Análisis de "La
última cena", de Leonardo Da Vinci.
Origen y
evolución de la obra.
El convento de
los dominicos de Sta. Marie delle Grazie, en Milan, fue edificado entre los
años 1469 y 1482 gracias al donativo de un alto señor, el conde Gaspare
Vimercato. El regente, y más tarde duque de Milan, Ludovico Sforza, el más
significativo y poderoso entre los d6spotas principescos de su tiempo en
Italia, se hizo cargo del fomento de la obra y completo el volumen de la
dotación con sus propios medios. Escogió Sta. Marie delle Grazie como iglesia
de la Corte, y ordenó a principios de los anos noventa su esplendorosa y
suntuosa ampliación. Donato Bramante y Leonardo da Vinci, los dos artistas mas
grandes que estaban a su servicio, fueron elegidos para este trabajo. Bramante
empezó la obra nueva del grandioso coro y Leonardo se hizo cargo de la representación
pintada de La Ultima Cena en el refectorio del convento. Las escasas fuentes
contempor.aneas informan que la obra
una de las creaciones mas completas del arte europeo se comenzo en 1497 y fue terminada en 1498,
teniendo finalmente, una medida de 460 por 880 centímetros. Leonardo llevó a
cabo su trabajo con diligente prudencia. Todas sus ideas giraron alrededor de
la obra por espacio de cuatro anos. Ciertas anecdotas fidedignas nos hablan de
la impaciencia de los mecenas, que querian apresurar la marcha del trabajo, y
de la imperturbabilidad con la que Leonardo sabia defenderse ante sus
preguntas.
Técnica
utilizada, consecuencias de el uso de ésta.
La manera de
trabajar de Leonardo, muy concentrada pero en realidad lenta, rompia con la
tecnica usua1 de la pintura en muro (al fresco), que implica una ejecucion
rapida y segura, sin cambios, mientras se esta pintando Para ejecutar la obra a
su manera probó Leonardo un metodo no utilizado hasta entonces: empleó c.olores
de temple encima de la piedra, a Ia quc
de la misma forma que se hacia en la pintura sobre tabla puso un simple fondo de yeso. Este fondo,
usado por primera vez por Leonardo para la pintura mural, se ha demostrado
inadecuado como soporte y aislamiento de la pintura. En efecto, muy pronto
comenzó a soltarse del soporte y a descomponerse lentamente, provocando la
Tragedia de La Ultima Cena. En el ano 1517 se califica la pintura como muy
danada y a mitad del mismo siglo de ruinosa. El proceso continua
incesantemente, y en el transcurso del tiempo fue repetida e insuficientemente
restaurada hasta caer en un tosco abandono, que fue la causa de que a
principios del siglo xtx mostrara solamente unos pobres rastros dc su antigua
grandeza.
Si se observa
la obra se puede apreciar la utilización de lineas abiertas, imprecias y
difuminadas. Este factor influyo bastante en la producción de la obra ya que
Leonardo debía alejarse una grande distancia para poder ver con claridad la
escena, porque de cerca no se distingue bien. Se puede observar que hay un gran
predominio de lineas horizontales y verticales, como por ejemplo las ventanas,
las puertas, el techo o la mesa. (Se puede apreciar el paralelismo, o en
algunos casos, lineas que parecen cruzrse o ser perpendiculares.) En cuanto al
fondo, vemos que esta muy bien trabajado y podemos diferenciar varios planos,
como el plano de la parte que esta por delante a la mesa, otro que es la mesa,
otro todos los apóstoles y Cristo detrás de la mesa, luego lo que hay detrás de
ellos, y por último, el paisaje que se ve a través de las ventanas.)Como se va
a poder desarrollar más adelante, (cuando hablemos de lo que están haciendo los
apóstoles) la obra está plagada totalmente de movimiento.
