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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Los derechos del trabajador: Agregado: 12 de ABRIL de 2000 | Palabras: 3436 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Historia > |
INTRODUCCIÓN
El texto a analizar
será "Los derechos del trabajador". Este texto enumera los diez
derechos del trabajador proclamado el 24 de febrero de 1947 por el presidente
Juan D. Perón.
Durante esta época
ocurrían hechos muy significativos tanto en el mundo como en la Argentina.
En el ámbito
internacional vale recalcar el nacimiento de la computadora, en 1940; el
célebre novelista estadounidense Ernest Hemingway, quien en esa época remarcó
su preocupación por los problemas sociales; la guerra fría - disputa que
enfrentó después de 1945 a Estados Unidos y sus aliados, de un lado, y al grupo
de naciones lideradas por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS),
del otro; la segunda guerra mundial; la bomba atómica arrojada por Estados
Unidos en Hiroshima.
En el ámbito interno:
en nuestro país en 1940 el presidente Ortiz delegó temporalmente sus poderes en
el vicepresidente Ramón S. Castillo, un conservador que abandonó la línea
política exterior e interior de su predecesor. En la Conferencia Panamericana
de Defensa, celebrada en enero de 1942 en Río de Janeiro, Argentina y Chile
fueron los dos únicos países americanos que se negaron a romper relaciones con
las potencias del Eje. Castillo fue depuesto de su cargo un año después por un
grupo militar encabezado por el general Arturo Rawson, quien favorecía la
ruptura de relaciones con Alemania y Japón. Sin embargo, los compañeros de
Rawson le obligaron a dimitir. La presidencia provisional recayó en el general
Pedro Ramírez, uno de los líderes del golpe. Ramírez disolvió los partidos
políticos, cerró los diarios de la oposición y, en general, sofocó los restos
de la democracia del país. Debido al aislamiento económico por parte de Estados
Unidos, en enero de 1944, su gobierno rompió relaciones diplomáticas con
Alemania y Japón.
Una Junta Militar
obligó al presidente a dimitir el 2 de febrero de 1944. El personaje central de
esta Junta era el coronel Juan Domingo Perón, quien había ocupado el puesto de
subsecretario de Trabajo durante el régimen de Ramírez, continuando en dicho
cargo tras el derrocamiento de éste y su sustitución por el general Farrell. El
gobierno siguió reprimiendo toda actividad democrática y protegiendo a los
agentes alemanes. En julio, el gobierno estadounidense acusó a Argentina de
ayudar a las potencias del Eje. El 27 de marzo de 1945, cuando la victoria de
los aliados en Europa estaba asegurada, Argentina declaró la guerra a Alemania
y Japón. Al mes siguiente, el gobierno firmó el Acta de Chapultepec, un
convenio de asistencia mutua de las naciones americanas contra la agresión
extranjera.
La reanudación de la
actividad política argentina estuvo caracterizada por la aparición de los
peronistas. Organizados formalmente como Partido Laborista, con Perón como
candidato a la presidencia, este grupo obtuvo sus principales apoyos entre los
sectores más desfavorecidos de la clase trabajadora rural y urbana. Los
peronistas realizaron una exitosa campaña entre estos trabajadores, conocidos
popularmente como ‘descamisados’, con promesas de tierra, mayores salarios y
seguridad social. Las elecciones, celebradas el 24 de febrero de 1946, dieron
la victoria a Perón sobre su oponente, Tamborini, candidato de la Unión
Democrática.
Estamos en presencia
de un texto histórico: una declaración proclamada por el General Juan Perón en
un solemne acto en 1947. Mediante el acto, Perón intentaba orientar la acción
de los individuos y de los poderes públicos, elevar la cultura social,
dignificar el trabajo y humanizar el capital, para establecer el equilibrio
entre las fuerzas de la economía, y afianzar los principios que inspiran la
legislación social. La proclama está dirigida a cualquier clase de público,
pero en especial, Perón intentaba lograr que la clase obrera, más precisamente
los trabajadores, se sumaran a su causa, y lo apoyaran en su candidatura.
DESARROLLO
Para mostrar el
contexto económico de la época abordaremos previamente un resumen del
desarrollo de las etapas previas.
