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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: FREDERICK W. TAYLOR: Fundamentos de la Administración Científica. Identidad de los intereses del patrón y del obrero. Limitación de la producción. Necesidad del estudio científico de las condiciones del trabajo. Necesidad de una organización científica. Los principios de la a Agregado: 29 de MAYO de 2001 (Por Carolina Erra) | Palabras: 6826 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Historia > |
FREDERICK W. TAYLOR
Taylor es el fundador del movimiento conocido como organización científica del trabajo. El pensamiento que lo guía es la eliminación de las pérdidas de tiempo, de dinero, etc, mediante un método científico. Afirma que “el principal objetivo de la administración debe ser asegurar el máximo de prosperidad, tanto para el empleador como para el empleado”. Para el empleador, el máximo de prosperidad no significa la obtención de grandes beneficios a corto plazo, sino el desarrollo de todos los aspectos de la empresa para alcanzar un nivel de prosperidad. Para el empleado, el máximo de prosperidad no significa obtener grandes salarios de inmediato, sino un desarrollo personal para trabajar eficazmente, con calidad y utilizando sus dones personales. Taylor hace una distinción entre producción y productividad: “la máxima prosperidad es el resultado de la máxima productividad que, depende del entrenamiento de c/u”. Consciente de la oposición entre obreros y empleadores, da la siguiente explicación:
J Existe una falsa creencia, de que un
aumento de la producción traerá el desempleo,
J Algunos malos sistemas de
administración obligan al obrero a limitar su producción para proteger sus
intereses pues, cuando él aumenta su ritmo de trabajo, el patrón se las arregla
para no aumentarle su salario,
J Hay métodos de trabajo desastrosos
que desperdician los esfuerzos de los obreros que reciben poca ayuda y pocos
consejos por parte de la dirección.
El objetivo de la organización científica del
trabajo (OCT) es derribar esos obstáculos y descubrir los métodos más eficaces
para realizar una tarea y dirigir a los obreros: la “cooperación estrecha,
íntima, personal, entre la administración y los obreros es la esencia misma de
la OCT”. “Lo que los trabajadores piden a sus empleadores es un salario
elevado, y lo que los empleadores desean son bajos costos de producción la
existencia o la ausencia de estos 2 elementos constituye el mejor indicio de
una buena o de una mala administración”.
Taylor enunció 4 principios de administración
científica:
1.
Estudio
científico del trabajo, debe ser realizado por un equipo de especialistas; ese
estudio dará lugar a la creación de una oficina o servicio de métodos de
trabajo. Se definirán los procesos operativos más económicos y se establecerá
la cantidad de trabajo que debe realizar un obrero colocado en condiciones
óptimas; si el obrero obtiene esa cantidad deberá percibir un salario muy alto.
2.
Selección
científica y entrenamiento obrero. Taylor recomienda una selección sistemática
según las aptitudes y estima que, cualquier trabajador puede resultar excelente
para por lo menos un puesto de trabajo.
3.
Unión
del estudio científico del trabajo y de la selección científica del trabajador,
“se trata de que los obreros apliquen la ciencia” y es allí donde fracasan
muchos dirigentes y no los obreros, porque los 1eros no quieren cambiar sus
métodos,
4.
Cooperación
entre los dirigentes y los obreros; “el trabajo y la responsabilidad del
trabajo se dividen de manera casi igual entre dirigentes y obreros”.
Al decir ciencia, Taylor se refiere a la
observación y la medición sistemáticas.
El trabajo de un capataz abarca funciones
diferentes y para que esté bien hecho su trabajo su trabajo, este debe estar
dividido entre varios especialistas, lo que significa abandonar, el principio
de la unidad de mando. Taylor llama a ese sistema administración funcional.
Formula el principio de la gestión por excepciones: las relaciones de
producción no deben abarcar más que aquello que no respeta los estándares.
Taylor postuló que su método se aplicaba a
todas las actividades humanas, no provocaba desempleo y aumentaba la
remuneración y la formación profesional de los obreros.
Buscamos al hombre que conozca su oficio y pueda ser utilizado; el hombre que ha sido formado por los demás. Cuando comprendamos que nuestro deber, como nuestra oportunidad, reside en cooperar en instruir y formar este hombre competente, en lugar de buscar el hombre formado por los demás, nos hallaremos en el camino que conduce a un mayor rendimiento nacional.
En el pasado, la teoría afirmaba que cuando se
había conseguido el hombre conveniente, podía dejársele sin ningún riesgo la
elección de los métodos. En el futuro deberá comprenderse que nuestros jefes de
industrias deben ser instruidos correctamente, y que no hay hombre, que con el
antiguo sistema de administración personal pueda tener la esperanza de competir
con un n° de hombres comunes, pero bien organizados y que sepan coordinar sus
esfuerzos.
En el pasado, el hombre lo era todo; en el
futuro, el sistema debe ser lo principal. El 1er propósito de todo sistema debe
ser formar hombres de 1era clase; y bajo una administración sistemática el
mejor hombre alcanzará la cima con más seguridad y rapidez.
