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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Poema del Mio Cid.: "Comparacion con ""Pavura de los condes de Carrión"" (Francisco de Quevedo), ""Castilla"" (Manuel Machado), ""Cuarto Romance"", ""Romance veinte""" Agregado: 23 de ABRIL de 2000 | Palabras: 3767 | Votar! | Sin Votos | 1 comentario - Leerlo | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Literatura > |
Trabajo Práctico de
Literatura:
Comparar los poemas propuestos con el episodio que corresponda del Poema del Mío Cid. Establecer similitudes y diferencias contextuales, temáticas, actitudes de los personajes, recursos y estilo, etc.
v “Pavura de los condes de Carrión”, Francisco de Quevedo.
Este poema se comparará con el Cantar III, específicamente con el
episodio del león, en donde el Mío Cid lo enfrenta.
Cabe destacar que el autor, Francisco Quevedo, perteneció al período Barroco,
del cual se puede decir que su principal característica es la de establecer un
equilibrio entre el hombre y Dios. Además a este período se lo denomina de
contraste, ya que presenta ideas renacentistas y otras propias del Medioevo.
Lo más característico de los poemas de Quevedo es su gran libertad de
expresión, a diferencia de los anteriores escritores, pertenecientes o no al
período descripto. La libertad para con su escritura dejaba mostrar sus
pensamientos sin limitaciones de ningún tipo, pudiendo así afirmarse que fue
muy odiado, especialmente en la corte.
Para demostrar lo antedicho, a continuación, algunos ejemplos:
·
“Señor, no receléis nada, pues se guardan vuestros yernos en
Castilla como en Pascua.”
Aquí se ve la relación entre la religión,
característica propia de la Edad Media, y el hombre, propia del Renacentismo.
·
“Vedes aquí, señor mío, un fijo de vuestra casa, el conde de
Carrión, que escinde mal su crianza. De donde yo le he sacado, sus vestidos vos
lo parlan, y a voces sus palominos chillan, señor, lo que pasa.”
En esta cita se observa claramente que el autor no duda en expresar sus
opiniones acerca de los integrantes de la corte.
En cambio, el poema del Mio Cid es una canción de gesta creada por dos
juglares en la Edad Media. En esa época el sentimiento religioso prevalecía por
sobre todas las cosas y esto se ve reflejado claramente en el poema. Al ser de
transmisión oral se deben utilizar numerosos recursos para captar la atención
de los espectadores. Además mediante estas canciones se provocaba el odio en la
gente hacia los moros y la nobleza hereditaria.
Para referirnos a los contenidos temáticos se analizarán en ambos
textos similitudes y diferencias:
Similitudes: En ambos casos, el comportamiento de los infantes es el mismo. Al
ver al león en libertad, huyen despavoridos, escondiéndose debajo del escaño y
en el sitio donde se guardan las viandas, temiendo ambos por su vida. Citas:
En el Poema del Mío Cid: “Pero Fernando González, el infante de Carrión no
encuentra donde meterse, todo cerrado halló, metióse bajo el escaño, tan grande
era su terror. El otro Diego González, por la puerta se escapó, gritando con
grandes voces: No volveré a ver a Carrión.”(Cantar III, episodio 112)
En “Pavura de los condes de Carrión”: “El menor, Fernán González, detrás de un
escaño a gatas, por esconderse, abrumó sus costillas con las tablas. Diego más
determinado por un boquerón se ensarta a esconderse donde van de retorno las
viandas.”
Finalmente, otra importante similitud, que cabe destacar es que en
ambos textos, el Cid es quien vence al león, asustándolo para regresarlo a su
jaula. Citas:
En el Poema del Mío Cid: “Se incorpora Mío Cid y presto se levantó, y sin
quitarse ni el manto se dirige hacia el león: la fiera cuando le ve mucho se
atemorizó.”(Cantar III, episodio 112)
En “Pavura de los condes de Carrión”: “Despertó al Cid la borrasca; y
abriendo entrambos los ojos empedrado en lagañas, tal grito le dio al león que
le aturde y le acobarda.”.
Diferencias: Una de las primeras
diferencias es que en el poema de Quevedo se hace hincapié, en el temor de los
infantes, tal como lo indica su título ("Pavura de los condes de
Carrión"), en cambio en el Poema del Mío Cid (en el Cantar III) se hace
alusión a este episodio, pero sólo como un hecho pasajero, con el fin de dejar
rastros de las personalidades de los infantes, para luego comprender, algunos
de los hechos que se sucederán en el cantar, caracterizados por la cobardía
principalmente.