Su coloracion,
en el alto sentido del termino, es luz-tono-pintura. Los colores de las
vestiduras de Cristo rojo la tunica,
azul el manto se reflejan en el plato
de cinc que tiene delante, de la misma forma que en el de Felipe se refleja el
tono rojo de su propio manto. Los colores de las vestiduras de los apóstoles se
reparten en el cuadro en maravillosa gradación y sintonia. Asi, en el grupo de
la derecha esta el verde palido de la tunica de Santiago el Menor, intermedio
entre el manto azul de Cristo y el rojo de Felipe, cuyas mangas azules tienen
un acertado y calculado valor luminico mas cla;o que el tono del manto del
Senor. En el segundo grupo de la derecha el azul claro de la tunica de Mateo,
el ocre de Tadeo y los tonos carmin y violeta del manto de Simon sobre tunica
blanca forman un triple tono. Y es precisamente en ese ropaje de Simon donde se
anticipa la pintura tornasolada de un Andrea del Sarto, que demuestra asi su
fascinación por el color leonardesco. En el grupo Juan-Pedro-Judas, a la
izquierda de Cristo, el aislamiento del traidor se acentua tambien por la
ordenación del color: su vestidura gris-azul es la unica que que da indefinida
y un tanto apagada, entrando en contraste con los fuertes tonos del manto rojo
oxido oscuro y la tunica azul verdosa de Juan, asi como con el azul oscuro
saturado de las mangas de Pedro. En el grupo mas apartado de la izquierda, ante
un fondo mis oscuro, se usan tonos todavia mas ricos: el manto verde sobre
tunica amarilla oro de Andres, el rojizo de Santiago el Mayor y la tunica
morada y manto verde oliva oscuro de Bartolome f.orman, en su resonancia
colorista, una correspondencia sutil con el otro grupo opuesto de la mesa. Los
colores van asi aumentando hacia los extremos desde los tonos limpios en la
vestidura de Cristo hasta las sutiles mezclas que en las dos zonas opuestas
alcanzan su saturación.
Problemas y
soluciones para el mantenimiento de la obra.
A principios
de nuestro siglo se realizaba la primera restauración de la pintura con base
cientifica, restauracion que se limitaba, en lo esencial, a fijar las partes que
se soltaban, incluyendo todos los retoques sufridos. En 1924 se realizaba una
segunda restauracion, consistente tambien en la fijación de la capa floja de
pintura. Pero el mal de fondo la
invasion de la humedad del soporte de la pintura, es decir, de la pared no habia manera de atajarlo, y, dado que el
paso de la pintura a otro soporte era imposible, se preveia una muerte lenta e
inevitable. Cuando un dia de agosto del ano 1943 una bomba destruia
practicamente el gran patio de la iglesia de Sta. Marie delle Grazie y las
dependencias ajenas, se penso por un momento que La Ultima Cena de Leonardo se
habia destruido junto con la sala del refectorio. Pero no fue asi;
milagrosamente se habia salvado de la destrucción, ya que los tirantes de
hierro del armazón de protección que estaban delante de la pintura habian
servido como soporte de la pared, evitando su hundimiento y preservando la
pintura del dano exterior. La ejemplar protección del monumento salvo la obra
de arte y pronto seria tambien restaurado eI refectorio. La nueva obra de la
sala hacia posible la aplicación de los mas modernos metodos en la conservacion
de la pintura. Con el aislamiento del muro se la protegia de la penetración de
la humedad y, finalmente, una correcta limpieza del cuadro descubria grandes
zonas de la primitiva pintura, de manera que el caracter general de la obra
habia ganado extraordinariamente comparandolo con su estado anterior a la
guerra. Pero mas importante aun ha sido el reciente proceso de restauracion,
que con un trabajo minucioso (terminado en 1954) ha conseguido unir con carino
miles de trocitos de la pintura con una solucion de laca y haber terminado asi
con el proceso de ruina de la gran obra maestra.
Ubicación de
la obra.
La obra se
encuentra actualmente en el Convento de Sta. María de las Gracias (Milán).
Ocupa toda la pared transversal del comedor y el encuadre de la imagen es una
continuación en perspectiva de la autentica sala, de manera que la mesa del
Senor, que parece incluida en el verdadero recinto, se corresponde con la mesa
del prior en la pared de enfrente.
El tema de la
obra.
SE encuentran
dos grandes temas desarrollados por Leonardo en esta obra. Estos son la alusión
a la Pasión por el anuncio de la traición, y la institucionalización del
sacrificio de la Nueva Alianza, unidas, como nos lo transmiten los textos de
los Evangelios, en una vision global. En los cuadros de refectorio la traicion
es subrayada por aquel sensible grupo de tres que muestra a Juan apoyado en el
pecho del Senor (Juan 13, 25) y a tudas enfrente, aislado al otro lado de la
mesa, de donde la composicion recibe, formal y tematicamente, un centro lleno
de tension. La caracterización del traidor es eventualmente esclarecida por
gestos que se apoyan en determinados textos de los Evangelios: Cristo alcanza a
Judas el bocado (Juan 13, 26), Judas sumerge la mano en la fuente (Mateo 26,
23) o la pone encima de la mesa (Lucas 22, 21), De los doce discipulos s61o son
reconocibles Pedro y Juan (a ambos lados de Cristo), y fudas. A veccs, es reconocible
Santiago el Menor (el hermano dcl Senor) por la similitud de sus facciones con
las de Cristo.
