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Los presidentes de Estados Unidos
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GEORGE
WASHINGTON
Washington, George (1732-1799), comandante en jefe del Ejército
Continental durante la guerra de la Independencia estadounidense y más tarde
primer presidente de Estados Unidos.
Washington nació el 22
de febrero de 1732 en el condado de Westmoreland, Virginia. Si bien no destacó
por una sólida formación intelectual, pronto adquirió gran destreza como jinete
y como participante en las actividades deportivas de la sociedad de plantadores
de Virginia a la que pertenecía su familia. En 1749 fue nombrado inspector
oficial del condado de Culpeper y durante los dos años siguientes realizó
muchas inspecciones y estudios de terrenos de la frontera de Virginia. En 1753
fue elegido ayudante del distrito sur de Virginia con el grado de comandante.
Primeras
experiencias militares
Washington participó en
los acontecimientos previos al inicio de la Guerra Francesa e India. El
vicegobernador de Virginia le eligió para comunicar a las fuerzas francesas el
ultimátum para que éstas cesaran sus incursiones en el valle del río Ohio.
Después de cumplir con éxito su misión, Washington (por entonces teniente
coronel de la milicia), recibió órdenes de comandar una expedición para
proteger a los trabajadores que estaban levantando un fuerte en los horcajos
del río Ohio. Habiéndose enterado de que los franceses habían expulsado a los
obreros y renombrado el lugar como Fort Duquesne, atrincheró a sus hombres en
un campamento llamado Fort Necessity y esperó refuerzos. Un asalto francés le
obligó a aceptar las condiciones de rendición y tuvo que marcharse con lo que
quedaba de su compañía.
Washington renunció a
su cargo en 1754, pero en mayo de 1755 se alistó voluntario para servir como
ayuda de campo del general británico Edward Braddock. En agosto de 1755 fue
elegido (con el grado de coronel) para comandar el regimiento de Virginia,
cuyas fronteras defendió y mantuvo a salvo cuando se declaró la guerra entre
Francia y Gran Bretaña.
La guerra de la
Independencia estadounidense
Tras la muerte de su
hermanastro mayor Lawrence, Washington heredó la plantación familiar de Mount
Vernon. El espectacular aumento del precio del tabaco en las décadas de 1730 y
1740, junto con su matrimonio en 1759 con Martha Custis, una joven viuda
propietaria de un gran terreno, le convirtieron en uno de los hombres más ricos
de Virginia. Elegido miembro de la cámara baja de Virginia en 1758, donde
prestó servicios durante 17 años, también ejerció como juez de paz del condado
de Fairfax.
Al igual que otros
plantadores de Virginia, Washington se alarmó por las medidas tomadas por la
Corona y el Parlamento británicos para gravar con impuestos a las colonias en
la década de 1760 y principios de la de 1770. En julio de 1774 presidió una
reunión en Alexandria que adoptó las 'Resoluciones Fairfax', por las que se
establecía un severo bloqueo a las importaciones británicas. Su firmeza en este
sentido motivó su elección como delegado por Virginia en el primer y segundo Congresos
Continentales.
Las primeras
campañas de la guerra
Cuando estalló el
conflicto entre Massachusetts y Gran Bretaña en 1775, el Congreso nombró a
Washington comandante en jefe del recién creado Ejército Continental, esperando
con ello atraer a Virginia a la lucha iniciada por Nueva Inglaterra contra Gran
Bretaña. Tras expulsar a los británicos de Boston, avanzó hacia Nueva York,
donde fue derrotado en agosto de 1776 por el general William Howe.
Aunque desmoralizado
por la facilidad con que Howe había tomado Nueva York y el norte de Nueva
Jersey, Washington cruzó el río Delaware en la noche del 25 de diciembre de
1776 y tomó Trenton. El 3 de enero de 1777 derrotó a las tropas británicas en
la batalla de Princeton.
Washington trató
infructuosamente de bloquear el avance de Howe hacia Filadelfia en la batalla
de Brandywine Creek en septiembre. Tras la ocupación británica de la ciudad,
libró un nuevo combate en Germantown, pero la superioridad británica le obligó
a retirarse. Junto a sus hombres pasó el invierno siguiente en Valley Forge, al
oeste de Filadelfia.
En junio de 1778,
después que Francia entrara en la guerra, aliada a las colonias, el nuevo
comandante británico, sir Henry Clinton, evacuó Filadelfia y marchó por tierra
hacia Nueva York. Washington le atacó en Monmouth (Nueva Jersey), pero su
ataque volvió a ser repelido.
Victoria
Washington pasó los dos
años siguientes con su ejército acampado en un largo semicírculo alrededor de
Nueva York. La llegada en 1780 de tropas francesas al mando del conde de
Rochambeau aumentó sus defensas, pero el débil gobierno de Estados Unidos
estaba a punto de desmoronarse, por lo que era preciso conseguir una victoria
rápida.
