El Criterio Axiológico de la Conducta Humana
El objetivo del presente ensayo, consiste en conocer y por otra parte reflexionar acerca del comportamiento humano que adoptan algunas personas de nuestra sociedad, es decir, el modo de proceder de una persona, aceptando que existen condicionamientos psicológicos, económicos y sociales en nuestros comportamientos.
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Agregado: 22 de MAYO de 2009 (Por
LUIS FERNANDO LIEVANO ARRAZATE) | Palabras: 8001 |
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Autor: LUIS FERNANDO LIEVANO ARRAZATE (FERNANDO.LIEVANO@GFARRERA.COM.MX)
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Tema: “El
Criterio Axiológico de la Conducta Humana ”
ALUMNA: Minerva Hernández Ágreda. MAESTRÍA EN DERECHO FISCAL
CUATRIMESTRE 1º SABADOS
METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN JURIDICA
TUXTLA
GUTIERREZ, CHIAPAS A 20 DE MAYO 2009.
El
objetivo del presente ensayo, consiste en conocer y por otra parte reflexionar
acerca del comportamiento humano que adoptan algunas personas de nuestra sociedad,
es decir, el modo de proceder de una persona, aceptando que existen
condicionamientos psicológicos, económicos y sociales en nuestros
comportamientos.
Además de las causas que originan este
tipo de conductas, veremos que están muy ligadas a la satisfacción de
necesidades. Conoceremos la clasificación jerarquizada que Abraham Maslow le dió a las necesidades.
Es necesario reflexionar acerca de los criterios axiológicos, y en las
consecuencias prácticas que su aplicación tiene para el hombre, la sociedad, y
también el medio ambiente; debemos aceptar que en la sociedad, en la cual vivimos
y nos desenvolvemos está estructurada por hombres de múltiples
individualidades, credos, doctrinas, religiones, pensamientos, formas de vida,
los cuales debemos aceptar y respetar, porque cada hombre tiene sus propias
aspiraciones, ideas, convicciones, y un accionar diferente a los propios.
Dichos valores representan a lo largo de la historia, mundial y
universal toda su trascendencia en la humanidad. Expresando por ejemplo en la
caridad el amor al prójimo, desde un punto de vista religioso, y por supuesto
privilegiando la dignidad del hombre.
El ser tolerante se define como un valor que unifica las diferentes razas,
credos, creencias tanto religiosas como políticas. Que ha servido a lo largo de
los tiempos, para afianzar y reforzar los lazos de fraternidad a nivel mundial.
Aunque el mal es la imperfección, debemos ser tolerantes a los derechos
inherentes de cada ser, a las creencias éticas, políticas o religiosas, mas que
nada ser respetuosos de los que no comparten nuestras ideas. Y por medio de la
tolerancia enriquecer a toda la humanidad, la cual no se ha logrado eliminar
del todo debido a que estamos en un proceso de evolución y no tenemos por que
alarmarnos, no debemos de tener una actitud de irresponsabilidad ante nuestros
actos.
No se puede desconocer que debemos ser responsables con nuestra actitud
y no convertirnos en personas apáticas, tratar de ampliar nuestro horizonte
axiológico mediante el estudio. Pero existen situaciones en las que no todos
los seres humanos podrán desarrollarse correctamente como individuos ya que
aunque quieran asumir la responsabilidad de ser individuos mejores pudiera ser
que la situación en que se encuentren, económica, emocional, física, etc. no
les permita desarrollarse como personas, ya que existen actos humanos malos, es
decir, que no están de acuerdo con los valores morales, con las exigencias de
la naturaleza humana.
No olvidemos que la
Axiología, como parte de la Ética, es una disciplina práctica y normativa, además,
tiene mucha importancia en esta época de crisis que vivimos, ya que es la parte
de la Filosofía que estudia los valores, con el objeto de formular una teoría
que permita explicar la existencia y la vigencia de todo un mundo de producción
humana que tiene importancia para la vida del hombre y su desarrollo histórico
social, aunque también, la expresión "valor" fue empleada
originariamente por los economistas para designar el valor de uso o de cambio
que poseen las cosas.
Los grandes pensadores políticos desde Cicerón (106-43 a.n.e.) a Marx (1818-1883), pasando por Maquiavelo (1469-1527) y Rousseau (1712-1778), dieron en parte la razón a
Aristóteles al poner de cierta forma, la problemática de los derechos y
virtudes del hombre.
EL CRITERIO AXIOLÓGICO DE LA CONDUCTA HUMANA
Se dice que la conducta es la manera
de conducirse o comportarse una persona o de reaccionar
ante las situaciones externas, es decir, es
la manera de proceder de una persona con
relación a la moral o a las reglas sociales, o la forma en que los hombres
gobiernan su vida y dirigen sus acciones.
Es importante tener en cuenta lo
siguiente: Para que un ser humano pueda vivir en sociedad es necesario que su
conducta sea regulada, sabemos que la conducta no solo es regulada por las
normas jurídicas, sino también por la normas morales, religiosas y por los
llamados “convencionalismos sociales”; todas estas normas en lo único que
coinciden es en el hecho de regular la conducta de los individuos; puesto que
entre ellas existen marcadas diferencias.
Sabemos que las normas morales
imponen deberes pero no conceden derechos, porque son normas internas,
significa que las mismas han de cumplirse por el individuo únicamente con el
propósito de acatar dichas normas; éstas normas son incoercibles porque su
cumplimiento es espontáneo, es decir, éstos preceptos no admiten el empleo de
la fuerza para el logro de su cumplimiento.
RECASENS SICHES dice que la moral no
queda cumplida con que sucedan de tacto en el mundo los hechos externos por
ella prescritos, sino para que quede cumplida es necesarios que sus normas sean
realizadas por el sujeto libre de toda coacción irresistible, como actos suyos.
La Autonomía significa, autolegislación, reconocimiento espontáneo de un imperativo creado por la propia conciencia.
