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La revolución inglesa

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Agregado: 02 de AGOSTO de 2011 (Por María Fernanda Díaz) | Palabras: 0 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario
Categoría: Apuntes y Monografías > Historia >
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    Autor: María Fernanda Díaz (mfdiaz@velocom.com.ar)


    Las revoluciones liberales.

    La revolución inglesa

    La revolución inglesa se desarrollo durante un periodo de cien años. Esta revolución fue resultado de un proceso de transformaciones que concluyo con la consolidación de un modelo político característico: la monarquía parlamentaria. La revolución inglesa se produjo en un marco del siglo XVII, momento en el cual el modelo político exitoso era la monarquía absolutista implementado en Francia por Luis XIV. Se trataba de un régimen político que concentraba el poder en la persona del rey Luis XIV. La justificación de este poder absoluto afirmaba que el monarca le correspondía ejercer esa autoridad por dcho, por herencia, ya que su estirpe había sido designada directamente por Dios, de quien recibía su poder.
    La revolución inglesa significó una negación del absolutismo, ya que marco al mismo tiempo el fracaso del proyecto político de la casa Estuardo de imposición de un gobierno absoluto, y la victoria de quienes exigían la existencia de instituciones y mecanismos de control para el ejercicio del poder publico.
    Debe consignarse que durante los siglos XIV y XV, Inglaterra asistió a una serie de transformaciones económicas, que implicaron un crecimiento notable de la producción y de las exportaciones, modificando significativamente la estructura social tradicional. Un grupo social que adquirió gran importancia en este proceso fue la gentry, es decir la burguesía rural, integrada por pequeños empresarios burgueses exportadores de granos al continente europeo, que consiguieron enriquecerse rápidamente. Para el siglo xvi, la gentry había adquirido atribuciones políticas, en el marco de un sistema político compuesto por dos cámaras legislativas, Los Lores y Los Comunes, que acompañaban al monarca en su gestión ejecutiva. La Cámara de los Lores estaba compuesta exclusivamente por miembros de la aristocracia inglesa, y sus funciones principales consistían en asesorar al rey en su política interna y externa y actuar como máximo tribunal de justicia. Por su parte la Cámara de los Comunes, compuesta por nobles y plebeyos, contaba con las facultades de aprobar o denegar la sanción de nuevos impuestos y de proponer la sanción de nuevas leyes. A l Camara de los Comunes se accedía por elección, mediante un sistema de voto censatario, es decir, solo votaban quienes pagaban por encima de un determinado nivel de impuestos. De este modo, la enorme mayoría de la población estaba privada de la capacidad de sufragar, a la que solo accedían la nobleza y la burguesía mas adinerada y exitosa.
    Desde principios del siglo XVII, la monarquía inglesa intento seguir el ejemplo del absolutismo monárquico que estaba extendiendo en el continente. Los reyes Jacobo I y Carlos I de la dinastía escocesa católica Estuardo intentaron aumentar sus atribuciones mediante la creación de un ejercito permanente, facultad que había sido denegada en el pasado por la Cámara de los Comunes. Sin embargo las negativas de los Comunes no consiguieron liquidar las aspiraciones reales y en la década de 1630, el monarca intentó aumentar sus atribuciones. Finalmente, y pasando sobre el Parlamento, pretendió imponer nuevos impuestos sin considerar la opinión de los legisladores. Estas iniciativas fueron respondidas con la gestación de un movimiento revolucionario por parte de la burguesía y algunos nobles que habían desarrollado actividades comerciales y económicas de importancia, que trataron de derrocar a Carlos I, quien obtuvo, por su parte, el apoyo de la mayor parte de la aristocracia. Sin embargo, este respaldo no le bastó, ya que fue derrotado y ejecutado en 1640.
    Por un periodo de 20 años, la monarquía inglesa se disolvió, y los destinos de la nación fueron conducidos por un primer ministro proveniente de la burguesía: Oliverio Cromwell. Durante la mayor parte del periodo Cromwell prescindió de la labor parlamentaria, acusándola de dilatoria y corrupta.
    A la muerte de Cromwell, el dilema de cómo gobernar Inglaterra fue de difícil solución. Los representantes de la aristocracia y la burguesía acordaron reinstalar en el trono a un sucesor del monarca ejecutado, Carlos II, exigiéndole juramentar su respeto de los derechos y las atribuciones legislativas. El nuevo rey accedió, pero inmediatamente tanto él como su heredero, Jacobo II insistieron con el proyecto absolutista. La revolución de 1688, producto de una alianza entre la aristocracia y la burguesía inglesa, acabo definitivamente con las pretensiones de los Estuardo. Este movimiento ha sido denominado Revolución Gloriosa, porque consiguió implementarse sin derramiento de sangre. Una vez derribado el monarca resulta indispensable resolver la cuestión política. Luego de descartar otras opciones, los conjurados decidieron instalar en el trono ingles a Guillermo de Orange. Para poder gobernar, Guillermo III iba a tener que apoyarse en el Parlamento.
