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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Siglo XX Cambalache: Lo global y lo local redefinidos. Globalización. Hibridación Agregado: 24 de MAYO de 2000 (Por Fernando Mazzoni) | Palabras: 7226 | Votar! | 1 voto | Promedio: Categoría: Apuntes y Monografías > Música > |

“siglo XX Cambalache”
Cerp
del este - Departamento de ciencias
sociales
Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé . . .
En el quinientos seis y en el dos mil también.
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
varones y dublé.
Pero que el siglo veinte
es un despliegue de maldad insolente
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo
todos manoseaos . . .
Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor . . .
ignorante, sabio, chorro, generoso o estafador.
Todo es igual.
Nada es mejor.
Lo mismo un burro que un gran profesor.
No hay aplazaos ni escalafón,
los inmorales nos han igualao.
Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos, caradura o polizón.
Qué falta de respeto.
qué atropello a la razón.
Cualquiera es un señor.
Cualquiera es un ladrón.
Mezclao con Stravinsky va Don Bosco y La Mignon,
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín.
Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida
y herida por un sable sin remache ves llorar la Biblia contra un calefón.
Siglo veinte cambalache
problemático y febril.
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil.
Dale nomás! Dale que va!
Qué allá en el horno nos vamo a encontrar.
No pienses más,
sentate a un lao.
Que a nadie importa si naciste honrao.
Es lo mismo el que labura noche y día como un buey
que el que vive de los otros,
que el que mata,
que el que cura,
o está fuera de la ley.
Enrique Santos Discépolo
“Siglo XX Cambalache”, tango de
Enrique Santos Discépolo que le da nombre a nuestro trabajo, este título es muy
sugestivo dado a que en él vemos muchas de las incertidumbres, contrariedades y
tensiones con las cuales cargamos en la sociedad toda.
“El medio es el mensaje”
“El contenido de cualquier medio es siempre otro medio”
“El mundo es una Aldea global”,
“Marchamos al presente a través de un espejo
retrovisor y marchamos en reversa hacia el futuro”
A modo de
introducción elegimos los aforismos de Mac Luhan y tomamos sus conceptos para
explicar el desarrollo tecnológico
como
“medio”. Su obra publicada a principios de la década del 60 relata
de una manera profética los cambios a nivel planetario, nuevas formas de
percibir el mundo, avances en los medios de comunicación, partiendo desde la
escritura hasta llegar a un hombre
multimedia.
En su obra nos dice
que con la escritura se rompe la pluralidad, la interdependencia de todos los
sentidos que reinaban en el Mundo Oral.
Un único sentido, el visual que trae consigo una nueva forma de ver el mundo,
de sentir la vida.
La mente humana se
transforma, el tiempo y el espacio pasaron a concebirse como lineales, el
pensamiento deja su lado mágico para hacerse lógico, predomina el argumento
ante la metáfora.
El universo lineal:
La imprenta de Gutemberg
en el siglo XV maximiza y potencia este modo el sentir lineal, “La galaxia Gutemberg
“ y como protagonista el Hombre Tipográfico, nada mas ni nada menos que el hombre
especializado. Con la creación de un pensamiento lineal, de un sentido lógico y
homogéneo, como argumentación y el predominio del sentido visual - “sentir la
realidad”.
La época electrónica:
-
Constituye el fin de la era mecánica, lo característico es el predominio de la información
y de los medios fríos.
-
Medios calientes – Alta Resolución
Extiende a un solo
sentido, los mensajes son lineales, claros, datos e informaciones precisas.
(Escritura, imprenta, arte representativo).
-
Medios fríos - Baja Resolución
Extiende todos los
sentidos, los mensajes se dan más como procesos que como productos,
de forma simultánea y plural antes que lineal.
La
televisión:
La imagen, visualmente
es pobre en datos, no es un fotograma inmóvil, sino un perfil en formación
continúa de cosas pintadas por un pincel electrónico.
El Medio es el Mensaje:
Cuando nos referimos
al medio, nos referimos
a un medio en tres
dimensiones, cultural y temporoespacial.
Mundo Escrito – donde la letra no es neutral
Mundo Electrónico – Aldea global (Neoacústico – efecto 360°
siempre está en funcionamiento, la fuente no es controlada.)
- En la estrategia electrónica el Emisor
desaparece.
- En la estrategia electrónica el Mensaje
siempre está.
- El Receptor cambia en la
estrategia, se transforma.
