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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Concepto de la Edad Media: Agregado: 12 de ABRIL de 2000 | Palabras: 6295 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Historia > |
Según Ferratermora[1],
al definir la “Filosofía Medieval”, dice al respecto:
“con este nombre se designa el período de la historia que abarca desde
el siglo IX hasta el siglo XIV. Estos
límites temporales son un tanto convencionales. Por un lado, puesto que no pocos de los temas de la filosofía
medieval proceden de San Agustín, se ha extendido a veces el citado período
hasta el siglo V. Por otro lado, puesto
que después del siglo XIV persisten no pocas formas y no pocos temas medievales
en filosofía, se ha extendido a veces el citado período hasta los siglos XV y
XVI. Sin embargo tal extensión resulta
excesiva. Los siglos inmediatamente
anteriores al IX pueden designarse más propiamente como los de la Patrística,
los siglos inmediatamente posteriores al XIV pueden designarse mas propiamente
como la filosofía del Renacimiento.”
Guillermo Fraile en su obra “Historia de la Filosofía”[2]
analiza el concepto “Edad Media”.
Al referirse al origen de dicho concepto dice al respecto: “El uso y su
aparente comodidad han consagrado la expresión Edad Media para designar el
período de mil años, poco mas o menos, comprendido entre la caída del Imperio
Romano y el Renacimiento(...). “cuando
tratamos de precisar su concepto y sus límites cronológicos, tropezamos con
dificultades tan serias, que por lo menos nos hacen poner en tela de juicio su
exactitud y hasta su legitimidad. En
cualquier aspecto histórico, de orden político, cultural, artístico, a que queramos
aplicarla, nos encontramos con que tiene un sentido tan vago, tan huidizo y tan
inexpresivo, que es sumamente difícil señalar con exactitud los términos –a quo
y ad quem- entre los cuales podemos intercalarla. No es fácil marcar cuándo termina la Edad Antigua, ni cuando
empieza y cuando termina la Media, ni, por lo tanto, cuándo termina la
Moderna”.
Descubrimos que al hablar de “Edad Media”, es
difícil de precisar, de delimitar. Se toman elementos significativos, para
determinar el comienzo de una edad a otra.
Hirschberger en su “Historia de la Filosofía”[3]
divide el tratamiento del concepto según a) el tiempo cronológico, b)según el
contenido, c)según el espíritu del hombre de esa época.
a)Con respecto a la cronología: “es aquel pensamiento filosófico de
occidente que llena el espacio
tendido entre el
final de la antigüedad, el fin del imperio romano de Occidente (476) y el
apuntar de la llamada edad moderna, tomada desde la fecha de la caída de
Constantinopla (1453) o desde el comienzo de la reforma protestante (1517).”
Surge a veces la confusión de identificar filosofía medieval con
filosofía escolástica, sin embargo este pensamiento comienza a delinearse hacia
el s. IX. Lo anterior puede llamarse filosofía de los Padres de la
Iglesia. Se puede dividir la
Medievalidad entre Filosofía Patrística y Escolástica.
b)Con respecto al contenido: La medievalidad es aquel pensamiento filosófico de
Occidente “que
desde san Agustín, pero especialmente desde san Anselmo de Canterbury sigue el
lema: «Intellige ut
credas; crede ut intelligas» [...]. La expresión implica una unidad y mutua
exigencia de ciencia y fe; pero también significa que el pensamiento cristiano
no arroja la filosofía, sino que quiere cultivarla y está dispuesto a
reclamarla para sí. [...] La síntesis
de fe y saber en el pensamiento medieval tiene como presupuesto explicativo la
realidad de una unidad ideológica.
Sobre esta base descansa el espíritu de esta gran época y nada la
caracteriza mejor que esta unidad”.
Lo propio de este tiempo es la Unidad y el orden del mundo. A Diferencia de la edad moderna donde se
plantea la duda de dicho orden y unidad, y que solo la razón humana puede
lograr lo que en la realidad no hay mas que caos, en la edad media este orden y
unidad es natural a la cosas, a la creación entera, porque dimana de un Dios
Providente.
Es interesante plantear si la filosofía
medieval, es tal, o más bien teología, al ser el logos dirigido por la
religión. El pensamiento medieval esta
íntimamente ligado a la fe. De allí la conocida formula de Pedro Damiano
“philosophia ancilla theologiae”.