El principal propósito de la administración debiera consistir en asegurar el máximo de prosperidad al empleador, unido al máximo de prosperidad para c/ empleado.
Las palabras “máximo de prosperidad” son
usadas, para significar grandes dividendos para la cía y, el desarrollo de c/
rama del negocio a su más alto grado de perfección, de manera que la
prosperidad pueda ser permanente.
El máximo de prosperidad para c/ empleado significa salarios más altos de los que reciben y, el desarrollo de c/ hombre a su estado de máxima eficiencia, de manera que pueda efectuar, el trabajo más apropiado a su capacidad natural.
Los hombres consideran que los interese fundamentales de los empleados y los patrones son antagónicos. La administración científica se fundamenta en la convicción de que los verdaderos intereses de ambos son idénticos, que la prosperidad del patrón no puede existir a menos que vaya acompañada de la prosperidad para el empleado, y que es posible dar al obrero lo que más desea –altos salarios- y al patrón lo que más busca: mano de obra barata.
Cuando un hombre trabaja solo la mayor prosperidad puede existir cuando dicho individuo ha alcanzado su más alto grado de eficiencia; cuando rinde su mayor producción diaria
La mayor prosperidad permanente para el obrero, unida a la mayor prosperidad para el patrón, solo pueden ser alcanzadas cuando el trabajo del establecimiento se hace con el menor gasto combinado de esfuerzo humano, de materia prima, etc. La mayor prosperidad solo puede existir como resultado de la mayor productividad de los hombres y de las máquinas del establecimiento, cuando c/ hombre y c/ máquina están rindiendo l mayor producción posible.
El propósito más importante de los obreros, como de los jefes de administración, debe ser la capacitación y desarrollo de las facultades de c/ individuo, de manera que pueda efectuar, al ritmo más rápido y con el máximo de eficiencia, el trabajo que mejor convenga a sus aptitudes naturales.
Trabajar menos de lo que se debe, trabajar despacio, es universal en los establecimientos industriales.
La producción de c/ hombre y de c/ máquina
puede aumentar hasta el doble si se combaten la lentitud del trabajo y la
“simulación de trabajo”, y armonizando las relaciones entre patrón y empleado
de manera tal que c/ obrero trabaje lo mejor y más rápidamente posible bajo las
indicaciones y con la ayuda de la dirección.
La eliminación de la “simulación de trabajo” y
de las diversas causas de trabajo lento rebajaría el costo de producción, y el
mercado interno y externo se ampliarían, y se podría competir con los rivales.
Ello eliminaría una de las causas de ntras dificultades sociales: la falta de
empleo y la pobreza, tendría un efecto permanente y de mayor alcance sobre
estas dificultades. Ello aseguraría salarios más altos y haría posible menos
horas de labor y mejores condiciones de trabajo y de vida.
¿Cuál es la causa de que los hombres hagan lo
contrario, y aún cuando tienen las mejores intenciones, su trabajo se halla
lejos de alcanzar su máximo rendimiento?
Existen 3 causas:
1.
El
sofisma, de que un aumento material en la producción de c/ obrero o c/ máquina
traerá como resultado, que un n° de hombres quede sin trabajo.
2.
Los
sistemas deficientes de administración empleados, que obligan, a que c/ obrero
simule trabajar, para proteger sus intereses.
3.
Los
métodos empíricos, que se aplican en todos los oficios y que ocasionan el
derroche del esfuerzo de los obreros.
Primero: la mayoría de los obreros cree que si
trabaja con su máximo de rapidez haría una gran injusticia a todo el gremio al
causar la desocupación de mucho de sus camaradas, la historia del desarrollo de
c/ oficio demuestra que tuvo mejora, se produce trabajo para más hombres.
La rebaja del precio de cualquier artículo trae
como resultado un aumento de la demanda.
Casi todas las uniones gremiales han
confeccionado reglas que tienen como propósito restringir la producción de sus
obreros.
Por c/ individuo a quien se le hace trabajar
con exceso, hay cientos que trabajan día a día menos de lo que deben y que por
esta razón ayudan a establecer condiciones que a la larga traerán como resultado
salarios bajos.
Segundo: la ignorancia de los patrones respecto
del tiempo correcto en que debe hacerse tal o cual trabajo favorece la
dependencia del obrero a la “simulación de trabajo”.
Esta simulación de trabajo proviene de 2
causas. 1°: del instinto y la tendencia natural de los hombres a despreocuparse
y buscar la comodidad (holgazanería innata) 2°: de razonamientos confusos
nacidos de sus relaciones con otros obreros (holgazanería sistemática).
La tendencia del obrero común en todos los
oficios es la de trabajar con un ritmo lento y tranquilo.
Hay hombres de energía, vitalidad y ambición extraordinarias,
que, eligen el ritmo más rápido, establecen sus propias normas y trabajan
fuerte, aun cuando esto vaya contra sus propios intereses. Pero estos hombres
sirven para hacer resaltar, la tendencia de la generalidad de los hombres.
Esta tendencia a hacer las cosas con
comodidad aumenta al reunirse un n° de hombres para efectuar un trabajo
similar con una tarifa corriente de salarios por día.