El período pre-1933
es un período sumamente abierto al comercio, pasivo en el monetario fiscal, y
donde los cambios climáticos internos y el ciclo económico de Gran Bretaña
constituyen las fuentes más notorias de inestabilidad domestica. Las primeras
manifestaciones de política económica activa son el control de cambios, el
permiso previo de importaciones y las modificaciones introducidas por decreto
en la tarifa de avalúos y en aranceles de importación. Más tarde, durante 1933
Argentina firma acuerdos con Gran Bretaña y otros países europeos aceptando
otorgarles divisas a precio oficial para pagos por importaciones hasta cubrir
los montos de compra de productos argentinos. Aparece aquí el bilaterismo que
habría de constituir uno de los pilares centrales de la política económica de
la década de los años 30. En 1944, el país entra en la etapa
"mercado-internista" de nuestra expansión económica.
O sea que podemos ver
que el comercio se desarrollo a partir de 1930 hasta mediados de la década del
40 con resultados muy favorables, siendo 1944 un momento crítico, en el que
juega gran importancia el papel de los mercados internos. Desde ya podemos ver
que los derechos del trabajador intentaban darle al trabajador un lugar justo y
equitativo en la sociedad para formar parte del sistema: el derecho a trabajar,
a tener una retribución justa, derecho al mejoramiento económico, etc. Se puede observar como la situación cambio considerablemente
en algo mas de diez años, mejorando considerablemente la situación del
desarrollo industrial interno, en el país.
Así como en 1944 se
fomenta el desarrollo industrial en el país gracias al sistema del mercado
internista, el desarrollo industrial entre 1930 y 1944 está lejos de constituir
una gran "discontinuidad" con el pasado. Entre 1924 y 1930 se produce
una fuerte expansión de la inversión industrial, así como un rápido crecimiento
en la importación de equipos y maquinarias para la industria. Además, es
posible encontrar establecimientos industriales de gran envergadura. Más tarde,
entre 1930 y 1943 se produce un creciente cerramiento al comercio exterior, una
caida en el ritmo de crecimiento y en la inversión fija, una expansión
industrial más rápida que la de la economía en su conjunto. Se expanden muy
rápidamente las refinerías de petróleo, los artículos de caucho y de goma, los
productos químicos y farmacéuticos, y en menor medida, los textiles y
confecciones. Comienza también el desarrollo de la industria metalmecánica con
la fabricación de electrodomésticos y la reparación y fabricación de maquinaria
textil y agrícola y de maquinas-herramientas sencillas. También entre 1930 y
1943 no es infrecuente que los productos con que se inicia la sustitución de
importaciones hayan sido copia de un diseño extranjero; el equipamiento físico
de la planta fabril estaba compuesto por maquinas usadas y autofabricadas de un
alto grado de obsolencia física y tecnológica; el lay-out fabril era muy
primitivo, mas producto de la casualidad que del planeamiento ingenieril; el
grado de integración vertical de los establecimientos fabriles era poco menos
que total; abundaban los criterios extraeconómicos en la búsqueda y
contratación de personal calificado en la compra de maquinarias.
Sintetizando, a
partir de 1930 era muy importante el desarrollo industrial extranjero que se
importaba al país, pero entre 1930 y 1943 se produce un cierre a estas
importaciones y se fomenta la producción nacional. Se puede especular que lo
que esta medida era muy importante para el país: habría menos desocupación, los
trabajadores podían consumir más, los empresarios no ganaban menos, y había un
clima de bienestar general. Para que los trabajadores pudieran organizarse
mejor, y fueran representados con mayor organización se crearon los sindicatos,
reagrupamientos de fuerzas sociales centrados en el intento de dar respuesta a
ese hecho nuevo que es el acelerado crecimiento industrial y sus consecuencias
sociales.
El que comprende el
momento de esta proclama es el período 1945-1952. Durante este período hay un
fuerte aumento del clima regulatorio en el que se gesta el desarrollo
industrial. En 1944 se crea el Banco de Crédito Industrial, se aprueba el
régimen de Protección de Promoción de las industrias de Interés Nacional, en
1946 se crea el Instituto Argentino para la promoción del Intercambio.
Profundizando más en la etapa, vemos que crece significativamente de
intervención del estado en el campo industrial, no solo a través de los
instrumentos indirectos, sino también a través de la producción estatal directa
en campos como la siderúrgica, diversas ramas de la producción química, etc.