Los espíritus de la modernidad son los que
critican a la Edad Media, como un tiempo de oscurantismo.
c) Según el espíritu del hombre medieval:
Es un tiempo de libertad para el pensar y la investigación “Inocencio III decidió a favor de la
convicción personal y su libertad la cuestión de si un creyente, por razón de
un mejor conocimiento de la cosa, podía negar su asentimiento al mandato de un
superior: «todo lo que no se ajusta a la convicción
personal (fe), es pecado, (Rom.14,23), y lo que se hace contra conciencia,
edifica para el infierno. No se puede
obedecer al juez contra Dios, y se debe antes dejar que caiga sobre sí la
excomunión». Esta decisión del papa fue
incorporada al código eclesiástico.
De acuerdo con ello ha enseñado santo Tomás,
y con él, multitud de escolásticos, que un excomulgado por falsos motivos debe
preferir el morir en la condena a obedecer a una disposición del superior que,
según conocimiento de la verdad del asunto, es errada, «porque lo contrario
sería contra la propia veracidad personal», que no debe traicionarse ni por
razón de un posible escándalo (In IV Sent. dist.38, expos. text. in fine).”
Con respecto a los límites cronológicos, a
diferencia de Hirschberger, Fraile agrega otros elementos pata determinar el
comienzo y fin de la Edad Media.
“Los historiadores
han señalado como fin de la Edad Antigua, y por tanto, como principio de la
Media, las fechas de 313 (promulgación del edicto de Milán), de 410 (entrada de
Alarico en Roma), de 476 (fin oficial del imperio romano de Occidente). En
concreto, para España, otros las fijan en 711, en que los árabes invaden la
Península. Tampoco faltan quienes
retrasan el principio de la Edad Media hasta el año 800, con la coronación de
Carlomagno como emperador de Occidente.
Algunos franceses señalan la fecha de 732, con la batalla de Poitiers.
Parecida
discrepancia hallamos cuando se trata de señalar una fecha para su
terminación. Unos se fijan en 1303
(muerte de Bonifacio VIII). Otros en
1453 (toma de Constantinopla por los turcos); otros, en 1492 (descubrimiento de
América); otros, en 1517 (principio de la revolución protestante). No faltan historiadores alemanes que, para
su país, la prolongan hasta Federico el Grande (1740).
Tampoco hay
unanimidad entre los historiadores eclesiásticos. Además de las fechas señaladas, unos se fijan en 604 muerte de
san Gregorio Magno); otros, en 680 (concilio constantinopolitano), en 726
(comienzo de la herejía iconoclasta)o en 754 (muerte de Bonifacio) [...] . Como termino de la edad Media en filosofía,
alguno autores señalan la muerte del cardenal Nicolás de Cusa(1464)haciéndola
coincidir con el principio del Renacimiento”.[4]
La Edad Media es un resultado de múltiples
influencias, en que interviene cuatro grandes factores.
En primer lugar la cultura griega, y la
confrontación con tres grandes religiones. El cristianismo, el judaísmo, y el
islamismo.
De la herencia griega, perdura en esta época
el aspecto laical o profano de dicha cultura.
Su arte, su ciencia, su filosofía.
En cambio desaparece todo vestigio de politeísmo.
Será suplantado por las tres grandes
religiones monoteístas.
Las tres religiones tienen como fundamento un
libro revelado por Dios, el AT, el NT, y el Corán. Las tres religiones se influyen mutuamente, al principio todas
dan la espalda a la filosofía, pero terminan encontrándose con ella, surgiendo
así un fecundo diálogo. En las tres se
planteará el problema entre revelación
y filosofía. Así como en ninguna se
desarrollará una filosofía independiente de la fe.
Judaísmo: el primer encuentro de la filosofía griega
–platonismo, estoicismo- se realiza en Alejandría con Aristóbulo y Filón. (40
a.C.). Pero a su vez Filón influye sobra la filosofía griega, adaptando la fe
judía a los esquemas platónicos. Filón
coloca a Dios como Trascendente al Logos, al mundo de la ideas, y al mundo
sensible. Con esta sienta la base para
el gnostisismo, y el neoplatonismo.
Después de Filón, la especulación judía pierde contacto con la filosofía
y se reanudará hacia el s.IX hasta el XIII, que culminará con Maimónides.
