Autor: Lucia Cigoj (lucha_cigoj@yahoo.com.ar)
Géneros Radiales y Televisivos
Trabajo Práctico Final
Profesor: Luis Buero
Alumnos: Lucía Cigoj – Pablo Dubois
Carrera: Producción y Dirección de Radio y Televisión. 1er año.
Fecha de entrega: 12/12/2006
Trabajo publicado en los siguientes sitios Web:
Ø www.monografias.com
Ø www.liceus.com
Ø www.alipso.com
Ø www.paginadigital.com
Ø Trabajo registrado en el “Registro de la propiedad intelectual”
Índice
Introducción 5
Elección del Tema 5
Objetivo General 5
Metodología del Trabajo 5
Desarrollo 6
Capitulo I: “La Radio” 6
Historia de la Radio 6
Historia de la Radio en Argentina 7
El Radio Teatro 9
Capitulo II: “Humor en Radio” 12
Historia del Humor en Radio 12
Radio VS Televisión 14
Programas más destacados del Humor 16
Protagonistas del Humor en la Radio Argentina 18
Capitulo III: “La Venganza será Terrible” 23
Historia del Programa 23
Historia de Radio Continental 23
Sintonía Nochera 25
Radionautas…Hora Cero 26
Capitulo IV: “Personajes de la Venganza” 31
Alejandro Dolina 31
Las otras voces de Dolina: Guillermo Stronati y Gabriel Rolón 33
Capitulo V: “ Entrevistas Terribles” 34
Maika Iglesias, productora de “La Venganza será Terrible” 34
Alejandro Dolina, Conductor de “La Venganza será Terrible” 36
Gabriel Rolón, colaborador de “La Venganza será Terrible” 38
Guillermo Stronati, colaborador de “La Venganza será Terrible” 38
Capitulo VI: “ Opiniones de Especialistas en Radio” 41
Opinión de Carlos Ulanovsky 41
Opinión de Antonio Carrizo 41
Comentario de Silvina Lamazares 42
Capitulo VII: “ Géneros Radiofónicos” 44
Formato del Radioteatro 44
Los géneros de opinión 45
Convenciones Literarias 45
Convenciones de diagramación del guión 45
La palabra Humor 46
El Humor y la retórica 48
El Humorismo 49
Fuerza y expansiva de lo cómico 54
Conclusión 57
Agradecimientos 58
Bibliografía 59
INTRODUCCIÓN
La venganza será terrible es un programa que se caracteriza por tener un formato único en la programación actual de amplitud y frecuencia modulada. Este programa se distingue del resto por varios motivos:
· Es un programa que no se realiza en un estudio de radio; se lleva a cabo en un teatro y con público presente todas las noches.
· La estética del programa es bastante austera (carece de cortinas, separadores), predomina la importancia de la palabra y el intelecto.
· Es un programa que no tiene una producción avasalladora, la improvisación es el elemento más utilizado por los conductores de este programa.
· Está conducido por Alejandro Dolina, uno de los personajes más singulares del medio.
Creemos que este programa es digno de ser investigado y analizado, ya que es un formato único en el cual conviven en armonía conceptos tan dispares como la cultura, el conocimiento histórico y filosófico, la música, la literatura y el humor absurdo y popular.
ELECCIÓN DEL TEMA
Elegimos este programa porque admiramos a Alejandro Dolina; somos interesados en sus diversas obras artísticas (libros, composiciones musicales y teatrales) y pretendemos analizar el efecto que provoca en la gente su ciclo radial “La venganza será terrible”, ya que se mantiene vigente desde hace más de veinte años. Investigaremos antecedentes históricos (en radio y televisión) y trataremos de demostrar lo innovador que ha sido este programa en el radial, destacado por la complejidad de las temáticas que allí son tratadas de un modo muy peculiar y por las características teatrales (y no tanto radiales) que posee este programa.
OBJETIVOS GENERALES
· Analizar a Alejandro Dolina y su formato radial. Como es culturalmente y artísticamente en la radio (su realización).
· Análisis profundo en la historia de formatos radiales semejantes.
· Como convive lo popular, lo artístico, lo cultural y humorístico en un solo programa. Averiguar si es posible una unidad armónica, una conjugación entre estos conceptos.
· Análisis sobre diversas opiniones de especialistas.
METODOLOGÍA DE TRABAJO
- Investigar bibliografía específica.
- Presenciar la emisión del programa.
- Realizar una investigación sobre programas de radio con tanto tiempo en el aire, con formatos similares a esté.
- Realizar entrevistas (a los conductores, productores y especialistas.)
- Búsqueda en internet de páginas Web que desplieguen información sobre el tema a investigar.
DESARROLLO DEL TEMA
CAPITULO I : “LA RADIO”
¿QUE ES LA RADIO?
Investigando los fenómenos correspondientes a las oscilaciones que no son perceptibles a nuestro oído, el hombre ha conseguido generar y utilizar ondas de frecuencia superior a 20khz. Con ello nació la radio, que permite realizar comunicaciones a distancia. de esta manera quedo liberado el vinculo que existía con los hilos conductores usados en telefonía y telegrafía. Así en la década de 1.830 Morse, puso en practica la comunicación telegráfica, he inventó un código, que consiste en asignar a cada letra, numero, o signo ortográfico uno o varios intervalos de distinta duración de tiempo (conocidos como rayas y puntos). este código es el llamado código Morse.
Fue el físico escocés Maxwell en 1.865 quien afirmó que las oscilaciones eléctricas de frecuencias muy altas se podían propagar por el espacio, a velocidad de 300.000 km.. Por segundo aproximadamente, ya que la luz no es otra cosa que la manifestación visible de una onda electromagnética.
Estas teorías fueron confirmadas por el físico alemán Heinrich herís de una forma practica en 1.887, (de ahí el nombre de ondas Herzianas y la unidad de medida el Herzio), produjo ondas electromagnéticas generadas al saltar una chispa de alto voltaje entre dos electrodos, y demostró que poseían las propiedades de la luz. esto suponía la comprobación experimental de la existencia de ondas electromagnéticas. construyo un circuito oscilante que producía unas ondas capaces de trasladarse por el espacio y ser detectadas por un cable eléctrico a modo de antena en el que generaban una corriente eléctrica oscilante similar a la producida en el circuito de origen. abriendo así el camino de la telegrafía sin hilos.
A su vez el ingeniero ruso Alexander Popov en 1.889 fue quien reprodujo las experiencias de Herzio y observó que la sensibilidad del cohesor (reveladores de ondas electromagnéticas), aumentaban al conectarlos a un hilo conductor que suspendió a una cometa, inventando así la antena. he de decir que Rusia considera a Popov como el autentico inventor de la radio.
El físico e inventor italiano de Bolonia, premio Nóbel de física en 1909 Guigielmo Marconi, unió todas estas experiencias y descubrimientos. así, tras dos años de experimentos, con el empleo del aparato de Herzio, la antena de Popov, y el cohesor de Branly, logro realizar en Bolonia, en 1.894, una transmisión de telegrafía sin hilos a una distancia de 250 Mts. Aproximadamente, patentando así el invento en 1.896. sin apoyos en Italia para su grandioso invento, continuo sus experiencias en gran bretaña. de esta manera, con las mejoras realizadas en su sistema de antena-tierra estableció una comunicación a traben del canal de Bristol y en 1.901 una comunicación a trabes del atlántico entre Poldhu y Terranova. las primeras transmisiones de carácter público no fueron llevadas a cabo hasta el año 1920, desde Chelmsford (gran bretaña), a iniciativa de la compañía inglesa creada por Marconi.
Guigielmo Marconi Emisora de Marconi (1895) Primera radio
A este descubrimiento le siguió un desarrollo tremendo el cual se produjo a trabes de grandes invenciones como la válvula termoiónica, la modulación, y el transistor. Para llegar a los espectaculares resultados existentes en nuestros días.
El receptor de radio se fue haciendo cada día más eficiente a medida que progresaban las válvulas. En primer lugar se alimentaban con acumuladores de corriente, después con electricidad. Mas tarde se fue reduciendo el tamaño de los receptores y trasmisores, a medida que ha ido evolucionando los transistores y los circuitos integrados y smd. Hasta llegar a la actualidad en que podemos observar una evolución tremenda con múltiples aplicaciones e innovaciones como el sistema rds y vía satélite.
Aparición de la Radio
La aparición de este medio de comunicación es una sucesión de descubrimientos que comenzaron a finales del siglo XIX.
Se tiene noción de que la primera comunicación telegráfica inalámbrica sucedió un 14 de mayo de 1897 entre las poblaciones de Laverck Point y la isla Fratholm en el canal de Bristol que se hallan separadas por una distancia de unos 5 kilómetros. El autor de ese fantástico descubrimiento fue Gugliermo Marconi, un físico italiano.
De esa primera comunicación le continuaron una seguidilla de avances tecnológicos que poco a poco fueron mejorando la calidad de las comunicaciones y también la cantidad.
El primer gran empujón que recibió fue durante el desarrollo de la I Guerra Mundial (28 de julio de 1914 – 1918). He aquí una gran utilidad que se le dio a este medio de comunicación: los fines bélicos.
Durante ese período los radioaficionados lograron hazañas tan grandes como el primer contacto radial trasatlántico (1921).
El papel que jugo la radio en la II Guerra Mundial (1939 – 1945) fue también muy importante y fue allí donde recibió muchísimo aporte militar para logra un desempeño mejor al alcanzado en esa época. Se utilizó como medio alternativo de comunicación ante la destrucción de las vías férreas, telegráficas y de los caminos disponibles.
Historia de la radio en la Argentina
Antecedentes
Al hablar de la experimentación con ondas inalámbricas en la Argentina tenemos que recordar la figura de Tebaldo Ricaldoni, ingeniero uruguayo que desde el año 1892 comenzó a enseñar e investigar en el Colegio Nacional de Buenos Aires. Investigador y docente entusiasta dedicado al gabinete o a su taller particular. Nombrado oficial de instrucción pública por el gobierno de Francia en 1899 aproximadamente. El prestigio ganado por Ricaldoni hizo que fuera incluido en el equipo que convocó Joaquín V. González para fundar la Universidad Nacional de La Plata. Al Ingeniero Ricaldoni se le adjudicó la formación y dirección del Instituto de Física.
En 1898 se había instalado en Buenos Aires una pequeña estación experimental construida por el Ingeniero Ricaldoni, basándose en las experiencias de Branley, Popoli, Hertz y Marconi. La estación era algo rudimentaria, pese a ello Ricaldoni consiguió comunicarse con otra estación similar que funcionaba a bordo del vaporcito “Vigilante” a 50 Km. de distancia.
El primer radiotelegrama fue transmitido a una distancia de 9 Km. donde el ingeniero Ricaldoni saludaba desde la dársena Norte del puerto de esta capital al presidente Roca a bordo del “vigilante”, cuando este último regresaba de hacer una entrevista con el presidente de Chile.
El aparato receptor empleado por Ricaldoni se diferenciaba del de Marconi en el cohesor que en lugar de tener un tubo de vidrio, tenía uno de ebonita, con una pequeña cantidad de bismuto entre las limaduras. El transmisor consistía en una bobina de Ruhmkorff y un chisporroteo formado por dos esferas de metal de 30 centímetros de diámetro, la descarga se obtenía mediante un condensador de capacidad eléctrica apropiada.
De radioaficionados se trataba…
Desde 1910 existían radioaficionados en Buenos Aires y desde la ciudad de Bernal, pleno campo en ese momento, recibieron comunicados de bases en Canadá e irlanda. Desde 1898, ingenieros como Ricaldoni o Belloq realizaron experiencias precarias de telegrafía inalámbrica. En 1913, Belloq recibió la primera licencia de radioaficionado.
En 1915 jóvenes radioaficionados de Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza constituían una especie de hermandad que se comunicaba noticias, entablaba charlas a distancia y hasta intercambiaba recitales de piano o violín.
Fue en el año 1917 que el doctor Enrique Telémaco Susini les dijo a sus tres amigos estudiantes de medicina y radioaficionados: “Miren, muchachos: si un día, nosotros, pudimos escuchar por radio el canto de un gallo, debe existir la posibilidad de transmitir la voz humana. O la música. Se imaginan que grandioso sería?”. Al grupo le sobraba imaginación, como para suponer ya lo que Susini planeaba. Enrique Susini, de 25 años, su sobrino Miguel Mujica, de 18, César Guerrico y Luis Romero Carranza, de 22 años, tenían el asunto de la radio y el deseo y la necesidad de una transmisión masiva desde aquel momento en sus pensamientos. No sabían que muy pronto podrían materializar ese proyecto que les permitiría impulsar un invento capaz de trasladar a todos los pueblos el sonido y las voces de las personas dentro de nuestro país.
El grupo seguía con pasión la información disponible en forma de libros, y revistas sobre radio que llegaba hasta ellos. Los principios de Hertz, Braun y Marconi, iban creando en ellos un banco de conocimientos y un cúmulo de inquietudes que los iba acercando a los secretos del descubrimiento y uso de “la transmisión inalámbrica, sin conductores y a distancia”, a la que el ruso exiliado en Estados Unidos, David Sarnoff, le había puesto una marca en 1916 cuando logró transmitir por aire información, música, noticias, ideas.
Con la guerra del 14 se interrumpe la llegada de material bibliográfico a la Argentina sobre radiotelefonía. Durante el conflicto bélico la radio crece, pero trincheras adentro, y forma parte de un arsenal, de esta manera se transforma en un instrumento estratégico para quien la tiene y la sabe usar como medio de comunicación.
