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El tratamiento que mediatico que recibe la Imagen del papa Benedicto XVI

Agregado: 07 de DICIEMBRE de 2007 (Por Jorgelina Reinhold) | Palabras: 20244 | Votar! |
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Categoría: Apuntes y Monografas > Varios >
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    Autor: Jorgelina Reinhold (jorgelina_reinhold@hotmail.com)

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    Universidad de Morn

     

     

    Facultad de Ciencias Econmicas y Empresariales

    Relaciones Pblicas

     

    Medios de Comunicacin II

    Imagen Papal

     

     

    Benedicto XVI segn los medios de Comunicacin Masiva

     

    Jorgelina Reinhold

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    INDICE

     

     

     

    Introduccin 1

     

    Hiptesis 2

     

    Objeto de Estudio 3

     

    Imagen Meditica 4

     

    Marco Terico

    Gneros Informativos 6

    Noticias Pontfices 8

    La Entrevista: un gnero clave para conocer a Joseph Ratzinger 8

    Los estereotipos de la entrevista 9

    El Papa a travs de las crnicas 10

     

    Imagen Histrica

    Antecedentes Histricos 12

    De Juan Pablo II a Benedicto XVI 17

    Origen de la palabra Papa 22

    Origen del Ttulo 23

    Tradicin Catolica 24

    Insignias Papales 25

    Funcin del Papa 25

     

    Anexo

    Entrevistas

    Jorge Ovando (Pastor Evanglico) 28

    Jorge Torres Carbonel (Sacerdote Catlico) 29

    Jess Manuel Gonzlez (Lic. en Ciencias Internacionales) 31

    Martn Pique (Periodista) 33

     

    Imgenes de su vida 34

    Imgenes de su asuncin 36

    La XLI Mundial de las Comunicaciones Sociales 37

    Artculos Periodsticos 39

    Conclusin 52

    Bibliografa 53

    .

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    INTRODUCCIN

     

     

    La funcin principal de los gneros informativos de prensa es acercar al lector a los acontecimientos de la manera mas objetiva posible, con abundancia de datos e indicadores que permitan hacerle una idea clara y parezca de los hechos que se abordan. Tambin reconoce el valor que poseen los medios para relevarnos la personalidad de los lderes mundiales, en este caso, la del Obispo de Roma.

     

    El presente trabajo abordar el tratamiento que el Papa Benedicto XVI recibe tanto en los medios grficos como en Internet, desde su asuncin; advirtiendo la importancia de no caer en determinadas manipulaciones, como estereotipos y de no dejarse llevar por los rumores, a la hora de afrontar de una manera profesional las informaciones.

    Las alusiones, declaraciones e informaciones recopile para la elaboracin de este trabajo, estn entresacadas de los siguientes diarios grfico y on-line de mbito Nacional e Internacional. Clarn, La Nacin, Pgina 12, La Razn, ABC, La Vanguardia, El Pas, El Mundo.

    El trabajo contiene: informacin, crnicas y entrevistas, las cuales representaron para m las fuentes ms relevantes para poder argumentar en forma clara y explicativa, la justificacin a m hiptesis y poder transmitir el material elaborado.

     

     

    Palabras claves: Papa, Benedicto XVI; Gneros Periodsticos, imagen, estereotipos, interpretaciones, manipulaciones, objetividad, vida, obra,

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    HIPOTESIS

     

     

    El tema elegido, es la imagen que los medios de comunicacin trasmiten del Papa Benedicto XVI y de este tema surge la Hiptesis: SE CORRESPONDE CON LA REALIDAD, LA IMAGEN QUE LOS MEDIOS DE COMUNICACIN MUESTRAN DEL PAPA?. Tanto los medios Grficos, como los sitios de Internet generan y transmiten diferentes mensajes, los cuales son recibidos y percibidos por la sociedad; crendose as una imagen Negativa: El Papa es anacrnico, conservador, reaccionario, antiptico? O los medios lo muestran as? Y es as Por qu?

     

    La eleccin surge a partir de la lectura de una de sus obras: Introduccin al Cristianismo, con la cual sent la necesidad de investigar en profundidad su vida y trayectoria desde su asuncin hasta la actualidad y de la imagen que transmiten los medios, las cuales me sugirieron cierta tendencia negativa, para as concluir en mi propia visin.

     

    .

    Creo que es un aporte importante para la sociedad, ya que en los tiempos en que vivimos la presencia de los medios de comunicacin constituyen en la vida cotidiana de la gente uno de los fenmenos culturales ms importantes de las sociedades de fin de siglo, por esta razn estamos obligados a prestarles una especial atencin en su rol de productores de ideologas, saberes, valores y creencias y a no considerarlos como un fenmeno residual de la cultura contempornea. En este sentido, no se trata tanto de saber como estos medios opacan u ocultan la realidad, sino de indagar y saber que Realidades Construyen.

    Hoy El problema autentico del contenido de La Fe Cristiana, esta rodeada de incertidumbre; La teologa tiene una inmensa tarea que cumplir, pues es ella principalmente el carisma de la direccin, lucidez y penetracin que el Espritu a comunicado a La Iglesia y al ser El PAPA la mxima autoridad visible de ella, es necesario este profundo anlisis para obtener su verdadera imagen; o al menos poder discernir si la que los medios difunden es la real, y si no lo es, porque lo hacen.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    OBJETO DE ESTUDIO

     

     

     

    Es indiscutible el poder que los Medios de Comunicacin, en general y la Prensa en particular, ejercen sobre la opinin pblica, pero no menos incuestionable es que los estilos personales y los gestos inducen a determinadas maneras de ver y situarse ante cualquier actor social. Las primeras palabras de Benedicto XVI, en el balcn central de la Baslica Vaticana, sorprendieron por su sencillez y humildad. Mostraban la carta de presentacin del nuevo Pontfice: Queridos hermanos y hermanas, despus del gran Papa Juan pablo II, los seores cardenales me han elegido a m, un simple y humilde trabajador de la via del Seor.1

     

    En este estudio afrontaremos el tratamiento que ha tenido la figura del Papa Joseph Ratzinger, en los gneros informativos nacionales e internacionales (grficos e internet), desde su proclamacin hasta la actualidad. Para poder sumariar o esquematizar a travs de las alusiones, declaraciones e informaciones que recogemos de los medios Nacionales: Clarn, La Nacin. E Internacionales: El Pas, ABC, La Razn y La Vanguardia y otros sitios de Internet que imagen meditica tiene, y contraponerla a una imagen Histrica, construa a partir de testimonios de estudiosos de distintas disciplinas, sobre la vida, accin o actitudes y su pensamiento a travs de sus obras, cartas y pronunciamientos en sus diversas funciones como prelado de la Iglesia.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    1Benedicto XVI: Bendicin en Urbit et Orbit, plaza de San Pedro, Roma, 19 de abril de 2005.

     

     

    IMAGEN MEDIATICA

     

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    TITULARES


     



    Hoy Benedicto XVI inicia su papado

    El mundo espera con ansiedad qu clase de reinado ser el de este Papa alemn, un fiel.

    Ratzinger: guardin de la doctrina y bastin del ala conservadora

     

    Benedicto XVI ofreci una imagen clida en sus primeros pasos como Papa

     

    El Papa espera conquistar "a su manera" a los jvenes catlicos

     

     

     

     

     

    Benedicto XVI decidi cambiar el mecanismo para elegir a los papas

    Elegido Papa el conservador Joseph Ratzinger

     

    LOS GRANDES DESAFIOS Y LAS RESPUESTAS DEL PONTIFICE

    Claves del papado de Benedicto XVI

    Tribunas y anlisis - 13 de junio de 2005
    La imagen de Benedicto XVI

    Benedicto XVI prepara

    La reforma de la reforma

    PRIMER ANIVERSARIO DE PONTIFICADO DE RATZINGER

    Benedicto XVI no realiza grandes reformas

     

    OTRA POLEMICA POR UNA DISPOSICION DEL PAPA

    Rebelin de ortodoxos, coptos y protestantes contra Benedicto XVI

    Benedicto present lneas de su papado

     

    Ratzinger: GUARDIAN DE LA DOCTRINA Y BASTIN DEL ALA CONSERVADORA

     

     


    MARCO TEORICO

     

     

    Gneros informativos

     

    Los gneros informativos criban los acontecimientos de inters general y el alcance del pblico. Los rasgos caractersticos que acompaan a lo noticiable son: la novedad, la oportunidad de que se conozca el acontecimiento, la excepcionalidad, los intereses editoriales del medio, etc. As mismo, en torno al pontfice suponen las publicaciones que realiza, las declaraciones sobre temas a los que es sensible la sociedad (paz, moral sexual, solidaridad con el tercer mundo, dilogos con las otras religiones), lo concerniente a sus primeras apariciones, sus contactos con los otros actores sociales y polticos, sus viajes y el modo de ejercer liderazgo, as como los datos humanos sobre su biografa (su pueblo natal, la enfermedad de su hermano, la aficin a la msica).

     

     

    La prensa ha manifestado que el Papa ha dado la colegialidad en el snodo de los Obispos, su gesto para lograr la unidad con los ortodoxos y su afn ecumnico, su valoracin de la familia, etc. Las noticias como norma frecuente, recurre a la estructura clsica de entradilla, desarrollo de la informacin y datos secundarios, dependiendo del espacio que el medio les conceda. Los periodistas procuran un estilo objetivo en la redaccin, sin embargo los gneros informadores se hacen eco de rumores o filtraciones que engrandecen determinados hechos o documentos, con los que distorsionan o amplifican ciertos datos que MANIPULAN LA FIGURA DEL PONTIFICE y van en detrimento de la neutralidad en el momento de canalizar la informacin.

    Consideremos un ejemplo de titular de una noticia que contiene una filtracin: El Vaticano prepara normas para prohibir que los homosexuales sean sacerdotes 5 .El diario cita simplemente como una fuente autorizada, aunque sin especificar su nombre, a un Funcionario de la Iglesia catlica. Cuando la Santa Sede dio a conocer la Instruccin sobre los criterios de discernimiento vocacional en relacin con las personas de tendencia homosexual antes de su admisin y a las Ordenes sagradas6, resulto que el texto gozaba de una moderacin y respeto hacia los homosexuales, que no concordaba con los rumores iniciales y suministrados por algunos peridicos. Otras noticias han contado con titulares ms llamativos y alarmistas: El Vaticano lanza una Casa de Brujas contra los homosexuales que integren los seminarios de EE.UU.7, hay una pasin por querer revelar conjeturas, una cierta suspicacia hacia la Santa Sede pareciera ocultar, como es el caso de las razones por la cual se atrasa el caso de la publicacin de la primera encclica del Papa: Segn alguna fuentes-desmentidas por el altavoz del Vaticano, Joaqun Navarro Valls- Los expertos habran objetado que los contenidos

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    Sublimes,por La atenta y profunda reflexin teolgica, seran menos inmediatos y quizs difciles de comprensin por la comunidad cristiana8, son unas razones fcilmente rebatibles, ya que Joseph Ratzinger ha escrito numerosas obras teolgicas de divulgacin, en las que ha dado muestras de gran claridad y lucidez al abordad estos temas ms espinosos, delicados o profundos del misterios cristiano, como muestra la lectura del libro-entrevista Informe sobre la Fe (Messori, V y Ratzinger;J. 2005) o ( Seewald, P y Ratzinger. J, 2005), por citar alguna de su extensa produccin bibliogrfica.

     

    Benedicto XVI en Brasil: desinformacin o manipulacin?

     

    Un enfoque sobre cmo los diarios digitales de Argentina trataron la llegada del Papa a Brasil

     

    Benedicto XVI y Lula

    Un anlisis de las portadas de los principales diarios digitales de Argentina acerca de la llegada del papa Benedicto XVI a Brasil marca la sobre valoracin del factor poltico.

    Como elemento que se hace a la desinformacin, al tratarse de una visita pastoral, los protagonistas son dos: el Papa y la comunidad religiosa (el pueblo que visita); un mensaje principal, el mensaje evanglico en boca del Sumo Pontfice y una serie de mensajes de actualidad, desde la visin moral de la Iglesia Catlica.

     

    El ttulo escogido por La Nacin fue 'Benedicto XVI inicia en Brasil una visita clave'

    El Papa lleg a Brasil, en un viaje marcado por la polmica del aborto', titul Clarn

    En Perfil el dato religioso qued relegado: 'El Papa lleg a Brasil y fue directo al grano: en su primer discurso se pronunci contra el aborto'.