La segunda diferencia a destacar, es la actitud que toma cada uno de
los escritores al describir al Cid Campeador. Quevedo muestra a Rodrigo como
una persona mucho más vulgar que el poema original, a pesar de que la valentía
sigue vigente. Por otra parte en “Pavura de los condes de Carrión” se adicionan
algunas imágenes, tales como las que se encuentran al principio del mismo (ver
cita debajo). Éstas en el Poema del Mío Cid no aparecen, mientras que en el
poema de Quevedo resultan de suma importancia para interpretar la personalidad
del Campeador, la cual contrasta con la original.
Cita: “Medio día era por filo, que rapar podía la barba, cuando después de mascar, el Cid sosiega la panza, la gorra sobre los ojos y floja la martingala, boquiabierto y cabizbajo, roncando como una vaca.”
Cabe destacar la omnipotencia del Cid en el poema de Quevedo, dejando a los infantes de Carrión como cobardes y no merecedores de su linaje.
Cita: “Desta vez, amigos condes, descubierto habéis la caca. ¿Pavor del león hobistes, estando con vuestras armas fincando en compañía mía, que para seguro basta?”
Actitudes de los personajes:
En cuanto a las actitudes de los personajes, en este caso el Cid y los condes de Carrión, encontramos las siguientes características:
Cid: Mientras que en el poema de Quevedo se lo muestra como una persona omnipotente y vulgar, en el original aparece como el típico héroe cristiano, incluyendo las características de liderazgo, sensibilidad y respeto hacia la religión, completamente opuestas a las anteriormente nombradas; produciendo que gran cantidad de personas lo apoyen durante su destierro a pesar de los peligros que esto podría ocasionarles.
Citas:
En “Pavura de
los condes de Carrión”: “Medio día era por filo, que rapar podía la barba,
cuando después de mascar, el Cid sosiega la panza, la gorra sobre los ojos y
floja la martingala, boquiabierto y cabizbajo, roncando como una vaca.”
En el Poema
del Mío Cid: “Con vos nos iremos, Cid, por yermos y por poblados; nos os hemos de
faltar mientras que salud tengamos, (...) siempre querremos serviros como
leales vasallos”(Cantar I, episodio 1)
Condes de Carrión: En el caso de los infantes se puede afirmar que sus actitudes en los dos textos son muy similares. Ellos se dan a conocer como hombres merecedores del título de infantes de Carrión, sin embargo, no pueden mantener durante mucho tiempo su verdadera personalidad, menos en situaciones extremas, como el caso del león, en las cuales demuestran cobardía y miedo, al huir espantados.
Recursos literarios y estilo
A continuación se analizarán algunas de las figuras retóricas.
La ironía, se encuentra presente en la totalidad del poema de Quevedo, es una figura global y su función es la de ridiculizar a los personajes.
Otra figura importante es la polisemia, recurso frecuentemente utilizado por el autor para causar ironía. Ejemplos:
“El mal olor de los dos al pobre león engaña, y por cuerpos muertos deja los que tal perfume lanzan.” En este caso el significado denotativo de olor está dado por la defecación de ambos, mientras que el connotativo podría ser el miedo o la cobardía de ellos.
“Y no fabléis endemás, y obedeced, si os agrada, aquel refrán que aconseja: La caca, conde, callarla.” Aquí, la palabra caca connota varios significados como ser la cobardía, la falta de honor, los errores, etc.
La hipérbole, es utilizada para acentuar las características y acciones de los personajes.
·
“Más ánimo es menester para echarse en la
privada que para vencer a Búcar, ni a mil leones que salgan. Animo sobrado
tuve.”
·
“¿Pavor del león hobistes, estando con
vuestras armas fincando en compañía mía, que para seguro basta?”
·
“(...) los ojos empedrado en lagañas
(...)”
·
“(...) tal grito le dio al león que le
aturde y le acobarda.”
El hipérbaton se utiliza especialmente para generar la musicalidad y rima en el poema.
“A venir acatarrado el león, a
los dos mata; pues del miedo del perfume no les siguió las espaldas.”
El poema de Quevedo es una sucesión de versos amétricos, asilábicos o irregulares, es decir, que no se ajustan a determinado número de sílabas; tienen rima asonante, de arte menor.
Por otra parte, se puede decir que este es muy detallista, con respecto a todos los hechos que se suceden en un mismo episodio (cuando el Cid amansa al león).
Quedan incluidos, algunos detalles como por ejemplo la cita de las palabras textuales de algunos personajes (el Cid Campeador, los condes del Carrión, etc.)