Volviendo a nuestro país, a partir de 1912 en Buenos Aires, algunos radioaficionados, adolescentes, como Ernesto Pita Romero, acostumbraban a compartir lecturas del Martín Fierro o a pasar discos desde su equipo, había un personaje llamado Ignacio Gómez Aguirre, quien recibía la transmisión y la respondía mediante el sistema Morse, era un muchacho de la barra de Susini que colaboró hasta el 26 de Agosto de 1920 en la preparación del lanzamiento de la radio.
En 1917 Susini ingresa como médico de la armada. Al finalizar la guerra en 1918 ésta le encarga a Susini que estudie en los frentes de batalla el efecto de los gases asfixiantes y paralizantes sobre las vías respiratorias. En el ejército francés consigue algunos equipos de radio casi abandonados, con transmisores de 5 kilowats de potencia y poco uso, válvulas de rezago marca Phaté y lámparas marca metal en buen estado. Con estos equipos, los datos obtenidos en Europa más los datos sobre su especialidad médica vuelve a la Argentina.
Con estos nuevos conocimientos y elementos técnicos traídos de Europa, sumando todas las ganas por realizar una transmisión digna de una primera vez, el grupo decide que esa transmisión será la de Parsifal, desde el teatro coliseo el 27 de Agosto de 1920. El equipo se veía precario. El único micrófono que se pudo conseguir para tomar los ruidos del ambiente era uno para sordos, que fue ubicado en el paraíso del teatro coliseo. Este transmisor de 5 humildes Vatios “volvía a pelear como en la guerra”, instalado en la azotea del edificio, los alambres para bobinas, los transformadores, los condensadores, todo estuvo listo ese 27 de Agosto y funcionando como correspondía. Entre el teatro y la cúpula de la casa de Cerrito y Charcas fue colocada la antena. La transmisión fue realizada con éxito aunque todavía en aquella época escuchada por pocos. Desde ese momento los programas siguieron sin interrupciones. Al siguiente día se transmitió Aída, por la tarde nuevamente Parsifal y a la noche Iris, con Gilda Dalla Rizza y Benjamino Gigli. El Lunes pasaron Rigoleto, después Manón, y actuaciones especiales de la compañía lírica del teatro municipal de Rió de Janeiro.
Susini definió al grupo de amigos de la siguiente manera: “Éramos médicos estudiosos de los efectos eléctricos en medicina, y también radioaficionados, lo suficientemente bien informados como para estar a la vanguardia. Pero básicamente éramos personas imaginativas, amantes de la música y el teatro y por eso se nos ocurrió que este maravilloso invento podía llegar a ser el más extraordinario instrumento de difusión cultural”. “Según el historiador Edgardo Roca, la radiotelefonía argentina nació como un entretenimiento de aficionados que jugaban a transmitir y recibir. Pero el tiempo, afirma Roca, transformó ese hobbie de locos de la azotea en algo imprescindible en todos los hogares.”
Con el transcurso de los años…
Una vez finalizada la Guerra, la radio comenzó a utilizarse en mayor escala y se comenzaron a crear radioestaciones, lo cual trajo consigo la fabricación de más unidades de radio. Y esto genero una masificación del medio.
El origen de las estaciones de radio en distintas partes del mundo ha sido muy diverso: estatal, privado, con fines culturales, con fines comerciales. En una primera instancia, era con fines meramente informativos y luego comenzó a variar su rango de acción hasta llegar a cubrir los más diversos aspectos: brindar información, música, cultura, etc.
Otra ventaja que tuvo hacia sus orígenes es que, al igual que la televisión años mas tarde, llega al hogar, a diferencia del teatro, del cine aun inexistente, las conferencias, los conciertos que reúnen al público en un recinto. Además llega a un público meramente heterogéneo, no así en sus comienzos que lo hacía solamente a la elite que podía sustentar la compra de un equipo radiofónico. En sus comienzos la radio era fuente de entretenimiento familiar, en la cual al momento de "escuchar la radio", toda la familia se ponía alrededor de ella, la encendían y escuchaban por algunas horas.
Con el pasar de los años, tomo tanta popularidad que se crearon los primeros radioteatros, les precursores de las actuales telenovelas, los cuales eran seguidos por familias durante semanas. Fueron apareciendo las primeras publicidades y la radio poco a poco fue adquiriendo un fin de lucro.
El lenguaje radiofónico carece de imágenes salvo las que sepamos generar en la mente del oyente. Se compone de palabras (la voz de los locutores, actores, periodistas, etc.), música, ruidos, efectos grabados y silencios. Es como fuente de comunicación social, una unidad conceptual distinta a la televisión por su credibilidad, inmediatez y bajo costo de producción
Los programas pueden diferenciarse en Ficcionales (radioteatros, ciclos de sketches cómicos), y No Ficcionales (magazines, periodísticos de opinión, musicales de rankings, etc.).
Uno de los éxitos radiales de la época fueron "Los cinco grandes del buen humor" ("Pato Carret, Jorge Luz, Juan Carlos Cambón, Zelma Gueñol y Guillermo Rico"). En 1954 Delfor presenta en radio Argentina "La Revista Dislocada", este fue el primer programa cuyos avisos estaban integrados al clima divertido de la audición.
RADIOTEATRO
El radioteatro argentino
Cuando a comienzos de 1929 una audición de música campera conducida por Roberto Torres y Francisco Mastandrea parecía agotarse, este último, inspirado en las novelas por entregas tan en boga en aquella época, crea "La caricia del lobo", "una novela radial, la primera obra radiofónica que no concluiría en un solo día o en el espacio de una audición"
Hasta ese momento se habían difundido programas unitarios de teatro radial y programas como el ya mencionado de Mastandrea, denominados en la época "revistas radioteatrales", en los que se combinaban números de música y canciones folklóricas con la representación de breves escenas o "sketchs" de ambiente campero. Los que le siguen toman la temática y la estructura del folletín y el drama gauchesco.
En la programación radial de 1933 había cuatro compañías radioteatrales, dos años más tarde se produce una explosión del género que sólo se interrumpirá con el arribo de la televisión y que se manifiesta en la creación de nuevas compañías; en la diversificación temática del género, de acuerdo a exigencias de un público cada vez más amplio y heterogéneo, y en la incorporación de autores para cubrir la demande de adaptaciones y novelas originales. En la búsqueda de temas y fórmulas de segura repercusión, la radio se nutre de la novela popular, fuente aprovechada ya por otros medios como el cine y la historieta. Con una variedad tal que mezcla novelas de capa y espada, de aventuras, policiales e históricas con la novela sentimental o "rosa" que terminara imponiéndose en la década siguiente. Pero el género se diversificó todavía más. Habrá un radioteatro infantil; un radioteatro familiar y costumbrista; un radioteatro dirigido a un público de clase media predominantemente femenino que gustaba de las historias de amor con final feliz y finalmente la línea gauchesca.
Algunos éxitos radioteatrales llegaron prácticamente a paralizar la vida en las ciudades, preocupando a los comerciantes. Los negocios de ventas y particularmente las tiendas comenzaron a registrar grandes bajas de concurrencias de público ante la gran popularidad de la "novela" de turno, por cuanto sus grandes clientes estaban en sus casas pegados a la radio. Los dueños adoptaron ciertas medidas para contrarrestar ese impacto que se verificaba sobre todo en las ventas.
Los propietarios tomaron la decisión de publicar avisos en los diarios: "A partir de mañana, mediante parlantes, usted podrá escuchar su episodio radial favorito mientras observa nuestras espectaculares ofertas".
Pero la mayoría no escuchaba solitariamente en su casa. Sobre todo en los barrios periféricos, la sociabilidad en los escuchas llegaba a conformar una red de confrontación de información y datos insospechada.
La gente participaba…
El radioteatro fue uno de los fenómenos culturales más importante de nuestro pueblo. Así lo demuestra la participación activa del público en sus historias. La correspondencia, los correos de lectores, la presencia del público en las emisoras eran moneda corriente por aquellos tiempos. Pero el acercamiento no se limitaba a la experiencia radial.
Cuando las compañías salían de gira por los barrios y pueblos, se producía el milagro, los actores dejaban de ser voces y se recreaba eses espectáculo que era "mucho menos y mucho más que el teatro".
La novela se trasmitía todos los días por radio y llegaba a los lugares más lejanos: comunidades aisladas, trabajadores de zona rurales, pueblos con rutas poco accesibles que tenía a este medio como único contacto con el exterior. A pocos días de comenzada una obra, ya se salía de gira, mientras que por la radio se anunciaban los lugares donde se realizarían las presentaciones.
La participación activa de los oyentes rompía con la concepción de obra terminada, donde la elaboración estaba basada en la dialéctica texto-público. La dicotomía ficción-realidad casi no existía. La imaginación fluctuaba entre estos dos polos. El radioteatro activó el imaginario social, lo puso a trabajar."Este no es del orden de la ilusión, es el tejido significante que estructura la vida social cotidiana de los actores sociales"
Este género abre un espacio de comunicación entre el autor y su público, recreando si se quiere de manera confusa y fragmentaria la visión del mundo, las costumbres y las creencias populares, donde el espectador se siente protagonista de ese universo. El texto no es el lugar central del sentido.
Este se construye siempre en la interacción sujeto-texto en el momento de la lectura. Así podemos ver todas las lecturas posibles y comprobar la inexistencia de una única lectura.
CAPITULO II : “HUMOR EN RADIO”
HISTORIA DEL HUMOR EN RADIO
En la década del ´20 con la necesidad de “romper la monotonía del bailable”, se introduce el monólogo, nombre genérico que se aplicaba como síntesis del repertorio hablado. Consistente en un SOLILOQUIO protagonizado por un actor, el cual a través de una improvisación o un libreto, en general de autoría propia, efectuaba narraciones de diversa índole, muchas veces encarnando un personaje creado por él mismo.
El monologuista, cómico o serio, era también recitador, o lo había sido antes, y habitualmente en su programa combinaba ambas habilidades.
Precursores del género:
Tomás Simari
Leopoldo Simari
Salvador del Priore “Juan cho”
Fueron 2 vertientes que nutrieron, una la de los monologuistas volcados al género festivo y otra la de los conjuntos de parodias (dúos, tríos, cuartetos), cuyo humorismo musical exclusivamente cantado en un principio, se fue deslizando después a escenas dialogadas. Nacen en la década del 20, pero toman fuerza en la década del 30.
Programaciones musicales, presencia minúsculas de números hablados, preponderancia del género clásico.
En 1925
Fernando Ochoa (Minguito); monólogos.
Orelia Cisneros; recitados de autores argentinos y españoles.
Federico Mansilla; monólogos.
Florencio Chiarello; monólogos.
Magin Aliana; recitados. Director de la primer compañía que ofreció una obra de teatro completa.
María E. Morelli – Miguel Lanzeta; dúo cómico.
Juan Martín Velich; recitados.
Florencio Parravicini; monólogos.
Transmisión de debates de la Cámara de Diputados, cuando deliberaba.
Se revierte la situación, se abre una gama de géneros inéditos para la radio; la música popular pasa a ocupar el primer lugar.
Radio Brusa
Radio Sud América
Radio Cultura
Estas abren el camino en la transmisión de programas radiales propios.
En 1929
Programas con varios actores.
La hora humorística.
La hora de la risa.
La hora de la broma.
La hora de la chispa, con el actor Ramiro Pena.
En 1930
César Mariño; monólogos cómicos.
Trío Cómico Futurista: Los Romanos (Juan , Vicente y José Romano.)
Tomás Simari, continúa con sus monólogos y añade una innovación, los diálogos con varios personajes que el mismo representa, ductilidad de voces; se gana el apodo de
“El hombre de las mil voces.”
En 1931
Atilio Suparo; recitados gauchos
Trío Cómico ABC.
Federico Mansilla; incorporó a su personaje “El Abuelito”, en diálogos con su secretario Rodolfo.
Maruja Gil Quesada; recitados.
Marizul Márquez Fernández; recitados.
Adolfo Fuentes; recitados.
En 1932
El recitado va perdiendo lentamente fuerza.
Cobran auge los conjuntos de parodias musicales.
Se agregan:
Grupo Gedeón.
Los Viudos.
Dúo Cómico Odeón.
Los Caballeros de la Quema.
Los Bohemios (originalmente eran una murga), dirigidos por Mario Pugliese “Cariño”. José Albano: El pájaro lobo; Felipe Rodríguez: El tartamudo; Miguel Croce: La Chelita; Salvador Libonatti: El Loco; P.Pacunto: La Jirafa; Propato: El Inglés. Tenía imitadores. El conjunto interpretaba piezas musicales, realzadas con chistes, pequeños monólogos, diálogos y algunas imitaciones.
La Rueda del Buen Humor.
Dúo Buono – Striano (eran guitarristas.)
El Dúo Buono-Striano, un sketch de “El relámpago” con Guido Gorgatti, y a Pepe Arias personificando a Goyo. El dúo Buono-Striano fue presentado en las emisoras porteñas de la década del ‘30 como “los reyes de la risa”.
En 1933 nace la s Aventuras de Joseliyo, Merengue y el abc trio, con los actores Raimundo pastora y Diego Valero. Este fue uno de los primeros programas de risa, humor y chispa.
En 1934; se establece la obligatoriedad de utilizar la palabra Radio en vez de Broadcasting. Y se prohíbe la palabra nacional para entidades particulares o denominar negocios particulares.