De ésta manera se
concebía el Mundo por unos pocos en la década del 60, hoy por hoy tenemos la
oportunidad de estar en un no-lugar, de estar virtualmente comunicados,
hablamos de dinero
virtual, preguntar si estas on-line, si tenés e-mail, de encontramos en la
red, de internet e intanet
y lo que más nos impacta de Mac Luhan es la visión de futuro que él tenía.
Los medios fríos
recién mencionados han roto ya el universo lineal de la Galaxia Gutemberg, para
la reconstitución de un medio global, semejante a la aldea
primitiva. La imagen de una aldea global. La
globalización de los medios.
¿Qué es la globalización?
La globalización
puede definirse de muchas maneras, dependiendo de qué nivel se desee analizar;
puede hablarse de la globalización del mundo entero, de un país, de una
industria específica, de una empresa, hasta de un modelo económico y político.
A escala mundial, la globalización se
refiere a la creciente interdependencia entre los países, tal como se refleja
en los crecientes flujos internacionales de bienes, servicios, capitales y
conocimientos.
A escala nacional, la
globalización se refiere a la magnitud de las relaciones entre la economía de
una nación y el resto del planeta.
A pesar del creciente
mundo globalizado, no todos los países se han integrado de la misma manera a la
economía global. Algunos indicadores clave para medir la integración de la
economía de cualquier nación son las exportaciones y las importaciones en
términos del porcentaje del PIB, los flujos de inversión extranjera directa y
de inversión en los mercados financieros, así como los flujos de pagos por
regalías asociadas a la transferencia de tecnología. Aunado a lo anterior, al
final del siglo XX, el mundo se ve invadido por nuevas formas de producción y
consumo, una preocupación por el deterioro de los recursos naturales, el avance
de la pobreza, etc.; sin embargo.
Constantemente se
hace referencia a este nuevo fenómeno que ha llegado a convertirse en un
paradigma para los países en desarrollo como el nuestro y que les plantea
nuevos retos.
La globalización es
un proceso económico, político y social que si bien es cierto no es nuevo, ha
sido retomado con mayor énfasis en los países en desarrollo como premisa
específica para lograr un crecimiento económico y erradicar la pobreza. Pero
este fenómeno en ningún momento fue concebido como modelo de desarrollo
económico, sino más bien como un marco regulatorio de las relaciones económicas
internacionales entre los países industrializados.
En su definición más amplia, el término
engloba un proceso de creciente internacionalización o mundialización del
capital financiero, industrial y comercial, nuevas relaciones políticas
internacionales y el surgimiento de la Empresa Transnacional que a su vez
produjo como respuesta a las constantes necesidades de reacomodo del sistema
capitalista de producción –nuevos procesos productivos, distributivos y de
consumo sin una localización geográfica definida, una expansión y uso intensivo
de la tecnología sin precedentes.
Los orígenes del fenómeno se remontan a
las dos décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, en las cuales los
países industrializados de Norteamérica, Europa y Asia alcanzan tasa de
crecimiento del PIB tres veces superiores que en los 130 años precedentes, lo
que a su vez provocó una gran expansión en el ámbito mundial de las
transacciones comerciales de dichos países.
Con el fin de regular las crecientes
relaciones comerciales, los países en cuestión generaron una estrategia
económica y política de liberar todas las barreras al libre comercio,
implantadas por la Estrategia de Substitución de Importaciones. Producto de
ello son las negociaciones del GATT, la creación del FMI y
el Banco
Mundial, las áreas de libre comercio regionales, etc.
Este proceso se vio
acelerado por las diferentes crisis en que se vio inmerso el entorno
internacional en los años 1971(crisis del dólar), 1973 y 1979 (crisis del
petróleo) y en 1982 (crisis de la deuda) un reflejo de ello es
la caída de los porcentajes de los flujos de inversión directa procedente de
los países ricos hacia los países en desarrollo.
El surgimiento de
esta Nueva
Estructura Económica gracias a la Revolución Científico Técnica,
trae consigo una reestructuración y cambios en los procesos, que se dan de una
forma cuantitativa y cualitativa a la vez.
Los Cambios Tecnológicos suceden:
-
En un primer lugar dado a la invención (ciencia técnica).
-
Luego la innovación donde se produce el “hecho económico”
-
Y por último la difusión que es la relación entre el
producto y el proceso.
Como producto de esta
explosión de descubrimientos, avances y una reorganización de las estructuras
productivas encontramos el surgimiento de una nueva civilización, mas una
reestructuración de las instituciones, dado a la acumulación de cambios del
orden económico(economía de la información – economía de servicios), político,
social e ideológico.