El cristianismo: La
influencia del cristianismo sobre el judaísmo es casi nula, en cambio el
judaísmo influirá decididamente sobre el cristianismo. En el aspecto religioso en cuanto que el
judaísmo precede al cristianismo, en el aspecto filosófico, lo hará en los
primeros siglos por medio de Filón de Alejandría, y hacia el siglo XIII con Ibn
Gabirol y Maimónides. Con respecto a la
cultura grecorromana, se asumirán las artes liberales se ira incorporando la
filosofía, por medio de los apologistas, entre ellos san Justino, san Clemente
de Alejandría, y esto permanecerá hasta san
Agustín. Luego habrá una disgregación a causa de las invasiones
bárbaras. Que se superará a medida que
se vaya recuperando la cultura antigua.
San Clemente y Justino darán amplia cabida al
pensamiento neoplatónico y estoico. Lo
mismo hará Orígenes, y los Padre Capadocios.
El neoplatonismo influirá en san Agustín (Plotino), en «Dionisio Areopagita» (Proclo), y en
Boecio (Porfirio, Ammonio).
Luego el
platonismo y el aristotelismo influirán en las escuelas siríacas, y de este
modo lo harán también en los pensadores musulmanes.
A esto debemos
agregar la influencia mutua entre los mismos pensadores cristianos.
Orígenes
influirá en las escuelas de Antioquía, de Capadocia, Calcidio transmitirá su
platonismo a la escuela de Chartres (s.XII).
Dionisio lo hará en el pensamiento de Escotto Eriúgena y en Tomás Gallus
de Vercelli, y éste ultimo lo hará en San Buenaventura.
San Agustín
compartirá con Boecio el magisterio de la alta edad Media. La influencia agustina será fuerte en san
Anselmo, y en la escuela de San Víctor.
c) Islamismo:
Su libro de fundamento es el Corán con influencias del cristianismo y del
Judaísmo, todo esto asimilado por Mahoma en sus viajes.
A través de los
cristianos de Siria, entra el neoplatonismo.
Se intentara hacer con estos elementos una teología musulmana. A su vez el islamismo influye en el judaísmo
del s. XI, y en el cristianismo apartir del s.XII, siendo este uno de los
principales canales de recuperación de la cultura griega. Aquí se produce la entrada de Aristóteles al
occidente latino.
Los siglos XII y
XIII, son los momentos culminantes de estas influencias mutuas. Avicena influye sobre Ibn Gabirol, Jehuda
ha-Leví, Gundisalvo, Guillermo de Auvergne, Roberto Grosseteste, Alejandro de
Hales, san Alberto Magno, etc. Averroes
sobre Maimónides. Todos ellos confluyen en la síntesis filosófica y teológica
en Santo Tomás.
La función que desempeña la filosofía en el
pensamiento Patrístico y Escolástico es la de “hacer inteligible”, la Buena
Nueva cristiana.
Son llamados Padres de la Iglesia los
escritores cristianos de la antigüedad, que han contribuido a la elaboración
doctrinal del cristianismo.
El Evangelio se presentaba como una doctrina
de salvación y no como un saber, pero esta doctrina salvífica implicaba
afirmaciones teóricas: la existencia de un Dios Unico, la posibilidad de una
vida distinta después de la muerte, de un alma que vale más que todo el mundo,
etc. A esto presupuestos teoréticos
sigue una doctrina moral fundada sobre el amor a los hombres, considerados como
hermanos, e hijos de un Dios Padre común.
Esto supone un desapego, un desprendimiento a todo aquello que impida
este amor a Dios y al prójimo.
Es tarea de los Padres el entrar en diálogo
con la cultura predominante de ese entonces.
Al principio con cierta desconfianza, luego con mayor intensidad.
Así podemos decir que la Patrística se
compone de los Padres Apostólicos, los Apologistas, es la defensa del
cristianismo contra los adversarios paganos; los Padres de oriente y occidente
donde se desarrolla la formulación doctrinal de las creencias cristianas. Ellos prepararan el terreno para la
escolástica.
La época de los Padre abarca desde el siglo I
hasta el siglo VIII aproximadamente. En
Oriente el ultimo de los Padres es San Juan Damasceno (754), y en Occidente,
San Beda el Venerable (735).
No debemos confundir filosofía escolástica
con filosofía medieval. Puede ser que
un mismo autor tenga influencias escolásticas, e influencias místicas, sin que
ello signifique que una se reduce a la otra.
La escolástica de hecho, ha persistido mas
allá de le medievalidad, en el Renacimiento, en la época moderna, y al final de
la misma con el nombre de “neoescolástica”.
Sin embargo aunque no puedan identificarse, la escolástica ha sido el
elemento más característico de la medievalidad.
El término scholasticus significa el
que enseña en una escuela. Era el que
enseñaba las artes liberales en una de las escuelas monacales. Luego significo la persona que seguía
ciertas orientaciones filosóficas y adoptaba un determinado método. Sin embargo, es mas propio identificar la
escolástica a ciertos autores cristianos.
