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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: El arte bajo la libertad y el arte bajo la dictadura.: ARTE EN LIBERTAD, LAS VANGUARDIAS, El cubismo, La provocación, El surrealismo, Artistas, JUAN GRIS , RETRATO DE JOSÉ GRIS, LA VENTANA DEL PINTOR, LA PLAZA RAVIGNAN, PABLO RUIZ PICASSO , biografía y estilo, Periodo azul, rosa, Protocubismo, Escultura cubis Agregado: 30 de OCTUBRE de 2000 | Palabras: 18785 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Historia del Arte > |
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A finales del siglo XIX y principios del
siglo XX Europa vivía una situación de inestabilidad caracterizada por la
aparición de corrientes nacionalistas y la rivalidad económica y política entre
distintas naciones, todo esto llevó al estallido de la Primera Guerra Mundial.
En éste estado de guerra España decidió no intervenir i se mantuvo al margen.
No obstante no se pudo evitar que la opinión pública se manifestase a favor o
en contra de la guerra i que al mismo tiempo se definieran por un bando u otro.
La Revolución Rusa de 1917 tuvo un gran impacto en la sociedad europea del
tiempo, especialmente en la clase obrera que veía en ella el camino a seguir
para un futuro mejor. La desarticulación
económica después de la I Guerra Mundial y la amenaza del comunismo
surgido de la Revolución Rusa, provocaron el resurgimiento del fascismo como
una importante fuerza política. El fascismo consiguió apoyo en todos los
sectores de la sociedad, pero con especial intensidad entre los miembros de la
clase media que temían la amenaza de la revolución comunista, de los
empresarios que tenían temores similares, de los veteranos licenciados que no
habían conseguido adaptarse a la vida civil, y de violentos jóvenes
descontentos. En
España, el grupo fascista radical Falange Española fue originariamente hostil a
la Iglesia católica romana, aunque después, bajo la dirección del dictador
Francisco Franco, se unió a elementos reaccionarios y pro-católicos. En España
se vivía también una situación política inestable, con fuertes conflictos
sociales que desencadenaron en la Guerra Civil Española. En ello el arte se vio
afectado i empezaron a surgir las vanguardias artísticas, que eran las
diferentes rupturas con los modelos de belleza dominantes que se produjeron en
Europa durante el primer tercio del siglo XX. Sus principales características
eran la rotura con lo anterior y el deseo de novedad y de experimentación.
Así pues en el siguiente trabajo hemos intentado plasmar
el reflejo que tiene ésta situación inestable europea en el arte, i por
supuesto el que en él tiene la dictadura de Franco.
Con el nombre de
vanguardias se conocen las diferentes rupturas con los modelos de belleza
dominantes que se produjeron en Europa durante el primer tercio del s. XX. Las
denominamos en plural porque no constituyen un estilo artístico único, sino que
son tendencias o movimientos.
Los primeros movimientos artísticos del siglo XX, aquellos que se extienden en el tiempo desde 1910 hasta el estallido de la II Guerra Mundial se conocen con el nombre de VANGUARDIAS HISTÓRICAS o ISMOS.
Son muchos los nombres
que se suceden, los artistas que colaboran en unos y otros movimientos y que pasan
de uno a otro movimiento para no quedarse adscrito dentro de ninguna tendencia,
todo es efímero, todo cambia. Lo que
sucede entre 1900 y 1910 queda perfectamente definido en el libro de Valeriano
Bozal "Los primeros diez años (1900-1910, los orígenes del arte
contemporáneo)" en la frase "diez años en los que ya, pero todavía
no", es decir, la vanguardia todavía no es, pero se están poniendo las
bases para que se produzca esta ruptura, pues este es uno de los rasgos de la
vanguardia su carácter de ruptura, los grandes maestros como Klimt, Degas,
Munch, Matisse están llevando a cabo sus aportaciones más innovadoras, son diez
años de plenitud, pero hay que esperar a los dos últimos años de la década para
lo que hemos denominado VANGUARDIA emerja con entidad propia.
Sus características principales son:
la ruptura con lo anterior, el deseo de novedad y experimentación. Representan
una desavenencia total: del color, de las normas, de la composición y del
lenguaje estético. Este cambio se produce, también, desde una ideología, ya que
comporta una pendencia de pensamiento y de valores.
En 1932 surgió el grup d’Amics de l’Art Nou
(ADLAN) a partir de una tertulia de escritores y artistas que se reunía en el
Hotel Colón de Barcelona, su principal objetivo era la promoción de toda clase
de actividades relacionadas con las artes plásticas, la música, el teatro y la
literatura de vanguardia. La personalidad principal del grupo era Joan Prats,
organizador y animador de actividades artísticas. El ADLAN organizaba
regularmente exposiciones de Salvador Dalí, Pablo Ruiz Picasso, Joan Miró,
Alexander Calder, entre otros, y conciertos en que se podía escuchar la música
más vanguardista (Arnold Schönberg, Robert Gerhard, Manuel Blancafort). El
estallido de la Guerra Civil interrumpió sus actividades y el grupo
desapareció.