Además se desarrolla una amplia infraestructura institucional pública encargada
de poner en práctica la filosofía intervencionista por entonces prevalente.
Asimismo, la industrialización sustitutiva basada en el desarrollo de
industrias livianas se caracteriza por la utilización intensiva de mano de obra
que da por resultado un fuerte crecimiento de la producción con caídas de la
producción laboral y un claro replanteo del papel de los sindicatos en la
sociedad local. Como vemos, la producción industrial aumenta en esta etapa,
hecho que puede sostenerse sobre los derechos del trabajador, que le dan fuerza
a las clases sociales trabajadores para trabajar con mas ganas, sentirse
apoyados y que no iban a ser "usados", y con seguridad. La rápida
expansión del período 1945-1948, origina en las reservas de divisas el dinero
con el que el país sale de la Segunda Guerra Mundial, y la disponibilidad real
de bienes y servicios creció en esos años de manera vertiginosa.
Todo proceso de
industrialización por sustitución de importaciones o de "industrialización
sin revolución industrial", como el que se dio en Argentina promueve
también alternativas particulares en la dimensión sociopolítica, sea en el tipo
de estratificación, en los reagrupamientos y alianzas de las clases
propietarias, en la forma de movilización de las clases no propietarias, en el
papel del Estado, etc.
La crisis de 1929
marcara para la Argentina al afectar su importante puesto como país
agroexportador. En medio de la crisis al salir las elites tradicionales, que
han recuperado el control del estado se ven favorecidas por la posibilidad de
una limitada industrialización, en tanto el apoyo de ciertas ramas de la
manufactura es capaz de permitir un reajuste del sistema a los nuevos términos
en que plantea el comercio mundial. Este es el nuevo signo para la nueva
alianza que habrá que estructurarse. La posición entra agrarios e industriales
pasa a tener importancia secundaria. La crisis abre dos alternativas: 1º
reducir la participación de la oferta global y condenar a la economía a una
paralización. 2º modificar en parte la estructura productiva, reduciendo
ciertos ítems de las importaciones y sustituyéndolos por medio de la producción
local.
Encontraremos la
oposición más decidida al proyecto industrializador en un sector subordinado de
los terratenientes y una clara expresión de esta actitud en la Unión Cívica
Radical. Los terratenientes no solo no evidencian el rechazo absoluto de las
actividades industriales que les atribuye el modelo clásico, sino que incluso
aceptan ciertas formas de industrialización.
A partir de 1930 el
aparato oligárquico es controlado por las fuerzas conservadoras oligárquicas, y
a ellas debe atribuirse las medidas y propuestas estatales que favorecieron el
progreso industrial.
Entre 1933-1943
ningún grupo social o político poderoso agitó un programa de crecimiento
industrial más radical que el de la elite oficialista. Los terratenientes son
los que mantuvieron el control hegemónico dentro de la alianza de clases
propietarias. La elite dominante es la que permite la consolidación y expansión
del grupo manufacturero. Durante
el periodo, se intensifican las inversiones extranjeras, especialmente
norteamericanas, en actividades de transformación.
En síntesis, el
crecimiento industrial como proyecto controlado por la oligarquía, se limitara
a cubrir un vacío llenado anteriormente por bienes de consumo importados, sobre
todo en los rubros alimentación y textiles. Estas características implican el
escaso interés en ampliar y diversificar el mercado interno de consumo y tener
la posibilidad de hacer rendir al máximo la capacidad ya instalada, sin
necesidad de grandes inversiones de maquinarias. (Es importante remarcar la situación de la época para desarrollar
con más fuerza el mercado internista, y con ese objetivo, lograr que la clase
trabajadora trabaje con mas ganas para poder impulsar más rápidamente el
comercio "internista.")
A partir de la década
del 30 se advierte una limitada industrialización que tiende a formar parte de
la estrategia de los sectores agrarios dominantes.