    En Argentina, la falta de formacin de periodistas y editores en temas religiosos, sumado a la apata generalizada hacia la Iglesia Catlica como institucin y su excesiva visin poltica de la realidad -como consecuencia de la ausencia del sentido espiritual-, han hecho que a la hora de informar noticias religiosas se publiquen crnicas aburridas, incompletas y polmicas, porque la visin religiosa as lo exige.9

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    5 La Vanguardia, 23 de septiembre 2005

    6 http://www.vatican.va/roma_curia/congregations/ccatheduc/documents/rc_con_ccatheduc_doc_20054114_istruzione_sp.html

    7 El Mundo, 16 de septiembre 2005

    8 El Mundo 26 de Septiembre 2005

    9 http://www.bottup.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1027&Itemid=70

     

     

    Noticias Pontfices

     

    Lo excepcional es la una explosin que termina imponindose en todos los medios, como la repercusin informativa que tuvo su origen del hecho en el Papa, se colocar el tricornio de un cadete de la guardia civil, al finalizar una de sus audiencias generales. Esta informacin fue acrecentada en crnicas, revistas y lider la portada de varios peridicos, acompaada de elementos grficos que realzaban la carga visiva; otra imagen del pontfice que ha trascendi en los medios fue el uso del Camaru, un gorro de brillante terciopelo rojo ribeteado de piel de armio, que Benedicto XVI usa en las audiencia pblicas para combatir el fro, con el que parece asemejarse a Pap Noel. La prenda haba cado en desuso despus del pontificado del Papa Roncalli (1958-1963). Sus sombreros y atuendos, como la museta de terciopelo rojo y armio, se han transformado en elementos novedosos que llaman la atencin y se tornan en noticia.

     

    En otro elemento excepcional se han convertido algunas audiencias privadas que concede el Papa Alemn. Recordemos la que mantuvo con la conocida periodista: Oriana Fallaci o con el Telogo Desdiente Hanks Kung. As lo contaba Juan Vicente Boo: Benedicto XVI, sorprendi ayer al mundo revelando que recibi el pasado sbado a Hanks Kung en la residencia de Castelgandolfo10.

     

    Algunos peridicos por su lnea editorial, ponen un mayor esmero en la informacin alrededor del Romano Pontfice, otros relegan la labor informativa ahechos peculiares, polmicos o estrictamente novedosos. Por ejemplo: tras la fiesta de Navidad, primer que celebraba como sucesor de San Pedro, algunos peridicos no indicaban ninguna alusin al asunto en sus ediciones del 26 de septiembre de 2005. ABC dedicaba portada, editorial y crnica. El Pas hacia una llamada en su primera pgina e inclua una breve explicacin en la seccin sociedad.

    La Razn, ofrece una gran fotografa con un comentario en las primeras pginas, El Mundo seala la informacin en la portada y dedica una crnica, La Vanguardia omite esta noticia, aunque curiosamente en su seccin de religin coloca a otro protagonista.

     

    La Entrevista: un gnero clave para conocer al Papa Ratzinger

     

    Pastora Moreno recuerda que La entrevista, es el genero por el cual un profesional de la informacin, un periodista, entra en contacto con un personaje pblico, el entrevistado, del que se presupone inters periodstico, bien por sus declaraciones, por su cargo o por su propia personalidad. (Moreno-1998:71).

    Numerosas han sido las entrevistas en las que diferentes personalidades de diferentes mbitos, revelan el perfil humano y religioso del Papa Joseph Ratzinger; con la consabida estructura de la presentacin, desarrollo (preguntas y respuestas) y cierre. Los entrevistados hablan de una persona Humilde, sencilla, amable con gestos que resuman ternura, dispuesto a escuchar opiniones diferentes alas suyas, Inteligente, efectivo, pensador brillante, Reservado y tmido, Potencial, espiritual, teolgico y racional, Conservador con dotes de administrador, Hombre autentico, Que no se casa con modas, Hombre de gran tradicin eclesial, etc.

     

     

     

     

    10 ABC 27 de septiembre 2005

     

    El arco de entrevistados comprende, desde relevantes Cardenales, pasando por numerosos estudiosos y personas con una concepcin ms critica hacia el puntual Pontfice, como podemos observar en las declaraciones de Ernesto Cardenal, poeta, mstico y revolucionario Nicaragense: Ratzinger, al ser elegido, dijo algo que no era cierto. Dijo que a l Dios lo haba elegido Papa y no es verdad: a este Papa no lo escogi Dios, lo eligieron los Cardenales, los mismo, por cierto, que l haba ido nombrando hbilmente, porque en el anterior Papado era l quien tomaba las grandes dediciones, como el nombramiento de los cardenales.11

     

    Los estereotipos de la entrevista

     

    Ms de veinte aos al frente de la Congregacin para la doctrina de la Fe y la labor de cierta prensa que se afana por presentarlo como un intransigente inquisidor12, dibujaban un perfil negativo de Joseph Ratzinger. El Cardenal amigo, asegura que Sus primeros gestos y Primeras imgenes que vimos ya estn demostrando esas caricaturas de hombre duro13.El cardenal Bertone es ms categrico al aseverar que la imagen de Gran inquisidor, es fruto de un estereotipo falaz.14

     

    Paulatinamente se va mudando la imagen que se dibuja del Cardenal Ratzinger. Una imagen, que se ha enfrentado a numerosos estereotipos recogidos de la prensa: Carabinieri, Tradicional Pansekardinal; los estereotipos son recursos de manipulacin que contaran, gravemente la funcin primordial de los gneros informativos, sujetas a una fuerza arrolladora, Pansekardel quiere decir cardenal tanque (atendiendo ala notoriedad y fama extrema de la dureza del modelo de carro de combate Pantera, desarrollado durante la segunda guerra mundial) Estos estereotipos se incluyen normalmente en las preguntas que formulan los entrevistadores y en la mayora de las ocasiones, son rebatidas por los entrevistados, que tratan de enfocar de otro modo la deformacin que provocan en la figura de Benedicto XVI. Advirtamos algunas preguntas y respuestas, en torno a este asunto de los estereotipos en varias entrevistas:

    Tenemos un nuevo Papa, al que se ha calificado de Guerrero de la Fe y Hombre de noes15. Para el prestigioso cardenal Martn, esta valoracin es superficial y asegura, adems, que El nuevo Papa, no va a ser rgido, sino que escuchar y reflexionar con libertad de sentimientos y apertura de la mente16

     

    En una entrevista concedida a La Razn das antes de su eleccin, el cardenal Ratzinger atestiguo que No acepto la etiqueta de fundamentalista17, con relacin a la declaracin Dominus Iesus, Etiquetar a un documento fundamentalista, es una manera de evitar el dialogo; es una etiqueta que no acepto porque no es justa18. Esta capacidad para entablar dialogo, de una manera libre y profunda es lo que va disipando algunos estereotipos; para los ms optimistas estas caricaturas se van a ir desvaneciendo de una manera rapidsima.

     

     

     

     

     

     

    11 La Vanguardia, 29 de junio 2005

    12 La Vanguardia, 26 de junio 2005

    13 ABC, 26 de abril 2006

    14 El Mundo, 21 de abril 2005

    15 El Pas, 27 de abril 2005

    16Ibid

    17 La Razn, 6 de abril de 2005.

    18 El Mundo, 21 de abril de 2005

     

     

     

    El Papa a travs de las crnicas

     

     

    Las crnicas nos proporcionan muchas pistas de cmo Benedicto XVI, se desenvuelve ante las audiencias, solemnes, eucarsticas, saludos, visitas, bendiciones, etc.

    La relacin que podemos ver entre los titulares y el desarrollo de las crnicas.

     

     

    Benedicto XVI arremete contra totalitarismos e ideologas19

     

     

    Ratzinger: guardin de la doctrina y bastin del ala conservadora20

     

    El Papa pide en el cierre del snodo,Coherencia entre vida y Fe21

     

     

     

    Los Titulares anteriores son informativos, pero con su sola lectura podemos forjarnos Una clara idea de los hechos que se recogen en el cuerpo informativo y a veces van acompaados por subttulos que los complementan en algn aspecto importante, unos hacen hincapi en el tema su postura, otro de su funcin y en el ltimo su mensaje principal. Es curioso constar, que aunque parezca que las crnicas se van a centrar en el tema titular, darm ms espacio y calado a otros asuntos. Por ejemplo El Pas titula Benedicto XVI arremete contra totalitarismos e ideologas y es sorprendente: El discurso espiritual, casi onrico, escuchado con emocin por los jvenes, algunos de ellos con lgrimas en los ojos al sentirlo cerca y verlo sentado frente a ellos aunque fuera en pantallas gigantes de televisin, Benedicto XVI dijo que al "poder estridente de este mundo, Dios impone el poder inerme del amor". "Dios no le hace competencia a las formas terrenales del poder", dijo, antes de invitarles a que se conviertan en "hombres de la verdad, del derecho, de la bondad, del perdn, de la misericordia" y tengan como ejemplo a los santos. "En las vicisitudes de la historia", dijo, "han sido los verdaderos reformadores que tantas veces han remontado a la humanidad de los valles oscuros en los cuales est siempre en peligro de precipitarse", asegur en el pas que fue cuna de la Reforma protestante y que no reconoce la santidad.

     

     

     

     

     

     

    19 http://www.elpais.com.uy/05/08/20/ultmo_169614.asp

    20 http://www.elpais.com.uy/05/04/19/ultmo_148710.asp

    21 El Pais, 24 de octubre 2005

     

     

     

     

     

    IMAGEN HISTORICA

     

    Joseph Ratzinger

     

     

    Joseph Ratzinger, nuevo Papa

     

    BENEDICTO XVI

     

     

     

     

     

     

    ANTECEDENTES HISTORICOS

     

    Su vida y obra7

    Joseph Ratzinger naci el 16 de abril de 1927 en Marktl (Baviera), dicesis de Passau, en el seno de una familia de agricultores alemanes de profundas convicciones catlicas. Su progenitor, Joseph, desempeaba, adems, el cargo de comisario de la gendarmera e hizo asimismo de profesor de su hijo, lo que con seguridad marc el carcter tmido y retrado del futuro Papa. En la familia fue clave el papel de la madre, Maria Peintner, que ejerca las tareas domsticas y cuidaba de la buena marcha de sus otros dos hijos, Georg y Maria.

    A los once aos ingres en el seminario, donde en 1941 fue obligado a inscribirse en las Juventudes Hitlerianas, hasta el punto que en 1943 combati en la II Guerra Mundial como integrante de una unidad antiarea. Terminada la guerra se apresur a matizar: Reniego de aquel reino del atesmo y de la mentira que fue el nazismo.

    Despus prosigui sus estudios de filosofa y de teologa en el ateneo de Munich y en la escuela superior de Freising, hasta que en junio de 1951 fue ordenado finalmente sacerdote. Los dos aos siguientes los ocupara en preparar la tesis de doctorado, un ensayo sobre san Agustn que fue calificado con un cum laude.

    En 1957 inici su periplo como profesor de teologa dogmtica en el seminario de Freising, hasta que dos aos despus sera nombrado catedrtico de la Universidad de Bonn (1959-1963). Despus pas a la de Mnster (1963-1966), y de 1966 a 1969 ocup la prestigiosa ctedra de Tbingen, donde coincidi con Hans Kng, que se convertira en el telogo ms admirado y seguido por los jvenes curas progresistas que haban depositado su esperanza y confiado su futuro en los aires de apertura del concilio Vaticano II, convocado por el papa Juan XXIII en el ao 1962 y culminado por su sucesor, Pablo VI, en 1965.

     

    El papa, la relevancia de un Liderazgo Mundial8

    En esta aproximacin al personaje, es conveniente destacar algunos datos biogrficos. EL Cardenal Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, naci el 16 de abril de 1927 en Marktl (Baviera), dicesis de Passau, en el seno de una familia de agricultores alemanes de profundas convicciones catlicas. Su progenitor, Joseph, desempeaba, adems, el cargo de comisario de la gendarmera e hizo asimismo de profesor de su hijo, lo que con seguridad marc el carcter tmido y retrado del futuro Papa. En la familia fue clave el papel de la madre, Maria Peintner, que ejerca las tareas domsticas y cuidaba de la buena marcha de sus otros dos hijos, Georg y Maria.

     

     

     

     

     

    A los once aos ingres en el seminario, donde en 1941 fue obligado a inscribirse en las Juventudes Hitlerianas, hasta el punto que en 1943 combati en la II Guerra Mundial como integrante de una unidad antiarea. Terminada la guerra se apresur a matizar: Reniego de aquel reino del atesmo y de la mentira que fue el nazismo.

    Despus prosigui sus estudios de filosofa y de teologa en el ateneo de Munich y en la escuela superior de Freising, hasta que en junio de 1951 fue ordenado finalmente sacerdote. Los dos aos siguientes los ocupara en preparar la tesis de doctorado, un ensayo sobre san Agustn que fue calificado con un cum laude.

    En 1957 inici su periplo como profesor de teologa dogmtica en el seminario de Freising, hasta que dos aos despus sera nombrado catedrtico de la Universidad de Bonn (1959-1963). Despus pas a la de Mnster (1963-1966), y de 1966 a 1969 ocup la prestigiosa ctedra de Tbingen, donde coincidi con Hans Kng, que se convertira en el telogo ms admirado y seguido por los jvenes curas progresistas que haban depositado su esperanza y confiado su futuro en los aires de apertura del concilio Vaticano II, convocado por el papa Juan XXIII en el ao 1962 y culminado por su sucesor, Pablo VI, en 1965.

     

    Telogo de referencia9

    En Tbingen, uno de los alumnos ms brillantes de Ratzinger fue el brasileo Leonardo Boff, con quien posteriormente protagonizara sonados enfrentamientos, aunque menores que los que mantendra con Kng, que se convertira en su bestia negra y en su adversario ms duro.