Los
personajes.
A la derecha del croquis reconocemos el
tradicional grupo del centro en el que, en esta ocasion, aparece Juan sobre el
pecho del Senor, quien, junto con Judas
que se levanta de su asiento
hace el gestos de meter la mano en la fuente. En la parte de arriba esta
ampliada la iotalidad de la mesa y contamos once figuras, asi, veremos, de
izquierda a derecha, un barbudo acaso
Pedro con la cabeza girada hacia la
derecha y sosteniendo un cuchillo en la mano (1); el grupo Cristo-Juan,
solamente indicado (2/3); un barbudo vuelto hacia la izquierda con una copa
levantada (4); un grupo de dos: sobre el de delante, que apoya los brazos con
Ias manos juntas en la mesa, se inclina el que esta sentado detr6s de el (5/6);
Judas con el brazo alcanzando la mesa (7); un grupo de tres: uno se apoya hacia
atras y gira la cabeza hacia la derecha, a su lado un barbudo mira igualmente
hacia la derecha y el tercero cuchichea algo en la oreja de este (8/9/10); por
fin, uno sentado en eI costado transversal de la mesa con el brazo derecho
levantado llevandose, acaso, un bocado a la boca (I I).
La situación.
Leonardo intenta
en esta obra no situar solos o en parejas uno junto a otro a los ap6stoles,
sino de ordenarlos en grupos relacionados y ricos de expresion. En eI cuadro ya
no se ofrece el momento dramatico de la identificación del traidor, sino el
anterior, el que hace referencia al anuncio de la traicion: Unus vestrum me
traditurus est (Uno de vosotros me va a traicionar). En el Evangelio (Mat. 26,
21 y 55.) sigue: "Muy entristecidos empezaron a decirse cada uno:
"Soy acaso yo, Senor?" El mismo momento se amplia en Juan 13, 22 y
55.: Se miraban los discipulos unos a otros sin saber de quien hablaba. Uno de
ellos, el amado de Jesus, estaba recostado en el pecho de Jesus. Simón Pedro le
hizo senas diciendole: preguntale de quien hablaba Con Leonardo es la primera
vez que este inquietante momento se elige como tema, cambiando con ello la
totalidad del acontecimiento, que pasa de ser un puro efecto exterior
(identificación de 1udas) a ser la causa intima que da sentido a la palabra
profetica. Con esta concepción nucva y realmente grande, cada gesto y cada
expresion, cada figura y cada grupo ganan en significación e imporianc.ia. Pero
a la vez la composición mantiene un ferreo y meditado esquema aun cuando de la impresión de ser pura
libertad , que tiene en cuenta hasta el
ultimo detalle tanto de la comunidad de los discipulos en conjunto como de la
reIacion de unos con otros y de distintos grupos entre si. Con ello, de nuevo
por primera vez en la tradicion centenaria del tema, se distinguia a cada uno
de los doce ap6stoles identificandolos por las referencias de los Evangelios,
de los ap6crifos y leyendas que especifican sus pecuIiaridades, en lugar de por
el nombre que les daban o sus atributos externos. Debemos en rapida mirada
presentar los distintos grupos y figuras sueltas. A la izquierda de Cristo
figuran, en primer lugar, Juan y Pedro (este ultimo es el que le pregunta),
ante quienes esta tudas. Seguidamente, Andres, hermano de Pedro; despuds,
Santiago el Mayor, hermano mayor de tuan, que toca el hombro de Pedro y entra
asi en contacto con el grupo de Pedro y 1uan para completar el trio de
discipulos que habian acompanado al Senor en el monte Tabor (Mat. 17, 1) y que
lo acompanaran en su oración en Getsemani (Mat. 26, 26-37). Al final de la
mesa, en su costado, esta de pie Bartolome, el cobrador. A la derecha de Cristo esta sentado Santiago
el Menor, el hermano del Sefior (Gal. 1, 19), muy parecido a el en las
facciones de la cara y tambien en el gesto de los brazos desplegados, que no es
sino una reacción que expresa continuación a la acc.ión de Cristo. Tras
Santiago el Menor esta Tomas el incredulo con el dedo levantado y, a su lado,
Felipe, que, segun Juan (14, 5-8), preguntaba. Precisamente Felipe comparte con
Santiago el mismo dia en el santoral. A este grupo le siguen Mateo (fig. 10),