Las normas morales son autónomas porque tanto el obligado como el creador de dichas normas es la misma persona.
Podemos decir que la conducta humana
se conoce bien, pero se comprende poco; de alguna manera todos nos interesamos por la conducta y creemos saber
bastante de ella y; además, el ser humano no solamente necesita participar y comunicarse con sus semejantes, sino que
también suele requerir el apoyo y la guía de entes superiores a él, tales como Diós.
Desde
chicos vamos aprendiendo cosas acerca de la conducta, tanto por propia
experiencia personal, por observación de la gente y por lo que nos transmite el
conocimiento de los demás, por vivir en un mundo de personas, siempre
aprendemos algo de ellas, acerca de cómo son y de cómo actúan.
Si observamos a una persona, podemos comprender, sin necesidad de conocer su
idioma, si está alegre o triste, si se comunica de forma amigable o si discute
de forma apasionada, mostrando de esta forma que los deseos, tendencias y las
necesidades se plasman en los gestos que realizamos y sin lugar a dudas con
mayor autenticidad en nuestros gestos; ya que siempre quedarán huellas
invariables que dejan al descubierto nuestra personalidad.
LAS CAUSAS DE LA
CONDUCTA HUMANA
Las personas se
comportan de maneras muy distintas a las de sus semejantes, tienen actitudes
ante ciertas situaciones diferentes a las de los demás. Sin embargo la conducta
de las personas esta muy ligada a la satisfacción de sus necesidades y la
resolución de sus problemas.
Muchas veces la
conducta de las personas se ve influenciada directamente por la opinión de las
personas que están a su alrededor, los cuales los inducen a hacer o dejar de
hacer ciertas actividades. Las personas tienden a escuchar a los que lo rodean
por su necesidad de pertenencia.
La mayor causa
de la conducta humana es la satisfacción de necesidades. Puesto que ella es el
móvil más importante de los seres humanos. Por ejemplo, si una persona no tiene
empleo y tiene que mantener a sus hijos y esposa, es natural que dicha persona
busque empleo y haga hasta lo imposible por conseguir uno. Supongamos que no
encuentra empleo, es posible que hasta llegue a robar con tal de satisfacer su
necesidad y las necesidades de su familia.
LAS NECESIDADES
HUMANAS
La conducta de las personas siempre está
orientada a satisfacer necesidades. Abraham Maslow es
uno de los estudiosos de la conducta humana quien las clasificó de la siguiente
manera:
NECESIDADES
FISIOLÓGICAS. Son aquellas que ayudan al cuerpo a estar en
un estado de equilibrio físico. Dentro de dichas necesidades entra la necesidad
de agua, comida, aire, reposo, etc.
NECESIDADES DE
SEGURIDAD. Son de índole físico y psicológico y su
objetivo es hacer sentir al individuo seguro. El satisfacer esta necesidad
favorece a que la persona se sienta protegido de los problemas físicos y los de
fuerte carga emocional.
NECESIDAD DE
PERTENENCIA A UN GRUPO Y AMOR. Las personas
necesitan sentirse queridas y respetadas por un grupo en particular. La
satisfacción de esta necesidad favorece a que la persona se sienta integrante
de un grupo.
NECESIDAD DE
ESTIMACIÓN. Esta necesidad está integrada por el deseo
de “ser alguien en la vida” . En ella se incluye el deseo de auto respeto, de
logros, de sabiduría, de independencia y libertad.
NECESIDAD DE
AUTORREALIZACIÓN. Comprende el deseo de auto cumplimiento, o
sea la tendencia de estar actualizado.
Según Maslow estas necesidades son jerárquicas tomando en primer lugar las necesidades
fisiológicas, luego las de seguridad y así sucesivamente hasta llegar a la necesidad
de autorrealización. También nos dice que si en el orden jerárquico no es
satisfecha una necesidad es imposible poder satisfacer la siguiente. Maslow dice la jerarquía de las necesidades puede
compararse a una pirámide en la cual la base son nuestras necesidades
fisiológicas y así y hacia arriba tenemos las demás terminando con la necesidad
de autorrealización.
De acuerdo con Maslow cuando las necesidades de un nivel se ven satisfechas las del siguiente nivel
comienzan a ser predominantes. En esta forma una necesidad no tiene que
satisfacerse por completo para que surja la otra necesidad.
El criterio axiológico de la
conducta humana se basa cuando alguien suele actuar bajo su propio
convencimiento, descubre valores y los adopta como tales lo que regirá su
propia conducta, aún en contra de las autoridades, la presión social y sus
costumbres.
Una observación directa de la
conducta puede ser una forma de conocer
a la gente observándola directamente en situaciones particulares, por ejemplo,
los actos de agresión que tienen lugar espontáneamente; ya que una persona puede
reaccionar ante un estímulo de distinta manera que otra.
Otra forma de descubrir algo sobre una
persona consiste en preguntárselo directamente, ya sea en una entrevista o por
medio de un cuestionario o por la combinación de ambas cosas, ya que tienen la
ventaja de proveer información de manera rápida y fácilmente, y son nuestro
único medio de acceso a las experiencias internas de la persona. Por ejemplo,
¿Cómo se siente usted hoy?. Aunque, lo que las personas dicen de sí mismas está
sujeto a fallas de memoria, mal entendido y otras distorsiones, en especial
cuando va de por medio un contenido “delicado” , aunque en algunos casos no
pueden distorsionar con facilidad sus
respuestas.
Aunque también la personalidad comprende tanto la forma en que las
personas se expresan, como el modo en que impresionan a otros. La forma en que
la persona es vista por otras (incluyendo amigos y familiares) es parte
importante, porque revelan su forma de pensar y expresarse, en sus
actitudes e intereses, en sus acciones y visión de la vida.