Durante mucho tiempo se ha presentado la
escolástica como “sierva de la teología”, pero hoy en día se tiende a rechazar
tal idea. Es común presentar la
escolástica como una continuación de la Patrística. Pero como escribe Gilson “no es continuación de la patrística desde el solo
punto de vista religioso. La misma
elaboración filosófica a la cual va a hallarse sometida la verdad religiosa, no
es, a su vez, más que la prolongación de un esfuerzo que se une con la
filosofía griega y llena los siglos precedentes”[8]
.
Según el Padre Laberthonniére, no es exacto
que la escolástica esté subordinada a la teología, si esto es cierto en san
Anselmo, no lo es en Abelardo, san Alberto, santo Tomás, para quienes la
filosofía se basta a sí misma y para quienes lo sabido no es lo creído.
Los temas tratados por la Escolásticos han
sido por lo general lo referente a Dios, el Ente, la Esencia, la Existencia, el
Ser, la Sustancia, los universales,
etc. En general se distinguen por sus
reflexiones metafísicas y lógicas.
La escolástica puede subdividirse en:
1)Una preescolástica (fines del siglo VII a
fines del siglo XI, teniendo como elementos el renacimiento carolingio, y la
filosofía de Escotto Eriúgena). Sus
características son el tradicionalismo, la sumisión a una autoridad, la producción intelectual basada en
recopilaciones. Los inicios del pensar
dialéctico por medio ordenación de las sentencias, el procedimiento mediante
interrogación y soluciones, y un cierto enciclopedismo basado en las Etimologías de
san Isidoro.
2)El período de la Escolástica temprana (fines
del siglo XII y comienzos del XIII).
Caracterizada por los posibles conflictos entre auctoritas y ratio, por
los debates entre dialécticos y antidialecticos, por los comentarios a las
Sentencias,
por las primeras Sumas, por el auge de la cuestión de los universales.
3)La alta Escolástica, con la maduración de los
temas anteriores, la absorción definitiva del pensamiento árabe, judío, y
aristotélico, el desarrollo de las grandes Sumas teológicas y filosóficas.
4)La Escolástica decadente (siglos XIV y XV), atenida
a problemas especiales, preocupada por cuestiones lógicas y semánticas y por
divisiones y subdivisiones de conceptos.
El acontecimiento que marca esta época, desde
el punto de vista histórico, es el hecho de la conversión del Emperador
Constantino a la fe cristiana. Esto se
ve reflejado en el “Edicto de Milán”(313).
Con dicho edicto imperial se reconoce al cristianismo la libertad para
ejercer su fe.
Se pasa de un estado de persecución, a un estado
de privilegio por parte del Estado.
Esto trae consecuencias importantes, no solo para la Iglesia, sino para
el desarrollo de la historia. De hecho,
a partir de este momento y a lo largo de toda la medievalidad, las fuerzas de
tensión serán Estado e Iglesia.
Para el Imperio romano no fue un asunto
intrascendente el cambio de la religión oficial y de la ideología dominante, y
para el cristianismo constituyó una auténtica revolución el abandonar una
situación de intolerancia, siempre insegura, por una situación de favor, y poco
después, de exclusividad.
Esta situación, se trataba mas que de una
conversión en sentido bíblico, un reconocimiento de que el cristianismo
representaba una fuerza de renovación y creatividad muy necesaria para el
Estado que iniciaba su decadencia, con el peligro de intentar manipular al
cristianismo tal como se acostumbraba a hacer con la religión pagana.
Tres hitos pueden resumir la situación del
cristianismo con el Imperio en este tiempo.
1)El primero, es el sínodo de Milán (355), cuando Constancio quiso imponer a
los Obispos de Occidente la condena de Atanasio, obispo de Alejandría, grana
enemigo de Arrio. A la negativa de
aceptar esta imposición, el Emperador contrapuso la aceptación sumisa de los
obispos de oriente. Ya desde ese
momento aparece este rasgo diferenciador: la Iglesia oriental a lo largo de los
siglos, aceptará y soportará la tutela opresora del Estado, es decir, el
cesaropapismo, mientras que la occidental, defenderá y mantendrá con mas
decisión su autonomía.