La relación entre el arte catalán y
el arte vanguardista había empezado en dos pueblos de la Catalunya norte[1]:
Cotlliure y Ceret. En Cotlliure pintaron artistas fauvistas como Matisse y
Marquet. En Ceret cubistas como Picasso y Braque. Pero el hecho que provocó la
llegada a Barcelona de numerosos artistas artistas europeos fue la Primera
Guerra Mundial[2].
Huyendo del conflicto vinieron a la capital catalana Picabia, Gleizes,
laurencin, Avenarius, Charchoune y otros. se reunían en las galerías Dalmau y
colaboraban en la publicación vanguardista ‘391’. La Exposición de Arte Francés[3]
de 1917 fue una muestra del soporte de los artistas que no tenían posibilidades
de trabajar en París por la guerra. Estos contactos fueron muy fructíferos para
los artistas como Gonzalez o Miró.
La revista “Dau al Set” fue la
propuesta más vanguardista de la cultura catalana de los años 40. Tuvo como
precedente la revista “Algol[4]”
(1947). Dau al Set fue creada en 1948, fundada por los pintores Joan Ponç,
Modest Cuixart, Antoni Tapies, el entonces impresor y posteriormente pintor
Joan-Josep Tharrats, el poeta Joan
Brossa, y l’escriptor Arnau Puig. Sobre todo en los primeros años, el
factótum de la revista fua Joan Brossa, el cual propuso el nombre. El contenido
incluía artículos, pequeños ensayos, poemas, dibujos, todo bajo una óptica
vanguardista. Organizaron exposiciones de los miembros del grupo y también
otras de divulgación de otros autores, como la de homenaje a Paul Klee. En 1951
empezó una segunda etapa que duró hasta el fin de la revista, en 1956.
Dentro de las vanguardias se
incluyen una serie de tendencias artísticas o escuelas artísticas, nacidas a
principios del siglo XX, tales como el cubismo, surrealismo, etc. con el
propósito de hallar nuevas formas de expresión estética. A continuación vamos a
estudiarlos.
El cubismo
Movimiento artístico
que se manifestó sobre todo en pintura, cuyo objetivo principal era el de
alejarse de la representación naturalista y conseguir plasmar de modo
simultáneo sobre la superficie del cuadro un objeto visto desde múltiples
ángulos. Desarrollado principalmente por Georges Braque y Pablo Picasso hacia
1907, alcanzó su apogeo alrededor de 1914 y continuó evolucionando durante la
década de 1920. Al rechazar la representación realista seguida desde el renacimiento,
el cubismo significó un cambio crucial en la historia del arte, convirtiéndose
en el precursor de la abstracción y de la subjetividad artística. Fue una
revolución contra el sentimentalismo y el realismo de la pintura tradicional,
contra la importancia que se daba al efecto de la luz y el color y contra la
ausencia de formas, características del impresionismo. Los cubistas rechazan la
perspectiva y el movimiento y le dan primacía a la línea y la forma. Se inspiró
fundamentalmente en el arte de las tribus de África y Oceanía.
Los cubistas seguían
la sentencia del postimpresionista francés Paul Cézanne, que afirmaba que
“todas las formas de la naturaleza parten de la esfera, el cono y el cilindro”
y está influido por el afán constructivo y geometrizante de George Seurat. La
expresión más frecuente dentro del cubismo presenta un enfoque analítico y
abstracto del tema; el artista determina y pinta las formas geométricas básicas
que componen el objeto, sobre todo el cubo o el cono, o los planos básicos que
revelan las formas geométricas subyacentes. Otra fase de la pintura cubista (el
cubismo sintético) presenta un objeto desde diferentes ángulos, imposibles de
ver simultáneamente en realidad, unificados en una estructura compositiva. En
ninguno de los dos cubismos, analítico o sintético, se pretende reproducir en
detalle el aspecto real de los objetos. Entre los retratos y naturalezas
muertas cubistas destacan los instrumentos y los arlequines ya que eran fáciles
de diseccionar de forma geométrica. Para evitar todo efecto naturalista y
emocional, el cubismo utilizó durante su primer periodo, o periodo analítico,
una paleta muy restringida de grises, marrones, verdes y amarillos, o recurrió
a obras pintadas en diferentes tonalidades de un mismo color. Después de 1914,
durante el periodo sintético, muchos cubistas introdujeron colores más
brillantes en sus obras.
Además de Pablo
Picasso y Georges Braque, otros pintores cubistas importantes fueron: Albert
Gleizes, Robert Delaunay, Fernand Léger, Francis Picabia, Marcel Duchamp, Roger
de La Fresnaye y Juan Gris. Entre los escultores cubistas más importantes, que
aplicaron a la escultura los mismos principios artísticos que los pintores, se
cuentan Pablo Picasso, Raymond Duchamp-Villon, Jacques Lipchitz y Alexander
Archipenko. Y entre los incontables artistas influidos por las ideas y técnicas
cubistas se encuentran Maurice de Vlaminck, Stuart Davis y Lyonel Feininger.