    Con la Revolución Gloriosa de 1688 nació un nuevo tipo de modelo político: la monarquía parlamentaria. Finalmente, la capacidad ejecutiva del nuevo monarca se veía recortada con respecto a sus antecesores, ya que en adelante debería limitarse a ejecutar las decisiones parlamentarias.
    En líneas generales, lo que la burguesía había estado buscando en toda Europa era acabar con la monarquía y sobre todo, con los privilegios que la sociedad nobiliaria asignaba a los aristócratas. Su argumento principal era que existía un estamento productivo, compuesto por la burguesía, el artesano y los productores campesinos, y otros dos que Vivian a expensas de ella, la aristocracia, allí, obviamente se incluya al monarca y el clero. Pero cuando la burguesía pudo llegar a un acuerdo con la aristocracia, la riqueza del clero era relativamente residual en Inglaterra y sus mayores atribuciones residían en el consejo que brindaba a las autoridades.
    Los modelos de la monarquía absoluta y la monarquía parlamentaria tuvieron como principales publicistas en Inglaterra a dos filósofos políticos: Thomas Hobbes y John Locke. Para Hobbes la autoridad era producto de un proceso en el que uno solo, el monarca, había conseguido someter a todos los demás, respetándoles la vida a condición de su reconocimiento como rey, sin ninguna clase de condicionamientos. A partir de ahí, el monarca estaba en condiciones de garantizar la creación y la vigencia de una institución fundamental, característica en la vida en sociedad: la propiedad privada. Hobbes plateaba que lo fundamental era garantizar la libertad del hombre como propietario. Hobbes plateaba otro concepto clave: el de guerra civil. El concepto de guerra civil la define como una situación de anarquía que se da en una sociedad y que implica la disolución de un orden previo.
    John Locke, a quien tradicionalmente se ha considerado como padre del liberalismo político, intentó fundamentar un modelo político sobre la base de la solución resueltamente del proceso revolucionario en Inglaterra. Locke planteo algunas ideas fundamentales, como por ejemplo la separación de poderes. Para él resultaba imprescindible que en una sociedad estuvieran separados el poder legislativo y el ejecutivo. Además, Locke planteaba que la soberanía política no residía en el monarca, sino en la sociedad, es decir, que el poder del monarca no era otorgado por Dios sino por delegación del pueblo, fuente primigenia de la legitimidad política. A diferencia de Hobbes, Locke sostenía que dentro de ese caos general los individuos se fueron organizando hasta firmar entre sí un primer contrato que dio origen a la sociedad. A este acuerdo lo denomina “ Pacto Originario” en el que los individuos sentaron las bases de la organización social. Ya en un segundo momento, continua Locke, la sociedad en su conjunto firmaría un segundo contrato con un individuo, el monarca, encargándole el ejercicio de las funciones de gobierno, subordinado al interés común. A este acuerdo de gobernabilidad lo denomina “ Pacto de Sujeción”.
    La fundamentación de Locke planteaba la división de poderes, y legitimaba la revolución gloriosa al sostener que el pueblo se había levantado porque el monarca Estuardo quería imponer el absolutismo y la tiranía. Finalmente, sostuvo la primacía del poder legislativo sobre el poder ejecutivo, ya que se ejercía la facultad de creación de las leyes, fijando así la dirección general del gobierno y de la sociedad. Locke no concibió la división en tres poderes (legislativo, ejecutivo y judicial), como el francés Montesquieu, porque a diferencia de lo que sucedía en otros lugares, en Inglaterra la incidencia del monarca sobre los tribunales Comunes era muy relativa. De este modo, entre los escritos de Hobbes y lo de Locke se plasmo un pasaje de una defensa de la monarquía absoluta a una fundamentación de la primacía del poder legislativo, subordinando la acción del monarca a la implementación de las directivas parlamentarias.
    La segundas revolución que posibilito el avance de las ideas y las practicas políticas del liberalismo se desarrollo en América del Norte y posibilito la independencia de las míticas “ trece colonias” atlánticas producto de la colonización británica, francesa y holandesa, de la Metrópoli inglesa. Las colonias norteamericanas tenían una particularidad que permitía distinguirlas claramente, por ejemplo, de las colonizaciones española y portuguesa en América Latina, ya que ninguna de estas naciones había considerado América del Norte como un territorio de gran interés económico. La colonización española había sido una colonización de arrebato que apuntaba básicamente a saquear las riquezas naturales americanas para transferirlas a la Metrópoli, y lo mismo había sucedido inicialmente en el caso portugués. La forma de la organización de las colonias era un clásico modelo colonial: las autoridades no eran elegidas por quienes vivían en América sino que se designaban en la Metrópoli, dando vida a un poder subsidiario. Se trataba de un poder metropolitano establecido en América, un poder de ocupación que solo permitía cierta participación de los vecinos de origen español y luego también criollos, en la institución municipal por excelencia: el cabildo.