Tadeo, hermano de Santiago el Menor y, por fin, Simon, que tambien comparte la
fiesta con Tadeo. Ordenados los apostoles en cuatro grupos llenos de sentido
segun su parentesco o su relación, cada uno de los doce cuadra con la imagen
que nos transmiten los Evangelios y los textos al estar representados con
talante distinto, una sensibilidad diferente y unas reacciones diversas. Las
palabras de Cristo han sonado: Uno de vosotros me entregara. Los ap6stoles se
asustan bajo la impresión de lo dicho. Entre sus consternados discipulos, s6lo
Cri~to mantiene la serenidad y la calma. Aparece el Senor como un Dios en
soledad, solo en el saber de su destino, que unicamente El comprende como
sacrificio y misterio, frente a sus fieles
solamente humanos que no
entienden sino lo exterior del acontecimiento y que se situan impotentes ante
el camino del destino. Todos los discipulos reaccionan humanamente dandose por aludidos. A ambos lados la excitación aumenta, la
ola de movimiento expresada tanto en el cuerpo como en las manos tiende hacia
adelante y hacia el centro otra vez. Por lo demas, todos los apostoles estan
incluidos a excepcion de Judas, quien, no enrolado en el circulo de los
aludidos e inocentes ap6stoles, es, juntamente con Cristo, el unico confidente
del secreto; es el segundo, en este caso culpable, personaje solitario del
cuadro: esta mas desamparado que en cualquier otra representación que haya
podido realizarse, colocandolo aislado al lado opuesto de la mesa. En estrecho
contacto con los demás, es, sin embargo, expulsado de la hermandad antes de que
esta misma le reconozca como culpable. Es el unico que esta en penumbra y su
tenebroso perfil aparece oscuro ante la claridad de las cabezas de los dos
discipulos preferidos, Pedro y Juan. Y la estremecedora relacion que, aparte de
la mirada, se expresa en el fatal acercamiento de manos con las de Cristo, es a
1a vez una separación insalvable.
El ambiente y
la iluminación.
El grupo esta situado en una habitación no
muy grande y son tan patentes Ias figuras que se acumulan alrededor de la mesa,
que si se hubieran querido levantar no hubiera existido bastante sitio para
ellas. Por primera vez se emplea aqui un principio de la composición clasica:
la excesiva dimension de las figuras en relación al espacio que las circunda.
Todavia se guarda la perspectiva espacial correcta del escenario; la ya
mencionada aparente prolongacion de Ia sala del convento exigia una
construccion interior tectónicamente clara e inequivoca. Cuadriculación del
suelo, techo de casetones, tapices, articulacion de ventana y mesa son los
medios de su representacion, aparentemente sencillos, pero, sin embargo,
inmensamente pensados y enormemente calculados. Con ello se emplea un artificio
que modifica completamente la relación del espacio con el grupo de figuras sin
danar la ley constructiva: por la orla del marco que abarca al cuadro, el
techo y correspondientemente tambien
las paredes laterales esta cortado
tanto que la mesa con las figuras haccn avanzar el escenario espacial, dando la
impresión de adelantarse en el espacio verdadero. A este artificio se une otro,
segun el cual las figuras no estan ordenadas en la linea de fuga de la
construccion; mas bien cada figura y cada grupo esta modelado en si mismo, como
si tuviera cada cual su propia superficie frontal, viendose, pues, cara a cara.
Como ultimo elemento corrector se agrega el ya mencionado tamafio de las
figuras: dentro del espacio propuesto poseen una altura mayor de lo normal, y
su existencia pavece exigir mas sitio del disponible. El espacio queda en una
suave, pero nitida iluminac.ión; dos fuentes de luz una trasera proviniente de la ventana con una bella vista del
paisaje y causada por el brillo de la caida de la tarde; la otra, de( lado
izquierdo ofrecen a Leonardo la
posibilidad de dar a su grupo de figuras
situadas asi entre las dos zonas luminosas un caracter de relieve.
Opinión personal.