En marzo de 1928 se presentó el “Manifest Groc”, firmado por Salvador Dalí, el escritor Lluís Montanyà y el crítico de arte Sebastià Gasch. Se rehusaba todo aquello que representase la tradición y se reclamaba la atención al cine, al deporte, al jazz, el gramófono... A todo aquello que implicaba la vida moderna. El manifiesto no era un programa concreto de un nuevo movimiento artístico. Sino que seguía la línea de las proclamaciones futuristas que con carácter propagandístico, se habían redactado desde principio de siglo. El manifiesto levantó una ola de protestas, que hasta llegaron a acentuar el escrito dogmático y fascista. En el resto de España, el documento apareció en diversas publicaciones y fue mejor aceptado. García Lorca lo aplaudió desde su revista ‘Gallo’.
Movimiento artístico y literario fundado por el poeta y crítico francés André Breton. Breton publicó el Manifiesto surrealista en París en el año 1924 y se convirtió, acto seguido, en el líder del grupo. El surrealismo surgió del movimiento llamado Dadá, que reflejaba tanto en arte como en literatura la protesta nihilista contra todos los aspectos de la cultura occidental. Como el dadaísmo, el surrealismo enfatizaba el papel del inconsciente en la actividad creadora, pero lo utilizaba de una manera mucha más ordenada y seria.
Literatura surrealista
Los surrealistas
reclamaron entre sus antepasados literarios más representativos la figura del
conde de Lautréamont, autor de una obra titulada Los cantos de Maldoror
(1868-1870). Además de Breton, la mayoría de los más distinguidos escritores
franceses de principios del siglo XX se vincularon con el movimiento, entre los
que se encuentran Paul Éluard, Louis Aragon, René Crevel y Philippe Soupault.
Escritores jóvenes en aquel tiempo como Raymond Queneau se vieron influidos por
estos puntos de vista.
Los escritores
surrealistas más puristas utilizaron el automatismo como forma literaria, es
decir, escribían palabras según venían a su mente. No alteraban lo que
escribían para no interferir en el puro acto de la creación. Los artistas
dejaban fluir libremente su pensamiento para establecer una vía de comunicación
con el subconsciente de sus lectores. Un típico ejemplo de escritura
surrealista lo constituye el proverbio de Paul Éluard que reza “los elefantes
son contagiosos”. El uso estricto del automatismo psíquico fue modificado más
tarde por el uso del consciente, sobre todo en pintura con símbolos derivados
de la psicología freudiana. Como sus precursores los dadaístas, los
surrealistas rompieron con las reglas del trabajo y su conducta personal para
liberar su verdad interior.
Surrealismo en arte
En pintura y
escultura, el surrealismo es una de las principales tendencias del siglo XX.
Reivindica, como sus antecesores en las artes plásticas, a pintores tales como
el italiano Paolo Uccello, el poeta y artista británico William Blake, y al
francés Odilon Redon. En el presente siglo también son admiradas y a veces
expuestas como surrealistas ciertas obras de Giorgio de Chirico, del ruso Marc
Chagall, del suizo Paul Klee, y de los franceses Marcel Duchamp y Francis Picabia,
así como del español Pablo Picasso, aunque ninguno de ellos formó parte del
grupo. A partir del año 1924 el alemán Max Ernst, el francés Jean Arp así como
el pintor y fotógrafo estadounidense Man Ray se incluyen entre sus miembros. Se
unieron por un corto periodo de tiempo el francés André Masson y el español
Joan Miró. Ambos pintores fueron miembros del grupo surrealista pero, demasiado
individualistas para someterse a los dictados de André Breton, se desligaron en
1925. Más tarde, se incorporó el pintor franco-estadounidense Yves Tanguy, así
como el belga René Magritte y el suizo Alberto Giacometti. El pintor catalán
Salvador Dalí se asoció en 1930, pero más tarde fue relegado por la mayoría de
los artistas surrealistas, ya que estaba más interesado en la comercialización
de su arte que en las ideas del movimiento. A pesar de que durante cierto
tiempo fue el artista más renombrado del grupo, su obra fue tan personal que
constituye una de las muestras más representativas del surrealismo.
La pintura surrealista
es muy variada de contenidos y técnicas. Dalí, por ejemplo, transcribe sus
sueños de una manera más o menos fotográfica, inspirándose en la primera etapa
de la pintura de De Chirico. Las esculturas de Arp son grandes, lisas y de
forma abstracta. De otra parte, Miró, miembro formal del grupo durante una
corta etapa, representó formas fantásticas que incluían adaptaciones de dibujos
infantiles. El pintor ruso-estadounidense Pavel Tchelichew pintó cuadros y
también creó numerosas escenas para ballets. En la década de 1940, coincidiendo
con el exilio en México de artistas españoles influidos por el surrealismo, así
como la visita de Bretón, que recorrió el país acompañado de Diego Rivera y el
político soviético Liev Trotski, el movimiento se extendió de forma relativa y
limitada entre círculos intelectuales mexicanos (véase Remedios Varo).
La rama surrealista
estadounidense está constituida por el grupo conocido como ‘los realistas
mágicos’, bajo el liderazgo del pintor Paul Cadmus. El escultor Joseph Cornell
comenzó como surrealista, pero más tarde persiguió una forma de expresarse más
individual. Una colección representativa de la obra gráfica de los surrealistas
se encuentra en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA).