Bajo este plan los obreros mejores, aminoran su
ritmo amoldándolo al de los peores. Cuando un hombre enérgico trabaja varios
días al lado de un perezoso, la lógica del razonamiento es incontrovertible.
La pereza natural de los hombres es grave, pero
el mayor mal que sufren los obreros y los patrones es la simulación
sistemática del trabajo.
La mayor parte de la simulación sistemática
del trabajo es hecha por los hombres con el objeto de mantener a sus
patrones en la ignorancia con respecto a la rapidez con que podría ser
ejecutado el trabajo.
Las causas de este estado de cosas residen en
que los patrones determinan una suma máxima que creen justo abonar por día a c/
categoría de obreros, ya sea que estos trabajen por día o por pieza.
C/ obrero se entera cual de estas cantidades
corresponden a su caso, y comprende que si su patrón se persuade de que un
hombre es capaz de hacer más trabajo que él, encontrará alguna manera de obligarle
a hacerlo mediante un pequeño aumento del salario, o sin ningún aumento.
Los patrones saben la cantidad de trabajo que
puede hacerse en un día. El patrón tendrá la certeza de que un trabajo dado
puede ser hecho más rápidamente de lo que se venía haciendo, pero rara vez se
ocupará de tomar medidas para favorecer a sus obreros a que lo hagan en el
menor tiempo posible.
El interés de c/ obrero consistirá en que
ningún trabajo se lleve a cabo con más rapidez que hasta entonces.
Con el mejor sistema de remuneración por
jornada, si se llevan registros de la cantidad de trabajo hecho por c/ hombre y
de su rendimiento, y cuando el salario de c/ hombre es aumentado a medida que
mejora despidiendo a aquellos que no logran alcanzar un cierto standard,
tomando en su lugar a un nuevo n° de obreros, podría ser eliminadas la
holgazanería natural como la simulación sistemática de trabajo. Esto puede
hacerse cuando los hombres están convencidos de que no existe la intención de
establecer el trabajo por pieza, y es casi imposible hacer creer esto a los
obreros cuando la tarea es de tal naturaleza que ellos saben que el trabajo por
pieza puede ser implantado. El temor de centrar un precedente que pueda ser usado
como base para el trabajo por pieza hará que simulen trabajar tanto como sea
posible.
Es bajo el sistema de trabajo por pieza cuando se desarrolla a la perfección el arte de simulación sistemática de trabajo. Cualquier obrero, después que el precio por pieza de su trabajo ha sido rebajado como resultado de haber trabajado más intensamente y aumentando su producción, se apartará del punto de vista de su patrón y se obstinará en evitar toda nueva reducción de la tarifa, siempre que la simulación de trabajo pueda evitarla. Para el carácter del obrero. La simulación de trabajo implica un intento de despistar y engañar a su patrón, por lo cual muchos obreros rectos y leales se ven obligados a volverse hipócritas. El patrón es visto como un antagonista, y la confianza que debiera existir entre el jefe y sus subordinados, el entusiasmo, el sentimiento de que todos ellos están trabajando para el mismo fin y tendrán participación en los resultados faltan por completo.
Este antagonismo, llega a ser tan marcado en muchos casos en los obreros, que cualquier proposición hecha por sus patrones, es mirada con desconfianza, y la simulación de trabajo llega a ser un hábito tan fijo que los obreros se afanan por restringir la producción de las máquinas que conducen, aun cuando un gran aumento en la producción no les ocasione recargo de trabajo.
Tercero: el ahorro del tiempo y el aumento en
la producción que se obtienen mediante la eliminación de los movimientos
innecesarios y la sustitución de los movimientos lentos e ineficientes por movimientos
rápidos, solamente pueden ser comprendidos después que uno ha visto la mejora
que resulta de un estudio completo del movimiento y el tiempo realizado por un
hombre competente.
Como los obreros de todos los oficios han
aprendido los detalles de su trabajo por la observación de los obreros ya
formados, existen muchas maneras de hacer la misma cosa, y hay una gran
variedad de los implementos usados para c/ clase de trabajo. Entre los diversos
métodos y herramientas usados en c/ tarea existen siempre un método y una
herramienta más rápidos y mejores que los demás. Este mejor método y esa mejor
herramienta sólo pueden ser descubiertos a través de un estudio y análisis
científico de todos los métodos y herramientas en uso, juntamente con un
estudio de los detalles, de los movimientos y del tiempo. Esto implica el
reemplazo gradual de los métodos empíricos por métodos científicos en todas las
partes mecánicas.
La ciencia que rige los actos de c/ obrero es
tan complicada que el obrero más competente es incapaz, de comprender esta
ciencia sin la guía y ayuda de sus jefes y camaradas. El trabajo debe ser
efectuado de acuerdo con leyes científicas, es necesario que haya una división
equitativa de la responsabilidad entre la dirección y los obreros. Aquellos que
desempeñan funciones directivas, y cuyo deber es desarrollar esta ciencia,
deben guiar y ayudar al obrero, y asumir, una parte mayor de responsabilidad
que la asumida por la administración bajo los sistemas antiguos.
