1) ¿Qué planteo internacional aplicó el último período presidencial de
la república oligárquica?
El último presidente de la “república oligárquica”, Victorino de la
Plaza, adoptó una postura internacional personalista, pacifista y estática, que
lo llevó a mantener la neutralidad durante el conflicto bélico (1914-1916). Sus
decretos de agosto de 1914 y agosto de 1916 confirman esta posición. La
estaticidad y pasividad de esta actitud se evidencian con el hecho de que la
Cancillería no efectuara reclamaciones a Alemania por el agravio al consulado
argentino en Bélgica, durante la ocupación alemana (1914), ni a Gran Bretaña
por el apresamiento de un buque argentino (1915).
2) ¿A qué se denominó neutralidad activa y pasiva?
Dentro del contexto anterior, resulta claro el motivo por el cual
Yrigoyen calificó la política de Victorino de la Plaza como “neutralidad
pasiva”, acusando al gobierno de dejarse gobernar por presiones externas y de
apoyar veladamente a los aliados. Yrigoyen, por su parte, defendió una “neutralidad
activa”, que cargó de una lucha dinámica por la paz, la neutralidad y la
soberanía argentina; esta actitud idealista estaba influida por los principios
filosóficos de Krause.
3) ¿En qué consistieron los catorce puntos de Wilson?
El 8 de enero de 1918 el presidente americano Wilson pronunció un
discurso en el que proponía catorce puntos que podrían servir de base para un
tratado de paz. Entre estos puntos, que fueron los fundamentos de las
negociaciones de Versalles, se incluían estipulaciones sobre las fronteras
alemanas, Alsalcia y Lorena, Rusia, Bélgica, las colonias alemanas, los
prisioneros de guerra, etc. El punto XIV precisaba que “debería formarse una
asociación de naciones bajo convenios específicos con el propósito de
proporcionar garantías igualitarias de independencia política y de integridad
territorial tanto a los estados grandes como a los pequeños”. Este punto sería
posteriormente el fundamento para la creación de la Sociedad de las Naciones.
4) ¿Por qué se formó la Sociedad de las Naciones?
En el Tratado de Versalles quedó estipulado que el organismo encargado
de garantizar su cumplimiento sería la Sociedad de las Naciones prevista en el
punto XIV de Wilson. Wilson, idealista como Yrigoyen, no había previsto que
Francia y Gran Bretaña intentarían convertir a la futura Sociedad en un
instrumento para asegurar su supremacía sobre Alemania y aplicar rigurosamente
el Tratado; sin embargo, no otro era el objetivo de estas naciones al aceptar
la formación de la Sociedad.
5) ¿Por qué los Estados Unidos intentaron formar la Liga de las
Naciones?
En 1920 las elecciones norteamericanas dieron como vencedor al partido
republicano, opuesto al internacionalismo del demócrata Wilson y decidido a
mantener a los Estados Unidos ocupados en sus propios problemas, sin
involucrarse mayormente en la política mundial. Una vez en el poder, los
republicanos declararon su rechazo al Pacto, sobre la base de que la injerencia
en los asuntos extranjeros era contraria a la política nacional y que era
injusta la mayor cantidad de votos del Imperio Británico. Propiciaron, por el
contrario, la creación de otra “Liga de las Naciones”, la cual se aproximaba al
ideal de Wilson (tendría un tribunal internacional, sería la máxima institución
de discusión de los problemas internacionales, etc.) pero con una importante
diferencia: el protagonismo político estaría a cargo de los Estados Unidos.
Esta propuesta no llegó a concretarse, pero avivó la discusión sobre el tema.
6) ¿Por qué Argentina mantuvo firmemente y defendió la neutralidad ante
la Sociedad de las Naciones? Planteos políticos internacionales.
Tras realizarse al fin la formación de la Sociedad en abril de 1919, la
Argentina (que había ya participado en el Congreso de París como país neutral)
se adhirió definitivamente a ella el 18 de julio de 1919. La primera reunión a
la que asistieron delegados argentinos fue la de noviembre de 1920, llevada al
cabo en Ginebra. El principal de los representantes argentinos era el canciller
Honorio Pueyrredón, quien traía instrucciones de Yrigoyen con respecto a la
posición que debía defender. A pesar de la oposición de otros representantes
(Alvear y Pérez), el canciller cumplió su cometido pronunciando su discurso el
17 de noviembre. Este discurso sostenía que:
a) La victoria no daba
derechos, y el arbitraje era obligatorio para resolver conflictos en lugar sin hacer uso de la
fuerza.
b) Todos los Estados
soberanos debían ser admitidos en la Sociedad, siendo necesario el sacrificio
de lo individual en bien de lo colectivo.
c) Los miembros del Consejo
debían ser elegidos democráticamente por la Asamblea, de acuerdo con el
principio de igualdad de Estados.
d) En todos los puntos
anteriores estaba claro un principio de Yrigoyen: no existirían distinciones
entre países “beligerantes” y “neutrales”. Tampoco debía hablarse en el Pacto
de potencias “aliadas y asociadas”.
En resumen, el discurso de Pueyrredón sintetizaba los principios del
líder radical en cuanto a que debían olvidarse las distinciones entre los
países, tanto las causadas por la guerra como las de “potencias” y “países
menores”, estableciendo claramente que todas las naciones debían figurar en pie
de igualdad.
7) ¿Qué causas motivaron el retiro de Argentina de la Sociedad de las
Naciones? Consecuencias y posición de los gobiernos europeos ante esta actitud.
El discurso de Pueyrredón tuvo una buena acogida por parte de la
prensa, pero fue recibido con desconfianza por los representantes de las
naciones que redactaron el Pacto original, ya que no deseaban modificaciones
que redujeran su supremacía; y tal sería el efecto de, por ejemplo, la admisión
e igualdad de todos los Estados. Las enmiendas propuestas por la Argentina eran
consideradas por ésta una condición sine qua non para su permanencia como
miembro de la Sociedad. Sin embargo, los representantes de las grandes
potencias (Balfour por G. Bretaña y Viviani por Francia, en particular) las
rechazaron de plano, escudándose en que no era adecuado modificar el Tratado de
Versalles, que era, en apariencia, la garantía de la paz. Casi todos los demás
delegados adhirieron a esta opinión, con la excepción del portugués Costas. En
vista de la decisión de la mayoría, Pueyrredón anunció, el 2 de diciembre, el
retiro de la Argentina de la Sociedad de las Naciones. El 4 del mismo mes se
presentó la nota oficial del retiro.
Los representantes de las potencias europeas, en particular el belga
Hymans, hicieron todo lo posible para llegar a una solución contemporizadora,
pero Pueyrredón se mantuvo inflexible en su posición, que le había sido
encomendada por Yrigoyen. En la sesión del día 6 de diciembre el ingés Cecil
pronunció un discurso moderado, que representaba un último intento por rechazar
las modificaciones evitando un cisma que, temían algunos, podía ser fatal para
la subsistencia de la Sociedad. Sin embargo, estos temores no se verificaron,
ya que ningún país defendió o imitó la actitud intransigente de la Argentina,
que así se retiró definitivamente de la Liga.