El artista más
importante dentro del surrealismo es Salvador Dalí aun que también Picasso
juega un papel importante.
Artistas
Juan Gris (Madrid,
13 marzo 1887 - 11 mayo 1927)
Biografía
Pintor español que desarrolló su actividad principalmente en París,
considerado como uno de los maestros del cubismo.
Su verdadero nombre
era José Victoriano González Pérez. Nació en Madrid el 23 de marzo de 1887, y
estudió en la Escuela de Artes y Oficios de su ciudad natal. Trabajó para
diversas publicaciones como Blanco y Negro y Madrid Cómico. En 1906 se
trasladó a París (Francia), donde conoció a Pablo Picasso y a Georges Braque.
Los primeros años se ganó la vida dibujando para las revistas L’Assiette
du Beurre y Charavari. Sus primeras obras cubistas
datan de 1912, año en el que expuso en el Salón de los Independientes de
Barcelona su Homenaje a Picasso y firmó un contrato en exclusiva con el
marchante Daniel-Henry Kahnweiler, que expiró en 1914. Al año siguiente pasó el
verano con Picasso en Céret, Francia, periodo en el que empezó a desarrollar la
técnica del papier
collé (formas recortadas en papel y pegadas al lienzo).
Junto con Picasso y Braque es considerado
uno de los pintores más representativos del Cubismo.
Durante la
I Guerra Mundial (1914-1918) trabajó en París, donde realizó su primera
exposición individual en 1919. Entre 1922 y 1924 hizo escenografías para dos
ballets de Sergei Diáguilev, Les tentations de la Bergère (Las
tentaciones de la pastora) y La colombe (La paloma), al tiempo que
continuaba pintando. Después de 1925 utilizó sobre todo el gouache y la acuarela y
realizó algunas ilustraciones para libros. Durante la década de 1920 empeoró
seriamente su salud y murió, con apenas cuarenta años, en Boulogne-Sur-Seine el
11 de mayo de 1927.
Un ejemplo típico de
su técnica de papier collé es Vasos y periódico (1914, Museo de Arte del
Smith College, Northampton, Massachusetts, Estados Unidos). Parte de sus
pinturas cubistas son naturalezas muertas, entre las que se incluyen Guitarra y
botella (1917, Museo de Arte de Filadelfia, Estados Unidos), El tablero de ajedrez (1917, Museo
de Arte Moderno, Nueva York, Estados Unidos) y Botella y frutero (1919,
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid, España). También trató otros temas, como
muestra en El
fumador (1913, Museo Thyssen-Bornemisza). Sus teorías pictóricas se
encuentran recogidas en numerosos artículos y conferencias.
Obras
Retrato de José Gris
1916. Óleo sobre lienzo, 116x 73 cms. Museo
Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Madrid.
Gris como en otros cuadros de esta época ha optado
por una ran planitud, con ello parece renegar de la calidad de objeto de lo
representado para que éstos pasen a considerarse pintura. No se ha detenido en
esta consideración ante un tema donde el objeto es lo fundamental: el retrato,
ampliando las fronteras de su lenguaje pictórico que se puede emplear en
cualquier tema. En este cuadro hay un nuevo elemento con respecto a las
investigaciones de estos años. No se preocupa sólo por el volumen – planitud
(retratado) y la
tridimensionalidad - bidimensionalidad (habitación
donde posa el retratado), ahora hay una preocupación evidente por la luz en su
calidad de claridad y sombra. La luz le ayuda a construir el cuadro, al
convertir el espacio y el niño en zonas claras u oscuras. Los negros se
utilizan para remarca la pierna, la parte detrás y el pecho así como la
prominente sombra de la figura, elementos que salen al primer plano. La
trasparencia ue conforma una plano vertical como si de un reflejo de cristal o
espejo se tratase, que además equilibra la figura en relación a la habitación
que también se ha pintado en un plano inclinado, esta transparencia no crea
sensación de profundidad sino que es otra forma de unir planos en la imagen. La
sombra de José se objetualiza al estar nítidamente perfilada y la figura la
sombra y la habitación se muestran como si fueran planos. El colorido a pesar
de ser muy frío: grises y negros, se hace cálido al introducir el contrapunto
del blanco para partes de la cara, las manos y usar la gama del gris en su
vertiente hacia el blanco y no hacia el negro.
La ventana del pintor
1925. Óleo sobre lienzo. 100 x 81 cms. Museo de
Arte de Baltimore, Maryland.
En La ventana del pintor Gris recopila
algunos de sus motivos favoritos: la paleta del pintor, la guitarra, la pipa,
fruta y naipes. Estos símbolos de los sentidos aparecen delante de una ventana
abierta.
En este cuadro sigue manteniendo la sencillez de
las propuestas de 1915. Una mesa sobre la que hay una serie de objetos. La mesa
se convierte en el alféizar de la ventana. Los objetos van apareciendo,
metiéndose unos en otros: la mesa en el mantel y la paleta y los naipes, la
paleta en el frutero y la guitarra, el frutero y la guitarra en la ventana.