    Los colonos ingleses que se establecieron en América del norte pertenecían a dos grupos sociales claramente diferenciados. En la zona sur se trataba de aristócratas segundones que no tenían mayores perspectivas de éxito económico en las propias islas británicas, ya que solo recibían una porción marginal de la herencia familiar. Estos aristócratas se dedicaron básicamente, al cultivo del tabaco y, mas adelante, del algodón, bajo el sistema de plantación esclavista. Ambos cultivos eran comercializados internacionalmente por barcos ingleses. Las colonias ubicadas en el norte del territorio tampoco eran resultado de una expansión económica de saqueo, ya que estaban habitadas por comunidades perseguidas en Europa por cuestiones religiosas o políticas. Con su traslado, sus miembros accedían a la posibilidad de ser libres y de profesar en libertad sus ideas y creencias, con los requisitos de reconocer la autoridad del monarca ingles y de pagar en tiempo y forma sus impuestos.
    A mediados del siglo xviii ( 1756-1763), Inglaterra y Francia se enfrentaron en la guerra de los 7 años. Debido a su preocupante estado económico, y los desastrosos resultados obtenidos en el campo de batalla, Francia debió pedir la paz. Los ingleses exigieron la entrega de todos los territorios franceses en América del Norte, a lo que Francia accedió. Francia por una cuestión de orgullo imperial en algún momento iba a reiniciar la guerra para recuperar esas posesiones. Por este motivo, el gobierno ingles decidió armar un ejercito para defender su dominio en América del Norte, asignado el costo de su formación y mantenimiento a los colonos norteamericanos, argumentando que el objetivo de esa fuerza no era otro que garantizar su seguridad. Los colonos, sostenían que estaban frente a las consecuencias de una guerra que no habían impulsado ellos, sino la Metrópoli inglesa. En un primer momento, el parlamento ingles no presento una posición unificada sobre el tema, pero luego insistió en su decisión inicial, estipulando la recaudación de mayores impuestos coloniales con ese fin. Cuando los norteamericanos recibieron la noticiase negaron a pagarlos, aseverando que su aceptación hubiera significado una contradicción respecto de los criterios que tutelaban la acción del parlamento ingles.
    Cuando se dio la puja entre el monarca y el parlamento ingles que concluyo con la revolución gloriosa, los legisladores sostuvieron el ppio de que no podía haber imposición de nuevos impuestos sin deliberación. Apropiándose de este argumento, los norteamericanos sostenían que si ellos no habían sido convocados a participar en las secciones parlamentarias en las que se había discutido la sanción de nuevos impuestos con que serian gravados, constituía todo un contrasentido el hecho de que se les quisiera obligar a pagarlos, ya que de este modo el parlamento había rebatido sus propios ppios. En realidad, lo que querían los colonos era aprovechar estos debates para colocar representantes en el parlamento ingles. Pretendían que la burguesía norteamericana tuviera miembros en el parlamento del mismo modo que los tenia la burguesía inglesa.
    Esta disputa política tan elevada se produjo, porque los miembros de esas colonias eran personas que tenían una experiencia intelectual, política y religiosa muy particular, y advertían que se les presentaba la oportunidad de superar su situación colonial. De algún modo, este periodo de inclusión del parlamento les permitiría participar de la toma de decisiones en toda la política británica, incluyendo sus territorios coloniales; y en ese momento, Inglaterra era una de las dos ppales potencias del mundo. Por esa razón, la revolución norteamericana no fue revolucionaria en sus orígenes, sino que los norteamericanos llegaron a la revolución por la puerta de los hechos. En realidad, no buscaban en modo alguno una revolución. Los norteamericanos tenían una perspectiva conservadora: querían conservar los dchos que ya tenían y además, ganar otros. Simplemente pidieron que sus representantes fueran admitidos en el parlamento.
    Cuando los colonos ingleses llegaron a América continuaron manteniendo la misma forma de organización que tenían en su territorio de origen. Lo único de lo que estaban obligados era aceptar la autoridad del rey y del parlamento y a pagar impuestos.
    El parlamento, decidió anular los nuevos impuestos. Pero poco después- y tb el monarca era partidario de esto- entendieron que si daban un paso atrás, de hecho, no se iban a comportar como lo hacia una Metrópoli respecto de una colonia.