En la década del 30
la industria argentina entra en una etapa de crecimiento y se transforma en un
decenio en un sector líder de la economía. Se ha señalado muchas veces, la
coincidencia entre orientaciones del Estado y crecimiento industrial a partir
de 1930, explicándola como un producto de ascenso de las capas medias que, al
participar aunque fuera de forma compartida en la estructura de poder, tienden
a superar la política conservadora de los sectores oligárquicos. [1]
Al protagonizar Perón
el golpe de Estado que depuso a Ramón Castillo y luego preceder a transformar
el movimiento sindical, debilitando la influencia que ejercían sobre él los
partidos de izquierdas, promulgando nuevas leyes, reformando las existentes y
creando nuevos sindicatos, Perón alcanza considerable popularidad entre las
clases obreras, pero según crece su poder aumenta la oposición entre las Fuerzas
Armadas.
El 9 de octubre de
1945 es obligado a dimitir de sus cargos, siendo detenido y encarcelado. La
dimisión de Perón provoca una crisis de gobierno que es resuelta el 17 de
octubre, cuando sus seguidores sindicalistas, especialmente la Confederación
General del Trabajo (CGT), logran su puesta en libertad. Cuatro días más tarde,
Perón, que es viudo, se casa con su compañera, María Eva Duarte, más conocida
por el nombre de 'Evita'.
Tras una campaña
electoral represiva y violenta, Perón es elegido presidente en 1946, con el 56%
de los votos. Creador de su propio movimiento, el peronismo, sigue políticas
sindicalistas, nacionalistas y populistas, con la ayuda de su esposa, que pasa
a ser un destacado miembro influyente, pero informal, de su gobierno. Sin
embargo, a principios de la década de 1950 comienzan a disminuir las ventajas
de que gozaba la clase trabajadora de las ciudades.
Como se dijo
previamente, Perón se apoyó fundamentalmente en el voto de los pequeños y
medianos propietarios, en el de los trabajadores y en el de la burguesía
industrial. Esta coalición política supo aprovechar los intereses de los nuevos
sectores sociales que el proceso de industrialización había conformado. Apoyado
institucionalmente en el Ejército y en los sindicatos, el peronismo persiguió
la creación de un capitalismo nacional independiente. Lo que realmente intento
hacer el gobierno de Perón fue apoyar el modelo redistributivo interno. Esto lo
podemos ver con los artículos de su proclama: al lograr que haya mas trabajadores
con trabajo, que tengan un lugar en el mercado laboral, entonces habría un considerable
crecimiento de la producción y se podrían crear los sindicatos para manejar y
controlar a las clases obreras, y así, si Peron quería controlar a todos los
trabajadores, entonces cuantos mas sindicatos apoyara, más trabajadores estarían
junto a su causa.
Así como dicen Murmis
y Portantiero[2], los movimientos
populares nacionales en América latina eran de dos subtipos: vaguistas y
peronistas. Estos movimientos obtienen el apoyo de los obreros industriales. Murmis
y Portantiero dicen que las clases sociales que forman parte de estas alianzas están
fragmentadas: se produce un corte entre los viejos (que son los europeos, con
larga experiencia en la industria) y los nuevos (migrantes de zonas campesinas).
Éstos últimos son conforman las masas "desplazadas" y
"disponibles" para su manipulación por nuevas elites militares. Como
los viejos no pueden organizar a los nuevos surge el "populismo".
Murmis y Portantiero remarcan la importancia que el sindicalismo organizado
adquiere en el proceso de gestación del populismo, y que no hay un crecimiento
vertiginoso de sindicatos nuevos entre el '43 y el '46, y entonces, no hay un
corte entre viejos y nuevos. Por otro lado, los viejos y nuevos comparten la
situación del crecimiento capitalista sin intervención social.
Perón forma los
nuevos sindicatos con negros del interior, y como las masas del interior son
las masas desplazadas, y las masas desplazadas son las masas de los nuevos, eso
significa que Perón se apoyo en la clase obrera nueva para hacer los
sindicatos. Ésto puede significar que Peron quería tener el apoyo de una clase
sin experiencia en el ámbito, y que pudiera ser fácilmente moldeable para
formar una clase que lo apoyara en su causa, sin producir ningún tipo de
disturbio. El estado maneja la economía, es conservador y va a ser el arbitro
de estas alianzas de clases.