Algunas personas demuestran
conductas descontroladas o socialmente inadecuadas. Dan la impresión de no ser
fiables, sujetos muy conflictivos e ingobernables, con deterioro
de las relaciones familiares y de
las posibilidades de educación. Suelen ser excesivamente extrovertidos, y a
veces acaban teniendo conflictos con todo el mundo y es fácil que se enemisten
con parientes, vecinos y amigos, con los que pueden pasar en
cuestión de muy poco tiempo de la
intimidad al distanciamiento, así también suelen carecer de estabilidad
emocional; se incomodan cuando no son el centro de atención.
Así también se encuentran personas ANTISOCIALES se
caracterizan por mentir, robar, y no se
corrigen ni se acongojan cuando reciben castigos; destacan por su frialdad y su
falta de miedo; tienen conductas muy variadas, desde el ladrón de guante blanco
al atracador callejero, más frecuente en el género masculino, se conducen con
cruel indiferencia por los sentimientos de los demás, despreocupación e
irresponsabilidad por las normas y reglas sociales, incapacidad para mantener
relaciones constantes, pero no para establecerlas, ausencia de sentimiento de
culpa, con abuso de drogas.
Además existen las REGLAS DE TRATO SOCIAL, son reglas de cortesía, de etiqueta también
llamadas “CONVENCIONALISMOS SOCIALES”
éstos nos permiten desarrollar una vida social mas amena y cordial (cortesía),
o bien, conducirnos conforme a ciertas reglas establecidas para circunstancias y momentos determinados; por
ejemplo, darle preferencia a las damas, no interrumpir la conversación de los
demás, etc. Sino respetamos éstas reglas tendremos una sanción: Que la sociedad
nos margine, pero esa sanción no tiene las características señaladas en caso de
las normas jurídicas; por eso se ha dicho que los convencionalismos sociales
son reglas de conducta exterior.
Los convencionalismos sociales
tienen diversas graduaciones; en una sociedad primitiva habrá un nivel menor de convencionalismo; en cambio, en una
sociedad desarrollada con un mayor grado de complejidad, dichos
convencionalismos se consideraran esenciales en el trato cotidiano. Dependiendo
de ésta mayor o menor necesidad del uso
y respeto de convencionalismos en una sociedad y épocas determinados, los
individuos tendrán una mayor o menor obligación social cuya sanción es la marginación.
También en nuestra sociedad se
encuentran personas que se caracterizan por tener tendencia a la grandiosidad,
a la autoimportancia, así también se consideran
merecedores de privilegios y sueñan con fantasías de éxito, poder, amor y de
belleza, sin aceptar las reglas de realidad ni los propios defectos o
limitaciones; acaban tiranizando a los familiares, a los que consideran responsables
de sus frustraciones y de sus fracasos; son presumidos, egoístas, envidiosos, descalificadores y poco dados a inspirar afecto o
aprobación.
Así también en
nuestra sociedad podemos encontrar personas que cuentan con una una virtud muy apreciada,
ya que practican la justicia por la condición social, o cultural que puedan
afectar a su prójimo; buscan el objetivo de ayudar a sus semejantes; buscan
suministrar al hombre los medios que le faltan para que a su vez, sea útil a
sus semejantes. Ya que de esta forma se ejecuta un doble acto de justicia
solidaria, pues al beneficiar a uno de los hombres se beneficia a todos, y
recíprocamente a la sociedad.
La buena conducta debe empezar en la casa, empieza en nosotros mismos; para que
nos ayude a combatir la maldad, respetar a las demás personas; que sean
principios dignos del hombre, porque el hombre debe trabajar en el bien de la
humanidad, para lograr el cambio profundo desde el interior del hombre hacia el
exterior.
Schopenhauer, dice que los filósofos antiguos
reconocieron las cuatro virtudes: justicia, fortaleza, benevolencia, y
excluyeron a la caridad; la cual siempre existió en los hechos y en la
práctica, antes del cristianismo.
En Europa y en
Asia mil años antes se hablaba del amor al prójimo: Ejemplos: El veda, el
karma, el itihasa, el purama,
y los filósofos antiguos como Cicerón y Pitágoras, en la obra “Fundamentos de
la moral”, se exponen que de la justicia y de la caridad derivan las virtudes
cardinales.
Spencer, plantea que también los egipcios tenían
conducta caritativa; existe la escala axiológica y sociológica de valores:
Caridad, tolerancia, fraternidad, secreto o silencio, y sabiduría.
La caridad es
una virtud que tiene el ser humano ya que se trata de hacer el bien. Socorrer
moral y materialmente al hombre sin herir su dignidad, proporcionándole el
bienestar espiritual. Que le lleva a la alegría de vivir y realizarse a sí
mismo y, a sus seres queridos. También
tiene directa relación con la honradez, con esto el hombre debe ser capaz de
vencer sus vicios y debilidades. Otra de las virtudes que debe tener cada
persona es la tolerancia, debemos saber distinguir entre la verdad y la
mentira; la sinceridad y la hipocresía, la libertad y la esclavitud.
Cabe señalar
que la palabra virtud se ha desgastado. Max Scheler ha dicho que incluso ha llegado a ser detestable y
que muchos al escuchar esta palabra no pueden reprimir una sonrisa burlona.
Para Paul Valery la palabra virtud ha muerto o está
agonizando. Por lo demás muchos moralistas modernos reconocen su devaluación,
incluidos aquellos que buscan rescatarla; no obstante que la palabra latina “virtus” significa valor y fuerza.
La virtud es
plenitud y, por tanto, no tiene nada que ver con la mediocridad, no debemos permitir que el mal humor, ni el
desaliento, ni la tensión de las presiones deben dominar nuestra vida profesional; porque salirse de sus
casillas y caer en la ceguera de la ira
no nos ayuda en nada.
La prudencia es
la más noble de las virtudes morales, fundamento y base de las otras virtudes
como son: la justicia, la fortaleza y la templanza; los romanos llamaban a la
prudencia como “el auriga de las virtudes”.
Para
Aristóteles la palabra prudencia tiene entre otras funciones, la de ayudar a
deliberar, y de ese modo conduce a
actuar con sabiduría.