    Ratzinger se erigi, empero, en uno de los telogos de referencia del concilio Vaticano II, junto al propio Kng y Karl Rahner. A sus treinta y cinco aos, el bvaro tena ya un admirable bagaje como docente. Lleg a Roma como experto en pleno debate sobre la libertad religiosa, una de las temticas que cerraron el llamado concilio del agio ornamento de todos los temas de la Iglesia.

     

     

     

     

    7http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/biography/documents/hf_ben- xvi_bio_20050419_short-biography_sp.html.

    8 Ibd.

     

     

     

    Su nombre se hizo familiar en el entorno eclesistico y en el de los seglares cultos, hasta el punto que sali del Concilio convertido en una estrella. Sin embargo, su fulgor pronto empez a languidecer entre los aperturistas, sobre todo porque qued marcado por el movimiento de Mayo del 68, cuyos aires de libertad y de cambio le convirtieron en un acrrimo defensor de la fe frente al marxismo, el liberalismo y el atesmo.

    Al regresar de Roma ocup de nuevo su ctedra de Tbingen hasta 1969, ao en que gan por oposicin la ctedra de Ratisbona, donde de nuevo sigui deslumbrando a Pablo VI, quien ley las diversas obras que Ratzinger escribi sobre los trabajos del Concilio, un compendio, en definitiva, de sus lecciones universitarias: Introduccin a la cristiandad (1968).

    Por ello, el 27 de junio de 1977, Pablo VI lo nombr obispo de Munich y lo elev al cardenalato. Haba acabado el Concilio, que en buena medida se quedara en letra muerta, hasta el punto que la mayora de los jvenes curas, decepcionados, se alejaron de la Iglesia, y los sectores laicos ms comprometidos empezaron a organizar sus propios foros de discusin al margen de la jerarqua.

    En 1978 Ratzinger fue testigo del llamado verano de los tres Papas: Pablo VI, el efmero Juan Pablo I (que inici el periodo de los Papas con nombre compuesto) y el imprevisto Juan Pablo II. Ratzinger asisti ya como cardenal al cnclave que eligi a Karol Wojtyla. El joven cardenal qued deslumbrado por la entereza del nuevo pontfice, inflexible en el dogma y la moral catlica y acrrimo enemigo de aquel rgimen comunista que haba amargado su juventud.

    Lo cierto es que Ratzinger dio un giro radical en sus postulados, hasta el punto que los devaneos de agio ornamento fueron quedndose difuminados, sobre todo a partir del momento en que obtuvo permiso para viajar a Varsovia y entrevistarse con el futuro Juan Pablo II, con quien trab ya una slida amistad.

     

     

     

     

     

     

     

    9ttp://www.biografiasyvidas.com/biografia/r/ratzinger.htm

     

     

    El nuevo estilo del Papa polaco le fascinara: simptico, cordial, viajero y flexible en el trato, pero inamovible en el dogma y, sobre todo, en la ms rancia moral catlica. La sintona fue mutua, hasta el punto que, en 1981, Juan Pablo II lo nombr prefecto de la Congregacin para la Doctrina de la Fe, institucin que suceda al Santo Oficio, de ingrato recuerdo.

    Prefecto eclesistico10

    El cargo, que asumi en 1982, le fue como anillo al dedo a Ratzinger, quien ya se haba apartado definitivamente de sus postulados progresistas y tena el ojo puesto en los nuevos aires de liberacin que flotaban en ciertos ambientes eclesisticos. En ello coincida plenamente con Wojtyla, que haba trado a Roma un catolicismo beligerante, arcaico y fundado en un Derecho Cannico obsoleto. (En 1996 Juan Pablo II lo confirmara en el cargo por tiempo indefinido.)

    En 1984, despus de haberse enfrentado de nuevo con Kng, a quien haba apartado de su ctedra de Tbingen en 1979 (en especial porque puso en entredicho uno de los dogmas del catolicismo, la infalibilidad del Papa, promulgado por el concilio Vaticano I, y hasta ms tmidamente el de la divinidad de Cristo, ya establecida en el concilio de Nicea en 323), Ratzinger arremeti contra la llamada Teologa de la Liberacin con el documento Instruccin de la Sagrada Congregacin de la Doctrina de la Fe sobre algunos aspectos de la Teologa de la Liberacin. Los pensadores ms relevantes de ese movimiento fueron apartados de la docencia o simplemente decidieron alejarse de esta doctrina, como Boff o Gustavo Gutirrez.

    Aquel mismo ao de 1984, cuando la Santa Sede y el Estado Vaticano intentaban un tmido acercamiento a los pases del bloque comunista situados detrs del teln de acero, Ratzinger, sin consulta previa, dijo urbi et orbi: Los regmenes comunistas, que pretenden liberar al hombre, son slo una vergenza de nuestro tiempo.

    La dinmica de la involucin fue in crescendo, y se plasm de forma inequvoca en el nuevo Catecismo de la Iglesia catlica (1992) que le encarg el Papa y, sobre todo, en la carta Dominus Iesus (2000), firmada por Ratzinger y que asest un duro golpe al incipiente dilogo con las otras iglesias cristianas. En ella se sostiene que slo en la Iglesia catlica se encuentra la salvacin. Retroceda al axioma obsoleto del Roma locuta, causa finita. Haca apenas unos meses que Ratzinger se haba repuesto de una hemorragia cerebral que le dej secuelas en un ojo y que se reprodujo parcialmente en 1993, pero eso no fue bice para que siguiera al frente de sus cargos de guardin de la ortodoxia. En los aos noventa prosigui su vasta obra con ttulos como Evangelio (1996), La fe como camino (1997), De la mano de Cristo (1998) y Verdad, valores y poder (1998).

    10Ibid

     

     

    En noviembre de 2002 era ya decano del Colegio Cardenalicio y pareci que iba a solicitar la jubilacin. Pero aguant porque se senta moralmente obligado a tomar el testigo de un Wojtyla que se apagaba a marchas forzadas. Es cuestionable que estuviera seguro de que l iba a ser el sucesor, a pesar de los rumores que corrieron poco antes del cnclave, al que asistan 115 de los 117 cardenales con derecho a voto.

    Lo cierto es que Ratzinger sonaba tanto o ms que otros, como el cardenal de Miln, Dionigi Tettamanzi, representante del sector menos conservador. Ratzinger, que en la homila del funeral de Juan Pablo II y en la de la misa previa al cnclave reivindic las virtudes de la ortodoxia y denunci la dictadura del relativismo y a quienes, dentro del catolicismo, no se sujetan a los dictados de Roma, se perfil como el incuestionable candidato de la mayora, conservadora, con representantes de varias organizaciones influyentes: Opus Dei, Legionarios de Cristo o el movimiento Comunin y Liberacin, entre otros.

    Con setenta y ocho aos de edad, fue elegido 265 Papa de la Iglesia catlica el 19 de abril de 2005. Con el nombre de Benedicto XVI suceda a Juan Pablo II, que haba fallecido el 2 de abril, despus de haber ocupado el trono de san Pedro durante veintisis aos.

    El cnclave eligi nuevo Papa en apenas dos das, una de las decisiones ms rpidas de la historia, tras las de Julio II (1503) y Clemente VIII (1592), que fueron elegidos en un solo da. Al balcn principal de la plaza de San Pedro se asom un humilde servidor de la via del Seor que se converta en el Papa nmero 265, el primero elegido en el siglo XXI despus de los ocho del siglo XX, y en el sptimo alemn, tras Gregorio V (996-999), Clemente II (1046-1047), Dmaso II (1048, porque falleci al cabo de un mes). Len IX (1049-1054), Vctor II (1055-1057) y Adriano VI (1522-1523).

    Quizs, como varios de sus compatriotas, sea un Papa de transicin, pero quienes le atienden aseguran que an goza de una salud de hierro y que ostenta una gran preparacin, que le ha merecido varios reconocimientos, entre otros el doctor honoris causa por la Universidad de Navarra (1998) y por la Facultad Teolgica Papal de la polaca Wroclaw (2000). Adems, desde 1992 es miembro de la Academia de las Ciencias Sociales y Polticas de Pars.

    Por el alborozo que la aparicin de Benedicto XVI levant en la plaza de San Pedro, cabe asegurar que los presentes tuvieron el Papa que esperaban y se merecan. Tom un nombre inesperado, en honor de Benedicto XV, el genovs Giacomo Della Chiesa, que rein de 1914 a 1922, y que se distingui por la bsqueda de la paz en la I Guerra Mundial y favoreci la creacin del Partido Popular, embrin de la futura Democracia Cristiana. Y, sobre todo, fue (quizs sea ste el motivo principal por el que Ratzinger escogi ese nombre) quien public el Codex Iuris Canonici (Cdigo de Derecho Cannico, 1917).

     

     

    Pero los retos que esperan a Ratzinger son muy distintos: la globalizacin, el papel de la mujer, el celibato, el aborto, la libertad sexual, la creciente descatolizacin y aun descristianizacin del mundo, la alarmante falta de vocaciones sacerdotales, el dilogo con las otras religiones, la crisis teolgica Y, en particular, el avance de la Iglesia evangelista en Amrica Latina (en pocos aos ha captado a ms de 24 millones de catlicos) y de la hegemona creciente del islamismo en frica y Asia. Temido y admirado a partes iguales por progresistas y conservadores, Benedicto XVI tiene ante s el difcil reto de dirigir y guiar los designios de la Iglesia catlica en el siglo XXI.

    De Juan Pablo II a Benedicto XVI

    1.        Breves antecedentes Histricos12

    La transicin de Juan Pablo II a Benedicto XVI ha sido seguida paso a paso por millones de televidentes. Catlicos o no, a todos nos afecta lo que piense el nuevo Papa. Ser el lder espiritual de uno de cada seis habitantes del mundo. Cul ha sido el legado de Juan Pablo II? Qu implicar el presente cambio? Por qu las ideas papales sern debatidas cada vez ms en nuestras sociedades? Por qu, catlico o no, probablemente me ver envuelto en estos debates? El tema es vlido, como veremos, para creyentes y no creyentes.

    2.El programa de Juan pablo II13


    A partir del Concilio Vaticano II (1962-1965) y hasta el comienzo del pontificado de Juan Pablo II, la Iglesia Catlica experiment un conjunto de cambios progresistas en todas las reas. Entr en verdadero dilogo con "el mundo" y de ese dilogo surgieron muchos cambios positivos. Entre ellos: un importante sector asumi la bsqueda de una mayor justicia para los pobres y para otros sectores marginados, se realiz un fructfero dilogo y armona crtica con ciencias muy diversas (ciencias sociales, psicologa, biologa evolutiva, astronoma, etc.), la teologa se renov y pluraliz enriqueciendo la reflexin cristiana y el ecumenismo

    Sin embargo, no todos estuvieron de acuerdo con esas tendencias y as surgi un ala progresista y un ala conservadora, ambas con muy importantes matices en su interior. Pablo VI, pontfice en ese entonces, busc mantener la unidad entre ambas corrientes avivando el dilogo con el fin de que, poco a poco, la Iglesia fuera encontrando su nuevo camino y una mayor unidad en la pluralidad.

    En ese contexto, al morir Pablo VI y tras el muy breve reinado de Juan Pablo I, fue electo nuevo Papa Karol Wojtyla, quien asumi las riendas de la Iglesia en 1978 con el nombre de Juan Pablo II. Con el correr del tiempo pudo apreciarse con claridad cul era el objetivo de su Mandato. Este no era otro que lograr la restauracin en la Iglesia, es decir, neutralizar suficientemente al sector progresista y retomar plenamente el dominio conservador dentro de la Iglesia para as incidir con fuerza sobre las sociedades actuales. Su pontificado dur 26 aos, fue uno de los ms largos de la historia eclesistica y eso le permiti el tiempo suficiente para llevar a cabo su proyecto restaurador.

    Podemos decir que su metodologa de accin consisti en dos puntos fundamentales. El primero de ellos, hacia los fieles catlicos y la poblacin religiosa en general, fue aprovechar la "religiosidad popular" del mundo actual para reforzar en ella los aspectos religiosos conservadores. En esa direccin se sita: viajar hacia diversos pases (visit ms de 130 pases y recorri ms de un milln de kilmetros -el equivalente a ir de la tierra a la luna tres veces-); utilizar los medios de comunicacin social para reforzar dicha religiosidad en diversos aspectos (providencialismo, verticalismo, etc.); canonizar a un sinnmero de santos para favorecer una renovada adhesin al catolicismo en cada pas o regin; mostrarse como un Papa cercano, predicando una doctrina clara y simplista y apelando principalmente a la dimensin sentimental de las masas.