Washington y Rochambeau
desplazaron 7.000 hombres, desde el estado de Nueva York hasta Virginia en
menos de cinco semanas. Posteriormente mandó aviso al marqués de La Fayette,
que comandaba las tropas estadounidenses en Virginia, para que evitara que el
comandante británico lord Cornwallis abandonara su base de operaciones en
Yorktown. A finales de septiembre, el ejército conjunto franco-norteamericano
se unió a La Fayette, y 36 barcos franceses se desplegaron sobre la costa para
impedir que Yorktown recibiera ayuda por mar. Washington obligó a Cornwallis a
rendirse en octubre tras un breve asedio. Aunque la paz y el reconocimiento
británico de la independencia estadounidense aún tardarían dos años en llegar,
Yorktown fue la batalla decisiva de la guerra.
Washington como
estratega militar
La contribución de
Washington a la victoria de las colonias frente a Gran Bretaña fue decisiva,
tanto desde el punto de vista estratégico y militar, superando en el campo de
batalla a un ejército profesional, como desde un aspecto político, al convertir
al Ejército Continental en elemento de cohesión para la nueva nación, ante la
fragilidad de un reciente gobierno.
Liderazgo político
En una de sus últimas
acciones como jefe militar, Washington emitió una circular a los estados
suplicándoles que formaran un gobierno nacional fuerte. En 1783 regresó a Mount
Vernon para dedicarse de lleno a su plantación. El motín de Shay, una revuelta
armada que tuvo lugar en Massachusetts (1786-1787) provocada por la crisis
económica, convenció a muchos estadounidenses de la necesidad de contar con un
gobierno más fuerte. Washington y otros nacionalistas de Virginia fueron los
encargados de organizar la Convención Constitucional de 1787, con ese fin.
Elegido como delegado por la Asamblea General de Virginia, fue nombrado
presidente de la Convención. La asistencia de Washington a la Convención
Constitucional y su apoyo a la ratificación de la Constitución tuvieron una
importancia crítica para las convenciones estatales de 1787 y 1788 y
convirtieron a Washington en el principal candidato para la presidencia de
Estados Unidos.
Su primer
gobierno
Elegido
presidente en 1788 y nuevamente en 1792, Washington presidió la formación y
operaciones iniciales del nuevo gobierno. Su estricta dignidad y sentido de la
decencia frenaron el partidismo que caracterizaría las administraciones de sus
tres sucesores: John Adams, Thomas Jefferson y James Madison. Asimismo, tomó
varias decisiones que tuvieron vital importancia a largo plazo. Instituyó el
gabinete, a pesar de que la Constitución no contemplaba la formación de dicho
cuerpo y actuó de forma independiente del Congreso, evitando así el desarrollo
de facciones. Con el nombramiento de Alexander Hamilton como secretario del
Tesoro (ministro de Hacienda) y Thomas Jefferson como secretario de Estado
(ministro de Asuntos Exteriores), puso a las dos figuras más capacitadas y
relevantes de la generación revolucionaria en los puestos de mayor responsabilidad.
Washington apoyó las innovaciones en política fiscal propuestas por Hamilton:
deuda nacional consolidada, creación del Banco de Estados Unidos, asunción de
las deudas de los estados e impuestos sobre el consumo, con lo cual el gobierno
federal afirmaba su poder para recaudar impuestos y derechos de importación lo
bastante altos como para pagar los intereses de la creciente deuda nacional.
Igualmente, permitió a Jefferson llevar a cabo una política favorecedora del
comercio y la cooperación con todos los estados europeos. Washington no fue
capaz de prever que al final las políticas de Hamilton y Jefferson eran
incompatibles. El plan de Hamilton de ampliar la deuda nacional para ofrecer
buenos beneficios a los inversores dependía del comercio intensivo con Gran
Bretaña que generaría ingresos por importación que servirían para pagar la
deuda. Este planteamiento suponía interferir en política exterior, hasta el
punto de que Hamilton informó en secreto a los británicos.
Su segundo
gobierno
El estallido de la
guerra entre la Francia revolucionaria y la coalición integrada por Gran
Bretaña, Prusia y Austria en 1793 puso en peligro la política exterior
estadounidense y cortó el plan de Hamilton. Cuando el enviado francés Edmond
Gênet llegó a Charleston en abril de 1793 y empezó a reclutar corsarios y a
prometer ayudas a los especuladores de tierras que solicitaban la ayuda
francesa para expulsar a España de la costa del golfo de México, Washington
insistió, soslayando las reservas de Jefferson, en que Estados Unidos declarara
su neutralidad en la guerra entre Francia y Gran Bretaña. Las inclinaciones
antifrancesas de Washington, unidas a la actitud agresiva del nuevo régimen
francés hacia Estados Unidos, sirvieron para que triunfara la política de
Hamilton, formalizada en el Tratado de Jay de 1795, que solventó las
diferencias más importantes existentes entre Estados Unidos y Gran Bretaña.
El tratado, del que
muchos estadounidenses pensaban que hacía demasiadas concesiones a los
británicos, levantó ásperas controversias. El Senado lo ratificó, pero los
oponentes de la Cámara de Representantes intentaron bloquear las apropiaciones
para crear una maquinaria reguladora. Washington puso en duda la corrección de
la Cámara por manipular el tratado y logró finalmente su ejecución. En su
discurso de despedida que marcó el fin de su presidencia, pidió a Estados
Unidos que evitara las alianzas poco claras y el rencor partidista.
Tras abandonar el cargo
en 1797 se retiró a Mount Vernon, donde murió el 14 de diciembre de 1799.