Debuto Pepe Arias, en Radio Stenor, donde realizaba monólogos de actualidad de 15 minutos de actualidad.
En 1937 el personaje de Nini Marshall, aparece en la radio Splendid, aunque poco tiempo después es sancionada por no hacer un correcto uso del lenguaje, ya que a través de sus personajes lo deformaba, especialmente por la frase conocida “te comportaste como un catita”.
Muchos de ellos fueron creadores natos e irrepetibles, como Niní Marshall. “Niní era una actriz completa”, recuerda Jorge Luz
Juan Carlos Mesa recuerda la labor de Pepe Iglesias: “Pepe hacía radio para tocar y para mirar”.
En el `40 nace los Pérez García, una familia radial que reproducía un estereotipo de familia Argentina, un matrimonio un hijo, hija, que devolvía las dificultadas y logros de la vida cotidiana.
1945 como secretario de Pepe Arias se inicia Tato Bores en el programa, “Justo Justino Reyes doctor en trampas y leyes”.
De allí salió, entre otras creaciones, la famosa frase “Deben ser los gorilas, deben ser”, que luego quedó asociada a los antiperonistas en época de la Revolución Libertadora de 1955.
En 1956 llegan al país las primeras radios Portátiles a transistores (un conductor electrónico que revoluciono el modo de amplificar los sonidos), ahora era posible captar la radio a cualquier hora y lugar.
RADIO VS TV
La televisión despojo en los hogares un poco al lugar que ocupaba la radio, en la misma se abandonaron los programas en vivo y los radioteatros, la radio se quedo con el horario matutino y la televisión con el nocturno.
Nace Minguito Tinguitella, de la mano de Juan Carlos Altavista.
Radio El Mundo, nace el programa “El Fontana show”, programa de información, vértigo, desacartonamiento, espontaneidad e improvisación, Fernando Salas participaba del programa en la realización de chistes cortos que caracterizaron al programa. Treinta chistes por día.
Las Radios queda reducidas tras desaparecer los radioteatros y los programas con públicos, los estudios tenían generalmente 3 metros por 4. Comienzan a surgir los Disc Jockey.
En 1969 Nace “Claves para bajar de la cama” un nuevo humor llevado por Castello, Salas, Bedrune y Dolina. En este año nace radio Continental, que anteriormente se la denominaba Radio Porteña.
En 1974 el estado obliga a las radios a pasar el 75 por ciento de la música de carácter nacional.
El programa “Rapidísimo”, conducido por Héctor Larrea en Radio Rivadavia, incorporó por primera vez el humor a principios de los ‘80. El hasta entonces pacato Larrea tardó un mes en tirar la chancleta: no faltaron entonces chistes picantes, comentarios irónicos y el doble sentido en las mañanas de Rivadavia. Por allí pasaron Luis Landriscina, Víctor Harriague, Juan Carlos Mesa, Juan Carlos Altavista con “Minguito”, Mario Sánchez. Jorge Marchetti sentencia: “El humor de radio tiene música”.
Con la llegada de la democracia en 1983, las ganas de reírse volvieron a aparecer también en la radio. La noticia se volvía central en las mañanas, el humor había perdido sus programas especiales y se mezclaba en los vericuetos de lo cotidiano en formato de clips. “De elencos humorísticos se pasó a dúos humorísticos y con esto el humor se zafó
En el programa “En ayunas”, con Carlos Abrevaya y Jorge Guinzburg, se escuchaban noticias como ésta: “Dato de penúltimo momento, Israel teme una matanza en el Líbano. Argentina teme una libanización en La Matanza”.
Años más tarde, “Demasiado tarde para lágrimas” y “La venganza será terrible”, de Alejandro Dolina, comenzaban a reírse de las revistas del corazón.
El Trío Laurel también marcaba una época.
Con el nacimiento de las FM…
La primera emisión de Frecuencias Moduladas fue en 1970, pero sin continuidad.
Nace la Rock and Pop.
1987 nace, en Rock and Pop, un programa llamado VanGkok
1989 Mario Pergolini acapara el 78% de la audiencia nocturna con su ciclo “Malas Companias” por la Rock and Pop.
Desde mediados de los ‘90, cuando la primavera menemista llegó a su final, la premisa radiofónica fue mejor reír que llorar. Los personajes de “Animal de Radio” de Lalo Mir en la Rock & Pop, como Rafael Orestes Porelorti, el dúo Saborido y Quiroga y sus canciones sobre las valijas de Amira y el dúo Rubio y Rottemberg después, ambos en Radio Mitre, establecían las críticas de actualidad y el humor político. Los sketches se denominaban, por ejemplo, “Monasterio de Economía” con Domingo F. Cavallo.
Eduardo Aliverti reflexiona: “Si uno repasa la historia de la radioen general y la historia del humor en radio, llegará a la conclusión de que el humor concentró en gran medida a todos los grandes”.
David Rotemberg y Luis Rubio, "El humor es pasar silbando por un cementerio de noche". Estos dos personajes del humor son parte esencial de las mañana de radio
La radio cumple 70 años
Las emisoras toman una nueva configuración. Sus propietarios son a la vez dueños de medios gráficos o televisivos. Surgen los multimedia.
Cómo hacer reír con tan sólo un micrófono
Estas décadas detallan cómo es eso de reírse con la radio. Con el humor, la simpatía se coló en decenas de hogares, se subió a los colectivos y caminó por la calle: la risa fue, entonces, una compañía cotidiana. Primero en los radioteatros y más tarde en los noticieros, el humor acompañó momentos trascendentes de la historia radiofónica y en definitiva en la historia del país.
Así aparecen personajes que van desde el mítico Delfor y su “Revista Dislocada”, el dúo Buono-Striano en sus albores, Juan Carlos Thorry junto a la inigualable Niní Marshall, el Minguito de Juan Carlos Altavista, el “Fontana Show” entre los más lejanos, y Rubio y Rottemberg en Radio Mitre, o Rafael Orestes Porelorti (Fernando Peña) en la Rock & Pop, entre los más cercanos en el tiempo.
Hay dos aspectos de la radio con los que la tele no pudo competir nunca: la información y el humor.
“El mundo no puede vivir sin humor, ni se supone que lo haga jamás”, dice Fernando Peña.
LOS PROGRAMAS MÁS DESTACADOS DEL HUMOR..
'EL FONTANA SHOW': con Cacho Fontana, por Radio EL MUNDO.
'LA REVISTA DISLOCADA': UN PROGRAMA QUE HIZO HISTORIA.
DURANTE MÁS DE 20 AÑOS, FUE UNO DE LOS CICLOS HUMORÍSTICOS DE MAYOR CONVOCATORIA.
“La Revista Dislocada”, conducida por Delfor. Roberto Di Chiara, coleccionista del mundo de la radio y amigo de Delfor, recuerda: “Fue el único programa en que se paraba el país para escucharlo. De hecho las otras radios suspendían su transmisión y se acoplaban a la transmisión de El Mundo”.
Creada en 1954, durante años, "La revista dislocada" lideró la audiencia radial los domingos al mediodía. Fue una "compañera" más de la familia argentina. Luego, pasó a la televisión y el éxito, lejos de mermar, siguió siendo contundente. Cuarenta años después, su hacedor, Delfor Amaranto Dicásolo —popularmente conocido como Delfor— decidió volver con su mítico programa en el que intenta reinventar un humor "sin malas palabras", como él mismo dice, orgullos de ese objetivo.
Tras residir varias décadas en Perú y México, países donde se refugió luego de que la dictadura de Agustín Lanusse lo prohibiera en 1973, Delfor es un tipo que le gana al tiempo —"a lo sumo me dan 65"— y a pesar de los kilos de más aún conserva la mueca de picardía y el tradicional bigote finito que siempre lo caracterizó.
"Tuve varias ofertas para hacer ''La revista dislocada'' en radio, pero no me convencían", dice Délfor. Hasta que fue convocado por Radio Nacional y eso lo alegró, ya que sus programas siempre fueron con público y la emisora le brindaba el espléndido auditorio de Maipú 555.
Sobre la creación de sus personajes, Delfor los define como "salidos de la calle", aunque sabe que muchos de sus dichos y muletillas fueron adquiridos por el público como "no me pisen la víbora", que era un personaje que vendía pelapapas en Avenida de Mayo con un reptil medio muerto al cuello.
CULTURA POPULAR:
Uno de los aportes más duraderos que "La revista dislocada" hizo a la llamada cultura popular el calificativo de "gorilas", surgido del tema musical "Deben se lo gorila, deben se..", compuesto por Delfor y Aldo Cammarota. En la actualidad, ese término se usa en numerosos países latinoamericanos para designar a todo aquello considerado antipopular.
Délfor Amaranto Dicasolo Pologna, oriundo de Chivilcoy, hijo de inmigrantes italianos, apenas terminada la escuela secundaria llegó a la Capital con sus dibujos, sus caricaturas y una voz capaz de realizar infinidad de sonidos e imitaciones. Estos talentos naturales lo acercaron al mundo del espectáculo; así transitó escenarios barriales y teatrales (en el varieté formó un dúo con Rafael Carret) hasta llegar a la radio, donde se hizo conocido por sus imitaciones de figuras populares de la época. Participó en "La matiné de Juan Manuel", junto a Juan cito Monti y Guillermo Iglesias; "Club de barrio"; "La cruzada del buen humor"; "Un alto en la huella" y "El show de Délfor" entre otros.
"«La revista dislocada se inició con el primer elenco en 1952, en Radio Argentina, los domingos, de 12.30 a 13.30 y, en el 54, se trasladó a Splendid. En 1959 comenzó la carrera en TV, en Canal 7 y luego en el 13. El éxito se prolonga hasta 1973, cuando fue prohibido por el gobierno de Alejandro Agustín Lanusse."
La fórmula de este suceso humorístico:
Fundamentalmente radicaba en que todo lo que se decía estaba guionado, nada quedaba librado al azar. Y luego se incorporó el humor político. La base era el talento y el ingenio de cada uno de los integrantes, que se comportaban con gran responsabilidad.
ELENCOS:
Alberto Locatti, Héctor Ferreira, Beto Cabrera, Iván Grey, Mengueche, Héctor Serafino, Mario Durán, Héctor Pasquali, Jorge Marchesini, Angel Bazo, Eduardo Almirón, Anita Almada, Nelly Beltrán, Calígula, Carlos Balá, Jorge Porcel, Raúl Rossi (el mejor actor en todo sentido), Tristán Díaz Ocampo, Vicente La Russa, Isabel Lainer. Un buen día faltó un guitarrista y Beto Cabrera trajo a Mario Sánchez, que resultó ser tan buen músico como humorista. La orquesta la dirigía Santos Lipesker y entre sus integrantes figuraban Lalo Schifrin, Horacio Malvicino, Roberto Grela y los hermanos Marafiotti. El maestro Ernesto Catalán estaba a cargo del sonido y efectos especiales.
Trabajar con público en la sala:
A los tres meses de estar en el aire, "La revista dislocada" se convirtió en un suceso de audiencia. El público cortaba el tránsito en Uruguay al 1200, donde estaba Splendid. Parte de esa multitud ingresaba en la sala y el resto se quedaba en la puerta esperando. Esa presentación dominical tenía una previa, la reunión de ensayo general, los viernes y los domingos, una hora antes del ensayo final, con música. Lógicamente todos vestidos de traje, siempre impecables, frente a los micrófonos de pie.
'RAPIDISIMO':
Al principio duraba media hora, de 9 a 9.30. Fue un momento en que sólo había música "nueva ola" y se dio la reaparición y la revalorización de géneros absorbidos con fruición y abandonados de golpe como el tango, el folklore, el buen internacional y algo de jazz potable.
De lunes a viernes de 10 a 13, por Radio Rivadavia (AM 630), conduce su creador, Héctor Larrea. Este auténtico referente de la radio lleva 40 años de trayectoria y 34 interrumpidos en el liderazgo de este programa que lo encuentra nuevamente en la emisora donde alcanzó sus momentos de mayor repercusión y popularidad: Radio Rivadavia.
El equipo que rodea a Larrea en su espacio está integrado por Jorge Marchetti, autor, creativo y guionista de humor, que desde hace largo tiempo participa en el micrófono con los personajes de Gladiolo y Cátulo. Es el más estrecho colaborador del conductor desde lo operativo. La locución está a cargo de Norma Aguilera; María Luisa Conforte en información general, Paulino Rodríguez en economía, Oscar Muiño en política, Jorge Vaccaro en espectáculos, Roberto "Bobby" Rial en la crítica cinematográfica, Marcelo Casares en deportes, el doctor Carlos Graschinsky con los temas médicos y el humorista Alejandro Gardinetti.
EL EQUIPO POR DENTRO: La producción: el grupo lo lidera un histórico de Rivadavia: Roberto Risso, acompañado por Mariano Midaglia, Santiago Tapia y Lorena Olaya.
Operación técnica: Gerardo Grimaldi (el tano), un hombre con eficaz trayectoria que trabaja junto a Juan Manuel de Anta, coordinador musical.
La música: la selecciona el propio Larrea, y también es de su autoría la cortina musical.
Flashes especiales: Martín Cavallero y Carlos Casal.
Los móviles: Patricia Pinela, Gustavo Gordonás, Daniel Domínguez Cartier y Juan Mascioli. El informativo está a cargo de Alejandra Arestizábal y José Miranda Lugano.
Humor: Larrea protagoniza dos momentos especiales: Héctor Bedoya, un presentador de una cadena latinoamericana de noticias, y "Argentina 2030", con los recuerdos de un viejo locutor... que ha perdido la memoria.