    El segundo punto metodolgico estuvo dirigido hacia dentro del aparato eclesistico buscando descabezar a la corriente progresista. En esa direccin se sita:

    a) La persecucin a 164 telogos progresistas ocupados en temas muy diversos, entre ellos: Boff (opcin preferencial por los pobres, visin de la Iglesia), Curran y Keanne (moral catlica), Schillebeeckx y Kung (visin de la Iglesia), Mc Neill (homosexualidad), Kosnik (sexualidad); Sobrino (visin del Jess histrico); Balasuriya (incultuacin); Gutirrez (mtodo teolgico).
    b) El hostigamiento a personalidades relevantes de la Iglesia comprometidas en la lucha por los pobres y otras causas de avanzada: Mons. Oscar Arnulfo Romero, Sergio Mndez Arceo, Samuel Ruiz, Ernesto Cardenal, Pedro Casaldliga, Ignacio Ellacura, Amando Lpez, Juan R. Moreno y muchos ms (varios de ellos mrtires).
    c) La sustitucin progresiva, a lo largo del pontificado, de obispos y cardenales progresistas por nuevos eclesisticos conservadores, aunado al retroceso en los contenidos doctrinales que se enseaban en los seminarios.
    d) El bloqueo consistente a diversas rdenes religiosas progresistas (los jesuitas y dominicos, por ejemplo) y su sustitucin por un nuevo organismo restaurador: el Opus Dei.
    e) El impulso a nuevas formas de organizacin laical con contenido exigente en lo que toca los comportamientos personales pero poco inclinados a integrar una dimensin social en pro de los ms necesitados. Paralelamente, se combatan las comunidades eclesiales de base presentes en la lucha por la justicia social como expresin de su fe.
    f) La sustitucin, paralela a todos esos cambios, del pluralismo teolgico post-conciliar por un cuerpo uniformado de doctrina expresado a travs de cartas pastorales, encclicas, derecho cannico y catecismo.

    El articulador del segundo punto metodolgico, la represin al interior de la Iglesia fue, desde 1981, el Cardenal Joseph Ratzinger. Era el responsable de la Congregacin para la Doctrina de la Fe, nombre actual de la muy conocida Inquisicin. Desde esa posicin, siendo un personaje clave en la estructura Vaticana y en la poltica restauradora de Juan Pablo II, lleg a ser decano del actual colegio Cardenalicio integrado por 117 cardenales con derecho al voto para elegir un nuevo Papa.

     

    11ttp://www.solidarigay.com/phpindex/html/modules.php?name=News&file=article&sid=118

    12Ibd.

    13Ibd.

     

     

    3.Resultados de la Poltica Vaticana14


    3.1. Sus logros.

    Con 26 aos de margen para impulsar esa poltica, podemos decir que el resultado fue exitoso en cada de las dos vertientes metodolgicas y, ms an, al combinarse una con otra. As, mientras el Papa visitaba pases levantando multitudes y fortaleciendo una religiosidad tradicional, el movimiento progresista era paulatinamente descabezado. Los ruidos de la multitud avivando al Papa estaban ntimamente unidos al silencio que el Cardenal Ratzinger impona, de una u otra forma, al ala progresista de la Iglesia.

    Este resultado se vio reforzado ante la cada del bloque sovitico cuyo primer eslabn fue la Polonia natal de Juan Pablo II. Ah, su mensaje hacia la religiosidad popular polaca, toc los hilos de la cultura nacional e identidad. Ese conjunto ideolgico devino posteriormente en fuerza material al integrarse en el sindicato solidaridad e iniciar por esa va la cada del rgimen encabezado por Jaruzelsky. Tras el efecto domin en los pases del Pacto de Varsovia y la posterior cada del rgimen sovitico, el Papa emergi con un innegable prestigio mundial. Esos mismos acontecimientos provocaron paralelamente una oleada conservadora generalizada y una nueva era simbolizada por Ronald Reagan con quien, por distintas causas y mtodos, la poltica vaticana coincida y se articulaba en gran medida.

    El resultado final fue una Iglesia restaurada en donde los sectores progresistas, aunque ciertamente an existen, estn sumamente debilitados en sus posibilidades de hacer contrapeso significativo al integrismo vigente. Esta realidad refuerza y es reforzada por las actuales tendencias mundiales conservadoras representadas ahora por George W. Bush. No solo las fuerzas progresistas de la Iglesia Catlica estn en cierta forma contra la pared, sino tambin las fuerzas progresistas del mundo.


    3.2. Sus debilidades.

    Pero la poltica restauradora tambin pag serios costos. De mltiples formas alej a muchos; muchos sectores de sus flias. Entre ellos:

    -a los que deseaban una religin que favoreca moral y realmente cambios estructurales a favor de los pobres en nuestras sociedades, a las multitudes de mujeres como lo muestran las diminuidas tareas de natalidad de muchsimos pases, que usan pastillas anticonceptivas enfrentando las prohibiciones de la iglesia.

    -a los homosexuales que, incorporando los resultados de las ciencias psicolgicas, luchan por sus derechos humanos y no quieren ser discriminados por sus preferencias sexuales.

    -a activistas contra el VIH-sida que consideran que usar un preservativo es mejor -o al menos un mal menor- que al morir de sida

    -a las jvenes que no entienden por qu un adolescente de su edad puede aspirar a ser sacerdote; pero ellas no.


    -a los jvenes candidatos al sacerdocio que no entienden el por qu de la necesidad del celibato, si la Iglesia vivi sin esa disposicin sus once primeros siglos;
    - y a los que, en definitiva, queran una iglesia en sintona con nuestros tiempos.
    Importantes escndalos sacudieron la Iglesia dirigida por Juan Pablo: el abuso sexual de sacerdotes contra menores, la violacin de monjas por parte de sacerdotes en frica para protegerse de los peligros del sida, la corrupcin en Instituciones Bancarias ligadas al Vaticano (Baste recordar el caso del Banco Ambrosiano de Miln, cuya quiebra fue una colosal estafa que cost a los acreedores y a los contribuyentes italianos 287 millones de dlares y a los fieles de la Iglesia al menos 241 millones de dlares y cuyo director, el banquero Roberto Calvi, fue hallado ahorcado bajo un puente de Londres). Y, en todos esos casos, el intento sistemtico de la Iglesia en ocultar dichos problemas.
    Durante el papado de Juan Pablo II muchos fieles dejaron el catolicismo para refugiarse en iglesias evanglicas, disminuy enormemente la asistencia a misa en muchos pases y se incrementaron los problemas para reclutar y lograr la perseverancia de jvenes seminaristas.
    No pocos han sealado que buena parte de los escndalos pudieran haberse evitado abriendo las puertas a algunas de las reformas propuestas. Por ejemplo, permitir sacerdotes casados (sea desde una tendencia hetero u homosexual como ya lo hacen algunas Iglesias protestantes), evitara un conjunto de insanas relaciones y transparentara con mayor claridad a los que tienen problemas de orden psquico (paidofilia) para ser as psicolgica y fraternalmente atendidos antes de causar dao. Ciertamente eso no evitara totalmente la ausencia de abusos a menores y a religiosas pero, lejos de la situacin actual en que se tiene conciencia que apenas se conoce la punta del iceberg, los casos disminuiran enormemente. Al mismo tiempo, de permitirse la ordenacin de mujeres, el alcance numrico de ministros de la Iglesia fcilmente duplicara o triplicara el nmero actual de sacerdotes permitiendo una mejor atencin a los fieles. Mucho ms si el celibato no fuera una obligacin para hombres y mujeres, heterosexuales u homosexuales, que tras cuidadosa formacin teolgica y espiritual, pudieran ejercer su ministerio con transparencia personal. Cuntos jvenes de ambos sexos tienen profundas vivencias religiosas e inclinacin al servicio y sin embargo no dan un paso hacia el sacerdocio por constatar, con realismo, que no tienen el don del celibato!
    Pero la realidad o su tendencia no es esa. Al contrario. La ltima eleccin papal muestra el serio intento de continuar y profundizar el camino restaurador.

    3.3. La perspectiva de Benedicto XVI

    El Cardenal Ratzinger fue electo tras solo dos das de deliberacin. Fuentes generalmente bien informadas sealan que al parecer estuvo cerca de alcanzar 100 de los 117 votos totales en dicha eleccin. Esto nos confirma que no hay debate interno: la Iglesia Catlica est casi plenamente en manos del sector restaurador. Casi todos los Cardenales fueron electos por Juan Pablo II con una ideologa obviamente integrista. Y, desde hace 24 aos, Ratzinger fue siempre consultado por el Papa al hacer nuevos nombramientos. En este sentido podemos decir que el nuevo Papa, Benedicto XVI, es la expresin victoriosa de la poltica desarrollada por Wojtyla.

    Sin embargo esto no quiere decir que el Mandato del nuevo Papa ser fcil. Esto se debe a que, muchos de los puntos especialmente conservadores de la Jerarqua Eclesistica, sern debatidos necesariamente por la sociedad civil y poltica de una gran cantidad de pases. En efecto, asegurado el control a lo interno de la estructura.

     

    Eclesistica, el Vaticano est comenzando a ordenar que catlicos que ocupan puestos polticos acten pblica de que funcionarios del Estado no autoricen el uso del condn.

    Como una de las varias medidas para combatir el sida o la prohibicin a legisladores catlicos de permitir legalmente lo que el Vaticano considera errado. Es de esperar que tendencias de este estilo se acenten en el pontificado de Ratzinger, principalmente en sociedades poco laicas como las latinoamericanas.

    En esa medida, importantes sectores de la sociedad que no son catlicos y que piensan en forma diversa al Papa, se opondrn, con todo derecho, a que se impongan en su sociedad civil los preceptos propios de una religin que no es la suya. Pero no solo ellos. Los catlicos laicos que no concuerden con el Papa Benedicto tambin se podrn oponer y con pleno derecho.

    Por qu decimos esto ltimo? No se puede negar y olvidar que los catlicos estn obligados a obedecer al Papa cuando este habla ex ctedra. En ese caso implica infalibilidad y est referida a aspectos revelados tales como: los dogmas de la divinidad de Cristo, la institucin de los sacramentos por Cristo, la Inmaculada Concepcin y Asuncin, etc. Pero no son estos los temas que estn abiertos en debate actual.

    Existen, adems de ellos, una gran cantidad de temas que pertenecen a enseanzas no infalibles y que aparecen expresadas en encclicas, exhortaciones apostlicas y declaraciones (vengan del Papa o de Congregaciones Romanas). Normalmente un catlico los considerar materia razonada, segura y convincente. Pero hay ocasiones en que puede y debe legtimamente disentir. As, en cuestiones de actualidad, iluminadas por nuevos avances de las Ciencias, tienen obligacin de escuchar con corazn abierto las razones Papales, de estudiar con seriedad los pros y contras del tema en debate pero, finalmente, de seguir su propia conciencia. Incluso los Documentos del Concilio Vaticano II (Lumen Gentium, art.37 y Gaudium et Spes, art.62) y del Derecho Cannico (Canon 212, 3) as lo reconocen: "En la medida de la ciencia, de la competencia y del prestigio que poseen, tienen el derecho y an a veces la obligacin, de manifestar su parecer". Y citan adems a Po XII quien dijo: "En las batallas decisivas, es muchas veces del frente (y no del mando), de donde salen las ms felices iniciativas". Pedro, el primer Papa, fue duramente criticado por el laico Pablo de Tarso: "Cuando Pedro vino a Antioquia, abiertamente me opuse a l -afirma-, pues era digno de reprensin" (GAL.2,11). Posteriormente Pedro dara la razn a Pablo.

    La crtica razonada es necesaria. Tomemos tan solo un ejemplo de la historia. Por mucho tiempo, fue parte de las enseanzas no infalibles del Papado la justificacin de la esclavitud. Nos preguntamos qu hubiera sucedido en la Iglesia y en la sociedad si no hubiese habido voces valientemente crticas de tal posicin?

    Algunos han sealado que un nico punto pudiera ser novedoso en el pontificado de Benedicto XVI y es el eventual llamado y accin en contra de la guerra y a favor de la paz en el mundo. De hecho, en mltiples ocasiones, Juan Pablo record esta necesidad. Se opuso a las guerras del Golfo ("La guerra contra Irak -expres- no tiene ninguna justificacin moral"), se pronunci contra la guerra de Kosovo, se resisti a la guerra de Afganistn. Tambin se opuso al embargo contra Irak y Cuba. Reivindic el derecho de los palestinos a constituir una nacin. La paz entre los pueblos, basada sobre la justicia en sus relaciones, fue para l un leitmotiv constante. Fue as porque la denuncia de las causas reales de las guerras no fue muy explcita.Los profundos lazos entre guerra y poderes econmicos mundiales no fueron expresados. Ello hizo que el discurso perdiera gran parte de su credibilidad. Ratzinger tom el nombre de Benedicto como inspiracin para luchar por la paz mundial. Pero, lograr ir ms all de lo realizado por Juan Pablo II? Se atrever a enfrentar imperios que buscan un nuevo reparto del mundo especialmente en la ms rica regin petrolera de nuestro planeta? No son pocos los que piensan, y nosotros entre ellos, que, tambin ac, Ratzinger se quedar corto. No ser fcil perder el apoyo de los gobiernos conservadores de pases altamente desarrollados. No es fcil seguir a Jess hasta la cruz.

    Recapitulando todo el conjunto podemos afirmar que, probablemente, lo que ha sido en gran parte un debate al interior de la Iglesia Catlica pasar a ser un debate de las sociedades democrticas en forma cada vez ms evidente. Sociedades, no hay que olvidarlo, en las que tambin existen fuertes corrientes conservadoras dotadas de importantes medios de comunicacin. Pero en donde tambin existen fuerzas formidables de creyentes y no creyentes que, tomando amplia distancia del afn de consumo y el hedonismo, harn valer sus convicciones ciudadanas para impulsar, as lo esperamos, un mundo ms equitativo y solidario.