El cambio del uso
intensivo de materiales y energía hacia el uso intensivo de la información
favorecen en la aparición de nuevos materiales, nuevos productos y dado esto,
innovación en los procesos. El factor clave del antiguo paradigma era el
petróleo que se ve sustituido por el Microchip, este provoca una
reestructuración en el plano económico dado a un costo relativo bajo, una
oferta ilimitada, y el potencial cuantitativo de producción junto con un
sistema de innovaciones técnicas y organizativas. Aquí la actividad científica
surge como una nueva fuerza productiva.
La información no se
agota con su consumo, es intangible, almacenable, no perecedera y se incorpora
a otros bienes. Este proceso productivo es integrado y flexible (adaptación a
la demanda) y esta dispuesto en redes.
La globalización
de la producción se ha conseguido gracias a la inversión en otros
países (inversión extranjera directa) realizada por las multinacionales que
poseen y gestionan fábricas e instalaciones productivas en varias naciones.
Estas multinacionales
constituyen la empresa-tipo de la actual economía mundial. Como producen a
escala internacional, venden productos en todo el mundo, e invierten en muchos
países, se puede decir que no tienen país de origen, el hecho de que su
residencia fiscal esté en un país u otro es un mero formalismo.
Efectos de la
globalización
Entre los efectos más
importantes del proceso de globalización se encuentran la estandarización de
productivos y servicios, la reducción de barreras arancelarias y las economías
de escala.
La estandarización
de productos significa que éstos tienen poca o nula variación entre los
distintos países o regiones donde se distribuye.
Sí un producto es
necesario modificarlo de manera significativa para introducirlo en otra región,
éste ya no es un producto estándar.
La reducción de las barreras
arancelarias ha introducido el llamado consumo de productos masivos,
permitiendo que muchos en países tengan acceso a éstos.
Las economías a
escala pueden hacer a los productos más competitivos con una estrategia de
bajos costos, utilizando la capacidad de plantas ociosas, aumentando la
producción y distribuyendo los costos fijos entre un mayor número de unidades.
La globalización ha
provocado la creación de grandes corporaciones en ciertos sectores
industriales. La integración de las empresas es otro de los fenómenos que
tienen su origen de la globalización. Se trata de empresas que se desarrollan
exitosamente en mercados importantes y cuentan con recursos para invertir en
otras empresas mediante un proceso de integración hacia delante (hacia los clientes),
o hacia atrás (hacia los proveedores).
La razón para esta
integración es la de evitar que las grandes corporaciones se apoderen de los
mercados o que éstos sean comprados a costos muy bajos.
Entre las razones
para integrarse están, por ejemplo, cuando existe un solo proveedor en el
mercado y se desea garantizar la oferta o asegurarse la demanda, desestimular a
futuros competidores, elevando las barreras de entrada al mercado o cuando la
integración significa trasladarse a otro mercado en una forma ordenada.
En las postrimerías
del siglo XX la globalización de la economía mundial, la movilidad las personas y capital,
y la penetración mundial de los medios de comunicación se han
combinado con el propósito de limitar la libertad de acción de los Estados. La
globalización produce una competitividad estructural, una competitividad
sistémica.
Estas tendencias han
estimulado un vivo debate sobre si el Estado puede retener algo de esa libertad
de acción que se asociaba en otros tiempos a la soberanía.
Sea cual sea el
efecto de este proceso, el concepto clásico de Estado como entidad en cierto
modo cerrada, cuyas transacciones internas son mucho más intensas que sus
actividades interestatales, ha pasado a la historia conforme han surgido nuevas
formas de colaboración e integración interestatal más flexibles.
Integración e Interculturalidad en épocas de globalización
·
La dimensión "mundo" de la globalización y las identidades
culturales
Queremos incluir aquí
algunas reflexiones generadas a partir de la relación
globalización-mundialización, universal-particular, local-nacional-, con la
intención de inducirnos a captar las luchas y el pensar desde la heterogeneidad
y la integración, recuperando otros sentidos de esta relación.
Consideramos que
desde este lugar es pensable un ideario que despojado de dogmatismos o
mesianismos, puede congeniar con otras reivindicaciones (de mujeres, jóvenes,
homosexuales, ecologistas, indígenas, marginales, etc.). Pero sobre la base de
replanteos muy básicos, que valoricen la pluralidad.