2)El segundo, consiste en la resistencia y
denuncia de Ambrosio de Milán ante el decreto imperial del 386 promulgado en
nombre de Valentiniano II por la emperatriz Justina a favor de los arrianos, y
la exigencia de penitencia pública impuesta por el mismo obispo en el 390 al
emperador Teodosio, por la matanza de Tesalónica. Representó un acto espectacular de autoridad moral y ética que
impresionó a los contemporáneos e impresionará a la posteridad.
3)El tercer hito se sitúa después de la toma
de Roma por Alarico y sus godos el 410. La aristocracia romana pagana, acusa a
los cristianos de haber privado a Roma de sus dioses nacionales. Los cristianos reaccionarán afirmándose en
la idea de que la patria verdadera es la ciudad celeste. San Agustín elaborará la nueva perspectiva
en su conocida obra La ciudad de Dios, donde plantea el
sentido del mal en el transcurso de la historia.
Con Teodosio, la fe cristiana se transforma
en la religión oficial del Estado. El
decreto “De fide catholica” de febrero del 380 convertía la fe cristiana en ley
imperial. El texto comienza: “Queremos ver a todos los pueblos que
están bajo el humilde gobierno de
nuestra clemencia, vivir en la fe que
el santo apóstol Pedro ha transmitido a los romanos, que es anunciada hasta
nuestros días, como él la anunciaba...” El Imperio se hizo cristiano por decreto. El cristianismo influye en la legislación,
se introduce una mayor carga de humanidad en las relaciones sociales. El cristianismo irá penetrando de forma capilar
en lo mas profundo de la sociedad occidental.
La historia del cristianismo europeo no se
entiende sin Roma ni Grecia, pero tampoco sin la contribución decisiva de los
pueblos bárbaros. El Imperio romano fue
la cuna y el vehículo de la transmisión del primer cristianismo, pero los
pueblos eslavos contribuyeron de modo decisivo a la conformación de una
sociedad mas cristiana.
Desde mediados del s. II, marcomanos,
alamanes, godos y francos, presionan en
las fronteras del Imperio. Los romanos
abandonaron la provincia de Dacia (270), y los godos, iniciaron la penetración
por la línea del Danubio. En el s. V
los germanos orientales se convirtieron en los principales protagonistas de las
migraciones que comenzaron en el año 375 con los hunos y terminaron en el año
568 con el asentamiento de los longobardos.
Las invasiones tuvieron como consecuencia la
disolución del Imperio romano de occidente y su sustitución por un mosaico de
reinos germánicos cuyo origen fue favorecido por la previa descentralización
del Imperio iniciado con las reformas de Diocleciano. Consistía que una pareja de gobernantes un Augustus y un Caesar,
reinaban en la parte occidental y otra en la parte oriental del imperio, este
emperador prefiguró la división que tuvo lugar definitivamente con Teodosio
II. Esto preparo el terreno para la
desmembración administrativa del imperio.
Los bárbaros se escalonaban en tres grandes
zonas en torno a las fronteras del Imperio.
La primera la constituían los germanos, que ocupaban el espacio
comprendido entre el Danubio, el Rin, el Vístula y el mar del Norte. A su vez se dividían en más de veinte ramas,
entre las cuales las principales se hallan los teutones (francos, alemanes,
anglos, sajones, borgoñeses), los godos, oriundos de Suecia (ostrogodos,
visigodos), hérulos, lombardos, suevos, alanos, vándalos. Mas allá se hallaban los eslavos,
también de raza aria o indogermana, pueblos nómades que ocupaban ele espacio
comprendido entre el Vístula y el Don, y de los que se hallaban grupos en
Polonia, Hungría, Moravia, y Rusia. La
zona mas extrema correspondía a los mongoles, (hunos, ávaros, turcos), pueblos
nómades que procedían del Asia central, y llegaban hasta los montes Altai.
Las invasiones se produjeron en oleadas,
obedeciendo a un mecanismo de presión de unos pueblos sobre otros. los hunos que huían de Oriente empujados por
los chinos, presionaron sobre los ostrogodos.
Estos pidieron auxilio a Roma.
Pero a su ves derrotaron a los romanos y llegaron hasta las puertas de Constantinopla,
deshaciéndose en pequeños grupos. A
fines del siglo IV (378), los visigodos pasaron al Danubio al mando de Alarico,
que entró en Italia en el 400.
Los francos, alemanes y burgundios pasaron el Rin e invadieron las
Galias. España fue invadida por los
vándalos, suevos, y alanos. Los
vándalos pasaron al norte de Africa, llegaron a Hipona, pasando luego a
Córcega, Cerdeña, y Roma. Hacia el 430
se pone en movimiento Atila, devastando el centro de Europa, llegando hasta
Macedonia y Grecia.