    Volvieron a colocar impuestos de mayor cuantía aun que los anteriores. Esos impuestos fueron los que llevaron a que los colonos norteamericanos tomaron una serie de decisiones. Por ejemplo, decidieron armar con lo que tenían, un ejercito. En ese momento se dio una situación muy paradójica: los norteamericanos una sociedad pequeña y marginal declararon su independencia en 1776, desafiando a la ppal potencia marítima y militar del mundo de ese momento. Para poder sobrellevar esta situación, en auxilio de ellos vino un conjunto de naciones que habían sido derrotadas en el pasado cercano por Inglaterra. Entre ellas se contaban Francia, España y Holanda. Estos países no se mantuvieron neutrales sino que fueron auxiliar con hombres y armas a los revolucionarios americanos. De este modo, se desarrollo una guerra que se prolongo por 5 años. Finalmente, Inglaterra decidió dar un paso al costado y retirarse. Inglaterra no tenia forma de mantener su dominio colonial sobre EEUU durante mucho tiempo, al menos que recurriera a un gasto que resultaba inconcebible. Por esta razón, los ingleses se retiraron y le dejaron el terreno libre a los norteamericanos.
    A partir de ese momento, los norteamericanos organizaron su propio régimen político. El nuevo régimen político independiente se organizo con una estructura similar a la que conocemos a la actualidad: un presidente y dos cámaras, una de senadores y otra de representantes o diputados.
    En la cámara de senadores tenían una representación igualitaria todas las colonias que habían pasado a convertirse en Estados. Y en la cámara de representantes los miembros eran elegidos en forma proporcional a la cantidad de habitantes de la republica. En este sentido, se pueden señalar varios aspectos novedosos. En primer lugar, se trato de una revolución que triunfo a costa incluso de lo que había sido su objetivo inicial. Luego, un pequeño grupo de colonias que consiguió imponerse a la ppal potencia de su época. Y, fundamentalmente, la creación de un nuevo régimen político representativo que iba a servir de modelo a buena parte de la futura democracias occidentales. Esto se iba a complementar en 1826 con la sanción del sufragio universal. En síntesis, el resultado de este proceso expresa la consolidación de una sociedad extremadamente moderna que se había desarrollado en el marco de una situación colonial y que, en condiciones históricas adecuadas, consiguió traducir en acto todas sus potencialidades.
    La revolución francesa fue importante por el conjunto de valores que triunfaron con ella: la libertad, la igualdad, y la fraternidad. Es de destacar que los valores de igualdad y de libertad ya habían sido levantados por los norteamericanos durante el proceso de independencia.
    La Rev. francesa tb fue muy significativa por otras razones. Por Ej. , Por haberse producido en una sociedad que había sido emblema del absolutismo monárquico hasta poco tiempo atrás. Sin embargo, aun cuando el monarca francés tenia un poder absoluto, no era un tirano, razón por la cual al momento de adoptar algunas desiciones fundamentales; relacionadas ppalmente con cuestiones tributarias, debía convocar a los llamados Estados Generales, que constituían una suerte de parlamento discontinuo.
    Los Estados Generales era un parlamento de tipo antiguo. Eran convocados por el monarca cuando deseaban modificar las pautas tributarias o bien en situación de gravedad nacional. No se trataba de un parlamento moderno, ya que la sociedad francesa era estamental, es decir, estaba organizada en estamentos u ordenes. El primer estamento era el clero, el segundo la nobleza y el tercero denominado tercer Estado, estaba integrado por todos aquellos que pagaban impuestos- de los que estaban excluidos los nobles y los religiosos- es decir, campesinos libres, burgueses y artesanos. De este modo, el tercer estamento no se restringía exclusivamente a la burguesía.
    El monarca francés convocó a los estados generales en 1788 porque Francia se encontraba en una situación económica caótica. Un siglo atrás, Luis xiv había llevado adelante un proyecto absolutista que incluía la realización de obras monumentales, como por Ej. la construcción del palacio de versalles. Esta obra ciclópea significó un enorme costo para las finanzas del estado francés. A cambio de otorgarles riquezas, placeres, satisfacciones, bailes, diversiones y mantenerlos a costa del estado, Luis xiv se propuso convertirlos en seres marginales que dependieran del favor real para su supervivencia. Este proyecto permitió consolidar el absolutismo en Francia, pero su financiamiento se volvió muy problemático con el paso del tiempo. En el siglo siguiente quienes debieron financiarlo fueron los miembros del tercer estado a través del pago de elevados impuestos y, como esto no alcanzaba los reyes franceses debieron endeudarse generosamente y mantenerse en un estado de guerra casi permanente, con el fin de apropiarse de nuevos recursos, que siempre resultaban insuficientes. Luis xiv debió convocar a los estados generales para que votara nuevos impuestos con los cuales restablecer las yermas finanzas del estado.