En el mismo hacen aparición nuevos personajes como Bermudo, a los que no se hace alusión en el poema del Mio Cid; aunque se puede suponer que estaban presentes pero no participaban en la escena.
v
“Castilla”, de Manuel Machado
Este poema se comparará con el cantar I del Poema de Mio Cid, específicamente en el episodio en el cual el Cid desterrado parte con los suyos hacia Burgos.
“Castilla” fue escrito en el siglo XIX, y su autor fue integrante de la generación de 1898; este grupo surge cuando España pierde su última posesión en América (Cuba) y se caracteriza por intentar abrir los ojos al pueblo español, que permanece indiferente, apegado a una institución católica que a quedado fuera de época, y sin querer darse cuenta de la decadencia. Los escritores pertenecientes a este grupo reaccionan contra la sociedad y la literatura de la época. En “Castilla”, Machado utiliza características propias del Barroco (en el cual predominan los sentimientos), y algunas propias del Renacimiento, al ser tomado como eje al hombre (y no a Dios como en la Edad Media).
Contenido temático
Al comparar “Castilla” con el poema del Mio Cid, el contenido temático es el mismo, pero en el poema de Machado se suprimen las características religiosas, como por ejemplo, cuando el Cid baja del caballo para rezar mientras que en el poema de Machado no se hace referencia a tal acontecimiento.
Cita: “De allí se aparta, por Burgos a buen paso atravesaba, a Santa María llega, del caballo descabalga, las rodillas hinca en tierra y de corazón rogaba. Cuando acabó su oración el Cid otra vez cabalga, de las murallas salió, el río Arlanzón cruzaba.” Cantar I, episodio 4.
Otra diferencia entre ambos textos en cuanto al contenido temático es que en el poema de Mio Cid se va indicando el itinerario seguido por Rodrigo y se nombran todos los lugares a los cuales se dirige; en “Castilla”, sin embargo, no se tiene en cuenta ese detalle, y con el título, el autor podría haber querido expresar que el conjunto de las acciones se desarrolla en Castilla.
Por último los
poemas, difieren en que en “Castilla” se le da mucha importancia a los
sentimientos de la niña, la cual mientras le refiere al Cid lo que sucede se
pone a llorar. Cita: “... Es toda ojos azules y, en los ojos lágrimas
(...) Calla la niña y llora sin gemido”,
“Un sollozo infantil cruza la escuadra de los feroces guerreros (...)”; mientras que en el Poema del Mio Cid, la niña lo único que hace es informarle al Cid y a los suyos que nadie los hospedará por lo que el Rey le haría al que osase desobedecerlo. Cita: “La niña de nueve años muy cerca del Cid se para: ‘Campeador que en bendita hora ceñiste la espada, el rey lo ha vedado, anoche a Burgos llegó su carta, con severas prevenciones y fuertemente sellada. No nos atrevemos, Cid, a darte asilo por nada, porque si no perderíamos los haberes y las casas, perderíamos también los ojos de nuestras casas. Cid, en el mal de nosotros vos no vais ganando nada. Seguid y que os proteja Dios con sus virtudes santas.’ Esto dijo la niña y se volvió hacia su casa.” Cantar 1, episodio 4
Actitudes de los personajes
Los personajes que intervienen en este poema son la niña y el Cid Campeador.
Cid:
Tanto en el poema de Mio Cid como en “Castilla”, el Cid la presta atención a la niña y acepta lo que ella le dice, pues esa era la voluntad del Rey don Alfonso.
Citas:
en “Castilla”: “Calla la
niña y llora sin gemido (...)Un sollozo infantil cruza la escuadra de los
feroces guerreros y una voz inflexible grita: ‘En marcha!’ ”
En el Poema de Mio Cid: “La niña de nueve años muy cerca del Cid se para: ‘Campeador que en bendita hora ceñiste la espada, el rey lo ha vedado, anoche a Burgos llegó su carta, con severas prevenciones y fuertemente sellada. No nos atrevemos, Cid, a darte asilo por nada, porque si no perderíamos los haberes y las casas, perderíamos también los ojos de nuestras casas. Cid, en el mal de nosotros vos no vais ganando nada. Seguid y que os proteja Dios con sus virtudes santas.’ Esto dijo la niña y se volvió hacia su casa.” Cantar 1, episodio 4
Niña:
En el poema del Mio Cid, la niña, al ver que el Cid no comprende por qué todos se escondían y no le decían nada, tan solo se limita a explicarle a Rodrigo lo mandado por el Rey.