Para hacer ejecutar el trabajo de acuerdo con
leyes científicas, la dirección debe estudiar y ejecutar parte del trabajo que
ahora se confía a la iniciativa de los obreros; todas las operaciones del
taller debieran ser precedidas por uno o más actos preparatorios de la
dirección que permitan al obrero hacer su trabajo mejor y más rápido. Y c/
obrero debiera ser instruido diariamente por sus superiores y recibir de éstos
ayuda.
Esta cooperación personal estrecha e íntima
entre la dirección y los obreros constituye la esencia de la moderna
administración científica.
La cooperación cordial repartiendo la carga de
la labor diaria, hace desaparecer los obstáculos que se oponían a la obtención
del rendimiento máximo de c/ hombre y de c/ máquina. Los obreros han
comprendido que un gran aumento en la producción por obrero ocupado trae como
resultado el empleo de un mayor n° de ellos.
Mediante la adopción de la administración científica moderna podrá resolverse el problema de obtener el máximo de producción. La teoría o filosofía de la administración científica comienza a ser entendida después de una evolución gradual del tipo de administración. Desde la implantación de este sistema no ha habido una sola huelga en las fábricas que lo aplican.
La administración científica consiste en ciertos principios generales, una cierta filosofía que puede ser aplicada en muchas formas; y cualquier descripción de lo que un individuo o conjunto de individuos considera como el mejor mecanismo para aplicar estos principios generales no debiera ser confundida con los principios mismos. Mientras haya hombres perezosos, mientras el vicio y el crimen existan, también existirán la pobreza, la miseria y el infortunio. Ningún sistema de administración, ningún recurso individual, puede asegurar una prosperidad a los obreros y a los patrones. La prosperidad depende de tantos factores que escapan al dominio de un grupo de hombres o de un país, que siempre se sucederán periodos en que ambas partes deberán sufrir. Bajo la administración científica, los periodos intermedios serán mucho más prósperos, y los periodos de crisis serán más cortos y menos frecuentes y crueles.
Toda persona que se interesa en la administración científica se formula 3 preguntas:
¿Cuáles son las diferencias entre los principios de administración científica y los de los sistemas comunes de administración?
¿Por qué se logran mejores resultados mediante la administración científica?
¿El problema más importante es el de conseguir un hombre de 1er orden para que dirija la compañía? Y si se consigue ese hombre, ¿puede confiársele sin riesgo la elección del tipo de administración?
El espíritu de inventiva de c/ generación ha desarrollado en c/ oficio métodos mejores y más rápidos para hacer c/ elemento de trabajo. Los métodos que se usan en la actualidad son el resultado de una evolución que representa la supervivencia de las más adecuadas y mejores ideas aplicadas en c/ oficio. Esta verdad no es más que aparente: los que conocen un oficio saben que lo que menos se encuentra es la uniformidad en los métodos usados. En lugar de haber una sola manera de trabajar aceptada como modelo, se usan diariamente, maneras diferentes para hacer c/ elemento del trabajo. El empirismo y la tradición constituyen el principal activo de c/ hombre de negocios. En el mejor de los tipos ordinarios de administración, los administradores reconocen que los obreros que se hallan bajo sus órdenes, poseen este conjunto de conocimientos tradicionales de los cuales una gran parte escapa a la dirección. Esa dirección comprende capataces y jefes que han sido, obreros de 1era clase en su oficio. Estos capataces y jefes saben mejor que nadie que su propio conocimiento y habilidad se hallan por debajo del conocimiento y la destreza de todos los obreros que se hallan bajo sus órdenes. Los administradores más experimentados dejan en mano de sus obreros el problema de hacer el trabajo de la manera mejor y más económica. Reconocen que la tarea que tienen ante sí es la de inducir a c/ obrero a que use su conocimiento tradicional, su habilidad, su ingeniosidad y su buena voluntad; de manera tal que rinda el mayor beneficio posible a su patrón. El problema que se plantea a la administración consiste en obtener de c/ obrero la mejor “iniciativa”.
Ningún administrador inteligente espera obtener una iniciativa completa de sus obreros si no está dispuesto a darles algo más de lo que constituye su salario habitual. El obrero medio no rinde a su patrón todo su esfuerzo. En lugar de trabajar fuerte para hacer la mayor cantidad posible de trabajo de la mejor calidad, trabajan tan despacio como pueden y tratan de hacer creer a sus superiores que lo hace con rapidez.
Para que exista alguna esperanza de obtener la iniciativa de sus obreros, el administrador debe dar algún incentivo especial a sus hombres cuando estos producen más que el obrero ordinario del oficio. Este incentivo puede revestir diversas formas: esperanza de un rápido ascenso, salarios elevados, etc. Este incentivo especial debe ser acompañado por una consideración especial y un trato cordial que solo se encuentran en el jefe que tiene un sincero interés por el bienestar de sus subordinados. Solo dando un “incentivo” de esta naturaleza puede tener el patrón la esperanza de obtener la “iniciativa” de sus obreros. En las administraciones de tipo ordinario, la necesidad de ofrecer al obrero un aliciente especial ha llegado a ser tan reconocida que una gran proporción de industrias considera la posibilidad de basar la organización de sus fábricas en alguno de los sistemas modernos de salarios. En una administración científica el sistema de salario adoptado no es más que un elemento accesorio.