Cuando Peron estaba
en la cumbre de su poder, en Julio de 1944, sabía que le resultaría
indispensable obtener el apoyo popular, y para realizar su programa de
reordenamiento socio-politico, el fervor popular completaría útilmente la
legitimidad militar.[3] Peron sabía emplear
sus cualidades personales. Acogedor con los sindicalistas, protector y atento
con los humildes, el paternalismo que empleaba con ellos era militar: parecía
el padre del regimiento en el ámbito de toda la nación. Se transformo en la voz
de la solidaridad nacional. El plan de acción de Peron incluía tres objetivos:
realizar una política social poderosa, "organizar a las masas" en los
sindicatos, de los que serian excluidos los extremistas e instaurar un estado
fuerte capaz de terminar con la lucha de clases y de hacer respetar sus
decisiones por las partes en pugna.
CONCLUSIONES.
Como se puede ver al comparar
los distintos periodos históricos argentinos, el sistema económico e industrial
cambiaron durante diferentes gobiernos. En cuanto al mercado podemos remarcar
el intento del gobierno por satisfacer a la población y mejorar la situación de
los trabajadores y empresarios (tanto las clases medias como las altas)
Por este motivo Perón se encargó de obtener
al apoyo popular (además de necesitarlo como escalón para su cargo como
presidente), y fomentar con mayor éxito un sistema en el cual se sustituirán
las importaciones, y a la producción argentina se le daría una mejor mirada.
En mi opinión, Peron
llego al poder y lo primero que hizo fue transformar el movimiento sindical,
debilitando la influencia que ejercían sobre él los partidos de izquierdas, promulgando
nuevas leyes, reformando las existentes y creando nuevos sindicatos, Perón
alcanza considerable popularidad entre las clases obreras, pero según crece su
poder aumenta la oposición entre las Fuerzas Armadas. Entonces, en 1945 al ser
obligado a renunciar, recibe el apoyo de los sindicatos, como él los había
apoyado previamente. En síntesis, al apoyar a las masas, quienes son los que deciden,
de última, al realizarse las elecciones, el futuro del país, las masas lo
apoyaban a él, y él continuaba en el país. Este era el esquema del gobierno de
Perón, y en cuanto al texto, este intentó provocar que más trabajadores se
dieran cuenta que Perón los apoyaba, al imponer tantos nuevos derechos para
ellos.
Y como se puede ver a
principios de la década de 1950, al quebrarse el equilibrio entre los dos
apoyos, mas precisamente, al disminuir las ventajas de que gozaba la clase trabajadora
de las ciudades, también decrece el poder de Perón.
En síntesis: a mi juicio,
los derechos del trabajador proclamados por Perón intentan inculcarles a los
trabajadores una idea de ser "invulnerables": personas que gozan de
tantos derechos que nunca tendrían ningún problema, y gozarían de la vida para
siempre. el derecho a la defensa de los intereses profesionales, al mejoramiento
económico, a la protección de la familia, seguridad social, el bienestar,
preservación de la salud, tener condiciones dignas de trabajo, trabajar, tener
una capacitación justa y capacitarse. (Pero ocultando en realidad que las
clases dominantes son las que están sobre ellos, ya que a partir de 1930 el
aparato oligárquico es controlado por las fuerzas conservadoras oligárquicas, y
a ellas debe atribuirse las medidas y propuestas estatales que favorecieron el
progreso industrial.; los terratenientes eran en realidad los que manejaban a
los trabajadores) Con todos estos derechos, cualquier individuo de mediados de
siglo se contentaría con la vida, esperando tener un futuro provechoso y sin percances.
¿Quién pensaría que detrás de todo había intereses ocultos? Y, por
consiguiente: ¿Quién no apoyaría a un hombre que apoyaba al pueblo?
________________________________
BIBLIOGRAFIA
UTILIZADA.
·Katz y Kosacoff, EL proceso de industrialización en
Argentina. Selección del capítulo IV
·Murmis y Portantiero, Estudios sobre los orígenes del
peronismo. Selecciones de la primera parte y segunda parte, por parte de la
profesora del curso.
·Rouquier Alain, Poder militar y sociedad política en la
Argentina. Vol. II, cap. 1 y 2.
·Fuentes escritas trabajadas en clases.
·Apuntes tomados en clase sobre comentarios de la profesora y
análisis de textos.
·Microsoft Encarta 98 â CD.
· El Gran Libro del Mundo, Clarín, 1998.
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