Todos los objetos adoptan una disposición ascendente, de ahí el formato en
vertical, pero el formato no va a limitar a utilizar esta composición pues
tiene bodegones con elementos similares y con formato en horizontal, la única
diferencia es que no tiene que hacer que unos objetos se monten en otros,
simplemente se meten unos en otros. Cada uno de los objetos se constituye en
otro volumen de plano, cada objeto se dispone desde un punto de vista
diferente: la guitarra de forma lateral al igual que el frutero, la paleta y la
mesa de frente, las cartas adquieren diferentes posiciones reproduciendo así la
sensación de movimiento y desorden que se produce durante el juego.
La imagen ha ganado en
sencillez compositiva e impacto visual y se ha alejado de la complejidad
técnico-formal de 1915-16. Gris ha utilizado el sombreado para construir el
plano y la representación, para lograr la unión imposible de diversos objetos.
La capacidad de representación figurativa se encuentra en la capacidad de los
planos de mostrarlos, construirlos y encajarlos como si fueran piezas de un
puzzle.
Su cubismo se ha ido
haciendo más sintético y monumental, alejándose de la visión múltiple de planos
con la que Picasso inició el movimiento. Los objetos que muestra Gris se alejan
de la singularidad de mostrar un objeto que per pertenece a una persona, usa objetos
autónomos que se prolongan y se desdoblan unos en otros, desdoblamiento y
prolongación que afectará incluso a las sombras como hemos vistos en el retrato
de su hijo.
La plaza Ravignan
(o Naturaleza muerta en
un paisaje de 1915)
1915. Óleo sobre lienzo. 116 x 89 cm. Museo de Arte
de Filadelfia. ???
Es un cuadro que deja de manifiesto la
vuelta al color que ya se apreciaba desde finales de 1912, al igual que la
planitud del espacio y la presencia de espacios recortados superpuestos. En
tonalidades frías como le es característico crea un juego de verdes, ocres,
azules, grises, todos utilizados para producir efecto de placidez y calma. Un
cuadro de una gran profundida espacial a pesar de su planitud, debido a la
introducción de espacios interiores y exteriores. Parace como si la mesa de la
habitación saliera a la plaza. Gris ha colocado en el centro del cuadro la mesa
y los objetos que hay sobre ella, objetos fácilmente reconstruibles como el
periódico, el frutero, la botella, el vaso. Las paredes que acogen dicha mesa
están rodeándola y para aludirlas utiliza la reprocducción del papel que las
decora. La introducción de dos elementos en vertical a ambos lados le permite
que la calle entre o que la habitación salga, pues se ha optado por una indefinición
en ese aspecto. Las verticales son un cuadro y una barandilla, esta última
sería la del balcón que da a la calle y el cuadro el que adorna una de las
paredes que conforman la habitación y cierran la ventana. El paisaje urbano no
se limita a ser representado
estrictamente por el espacio que la ventana permite ver, sino aquel que las
paredes nos dejan ver, pero existe y que nuestro intelecto sabe que existe,
pues el cuadro además de visual es conceptual -esta fue la gran innovación
cubista-, la única diferencia es que el espacio que el ojo percibe está en
azul, aquel que no ve, pero existe, está en una gama de negros y grises (la
farola de la derecha, la ventana del edificio enfrente a la izquierda). Se ha
elegido un momento nocturno que se deduce de la gama de colores elegida y el
marca claroscuro de los objetos que parecen iluminados artificialmente con la
frialdad que dicha iluminaicón produce y que contrasta con la calidez del
interior aunque tratado en su gama fría, el rojo y el azul del frutero están
muy cercanos y separados por negros. Remata la composición una franja de hojas
muy antinaturalista que casi parecen una cenefa y que ayudan a la introudcción
del exterior dentro de la habitación. La verticalidad de la naturaleza muerta
crea gran agilidad y movimiento que contrasta con la rotundidad que transmiten
los objetos conformados a base de cilindros y conos. Esta naturaleza muerta
sigue manteniendo la división y superposición de planos tan típica del cubismo
analítico, mantiene el efecto de imágenes vistas por un cristal roto y
recolocado, estructura que no se usa ni en la representación de la plaza, ni en
el cuadro o barandilla y que está muy reducida en el papel pintado de la
habitación.
Una obra como tantas
otras del artista orientada al equilibrio y que llevaron a Picasso a decir de
él que era "un pintor que sabía lo que quería".
biografía y estilo
Pintor y escultor español, considerado uno de los artistas más
importantes del siglo XX. Artista polifacético, fue único y genial en todas sus
facetas: inventor de formas, innovador de técnicas y estilos, artista gráfico y
escultor, siendo uno de los creadores más prolíficos de toda la historia, con
más de 20.000 trabajos en su haber.
Periodo de formación
Picasso nació en
Málaga el 25 de octubre de 1881, hijo de María Picasso López y del profesor de
arte José Ruiz Blasco. Hasta 1898 siempre utilizó los apellidos paterno y
materno para firmar sus obras, pero alrededor de 1901 abandonó el primero para
utilizar desde entonces sólo el apellido de la madre. El genio de Picasso se
pone ya de manifiesto desde fechas muy tempranas: a la edad de 10 años hizo sus
primeras pinturas y a los 15 aprobó con brillantez los exámenes de ingreso en
la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, con su gran lienzo Ciencia y
caridad (1897, Museo Picasso, Barcelona), que representa, dentro aún
de la corriente academicista, a un médico, una monja y un niño junto a la cama
de una mujer enferma; ganó una medalla de oro.