    Cada estado en conjunto emitía un voto sin importar el numero de representantes que lo integraba y luego, por simple mayoría de votos se tomaba una decisión. El tercer estado respondió a la convocatoria de los estados generales, pero ni bien llegaron sus representantes a Paris anunciaron que no querían reunirse como estados generales, ya que allí se iban a fijar impuestos que iban a tener que ser pagados exclusivamente por los artesanos, campesinos y burgueses. Por mas que el tercer estado ( burguesía, artesanos y campesinos libres) emitieran un voto negativo, iban a incrementarse sus costas en un marco de estricta legalidad. Por esa razón, anunciaron que solo se sesionarían bajo la forma de asamblea nacional.
    La asamblea nacional era una figura jurídica diferente a lo de los estados generales. Únicamente en caso de extrema gravedad los representantes de los tres estamentos eran convocados a sesionar en conjunto para resolver cuestiones apremiantes obviando las diferencias de status nobiliario. En ese caso, el voto de cada persona valía igual. Como el tercer estado tenia muchos mas representantes que los otros dos, sus miembros estaban seguros de poder imponer sus posiciones en una asamblea nacional. En un primer momento, cuando el tercer estado planteó esto, el monarca expreso sus dudas y se opuso, pero más adelante se dio cuenta que iba a tener que ceder porque el mismo estaba siendo objeto de un gran cuestionamiento por parte de la nobleza y del clero, que le acusaban de gobernar en beneficio de la burguesía que no solo cargaba con la mayor parte de los impuestos, sino que tb proveían los funcionarios públicos mas eficaces, sobre todo en materia financiera. Por este motivo Luis xiv terminó accediendo.
    Lo que planteo y logro imponer el tercer estado fue el tratamiento de un nuevo contrato social, de una constitución. Esta constitución sancionó la instauración de una monarquía parlamentaria similar a la inglesa pero mucho más audaz, ya que muchos miembros del tercer estado impulsaron el sufragio universal, inspirados en los lineamientos ppales de la constitución norteamericana. El tercer estado sostenía que no tenía sentido quedarse solo con lo que habían conseguido los ingleses cuando ellos podían ir mas allá y conseguir dcho y atribuciones mucho mas amplios.
    La asamblea nacional sanciono una constitución, es decir, un contrato social q fijaba una nuevas reglas de juego de la sociedad, como había sucedido en su momento en el caso norteamericano. En el caso ingles, la constitución era mucho más confusa, ya q no estaba compilada en un único texto escrito sino q era una síntesis de leyes escritas y leyes consuetudinarios. La asamblea francesa sancionó además el sufragio universal y aprobó la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano. Esto fue algo esencial por distintas razones. Desde la perspectiva de lo q hoy definiríamos como derechos humanos, planteaba el respeto de la persona por el simple hecho de su nacimiento. Además, la declaración de derechos consignó en la letra todas las libertades q venían planteando el liberalismo burgués desde un siglo atrás. Garantizo los derechos de transito, de propiedad, de libre comercio, de libertad de pensamiento y expresión, etc. Luego en sucesivas decisiones, la asamblea dispuso impuestos a los nobles, y hasta ese momento no los pagaban. Además, se abolieron las obligaciones personales q debían los plebeyos a los nobles y se expropiaron las tierras d la iglesia, la principal propietaria terrateniente de Francia.
    La idea de fraternidad no estaba incluido dentro del programa de la constitución norteamericana. La fraternidad implicaba que el primer deber del hombre no era con su rey sino con la especie humana; es decir, que por encima de las divisiones nacionales estaba la naturaleza común del hombre. Con esto, lo que intentaba hacer el tercer estado- y más estrictamente, la burguesía- era derribar todas las trabas feudales que existían en la administración francesa e impedían el desarrollo de las fuerzas del capitalismo, y al mismo tiempo reclamaba un papel protagónico en la redacción de las nuevas leyes. A medida que se fueron sancionando las decisiones de la asamblea nacional, la nobleza y el clero se retiraron y no tardo en seguir este camino el propio monarca, descontento con la perspectiva de haber convertido el régimen absolutista en una monarquía constitucional, en la que tuviera que subordinarse al poder parlamentario. Estos grupos se retiraron a la cuidad de Varennes, donde el monarca intento crear un gobierno alternativo, solicitando apoyo a otros reyes europeos para recuperar el poder en Francia. La razón de este pedido era sencilla y contundente: a diferencia de la revolución norteamericana, que no había ejercido una influencia demasiado disruptiva en las sociedades europeas, la revolución francesa podría ser el punto de partida de una revolución general llamada a terminar con la aristocracia y con los reyes en todo el continente.
    Existe un relato, una leyenda popular que cuenta que, agobiado por los avances de la asamblea nacional, Luis xiv decidió partir hacia Varennes. La forma en que huyó el rey refleja la situación de una monarquía en disolución y la existencia de un fuerte respaldo popular a la revolución. En efecto, en los primeros momentos de la asamblea nacional aparecieron distintas posturas: los sectores populares urbanos, los pobres, los artesanos, la burguesía y algunos campesinos enriquecidos, respaldaron mayoritariamente la acción revolucionaria de la asamblea nacional. En cambio, las poblaciones campesinas, más tradicionales y siempre menos dispuestas a similar las transformaciones, tendieron a resistir la revolución y refrendaron su solidaridad con los aristócratas de cada lugar.