Se trata de rescatar
la "diferencia" específica de los movimientos sociales. Se trata de
ver los estamentos socioculturales por encima de las clases socioeconómicas.
La orientación actual
para un "nuevo orden" económico, social y, cultural mundial requiere,
según las estrategias planteadas desde el poder, nuevas cosmovisiones del
mundo, nuevos mitos fundacionales del orden social que pugnan por instalarse
reemplazando "ideologías", con la pretensión de conformar modelos
civilizatorios para la sociedad en el contexto de su inserción en este nuevo
ordenamiento universal.
Para interpretar esta
nueva diagramación de los espacios tanto culturales, económicos, sociales,
etc., es necesario romper, reconstruir y reinventar, lo que nos coloca frente a
un cambio mas global; no un simple cambio de signo político o de período
histórico, sino un cambio de época y civilización que nos plantea una nueva
manera de ver el mundo y que nos exige, a todos los habitantes del planeta, el
abandono de las certezas para interpretar diferente el que-hacer humano.
El capitalismo cambió
fundamentalmente sus dinámicas, y las coordenadas de tiempo y espacio traslocan
los sentidos y vínculos que se establecen entre los individuos y los colectivos
sociales. En el aspecto cultural más que de globalización correspondería hablar
de su mundialización: "Lo que significa que la modernidad-mundo radicaliza
el movimiento de desterritorialización, rompiendo la unidad nacional y se crea
una espacialidad distinta.
Pero en esta cualidad
de desterritorialización de la globalización, a diferencia de los modos de
construir identidades desde la nación, que se construyen en detrimento de las
identidades locales, neutralizándolas o destruyéndolas, se libera a esas
identidades del peso de la cultura nacional.
Surge en el horizonte
cultural mundializado la posibilidad de estructurar identidades transnacionales
no sólo de clase, género, sino especialmente en relación al consumo.
Renato Ortiz dice que la nación
es transferida hacia el plano de la tradición y lo global pasa a ocupar el
lugar de la distinción, la universalidad y el cosmopolitismo. Lo universal se
separa de lo social, anidando en las filosofías y en las éticas, lo global
adquiere estatuto propiamente sociológico.
Existen en cada
sociedad códigos culturales superpuestos, tramas de sentido que tienen
diferente alcance espacial y estas tramas culturales superpuestas están en
constante intercambio y transformación, sumidas en procesos de cambio y en
luchas por la constitución e imposición de sentidos que, por supuesto, no están
desvinculadas de las pujas y conflictos que arraigan en la dinámica social.
Con estos avances
queremos dejar planteado qué significa en este contexto lo universal y lo
particular, lo propio y lo ajeno, la identidad y la cultura. Más allá de los
usos esencialistas y sustancialistas propios del mundo de la modernidad-nación,
hoy estos conceptos / realidades se estrellan contra límites planetarios y los
ritmos del ciberespacio dado a los avances tecnológicos.
Remitiéndonos a la
propuesta de integración, quisiéramos plantear desde qué lugar entendemos la
integración, para que esta no implique una licuación de las diferencias, sino
por el contrario una integración que se haga cargo de las diferencias.
En este “Siglo XX
Cambalache” empecemos por el no. No es una integración al estilo neoliberal, en
donde las discusiones en el MERCOSUR son por el reconocimiento de certificados,
títulos y estudios. Tampoco una integración basándose en una imaginada esencia
latinoamericana, que constituya "la patria grande", "la nación
latinoamericana" sino que entendemos la integración como la
"hibridación" tratada por Canclini, como proceso que da cuenta del
cambio de reglas: "La hibridación es la modificación de las identidades
en amplios sectores populares, que son ahora multiétnicos, migrantes,
políglotas y que cruzan elementos de varias culturas". El
proceso de hibridación permite entender la integración como un campo de lucha.
Es decir no creemos que haya que dejar de hablar de integración, sino más bien
deconstruir dicha noción analizando los efectos que produjo su inscripción en
los distintos discursos político-pedagógicos en que fue históricamente
construida.
En síntesis
plantearíamos que las identidades no son previas a la integración,
sino que "el
proceso de integración se define por las identidades que en su trama se
constituyen y, viceversa, que las identidades se construyen en el proceso de
integración" dice Canclini.
En este “Siglo XX
Cambalache” la diversidad e identidad son temas centrales. Canclini nos dice
que la diversidad y la identidad en esta segunda mitad del Siglo XX a variado.