     

     

    Origen de la palabra Papa14

    La palabra "Papa" proviene del latn papas y sta del griego πάππας (pppas), "pap", usado en oriente como signo de respeto con obispos y presbteros y en occidente desde el siglo III especficamente a los obispos. Mencionado en relacin al obispo de Roma desde el siglo V como "Papas Urbis Romae" y con exclusividad desde el siglo VIII.

    Otra explicacin es que puede ser el acrnimo de las palabras latinas Petri Apostoli Potestatem Accipiens, que quieren decir "El que recibe la Potestad del Apstol Pedro". Gregorio XI orden el ttulo como modo formal de nombrar a los obispos de Roma.

    Propuesta por Urbano II, tras el Gran Cisma, para designar a todos los primeros pontfices de la religin catlica en 1098, rene las iniciales de:

    • Pedro (primer encargado de la iglesia)
    • Apstol (que significa 'enviado')
    • Pontfice ('constructor de puentes (entre el ser humano y Dos)')
    • Augusto ('consagrado').

    Una tercera explicacin es que es la unin de las dos primeras slabas de las palabras latinas: Pater y Pastor, que se traduce como "Padre y Pastor"

     

    13 Ibd

    14 http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=5897

     

    Orgenes del ttulo15

    La visin de la Iglesia Catlica de los relatos evanglicos en torno al apstol Pedro resalta su preeminencia sobre los dems apstoles: Jess le da un nombre especial, Cefas (Roca) (MC 3,16; Juan 1,42), el cual sealara la futura misin del apstol. Unido a las menciones siempre nombrndolo primero que hacen los evangelistas de l, incluso recibiendo el ttulo de "el primero" (MT 10,2) y sobre todo en Mateo 16, 13-20 donde Jess le hace entrega a Pedro de las "llaves del reino de los cielos" y se refiere a l como la roca donde fundara su Iglesia. Luego de la resurreccin Jess nuevamente le menciona su papel: "apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas" (Juan 21, 15-17) donde apacentar en trminos bblicos es "gobernar" (ejemplo Hechos 20,28). Segn la visin de la Iglesia Catlica, el evangelio reflejara la voluntad de Jesucristo de que sus discpulos permanecieran unidos bajo la direccin de Pedro, a quien Jesucristo dio ese nombre en un momento solemne, llevando a sus apstoles a una ciudad edificada junto a una roca, Cesrea de Filipo: "Y yo te digo que t eres Pedro y sobre esta roca, Yo edificar mi Iglesia y el poder del infierno no prevalecer contra ella. A ti te dar las llaves del Reino de los cielos; y todo lo que atares sobre la tierra ser tambin atado en los cielos; y todo lo que desatares sobre la tierra ser tambin desatado en los cielos" (Mateo, 16, 13-20).

    La interpretacin de las llaves del Reino de los Cielos actual no se hizo hasta el papa Gregorio VII. La interpretacin ms comn de los Padres de esta metfora es la predicacin de Pedro, el cual abri el Reino de los Cielos a los judos (Hechos 2) y a los gentiles (Hechos 10).

    Otros hechos bblicos mostraran el papel de direccin que tiene Pedro: se encarga de iniciar la direccin del que tomara el lugar de Judas (Hechos 1,15), el primero en salir a hablar luego de la venida del Espritu Santo (Hechos 2, 14), el primero en hablar en el concilio de los apstoles (Hechos 15, 17). Todo ello es interpretado por la Iglesia Catlica como muestra del papel y misin que Jess dio a Pedro en relacin con la Iglesia que l supuestamente fundara.

    Por tales motivos Pedro es considerado dentro de la Iglesia Catlica como el primer Papa. Aunque en aquel tiempo no llevaba el ttulo pero s la misma funcin y autoridad.

    Pese a esto, muchos Padres de la Iglesia dicen que la piedra a la que se refiere Cristo es su confesin, no Pedro; pero sin rechazar el pontificado.

     

    Autoridad del Papa16

    El gobierno jerrquico de la Iglesia Catlica se basa en la autoridad de los sucesores de los apstoles, llamados obispos, reunidos en concilio bajo la autoridad del primero de los obispos. Para los catlicos romanos, ste es el obispo de Roma, llamado Papa, porque tanto Pedro (que primero se traslad de Jerusaln a Antioquia de Siria) como Pablo murieron en Roma. sta es una de las razones por la que, a partir del siglo XI, la iglesia de esa ciudad fue reconocida por la Iglesia de Occidente como cabeza de las dems iglesias catlicas romanas: por haber tenido dentro de s a dos apstoles, dndole por ello mayor autoridad frente a otras ciudades que slo habran tenido a uno. Para el caso de Pablo, adems del testimonio de sus cartas desde la prisin romana, existen testimonios arqueolgicos y escritos de su martirio en Roma. Ms importante es el caso de Pedro, a quien los catlicos considera que suceden los 264 papas que despus de l han regido la Iglesia Catlica Romana.

    Tradicin catlica17

    Para los catlicos, el Papa es el Obispo de la Dicesis de Roma. Segn la tradicin catlica, desde que San Pedro se estableci para predicar el Evangelio en la ciudad y nombr su sucesor a uno de los Presbteros de la ciudad, se ha establecido la ciudad como la sede de la Iglesia Universal.

    En el principio a los sucesores de San Pedro se los llamaba simplemente obispo de Roma. El ttulo de Papa viene a ser usado muchos siglos despus.

    Actualmente, el Papa ostenta tambin oficialmente los siguientes ttulos:

    • Obispo de Roma.
    • Vicario de Cristo.
    • Sucesor del Prncipe de los Apstoles.
    • Pontfice Supremo de la Iglesia Universal.
    • Primado de Italia.
    • Arzobispo y Metropolitano de la Provincia Romana.
    • Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano.
    • Siervo de los Siervos de Dios, Servus Servorum Dei.
    • Padre de los reyes.
    • Prncipe de los Obispos.
    • Pastor del Rebao de Cristo.

    Su eleccin se realiza en cnclaves, en los que los cardenales votan al nuevo Papa (es un cargo vitalicio). Desde principios del siglo XIX, si hay acuerdo, se proclama mediante la fumata blanca, en caso contrario se anuncia con la fumata negra y se prosiguen las votaciones. A partir de 2006 el Papa Benedicto XVI renunci al ttulo de "Patriarca De Occidente". El "Pontificio Consejo para la Promocin de la Unidad de los Cristianos" public una nota en marzo de ese mismo ao donde se explicaba

    Desde el punto de vista histrico, los antiguos Patriarcas de Oriente, fijados por los Concilios de Constantinopla (381) y de Calcedonia (451), se referan a un territorio claramente circunscrito, mientras que el territorio de la Sede del Obispo de Roma no estaba bien definido. En Oriente, en el mbito del sistema eclesistico imperial de Justiniano (527-565), junto a los cuatro Patriarcados orientales (Consta El Papa es la cabeza de la Iglesia Catlica Apostlica Romana y Jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano. Es el obispo de Roma, y es conocido entre los catlicos como Sumo Pontfice (del latn summus pontifex, "mximo constructor de puentes", tomado de los emperadores romanos, entre cuyas obligaciones estaba la de construirlos) y tambin como Vicario de Cristo.

     

     

     

    Insignias papales18

     

    Funciones del Papa19

    Al obispo de Roma, corresponde la tarea de ensear la verdad revelada y mostrarla a los hombres. Es una misin eminentemente positiva, no se limita a condenar los errores doctrinales. El Papa realiza esta misin de enseanza de tres modos principales, explicaba Juan Pablo II: Ante todo, con la palabra; en segundo lugar, mediante escritos, propios o publicados con su autorizacin por la Curia Romana; tercero, mediante iniciativas institucionales para impulsar el estudio y la difusin de la fe, como se suele hacer a travs de distintos consejos pontificios (Catequesis de Juan Pablo II).

    Esta autoridad doctrinal suprema reside a la vez en el colegio episcopal junto con su cabeza, el Papa. As se manifiesta, de modo singular, en los concilios ecumnicos.

    El Papa es la cabeza de la Iglesia Catlica Apostlica Romana y Jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano. Es el obispo de Roma, y es conocido entre los catlicos como Sumo Pontfice (del latn summus pontifex, "mximo constructor de puentes", tomado de los emperadores romanos, entre cuyas obligaciones estaba la de construirlos) y tambin como Vicario de Cristo.

    El actual Papa es el antiguo Cardenal alemn Joseph Ratzinger, intitulado como Benedicto XVI.

    15 Ibd.

    16 Ibd.

    17 Ibd.

    18 Ibd.

    19 Ibd.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    ANEXO

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    ENTREVISTAS

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    Licenciado en Ciencias teolgicas

    Pastor Evanglico de la Iglesia Bautista de la Evangelizacin Mundial sede Lujan.

    Sr. Jorge Ovando

     

     

     

    1-Desde el punto de vista especficamente teolgico, calificara usted al actual Pontfice como un telogo conservador, contrapuesto a las corrientes comnmente denominadas progresistas?

     

    -Por lo que tengo entendido, lo que escucho y leo, es un telogo conservador, ha sido prcticamente el mentor de la doctrina catlica ms conservadora.

    l plantea justamente una doctrina ortodoxa que tiene que ver todo lo antiguo que caracterizo la Iglesia Catlica, por lo tanto entiendo que va a tener dificultadles para integrar a otras corrientes que son mas modernistas.

    Con respecto a la propuesta que comnmente se escucha que va a mantener la misa en latn o va a proponer volver a lo antiguo, entiendo que eso complicara mucho el entendimiento del mensaje de la palabra de Dios, debido a que muchas personas se le complica entender en castellano, mucho mas en latn y Yo no se como entrara en una in transicin hasta que la gente aprendiera el latn? y Que relacin tendra eso con la praxis cristiana de entender el mensaje y poner por obra lo que la palabra de dios nos dice? O sea: entiendo que eso va a complicar mucho la vivencia cristiana, en si porque la vivencia cristiana se traduce de lo que uno entiende de la palabra de Dios; porque la palabra de Dios no es un texto para ser entendido y meramente quedar en la mente, Sino que se tiene que traducir en una accin concreta de la afliccin para el prjimo!

    Y eso me resulta difcil, de que como va a traducir eso para el idioma vernculo o sea de la gente comn y corriente o un mensaje que trasmitido en latn, Como la gente lo va a entender y lo va a aplicar a su propia vida? Eso me complica el hecho de pensar de que como va a suceder dentro del mundo catlico.

     

    2-Cual es su opinin con respecto a la imagen que percibe de los medios?

    -Y de por si la funcin de eminencia tiene carismas, que quiere decir: Que esta rodeado de ciertos misticismos, que el simple y comn de las personas lgicamente lo endiosa o lo diviniza, pero eso es propio de la eminencia que tiene una persona que ostenta cierto poder o rango dentro de una iglesia.

     

     

    3-Cree usted que ciertas expresiones fundamentalistas o integristas de la tea catlica como las corrientes vinculadas a Marcel Lefevre, tendran mejores oportunidades de reinsercin en el cuerpo institucional de la Iglesia?

     

    -Seguro me imagin que ahora estara totalmente de acuerdo esta tendencia con la apertura del nuevo Papa, a esa corriente que en un tiempo fue muy cuestionada.

     

     

     

     

     

     

    Sacerdote Padre.

    Licenciado en Ciencias Teolgicas

    Rector de la Baslica Nacional de Lujan.

    Sr. Jorge Torres Carbonel

     

     

     

    1-Desde el punto de vista especficamente teolgico, Calificara usted al actual pontfice como un telogo conservador contrapuesto a las corrientes comnmente denominadas progresistas?

     

    -Yo le respondo como sacerdote en comunin ministerial con mi obispo y mi obispo con el papa: La cabeza visible de la iglesia, de Jess cristo en la tierra, por lo tanto: Aquel que es el sucesor del apstol Pedro a quien el seor Jess le confi las llaves del reino, para todo lo que ate en la tierra ser dado en el cielo y todo que desate en esta tierra quedar desatado en el cielo; as el apstol Pedro, en este caso su sucesor Benedicto XVI, es el que perpetua en la historia y el tiempo el ministerio sacerdotal de nuestro seor Jess cristo,

    -Desde este punto de vista, yo le puedo responder esta pregunta en cuanto, que el santo padre: es un telogo conservador, Porque ser conservador? Es justamente conservar los principios que nos han sido confiados por el ministerio divino, que por pedido de nuestro seor Jess cristo. Y toda persona desde esta concepcin, es conservadora, ahora: Si uno quiere interpretar la palabra conservador desde el punto de vista ideolgico; es cierto que lo puede mal interpretar al santo padre y su manera tambin de pensamiento!

    -Contrapuesto a las corrientes denominadas progresistas?, le contesto que no, porque el progresismo en el verdadero sentido etimolgico de la palabra es legitimo y toda persona naturalmente debe ser progresista Porque?, Porque debe adaptarse a la cultura del momento, al desarrollo de los pueblos y de la persona humana como tal, por lo tanto el santo padre, podra decirle que es una persona progresista tambin, ahora muchos pensadores interpretan el progresismo desde el punto de vista ideolgico como puede ser el Marxismo, que a toma una idea y la hace progresar desencarnadamente de la humanidad o el capitalismo y tantas otras ideologas que con el tiempo no se sustentan, entonces le podra decir para concluir que el Papa: Es un verdadero Conservador y Progresista en el sentido propio de la palabra!