Esta obra nos pareció a nosotros una obra
excelente. La elegimos porque, al ver en clase tantas pinturas, esculturas y
obras arquitectónicas, esta es la que más nos llamó la atención. No solo por el
tamaño que tiene (es considerablemente grande) sino por la gran importancia que
le dio Leonardo a los detalles. Esta obra está plagada de ellos. Cada persona
que ve la obra puede encontrar más detalles que quizás otra persona no vio; y
esto lleva a diferentes análisis de la obra, a diferentes opiniones, y
diferentes creencias, por el hecho de que cada uno puede analizar lo que está
haciendo cada apostol de forma diferente. (Que fue lo que zino antes, que va a
hacer, quien es cada uno, porque está de diferente postura, etc.)Otra cosa que
notamos en esta obra es que, a pesar de que no tiene gran diversidad de
colores, luego de verla, a uno le queda "grabado" en la cabeza que
están los rojos, violetas, azules, etc.
LA VIDA DE LEONARDO DA VINCI.
Nació en 1452 en el pequefio pueblo de la
montana toscana de Vinci, cerca de Empoli, donde crecio y recibio su primera
educacion. Aprendió a leer y escribir, matematicas y, seguramente, un poco de
latin. Su sentido artistico tuvo que verse demostrado muy pronto, porque a la
edad de quince anos su padre le mandó al taller de Andrea Verrocchio, uno de
los artistas mas apreciados de Florencia, con el que Leonardo podia
perfeccionarse intensamente, no solo en pintura y escultura, sino tambidn en
las artes tecnicas y mecanicas. En 1472 se le admite en el gremio de pintores,
y cinco anos mas tarde abandona el taller de su maestro para trabajar
independientemente en Florencia hasta ]481. En las obras conservadas de este
primer periodo de trabajo, resalta ya el especial talento del joven maestro: un
infrecuente sentido de observacion y fantasia en la representación. Por fin,
incontables dibujos artisticos y tecnicos atestiguan la abundancia de sus ideas
y la amplitud de sus intereses.
A los treinta
anos poseia ya una gran fama que se extendia a todos los campos artisticos. En
148J el duque de Milan le llama como pintor de la Corte e ingaiiero a su
servicio, oficio que desempena durante casi veinte afios (hasta 1499), aunque,
en realidad, solo se realizaron unos pocos de los multiples encargas que
recibi6. Como arquitecto e ingeniero de fortificaciones, como tecnico
hidraulico y escenografo de fiestas intervino proyectando y aconsejando, y como
pintor cre6, entrc algunos importantes retratos (Cecilia Gallerani, Cracovia;
Mrisicoz, Ambrosiana), el maravil1oso cuadro de altar de .La Virgen de las
Rocas (Paris, Louvre; segunda versión en Londres, National Gallery) y el fresco
de La Ultima Cena. Sin embargo, uno de las principales tareas paro Jas que fue
llaniado propiamentc a Mihn quedó incompleta: la monumental estatua ecuestre de
Francesco Sforza. Leonardo trabajo en esta obra, aunque con inierrupciones,
todos los anos de su estancia en Mrlan, y, si en 1498 pudo ser expuesto al
publico eI colosal modelo en arcilla, no 11egó la termmación cn bronce,
material que, preparado para 1a escultura, fue usado para piezas de artilleria
cuando el duque quisa defenderse de los invasores franceses. La caida y huida
de Ludovico significaba el final de la soberonia de los Sforza y, con ello, de
todas sus proyectos. Con resignación, escribe Leonardo en su diario: El duque
perdio el Estado, la fortuna y la libcrtad, y ninguna de sus obras ha sido terminada.