Llamadas y mails: alrededor de 200 llamadas diarias y 20 a 30 mails por día.
Target: de 35 años en adelante.
UNA GORDA EN BABYDOLL
Rock and Pop 95.9
Domingos de 15 a 17 hs.
Programa netamente humorístico.
STAFF:
• Diego Miller
• Emiliano Goggia
• Santiago Bluguermann
• Fernando Bluguermann
• Pablo Zinola
BASTA DE TODO
Metro 95.1
Lunes a Viernes de 14 a 18 hs.
Una charla entre amigos en la cual todo tiene su lugar: la vida diaria y el humor del día.
STAFF:
Matias Martin
Gabriel Schultz
“Cabito” Massa Alcantara
“NAFTALINA”, justamente, mantiene vivo el género del radioteatro unitario humorístico, apadrinados por Alberto Migré, escritos por los conductores, de los que participan estudiantes de actuación e importantes figuras invitadas
“Naftalina, para que nadie se apoliye”
Radio Ciudad; AM 1110 Sábados y Domingos 4 a 6:30 AM
“LA VENGANZA SERÁ TERRIBLE”
Radio Continental, de Lunes a Viernes de 24hs a 02 hs.
Dé
PROTAGONISTA DEL HUMOR EN LA RADIO ARGENTINA…
Nini Marshall
Una humorista inigualable.
La mítica reunión en torno a la radio era el ritual cotidiano de la mayoría de los porteños, sin distinción de clase o edad, en las décadas del 30 y del 40. En una gran cantidad de veces era para escuchar a una mujer que poseía un humor sencillo, simple pero no por eso menos efectivo. Una demostración de su talento fue su éxito en el cine, porque no tenía una belleza deslumbrante y tampoco una voz privilegiada que le permitiera destacarse como cantante, sin embargo a pesar de no poseer ninguna de estas dos características, consideradas claves en esa época para convertirse en una gran estrella cinematográfica, igual consiguió volverse enormemente famosa.
Ella sola concebió sus innumerables y populares personajes, además de haber sido la autora de sus propios libretos. Además tuvo que enfrentarse a la censura de los gobiernos autoritarios de ese tiempo, ya fuesen elegidos de forma fraudulenta o legítima.
Es que sus caracterizaciones mostraban una imagen de Argentina que nada tenía que ver con la que circulaba por las mentes de los dirigentes, sino aquella que los auténticos artístas saben plasmar y que son verdaderos documentos de identidad de un pueblo, el de carne y hueso, con defectos y virtudes.
Su legado a los humoristas actuales se hace evidente en numerosos casos, como en las mujeres desbocadas de Antonio Gasalla, los tilingos de Carlos Perciavalle, las imitaciones de Juana Molina o Ana Acosta y las caracterizaciones de Cecilia Rosetto y Gabriela Acher, por citar a algunos.
Ella se transformó en un fenómeno de masas que tuvo su inicio en la radio y prosiguió en el teatro, el cine y en una etapa crepuscular en la televisión, hasta que el 18 de marzo de 1996, a los 92 años se apagó la vida de Marina Esther Traverso, a quien todos recordamos con el nombre de NINÍ MARSHALL.
Un duro comienzo.
La creadora de Catita, Cándida, Doña Pola, y otros personajes tan entrañables como estos, casi nació con el siglo, el 1 de Junio de 1903 en el barrio de Caballito. La llamaban cariñosamente Niní.
Hija de Pedro Traverso –que falleció cuando ella tenía apenas dos meses- y María Angela Pérez fue educada en un ambiente que favorecía la creatividad artística, a tal punto que su madre quería que estudiara Filosofía y Letras, cosa poco común para las chicas de esa época. Seguramente tanto estímulo rindió sus frutos más tarde.
Casada con un ingeniero, llamado Felipe Edelman, apenas terminado el colegio secundario y a dos meses de dar a luz a su hija Ángeles, falleció su madre. Por ese mismo tiempo su marido, que era un jugador compulsivo, perdió todo el dinero y los valores. Su decisión fue terminante: separarse. "Mi catástrofe sentimental y económica" la llamó en sus memorias. Sin embargo semejante tragedia no logró inmovilizarla, sino que desplegó una singular actividad. Se convirtió en crítica de espectáculos, y empezó a firmar con el seudónimo Mitzi algunas notas de chimentos en una columna denominada "Alfilerazos" para "Sintonía", la mayor revista de espectáculos de los años 30.
No obstante fue en el programa radial "La Voz del Aire", en 1934, que empezó a trabajar seriamente su talento, como la "cancionista internacional" Ivonne D'Arcy -que todo lo imitaba y que todo lo cantaba-. Este personaje, con un rótulo cursi, le permitió modelar el oficio de la genial imitadora y descubrir los recursos que le ofrecía la radio.
Aunque el éxito de sus otros personajes y el cine hicieron olvidar a Ivonne, pero sobre todo porque había decidido cambiarse el nombre por uno "más pegador". Para ello recurrió al apodo de su infancia: el cariñoso Niní (de Marinita, Ninita), que lo complementó con el apellido Marsal, proveniente de las tres primeras letras de su nombre (Marina) y del apellido su segundo marido, Marcelo Salcedo. Tal vez por cosas del destino, o por que la prensa no lo consideró lo suficientemente glamoroso, lo modificó transformándolo en Marshall.
En esta etapa de su carrera ya compartía cartel con figuras consagradas como Marcos Kaplan, Pepe Iglesias, Tito Lusiardo y Juan Carlos Thorry.
En 1938, Manuel Romero, un famoso director cinematográfico, entendió que aquella señora que se iba haciendo popular por la radio, podía tener futuro en el cine. De este modo fue como se eligió a "Catita" para encarnar a una de las "Mujeres que trabajan", su debut cinematográfico que resultó un gran éxito de taquilla.
Su talento para reproducir los rasgos del habla de diferentes sectores sociales o colectividades fue un aporte no sólo para el humor, sino también para la investigación filológica.
Pero estos valores fueron juzgados como "una deformación del idioma" que ponía en riesgo la pureza de la lengua "para el pueblo que no tiene capacidad de discernir", según enunciaron los funcionarios -de mentes muy estrechas- del golpe de Estado del 4 de junio de 1943. La misma consideración se tuvo con muchas letras de tangos por la utilización del lunfardo y modos del habla de la sociedad argentina. Todo aquello a pesar de que un interlocutor siempre ejerciera una suerte de ultracorrección en cada aparición de Catita, que dada la situación que estaba viviendo un día debió despedirse de la audiencia con un "hasta mañana, si nos dejan..."
Ya en 1950, Niní debió alejarse del país acusada de enemistad política. El gobierno de Juan Domingo Perón, si bien no la había prohibido expresamente, dio orden de rescindir sus contratos cinematográficos, medida que a los efectos prácticos funcionó como una censura. Curiosa paradoja para un gobierno mayoritario que mediante artilugios prohibía a una artísta muy popular. Como dijo una vez un crítico "prefirió el autoexilio a reinar censurada", entonces se dirigió rumbo a México, en donde siguió trabajando en radio y en cine, deslumbrando no sólo al público mexicano, sino también al cubano, al español y al de los barrios latinos de Nueva York. En esa época se divorció de un marido que no pudo dejar sus propios asuntos de Buenos Aires. En 1952 se casa por tercera vez con Carmelo Santiago.
Un regreso con gloria
Permaneció en México hasta 1955, año en que regresa e inmediatamente vuelve a ubicarse entre las grandes figuras, aunque su carrera, no deslumbró como antes. En esta época se destaca en teatro el gran éxito que significó "Coqueluche", con Thelma Biral.
En 1973 debutó en la temporada marplatense –de la mano de Lino Patalano- con "...Y se nos fue redepente", un espectáculo de café concert que ha sido considerado como uno de los máximos exponentes del humor negro en la Argentina. En él, alternaban en escena todas sus creaciones con motivo del funeral de Don Pascual, el zapatero del barrio. Llegó a las 800 representaciones, un programa especial en Canal 13, junto a Carlos Perciavalle (se puede ver un fragmento en Internet, en el site de la WebTV: www.webtv.com.ar) y un disco en la compañía CBS.
"Una noche en la radio" junto a Juan Carlos Thorry, la estreno en 1977 en el Teatro San Martín. Se trataba de una nostálgica evocación de una audición radial de los años 40 en donde se presentaban sus históricos personajes. Luego de ser la figura estelar de varios programas televisivos y de una despedida escénica en 1981 con una obra que tenía el melancólico título de "¿Quién apagó la luz?", acompañada por Jorge Luz, en 1983 decidió retirarse. Dos años más tarde, recopiló sus recuerdos y experiencias en un libro: "Mis memorias". Sólo en el '88 apareció fugazmente en televisión para el ciclo de Antonio Gasalla.
A partir de ese entonces se sucedieron numerosos homenajes, como cuando fue nombrada Ciudadana Ilustre, en 1989, por el gobierno del Partido Justicialista de la Municipalidad de Buenos Aires, como una actitud que apuntaba al desagravio por la censura ejercida cuatro décadas atrás. El reconocimiento de sus pares llegó en 1992 con el Premio Podestá, otorgado por la Asociación Argentina de Actores, y en ese mismo año su productor Lino Patalano, la actriz Marilú Marini y el director Alfredo Rodríguez Arias eligieron sus textos para montar en París una obra llamada "Mortadela", que se estrenó en Buenos Aires al año siguiente. El mismo equipo creó el espectáculo "Nini", en 1995, que fue presentado en París y Buenos Aires.
El último gran homenaje se realizó, con el auspicio oficial del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, hace poco tiempo, el 25 de junio de 1997, con motivo de la presentación de un libro dedicado a la actriz y sus personajes "Niní Marshall, la máscara prodigiosa", realizado por Susana Degoy, su sobrina nieta. Su presentación fue una ceremonia presidida por el titular del gobierno de la ciudad, Fernando De la Rúa, la autora de la obra, Ángeles -la hija de Niní Marshall-, el actor Carlos Gamallo –su nieto-, y numerosos artístas y personalidades de la cultura y la política.
Una creadora única
Hugo del Carril, Niní Marshall, Luis Sandrini, Libertad Lamarque y Tita Merello han conformado -para varias generaciones de argentinos- el epicentro del imaginario popular. De todos ellos, los más originales fueron Hugo del Carril y Niní, ya que los otros siempre representaban al mismo personaje. Pero sin duda la más genial y prolífica fue Niní Marshall.
Para los psicólogos, Niní parece presentarse como un caso evidente de doble personalidad; para los astrólogos, tiene los rasgos típicos de los geminianos; para los sociólogos, es el resultado de la aguda observación de las características de sus semejantes en distintos estratos sociales; y para los filólogos, sus personajes representan un objeto de estudio del habla de los argentinos, tal es así que del Instituto de Filología de la Facultad Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la Plata se grabaron, en una audición especialmente preparada por Niní Marshall, cuatro de sus personajes. El Instituto de Filología dejo de existir hace ya unos años y lamentablemente se desconoce el destino de esos registros.
Su fama se cimentó en el medio radial, a la que el cine de Bayón, Herrera y Amadori le dio imagen y aumento de popularidad, sin opacar el tremendo éxito de la radio.
El país entero cayó bajo la mímesis de Niní, todo se paralizaba para escuchar su programa. Es que en aquel tiempo, la programación radial tenía una mayor repercusión y relevancia que la de hoy en día. El filósofo Abel Posadas explicó que "para toda esa gente sin libertad y sin trabajo o con empleos pésimamente remunerados, la radio ofició de puente entre la esperanza y la ilusión".
En este marco, el sociólogo Julio Mafud analizó la relevancia de la artista y su obra: "Niní aparece en un período de reacomodamiento de los distintos niveles sociales, que sería en general transitorio, y por el cual todo el mundo quería imitar a la clase inmediatamente superior, exagerándola y cayendo en lo que se conoce como pautas de "cocoliche", el inmigrante que imitaba exageradamente al criollo, y que por el proceso inverso era descubierto.
Ella ante un gran auditorio es la comunicadora entre la caricatura y el elemento cómico. Representaba un personaje por estrato social."
Héctor Larrea
Luego de poner su voz inconfundible en "Rapidísimo", con más de 30 años en el aire. La historia del conductor es curiosa, ya que a pesar de que comenzó su carrera en 1962, recién en 1970, cuando su popularidad en TV estaba en alza, pudo comenzar su propio ciclo. En Rivadavia estuvo 21 años, luego pasó cuatro años en El Mundo y al fin volvió a Rivadavia. “Empecé en un programa que se llamaba "Norteamérica canta". Querían poner en el aire el ciclo para amortizar derechos que se le vencían. Entre otros, tenían programas con Lionel Hampton y Louis Amstrong. Trabaje a partir de ahí ocho años seguidos allí.-Su popularidad le sirvió para hacer la radio que le gustaba...-Claro, fue raíz de eso empecé a hacer "Rapidísimo". Comencé a tener cierta popularidad en TV en 1969. En esa época cualquier boludo se hacía popular... y ahora también. Pero el cholulismo de los tipos que manejan los medios me permitió darme el gusto. La TV me dio un poder que no me daba la radio. Sin embargo la tele no requiere nada especial. La radio, en cambio, requiere una preparación.”
“Una radio con buen humor puede cambiarle el día a la gente. Un buen programa puede ayudarle a la gente a vivir mejor. A mí me gusta el guitarrista Tomatito y lo paso, pero no me lo pide nadie. Por ahí se pianta alguno pero en lo posible trato de pasar lo que me gusta. ¿Quién carajo va a pedir hoy a Charlie Parker? Nadie. Pero yo lo paso igual.”