Cabe mencionar
que en la sociedad humana encontramos odios, envidias, traiciones y toda clase
de violencia; engendra egoísmos, determinando un comportamiento equivocado.
Tenemos un verdadero ejemplo de la Biblia donde nos dice que: Adán y Eva
tuvieron dos hijos Caín y Abel. Caín era labrador de la tierra, y Abel era
pastor de ovejas, y aconteció al cabo de mucho tiempo que Caín presentó
ofrendas a Dios de los frutos de la tierra, así mismo Abel de los primerizos de
su ganado y de lo mejor de ellos, y Diós miró con
agrado a Abel y a sus ofrendas, pero Caín y de sus ofrendas no hizo caso, por
lo que Caín se irritó, muy envidioso de su hermano Abel a quien Dios le
favorecía y distinguía con su bondad, no pudo ocultar su enojo y preso de la
envidia le dijo a su hermano Abel que salieran fuera y estando los dos en el campo, Caín acometió
a su hermano Abel y lo mató (Génesis 4: 1-13). Con esta cita Bíblica vemos un
antiguo ejemplo de intolerancia movida por la envidia.
La tolerancia es una gran virtud humana que hace crecer interior, personal y espiritualmente a
quienes la practican, y apelando a la conciencia del hombre, de la cual debemos
erradicar el engaño, y la envidia, como la que sintió Caín al matar a su
hermano Abel; por medio de la tolerancia podemos aspirar a perfeccionar al
mundo, para que los hombres trabajen en su perfeccionamiento personal.
Por medio de la tolerancia podemos buscar un camino personal e interior, y
distinguir lo bueno y lo malo para así poder proyectarlo al mundo, porque la
tolerancia es la práctica de un acto de voluntad, implica confianza en nuestras
propias convicciones.
Según la
doctrina cristiana si el ser humano se comportara de acuerdo con sus
postulados, recibiría como premio la vida eterna, para alcanzar ésta el medio
idóneo sería el cumplimento de los postulados mencionados a través de las
normas religiosas, las cuales son inspiradas por la idea suprema de Dios y tienen por principal objeto
ayudar al hombre a lograr un fin último en una vida que no es la terrena.
Consideran la conducta del hombre no solo en sus relaciones con sus semejantes
como el Derecho sino en sus actos para con Dios y para consigo mismo.
Es decir, las
normas religiosas auxiliarían al individuo para acercarse a Dios y de esta
manera alcanzar la vida eterna; así mismo, quien cumpliera con ellos tendría un
buen comportamiento social, sería una persona justa, caritativa. Éstas son
manifestaciones externas, producto de una decisión individual y de un
cumplimento espontáneo
Podemos ver que la existencia de las normas
morales siempre ha afectado a la persona humana, ya que desde pequeños captamos
por diversos medios la existencia de dichas normas, y de hecho, siempre somos
afectados por ellas en forma de consejo, lo vemos como una obligación o
prohibición, pero siempre con el fin de tratar de orientar y determinar la
conducta humana, porque las normas morales existen en la conciencia de cada
uno; para algunas personas un acto es lo correcto, para otros es inmoral, por
ejemplo el divorcio, el aborto, la eutanasia, etc.
Con frecuencia
escuchamos que tal ley es moral e inmoral, y lo que sucede en estos casos es
que existe de parte de la persona que así se pronuncia, una calificación de
dicha ley de acuerdo con sus
convicciones o principios o principios internos. Hay quienes piensan que una
ley establece la pena de muerte como castigo por un homicidio con todas las
agravantes , es una ley inmoral porque va en contra de la vida humana.
En una posición
parecida está quienes condenan las leyes que permiten el aborto y también hay
quien no discute la “moralidad” de
dichas leyes y las analiza desde una perspectiva práctica: eliminar de la
sociedad a un sujeto que la ha agraviado con un homicidio sin ninguna justificación o dejar que cada mujer decida
sobre el número y espaciamiento de sus hijos.
Todo individuo está de cierta forma condicionado por una sociedad en la cual
toda persona actúa bajo una presión social, cultural o laboral; aunque
considerando a la ética y la moral, permite conservar una conciencia, misma que
permite a una persona actuar en base a un criterio propio. El problema está en
la incompatibilidad de la libertad humana y las normas morales, o sea en el ser
y el deber ser.
La Obligación
Moral está íntimamente ligado con el tema de los valores ya que normalmente se
dice que lo que se hace por obligación, pierde todo mérito , en cambio, cuando
se realiza por propio convencimiento, adquiere valor moral. Con esto se da a
entender que la obligación moral le quita al hombre la única posibilidad de ser
él mismo, de cuerdo con su propia moralidad y con su propio criterio.
Toda persona
debe tomar muy en cuenta la Etica y la Moral, ya que en la actualidad la Ética y la Moral se han ido
diversificando y lo que hoy conocemos como Ética son el conjunto de normas que
nos vienen del interior y la Moral son las normas que nos vienen del exterior,
es decir, de la sociedad.
La palabra ética viene del griego “ethos”, que
significa costumbre y la palabra “moral” viene del latín “moris” que también significa
costumbre. Las dos palabras se refieren a las costumbres. Por lo que la
definición nominal de ética sería la ciencia de las costumbres. Pero lo que en
realidad le interesa a la ética es estudiar la bondad o maldad de los actos
humanos.
Ética le concierne proporcionar las razones
por las que ciertas conductas son buenas y por lo tanto dignas de realizarse,
también de argumentar en contra de conductas malas como el homicidio, la
drogadicción, el engaño, el robo, etc.
La Ética como toda ciencia posee un método por medio del cual se tenga un
conocimiento profundo de la conducta humana. El cual consiste en los siguiente
pasos:
1.
Observación. Este paso también es propio del
método científico. La observación no solo consiste en acercarse al hecho real y
percibir a través de los sentidos en forma penetrante y amplia.
2.