El mejor tipo de administración puede ser definido como un sistema en que los obreros dan sus mejores esfuerzos y reciben en pago un estimulante especial de sus patrones. A este tipo de administración lo denominaremos de iniciativa e incentivo.
El perjuicio universal a favor de la administración de “iniciativa e incentivo” es tan fuerte, que ninguna ventaja teórica que se señale tendrá la posibilidad de convencer al administrador ordinario que algún otro sistema es mejor. La administración científica tiene una superioridad innegable sobre los otros tipos.
Bajo el tipo antiguo de administración,
el éxito depende de conseguir “iniciativa” de los obreros, y es raro que esta iniciativa se logre. En
el sistema de administración científica, la “iniciativa” de los obreros se
obtiene con absoluta uniformidad y en mayor grado que bajo el sistema antiguo;
y, los administradores aceptan nuevas cargas, nuevos deberes y
responsabilidades. Por este camino se desarrolla una ciencia, la administración
adopta otros tipos de deberes que implican nuevas y pesadas cargas.
Los
cuatro principios fundamentales
Estos
nuevos deberes pueden ser clasificados en 4 grupos:
1.
Desarrolla,
para c/ elemento del trabajo del obrero, una ciencia que reemplaza los antiguos
métodos empíricos.
2.
Selecciona
científicamente y luego instruye, enseña y forma al obrero, de acuerdo con sus
propias posibilidades.
3.
Coopera
cordialmente con los obreros para que todo el trabajo sea hecho de acuerdo con
los principios científicos que se aplican.
4.
Distribuye
el trabajo y la responsabilidad entre la administración y los obreros. La
administración asume todo trabajo que exceda la capacidad de los obreros.
Es esta
cooperación del obrero trabajando con toda su iniciativa, unida a los nuevos
sistemas de trabajo implantados por la administración, lo que hace que la
administración científica sea superior al antiguo sistema.
Los 3
primeros elementos existen, en la administración de “iniciativa e incentivo”,
en forma vaga; mientras que en que la administración científica forman la
esencia misma del sistema.
La
filosofía del sistema de “iniciativa e incentivo” obliga a c/ obrero a soportar
toda la responsabilidad de la ejecución, y en muchos casos de la elección de
sus herramientas. El desarrollo de una ciencia implica el establecimiento de
leyes y fórmulas destinadas a reemplazar las reglas empíricas del obrero, leyes
que pueden ser usadas en la práctica del taller después de haber sido
verificadas y registradas sistemáticamente.
El uso práctico
de antecedentes científicos exige la instalación de una oficina para guardar
los libros, registros, etc, donde el proyectista pueda trabajar tranquilamente.
Todo trabajo que bajo el sistema antiguo era hecho por el obrero como resultado
de su experiencia personal, en el nuevo sistema debe ser hecho por la
administración de acuerdo con las leyes de la ciencia; porque aun si el obrero
estuviera bien capacitado para el análisis y el uso de procedimientos
científicos, le sería imposible trabajar al mismo tiempo junto a sus máquinas y
en un escritorio. Se necesita un tipo de hombre para preparar el trabajo, y
otro para ejecutarlo
El hombre
cuya especialidad bajo la administración científica es la de preparar el
trabajo, encuentra que la tarea puede ser hecha mejor y más económicamente
mediante una subdivisión del trabajo. Todo esto implica, “una div de la
responsabilidad y del trabajo en la administración y el obrero”.
Bajo la
administración de “iniciativa e incentivo” el problema queda confiado al obrero
mientras que bajo la administración científica la mitad del problema pertenece
a la administración. El elemento más importante de la administración científica
moderna es la idea de la tarea. El trabajo de c/ obrero es preparado por la
administración, con anticipación, y c/ obrero recibe instrucciones escritas
describiendo la tarea que debe realizar, como los procedimientos que deberán
ser usados al efectuar el trabajo. El trabajo preparado con anticipación
constituye una tarea que el obrero no cumple por sí solo, puesto que representa
el esfuerzo común de este y de la administración. Se especifica lo que ha de
hacerse, y como debe hacerse y el tiempo concedido para realizarlo. El trabajo
de c/ obrero es proyectado, de manera tal que su ejecución exija una tarea
consciente y prolija, pero ejecutada a una velocidad tal que en ningún caso le
exija un ritmo de trabajo que sea perjudicial para su salud. La tarea es
regulada de modo que el obrero que la desempeña sea capaz de trabajar durante
años bajo este sistema sin temor de cansancio.
La
administración científica consiste en prepara y ejecutar tales tareas.
Ejemplos
prácticos de la fuerza y efecto de los principios fundamentales.
Demostrar
la fuerza y el efecto de estos 4 elementos mediante ejemplos. Estos elementos
pueden ser aplicados a toda clase de trabajos, y su aplicación produce
resultados superiores a los que se obtienen con el sistema de administración de
“iniciativa e incentivo”.