Larrea, ese gran director de orquesta…(LGN entrevistas)
-¿Qué ha cambiado en "Rapidísimo" desde sus inicios?
-La esencia sigue siendo la misma, pero ha sufrido las mismas modificaciones que la sociedad en general, en especial en el aspecto económico; ahora todo está más acotado, más modesto, pero en lo personal yo siempre pongo la misma energía, entusiasmo y humor que cuando comencé, allá en 1969, en Radio El Mundo (Maipú 555), y mantengo el viejo romanticismo que me llevó a compartir con la gente circunstancias y sensaciones que a mí me llamaban la atención, y casi inmediatamente comprobé que la gran mayoría sentía lo mismo. Esta semana, sin ir más lejos, con los días nublados y lluviosos recogí tantas anécdotas preciosas referentes a la sensación que este clima provoca y que sólo puede registrar la radio. Si me piden una definición de "Rapidísimo" digo que va al plexo solar, a las emociones válidas que, pese a los cambios económicos y sociales, siguen siendo las mismas. Quizás el ingrediente más importante, y lo quiero destacar, sea la cuota de humor que siempre tuvo. Yo entrevisté a historiadores para saber cómo se sobrellevó la vida en Europa durante las guerras y la respuesta fue siempre la misma: humor, entretenimiento y relax. No olvidemos cómo viajaban al frente de batalla, actores, músicos y cantantes para brindar alegría y esparcimiento a los soldados. La radio debe dar servicio, si no le es útil a la gente no sirve, y en estos tiempos de cólera hay que poner un paréntesis a toda esa carga de información que expresa dolor, incertidumbre, bronca, insatisfacción, del día a día. Recuerdo que una de las épocas más difíciles en la conducción fue durante la Guerra de las Malvinas. Algunos se quejaban: ¿cómo pueden hacer humor cuando los jóvenes se mueren en las islas? Me mantuve firme y no me arrepiento. Pienso que ayudé a hacer más digeribles esos momentos tan dolorosos.
-Muchos humoristas trabajaron con usted a lo largo de este ciclo.
-Para dar algunos nombres: el Soldado Chamamé, Luis Landriscina (cinco años), Mario Sánchez, Jorge Porcel, Osvaldo Miranda (realizó pasos de comedia), Raúl Rossi puso en el aire libretos de Wimpi, Carlos Russo, Norman Erlich y, por supuesto, Víctor Harriague con el Dr. Pueyrredón Arenales, una creación de Horacio Scalise y Jorge Marchetti. A decir verdad, siempre soñé con tener un equipo propio de guionistas.
PEPE ELIASCHEV
El periodista Pepe Eliaschev comenzó con su programa de radio Esto que pasa, en 1985, cuando tenía 40 años. El programa pasó por distintos horarios y tres mudanzas de emisoras, hasta recalar, en el 2001, en Radio Nacional, en "el horario de la vuelta", de 18 a 20, donde continúa hasta hoy. Este mes cumple 20 años, o, como le gusta decir al propio Eliaschev, 14.000 horas al aire.
“Soy un tipo que se enamora de las continuidades. Y creo que es un rasgo que falta en este país. A mí me da mucha emoción decir 14.000 horas en el aire, este es el programa en el aire más longevo, al menos en la zona metropolitana.”
“Conducir un programa no era solamente ser una figura bonita a la que le fue bien en la tele. Ahora, el sexo es la herramienta que se utiliza para llenar vacíos a cualquier hora del día, el doble sentido y el estado de chacota permanente. Es lo más fácil. Me da pena escuchar a conductores muy serios que aceptan la presencia permanente de un imitador en el estudio. Pero, claro, la culpa no es del chancho sino del que le da de comer.”
MATÍAS MARTÍN
“Basta de todo”
“Me parece que el componente humorístico es central del programa, si bien no es un programa humorístico, todo pasa por tomárselo con humor, algunas partes cuando hacemos una entrevista hay una búsqueda que sea entretenida pero no humorística y la lectura de las noticias, pero hasta cuando escuchamos música o cualquier momento se busca destrabar una sonrisa; o de hacerlo más liviano, de divertirse, es algo natural sobre todo en “Cabito”.
“El humor es un componente vital para todos los programas, no sé si escucharía un programa de humor. Como oyente está bueno reirme y un rato pensar, y un rato escuchar algo interesante y siempre manteniendo una sonrisa latente en mi cara. Ginzburg no hace un programa de humor, sin embargo te reís permanentemente.
No me fascina la idea de escuchar un programa de humor.”
CAPITULO III : “LA VENGANZA SERÁ TERRIBLE”
FICHA DEL PROGRAMA: “LA VENGANZA SERÁ TERRIBLE”
Emisión: RADIO CONTINENTAL - Hotel Bauen
Días y horarios: Lunes a viernes 24.00 hs.
Conducción: Alejandro Dolina, Guillermo Stronati y Gabriel Rolón.
Productores: Nicolás Tolcachier- Maika Iglesias
HISTORIA DEL PROGRAMA
El ciclo comenzó con otro nombre, Demasiado tarde para lagrimas, en 1985 y por Radio El Mundo y lo acompañaba Adolfo Castelo. Cuatro años más tarde pasó a Radio Rivadavia, con Guillermo Stronatti. En los comienzos de la década del noventa hubo un intento de hacer televisión, sin mucho éxito. "Volví a la radio, pero fue como arrancar de cero", su programa se emitía por FM Viva y se llamaba El ombligo del mundo. Al año pasó a FM Tango, pero ya con el nombre La venganza será terrible, donde estuvo también un año para instalarse, desde el 94, en la medianoche de radio Continental. Tuvo un pequeño paso por radio Del Plata, durante 2001, y regreso a Continental, que en su año de ausencia en la emisora nunca dejó de emitir programas suyos grabados.
HISTORIA DE RADIO CONTINENTAL
En la madrugada del 28 de septiembre de 1969, Radio Porteña cedió paso a la apertura de Radio Continental, que a lo largo de más de tres décadas continúa informando, brindando compañía, transmitiendo música, goles, humor y cultura.
Con mas de tres décadas de vida en el aire, se pueden homenajear a muchos de los profesionales que trabajaron en Radio Continental en el transcurso de su historia: Adolfo Castelo, Alberto Hugo Cando, Alberto Olmedo, Alejandro Fabri, Ana María Campoy, Andres Redondo, Anibal Vinelli, Antonio de Turris, Ari Paluch, Arnaldo Raskovsky, Atilio Cadorin, Bernardo Neustad, Betty Elizalde, Carlos Garaycochea, Carlos Juvenal, Carlos Mazza, Carolina Perin, Catalina Dlugui, Cesar Isella, Cesar Magrasi, Claudio España, Daniel Fernández Canedo, Daniel Mendoza, Diego Bonadeo, Diego Fucks, Dionisia Fontan, Edgardo Alfano, Edgardo Mesa, Eduardo Aliverti, Eduardo Rudy, Eduardo Van Der Koy, Emilio Stevanovich, Enrique Alejandro Manzini, Enrique Almada, Ernesto Frith, Ernesto Schoo, Esteban Mellino, Esteban Mirol, Ezequiel Korenblit, Felix Luna, Fernando Bravo, Franco Salomone, Gabriela Acher, Haydde Padilla, Hector Grossi, Hector Larrea, Horacio De Dios, Hugo Gambini, Hugo Guerrero Martineithz, Jorge Aliaga, Jorge Azcarate, Jorge Basurto, Jorge Jacobson, Jorge Porcel, Jorge Rosi, José Ignacio Lopez, Juan Alberto Badía, Juan Carlos Calabro, Juan Carlos de Pablo, Juan Carlos Mesa, Juan Carlos Perez Laoizeau, Juan de Biase, Juan Fazzini, Juan José Moro, Julio Cesar Calvo, Julio Lagos, Leo Rivas, Leo Vanes, Leopoldo Costa, Luis Gariboti, Luis Majul, Luis María Stanzione, Luisa Delfino, Magdalena Ruiz Guiñazú, Maisabe, Manuel Rey Millares, Marcelo Tinelli, María Elena Walsh, Mariano Clos, Mariano Grondona, Mario Pergolini, Mauro Viale, Miguel Ángel Merellano, Miguel Brasco, Mónica Cahen Dánvers, Nora Perle, Norberto de Goas, Norberto Longo, Nucha Amengual, Orlando Marconi, Oscar Gomez Castañón, Oscar Raúl Cardoso, Osiris Troiani, Osvaldo Granados, Osvaldo Principi, Otelo Borrón, Pepe Elischeff, Pinky, Quique Pesoa, Quique Wolf, Raúl Becerra, Raúl Calviño, Raúl Delgado, Raúl Portal, Raúl Utizberea, Rene Cospito, Ricardo Arias, Ricardo Espalter, Ricardo Jurado, Ricardo Kirshbaun, Roberto Eguía, Roberto Gonzalez Rivero, Roberto Vacca, Rosario Lufrano, Sergio Villaruel, Silvio Huberman.
ESTRUCTURA TÉCNICA DE LA SEÑAL DE RADIO CONTINENTAL
Radio Continental cuenta con un renovado sistema informático en red que permite la puesta al aire de acabadas producciones artísticas y musicales. Sus complejos editores de audio digital para la grabación de todo tipo de materiales la ponen a la vanguardia de la innovación tecnológica en su rubro. El equipamiento técnico del que dispone utiliza la más avanzada tecnología de audio: minidisc, DAT y el software necesario para al mejoramiento del sonido puesto en el aire.
En la actualidad, Radio Continental y 40 Principales transmiten desde cinco estudios con sistema de audio digital centralizado por server. Posee un enlace con la planta transmisora de UHF y antenas parabólicas que bajan directamente del satélite las señales de cadenas mundiales de televisión para el Servicio Informativo Continental. El sistema se centraliza en consolas de dieciséis canales entrantes y seis salientes.
Todo este equipamiento, al servicio de un equipo periodístico de calidad y de la mejor música, permite ofrecer al oyente excelentes opciones a la hora de sintonizar el dial.
La venganza será terrible propone un espacio de reflexión y humor. La voz pausada, el pensamiento, la broma exigente, el cuento y la música olvidada dan forma al encuentro de generaciones en un clima sin prisas.
Si hay alguien que ha podido mantenerse fiel a su estilo, sin la necesidad de renovar, ese es Alejandro Dolina.
No necesita estar cambiando su staff, o sus opiniones, o su humor, quizás porque las personas que lo escuchan o ven en vivo, son soñadores de alma y creyentes de leyendas urbanas ¿irreales? a rajatabla.
Su enorme capacidad para narrar, y su humor tan particular hacen del programa una delicia para aquellos que creen en los amores fallidos, en las mujeres endiabladas, o los hombres sensibles.
Excelente lector, opina lo que siente, sin preocuparse demasiado si lo que dice es compartido por los demás o no. Eso lo hace atractivo para los jóvenes (que siempre sueñan) y especial para los adultos (que nunca hubieran querido dejar de soñar).
Recorridos a través de la historia, pero no de la historia aburrida, sino de los pormenores. Siempre "lo picante y truculento" de la misma, está presente.
Su humor, mechado con la implacable capacidad de acompañamiento de Stronatti y Rolón, llega profundamente al corazón del que lo escucha.
La conjunción de humor, música e historia, hace de su programa una verdadera delicia.
Así comienza la historia de un programa único e increíble… con ustedes damas y caballeros “LA VENGANZA SERÁ TERRIBLE”…
SINTONÍA NOCHERA
“Cuando se apaga la luz, la radio y los programas que acompañan a los noctámbulos o desvelados de la noche se vuelven imprescindibles”.
Lourdes Lávaque
“...La radio está hecha para los solitarios, los desplazados o los que viven en sitios alejados. A diferencia de la televisión –que te obliga con terquedad a mirar en una sola dirección, que exige la presencia de todo tu maltrecho cuerpo-, la radio está en todas partes. Las personas solas necesitan la radio porque sólo ella puede llenar los enormes espacios vacíos que albergan hasta los apartamentos más diminutos. No se enfada cuando nos distraemos, sino que tiene el tacto de comenzar en el momento en que la encendemos. Su sonido es nuestro ángel de la guarda: omnipresente pero modesto y sencillo. Mientras hacemos nuestras cosas, la radio nos sigue pacientemente. Su insistencia calma nuestras soledades más imprevistas y punzantes, suaviza las distancias entre nuestras almas y las siempre inalcanzables paredes. En ese sentido la radio es comprensiva, y las personas solitarias están necesitadas de comprensión...”.
Esto se lo escribió una oyente a Paul Auster, quien por ese entonces tenía un programa de radio. Sólo falta agregar, para darle sentido a esta cita, que la noche está hecha para los solitarios. Y allí es donde aparecen las voces nocturnas, los programas de fondo.
“RADIONAUTAS…HORA CERO”
A la medianoche, la proliferación radial de videntes, profetas de dos pesos y vendedores de elixir se ve amenazada por la aparición, casi insolente, de un gran ficcionador que se atreve a proponer un humor inteligente, valiente, culto – aunque sin afectación – y por si fuera poco pletórico de recursos geniales.
Así, al dar la medianoche, por Radio Continental y El Espectador este descarado ficcionador y sus secuaces Gabriel Rolón y Guillermo Stronati, calientan los motores leyendo los mensajes que llegan por correo electrónico al programa a modo de preámbulo de una siempre amena reflexión de ecléctica temática y singular abordaje, para luego comenzar el viaje alucinante por la ficción de los antiguos amores de Alejandro Dolina.