    La revolución contó con varios eventos importantes. Uno de ellos fue la toma de la bastilla. Otro hecho clave que tuvo lugar en la primera etapa de la revolución fue el “ gran miedo” en general los propietarios campesinos y muchos pobres comenzaron a atacar los castillos de la nobleza y a los recaudadores de impuestos, a los que acusaban de ser los causantes de su miseria. Se trataba de jacqueries, es decir, formas de violencia primitiva producto de una situación de extrema miseria, que no tenían ningún objetivo político detrás.
    La aristocracia francesa que había conseguido el respaldo de varias monarquías europeas, intentó acabar con la revolución. Mientras q en el resto de Europa la asamblea nacional se formaron tres grupos facciosos: los feuillants, los girondinos y los jacobinos, que eran designados así en atención a los nombres de los conventos expropiados de la iglesia que les servia de lugar de reunión. Los girondinos y los feuillants estaban constituidos por sectores burgueses muy moderados, cuyo objetivo era construir una monarquía parlamentaria y obtener algunos avances significativos en materia de dchos civiles y políticos para la burguesía francesa. Los jacobinos, en cambio, adoptaban posiciones más extremas, que apuntaban a incrementar la confiscación de propiedades nobiliarias, mejorar la condición de los sectores más pobres e imponer sanciones más drásticas e inmediatas a quines había establecido alianza con las monarquías europeas, acusándolos de traición. Con esto buscaban obtener un respaldo popular significativo.
    La revolución francesa atravesó por varias etapas. La primera de ellas fue una etapa reformista que se extendió entere 1789 y 1792, dominada por sectores girondinos y feuillants, y en ella se proclamo la monarquía constitucional y la ampliación del sufragio, primero dentro de criterios censatarios para sancionarse finalmente el sufragio universal. En 1792 la asamblea nacional fue reemplazada por la convención nacional, elegida por sufragio universal que ejerció simultáneamente funciones ejecutivas y legislativas. El establecimiento del sufragio universal y la crisis militar favoreció el fortalecimiento de los jacobinos, una vertiente pequeño burguesa revolucionaria y más radicalizada de la burguesía que alcanzó el poder ese mismo año, reteniéndolo hasta 1794. en esta segunda etapa los jacobinos sellaron una alianza con los sectores populares, sobre todo de Paris, a los que se denominaba Sans-culottes, en referencia a su vestimenta.
    Los jacobinos organizaron ejércitos de voluntarios para evitar la derrota. También crearon tribunales de alzada, que en el acto juzgaba a los individuos acusados de ser miembros de la reacción o enemigos de Francia, impartiendo generosamente la pena de muerte. Otra institución característica de esta etapa fue el comité de salvación nacional, que impuso mecanismos de gobierno expeditivos, basados en la toma de decisiones rápidas y el ejercicio de la violencia, que si bien no consiguieron extenderse por mucho tiempo, contaron con un gran respaldo de los sectores populares.
    Al principio, la coalición con los Sans-culottes funcionó relativamente bien: los jacobinos relativizaban a través del sufragio y organizaron mecanismos de gobierno basados en la articulación entre el poder político y la acción de los clubes y asambleas populares que proliferaron durante los tiempos de la Convención. Sin embargo, como consecuencia del proceso de empobrecimiento y crisis económica que experimentaba por entonces Francia, producto de la invasión de los ejércitos extranjeros y de la destrucción de los campos de cosechas, la relación de los jacobinos con la sociedad francesa y en especial con sus aliados Sans- culottes, se volvió cada vez mas tensa y termino por desgajarse rápidamente. Al deteriorarse su base social se sustentación, los jacobinos recortaron el dcho al sufragio y trataron de concentrar cada vez mas las decisiones, ignorando las decisiones de las asambleas populares y clubes cuando no conseguían manipularlas. Las primeras rebeliones y enfrentamientos entre las Sans-culottes y el régimen no tardaron en producirse. Esta era la oportunidad esperada por la burguesía reformista para concretar un golpe de estado exitoso en 1794.