Resultados
obtenidos mediante la aplicación de la dirección científica
Los
resultados útiles han provenido de: 1°, la sustitución de criterio individual
del obrero por una ciencia; 2°, la selección y formación científicas del
obrero, y 3°, la cooperación de la administración con los obreros. Al aplicar
estos principios, ambas partes tienen igual participación en la ejecución
diaria de la tarea a cumplir, realizando la administración parte del trabajo
para cuya ejecución se encuentra mejor capacitada, y el obrero el resto.
Métodos
de estudio científico del trabajo
El
desarrollo de una ciencia parece una empresa formidable, y, el estudio completo
de una ciencia, requiere años de trabajo.
En la
mayoría de los oficios, la ciencia es desarrollada mediante un análisis y
estudio del tiempo y de los movimientos que debe realizar el obrero para
efectuar una pequeña parte de su trabajo, y este estudio es hecho por un hombre
provisto de un cronómetro y un cuaderno de apuntes. Centenares de estos hombres
se ocupan en desarrollar un conocimiento científico elemental allí donde
existían reglas empíricas. Las medidas generales a tomar en el desarrollo de
una simple ley de esta clase son las siguientes:
1.
Encontrar,
obreros distintos que sean expertos en el trabajo.
2.
Estudiar
la serie de operaciones o movimientos elementales que c/u de estos hombres
realiza al efectuar el trabajo que se investiga, y los implementos que c/
obrero usa.
3.
Estudiar
con un cronómetro el tiempo requerido para hacer c/u de estos movimientos, y
seleccionar la manera más rápida de utilizar c/ elemento de trabajo.
4.
Eliminar
todos los movimientos falsos, los lentos y los inútiles.
5.
Reunir
en una serie los elementos más rápidos y mejores, y los mejores implementos.
Ese mejor
método se convierte en modelo, que es enseñado a los instructores y a c/ obrero
del establecimiento, hasta que es reemplazado por una nueva serie de
movimientos más rápidos y mejores.
De la
misma manera es estudiado c/ tipo de herramienta usada en un oficio. Con la
filosofía de la administración de “iniciativa e incentivo” se deja a c/ obrero
usar su propio criterio, de manera que el trabajo se ejecute en el tiempo más
breve, y esto trae como resultado una gran variedad de formas y tipos de
herramientas usadas en c/ tarea. La administración científica exige, un examen
de c/u de las modificaciones que ha experimentado c/ herramienta bajo las
reglas empíricas; y, después de un estudio de la velocidad, deberán agruparse
las buenas cualidades halladas en c/u de ellas en una herramienta modelo, que
permitirá al obrero trabajar más rápidamente y con mayor facilidad. Esta nueva
herramienta es adoptada como modelo, y permanece en uso hasta que el estudio de
los movimientos y del tiempo permite descubrir una mejor.
El
desarrollo de una ciencia para reemplazar las reglas empíricas no es en la
mayoría de los casos una empresa formidable, y que puede ser realizada por
hombres comunes; pero el éxito requiere registros, sistema y cooperación.
Psicología
del obrero
Existe
otro tipo de investigación científica: el estudio de los movimientos que
gobiernan a los hombres.
Las leyes
que resultan de experiencias de esta clase, están sujetas a excepciones.
Existen leyes de esta naturaleza aplicables a una gran mayoría de individuos, y
que cuando están definidas son de gran valor como guía en el manejo de los
hombres.
La más
importante ley perteneciente a esta clase, es el efecto que produce la idea de
“tarea” sobre la eficiencia del obrero.
No existe
nada nuevo en la idea de “tarea”. El obrero común trabaja con mayor provecho
para sí mismo y para su patrón cuando se le fija c/ día una tarea definida que
habrá de ejecutar en un tiempo dado, y que constituye un trabajo correcto
diario para un buen obrero. Esto le proporciona una medida precisa, que le
permitirá medir su propio progreso y cuyo cumplimiento le proporcionará la
mayor satisfacción.
Es
imposible, que trabajen más que la generalidad de sus camaradas, a menos que se
les asegure un aumento grande y permanente en sus salarios. Existen obreros
deseosos de trabajar con mayor rapidez, siempre que se les dé este aumento en
los salarios. El obrero puede recibir la seguridad de que este aumento será
permanente. El aumento requerido para hacer trabajar a un obrero con la máxima
rapidez depende de la naturaleza de la tarea que realice.
A los
trabajadores se les asigna una tarea que exige un alto promedio de velocidad,
es necesario asegurarles la tarifa máxima c/ vez que tenga éxito. Esto implica
fijar para c/ obrero su tarea diaria, y pagarle un alto premio, c/ vez que
consigue realizar su trabajo en el tiempo fijado. Es difícil apreciar en qué
medida el uso correcto de estos 2 elementos alienta al obrero permitiéndole
alcanzar el más alto nivel de eficiencia y rapidez en su oficio, y mantenerlo.