El emperador Justino, decide recuperar Italia en el 535. Pero en el 568 los lombardos vencen a los
bizantinos, apoderándose del mayor parte.
Esto culminara con al división del Imperio de Occidente y Oriente. Lo que llamamos mundo medieval, en Oriente
será más tradicional y tendrá rasgos bizantinos y en occidente se formara un
nuevo sistema de los Estados romano-bárbaros.
La fundación de Constantinopla tendrá consecuencias fundamentales en la
historia. Constantinopla representaba
le triunfo de la síntesis de dominación romana, cristianismo griego, y cultura
helenística. Durante mil años
Constantinopla será el centro de gravedad de la vida y cultura del Imperio
bizantino y de una forma de vivir el cristianismo, identificada con la iglesia
ortodoxa. El ascenso político y cultura
de Constantinopla coincidirá con la paulatina decadencia política y social de
Roma. Por este motivo se fraguó el
nuevo papel de Roma, ya que la obligada despolitización de la ciudad constituyó
la condición necesaria para el papado, como centro de la cristiandad
occidental, pudiese alcanzar un día la independencia.
Parte de estos pueblos bárbaros, como los
francos, eran paganos, y otros como los visigodos, burgundios, ostrogodos y
longobardos eran arrianos. Los misioneros
cristianos, teniendo en cuanta la estructura social de los germanos,
pretendieron obtener conversiones colectivas, ganándose a los jefes y
príncipes. Al mismo tiempo que el
catolicismo triunfaba en Occidente y que el papado hacia sentir su influencia y
señalaba directrices a los pueblos, la constitución autónoma de los pueblos
bárbaros provocó la fragmentación de la cristiandad en Iglesias de tendencias
nacionales, muy sometidas a las injerencias de los soberanos y muy
condicionadas pos sus hábitos culturales.
Las permanentes invasiones y emigraciones de los llamados pueblos
bárbaros destruyeron el imperio, y en gran parte, la civilización romana. Desapareció el orden establecido, la
organización administrativa, el ambiente cultural y la actividad
intelectual. Los continuos saqueos y
muertes, las poblaciones reducidas a la esclavitud, la destrucción de edificios
y ciudades, acabaron con un sistema de vida.
Roma a lo largo del siglo V fue amenazada tres veces: saqueada por los
visigodos de Alarico en el 410; en el 451 san León Magno consiguió que los
hunos dirigidos por Atila no la saquearan; en el 455 los vándalos penetraron en
una ciudad que mantenía poco de los antiguos esplendores. La vida ciudadana desapareció con las
ciudades y se convirtió en rural y primitiva.
Surgía Occidente, aparecía el medioevo.
La iglesia salvó la civilización y cuidó, una vez mas, de los más
pobres y marginados. Los obispos se convierten en piezas importantes
en una sociedad en la que la Iglesia irá adquiriendo un lugar relevante.
Después de la Invasión de los Bárbaros, el
Occidente latino-germánico inicia un lento proceso de recuperación y de
organización social, política y cultural.
Más que destruir, los bárbaros paralizaron la cultura. Se cerraron las escuelas. Los escritos antiguos se perdieron o
quedaron sepultados en el olvido.
Perduran bastantes instituciones jurídicas y administrativas romanas,
como los impuestos y el sistema monetario.
Aun después de las invasiones, el Imperio conservó un prestigio ideal,
que resurgirá al ser estructurado tres siglos mas tarde por Carlomagno. La Iglesia católica pudo superar la dura
prueba, quedando convertida en la única fuerza espiritual en medio de
aquel caos de nacionalismos
incipientes. Comenzó la ardua labor de
cristianizar los pueblos que se iban formando. El movimiento cultural queda
circunscripto al seno de la iglesia. En
sus abadías se conservan los escaso restos de cultura, y el saber queda
reducido exclusivamente a los eclesiásticos.
La mayoría de los pueblos bárbaros conoció el
cristianismo en su versión arriana.
Bien sea desde al arrianismo o desde el paganismo, fueron convirtiéndose
al catolicismo.
Los visigodos asentados en España y en el sur
de Francia, se convierten al catolicismo cuando Recaredo acepta el credo de
Calcedonia a instancia de san Leandro, obispo de Sevilla..
Los suevos se convierten por obra de san
Martín de Braga, fundador de monasterios y autor de obras de catequesis
destinadas a los campesinos paganos.