     

     

    2-Surgen de un estudio de las obras y pronunciamientos diversos de Joseph Ratzinger Benedicto XVI, evidencias de un giro de pensamiento?

     

    -Desde ningn punto de vista, porque Benedicto XVI en su persona no deja de ser: Joseph Ratzinger, quien fue el encargado del dicasterio de la defensa de la doctrina de la fe antes de ser electo por el consejo de los cardenales, como el sucesor del apstol Pedro Papa de la Iglesia Universal; por lo tanto lo que cambio en su misin, no es lo mismo ser un cardenal colaborador directo del Papa a ser la cabeza de toda la Iglesia si podramos decir que ha cambiado su misin pero en ningn momento de un giro de pensamiento.

     

     

     

    3-Cree usted que expresiones fundamentalistas o integristas que la doctrina catlica con las corrientes de Marcel de Lefebre tendra mejores oportunidades de reinsercin el cuerpo institucional de la iglesia?

     

    -Considero que todos los cristianos desde el punto de vista del bautismo como hijos de Dios, somos participes de la familia de la iglesia y al mismo tiempo responsables de la construccin del reino de Dios entre nosotros; todos tenemos la misma insercin el cuerpo institucional de la iglesia puede ser que crticos no tan objetivos de la realidad, del mundo contemporneo, puedan ver solamente en este tipo de personas o instituciones o corrientes de pensamiento como es la de Marcel Lefevre, simplemente un atentado contra la integridad de la iglesia nada seor mismo le promete a Pedro que ningn mal ser la piedra de la Iglesia: Pedro tu sers la piedra de la iglesia y ningn mal prevalecer contra ella, por ende es decir por aadidura ninguna persona como ningn otro tipo de comunidad puede atentar contra la integracin de la iglesia como tal.

     

     

    4-Caracterizara los rasgos determinantes de la personalidad del actual pontfice a la luz de su vida y de su obra?

     

    -Lo caracterizo como un hombre integro, un telogo por excelencia, una persona sabia por su vida y por su obra y capaz justamente de contribuir en estos tiempos al bien de la Iglesia que esta inmersa en un gran secularismo y una gran relativizacion de los valores cristianos creo que es un signo de Dios para estos tiempos y al mismo tiempo creo que es justamente la presencia que Dios quiere darle a su iglesia.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    Licenciado en relaciones Internacionales

    Licenciado en Ciencias Teolgicas

    Sr. Jess Manuel Gonzlez

     

     

     

    1-El actual Pontfice es, desde hace bastante tiempo un personaje de reconocida influencia en los asuntos internacionales:

    a- Cuales, juzga usted, seran las acciones de mayor gravitacin o influencia en los acontecimientos de la ltima dcada?

    b. Cree que bajo este pontificado, se alcanzar una mayor y mejor presencia en la poltica internacional y en la resolucin de conflictos?

    a-Las acciones de mayor influencia en los acontecimientos de la ltima dcada:

    Evidentemente el pontificado de Juan pablo II ha sido de gran influencia en varios acontecimientos de rango mundial. Cabe destacar su presencia en la cada del comunismo en Polonia y su papel protagnico en la destruccin del Muro de Berln. Entre ambos sucesos despunta la desaparicin de la URSS tras la propuesta sorprendente de Gorbacovf en junio de 1987. En todas estas situaciones se vio la mano de la Santa Sede, mucho ms inclinada a lo poltico que a lo pastoral y espiritual. Estaba en juego un triunfo: la visin aristotlica del hombre y la sociedad, el entendimiento del poder tal y como lo haba concebido Bonifacio VIII, all en la Edad media.

     

    Todos los dems aspectos (dilogo con otras religiones, el ecumenismo entre cristianos, la lucha contra el consumismo deshumanizante) no fueron ms que meras pantallas ocultadoras de otra realidad: la lucha por el poder significativo en el mundo que se materializara por el esfuerzo papal de que la Constitucin Europea reconociera el origen cristiano del Viejo Continente.

     

    b-Este Pontificado, llamativo y extrao, no se preocupar mucho por su presencia en poltica internacional. De hecho, creo reconocer en las acciones relevantes de Benedicto XVI una despreocupacin por esas cuestiones. No tuvo ningn problema en afirmar la violencia del Islam para imponer su fe. Tampoco se preocup en reflexionar un poco antes de afirmar en Aparecida (Brasil) que los nativos americanos haban aceptado la fe cristiana, sin ninguna clase de presin por parte de sta. Quiero decir que semejantes atropellos a la verdad histrica, semejante despreocupacin por las consecuencias de ciertas afirmaciones, hablan de otra despreocupacin: los conflictos internaciones no preocupan al santo Padre. No entiende a la iglesia como una sociedad que tenga algo que decir en poltica internacional. Su preocupacin fundamental es centrpeta: sabe que la Iglesia se est desmoronando y ha de hacer algo para salvarla de las consecuencias negativas. La santa sede no tiene esperanza en el gnero humano.

     

     

    2.- Cmo percibe usted el curso de las relaciones entre la Santa Sede y las Iglesias Regionales, en especial la de Amrica Latina?

     

    - Las relaciones entre la Santa Sede y la Iglesia latinoamericana no estn pasando por su mejor momento. Roma sabe y conoce perfectamente que la catolicidad ha muerto en los corazones de los latinoamericanos. Por eso Roma tiene claro quin es su mayor enemigo en este continente: las religiones puras de los nativos. Por eso se canonizar a un nativo mapuche: Ceferino Namuncur. Es una decisin de poltica espiritual o de espiritualidad poltica. Roma sabe que, de seguir as las cosas, el prximo cisma tendr su origen en este continente. Nuestros ojos lo vern. Muy pronto.

     

    3- El actual Papa, segn sus propias declaraciones a puesto el avent en su futura accin diplomtica y pastoral en la difcil insercin de La Iglesia en China, Cree usted que los pasos dados por el pontfice, estn orientados en la direccin correcta para el logro de este objetivo?

     

    -Para que la Iglesia Catlica se inserte en China han de suceder antes muchas cosas. La primera es el desmantelamiento del la Iglesia Popular China, presente en ese pas desde hace muchos aos. Y eso no lo va a permitir el gobierno chino, puesto que es una extensin ms de ese poder gubernamental. En segundo lugar, China no necesita ms aliados intelectuales estadounidenses en su territorio humano. Y la Iglesia lo es. Lo previsible es que pase mucho tiempo antes de que una faccin ultra conservadora catlica madure en China.

     

    4-Cmo caracterizara los rasgos determinantes de la personalidad del actual pontfice a la luz de su vida y obra?

     

    .- La personalidad de Benedicto XVI es extraordinaria. Hombre austero y coherente con su pensar. Rgido y convencido de la verdad que predica. Su cultura filosfica y teolgica es extraordinariamente rica. A Benedicto no le importa el nmero de catlicos que pueda haber en el mundo. Le preocupa que la catolicidad sea bien definida. Y esa catolicidad estaba clara y ntida antes del Concilio Vaticano II. Benedicto no acepta la esencia de ese Concilio. Por eso instrument pasos para las misas en latn, por eso ha mantenido conversaciones con los ultra conservadores europeos. Benedicto no suea (al contrario que Juan Pablo II) con plazas llenas de jvenes, ni con grandes viajes apostlicos, ni con misas masivas en estadios de ftbol. Todo eso es circo para l. Benedicto busca la redefinicin catlica de su esencia. Y esa redefinicin coincide con el pensamiento del Ratzinger encargado de custodiar la fe: la Iglesia de Cristo, la Iglesia catlica es la nica poseedora de los medios de salvacin. En las restantes iglesias y religiones no hay esos medios. Eso es lo mismo que afirmar que Dios es catlico. Y creo que esa es la equivocacin mayor que conducir a la Iglesia catlica a la catstrofe.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    Periodista de Pgina 12

    Sr. Martn Pique

     

     

    1-Cul es la imagen trasmitida por el medio (Pgina 12) del pontfice Benedicto XVI?

     

    -La imagen trasmitida por Pgina de ese diario es la de un Papa que viene de una formacin conservadora, que fue muy crtico y reacio con la teologa de la liberacin que intenta restaurar el proyecto de la cristiandad sobre la Europa cada vez menos religioso.

     

    2- A su criterio Cules son las caractersticas principales de la imagen trasmitida de los lectores?

     

    -Las caractersticas son la precedentes : un Papa conservador que vuelve atrs con el concilio Vaticano II, que hace una misa en latn y as vuelve al ritual de otras pocas

     

     

    3- Cules son las fuentes de informacin que el diario toma como referencia para justificar la imagen creada por ese medio?

    -Las fuentes de informacin son las que circulan por todos los medios del mundo, por ejemplo, los antecedentes de Joseph Ratzinger en la Congregacin para la defensa de la doctrina de la Fe desde donde se encargo de velar por mantener la ortodoxia en la materia eclesistica y teolgica.

     

     

    4-Cmo caracterizara los rasgos determinantes de la personalidad del actual Pontfice a la luz de su vida y obra?

     

    -No puedo hablar sobre su personalidad, porque no lo conozco. Segn los periodistas especializados en Vaticano es un hombre muy inteligente, culto con fama de duro y poca carisma(a diferencia del polaco Farol Wojitila, Juan Pablo II

    5-Con respecto a los otros medios, Cree que coincide en distintos aspectos o puntos claves? En cules de ellos y porqu?

     

    -Creo que todos los medios coinciden en el perfil que tiene Ratzinger, aunque algunos sean mas criticaos por eso y otros no tanto,(por ejemplo La Nacin)

    Naturalmente, es un Papa muy alejado de Pablo VI o Juan XXIII, que se propona una Iglesia mas abierta al mundo que se propusiera dirigir todos los aspectos de la vida social, desde sus proyectote cristiandad casi medieval.



     

     

     

    IMGENES DE SU VIDA

     

     

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    Benedicto XVI de nio

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    Primera Comunin

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    Benedicto XVI, en el colegio

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    En 1943, utilizando el uniforme de la unidad militar de defensa antiarea

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    Familia Ratzinger

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    Benedicto XVI el da de su ordenacin. A la izquierda su hermano Georg, junto a su hermana Mara, y sus padres, Joseph y Mara

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    Su Ordenacin sacerdotal en la catedral de Freising, el 29 de junio de 1951

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    Benedicto XVI y su hermano Georg son ordenados sacerdotes en la catedral de Freising

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    Ordenacin Sacerdotal de Benedicto XVI

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    Celebrando Misa en una montaa cerca de Bavaria en 1952

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    En 1955, realizando una lectura en Freising, sobre Teologa dogmtica y fundamental

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    Profesor en Regensburg, 1965

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    Profesor en Regensburg

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    Benedicto XVI con sus hermanos Georg y Mara en una feria en Munich

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    Es nombrado Arzobispo de Munich y Freising en marzo de 1977

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    Arzobispo de Munich y Freising

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    Benedicto XVI (centro) en el Cnclave de 1978, del cual sali elegido Pontfice Juan Pablo II

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    Protesta contra el internamiento de prisioneros polticos en Polonia

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    Misa en Jerusaln

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    Corpus Christi

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    Benedicto XVI cuando era Cardenal

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    Cardenal Ratzinger, 1982

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    Cardenal Ratzinger, 1982

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    Benedicto XVI cuando era Cardenal

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    Benedicto XVI junto a unos montaeros bvaros
    en Munich, el 28 Febrero de 1982

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    Benedicto XVI junto a unos montaeros bvaros
    en Munich, el 28 Febrero de 1982

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    Cardenal Ratzinger con el Papa Juan Pablo II

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    Cardenal Ratzinger con el Papa Juan Pablo II

     

     

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    Cardenal Ratzinger con el Papa Juan Pablo II

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    IMGENES DE SU ASUNCIN

     

     

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    LA XLI JORNADA MUNDIAL
    DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES

    "Los nios y los medios de comunicacin social:
    un reto para la educacin"
    20 de mayo 2007


    Desde Po XII hasta Benedicto XVI, todos los papas han prestado gran atencin a los medios de comunicacin social. De hecho la Jornada Mundial para las Comunicaciones Sociales, es la nica jornada establecida por la Concilio Vaticano II (INTER MIRIFICA, 1963), y hoy se celebra en muchos pases, bajo la recomendacin de los obispos del mundo en el domingo que precede al Pentecosts (en este 2007, ser el 20 de mayo). El anuncio del tema se ha dado a conocer durante la festividad de los Arcngeles Miguel y Gabriel; este ltimo ha sido designado como patrono de cuantos trabajan en la Radio. Y el anuncio del mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, tradicionalmente se publica el da de San Francisco de Sales, patrono de los Periodistas.