Cita: “La gente de Mio Cid a grandes voces llamaba, los de dentro no querían contestar una palabra. Mio Cid picó el caballo, a la puerta se acercaba, el pie sacó del estribo, y con él gran galope daba, pero no se abrió la puerta, que estaba muy bien cerrada. La niña de nueve años muy cerca del Cid se para: ‘Campeador que en bendita hora ceñiste la espada, el rey lo ha vedado(...) No nos atrevemos, Cid, a darte asilo por nada, porque si no perderíamos los haberes y las casas, (...) Esto dijo la niña y se volvió hacia su casa.” Cantar 1, episodio 4
Sin embargo, en el poema de Machado, se describe la valentía y la tristeza que tiene la niña al referirle al Cid lo acontecido.
Cita: “Hay una
niña muy débil y muy blanca en el umbral. Es toda ojos azules y en los ojos
lágrimas. Oro pálido nimbo su carita curiosa y asustada. –Buen Cid, pasad, el rey nos dará muerte, (...) En nuestro
mal, oh Cid! No hagáis nada. Calla la niña y llora sin gemido.”
Recursos y estilo
Figuras retóricas:
-Imágenes: Machado emplea en “Castilla” imágenes sensoriales y no sensoriales con gran maestría para dar una interpretación más completa; es decir, captar la realidad a través de todos los aspectos posibles.
Ejemplos: “Quema el sol, el aire abrasa!” (táctil)
“A los
terribles golpes, de eco ronco, una voz pura y de cristal, responde” (auditiva)
“Hay una niña muy débil y muy blanca” (visual)
“Un sollozo infantil cruza la escuadra de feroces guerreros y una voz inflexible grita: En marcha!” (Auditiva)
-Imágenes no sensoriales:
Ejemplos:
“Hay una niña muy débil (...)” (psicológica)
“El ciego
sol, la sed y la fatiga”
“(...) por la terrible estepa castellana al destierro con los suyos –polvo, sudor y hierro, el Cid cabalga” (dinámica)
-Repetición: esta figura se emplea para que
le lector tenga presente la idea de que Rodrigo y los que lo acompañan están
padeciendo el destierro. “El ciego sol, la sed y la fatiga (...) por la
terrible estepa castellana al destierro con doce de los suyos –polvo, sudor y
hierro, el Cid cabalga”
-Anáfora: “El ciego sol, la sed y la fatiga”
-Prosopopeya: “El ciego sol,(...)” Se le da a un objeto una característica humana.
-Metonimia: “Es toda ojos azules (...)” los ojos hacen alusión a la niña.
v “Cuarto Romance”
El Romance es una derivación de la canción de gesta, en este caso del poema de Mio Cid. Es, también una composición predominantemente narrativa, tradicional y anónima; con versos octosilábicos asonantes los pares y sin rima los impares.
Este romance no alude a un episodio presente en el poema del Mio Cid, por lo que se lo comparará con los distintos encuentros de Rodrigo y el rey Alfonso, en los cantares I y III.
Contenidos temáticos y actitudes de los
personajes
En el cuarto romance se ha representado un suceso anterior a los acontecimientos narrados en el poema del Mio Cid. En el primero los personajes que interactúan son: el Rey, Rodrigo en su juventud y Diego Laínez (el padre de Rodrigo).
En el romance, se relata la llegada de los trescientos hijosdalgo comandados por Diego Laínez y acompañados además por Rodrigo quien había asesinado al Conde Lozano a Burgos. Este presenta diferencias para con los demás, es decir que resalta de ellos. Al encontrarse con el Rey los hijosdalgos y el padre de Rodrigo lo saludan con devoción; sin embargo Rodrigo aguarda en su caballo demostrando su soberbia y su desprecio hacia el rey. Luego de su partida, Rodrigo es llamado por el Rey para proponerle matrimonio con Jimena Díaz (hija del Conde Lozano).
En el primer cantar del Poema del Mio Cid, se puede decir que hubo un encuentro de Rodrigo con el rey; en el cual el Campeador es desterrado de Castilla a causa de las calumnias efectuadas por la nobleza hereditaria, siempre en contra de la creciente nobleza guerrera (Cid). En este encuentro, Rodrigo se muestra sumiso, es decir, que está dispuesto a obedecer todas las ordenes del rey, a pesar del grado de injusticia que éstas poseen. En consecuencia, el héroe cristiano se retira de Castilla y vale decir que presenta gran cantidad de diferencias con respecto al encuentro relatado en el cuarto romance. Esto se debe a que allí Rodrigo se muestra, como anteriormente se ha explicado, sumamente soberbio e irrespetuoso ante la majestuosidad real.