Evaluación. A partir de la percepción del acto
por medio de la observación, se emiten un juicio de valor moral, es decir
tratar de catalogar el acto observado dentro de las categorías morales
previamente establecidas estudiadas como pueden ser: reprobable, honesto,
obligatorio, bueno, amable, recomendable, etc. Es necesario existan matrices de
valoración moral para así poder catalogar con más detalle el acto estudiado.
3.
Percepción axiológica. Trata de descubrir en
forma personal los valores que todavía no se ha sido capaz de descubrir o
percibir en este acto. Una vez hecho esto podemos darle un valor al acto
estudiado de acuerdo a una escala de valores.
Los Criterios de la Conducta Humana:
El ser humano puede utilizar una variedad de criterios orientadores para elegir
su propia conducta, aunque muchos de ellos no tengan que ver con la ética y la
moral. Pueden distinguirse seis criterios:
1. El placer y los instintos.
2. Las normas inconsistentes y el Super Yo.
3. La presión social.
4. Las normas morales y civiles.
5. Los valores apreciados por sí mismo.
6. El Yo Profundo.
1. El Criterio basado en el
placer y los instintos. Con este criterio el
hombre, desde niño, busca lo agradable y evita lo desagradable, o sea, buscar
placer y evitar dolor. Este nivel de placer instintivo, es el normal entre
niños y adultos que no han recibido una educación que les haya mostrado una
apertura hacia otros valores superiores. Pero tampoco hay que desechar por
completo este criterio cuando se trata de escoger una diversión, pasatiempo o
un tema de conversación, ya que este nivel es un auténtico criterio que sirve
como orientación.
2. El Criterio basado en el Super Yo. Este criterio se
reconoce con facilidad ya que el sujeto se deja orientar por ciertos valores que las autoridades le han inducido
desde la infancia. Y como son desde la infancia esas normas y valores forman
parte del inconsciente del sujeto y por esa razón tienen un carácter
autoritario.
3. El Criterio basado en la presión
social. Reside en la absorción de todas las
normas y valores que el medio ambiente o sociedad influyen en el individuo en
forma de “presión social”. La guía de conducta dentro de una sociedad es la
moda y la propaganda.
La presión
social es la principal fuente que orienta a la conducta de las personas cultas.
En muchas ocasiones esa conducta no tiene nada de objetable, pero en muchas
ocasiones la gente se pregunta si un individuo que actuó con cierta conducta,
lo hizo por responsabilidad o por simple inercia, y si pudo haber actuado de
manera diferente. Normalmente si confundimos la “obligación” como la “presión
social”, pero la verdadera obligación es la que da origen a méritos de carácter
ético, es decir, no es la obligación que proviene del exterior, si no la que
tiene que venir de nuestro interior, la que uno se impone, de una autónoma y en
función de los valores que hemos asimilado.
Este criterio es
muy generalizado y de escaso valor ético, sin embargo, es superior a los otros
criterios debido a que se trata de una orientación consciente (aun que no
siempre en su totalidad). Por ejemplo: una persona usa un determinado tipo de
ropa porque es lo que ve, está de moda o lo que oye en la propaganda; en
cambio, no está consciente del origen de las normas y valores inculcados en su
infancia por los cuales puede llegar a ser muy puntual, muy aseado o muy
ahorrativo.
4. El Criterio Legal. Consiste en orientar y dirigir la conducta por medio de normas y leyes
establecidos por terceros en algún código. En cierto aspecto este criterio
resulta ser muy cómodo, pues uno puede consultar la ley y decidir conforme a
ella sin mayor discusión. En atención a dicha ley o conjunto de normas el
individuo está dispuesto a contravenir lo que dicen a sus instintos, su
inconsciencia (Super Yo) y la presión social.
Se puede decir
que al hacer esto se tiene cierta garantía del valor de su conducta, sin
embargo, el apego y la fidelidad a la ley no constituyen la esencia del valor
moral. Por ejemplo puede existir una ley que permita el aborto, pero sin
embargo, el individuo en su código moral no lo permite, y podría regirse por
ese criterio.
O también una
persona condenada a varios años en prisión conforme a las leyes de su país,
pero es inocente desde el punto de vista de su propia conciencia moral. Con
esto entendemos que existe una enorme variedad de criterios de orden legal que
pueden llegar a originar una verdadera confusión en la mentalidad de una
persona.
5. El Criterio Axiológico. Se basa en los valores internamente percibidos y apreciados como
tales, este criterio coincide con lo que se llama “actuar por propio
convencimiento”.
Con este
criterio una persona puede descubrir algunos valores y los aprecia como tales,
en función de esos valores puede juzgar su situación y orientar su conducta,
aún cuando tenga que ir en contra de las leyes, la presión social y sus
costumbres o instintos.
Una propiedad
notable de este criterio es la capacidad de eliminar aquellos conflictos que
puedan surgir en los niveles previos y actuar con serenidad y responsabilidad,
pues su conciencia ya no está dividida, sino que elige y actúa conforme a lo
que el percibe como valioso. Por este motivo, su conducta adquiere un valor
ético.
El criterio
axiológico es el más adecuado para la Ética, ya que los cuatro niveles
anteriores pueden diferir con respecto a lo que la persona considera valioso en
su interior. Sin embargo el criterio axiológico muestra algunos defectos. El
primero es la limitación de los valores sustentados, una persona normalmente
descubre los valores que se practican en su ambiente, pero nada más, se tiene
que hacer uso del Yo Profundo para ser capaz de vislumbrar un amplio horizonte
de valores. El segundo defecto es su individualismo, este criterio trata de una
Ética individual y para que pueda ser colectiva se tiene que hacer uso
nuevamente del Yo profundo.
6. El
Criterio basado en el Yo Profundo. Se caracteriza
por que el sujeto se guía en sus decisiones a partir de la percepción
axiológica que se obtiene durante la captación de su Yo Profundo. El Yo
profundo es el núcleo del ser humano, es la persona, el plano del ser, difiere
a lo del plano del tener, que son las cualidades de la personalidad entre las
cuales se encuentran el estatus, los conocimientos, el inconsciente, el grado
de inteligencia y belleza, etc.