La tarea
y la prima, constituyen 2 de los elementos más importantes del mecanismo de la
administración científica. Su importancia proviene del hecho de ser, el
coronamiento de todos ellos, exigiendo el concurso de todos los elementos del
sistema.
Necesidad
de una dirección y de una administración constantes de los obreros
Las
instrucciones escritas con respecto a la mejor manera de efectuar c/ parte del
trabajo son preparadas por adelantado por el servicio de preparación del
trabajo. Estas instrucciones representan el trabajo combinado de varios
empleados de dicho servicio, c/u de los cuales tiene su propia especialidad.
La
naturaleza humana es tal que muchos obreros, si fueran abandonados a sí mismos,
prestarían poca atención a las instrucciones escritas. Es necesario designar
instructores encargados de vigilar que los obreros entiendan y apliquen las
instrucciones escritas. Bajo la administración funcional, el capataz es
reemplazado por 8 empleados, c/u de los cuales desempeña una función especial,
y estas personas, son instructores expertos que se encuentran en el taller,
ayudando y dirigiendo a los obreros. Habiendo sido elegido c/u de ellos por su
conocimiento y habilidad en su especialidad, son capaces de indicar lo que debe
hacerse, y de efectuar el trabajo en presencia del obrero, de manera tal de
enseñarle los mejores y los más rápidos métodos.
Uno de
estos instructores, inspector, se ocupa de que el obrero entienda los dibujos y
las instrucciones dadas. Le enseña como hacer el trabajo de la calidad exigida.
El 2° instructor, jefe de equipo, le enseña como colocar el trabajo en la
máquina, como efectuar todos los movimientos de la manera más rápida y mejor.
El 3°, jefe de velocidad, se ocupa de que la máquina sea manejada a velocidad
conveniente y que se use la herramienta apropiada, en forma de terminar la
pieza en el menor tiempo posible. El obrero recibe órdenes y ayuda de otros 4
hombres: del jefe de reparaciones, limpieza y cuidado general etc; del
contador, con respecto a todo lo relativo con su salario; del “empleado de
marcha”, y del encargado de la disciplina, en caso de que un obrero tenga
desavenencias con cualquiera de sus diversos jefes.
Todos los
obreros ocupados en una misma clase de trabajo no requieren igual enseñanza
individual y atención por parte de los capataces funcionales. Los que son
novicios en una tarea necesitan, mayor instrucción y vigilancia.
Cuando
gracias a esta enseñanza y esta instrucción el trabajo se vuelve tan cómodo y
tan fácil, para el obrero, la 1era impresión es que tal sistema tiende a
convertirlo en un mero autómata. Los obreros dicen “¡No puedo pensar o hacer un
movimiento sin que alguien intervenga o lo haga por mi!”. El obrero que en el
sistema de administración científica coopera con sus instructores tiene para
perfeccionarse una oportunidad tan buena, y mejor, que la que tenía cuando todo
el problema se dejaba en sus manos y efectuaba su trabajo sin ninguna ayuda.
Con la
ayuda de la ciencia que se desarrolla, y a través de las instrucciones de sus
instructores, a c/ obrero de una capacidad intelectual dada se lo capacita para
realizar una clase de trabajo muy superior, más interesante, y más
perfeccionada y provechosa que la que antes era capaz de hacer.
Con la
administración científica el obrero no puede usar cualesquiera herramientas y
métodos que crea buenos en la práctica diaria de su trabajo. Debiera
proporcionársele el mayor aliento en el sentido de que sugiera mejoras. Y toda
vez que un obrero proponga mejoras, la política de la administración debiera
consistir en hacer un análisis cuidadoso del nuevo método y, realizar una serie
de experimentos para determinar los méritos relativos de la nueva proposición y
del sistema en uso. Y siempre que el nuevo método sea superior al antiguo, se
le adoptará como modelo en toda la fábrica. El obrero debiera recibir todo el
mérito por el perfeccionamiento propuesto y aceptado, y pagársele un premio en
efectivo como reconocimiento por su ingenio. La iniciativa de los obreros tiene
más incentivos en la administración científica que con el antiguo sistema
individual.
El
mecanismo de esta administración no debe ser confundido en su esencia
fundamental. El mismo mecanismo puede producir en un caso resultados
desastrosos y en otro los mayores beneficios. Un mismo procedimiento producirá
excelentes resultados cuando se lo pone al servicio de los principios
fundamentales de la administración científica, mientras que conducirá al
desastre si se lo aplica con criterio equivocado. Elementos de ese mecanismo:
1°
El
estudio del tiempo y de los instrumentos y métodos.
2°
Un
cuerpo de capataces funcionales
3°
La
estandarización de todas las herramientas y de los movimientos de los obreros.
4°
Departamento
de planificación.
5°
El
“principio de excepción” en la administración.
6°
El uso
de reglas de cálculo e instrumentos para ahorrar tiempo.
7°
Las
fichas de instrucciones para los obreros.
8°
La
idea de “tarea” en la administración acompañada por una prima.
9°
La
“tarifa diferencial”.
10° Sistemas mnemotécnicos para
clasificar los productos manufacturados, etc.
11° Un moderno sistema de costo, etc.