    En este ao el Santo Padre centra el tema de la cuadragsima primera Jornada de las Comunicaciones Sociales, en: "Los nios y los medios de comunicacin social: un reto para la educacin", invitndonos a reflexionar sobre dos aspectos de suma importancia:

    1- formacin de los nios

     

    2- formacin de los medios

    El mensaje del Papa Benedicto XVI, nos hace recapacitar sobre los complejos desafos a los que se enfrenta la educacin actual que fuertemente est relacionada con el influjo penetrante que los medios de comunicacin actuales ejercen en nuestro mundo, como un fenmeno globalizante que, impulsado por el rpido desarrollo tecnolgico, marcan profundamente nuestro entorno cultural (cf. Juan Pablo II, Carta apostlica El Rpido desarrollo, 3).

    De esta manera, apunta el mensaje, que la relacin entre los nios, los medios de comunicacin y la educacin se puede considerar desde dos perspectivas: la formacin de los nios por parte de los medios, y la formacin de los nios para responder adecuadamente a los medios

    Dicha relacin se dirige a la responsabilidad de los medios como industria, y a la necesidad de una participacin crtica y activa por parte de los lectores, televidentes u oyentes. En este contexto, la formacin en el recto uso de los medios es esencial para el desarrollo cultural, moral y espiritual de los nios.


    Nos dice el Papa, que educar a los nios para que hagan un buen uso de los medios es pues, responsabilidad de los padres, de la Iglesia y de la escuela.

    El papel de los padres es de vital importancia. stos tienen el derecho y el deber de asegurar un uso prudente de los medios educando la conciencia de sus hijos, para que sean capaces de expresar juicios serenos y objetivos que despus les guen en la eleccin o rechazo de los programas propuestos (cf. Juan Pablo II, Exhortacin apostlica Familiaris consortio, 76).

    Es evidente que el tema escogido por el Papa, nos motiva y nos alerta sobre nuestro papel de padres y educadores respecto a la gran influencia que ejercen estos medios sobre la vida de nuestros hijos, al mismo tiempo que no invita a levantar una voz de exhorto hacia los responsables de la industria de los medios de comunicacin para que por medio de sus productos, salvaguarden el bien comn y protejan la dignidad de hombres y mujeres y promuevan de esta forma el respeto por las necesidades de la familia.

    As mismo, nos pide el Papa que como Iglesia, seamos una luz que ofrezca ayuda a los padres, educadores, comunicadores y jvenes. A fin de compartir una visin de la dignidad humana a travs de una autntica comunicacin. "Al verlo con los ojos de Cristo, puedo dar al otro mucho ms que cosas externas necesarias: puedo ofrecerle la mirada de amor que l necesita" (Deus caritas EST, 18

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    ARTICULOS PERIODISTICOS

     

     

     

    LOS GRANDES DESAFIOS Y LAS RESPUESTAS DEL PONTIFICE
    Claves del papado de Benedicto XVI


    Renovado anuncio del Evangelio, presencia en el debate cultural y empeo ecumnico son algunos caminos que seguir el Papa.




    No son pocos, ni fciles, los desafos que afronta la Iglesia. Un creciente relativismo que rechaza las verdades absolutas. Un mundo que relega lo religioso a los templos. Una sociedad que vive como si Dios no existiera. Creyentes que adhieren nominalmente a un credo, pero rechazan las prcticas religiosas. Prdida de fieles por el agresivo proselitismo de los nuevos movimientos religiosos. Un mensaje que, con frecuencia, no logra entusiasmar a la gente. En ese contexto, plagado de dificultades, Benedicto XVI deber anunciar el Evangelio y conducir la barca de Pedro.

    Qu har Joseph Ratzinger? Cul ser su hoja de ruta? Para encontrar las respuestas es necesario, ante todo, hacer a un lado los preconceptos sobre su figura. En ese sentido, el prestigioso vaticanista Andrea Tornielli, acaba de declarar que hace falta "dejar atrs la caricatura que hicieron ciertos ambientes llamados progresistas en los ltimos 20 aos". Y, luego, hay que echar un vistazo a las declaraciones que formul cuando era cardenal y a sus primeros mensajes y gestos como Papa, de donde surgen algunos indicios relevantes.

    De una atenta lectura de ello, puede extraerse lo siguiente:

    EL ANUNCIO DEL EVANGELIO: Para Benedicto XVI, es fundamental hacer accesible el Evangelio al mundo secularizado de hoy, que aunque resulte paradojal tiene necesidad de respuestas, no sabe cmo vivir. Esto se ve, por caso, en el incremento de las adicciones. Est convencido de que la Iglesia "no puede ser un 'club cerrado', sino un mbito accesible". Y que deben encontrarse vas para difundir de un modo renovado el Evangelio, sin traicionar la doctrina. "Tendremos que aceptar prdidas", dijo una vez. El problema ms claro es Europa, azotada por una fuerte descristianizacin.

    PERFIL BAJO, PERO PRESENCIA FUERTE DE LA DOCTRINA EN LA SOCIEDAD: Luego de un papado tan meditico como el de Juan Pablo II, un hombre muy carismtico, su sucesor quiere quitar un poco la atencin sobre la figura, en s misma, de quien ocupa el trono de Pedro y centrarla en Cristo. Por caso, no celebrar ms las beatificaciones, sino slo las canonizaciones. En cambio, parece dispuesto como buen intelectual a tener una fuerte presencia en el mundo de la cultura con el mensaje del Evangelio y los valores trascendentes en contraposicin con la "dictadura del relativismo". Cree, adems, que la Iglesia debe denunciar las "leyes injustas".

    DIALOGO INTERRELIGIOSO Y LA PAZ: Benedicto XVI quiere profundizar el dilogo con el judasmo y con el islam. Los representantes de las otras grandes religiones monotestas ocuparon un lugar destacado en su asuncin y fue a los primeros que recibi al da siguiente. Cree que hay que intentar comprender los elementos de verdad que se dan en otras religiones. En contraste con las guerras de religin del pasado, cree como Juan Pablo II que los credos pueden y deben jugar un papel fundamental en la edificacin de la paz.


    Mitos y realidades sobre Benedicto XVI


    Pbro. Lus Fernando Valds Lpez
    El Papa provoca irritacin al Islam por sus crticas a la Guerra Santa
    Crecen las protestas en el mundo islmico, potencialmente peligrosas, a raz de los conceptos que el Papa dijo el martes en la Universidad de Ratisbona contra la Jihad, la Guerra Santa musulmana, y la conversin mediante el uso de la violencia, que calific de "irracional" y "contrario a Dios". Quizs la protesta mayor se produce por las diferencias teolgicas que Benedicto XVI seal entre el cristianismo y el islamismo en el uso de la razn y la fe. "El Papa hiere intilmente a mil millones de creyentes", afirm un diario de Marruecos.

    Papa Benedicto XVI

    Vaticano.- El Papa pide a catlicos y ortodoxos seguir trabajando para "poder concelebrar un da la nica Eucarista"

     

    Las dos alas del Espritu Santo

    Por Washington Uranga

     

     

     

    Final del formulario

    Ms all de las voces institucionales que hoy se alzan desde muchos lugares para recordar los aspectos ms positivos y hasta actitudes progresistas de quien hoy es Benedicto XVI, los primeros hechos generados por el nuevo Papa sirven para comenzar a marcar el rumbo del pontificado. La ratificacin del cardenal Angelo Sodano en la Secretara de Estado del Vaticano y la confirmacin, as sea provisional, de todos los cardenales de curia muestran ya una decisin del pontfice. Lo de Sodano tiene adems una lectura particular: ha sido una de las figuras ms cuestionadas durante el gobierno de Juan Pablo II y no slo por su actuacin eclesistica sino tambin por sus acciones polticas al margen de la Iglesia para las cuales utiliz el peso de su encumbrada situacin vaticana. Para la Argentina y para el gobierno de Nstor Kirchner es evidente que la ratificacin de Sodano no es una buena noticia. Sodano en Argentina se traduce: Esteban Cacho Caselli. Y por extensin Hctor Aguer (arzobispo de La Plata) y ms lejos Carlos Menem.


    En los ltimos das trascendieron tambin algunos documentos que, segn quienes se encargaron de difundirlos, habran sido considerados por Ratzinger como cardenal y que ahora podran llegar a convertirse en objetivos de accin de Benedicto XVI. Esos presuntos textos hablan de mayor apertura de la Iglesia hacia los catlicos divorciados a quienes se les permitira acceder a la comunin. Tambin de una apertura ecumnica que antes no tuvo Ratzinger. Habr que pensar que stas eran reformas impulsadas por Ratzinger a las que se opuso en su momento Juan Pablo II y que ahora podran ejecutarse ante el acceso del alemn al pontificado? O no cabe tambin la posibilidad de que estos trascendidos sean parte de la tarea emprendida por el Vaticano para lavar la imagen conservadora que el mundo tiene de Benedicto XVI?
    Est claro que, como sostienen algunos, para Ratzinger son muy distintas las circunstancias actuales como Papa que las que afront como prefecto de la Congregacin para la Doctrina y de la Fe. Tambin es cierto que el cambio de rol y de responsabilidades puede hacer variar la conducta y las opiniones de una persona. Conducir la Iglesia Catlica toda es mucho ms que cuidar la seguridad de la doctrina. Pero no menos cierto es que la designacin de Ratzinger como Benedicto XVI produjo decepcin en los medios catlicos que esperaban un cambio y una renovacin. Tambin en muchos obispos que aguardaban otros aires para Roma. No obstante respetando la institucionalidad, el episcopado en pleno se encolumnar sin duda detrs de la figura del Papa. Resulta sugestivo sin embargo observar cmo se trabaja hoy en muchos sectores de la Iglesia para poner en evidencia los rasgos ms positivos de un Ratzinger que lleg al papado con el apoyo de una mayora de cardenales pero sin el beneplcito de gran parte del catolicismo. Menos curioso resulta que ciertos comunicadores sociales de nuestro pas que acostumbran estar siempre de la vereda oficial hoy se escandalicen por las crticas a Ratzinger y, dejando de lado las trayectorias y los antecedentes, salgan a pedir que as como se abre un comps de espera para cualquier gobernante, se le otorgue a Benedicto XVI el tiempo suficiente como para mostrar su programa de pontificado.
    Frei Betto, el sacerdote dominico brasileo, telogo de la liberacin que fuera funcionario del gobierno de Lula, acaba de escribir que la eleccin del cardenal Joseph Ratzinger como Papa es una seal preocupante de que la direccin de la Iglesia Catlica se encuentra ms confusa y perdida de lo que se imaginaba. Y dice que lo contrario del miedo no es el coraje, es la fe pese a lo cual muchos cardenales parecen ms imbuidos de miedo que de fe. Para Betto la eleccin de Ratzinger constituye un gesto de retraimiento y de defensa frente a un mundo perturbado, que espera de Roma algo ms que anatemas, censuras, desconfianzas y segregaciones. El obispo Pedro Casaldliga, emrito de San Flix de Araguaia (en el Mato Grosso de Brasil), ha tenido serios enfrentamientos con Ratzinger quien lo amonest por su presunta heterodoxia al respaldar la teologa de la liberacin y generar en su dicesis cambios litrgicos que acercaron los ritos romanos catlicos a la cultura aborigen del pueblo. Casaldliga sostiene ahora que siendo realistas no podemos esperar cambios significativos, pero quiere alejarse de la idea de que el Papa lo hace todo para subrayar que el camino lo tiene que hacer el resto de la Iglesia, que es la mayora, y sobre todo el Espritu del Resucitado, que contina repitindonos: No tengis miedo, gente de poca fe.
    Casaldliga recuerda ahora que cierta vez, cuando tuvo que ir a Roma para responder a una especie de juicio que le haba iniciado Ratzinger, termin dicindole al entonces prefecto de la Congregacin para la Doctrina de la Fe: El Espritu Santo tiene dos alas: el ala derecha, que es ms de la contemplacin, la intimidad y la ortodoxia, y el ala izquierda, que es ms de la profeca y del compromiso de la liberacin. Hay que salvar las dos alas del Espritu Santo para que no vuele manco. Porque la Iglesia es ms que Papa, y el Reino de Dios, ms que la Iglesia

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    Benedicto XVI ofreci una imagen clida en sus primeros pasos como Papa

     

    CIUDAD DEL VATICANO - El nuevo Papa Benedicto XVI ofreci hoy a miles de catlicos en el mundo una imagen clida, alegre y simple, ms propia de su nueva responsabilidad y alejada del temido y severo cardenal que los fieles conocan hasta ahora.

    "Mi verdadero programa de gobierno es no hacer mi voluntad, no seguir mis propias ideas, sino de ponerme, junto con toda la Iglesia, a la escucha de la palabra y de la voluntad del Seor y dejarme conducir por El", afirm en su primera homila como pontfice pronunciada ante miles de personas en la plaza de San Pedro.

    La transformacin del que fue el guardin del dogma, temido por su estilo rgido y fro, ha sido clara para los numerosos creyentes que han escuchado sus palabras y declaraciones desde que el cardenal alemn Joseph Ratzinger fue elegido el pasado 19 de abril para ocupar el trono de Pedro.

    "Me pareci una homila humilde, fcil de seguir", coment Luca, quien apreci tambin el estilo didctico del nuevo Papa, quien dedic buen parte de las cuatro pginas de su largo discurso a explicar el significado y la historia de los smbolos que reciba como sucesor de Pedro: el palio o estola litrgica y el anillo de Pescador.