De esta manera, el conductor se convierte en diferentes y siempre entrañables antihéroes que inevitablemente terminarán perdiendo a la mujer amada; para luego desahogar las penas en el boliche acodados en algún estaño mientras el sordo Gancé desgrana varios tangos y alguna milonga en el órgano.
Indudablemente un programa que trasciende no se basa únicamente en el deseo de hacer reír y éste no es la excepción; en él, Dolina hace gala de sus habilidades musicales y capacidad de improvisar (secundado en forma muy armónica por sus compañeros) logrando que en la construcción de los bloques tanto las historias como la música o los diálogos surjan de manera fluida y elegante.
A través de las iteraciones cuidadosamente dosificadas a las que nos referíamos y unas interrupciones que el oyente aprende a esperar tanto como las historias del pasado amoroso del gran antihéroe - Dolina incorpora, a la manera de los apartes del teatro, reflexiones personales en las que vierte sus opiniones o, por decirlo de una forma en la que quizás él no se expresaría, su filosofía.
Una característica notoria del programa es el innegable orgullo del autor por un producto excelente, de irreprochable calidad de forma y contenido, con alguna nube de tormenta que atraviesa el firmamento cuando algún adulador empalagoso u omnipotente crítico de dos pesos cruza la frontera de lo que Dolina está dispuesto a admitir.
Finalmente, el tramo culmina con la dedicatoria de la charla, que sería, en sentido más estricto la elección de un "ranking" entre los personajes citados según los criterios de los conductores y su sensibilidad personal y que constituye un momento en el que Dolina parece encarnar, de una sola vez, a toda su grey literaria, los "muchachos sensibles de Flores" mientras que Rolón hace lo propio con sus opositores, los "refutadores de leyendas". Así, el programa hace esta única concesión al romántico maniqueísmo de Dolina.
Una vez terminada la charla, ésta se ilustra con una melodía que ilustra el tema disertado.
Asignadas ya dedicatoria e ilustración, el conductor decreta, por primera vez en la noche, "¡pausa!" Como preámbulo a la melodía elegida.
El segundo bloque del programa es la otra concesión al mundo de la interactividad. En él se leen los mensajes que los oyentes les hacen llegar por diferentes medios, siendo obvia la preferencia que tiene el conductor por las cartas, entendiendo por tales las escritas con un estilo cuidado en la comunicación, no en ese código seudomorse de los correos electrónicos, y no necesariamente las que han sido traídas por el cartero.
Al comenzar el tercer tramo, se instala la tónica surrealista del segmento del programa que se dedica al ama de casa, ya que como nos hace saber el propio Dolina, le llaman numerosas amas de casa indagando acerca de éste o aquel tema que puede oscilar entre tópicos tan variados como la mejor manera de agarrar un canario o cómo elegir un melón.
A los efectos de ilustrar acerca los asuntos requeridos, se recurre a la lectura de sesudas monografías publicadas en las más variadas fuentes, las que van desde artículos de revistas de farándula hasta las reglas de uso de la piscina del hotel en el que se hospedaron los integrantes del programa durante su estadía en Mar del Plata.
Un muy amplio y original repertorio de recursos permite que las invenciones sean tan hilarantes para un neófito como para el iniciado, pero permitiendo a éste último esbozar alguna sonrisa cómplice cada vez que los citados perpetradores comentan la dimensión exacerbada de los objetos australianos (ya que como todos saben, en Australia las cosas se hacen más grandes) la sequedad de Polonia o el momento en que entran en escena los doctores Barragán y Giménez del Cerro.
De todas maneras, además de una gran variedad de recursos, lo que hace al éxito como humorista de Dolina, es el dominio de la esencia de todo histrionismo de improvisación: un manejo absolutamente perfecto de la variable tiempo. Es así como no solamente su sentido de la oportunidad es exacto como un metrónomo, sino que lleva un control excelente de todas las puntas del ovillo en que se convierte la trama de la historia que va entretejiendo, de manera tal que va cerrando absolutamente todos los temas abiertos, y al detectar un punto dramáticamente adecuado para el final, sentencia "pausa" y termina el bloque, dejando prácticamente siempre al escucha con la sensación de haber sido testigo de algo que valió la pena escuchar.
En fin, al terminar el programa, Dolina hace gala de una exquisita destreza en el órgano tocando los temas que pide la audiencia del programa mostrando ser dueño de un repertorio increíblemente extenso.
Al final, a la voz de "corran las sillas y echen a las viejas", el sordo interpreta un tema alegre, para que el arquitecto encabece al público en el trencito que se dirige a la salida, obviamente, con paso de murga...
Texto por Bernardo Borkenstain
“El Negro” dando sus primeros pasos con LA VENGANZA…
Poco a poco, dejó de ser un secreto para convertirse en un fenómeno que pasó a transmitir sus programas desde teatros llenos, y se dio el lujo de sumergirse a experimentar con nuevos formatos aunque siempre sin abandonar su amor al saber, su fino humor, su desgarrada y poco complaciente visión de la vida y, por sobre todas las cosas, darse el lujo de decir lo que piensa y siente sin necesidad de realizar apologías tribuneras o explorar libretos “políticamente correctos”.
Allá por 1972 se inició en radio en el ciclo “Mañanitas nocturnas”, con Mario Mactas y Carlos Ulanovsky, donde hacía el inolvidable personaje de Gómez, un periodista pícaro. Aquí también contaba con la compañía de Carlos Trillo (su dupla en Humor, Satiricón y Mengano).
En 1980, trabajando en radio Rivadavia como gerente de Promociones, presentó un piloto. Su nombre era: “Demasiado tarde para lágrimas”, pero no resultó. Es recién en 1987 cuando se puede concretar el proyecto. Pero como el formato no interesaba, les dieron un horario totalmente marginal, el de la medianoche. Lo acompañaban, nada más y nada menos que Adolfo Castello, Elizabeth Vernacci y Jorge Dorio. Al principio sólo era escuchado por algunos estudiantes de arquitectura trasnochados, pero terminó siendo pasión de multitudes. En el mismo surgieron el maestro Gancé (alias “el sordo”), quien se equivocaba siempre y lo echaban a patadas; el mago oriental Washington Tacuarembó con sus sombras chinescas; y por supuesto la filosofía universal ambientada en el barrio de Flores. Con este programa, Dolina conoció otro estilo de público. Descubrió que en la noche, la gente escucha radio de una manera diferente, con más paciencia y sin tanto apuro. Cosa que lo ayudó bastante, ya que la mayoría de su audiencia son jóvenes, que no tienen problemas por acostarse tarde. Fue también en este programa donde creció otro fenómeno, que luego será una característica fundamental de sus programas de radio: el de los oyentes en vivo.
“Esto fue absolutamente casual. Primero llegó uno, después otro y así se fueron sumando hasta que los directivos prohibieron su ingreso. Nosotros los escondíamos en alguna oficina, hasta que por fin pudimos institucionalizar esta situación y hoy siento que no podría hacer un programa sin público. Porque es ese público el que me fue dando permisos -nunca quise parecer presuntuoso- para animarme a concretar innovaciones: el canto, el piano...”
También fue innovador el hecho de transmitir el programa desde diferentes ámbitos. En el Sindicato del Seguro se ubicaban alrededor de mil personas; luego estuvieron en una sala del Paseo La Plaza, después en el teatro Alvear, en donde se reunían alrededor de unas cien mil personas por año. Más tarde, en La Bodega, y actualmente en el Hotel Bauen. Este fenómeno se da en la misma forma en Córdoba, Uruguay, y alrededores.
Luego de un tiempo Adolfo Castello abandonó el programa porque empezó a hacer “La noticia rebelde” en televisión. Allí se sumó Guillermo Stronatti, y lo hizo por casualidad. Él era el locutor de turno de la radio y cuando se fue Elizabeth Vernacci (que era la locutora del programa), Stronatti quedó a cargo. Él le hacía preguntas y Dolina lo animaba a seguir; poco a poco lo fue incorporando cada vez más al programa. Además como Stronatti también canta, fue un aporte importante para Dolina y sus programas.
“Yo era el locutor de turno, cubría el turno de 01.00 a 07.00 de la madrugada. Yo miraba y escuchaba lo que decían Dolina y Castelo. Y después, como Castelo no cantaba, Dolina empezó con el "maestro Gancé" a tocar el pianito y yo me "enganché" cantando algunas cumbias, acompañando alguna canción que hacía Dolina, alguna rancherita. Y ahí empecé a tener un poco más de participación. Después, Castelo se va a hacer "La noticia rebelde", en ATC, en el año 1986 o en el 1987, y ya me quedo con Alejandro. Todo se fue dando al aire. Así como es el programa hoy, espontáneo, improvisado, así fue. El negro m iba integrando. Dolina me miraba fuerte y yo tenía que decir algo. Entonces, ahí yo estaba más concentrado, porque Castelo no estaba, y yo tenía que tirar algunos bocadillos al aire y dar algunos pies para que Dolina se explayara.
Y sucedió así. Luego seguí junto a él. Hicimos teatro; televisión en 1988, en Canal 11; el ciclo de 1990, también, con "La barra de Dolina"... Después hubo una separación de dos años, en 1991 y 1992. Yo volví a hacer algo que me encantaba, que era relatar fútbol, en 1991. Yo ya lo había hecho en mi pueblo, en 25 de Mayo, cuando tenía 16 o 17 años, y volví siguiendo la campaña de los equipos de la ciudad de La Plata, Estudiantes y Gimnasia. Relataba fútbol los domingos y hacía un programa de lunes a viernes en la radio de la provincia de Buenos Aires.
Después, en 1992, hice un ciclo en Radio Rivadavia, y en 1993 ya volvimos a juntarnos con Alejandro en la trasnoche de FM Tango. Y en 1994, en Radio Continental, hasta el presente.”
Es ahí, en 1994, cuando nace el fenómeno llamado “La venganza será terrible”. Como lo describió el mismo Dolina, éste programa es una continuación del anterior (“Demasiado tarde para lágrimas”). Pero en el mismo lo acompañan Guillermo Stronatti, y se le suma Gabriel Rolón. Quién también se suma al elenco casi por casualidad. Según lo cuentan sus propias palabras:
“Yo conocía a Alejandro desde hacía años porque yo era guitarrista de tango. En aquel momento me pagaba los estudios como guitarrista de tango. Y Alejandro necesitaba unos guitarristas para grabar algunas cositas que quería, y entonces "caí" yo. Un cantante amigo me dijo: "Yo te llevo mis violeros", y empecé a acompañarlos. Y así, después de los ensayos nos quedamos mateando. Y surgió una afinidad de temáticas, de intereses. Nos empezamos a ver por fuera de eso.
Y estuve como músico en alguno de los programas que Guillermo y Alejandro tenían por televisión, participando en colaboración en guiones en otros programas de Alejandro. Y después, yo ya daba ese sueño de la radio como un sueño en el cajón de los archivos. Ya había pasado, ya me había recibido, ya trabajaba en lo mío. Y un día me encuentro un mensaje de Stronati. Ellos estaban en Mar del Plata. Y me dijo: "Rolón, llamáme porque quiero que te vengas a Mar del Plata".
Yo lo llamé. El tenía que ir a Buenos Aires por sus cuestiones comerciales. Y me pidió si yo podía hacerle la suplencia esos 15 días, sobre todo para acompañar a Alejandro en la parte musical.
Y ahí fui a hacerle la suplencia y... no me pudieron echar más.”
Así, al dar la medianoche, por Radio Continental este descarado ficcionador y sus secuaces, calientan los motores leyendo los mensajes que llegan por correo electrónico al programa a modo de preámbulo de una siempre amena reflexión, para luego comenzar el viaje alucinante por la ficción de los antiguos amores.
Indudablemente un programa que trasciende no se basa únicamente en el deseo de hacer reír y éste no es la excepción; en él, Dolina hace gala de sus habilidades musicales y capacidad de improvisar (secundado en forma muy armónica por sus compañeros) logrando que en la construcción de los bloques tanto las historias como la música o los diálogos surjan de manera fluida y elegante.
A través de las interacciones y unas interrupciones que el oyente aprende a esperar tanto como las historias del pasado amoroso del gran antihéroe - Dolina incorpora, reflexiones personales en las que vierte sus opiniones o, su filosofía.
Una característica notoria del programa es el innegable orgullo del autor por un producto excelente, de irreprochable calidad de forma y contenido, con alguna nube de tormenta que atraviesa el firmamento cuando algún adulador empalagoso u omnipotente cruza la frontera de lo que Dolina está dispuesto a admitir.
Es así como no solamente su sentido de la oportunidad es exacto, sino que lleva un control excelente de todas las puntas del ovillo en que se convierte la trama de la historia que va entretejiendo, de manera tal que va cerrando absolutamente todos los temas abiertos, y al detectar un punto dramáticamente adecuado para el final, sentencia "pausa" y termina el bloque, dejando prácticamente siempre al escucha con la sensación de haber sido testigo de algo que valió la pena escuchar.
Cuando Dolina saluda, cuenta con una platea fervorosa de 300 personas, que asiste a la puesta en el aire del programa, en una actitud casi de ritual, donde se divierten, emocionan, cantan y, esencialmente, reflexionan junto al conductor.