Periodo azul
Entre
1900 y 1902 Picasso hizo tres viajes a París, estableciéndose finalmente allí
en 1904. El ambiente bohemio de las calles parisinas le fascinó desde un primer
momento, mostrando en sus cuadros de la gente en los salones de baile y en los
cafés la asimilación del postimpresionismo de Paul Gauguin y del simbolismo de
los pintores nabis. Los temas de la obra de Edgar Degas y Henri Marie Raymond
de Toulouse-Lautrec, así como el estilo de este último, ejercieron una gran
influencia sobre Picasso. El cuadro Habitación azul (1901, Colección Phillips,
Washington) refleja el trabajo de ambos pintores y, a la vez, muestra su
evolución hacia el periodo azul, así llamado por el predominio de los tonos
azules en las obras que realizó durante estos años. En ellas reflejará la miseria
humana, con trabajadores extenuados, mendigos, alcohólicos y prostitutas,
representados con cuerpos y formas ligeramente alargadas, recordando el estilo
de El Greco.
Periodo rosa
Poco después de
establecerse en París en un desvencijado edificio conocido como el
Bateau-Lavoir, Picasso conoce a su primera compañera, Fernande Olivier. Con
esta feliz relación Picasso cambió su paleta hacia tonos rosas y rojos; los
años 1904 y 1905 se conocen, así, como periodo rosa. Sus temas se centraron en
el mundo del circo, que visitó con gran asiduidad, creando obras como Familia de
acróbatas (1905, National Gallery, Washington). En la figura del
arlequín, Picasso pintó su otro yo, su alter ego, práctica que repitió también
en posteriores trabajos. De su primera época en París datan su amistad con el
poeta Max Jacob, el escritor Guillaume Apollinaire, los marchantes Ambroise
Vollard y Daniel Henry Kahnweiler y los ricos estadounidenses residentes en
Francia Gertrude Stein y su hermano Leo, quienes se convirtieron en sus
primeros mecenas. Todos ellos fueron retratados por el pintor.
Protocubismo
En el verano de 1906,
durante una estancia de Picasso en Gosol, Andorra, su obra entrará en una nueva
fase marcada por la influencia del arte griego, ibérico y africano. El célebre
retrato de Gertrude Stein (1905-1906, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York)
revela un tratamiento del rostro en forma de áscara. La obra clave de este
periodo es Las
señoritas de Avignon (1907, Museo de Arte Moderno, Nueva York), tan
radical en su estilo —la superficie del cuadro semeja un cristal fracturado—
que no fue entendido, incluso, por los críticos y pintores vanguardistas de
aquel momento. Frente a la pintura tradicional, Picasso rompe en esta obra con
la profundidad espacial y la forma de representación ideal del desnudo
femenino, reestructurándolo por medio de líneas y planos cortantes y angulosos.
Cubismo analítico y sintético
Inspirados por el
tratamiento volumétrico de las formas pictóricas de Paul Cézanne, Picasso y
Georges Braque pintaron en 1908 una serie de paisajes dentro de un estilo que
un crítico describió después como si hubieran sido hechos a base de “pequeños
cubos”, imponiéndose así el término cubismo. Entre 1908 y 1911 trabajaron en
estrecha colaboración dentro de esta línea de descomposición y análisis de las
formas, desarrollando juntos la primera fase del cubismo, conocida como cubismo
analítico. La paleta monocromática prevaleció en estas representaciones de
motivos totalmente fragmentados, mostrados de modo simultáneo desde varios
lados. Los temas favoritos de Picasso fueron los instrumentos musicales, las
naturalezas muertas y sus amigos, entre los que destaca el retrato de uno de
sus marchantes, Daniel Henry Kahnweiler (1910, Instituto de Arte de
Chicago). En 1912 realiza su primer collage, Naturaleza muerta con silla de paja
(Museo Picasso, París), combinando pasta de papel y un trozo de hule sobre un
lienzo pintado sólo en algunas zonas, que representa un vaso, un periódico, una
pipa, una ostra y un limón. Esta técnica señala la transición hacia el cubismo
sintético. Esta segunda fase del cubismo es más decorativa, y el color
desempeña un papel más destacado, aunque nunca de manera exclusiva. Dos obras
de 1915 demuestran la simultaneidad de estilos que utilizó: Arlequín
(Museo de Arte Moderno) es un cuadro cubista sintético, mientras que un dibujo
de su marchante, Vollard (Museo Metropolitano de Arte), está realizado dentro
de lo que se conoce como estilo ingrista, así denominado porque emula las
formas artísticas del pintor francés Jean August Dominique Ingres. De 1923 es
su Arlequín
con espejo (Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid). Obra de su llamado
periodo clásico (1921-1925), anunciado, en parte, en los dibujos ingristas y
consecuencia de su estancia en Italia en 1917.