    Los vencedores aplicaron a los jacobinos su propia medicina, disponiendo el ajustamiento de sus lideres y militantes mas caracterizados-incluido “ el incorruptible” Maximiliano Robespierre-, e impusieron un nuevo régimen político, el directorio, que concentro la capacidad de decisión en el poder ejecutivo. Durante esta tercera etapa se tejió una nueva coalición entre miembros de la alta burguesía y la conducción del ejercito revolucionario francés, que asumió la dirección del estado francés. El fin de la alianza entre jacobinos y Sans-culottes había sancionado el fracaso de los mecanismos de gobierno asociados con la democracia directa, razón por la cual las autoridades del directorio no encontraron resistencias de peso para restringir aun más el sufragio, acotándolo a una base censataria muy elevada de la sociedad. En este momento quedo en claro que si bien la alta burguesía francesa había impulsado la revolución lo había hecho para desplazar a la nobleza del poder. Este objetivo fue alcanzado en 1789, y se complemento en 1794 con la derrota de la pequeña burguesía y de los sectores populares.
    Por entonces, la reacción monárquica contra la revolución continuaba sitiando a Francia. La gran burguesía francesa advirtió la necesidad de fortalecer sus vínculos con el poder militar revolucionario, e inmediatamente celebro una alianza que le permitió tanto consolidar.
    La integridad territorial frente a esos ataques cuanto fortalecer el orden social al interior de Francia. Este acuerdo les significo una perdida de la dirección política del estado francés en beneficio de las jefaturas militares. En efecto, entre 1794 y 1799 emergió con luz propia el liderazgo de un oficial procedente de la pequeña burguesía campesina francesa, Napoleón Bonaparte. En 1799 Bonaparte liquido el directorio organizando un golpe de estado, que se concreto el 18 brumario de 1792. Una nueva constitución estableció el consulado, régimen inspirado en la tradición clásica romana. El ejecutivo, estaba compuesto por tres cónsules, que deberían desempeñar sus cargos durante 10 años.
    A partir de este momento, la revolución francesa comenzó a extenderse hacia el exterior. Bajo la conducción general de Napoleón Bonaparte, los ejércitos revolucionarios lograron revertir la invasión y pasaron a expandirse por gran parte de Europa. Sus éxitos fueron muy significativos, y en 1804 Bonaparte consiguió ser ungido como emperador por el Papa. De este modo, en el lapso de 15 años, Francia pasó de contar con un régimen monárquico absolutista a ser la cabeza de un imperio continental, experimentando una profunda revolución política y social de por medio. Fundamentalmente lo que se dio en Francia partir de 1789 fue un proceso de lucha por la apropiación de la titularidad y del sentido de la revolución francesa. En las primeras etapas, los girondinos intentó presentarse como la cara visible de la revolución, y lo mismo pretendieron hacer en su momento los jacobinos ofreciendo una versión mas radicalizada. Finalmente, la alta burguesía se consolido como grupo social vencedor del proceso revolucionario, aunque para ello debiera resignar la titularidad del poder político en manos de Napoleón Bonaparte.
    Napoleón Bonaparte avanzo con sus ejércitos sobre gran parte de Europa. A excepción de algunos lugares de Prusia, Austria, Rusia e Inglaterra, prácticamente toda Europa quedo bajo el control de las tropas revolucionarias. Los progresistas que se sumaron a las fuerzas revolucionarias y contribuyeron a derrotar a las autoridades aristocráticas y nobiliarias que detentaban tradicionalmente el poder.
    La expansión de Napoleón Bonaparte por el resto de Europa puso momentáneamente en jaque a la vieja aristocracia europea. Por esta razón, las autoridades monárquicas de Prusia, Rusia, e Inglaterra celebraron una alianza para enfrentar a Bonaparte.
    En 1812, el emperador francés cometió el mismo error que iba a repetir Hitler mucho tiempo después: intento atacar Rusia antes de haber consolidado su dominio sobre Europa occidental. La derrota de 1812 a las puertas de Moscú fue la primera que sufrieron las tropas de Bonaparte, pero tuvo un carácter ejemplificador que insufló un gran espíritu de lucha a aquellos que estaban nucleados en su contra. La guerra europea se incremento y finalmente, en 1814, se produjo la primera deposición de Napoleón. Sin embargo, Bonaparte consiguió escapar de su prisión y retorno a Paris, desde donde gobernó durante 100 días. En 1815, fue derrotado en forma definitiva en Waterloo y confinado en una isla del mediterráneo hasta su muerte. Con su caída se cerraba la tercera etapa de la revolución francesa. A partir de entonces, la crisis políticas se repitirían en Francia a lo largo de un siglo, producto de las tensiones sociales provocadas por la revolución.





    Los cambios políticos

    En tanto la revolución francesa contó con filósofos- como Thomas Hobbes y John Locke- que elaboraron sobre la marcha novedosas fundamentaciones sobre la naturaleza y los mecanismos del poder político, la revolución francesa partió de una base muy diferente puesto que los revolucionarios experimentaron en ppio las influencias de la revolución inglesa, de la revolución norteamericana, y finalmente de las contribuciones de autores continentales formuladas a lo largo del siglo xviii. En lo referido a la separación de los poderes resulto clave el influjo de la obra de Montesquieu, quien analizó en clave francesa el sistema político ingles, y postulo, por primera vez, la división formal entre los tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial. Las contribuciones de Jean Jacques Rosseau, el autor del contrato social, quien publicitó los valores de la igualdad y fundamento las bondades de la democracia directa, ejercieron gran influencia sobre la dirigencia jacobina y sus aliados Sans-culottes.