Dolina asegura que no tiene una fórmula y cuando se le pregunta porqué eligió hacer este tipo de programa el asegura que todo se basa en su preparación, fundamentalmente literaria, en donde él trata de poner el práctica ciertas habilidades musicales, narrativas y ejercer de paso un poco el surrealismo. Él asegura que su vocación es la de los libros, lo suyo se nutre más en la actuación y desemboca en la radio donde todo lo anterior es venturoso, pero no previsto. Con más de 20 años en la labor radial, Alejandro Dolina ha impuesto en la radiofonía Argentina, una manera distinta de hacer radio.
“Padezco de insomnio desde los 15 años, y más que una razón filosófica, eso es lo que me llevó a preferir lo nocturno. Dice mi amigo Jorge Dorio (con quien compartí durante años un programa de tevé) que soy un narrador que de noche en lugar de escribir "cuenta por radio". Me importa mucho darle un acento coloquial a mi prosa porque disfruto de los movimientos precisos. La claridad es una virtud literaria, lo que no supone ausencia de metáforas ni figuras retóricas. Soy un artista aficionado que suele expresarse por distintas vías con idéntica insolvencia. Hacer radio es algo que me sucedió por casualidad; me inicié llamando de modo fraudulento desde el teléfono de la esquina dando informaciones del circo de Moscú como si estuviera en Moscú, con ese recurso tan de radio donde utilizamos un lenguaje académico para describir una situación cotidiana y palabras simples para describir una situación compleja. Diría que soy un hombre que escribe al que le hubiera gustado ser cantor de tango.”
Dolina aclara que se siente mejor compositor que intérprete pero, por modestia, no señala que en esos años el ciclo para los jóvenes era de culto, grababan los programas en cassettes y se los pasaban, unos a otros con total fanatismo.
En el 2001, Alejandro Dolina pasó por una rara situación. Después de varios años de éxito, decidió cambiarse de emisora, y pasó de “Continental” a “Radio Del Plata”. Pero mientras el hacía su programa en Del Plata, Continental repetía sus programas en el mismo horario.
“No fue nada fácil. Para comenzar debo indicar que, en 2001, trabajaba en Del Plata (hacía el programa en vivo) y Continental pasaba las grabaciones, es decir competía conmigo. Estaba primero y segundo en las mediciones. Lo digo con sarcasmo, pero en ese momento fue patético. Durante todo 2002, cuando regresé a Continental, el programa lo pagué yo, con sacrificios y tratando de no dar de baja a nadie. Y en cuanto al contexto del país, debo decir que no fue sencillo. Hacíamos el programa en el mismo horario de los cacerolazos, a veces el Tortoni no abría sus puertas por temor...”
Pero quizás, la mejor manera de comprender el universo de Dolina sea recordar las palabras de su apertura:
"Atención: este programa utiliza lenguaje metafórico y melindres quevedianos. Por los tanto, se ruega a los froilanes relinchar en otros potreros. "La venganza será terrible": un ciclo admirado por los insensatos, despreciado por los mercaderes y premiado por los que nunca lo escucharon. Plagios fieles, sabiduría diminuta, ripios serviciales, sobresaltos proféticos y lustrabotismo progresista"
CAPITULO IV : “PERSONAJES DE LA VENGANZA …”
Biografía de Alejandro Dolina
“La radio es algo que me ha sucedido. Soy escritor, antes que ninguna otra cosa. Y si bien se mira, estas cosas que aparecen en el programa son más propias de un hombre que ha tenido trato con los libros que de un hombre que ha tenido trato con el mundo del espectáculo”.
Alejandro Dolina nació en Baigorrita el 20 de mayo de 1949 y se crió en Caseros. Sus confusos estudios lo pasearon por el Derecho, la música, las letras y la Historia.
Ha publicado cuentos y notas en diferentes revistas. Desde 1985 ha conducido programas de radio y televisión. Ha compuesto numerosas canciones y ha integrado distintos grupos musicales como director y arreglador.
En 1988 publicó su primer libro, "Crónicas del Ángel Gris". Una edición corregida y aumentada de esta misma obra apareció en 1996.
Es autor también de las comedias musicales "El barrio del Ángel Gris", que obtuvo el premio Argentores en 1990; y "Teatro de Medianoche", que protagonizó él mismo como actor y cantante.
En 1998 publicó la opereta "Lo que me costó el amor de Laura", que fue llevada al teatro en el año 2000 y obtuvo el premio Argentores en 2001.
En 1999 editó "El libro del fantasma". Y en 2002, una recopilación de historias musicales escritas para la radio bajo el título de "Radiocine".
En mayo de este año volvió a la televisión con "Bar del infierno", todas las noches por canal 7.
Su programa de radio "La venganza será terrible" se mantiene desde hace veinte años al frente de las mediciones de audiencia de la medianoche. Además, el público concurre a las audiciones, que se realizan desde el auditorio del Hotel Bauen, de modo que éste se ha convertido en un paseo clásico de las noches de Buenos Aires.
Pero enfoquemos un pueblo de la pampa húmeda. Un pueblo llamado Morse. Allí, en la provincia de Buenos Aires, a pocos kilómetros de Baigorrita, es donde comienza esta historia, con una mujer embarazada llamada Delfa llegando al pueblo en busca de partera. Pocas casas, calles de tierra. Un parto a las once y media de la mañana, con el sol a todo galope por el cielo. Aquel día, en ese pueblo, nació el hombre que esta noche se sienta en el auditorio del Hotel Bauen lejos de todo sopor pueblerino, a contar -con algun pudor y con amable cautela- algunas cosas de su vida.
“Mi bisabuelo fue fundador de Baigorrita. Querían que yo naciera allí, de modo que mi madre se trasladó a Baigorrita. Con tan mala suerte que la partera estaba en el pueblo vecino, Morse. De modo que la verdad histórica es que yo he nacido en Morse. Pero yo no he vivido nunca en Morse ni en Baigorrita. Mi familia vivió siempre en Caseros”.
Entonces, Baigorrita fue para Dolina el campo en el verano, las vacaciones dulces de una infancia feliz en la pachorra de la siesta, las bicicletas y los cardos y el olor interminable de la pampa. Caseros no. Caseros era otra cosa. Era el sitio donde aprendía a leer a los tres años de la mano de la tía Elma. La casa gigante donde vivía, hijo único, con padres, abuelos, tías solteras y la visita alborotada de los parientes del campo. Y Caseros era, sobre todo, el sitio donde había una biblioteca.
"Mi casa era una casa de personas librescas. Se leía mucho, había muchos libros, y yo primero jugaba con ellos y después me dio por leerlos. Era un chico rodeado de grandes, al que todos le enseñaban cosas. Era una especie de bufón de la corte pero no desdeñaba los juegos. Incluso en el colegio he sido buen alumno, pero también un chico bastante revoltoso, y más amigo de los atorrantes que de los aplicados. En la intimidad de mi casa trataba con libros, pero no bien salía debía dedicarme a otras actividades, porque Caseros era una localidad más generosa en atorrantes que en bibliotecas. Me he criado en un barrio muy difícil, donde la cobardía era la peor de las calamidades, la peor de las acusaciones. Un hombre cobarde ya no tenía lugar allí ”.
Desde chico tuvo el gusto enredado en la música. Estudió bandoneón, piano, guitarra y hoy es capaz de componer cosas que él mismo no puede tocar, por complicadas.
Fue allí, en Caseros, donde comenzó todo. La mutación del chico de barrio en un hombre exasperantemente lúcido. La metamorfosis anunciada de un muchacho más o menos reo en un hombre seriamente desvelado por la tragedia de la vida y de la muerte y del amor. Porque Dolina abriga una intención tremenda. La más noble y la peor, por imposible. Este hombre nacido en Morse, anotado en Baigorrita y criado en Caseros, este escritor y músico, tiene la intención de no morirse nunca. De ser total y definitivamente inmortal.
Dolina dice siempre la palabra exacta, nunca otra, en ese tono florido que mezcla ciertos anacronismos con ciertas exageraciones y ciertas exactitudes, y termina por provocar un regocijo casi estético. Dice que siempre habló así. Que, de adolescente, con sus compañeros del Nicolás Avellaneda, apostaban a cuántas veces serían capaces de intercalar en la lección el giro rayano en... Dolina, entonces, transitando por una adolescencia más o menos común. Algunas infelicidades, un manojo de complejos. Un adolescente torturado y feliz, como tantos.
“Yo lamento no haber tenido una niñez desgraciada ni una adolescencia llena de problemas, porque esto suele generar buena literatura, pero he sido feliz. Mi papá era un ejecutivo de Plavinil Argentina, un señor de números. Nos llevábamos muy bien, nos queríamos tanto... Me amaba tanto ese hombre... Y además cantaba tangos. Mama era más parecida a mí, me comprendía más. Pero yo no estoy muy seguro de haberla querido más a ella “.
Los amores empezaron por la adolescencia, pero más bien tarde. Y es que, entre muchachos grandes y barbados, él era un adolescente pequeño, enjuto. Un pequeño hombre que creció tarde.
“Me di cuenta de que les gustaba a las mujeres más allá de mis merecimientos sólo cuando fui grande. Antes, pensaba que los muchachos morochos, desgarbados y flacos no les gustaban a las chicas. Tenía la idea de que se morían por los señores rubios, peinados para atrás y muy elegantes en su vestir. Un d'a alguien me dijo que no era así, y mi vida cambió. Me sorprendo de mi suerte. Mis compañeras han sido muchachas muy hermosas y muy inteligentes que aparentemente estarían lejos de mis merecimientos”.
Terminó el secundario en el Nicolás Avellaneda y, por seguir a sus compañeros, hizo algunos años de Derecho. Trabajó en el correo clasificando cartas, en la compañía telefónica, hasta que en una fiesta un hombre le escuchó un par de retruques ingeniosos y le propuso trabajar en una agencia de publicidad cautiva de Canal 13. Después vinieron los artículos en Satiricón, Mengano, Humor y los programas de radio: Mañanitas nocturnas, con Mario Mactas y Carlos Ulanovsky, y, en 1986, el comienzo de Demasiado tarde para lágrimas, con Adolfo Castelo, un programa que escuchaban estudiantes de arquitectura trasnochados y que terminó siendo pasión de multitudes. Allí surgieron el Maestro Gancé, las sombras chinescas por radio, la filosofía universal ambientada en el barrio de Flores.
Leila Guerriero
Las otras voces de Dolina
Guillermo Stronati
Lleva casi 20 años como alter ego de Dolina. Locutor y productor comercial, Guillermo Stronati es el compañero ideal del "negro Dolina".
Locutor nacional desde 1982. Hace 15 años que comparte el micrófono con Alejandro.
Empezó a escuchar radio sólo a los 15 años. Antes andaba cazando sapos y metido en las zanjas. Pero la imagen que tiene es estar escuchando por Radio Rivadavia -como casi todos en el interior- a Larrea, mientras que su abuelo leía el suplemento deportivo del diario La Razón.
Gabriel Rolón
El licenciado Gabriel Rolón nació en Buenos Aires en el año 1961. Realizó sus estudios en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires.
Se graduó e hizo su especialización en Psicoanálisis.
Desde entonces su actividad se circunscribe a la Psicología Clínica, siendo su campo el tratamiento de las Neurosis, las Perversiones y las Psicosis.
También ha participado y participa en algunos programas de radio y televisión, en los que intenta canalizar las dudas de la gente y en los casos que sea necesario derivar a las personas para que puedan iniciar un tratamiento que los ayude en la solución de sus dificultades. En esta función profesional ha sido columnista de Tarde Negra, Va X Vos, Siempre Listos aunque la gente comenzara a conocerlo públicamente por su labor en Todos al Diván junto a Roberto Pettinatto y Karina Mazzocco.
Trabajó en "A vos quien te ama?" Por América 2 que finalizó en Diciembre de 2004. Por su veta como músico, ha realizado trabajos radiales y teatrales junto a grandes artistas, entre los que destaca su actividad junto a Alejandro Dolina.
En la actualidad se lo puede escuchar por Radio Rock and Pop junto a Elízabeth Vernaci los días jueves de 17 a 19 hs., diariamente 13.00 a 14.00 hs. y de 00.00 a 02.00 hs junto a Alejandro Dolina en Radio Continental. Su último trabajo televisivo fue "Mediodía, mucho más que noticias" junto a Guillermo Andino que fue transmitido por América TV de Lunes a Viernes de 11.30 hs. a 13. hs.
CAPITULO V : “ENTREVISTAS TERRIBLES”
Entrevista a Marka Iglesias, productora de “La Venganza será Terrible”
La tarde del martes 28 de noviembre teníamos cita en un bar del barrio de Belgrano, para charlar con Maika Iglesias, productora de “La venganza será terrible”. La idea era charlar con ella acerca del programa y su realización, y luego, dirigirnos a la casa de Alejandro Dolina para entrevistarlo, a pocos metros del punto de encuentro.
Maika llegó alrededor de las cuatro y media, con Alejandro, pero desafortunadamente este último no podía quedarse ya que tenía otras obligaciones que le impedían charlar con nosotros. De cualquier modo, la nota con Alejandro quedó pactada para esa noche, en el hotel Bauen, un cuarto de hora antes de la medianoche y salida al aire del programa.
Maika es una chica joven y con una bonita sonrisa. Nos sentamos en una mesa del bar y comenzamos a charlar acerca de su función en el programa y algunas otras cosas. Esto es lo que nos contó:
-¿Cómo llegaste a trabajar en el programa?