El Yo profundo
es lo que distingue a cada individuo, ya que no reside en lo que se cree ser y
valer.
La importancia
del Yo profundo destaca por varias razones:
v Cuando una persona enfoca su Yo Profundo con los otros niveles de
criterios el horizonte axiológico o repertorio de valores se amplía, por lo
tanto, el individuo puede actuar en función de otros valores más profundos,
elevados y comunitarios.
v La captación del Yo Profundo crea un mayor sentido de responsabilidad
al tener una conciencia más clara de su Yo como sujeto y autor de su conducta.
v Esta captación permite el descubrimiento de los valores propiamente
humanos, comunitarios y con validez universal.
Con el uso del
Yo Profundo, el valor moral de una persona puede quedar incrementado. Desde le
punto de vista práctico es importante tomar la actitud adecuada para poder
captar al Yo Profundo y, con ello, al conjunto de valores que allí están
implicados.
Es importante destacar que debe existir una relación entre los seis criterios
de conducta en la evolución de a cada individuo ya que no es extraño que un
bebé se instale en el criterio de los instintos y un niño de siete años elija
conforme al criterio del Super Yo, o que un
adolescente se oriente por el criterio de la presión social y sólo en función
de cierta educación es posible saltar a los tres niveles superiores: la Ley, el
Valor y el Yo profundo.
El “super yo” se puede desarrollar como tal, en virtud de que el grupo social
exige de sus miembros el conocimiento de la reglas de actuación que le son
propias y la actuación en consecuencia. Por su parte el individuo, puede
cumplir con las exigencias sociales gracias a que su estructura biológica le
permite desarrollar l facultad de conocer.
El individuo
alcanza la facultad plena de socialización cuando su “super yo” ha madurado, pues es entonces cuando se puede garantizar desde dentro del
mismo el cumplimiento de las reglas del todo social, o dicho de otra forma, se
garantiza desde adentro el mantenimiento y desarrollo de los impulsos sociales,
los que permiten el mantenimiento y autoreproducción del todo social.
El efecto de la
función del “super yo” es constituir un límite en el
individuo, límite de cuya existencia depende la coexistencia con otros
individuos y por consiguiente la
subsistencia de los mismos. La organización del “super yo” implica reconocer que el mismo
fundamento de los otros sujetos y en consecuencia de todos los vinculados entre
sí necesariamente deben autoreprimirse en base a
normas generales cuya trasgresión es digna de culpa y de repulsión.
Para que este
sistema social pueda funcionar , el individuo se automarca sus límites desde adentro, de acuerdo
con la organización del super yo si dichos límites se pueden asimilar y aceptar unos a otros, es solo y simplemente porque todos provienen de la misma
estructura social; que hace necesariamente la actuación en común, la
asimilación, aceptación y coordinación de unos con otros.
Entonces cada
individuo encuentra en la sociedad la realización de sus operaciones e ideales
internos, debido a que éstos constituyen una reproducción a nivel inconsciente
de las necesidades humanas.
Karl Marx.
Estudia el comportamiento del hombre en forma global, es una ciencia de hechos,
mientras que la Ética es una ciencia de derechos.
El derecho es un
conjunto de normas que rigen la conducta humana y en esto se parece a la Ética,
sin embargo, difieren entre las normas propias de cada una.
Existen cuatro diferencias principales:
Ø Las normas de la Ética son autónomas (cada
individuo debe darse sus normas propias) y las del Derecho son heterónomas (las
normas provienen de una autoridad diferente al individuo).
Ø Las normas de la Ética rigen
aspectos internos y las del Derecho aspectos externos.
Ø Las normas de la Ética son unilaterales (el
cumplir una norma no implica el surgimiento de un derecho o una obligación por
parte de otras personas), y las del Derecho son bilaterales (una obligación
implica un derecho y viceversa).
Ø Las normas de la Ética son
incoercibles (aún cuando tienen un carácter obligatorio, generalmente no
conllevan un castigo explícito en el caso de no cumplirlas) y las del Derecho
son coercibles (la autoridad que ha establecido ciertas normas civiles, tiene
la facultad de exigir el cumplimientos de ellas, y para llevar a cabo dicha
tarea, impone vigilancia, fiscalización, sanciones, etc.).
La religión es
la relación entre el hombre y Dios. Es un contacto íntimo de la persona con un
Ser infinito, del cual procede y ante el cual puede ponerse gratificante y
reconfortante. La Ética se relaciona con la religión en la siguiente manera:
a)- Una persona
que mantiene un contacto íntimo con Dios, normalmente obtiene en ese contacto
la guía personal de su conducta correcta, se contacta simultáneamente el Ser
absoluto, el terreno de los valores y la fortaleza de conducirse en la vida
cotidiana.
b) La Religión institucionalizada contiene una serie de preceptos, la mayoría
de ellos con un alto valor moral, como son la caridad, la humildad, el sentido
comunitario, la compasión, la buena conducta.
LA FILOSOFÍA COMO CRITERIO
AXIOLÓGICO
La Filosofía tomada como un criterio
axiológico, es la “experiencia que le da al hombre en la madurez un toque de
sabiduría”; ya que ayuda a comprender el pensamiento de otras personas. Es el
instrumento que ayuda a comprender la evolución de criterios entre dos o más
personas.
LA MORAL: Es el hecho real que
encontramos en todas las sociedades, es un conjunto de normas que se transmiten
de generación en generación, evolucionan a lo largo del tiempo y poseen fuertes
diferencias con respecto a las normas de otra sociedad y de otra época
histórica, estas normas se utilizan para orientar la conducta de los
integrantes de esa sociedad.
LA ÉTICA: Es el hecho real que se da en la mentalidad de
algunas personas, es un conjunto de normas, principios y razones que un sujeto
ha realizado y establecido como una línea directriz de su propia conducta.
Semejanzas
y Diferencias entre Ética y Moral.
SEMEJANZAS
- En los
dos casos se trata de normas, percepciones.