En el tercer cantar del poema del Mio Cid, Rodrigo, luego de haber luchado en diversos enfrentamientos con los moros, haber ganado territorios y, además, de haber hecho gran cantidad de obsequios al Rey (para lograr su perdón y así poder recuperar su honor perdido al ser desterrado) regresa a Castilla para defender el honor ensuciado de su familia, en especial, para exigir la reparación de la ofensa realizada por los condes a las hijas del Campeador. Aquí, es el Cid quien toma protagonismo, mientras que el Rey lo defiende y elogia ante los infantes del Carrión. Una causa de esta actitud, podría ser el reconocimiento a Rodrigo de la gran cantidad de campañas para ganar territorios perdidos en manos de los moros. Finalmente se hace justicia, al realizarse los duelos. En este cantar, el Cid es respetuoso pero es el Rey Alfonso quien lo ve como una persona honrada, a diferencia de lo narrado en el romance en el que ninguna trata al otro con respeto.
Recursos y estilo
Es una sucesión de versos octosilábicos por lo que es de arte menor, con un pequeño párrafo adosado al final del romance. Tiene rima asonante y consonante en ciertas partes.
Se encontraron pocas figuras retóricas entre ellas la anáfora (repetición de las palabras Rodrigo y todos), el hipérbaton ambos recursos utilizados para lograr la musicalidad del texto; y también hay algunas metáforas.
“Quítate, Rodrigo, (...) que el gesto tienes de hombre pero los gestos de león bravo!” La metáfora ‘león bravo’ connota la brutalidad de Rodrigo.
v Romance veinte
Con respecto al contexto puede decirse que este romance responde a las características detalladas en el romance anterior (el cuarto)
Contenido temáticos y actitudes de los
personajes
Se comparará el romance veinte con el cantar primero del poema del Mio Cid, específicamente en el episodio en el cual el Cid es desterrado por el rey.
Ambos textos se refieren al destierro del Campeador, sin embargo , en la primer obra se enuncia las causas, mientras que en la segunda obra, la falta de dichas razones contribuye a que el receptor se compadezca en mayor grado del Cid, pues parecería que este fue desterrado injustamente tras retornar de cumplir con sus obligaciones de vasallo del rey.
En el poema del Mio Cid, el rey manda una carta informándole de su destierro, a diferencia del romance, ya que allí el rey se lo comunica, enfurecido, tras la cruel jura que el Campeador le hace tomar a Don Alfonso por la muerte de su hermano.
Las actitudes del Mio Cid en ambos casos son completamente opuestas, por lo tanto las reacciones de los receptores también. Mientras que en el poema del Mio Cid uno se compadece de Rodrigo por su sumisión ante una injusta orden del rey; en el otro caso el Cid se muestra desafiante al decirle al rey que, aunque este lo destierra por un año, él mismo se va por cuatro, acción que no genera lástima en el receptor, ni alude a la descripción del héroe cristiano, ya que este se revela ante el rey.
Citas:
“Mucho me aprietas, Rodrigo,
Cid, muy mal me has conjurado, mas si hoy me tomas la jura, después besarás mi
mano.
–Aqueso será, buen rey, como
fuer galardonado, porque allá en cualquier tierra dan sueldos a los
hijodalgo.
-¡Vete de mis tierras, Cid, mal
caballero probado, y no entres más en ellas desde este día en un año!
-Que me place- dijo el Cid- que
me place de buen grado, por ser la primera cosa que mandas en tu reinado. Tu me
destierras por uno, yo me destierro por cuatro.”
“Ya se partía el buen Cid sin
al rey besar la mano (...)”
Recursos literarios y estilo
Al ser un romance realizado en la Edad Media y por el mismo autor anónimo que el romance cuarto, el estilo es análogo. También se encuentran varias figuras repetidas en ambos casos, y la misma rima asonante y consonante dependiendo de la parte elegida del poema.
Algunos ejemplos son:
Repetición: “Haced la jura, buen rey, (...). Jura
entonces el buen rey, (...). Aqueso será, buen rey (...)”
Hipérbaton:
“En Santa Gadea de Burgos do juran los hijosdalgo, allí toma juramento el Cid al rey castellano, (...)”
Anáfora: “(...)
no capuces ...
no de holanda...
que no en mulas...
no de cueros...”
Trabajo Práctico de Literatura:
“Poema de Mio Cid”
Profesora:
Mazzia
Alumnas:
Alaghiozian, Melina
Alberto, Cecilia
Salanova, María de los Ángeles
Stern Gelman, Lucila
4to 7ma
2000
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