Estos
son, los elementos del mecanismo de la administración científica. Su esencia
consiste en una cierta filosofía que resulta, en una combinación de los 4
grandes principios fundamentales de la administración.
Algunos
elementos de este mecanismo, son usados sin estar acompañados por la filosofía
del sistema, los resultados son desastrosos. Muchos hombres seducidos por los
principios de la administración científica que se proponen cambiar rápidamente
el sistema antiguo, sin tener en cuenta las advertencias de aquellos que tienen
años de experiencia, tropiezan con dificultades serias, seguidas por el
fracaso.
Los
cambios necesarios llevan tiempo, pero cuanto más rápidamente sean estudiados y
mejorado los elementos de trabajo, mejor será para la empresa. El problema de
la administración de “iniciativa e incentivo” a la administración científica
consiste en un cambio en la actitud mental y los hábitos, de los dirigentes y
obreros. Este cambio debe ser efectuado gradualmente y mostrando al obrero ejemplos
objetivos que, combinados con las instrucciones que recibe, lo convenzan de la
superioridad de la nueva sobre la antigua manera de ejecutar el trabajo. Este
cambio de actitud mental del obrero demanda tiempo. Es imposible tratar de
obtenerlo rápidamente.
Los 1eros
cambios que afectan a los obreros deberán ser hechos con prudencia, y con un
solo obrero por vez. Hasta que este se halle convencido de haber obtenido una
gran ventaja con el nuevo método, ningún cambio ulterior deberá hacerse.
La
persona que se compromete a dirigir las medidas por aplicar al efectuar el
cambio del sistema antiguo al moderno, debe tener experiencia personal en
vencer las dificultades que siempre se originan y que son características de
este periodo de transición.
Los
administradores no deben emprender el cambio del antiguo al nuevo tipo de
administración, si los directores no están compenetrados de los principios de
administración científica, y si no respetan las condiciones implícitas en la
realización de este cambio.
Distribución
de los beneficios que produce el nuevo sistema
Es
indudable que las personas interesadas en el bienestar de la clase obrera
lamentaran que con la administración científica del obrero debe realizar el
doble de trabajo pero no recibe el doble de salario, mientras que los que se
interesan en los dividendos se quejarán de que bajo este sistema los obreros
cobran salarios más altos de los que recibían anteriormente.
Advertimos
2 partes interesadas: los obreros y sus patrones. Olvidamos la 3ra parte: los
consumidores.
Los
derechos del pueblo son, mayores que los del patrón o del obrero. El pueblo
recibe la mayor parte del beneficio proveniente de las mejoras industriales. El
mayor factor que influyó en el aumento de la producción y, en la prosperidad
del mundo civilizado ha sido la introducción de la maquinaria. La mayor
ganancia producida por este cambio ha beneficiado a todo el pueblo.
Los
consumidores, a medida que se interiorizan de los hechos, insistirán más y más
en que se haga justicia a las 3 partes. Demandarán el mayor rendimiento posible
para los patrones y los trabajadores.
Se
hallarán los medios para obtener, la eficiencia del patrón como del trabajador,
y una división de las ganancias de acuerdo con los principios de la
administración científica. 2 de las partes se revelarán contra este progreso:
los obreros se opondrán a toda injerencia en sus viejos métodos empíricos, y la
administración se opondrá a que se le impongan nuevos deberes y nuevos
cuidados; pero al final el pueblo, obligará a patrones y obreros a aceptar el
nuevo orden de cosas.
Conclusiones
La
administración científica, consiste en una combinación de elementos que no
existían en el pasado; los conocimientos, reunidos, analizados, agrupados y
clasificados en leyes y reglas de manera tal de constituir una ciencia,
acompañada de un cambio en la actitud recíproca de los trabajadores y de la
dirección. Resulta una nueva división de los deberes entre ambas partes y una
cooperación íntima y cordial que resulta imposible de obtener bajo la filosofía
del antiguo sistema de administración.
La
administración científica es:
1.
Ciencia.
2.
Armonía.
3.
Cooperación.
4.
Rendimiento
máximo.
5.
Formación
de c/ hombre, hasta alcanzar su mayor eficiencia y prosperidad.
Las
ventajas se aplican al público en gral. Los hombres producen más. Este aumento
de la productividad del esfuerzo humano se debe, a muchas causas. El aumento de
la productividad de c/ individuo produce una mayor prosperidad en todo el país.
Aquellos
que temen que un gran aumento en la productividad de c/ obrero provoque la
desocupación de parte de sus camaradas debieran que comprender que el elemento
que más diferencia los países civilizados de los bárbaros es que en los 1eros
el hombre es más productivo.
La
administración científica significará, para los patrones y los obreros que la
adopten, la eliminación de todas las causas de disputas y desacuerdos.
La
determinación de la tarea diaria será una cuestión de investigación científica.
La simulación del trabajo cesará, porque no tendrá razón de subsistir.
El
aumento de los salarios eliminará la cuestión del salario como fuente de
disputas. La estrecha e íntima cooperación y el contacto personal entre ambas
partes harán disminuir las disputas y el descontento.
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