-Yo tenía un trabajo gris; trabajaba con un escribano y “El Negro” era cliente de este escribano. Yo empecé a hablar con el productor y, obviamente, cuando vi que el negro aparecía en la escribanía… Y yo estaba estudiando comunicación en la UBA… Para mi verlo a Dolina fue increíble, y me dije “tengo que aprovechar esta oportunidad”. Entablé una buena relación con el productor de ese momento y lo llamé, insistí, le mandé el currículum, hablé con Alejandro y empecé a trabajar.
-En ese momento eran tareas leves ¿No?
-Si, al principio apenas me registraban (risas). Después me fui involucrando y bueno, aca estoy. Es un trabajo que a mi me encanta y Alejandro es una persona que yo admiro mucho.
-¿Cual es tu trabajo como productora? ¿De qué te encargás?
-En realidad yo no estoy mucho en el programa; yo estoy mucho en el día a día del negro, desde que el se levanta hasta que se va al programa. Yo no voy mucho al programa porque tengo un bebé muy chiquito y no puedo estar todo el día afuera, aparte el programa está muy armado; hace muchos años que está y lo único que se prepara, que se encarga “El Negro”, es la reflexión del comienzo. Después es pura improvisación.
-El programa está compuesto por la reflexión, después el bloque de humor en el cual utilizamos artículos de revistas como disparadores para luego con Rolón iniciar una historia.
-¿De donde los sacan?
Son de revistas como “Mía”, revistas viejas. Los artículos que se encuentran se seleccionan y “El Negro” los elige en el momento. Utiliza los títulos como disparadores.
Después hay un bloque de mensajes; ahí el tema principal son los oyentes, el público que está en el Bauen… En realidad todo está muy aceitado y “El Negro” lo maneja de taquito, no hace falta un trabajo de producción muy importante. Yo me ocupo de lo que pasa cuando hacemos el programa fuera del Bauen, como, por ejemplo, mañana que lo hacemos desde el Teatro Argentino de La Plata. Esto requiere cuestiones técnicas, controlar que esté todo, ir a ver el lugar, exigirles como debe ser el ingreso de la gente, contarles un poco como es el programa. En estas situaciones siempre preparamos algo más especial; invitamos cantantes, músicos, y esto requiere toda una preparación a la cual yo me dedico.
-¿Quién se encarga de los contenidos generales del programa?
-El contenido del programa, esencialmente, lo hace “El Negro”.
-Vos que sos tan cercana a el ¿Cómo lo describirías?
-Yo podría decir muchas cosas de Alejandro… Nunca me gustó hablar mucho de el porque se que no le gusta que nosotros hablemos de el. Es por una cuestión de humildad y yo lo respeto. A esta altura yo lo quiero mucho, aparte de admirarlo como artista. Para mi es un referente… Yo no voy a decirles a ustedes quien es Alejandro Dolina porque ya lo saben. Lo que si puedo decirles es que lo quiero mucho, ya que hace ocho años que estoy con el viviendo el día a día, y se que puedo contar con el más allá del laburo. Puedo agregar que es una persona muy sensible y que aun hoy me sorprende su calidad de artista.
-¿Por qué crees que el programa tiene tanta vigencia, e incluso jóvenes con otros códigos, otros tiempos y gustos musicales se abocan al programa?
-Creo que funciona porque hace algo distinto a lo que hay, básicamente por eso y porque hace un programa inteligente, y no hoy no abundan. El habla de cosas difíciles pero de una manera que la gente lo puede entender; lo que pasa es que tiene mucho público universitario, y a su vez mantiene un público que lo sigue hace mucho. Creo que la juventud necesita un referente y el es un buen referente.
Creo que el éxito se debe a que es un programa inteligente y artístico, con otros tiempos y que convoca a la gente, lo que hace que el programa no sea solo un espectáculo, sino un lugar de encuentro.
-¿Crees qué se podría hacer en estudio?
-No, perdería mucha magia. Aparte “El Negro” disfruta mucho del vivo.
-También hay que tener en cuenta que el programa tiene ciertos discursos teatrales.
-Si, seguro, y el disfruta mucho el ida y vuelta con la gente.
-¿El programa baja línea o marca posiciones políticas?
-No, lo bueno del programa es que no hay una posición política, se trata de combatir lo malo con el arte. Lo mejor que puede suceder contra los males de estos tiempos es, justamente, un programa inteligente.
-¿Podés hablarnos de una evolución del programa a través de los años? ¿Hubo cambios?
-En realidad el programa es siempre distinto. No hubo grandes cambios a través del tiempo… El programa es este y así funciona bien. Sin embargo siempre es una historia distinta, las canciones que se tocan son distintas, el humor es distinto. Si bien los personajes que hacen Rolón y “El Negro” se repiten, las situaciones siempre cambian.
-Nuestro gran interés era saber la realización detrás del micrófono. ¿Cómo manejan las improvisaciones?
-La reflexión jamás es improvisada… Una vez “El Negro” la improvisó y la armó en el momento… Bueno, el lo puede hacer tranquilamente. Pero en realidad el investiga, las prepara por su cuenta y esto le quita mucho trabajo a la producción; la producción lo que hace es atender el teléfono, manejar la agenda… Lo que pasa es que”El Negro” es muy completo, el ahora terminó de escribir una obra que tenemos que producir para el año que viene, organizar los ensayos, etc. El laburo de producción, en cuanto a organización, es grande, pero de lo artístico se encarga el.
-Eso quiere decir que el programa lo hace todo Alejandro.
-El programa es Alejandro. Rolón y Astronati llegan cinco minutos antes del programa, ellos ni saben lo que va a suceder. La artística del programa es de Alejandro.
-¿Cómo está la relación de Alejandro con la televisión?
-La televisión de hoy en día no se interesa de las cosas que hace Alejandro. Igual tenemos un ofrecimiento de Canal 7 y estamos viendo que va pasar con eso.
La entrevista con Maika llegó a su fin.
Entrevista a Alejandro Dolina, conductor de la “Venganza será Terrible”
Esa misma noche fuimos al Bauen. Faltando casi diez minutos para las doce, Alejandro llegó al hotel. Estaba vestido con traje oscuro y tenía muy buen humor. Se sacó algunas fotos con sus fans y luego se dirigió a nosotros para llevar a cabo la entrevista. Nos sentamos en unos confortables sillones en el hall del hotel y esto es lo que nos dijo:
-Estamos analizando “la venganza será terrible” como formato artístico único en el medio. ¿A qué crees que se debe la vigencia a través de los años?
-A que el programa no es el mismo, ni yo soy el mismo ni el público es el mismo. Es como si hubiéramos empezado varios programas, entonces se crea una ilusión de vigencia… Es la única forma de permanecer en el tiempo; hay una continua sustitución de nosotros mismos, que se verifica en todos menos en los locos. A veces esa sustitución puede ser descendente, yo no digo que nosotros hayamos crecido, a veces hay una cierta decadencia. En cualquier caso me parece que, tanto el público como nosotros, nos hemos ido reacomodando. Lo que pasa es que tiene el mismo nombre, el mismo formato, y hasta los mismos lugares… Pero el programa es distinto.
-¿En qué es distinto?
-Es distinto al programa que empezó; es menos inocente, menos gracioso, pero posiblemente más complejo porque el público tiene, a lo largo de tanto ejercicio, unas exigencias superiores. En todos los géneros pasa eso. Imaginemos el género policial; las primeras novelas policiales seguían este sistema: proponían una serie de sospechosos y siempre era el menos aparente, pero después la gente empezó a darse cuenta de todo estoy hubo otra exigencia; entonces se empezó a hacer que era el más sospechoso y después eso tampoco funcionó y hubo que agregarle un poco de psicología a los personajes… Y con esto pasó igual. Al principio bastaba con exponer el código y después hubo que rellenarlo con alguna complejidad, y cuando más complejo se hace un programa, necesariamente se torna un poco menos… No solo menos gracioso, sino también menos festivo.
-¿Vos tenés en cuenta eso a la hora de hacer el programa? ¿Te lo planteas como un objetivo?
-No, no lo me lo planteo así, tan seriamente como un objetivo… Como si uno digiera “bueno, ahora vamos a ser más complejo, ahora más crítico”… Sale así porque uno se va modificando así.
-La otra cosa que a mi me gustaría decir señala un gesto de decadencia y es este lugar. Este lugar es absolutamente inconveniente para nosotros porque es feo… Unas butacas anaranjadas son lo menos conveniente para la participación del público.
-¿Por el color?
-Por el color, por el tono amarillento de las luces, por la arquitectura de pizzería… Es un lugar verdaderamente espantoso, lo que no quiere decir que no sea funcional; está bien ubicado, la gente está cómoda pero yo preferiría estar en otra parte. En general, cuando hacemos el programa los viernes desde otros lugares, por ejemplo teatros o incluso algunos clubes que son bastante menos funcionales que esto, son lugares que convidan a una mayor participación y una mayor concentración de la gente. La butaca te aleja.
-Es importante la participación de la gente.
-Es importante. No es una participación desmedida; participar no quiere decir subirse a la butaca o estrangular a Rolón (Risas)… Estar concentrado en el programa, eso quiere decir participar y la butaca no convida a la concentración.
-¿A esta altura creen que ya no volverían a hacer el programa desde un estudio de radio?
-Es que nunca lo hicimos. El primer año, cuando verdaderamente lo hacíamos en un estudio de radio, tenía una función de tal porque era grande y había gente, siempre hubo gente. Hoy en día hacerlo en un estudio de radio, con el tamaño que tienen, es hacerlo sin gente… Habría que ver si yo tengo ganas de hacer otro programa, porque otra cosa que yo creo es que esto no es un programa de radio.
-Además, en el lenguaje que ustedes usan se nota que hay mucho discurso teatral.
-Hay mucho discurso teatral, hay mucha energía teatral porque está la gente presente, hay una leve y torpe actuación en la medida que a veces pasamos por distintos personajes, personajes inconstantes diría yo que tienen más de ese discurso, de ese código que de el de la radio. La radio, principalmente la de estos tiempos, está muy relacionada con la actualidad, con la noticia, con lo historial, con el minuto, con el tiempo, con el frío, con lo que está ocurriendo en ese momento y este programa es todo lo contrario.
-¿Crees que el horario te ayuda a que pueda tener otro ritmo?
-Seguro, si este programa estuviera a las diez de la mañana me echarían al día siguiente.
-En un momento probaron hacerlo al mediodía.
-No, lo que hicieron se hace mucho en las radios del interior o en La Republica Oriental; hacer una edición del programa y pasarla en otros horarios. A mi no me gustó eso. Tenía mucha audición; la gente lo escuchaba e incluso era posible que algunos tipos que por razones de trabajo no pueden formar parte de la audiencia se acercaran. Pero, aquí entre nosotros, la radio, estoy hablando de Continental, tiene un andar a esa hora….Como decirlo…Muy ingenuo… Y contrasta la ingenuidad de los locutores que creen lo que están diciendo con nuestro cinismo. Entonces vos tenés al locutor que está en vivo y dice (cambiando la voz) “Bueno vamos a tener ahora un programa muy simpático con Alejandro Dolina y Guillermo Astronati, j aja… Y es todo lo contrario a lo que hacemos nosotros. Nosotros tenemos una mirada cínica hasta de lo que hacemos nosotros, sobre el mismo fenómeno que estamos realizando y entonces contrasta eso con los tipos que creen. Hacen bien en creer, yo si tuviera un programa periodístico debería creer en lo que estoy diciendo… Al lado de ese creer, esa fe de los locutores, aparece la ninguna fe que tenemos nosotros y hay un contraste que es fatal.
-¿Cómo es la realización del programa? ¿Se manejan con improvisaciones?
-El programa es improvisado, salvo la charla inicial que la sacamos, desde luego, de los libros. No es que yo escriba un cuento cada día sino sería el escritor más prolífico de la época… Sacamos de otros libros, algo le agregamos y después si hacemos improvisación. Las otras conexiones son pretextos para la improvisación. La lectura de mensajes no es otra cosa que esperar un disparador para ver si se mueve algo. Por eso un poco molesta “Juan saluda a Pedro que cumple años”, ese no es un buen mensaje. Pero “estoy parado aquí arriba de la terraza y veo la constelación de Orión…” eso es otra cosa.
-¿Por qué pensás que la gente se identifica con vos?
-No creo que se identifique con migo. Creo que hay un grupo de gente, que no es muy masivo tampoco, que está interesada en las mismas cosas que yo, que no es lo mismo que identificarse… Eso pasa más bien con los héroes o con los personajes del cine, acá tenemos intereses comunes… Me parece… Quizá tenemos éxito porque Rolón está siempre bien peinado (risas), pero creo que además de esos intereses comunes tenemos una velocidad común, la velocidad del colegio, de las casas de estudio, la velocidad de los grupos de amigos que tiene sus códigos de cinismo, de humorismo, que a mi me parecen que son más interesantes que el humorismo profesional que siempre está tendiendo trampas, preparando chistes, buscando polisemias inútiles
-Vos siempre seguís estudiando.
-Si, porque no tengo más remedio. Para preparar esta charla me puedo encontrar con algo que no alcanzo a comprender bien y tengo que prepararme siquiera para robar bien. Por ejemplo, para robarle a Rolan Barthes me tuve que aprender el estructuralismo que para mi era chino básico.
La entrevista llegó a su fin porque Alejandro debía comenzar el programa. Le agradecimos su tiempo y disposición y se fue al aire.
Entrevista a Gabriel Rolón, colaborador de la “Venganza será Terrible”
-¿Cuál crees que es la razón por la cual tienen éxi