El bautismo de Clodoveo (496), rey de los
francos, constituye una fecha clave para el reino de Francia: favoreció la
unión de los galoromanos y la creación de un reino unido.
Los longobardos aceptarán el catolicismo
gracias a la esposa del rey Agilulfo, el pueblo adopta la nueva religión a
partir del 600.
A partir de la conversión de Constantino, los
obispos romanos comienzan a ejercer un papel importante, tanto en la ciudad
como en la región romana. El emperador
ofrece al Papa como residencia el palacio de una familia patricia. De hecho allí se establece su sede, y aun
hoy, la Catedral de Roma, San Juan de Letrán se encuentra allí.
Tras la caída de Italia en manos de los
pueblos bárbaros y la desaparición del Imperio romano de Occidente, Roma siguió
dependiendo del emperador de Constantinopla, pero a menudo, su autoridad era
mas teórica que real. Se seguí llamando
emperador romano, pero sus ejércitos ya no vigilaban o protegían la ciudad. En esos momentos la única autoridad era la
del papa, el único que podía defender la ciudad, organizar las milicias y
proporcionar alimentos. De esta forma
el papa se convirtió en la única persona con autoridad. A mediado del siglo VII los pontífices detentaban,
de hecho, la soberanía sobre buena parte de la Italia central. Durante los siglos siguientes, esta
autoridad se ve atacada por los longobardos.
Los bizantino no podían ayudar al papado,
pues todo su esfuerzo estaba en defenderse de los árabes. Esteban II (752-757) pidió ayuda a los
francos, y en el 754 atravesó los Alpes, acudió a la residencia de Pipino el
Breve y ambos acordaron una alianza.
Así los francos destruyeron el reino de los longobardos, que constituía
una constante amenaza. Así nace los
Estado Pontificios como complejo político.
Carlomagno renovó la donación de Pipino aumentándola con ciudades y
territorios nuevos. En el 800, León III
corona a Carlomagno como emperador de Roma.
Esto significo la ruptura con Constantinopla, ruptura no solo política,
sino también religiosa.
Esto significo una lucha constante con las
monarquías carolingias, que cada una por su lado querían imponerse y manejar a
gusto las Iglesia y diócesis de
Roma. Esto empujo a los Papas,
preocupados por la unidad de la iglesia a reforzar la autoridad de la sede
romana sobre las iglesias locales con el fin de que no quedasen demasiado
aprisionadas y determinadas por las condiciones políticas nacionales.
Nicolás I (858-867), probablemente el papa
más importante de la época, afirmó con fuerza que “Cristo ha concedido y
confiado a Pedro el derecho del reino celeste y el reino terreno”. y Juan VIII
reivindicó en el 879 el derecho del papa a confirmar la elección imperial “porque quien está a ña cabeza del Imperio
debe ser llamado y elegido por Nos”.
Nicolás I se esforzó por conseguir que en el interior de la Iglesia se
respetase la independencia y supremacía espiritual de la Sede Apostólica, y que
los reyes aceptasen su eminente papel político. Por primera ves encontramos expresada la idea de una potestad
directiva de la iglesia y del papa sobre los soberanos en materia de carácter
religioso-moral.
Al mismo tiempo que los papas manifiestan una
clara consciencia de su papel en la Iglesia y en la sociedad, aumentará la
tentación de los señores feudales de entrometerse en los asuntos de la
Iglesia. Cuanto mas poder temporal
ejerza el papado más se multiplicará el deseo y la ambición de ocupar tal
puesto. Los siglos siguientes serán
testigos de la profunda decadencia a la que llegó esta institución tanto por
motivos externos como internos.
Partimos del concepto de “universidad”, que
no designa el conjunto de Facultades establecidas en una misma ciudad, sino mas
bien, el conjunto de personas, maestros y discípulos que participan en la
enseñanza que se da en esa ciudad.
Es un centro de estudios en el que pueden ser
admitidos estudiantes de procedencias distintas.
La primera universitas que se convirtió
en un cuerpo organizado regularmente y en una entidad colectiva análoga a
nuestras universidades es la de Bolonia.
Era un centro de estudio jurídicos.
Desde le punto de vista filosófico y teológico la primera en constituirse
fue la Universidad de París, llegando a su esplendor en el s.XIII
El sentido y organización de la universidad,
con cursos regulares, maestros y discípulos, programas fijos y grados
académicos con validez universal, es un producto típico de la Edad Media
occidental. Sus antecedentes debemos buscarlos
en las escuelas monacales y episcopales durante los siglos IX,X,XI y sobre todo
en el S. XII. la universidad nace con
un sentido de agrupación profesional, en que maestros y estudiantes se
organizan en forma de gremio, de corporación o de sindicato. Entre el 1200 y el 1400 se fundan en Europa
52 universidades, de las cuales 29 son de fundación pontificia.