    En el régimen político ingles, la cámara de los lores traducía la concepción jerárquica y nobiliaria de la sociedad, por lo que el status aristocrático era la llave que permitía el ingreso a sus bancas. La cámara de los comunes, en tanto, expresaba una concepción capitalista de la sociedad: la propiedad confería dchos políticos, y solo quienes pagaban impuestos muy elevados eran incluidos en el padrón electoral.
    En Norteamérica, los debates sobre el régimen político deseable ignoraron la figura real e incluso a la formación de una cámara de los lores, ya que tb se descartaba la creación de una nobleza, lo que hubiera equivalido a refundar la sociedad sobre una base jerárquica. Sin embargo, la concepción aristocrática de la sociedad se reflejo en varias cuestiones. Una de ellas fue la creación de una cámara de senadores, a la que se accedía por elección indirecta, lo cual favoreció la formación de una especie de plutocracia; esto es, una aristocracia cuyo origen no era el status sino la propiedad. La población negra solo accedió a un voto diferenciado después de la guerra de secesión- que concluyo en 1865- los indígenas fueron privados del sufragio y los blancos pobres que no pagaban impuestos recién estuvieron en condiciones de votar a partir de mediados de la década de 1820, cuando se sanciono el sufragio universal. Los padres fundadores de los EEUU consideraban que el régimen político no debía ser igualitario por naturaleza sino más bien expresar las diferencias sociales existentes en la sociedad, ya que en caso contrario la mayoría alcanzarían el poder y liquidarían la propiedad de las minorías enriquecidas, por lo que apoyaron calurosamente la sanción del sufragio censatario.
    Durante la revolución francesa esta problemática atravesó por distintas etapas. Los sectores girondinos planteaban un sufragio acotado, censatario. Por el contrario, los grupos jacobinos plantearon la idea del sufragio universal. Ellos buscaban crear una base política popular que los respaldara. Los Sans-culottes, los sectores populares de Paris no los iban a poder votar si para emitir su voto debían pagar impuestos. La ley de sufragio universal finalmente se impuso y se aplico a la elección de la convención nacional, en 1792, pero luego, a medida que la situación interna- producto del hambre- y externa- consecuencia de la guerra contra los ejércitos invasores- se deterioro, los jacobinos terminaron por denunciarla, inclinándose por un acotamiento del sufragio ya que, debido a la critica coyuntura por la que atravesaban, querían concentrar la mayor suma de poder posible. Sin embargo, esta decisión tuvo el efecto contrario al buscado puesto que, en lugar de permitirles concentrar mas poder les significo la ruptura de su alianza con los sectores populares, y así su régimen se desmembró poniéndolos a merced de sus adversarios. La concentración del poder en manos de una nueva aristocracia, encabezada por el emperador Napoleón Bonaparte, garantizó la gobernabilidad y el orden social, aunque significo un marcado retroceso en la aplicación del ppio igualitario y del ejercito de las practicas participativas y republicanas que había instalado, de manera incipiente, la revolución.
    Quienes participaban de los estamentos y de las reuniones de los estados generales eran representantes “ en sentido antiguo”. Los representantes de loes estamentos solo podían votar lo que se les encargaba, por lo que sus decisiones no expresaban criterios personales, sino estamentales. Cuando se convocaba a los estados generales, quienes eran enviados a participar recibían instrucciones que les señalaban que cosas votar y como hacerlo. Luego, lo que ellos votaban era respetado por los demás en la medida en que esto tradujese el mandato que se les había dado. Por el contrario, la idea de representación que se impuso con la revolución francesa es una idea moderna. De acuerdo con ella, una vez que la sociedad elige a alguien para que la represente, no le puede cuestionar lo que ese representante decide. Su único limite es la duración de su mandato y la forma de sancionarlo consiste en no volver a votarlo.
    La relación entre los intereses particulares contrapuesto debía dirimirse en las cámaras, mediante la capacidad de elección de representante: los interes que teniain mas peso dentro de la sociedad norteamericana contrian con mayor numero de representantes, y los menos significativos, con menos. Al tratarse de una revolución claramente burguesa, esta concepción de la representación impedía la extensión del sufragio, ya que en este caso, la propiedad de los bienes podría ser cuestionada por parte de los miembros de las mayorías desposeídas. Además, existía una segunda cuestión fundamental que el voto censatario no permitía resolver: la obediencia de quienes estaban privados de dchos electorales.

     
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