- La Moral
es un conjunto de normas que una sociedad se encarga de transmitir de
generación en generación y la Ética es un conjunto de normas que un sujeto ha
esclarecido y adoptado en su propia mentalidad.
DIFERENCIAS
- La Moral
tiene una base social, es un conjunto de normas establecidas en el seno de una
sociedad y como tal, ejerce una influencia muy poderosa en la conducta de cada
uno de sus integrantes.
- La Moral
es un conjunto de normas que actúan en la conducta desde el exterior o desde el
inconsciente.
- La Ética
surge como tal en la interioridad de una persona, como resultado de su propia
reflexión y su propia elección.
- La Ética
influye en la conducta de una persona pero desde su misma conciencia y
voluntad.
- Otra
diferencia es el carácter axiológico de la ética. En las normas morales impera
el aspecto legal, obligatorio, impositivo, coercitivo y punitivo. Es decir en
las normas morales destaca la presión externa, en cambio en las normas éticas
destaca la presión del valor captado y apreciado internamente como tal. El
fundamento de la norma Ética es el valor, no el valor impuesto desde el
exterior.
La Ética
axiológica que es el conjunto de normas originadas en una persona a raíz de su reflexión sobre los valores. Otro aspecto que ha estado
conectado a la Ética desde los tiempo de Aristóteles es el tema de la
felicidad. La felicidad es la actualización de las potencias humanas, es decir,
la realización y el ejercicio de las facultades y demás capacidades del hombre.
Cuando el hombre pone a funcionar sus potencialidades, la consecuencia natural
es la felicidad. Además, éste es el fin propio del hombre. El hombre está hecho
para ser feliz. Desde el punto de vista de la Filosofía y la Psicología, la
felicidad es la consecuencia normal de un funcionamiento correcto del ser
humano.
LA LIBERTAD HUMANA: Se puede definir como la “autodeterminación
axiológica”. Significa que una persona libre se convierte, en el verdadero
autor de su conducta, pues él mismo la determina en función de los valores que
previamente ha asimilado.
Cuando no
se da la libertad, o se da en forma disminuida, entonces el sujeto actúa
impedido por otros factores, circunstancias y personas, de modo que ya no puede
decirse que es el verdadero autor de su propia conducta. De acuerdo con esto se
dice que la condición previa de la libertad en un individuo es la captación y
asimilación de los valores. En la medida en que un individuo amplía su
horizonte axiológico, podrá ampliar paralelamente el campo de su propia libertad.
Y en la medida en que una persona permanezca ciega a ciertos valores, se puede
decir que posee una limitación en su libertad.
La libertad humana tiene que ir paralela con el sentido axiológico y el sentido
de responsabilidad, de no ser así se convierte en libertinaje. La libertad
puede aumentar o disminuir a lo largo de la vida. Los primeros factores que
limitan la libertad del hombre son: los condicionamientos, el Super Yo, las manipulaciones ajenas, las emociones
sofocantes.
El tipo de libertad del que estoy hablando es la libertad interior, ésta se
rige por valores captados, también es llamada libertad axiológica una vez que
se asimilan los valores. El hombre elige realizar algún valor o rechazarlo. La
Libertad no existe cuando una persona es ciega para los valores. Actuar
libremente significa inclinarse, adoptar y realizar un valor, o rechazarlo.
La tesis central del determinismo es
la de que el hombre ya está fijado o “determinado” en cierta dirección por
diferentes causas que desconoce en el momento mismo y que, por tanto, su
decisión “libre” sólo sigue siendo de nombre. Los principales expositores de
esta corriente fueron: Leibniz, Spinoza, Freud y Skinner. Cada uno
con su tesis sobre el comportamiento del hombre.
También la Libertad ha quedado definida como una “autodeterminación
axiológica”, es decir, que los valores morales sólo son alcanzados cuando una
persona ejecuta su conducta en pleno uso de sus facultades de conocimiento y de
voluntad. El ejercicio de la Libertad, en la medida en que incorpora valores en
el momento de la elección, es la raíz de la superioridad de un acto humano y de
su valor moral.
EL VALOR MORAL
El valor consiste en una cualidad por la cual las
cosas son preferibles al hombre, a sus facultades, a su naturaleza. Los valores
son tales porque guardan una relación armoniosa con el ser humano. La
diferencia principal entre bien y valor está en la mayor extensión de este
último. El bien es un valor, al igual que la verdad, la belleza y la virtud.
Ser moral significa actuar conforme
a las exigencias de la naturaleza humana. Quien reflexione sobre la naturaleza
humana, descubrirá algunas exigencias, que son la base de los derechos y las
obligaciones de todo hombre, tales como el derecho a la vida, a la verdad, a
sus propiedades, etc.
Uno de
los criterios fundamentales en lo que a moralidad se refiere es la razón. Se
entiende por razón la inteligencia humana en tanto que actúa por sí misma, sin
desviaciones provocadas por las pasiones, los instintos o algún interés
personal. Quien actúa conforme a la recta razón, determina cuáles son sus
exigencias propias de la naturaleza humana que en ese momento le conciernen.
Una
persona con valor moral es aquella que actúa en la misma línea de sus
tendencias y exigencias como ser humano. Ser moral es equivalente a ser más
hombre (independientemente del sexo), ser más humano, apropiarse de las
cualidades que pertenecen por esencia a su propia naturaleza humana.
La
Persona con valor moral manifiesta y contagia una felicidad que surge de su propia
interioridad, del núcleo de su identidad personal; manifiesta una triple
armonía: Su conducta es congruente con lo que piensa y lo que dice. No hay
autoengaño ni falsas posturas hacia los demás. Y los tres niveles: pensamiento,
palabras y acciones, expresan lo mismo, la naturaleza que se está realizando en
forma armoniosa.