El origen de la universidad se encuentra
ligado al desarrollo de la ciudad y de la cultura filosófica, especialmente con
la entrada de Aristóteles en occidente.
Precisamente la culminación del ingreso de los textos aristotélicos en
torno al año 1265, coincide con el momento de mayor apogeo y riqueza
intelectual de la universidad medieval.
En la época del renacimiento Carolingio, el
movimiento intelectual gira en torno a la corte. Durante este periodo mejora la educación, pero se halla limitada
a la educación de los príncipes y nobles en las escuelas palatinas, y de los
clérigos en los monasterios y escuela episcopales. Aun la participación del
pueblo en la educación es muy escasa.
La mayoría era analfabeta. Los
pocos letrados eran clérigos. El
trabajo intelectual en los monasterios, era una especie de subproducto, gran
parte del día se dedicaba al trabajo y a la oración. La educación hasta el
s.XII estaba en manos de la Iglesia. En
general el nivel era bastante mediocre y muchas veces inestable.
Hacia el siglo XII comienzan los trabajos de
traducción no solo de los Padres, o textos del oficio divino, como hasta ese
entonces. Ahora se traduce también
textos latinos, y griegos, los clásicos.
Estas traducciones estaban en árabe.
Estos centros de traducción no coinciden geográficamente con las
escuelas monacales, sino donde convive la cultura judía, árabe y
cristiana. Esto se da especialmente en
Italia y en España, especialmente Toledo.
Se unen el desarrollo de las ciudades, se dan
cambios sociales, económicos, demográficos.
Campesinos que al mejorar las técnicas agrícolas, se separan de los
señores feudales, y se dirigen a las ciudades.
Estas ciudades eran viejas urbes romanas que resurgían, y grupos
poblaciones en torno a los monasterios y lugares de peregrinación. el fenómenos de las Cruzados estimulo el
intercambio comercial y el desarrollo.
La ciudad significaba: división del trabajo,
desarrollo de las actividades comerciales, artesanales, culturales, y sobre
todo, libertad. Surgen artesanos, y en
los trabajadores la necesidad de proteger sus actividades.
Surgen los gremios o universidades,
asociaciones de fuerte carácter corporativo, cuyo objetivo era la protección de
sus agremiados. Tenían reglamentos
internos que imponían obligaciones y derechos y normas establecidos a través de
discusiones libres, adoptadas por consenso.
Los gremios eran comunidades de iguales, y su ascenso en ellos pasaban por
demostrar su capacidad intelectual por medio de exámenes públicos.
su ordenamiento jurídico se define en torno a
los siglos XII y XIII. Se caracterizan
específicamente por su autonomía interna y el reconocimiento como persona moral
de estas instituciones por parte del poder publico.
Paralelamente, cierran las escuelas
abaciales, y abren sus puertas las escuelas catedralicias. En estas escuelas, determinados maestros
–por ejemplo Guillermo de Champeaux y Pedro Abelardo, entre otros- comenzaron a
ejercer un atractivo especial por sus conocimientos y métodos pedagógicos. Ello provocó una gran afluencia de
alumnos. En París, alrededor de Notre
Dame, junto a la abadía de San Víctor y Santa Genoveva, grupos numerosos de
alumnos transformaron un barrio entero en un barrio escolar. Desde el punto de vista intelectual, tienen
en común que adquieren un sistema común de enseñanza, una sistematización del
saber, y desde el punto de vista social, la diversidad del reclutamiento. Los alumnos provenían de diversas clases
sociales y de diversos lugares geográficos.
Mientras que el protagonismo intelectual
durante el período abacial-feudal había sido el monje, ese protagonismo es
asumido a partir del s.XII por el magister artium.
Cuando el monje enseñaba, lo hacía como
religiosos, con el fin de transmitir la Palabra de Dios. Su actividad principal es la mediador de esa
palabra revelada. por lo tanto su
actividad intelectual era secundaria. A
partir de ahora se trata de un oficio nuevo ejercido por un trabajador que es
al mismo tiempo profesor y estudioso, y que considera su actividad de enseñanza
como un fin en sí misma, no como una actividad secundaria. Es la primera vez en la historia del
educación y de la cultura donde se registra la figura del profesor full time.
De este modo la universidad se cons