Escultura cubista
El busto de bronce de Fernande
Olivier (también llamado Cabeza de mujer, 1909, Museo de Arte
Moderno) muestra la consumada habilidad técnica de Picasso en el tratamiento de
las formas tridimensionales. También realizó conjuntos —como Mandolina y
clarinete (1914, Museo Picasso, París)— formados por fragmentos de
madera, metal, papel y otros materiales, explorando con ello las hipótesis
espaciales planteadas por la pintura cubista. Su Vaso de ajenjo (1914, Museo
de Arte Moderno) es una escultura en bronce coloreada que representa un vaso de
ajenjo sobre el que aparece colocada una cucharilla de plata y la reproducción
exacta de un terrón de azúcar; tal vez se trate del ejemplo más interesante de
escultura policromada cubista realizado por Picasso, anticipando con ella tanto
sus posteriores creaciones de objetos encontrados del tipo Mandril y joven (1951, Museo
de Arte Moderno), como los objetos Pop art de la década de 1960.
Realismo y surrealismo
Durante la
I Guerra Mundial, Picasso viajó a Roma para realizar los decorados de los
ballets rusos de Sergei Diáguilev. Conoció allí a la bailarina Olga Koklova,
con la que se casó poco después. Dentro de un estilo realista, figurativo, en
torno a 1917 Picasso la retrató en varias ocasiones, al igual que a su único
hijo legítimo, Pablo (por ejemplo, en Pablo vestido de Arlequín, 1924, Museo
Picasso, París) y a sus numerosos amigos. A comienzos de la década de 1920
pintó una serie de cuadros con figuras robustas, pesadas, escultóricas, dentro
del que se ha denominado estilo ingresco, como por ejemplo Tres mujeres en la fuente
(1921, Museo de Arte Moderno) y obras inspiradas en la mitología, como Las flautas
de pan (1923, Museo Picasso, París). Al mismo tiempo creó también
extraños cuadros de bañistas inflados e informes, con cabezas muy pequeñas y
grandes cuerpos, así como retratos de mujeres en actitudes violentas,
convulsas, indicando a menudo con ellas sus propias tensiones vitales. Aunque
siempre declaró que no era surrealista, en muchos de sus cuadros se pueden
apreciar cualidades y características propias de este movimiento artístico,
como en Mujer
durmiendo en un sillón (1927, Colección Privada, Bruselas) y Bañista
sentada (1930, Museo de Arte Moderno).
Pinturas: 1930-1935
Varios cuadros cubistas
de comienzos de la década de 1930, en los que predomina la armonía de líneas,
el trazo curvilíneo y un cierto erotismo subyacente, reflejan el placer y la
pasión de Picasso por su nuevo amor, Marie Thérèse Walter, con la que tuvo a su
hija Maya en 1935. Marie Thérèse, retratada muy a menudo en actitudes de
reposo, fue también la modelo del famoso cuadro Muchacha ante el espejo
(1932, Museo de Arte Moderno). En 1935 Picasso llevó a cabo la serie de
grabados Minotauromaquia,
un bellísimo trabajo en el que mezcla los temas del minotauro y las corridas de
toros; en esta obra, tanto la figura del toro como la del caballo destripado
anuncian las imágenes del Guernica, el gran mural considerado por la
mayoría como una de las obras artísticas individuales más importante del siglo
XX.
La II Guerra Mundial y los años de posguerra
El estallido y
posterior desarrollo de la II Guerra Mundial contribuyeron a que la paleta
de Picasso se oscureciera y a que la muerte fuera el tema más frecuente en la
mayor parte de sus obras. Así lo vemos, por ejemplo, en Bodegón con calavera de buey
(1942, Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen, Düsseldorf) y en El osario (1945, Museo de
Arte Moderno). Conoce por entonces a la pintora Françoise Gilot, con la que
tendrá dos hijos, Paloma y Claude; ambos aparecerán retratados en numerosas obras
que recuperan los primeros estilos de Picasso. Su última compañera sentimental,
a la que también retrató en bastantes ocasiones, fue Jacqueline Roque, a la que
conoció en 1953 y con la que se casó en 1961. Desde entonces residió casi
siempre en el sur de Francia.
Últimos trabajos: recapitulación
Muchos de los últimos
cuadros de Picasso están basados en las obras de los grandes maestros del
pasado como Diego Velázquez, Gustave Courbet, Eugène Delacroix y Édouard Manet.
Además de en la pintura de cuadros, Picasso trabajó también en cientos de
litografías que realizó en la imprenta de Fernande Mourlot. Se interesó también
por la cerámica, y así, en 1947, en Vallauris, realizó cerca de 2.000 piezas.
Durante este tiempo Picasso hizo también importantes esculturas: El hombre
del carnero (1944, Museo de Arte de Filadelfia), un bronce a tamaño
natural, y La
cabra (1950, Museo de Arte Moderno), también en bronce, obra de
enorme fuerza. En 1964 llevó a cabo la maqueta de Cabeza de mujer, una
monumental escultura levantada en 1966 en acero soldado en el Civic Center de
Chicago. En 1968, y a lo largo de siete meses, creó las notables series de 347
grabados con los que retornó a sus primitivos temas: el circo, las corridas de
toros, el teatro y las escenas eróticas.