Descartes, en el
prefacio a “Los Principios” plantea su idea moral fundamentada en las
ciencias. Con la imagen del árbol nos dice que la moral es una rama que
presupone un conocimiento completo de las otras ciencias (la medicina y la
mecánica que eran las ciencias de su época) y por ello era el último peldaño en
la escala de la sabiduría. La misma idea había sido expresada en la sexta Parte
del “Discurso del método”, en donde escribió lo siguiente:
Esas nociones (de la
física) me han enseñado que es posible llegar a conocimientos muy útiles para
la vida, y que, en lugar de la filosofía especulativa, enseñada en las
escuelas, es posible encontrar una filosofía práctica, por medio de la cual,
conociendo la fuerza y las acciones del fuego, del agua, del aire, de los
astros y de los demás cuerpos que nos rodean, tan distintamente como conocemos
los oficios varios de nuestros artesanos, podríamos aprovecharlas del mismo
modo, en todos los usos a que sean propias y de esta forma hacernos como dueños
y señores de la naturaleza.
Descartes, optimista
como Bacon frente al desarrollo científico, fue el
primero en creer en la utopía tecnológica de la modernidad, al considerar que
la tecnología nos ayudaría a vivir mejor, a ser más felices, controlando
racionalmente la naturaleza y las pasiones, pero como en su época el desarrollo
científico era incipiente, considera suficiente plantear sólo una moral
provisional, en espera de un mayor desarrollo de las ciencias y las artes.
Después de Descartes
han habido varios proyectos para fundamentar la ética en la ciencia, no tanto
en una ciencia teórica, como lo era la ciencia de la época cartesiana, sino en
una ciencia experimental, capaz de tener eficacia gracias a su aplicación en la
transformación del mundo. Así pues, en el siglo XX con el impresionante
desarrollo de la tecnología, algunos pensadores creyeron llegado el momento de
realizar el proyecto cartesiano, postulando que la ética debía basarse en la
racionalidad científico-tecnológica y convertirse en tecnoética.
Una tecnoética que como la ciencia pudiera describir
y explicar los actos humanos, predecir y aplicar dichas predicciones para
controlar y dominar la naturaleza humana y la sociedad.
La comprensión de
muchos problemas morales como la delincuencia, el consumo de drogas, la
violencia y otros, exigen hoy sólidos conocimientos científicos en biología, psicología y sociología, particularmente, pero pensamos que
aquí no radica todo el problema. En ética tenemos necesidad de un trabajo
interdisciplinario.
La comprensión de los
comportamientos humanos en el mundo actual, donde existen múltiples
concepciones de vida buena, exige algo más que investigación científica: exige
la aceptación del imperativo de la dignidad humana, dignidad que se fundamenta
en el hecho de que el hombre es un ser racional y como tal un ser libre y
autónomo, cuya ontología rechaza todo intento de instrumentación al ser un fin,
jamás un medio.
CONCLUSIÓN
De acuerdo a la investigación de éste ensayo, llegué a
la reflexión de que existe una gran
variedad de autores que se enfocan en definir el concepto de los criterios
axiológicos de la conducta humana en el cual la mayoría de todos tienen mucha
coincidencia en sus definiciones.
Cabe señalar, que este tipo de investigaciones se
deben de hacer independientemente que en la escuela lo exijan, sino para tener conocimiento, sobre la Ética que estudia los actos humanos así como la bondad o maldad de
dicho actos y dicta normas de cómo deben ser éstos; donde nos da a entender que
la Ética al pertenecer a la Filosofía, participa de las características de esta
disciplina debido a que le interesa el estudio de los actos humanos, para que
algún día que tengamos la oportunidad de enseñar lo que hemos aprendido, es muy
indispensable conocer acerca del estudio de la esencia de los valores, ver en qué consiste el valor moral.
Dentro de la investigación abordé el concepto de la caridad la cual trata que debemos ayudar, y de todo corazón a
quien necesita; y el hecho de poder dar no materialmente sino humanamente, nos
enriquece de una forma espiritual. Y por consiguiente nos lleva al principio de
amar al prójimo, como a nosotros mismos, también entendí que la caridad es la
luz en nuestras vidas, es el sustrato axiológico que convierte a la libertad,
la igualdad y la fraternidad en principios coherentes con una visión de un
hombre, en toda su dignidad, y que la tolerancia nos hace fluir en nuestro
interior la bondad y un alto espíritu de justicia.
Otro aspecto que traté es que no debemos imponer autoritariamente nuestra
manera de ver, sino que hay que llevar a los demás a descubrir lo que uno mismo
ha visto, y aprendido, pero desde el punto de vista del prójimo; porque de la
tolerancia fluye la bondad, el respeto, y la justicia. Además por medio de la
tolerancia podemos llegar a la filantropía, que significa hacer el bien a los
demás.
En resumen, estudiar Ética es filosofar sobre los actos humanos, es investigar
las causas supremas de los actos humanos, escudriñar en lo más íntimo de la
conducta del hombre, en la esencia de las operaciones humanas para así,
vislumbrar allí los aspectos de bondad, perfección o valor, que pueden encerrar
en su misma naturaleza y en su calidad de creaciones humanas.
Se menciona también que los Valores Morales, son las virtudes como la prudencia,
justicia, fortaleza y templanza. Estos valores son muy importantes debido a que
los valores morales dependen exclusivamente del libre albedrío, en cambio los
otros dependen además del libre albedrío de otros factores, por ejemplo la
riqueza (puede heredarse), así como el grado de inteligencia y buen gusto.
Además los valores morales al hombre de tal modo que lo hacen mejor ser humano.
Se menciona también que los Valores Religiosos, son una participación de Dios que está en un nivel superior a las potencias
naturales del hombre. Son la amistad divina (gracia), la caridad y en general
las virtudes; ya que éstos valores perfeccionan al hombre en su conducta.
BIBLIOGRAFÍA
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- PEREZ Valera Victor Manuel. Deontología Jurídica. Editorial Oxford.
- PEREZNIETO Castro Leonel.
Introducción al Estudio del Derecho. Editorial Harla.
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de Internet:
www.google.com
www.monografías.com