En sus anos de estancia en Milan, empezo Leonardo a dedicarse sistematicamente
a aque1los estudios cientfficos a los que le empujaban tanto su interes como su
sentido de observacion. En sus diarios y cuadernos de apuntes dejo con su c6moda escritura invertida de
zurdo la inmensa multitud de sus
investigaciones, que sc extienden hacia casi todos los dominios de la sabiduria
humana. Planeó un tratado sobre la pintura
"que esta conservado en la recopilacion dc escritos originales de
Leonardo, carinosamente compuesta por su mas fiel alumno y amigo Francesco
Melzi , otro sobre la arquitectura y
otro sobre Ja mecanica. Igualmente sus estudios con laminas sobre la anatomia
del hombre,fueron realizados para una futura obra de imprenta; y sus investigaciones
geofisicas, botanicas e hidroaero16gicas, que son siempre resenadas como
libros. Todo qued6, sin embargo, y a pesar de que estos fragmentos de una gran
confesion contengan en abundancia importantes conocimientos, como un torso sin
terminar. Aunque valoraba categ6ricamente a la matematica como la ciencia
absoluta, Leonardo no fue un logico matematico, sino un genial empirico que
obtuvo sus mas brillantes resultados en el reino de las ciencias de la
naturaleza. En efecto, su metodo cientifico ha sido orientador para el
desarro.llo de la anatomia y la botanica; y fue ademas el creador del dibujo
cientifico, mostrando sus impecables observaciones en unas representaciones tan
exactas que igualaban la capacidad descriptiva de la palabra. Estudios cientificos
llenan tambien los anos (1500-1507) que pasa Leonardo en:Florencia'tras su
salida de Milan. Disecciona sistematicamente en el dep6sito del hospital S.
Maria Nuova, sirve transitoriamente al condottiere papal Cesar Borgia, y, mas
tarde, tambien a los florentinos como experto en fortificaciones y como tecnico
en el arte dc la guerra. Se entierra en problemas matematicos juegos geometricos y aritmeticos y sus clientes se quejan de que rara vez
coge el pincel. No obstante, nacen en este tiempo cuatro de sus mas grandes
creaciones: la Santa Ana; la Mona Lisa (ambos en el Louvre, Paris); el gran
fresco de La batalla de Anghiari, pintado para la sala del Ayuntamiento de
Florencia e inacabado que, s6lo conservado en copias, llegó a ser uno de los
paradigmas de composicion perfecta y, como tal, sirvió todavia a Rubens y
Delacroix; y, finalmente, una Leda, que igualmente nos ha llegado solo en
replicas. Monumental desarrollo de formas, extraordinaria fuerza inventiva,
maxima economia de medios y una rara, tierna y rica tonalidad el famoso sfumato de Leonardo llenaban de admiracion ilimitada a sus
contemporaneos y, en particular sobre el joven Rafael, ejerceran un influjo
decisivo.
En 1507 volvio Leonardo a Milan esta vez llamado por el gobernador del rey
de Francia , donde fue rccibido con los
mas altos honores. En esta ocasión, su servicio se cino practicamente a la
superficie tecnica en las construcciones, la m6s significativa de las cuales
fue el proyecto de un canal de Como a Milan, el llamado canal Adda. Por otra
parte, solamente una serie de inaravillosos apun-' tes nos da una idea del plan
concebido para una cstatua ecuestre para la tumba del mariscal Trivulzio quc,
como dos cuadros que tenia que hacer para el rey Luis XII, no se realizó nunca.
En 1513, a la edad de sesenta ahos, se traslada Leonardo a Roma con la
esperanza de encontr.ar trabajo por medio de su protector, el cardenal Giuliano
de Medicis, hcrmano del nuevo papa, Leon X. Pero estas esperanzas no se cumplen
y pasa dos anos en la Ciudad Eterna sin hacer nada, en tanto que Rafael pinta
las Est.ancias y Miguel Angel el techo de la Sixtina. Borradorcs de cartas
denuncian el amargo desengano del maestro envejecido y nos hacen comprender que
decidiera aceptar la invitación del joven rey francds Francisco I de ir a su
pais. En 1515 dejaba Italia para siempre acompanado de su alumno preferido,
Francesco Melzi.'En la villa-castillo de Cloux, cerca de la residencia de
verano de Amboise en el Loira, pasaria los ultimos cuatro anos de su vida y, posiblemente
aqui, tambien terminaria el cuadro de S. Iuan Baurista (hoy en el Louvre,
Paris), que comenzo en Roma y que fue su ultima obra. Proyectó eJ castillo y
jardin de Rcmorantin, pensado como residencia de la reina madre viuda y, aunque
el proyecto fue abandonado, sus ideas encontraron aplicación en el fantastico
castillo de Chambord, una de 1as pocas arquitecturas ideales¯ del Renacimiento
que se hicieron realidad. La mayor parte del tiempo lo invirtió Leonardo en la
continuación, ordenación y disposición de sus estudios cientificos, y en
especial los de anatomia. Entre el respeto y la admiración que le brindan los
que le rodean y en especial el rey,
que, todavia decadas mas tarde, se expresaria sobre el en tdrminos de profunda
veneración, moría Leonardo en Amboise el 2 de mayo de 1519.