queman muy rápidamente, que despiden emanaciones venenosas o que estallan).

§         Las salidas deben ser accesibles y no estar obstruidas, y el camino de escape no debe prestarse a confusiones y debe estar bien iluminado.

§         Todas las puertas de salida deben abrirse hacia fuera, con excepción de las puertas corredizas.

§         Los escapes exteriores deben consistir de escaleras construidas en forma salida, de acuerdo con los requisitos de las escaleras interiores de salida.

§         Las cuerdas y otros medios de escapes para una sola persona o las escaleras de mano son medios útiles únicamente para las personas vigorosas y adiestradas en su uso.

§         Las puertas giratorias o los elevadores no son apropiados como salida de emergencia.

§         Las escaleras deben hallarse encajadas en muros resistentes al fuego, y sus aberturas deben estar protegidas por puertas contra incendio.

La forma practica de evitar el pánico es por medio de ejercicios de adiestramiento, esos ejercicios deben ser frecuentes y variados, con el objetivo de que todos los ocupantes del edificio conozcan bien todas las salidas y sepan cual es la conducta apropiada en cualquier circunstancia previsible.

Distribución de tareas en caso de incendios (accidentes o siniestros)

El tamaño y la organización de la brigada contra incendios  dependen de las instalaciones que debe proteger, la naturaleza de los riesgos de  incendio, la protección para el fuego ya disponible en la planta, el cuerpo de bomberos y el tiempo que el cuerpo de bomberos demoraría en llegar al lugar siniestrado.

En un taller pequeño el administrador puede encargarse de: parar el taller, evacuar al personal y llamar a los bomberos. Su brigada de incendios podría bastar con su mecánico en jefe durante el día y su sereno cuando el taller se encuentre cerrado,  en particular si se cuenta con una estación central de supervisión y una línea directa para llamar a los bomberos. En este caso el administrador es el responsable  de hacer ejercicios de evacuación del personal  y que su brigada de incendios tenga el adiestramiento adecuado.

En organizaciones grandes se requieren medidas mas completas,  es necesario contar con un jefe de tiempo completo y con una cantidad de miembros permanentes, quienes: cuidan el equipo, adiestran personal y hacen inspecciones. Y además algunos voluntarios para emergencias.

         Deberes del  jefe

Aunque el taller sea pequeño se deberá nombrar un jefe de incendio. En el caso de que los deberes del jefe requieran servios de tiempo completo debe ser determinado después de haber preparado el programa de protección contra el fuego.

Los deberes  del jefe de incendio son:

a)    Adiestrar y ejercitar a los trabajadores en combates de incendios de emergencia, e instruirlos sobre la protección contra el fuego.

b)    Organizar y dirigir las actividades de los trabajadores en caso de incendio.

c)     Seleccionar los miembros de la brigada de incendio

d)    Seleccionar sus suplentes y jefes de escuadra

e)    Organizar la brigada en sus diferentes escuadras.

f)      Adiestrar y ejercitar a la brigada.

g)    Establecer reglas, normas y especificaciones de prevención de incendio.

h)    Hacer inspecciones semanales para asegurarse que se están cumpliendo las precauciones contra incendio.

i)       Asegurarse de que todas las roscas de las mangueras incluyendo aquellas para rociadores e hidrantes concuerden con las del cuerpo de bomberos.

j)      Actuar como enlace entre la compañía y los inspectores y asesores externos.

k)    Supervisar los permisos para llamas abiertas o trabajos en caliente (soldar, cortar o quemar).

l)       Consultar con los departamentos de ingeniería y de operaciones sobre la protección contra incendios en edificios ya existentes y en proyectos.

m) Asegurarse que el equipo de combate de incendio sea adecuadamente mantenido.

n)    Investigar los incendios que causen daño y presentar sus informes.

El jefe debe ganarse el respeto de la brigada y tener conocimientos técnicos en la prevención protección y combate de incendio.

En una planta pequeña o en un taller el jefe de mecánicos o el jefe de mantenimiento sirve como jefe de incendios de tiempo parcial. Preferiblemente debe residir cerca de la planta o taller.