La diversidad era
antes, en toda la historia, algo que aparecía en confrontaciones excepcionales:
conquistas, invasiones, guerras o los exilios muy hereditarios de algunos
políticos, escritores o artistas. En la actualidad, la multiculturalidad es una
experiencia de todos los días. En primer lugar, porque la transnacionalización
de las empresas, de las comunicaciones y las múltiples migraciones masivas ha
hecho que las circunstancias entre centro y periferia, entre lo que se llamaba
primer mundo y tercer mundo, se reorganicen de una manera muy completa.
No es que hayan
desaparecido esas diferencias, esas asimetrías, pero hoy, muchos antropólogos,
muchos sociólogos de la cultura dicen que, por ejemplo, París, Berlín, Nueva
York, Los Ángeles son ciudades del tercer mundo, porque si en una ciudad como
Nueva York se hablan 123 lenguas y muchas de ellas son varios millones de
habitantes procedentes del tercer mundo, está ocurriendo algo con la diversidad
cultural también en los países del centro. Esto replantea la cuestión de la
identidad. Estamos habituados a pensar la identidad y la cultura en el sentido
más etimológico, de cultura como algo propio de un territorio.
Parecía que nuestras
experiencias culturales y de identidad estaban en relación con un territorio
que habitábamos en forma exclusiva. Hoy, la mayor parte de las informaciones,
de las experiencias, de la sensibilización artística, cultural y política, la
recibimos a través de información de agencias transnacionales y de situaciones
que experimentamos contemporáneamente con toda razón. Dado a que somos
multimediaticos.
Tenemos acceso a la
masificación de la información a través de las grandes innovaciones
tecnológicas de mitad de siglo o de la primera mitad del siglo, como radio,
televisión, cine, los grandes espectáculos masivos nos dan conocimiento de lo
que ocurre en el mundo en forma simultánea pero también es cierto que hay una
desigualdad en el acceso a ciertas comunicaciones que son las que sirven sobre
todo para tomar decisiones, como el fax, la computadora, la antena parabólica,
ciertas tecnologías que producen información mucho más calificada y que a veces
agudizan más que en el pasado las distancias y las desigualdades.
La identidad se
complejiza. La identidad necesaria no necesita arraigos, necesita perfiles que
le diferencien de los otros, de otras nacionalidades o de otros grupos, clases
de la nación, pero esa identidad ya no presenta los perfiles exclusivos acerca
de distintivos que tenía en el pasado. Hoy compartimos varias identidades
dentro de cada uno de nosotros, dentro del propio grupo.
Trabajamos en la
diversidad en la escuela, en la fabrica, con personas que proceden de otras
zonas, de otros países y la convivencia en la confrontación de códigos
culturales, de experiencias de distinto origen y hasta de modos de hablar el
español diferentes, modos de organizar la familia, de acompañar o soportar a
los hijos o los padres son distintos y debemos aprender a definir nuestra
identidad en ese proceso que constantemente cambiamos.
Dado a que estamos
hablando de procesos de Integración y Multiculturalidad, Diversidad e
Identidad, encontramos
importante la entrevista que se le efectúa a Néstor García Canclini y a
otros Académicos en el Multimedios mejicano NEXOS (radio, televisión,
revistas, NEXOS virtual, etc.).
Canclini dice en la entrevista “....A mí me
parece que México fue siempre, como nación, una construcción donde varios
sistemas culturales se interceptaban y se interpenetraban. Todavía hoy existen,
alguien dice 56 grupos indígenas, otros dicen más, más todos los grupos étnicos
que han venido de todas las partes del mundo. Me parece que en medio de estas
condiciones, que hemos descrito en este programa, la cuestión sé complejiza;
seguimos necesitando definiciones nacionales, definiciones grupales;
necesitamos reflexionar y experimentar hoy en día, pero sólo podemos decir algo
significativo sobre la identidad. Me parece, en la medida en que admitimos esta
heterogeneidad, esta diversidad constitutiva de todos nosotros y que somos el
producto de la coexistencia de varios proyectos simbólicos en un mismo grupo y
hasta en un mismo sujeto. En vez de préstamo de transacciones interculturales y
entonces sólo sobre esa base podemos fundar una tolerancia y una convivencia
democrática...”
Hacemos un
paralelismo con lo expuesto por Marciglia y las Integrantes de Candela
(Coordinadora para la Animación y Desarrollo Local de Aiguá) al darle
importancia al desarrollo local, y a la identidad local. La identidad local se
construye sobre 2 dimensiones: una es la historia y otra el territorio.