A lo largo de toda su
vida la obra de Picasso se expuso en innumerables ocasiones. La más inusual de
ellas fue la que le dedicó el Louvre en 1971 con motivo del 90 cumpleaños del
artista; hasta entonces nunca se había expuesto en el museo parisino la obra de
ningún artista vivo. Picasso murió el 3 de abril de 1973 en Notre-Dame-de-Vie,
su residencia cercana a Mougins.
El clasicismo de Picasso
Mi idea con la
presentación de los cuadros que aquí mostramos es poner de manifiesto el
"clasicismo" dePicasso, sus elementos innovadores y de ruptura, pero
sin perder el horizonte del lenguaje clásico. ¿A qué nos referimos con lenguaje
clásico?
El Clasicismo puede ser
entendido como una representación estilística, es decir, como una manera de
pintar donde se utiliza la simetría, el volumen, la frontalidad, la perpectiva
cónica-central, la representación mimética de los objetos, es decir tal y como
los percibe el ojo, y que se está utilizando desde el Renacimiento hasta el
siglo XX.
Por Clásica también es
aquella obra, aquel cuadro que mediante recursos estilísticos anticlásicos
puede conseguir que una obra este presente la solidez, la consistencia física
de las cosas, de los objetos, es decir lo que los objetos son sin adjetivar, se
elimina la adjetivación prescindiendo del tiempo.
Picasso sería
representante de ese segundo clasicismo, es decir, su obra es intemporal, pues
uno de los elementos que le caracteriza es la ausencia de detalles, de
adjetivo, de particularidades, de concreccines. Es decir, cuando pinta un vaso,
pinta el vaso, no el vaso concreto que utiliza en su casa para beber, la
esencia del vaso, independientemente del lenguaje que utilice para
transmitirlo: cubista cuando esta en sus etapas cubistas, surrealista cuando se
acerca a los surrealistas, aunque en Picasso siempre se mantiene el horizonte
de la referencia figurativa, raya la abstracción en ocasiones pero nunca llega
a ser abstracto. La única excepción en la adjetivación de los objetos se
refiere a la animalización que además va a ser el rasgo definidor del ser
humano, como animal, y la figura humana es el tema central de todo arte
considera clásico o clasicista.
Así tenemos que Picasso
va a lograr el Clasicismo utilizando recurso anti-clásicos o que enmascaran ese
clasicismo. Su clasicismo no será nunca aparente, no se percibe a primera
vista, incluso tras una primera aproximación a su obras. A este rasgo no
escapan ni sus primeras obras más tradicionales. Una análisis estilístico de su
obra no pone en evidencia su pose clásica pues es un gran transgresor de esas
reglas que ha aprendido en sus años de formación en Barcelona y en Madrid en la
Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, pero es un aprendizaje que no le
sirve para su propósito, no es útil para los albores del siglo XX.
Obras
Les demoiselles
d´Avignon
1906-1907. Óleo sobre lienzo. Museum of Modern Art.
New York.
Es un cuadro que desde que fue pintado ha
sufrido varias interpretaciones. Voy a dejar reflejada sólo tres de ellas.
1.- La interpretación más convencial es la de
Kahnweiler quien dice que es un cuadro inacabado, sería el cuadro que inicia el
Cubismo si analizamos las dos figuras femeninas de la derecha y el bodegón, son
figuras que ya representan la tridimensionalidad a través de la
bidimensionalidad del cuadro.
2.- La interpretación de Barr. Acepta la postura de
Kahnweiler, pero con un matiz, piensa que el cuadro no es aún inicio del
Cubismo, sino que es una obra de transición donde se están llevando a cabo
experimentos, es el cuadro donde se dirime la batalla que concluye con la
aparición del Cubismo.
3.- La interpretación de Goldin. Propone que no es
un cuadro cubista, ni siquiera precursor del Cubismo , defiende que es un
cuadro donde hay una búsqueda de equilibrio entre la representación de la
estructura abstracta que supone un cuadro y la representación de la objetividad
aliada al intimismo.
El tema del cuadro
también ha sido fruto de diferentes interpretaciones, dichas interpretaciones
están en relación con los dibujos preparatorios del cuadro. El cambio principal
entre estos bocetos y el cuadro final es que en los dibujos aparecen unas
figuras masculinas: un marinero y un estudiante de medicina, figuras
identificadas por detalles que aprecen o desaparecen según el dibujo de que se
trate. Siguiendo los dibujos se hace más factible la interpretación de que es
una escena que transcurre en un prostíbulo, sobre todo al
estar tan cercana a una obra como El harén. En el
cuadro no aparecen esas figuras masculinas y con ello el efecto que se consigue
es que el espectador en lugar de contemplar una habitación con unas
prostitutas, pase a ser mirado por ellas, ellas son las que le interrogan, son
quienes le solicitan un posicionamiento.
Este es uno de los rasgos
fundamentales del arte del siglo XX, el espectador nunca más contempla una obra
por la mera contemplación de la misma, tendrá que tomar partido, para terminar
la imagen, para opinar sobre la imagen, para participar en la creación de la
imagen que llegara a convertirse en una instalación.