         Deberes de los trabajadores

Muchas plantas tienen una reglamentación rígida por la cual solo el personal especialmente designado, adiestrado en el uso de extintores, debe acercarse a un incendio. Todos los demás deben dirigirse a los refugios al oír la alarma, según un plan general de evacuación. Sin embargo, todos los trabajadores deben conocer la manera de dar la alarma.

Antes de que suene la alarma los trabajadores deben haber sido adiestrados en los procedimientos de evacuación. Ellos deben:

v      Despejar los pasillos colocando las sillas u otras obstrucciones debajo de las mesas o de los equipos.

v      Colocarse uno detrás de otro formando una columna cuya cabeza se encuentre en dirección a la salida y esperar las ordenes del auxiliar de incendio para proceder a la evacuación.

Auxiliares para incendios

Además de adiestrar a los miembros de la brigada, el jefe debe nombrar y adiestrar auxiliares para incendio (el número depende del tamaño de la planta) quienes se ocupan de que el personal sea evacuado y se encuentre despejada la vía para la entrada de los bomberos. Además estos son necesarios para que entren los cuartos de baño y se aseguren que todos hallan salido. Tienen que estar capacitados para dirigir a los trabajadores por rutas diferentes a lugares seguros, en caso de que la vía usual se encuentre amenazada por el fuego. Y deben conocer los riesgos de gases letales. Los auxiliares actúan independientemente de la brigada.

         Escuadras o cuadrillas de la brigada

Cada escuadra debe trabajar como un equipo en sus deberes asignados específicamente y cooperar con las demás escuadras. Cada una debe contar con un capitán de escuadras que halla recibido un adiestramiento especial.

Las escuadras incluir grupos que se encarguen de: rociadores, extintores, control de los servicios, mangueras, bombas, servicios generales, rescate y salvamento.

         Escuadra de control de rociadores

Los miembros de esta escuadra deben comprender, el sistema automático de rociadores, la dirección de rotación de las válvulas (es mejor que todas las válvulas dentro de una misma propiedad giren en el mismo sentido), el uso de válvulas de paso para rociadores y el reemplazo de cabezas rociadoras. En una emergencia cada miembro de la escuadra se hace presente en la válvula de control que le ha sido previamente asignada y permanece allí hasta ser relevado o recibir del jefe, la orden de retirarse. La escuadra debe remplazar las cabezas de rociadores y reabrir las válvulas inmediatamente después de terminado el fuego para reestablecer la protección.

         Escuadra de control de servicios

Sus miembros son generalmente personal de mantenimiento que esta familiarizado con el sistema de tubería del edificio y con el control de los gases de proceso y de calefacción, de los líquidos inflamables y de la electricidad. Generalmente esta escuadra consiste en un plomero, un electricista y un mecánico, quienes se hacen presentes en toda alarma.

Esta escuadra detiene el flujo de los líquidos inflamables o de cualquier otro flujo peligroso en las zonas donde se esta desarrollando el  incendio. Ellos también desconectan los circuitos de altos voltajes que puedan poner en peligro a los bomberos que manejan las mangueras. Sin embargo, tratan de conservar los circuitos necesarios para la iluminación y la ventilación tanto como sea posible.

         Escuadra de salvamento

Durante un incendio se pueden evitar muchas perdidas colocando cubiertas impermeables sobre las maquinarias y mercancía que se encuentren cerca del fuego. También pueden usarse materiales absorbentes de agua para controlar el agua sobre los pisos. La escuadra de salvamento también puede encargarse de retirar del lugar registros de importancia y otros materiales de fácil traslado. Después del incendio la responsabilidad de la brigada esta en restaurar la protección. Ayuda en las tareas de reemplazar las cabezas de los rociadores y abrir nuevamente las válvulas de estos. También ayuda a  desconectar y a aislar líneas eléctricas expuestas, gases que se escapan y otros riesgos que pueden poner en peligro a las cuadrillas de reparación.

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