    Conocido profesor de teologa, el pontfice alemn, de 78 aos, que habla varios idiomas y ha escrito numerosos libros, podra conquistar a las muchedumbres gracias a una sabidura puesta al servicio de los dems, menos meditica pero con ms contenido pastoral.

    "En lugar de exponer un programa, deseara ms bien intentar comentar simplemente los dos signos con los que se representa litrgicamente el inicio del Ministerio Petrino", admiti, lanzndose en una interesante explicacin, seguida atentamente por las cientos de personas que asistan a la ceremonia en la explanada.

    "En realidad, el simbolismo del Palio es ms concreto an: la lana de cordero representa la oveja perdida, enferma o dbil, que el pastor lleva a cuestas para conducirla a las aguas de la vida", agreg.

    "El pastor no es indiferente a que muchas personas vaguen por el desierto. Y hay muchas formas de desierto: el desierto de la pobreza, el desierto del hambre y de la sed; el desierto del abandono, de la soledad, del amor quebrantado. Existe tambin el desierto de la oscuridad de Dios, del vaco de las almas que ya no tienen conciencia de la dignidad y del rumbo del hombre", dijo.

    El texto del Papa, en el que reconoce, recuerda y aora con afecto a su predecesor y amigo Juan Pablo II, representa tambin una nueva forma de ser pontfice y la certeza de tener que abandonar el propio pasado, las propias ideas y posiciones.

    "Juan Pablo II hablaba a los fuertes, a los poderosos del mundo, los cuales tenan miedo de que Cristo pudiera quitarles algo de su poder, si lo hubieran dejado entrar y hubieran concedido la libertad a la fe", dijo.

    Pero el nuevo Pontfice reconoci: "S, El les habra quitado algo: el dominio de la corrupcin, del quebrantamiento del derecho y de la arbitrariedad. Pero no les habra quitado nada de lo que pertenece a la libertad del hombre, a su dignidad, a la edificacin de una sociedad justa", aadi.

    El nuevo Papa, que comenz reconociendo que es un dbil siervo de Dios pidi a los catlicos que recen por l, para que no tenga miedo y no huya ante los lobos y no deje abandonadas a sus ovejas (los fieles).

    Al final no pudo evitar un cierto pesimismo cuando se refiri a las "aguas saladas" de las que hay que rescatar a los peces o a las "redes rotas" de la Iglesia.

    Ante el peso y el carisma de su antecesor, Benedicto XVI resolvi mostrar una cara desconocida para los fieles: el rostro sonrojado por la emocin y un cierto pudor frente a la multitud que lo ovacionaba mientras bendeca desde el papamvil descapotable.

    "Ante el riesgo de que muchos neoconservadores lo utilicen, ha querido decir que es una persona independiente", coment un joven italiano, convencido de que la imagen del Papa conservador de mano de hierro con la que ha sido presentado est destinada a cambiar.

    9wwwhttp://www.elpais.com.uy/05/04/24/ultmo_149502.aspwwwwwurl_4%2Easp&erracc=http://www.elpais

     

    OTRA POLEMICA POR UNA DISPOSICION DEL PAPA

    Rebelin de ortodoxos, coptos y protestantes contra Benedicto XVI

     

    Los credos cristianos rechazan un escrito que impone la primaca de la Iglesia Catlica.

    CRITICAS. LOS CREDOS NO CATOLICOS RECHAZAN CON FUERZA LA IDEA DEL PAPA.

     


    MOSCU, EL CAIRO Y ROMA ANSA Y DPA

     

    Los ortodoxos rusos, los coptos egipcios y los protestantes alemanes e italianos reaccionaron ayer con grandes crticas y rechazos a un documento de la Congregacin de la Doctrina de la Fe vaticana, segn el cual Cristo constituy en la Tierra "una sola Iglesia" que se identifica solamente en la Iglesia Catlica y no en las dems comunidades cristianas.

    "La Iglesia Catlica sigue firme en sus posiciones del undcimo siglo", que no ayudan al dilogo ecumnico, dijo Igor Visyanov, secretario del dicasterio del Patriarcado de Mosc para la relaciones con el extranjero, aludiendo al Cisma de Oriente, que tuvo lugar en el ao 1054. "Desde entonces sostiene las mismas tesis, con las que la Iglesia Ortodoxa no est de acuerdo", agreg.

    Los coptos egipcios comenzaron a protestar dos das atrs, cuando el diario independiente Al Masri al Yom anticip las afirmaciones contenidas en el documento difundido ayer por la Santa Sede. "El Vaticano ofende regularmente a millones de personas en el mundo, invito al papa Benedicto XVI a despertar del coma", dijo al diario el obispo copto Abdel Massih Bassit.

    El documento fue firmado por el prefecto de la Congregacin de la Doctrina de la Fe, el estadounidense William Levada, y aprobado por el papa Benedicto XVI el 29 de junio.

    Este no ha sido el nico episodio donde el pontfice recibe duras crticas por sus posturas, consideradas muy conservadoras al gusto de muchos. En septiembre pasado, una ola de repudios surgi desde el mundo musulmn cuando Benedicto XVI, en un discurso en la Universidad de Ratisbona, asoci a Mahoma y sus enseanzas con la violencia. Hace un mes, cuando viajaba para una gira en Amrica latina, debi retractarse de sus dichos en los que prometa la excomunin para legisladores mexicanos que haban votado una ley abortista. Tambin mereci reparos su disposicin para que la misa sea dada en latn, bajo una liturgia que haba sido dejada de lado tras el impulso modernizador del Concilio Vaticano II.

    Ayer, el presidente de la Federacin de Iglesias Evanglicas (protestantes) en Italia, el pastor Domenico Masselli, estim que el escrito es "un vistoso paso atrs en las relaciones ecumnicas" y que "una frase en especial sorprende al lector ecumnico: aquella en que se dice que la Iglesia Catlica es aquella en que concretamente se encuentra la Iglesia de Cristo en la tierra"

    "Parece evidente -sigui el pastor- que el nico modo de buscar la unidad sera entrar en la Iglesia Catlica Romana, segn el documento vaticano "Respuestas a preguntas sobre algunos aspectos de la doctrina de la Iglesia", de 15 pginas, las comunidades nacionales de la Iglesia Ortodoxa son "carentes" por no aceptar la "primaca de Pedro", o sea, del Papa de Roma. Las comunidades protestantes, surgidas con la Reforma de Martn Lutero en el siglo XVI, no pueden ser consideradas "iglesias en sentido propio" porque no prevn el sacerdocio y no conservan el sacramento de la eucarista de un modo sustancial El pastor Setri Nyomi, secretario general de la Alianza reformada mundial, escribi al cardenal Walter Kasper, presidente del Pontificio consejo para la unidad de los cristianos, que estaba desconcertado "por la presentacin de ese documento en este momento histrico para la iglesia cristiana". Ayer, el movimiento de catlicos reformistas alemanes "Somos Iglesia" sostuvo que estos documentos son una prueba de que Benedicto XVI est cada vez ms bajo la influencia de corrientes conservadoras como el Opus Dei

     

     

     

     

    La imagen de Benedicto XVI

    Anlisis

    En su acepcin original, el laicismo es un modo de organizacin de la sociedad que garantiza la libertad individual de conciencia y la paz civil excluyendo las convicciones personales del debate poltico. Los dirigentes polticos son libres, como todos, de manifestar pblicamente la fe que profesan, pero no pueden tomar sus convicciones particulares como basamento de polticas pblicas que conciernen al conjunto de la sociedad. Contra esa filosofa combati incesantemente Joseph Ratzinger cuando era prefecto de la Congregacin de la Doctrina de la Fe (como se denomina desde 1966 el Santo Oficio, tambin llamado Santa Inquisicin). Ratzinger estigmatiz la filosofa laica de laicismo y se dedic a redefinir a su manera el concepto de laicismo. En una entrevista que concedi hace un ao a Le Fgaro, y que el diario reproduce ahora con motivo de su eleccin, Ratzinger califica de profanidad el principio de separacin de la esfera privada (convicciones personales) y la esfera pblica (vida poltica), fundamento de la Declaracin francesa de Derechos del Hombre y del Ciudadano. En su criterio, la fe es la luz de la razn, y por consiguiente es la fe, no la razn, la que debe regir el debate poltico.

    Joseph Ratzinger fue el organizador del cabildeo que tuvo lugar en el seno de las instituciones europeas para que la Carta de Derechos Fundamentales y el Tratado Constitucional no edificaran la Unin Europea sobre la base de un contrato poltico entre Estados-naciones o entre ciudadanos, sino sobre la base de referencias catlicas. No pudo lograrlo completamente, cosa que deplora en esa misma entrevista. Los instrumentos europeos adoptaron, en definitiva, el punto de vista anglosajn y no el de la Santa Sede. La Unin Europea rechaz el principio del contrato poltico entre Estados-naciones para optar por el de los valores comunes, pero se neg a definir estos como herencia catlica o tan siquiera, en sentido ms amplio, como cristiana. La UE admite as el carcter laico de Francia y Portugal y mantiene abierta la posibilidad de ingreso de Turqua. Al ser esta ltima un Estado laico con poblacin musulmana, constituye pues un verdadero monstruo para el telogo bvaro. Ratzinger se pronuncia entonces contra su entrada en la Unin, objetivo que explic posteriormente en el Giornale del ppulo (20 de septiembre de 2004). Ratzinger pretende actualmente convertir la construccin de la Europa cristiana en la prioridad de su pontificado, como lo prueba el nombre que ha seleccionado, Benedicto XVI, en alusin al santo patrn de Europa.

    Es extrao como la prensa internacional parece ignorar la actividad poltica del prelado durante los aos que pas en la Curia romana. Slo la prensa latinoamericana menciona su responsabilidad en el asesinato sistemtico de los telogos de la liberacin por parte de las dictaduras catlicas. Sin embargo, el Sunday Times del 17 de abril mencion sus vnculos con los medios nazis y su militancia en las Juventudes hitlerianas cuando era un adolescente. La acusacin es lo suficientemente peligrosa como para que el Jerusaln Post publique un editorial de Sam Seer que lo exime de toda sospecha. Es que el nuevo papa es un elemento indispensable para el eje TEL Aviv-Washington. Asimismo, el cardenal Jean-Marie Lustiger, que encarna los vnculos entre Israel y la Santa Sede, lo absuelve en una tribuna que publica Le Fgaro.

    El diario Los ngeles Times reproduce adems la famosa carta del cardenal Ratzinger al presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, documento que tan oportunamente se filtr durante la campaa presidencial. En dicha misiva, el cardenal recordaba la condena pontificia del aborto y sugera que los electores catlicos no votasen por John Kerry.

    El telogo Michael Novak, quien desde hace dos dcadas estableci vnculos entre los servicios estadounidenses de inteligencia y la Santa Sede, se opone en el New York Times a la imputacin que presenta a Joseph Ratzinger como un neoconservador. Como todos los comentaristas que se alegran de su eleccin, centra el debate en la intransigencia moral del nuevo papa.

    Monseor Helmut Schller calma a su vez, en Der Standard, las inquietudes de su rebao. Asegura que el nuevo papa, por muy riguroso que sea, no modificar notablemente el equilibrio interno de la Iglesia y que continuar la obra de su antecesor.

    El mensaje de los comunicadores del Vaticano se resume, en general, a presentar a Benedicto XVI como una personalidad severa y rigurosa, cualidades requeridas para asumir el cargo de Pontfice. Esa imagen busca atenuar la dimensin poltica del personaje en beneficio de su comportamiento moral, cosa que no corresponde a la realidad. El nuevo papa no se encuentra en lo absoluto ante una Iglesia que necesite ser reconstruida despus de aos de laxismo. Pero eso no importa, ya que hay que hacer todo posible por ocultar la naturaleza contrarrevolucionaria del Pontfice y de los neoconservadores que lo apoyan en Washington. Ronald Reagan poda contar con Juan Pablo II para desestabilizar Polonia. George W. Bush cuenta con Benedicto XVI para incorporar Europa a la guerra de las civilizaciones, aunque habr que darle un nuevo look al Panzer Kardinal.

    Al margen de esa polmica, Die Presse da la palabra al sacerdote austriaco Anton Faber. Este se pregunta sobre el posible nombramiento del cardenal-arzobispo de Viena, Christophe Schnborn, como sucesor del cardinal Ratzinger en el cargo de prefecto de la Congregacin de la Doctrina de la Fe. El mismo diario publica tambin un artculo del genetista Markus Hengstschlager sobre la incoherencia de las instrucciones de Joseph Ratzinger que prohben la investigacin con clulas madres humanas en nombre del respeto a la vida mientras que autorizan la pena de muerte en nombre de la proteccin de la sociedad.


    Benedicto XVI
    El papa y Amrica Latina

    La eleccin de Joseph Ratzinger como nuevo papa signific un golpe moral para los catlicos progresistas de todo el mundo. Desde Amrica Latina, la designacin puede leerse en clave geopoltica, lo que obliga a incluir matices y claroscuros. Ral Zibechi

    Un conservador en el poder no necesariamente est forzado a llevar adelante una poltica conservadora. Benedicto XVI, segn todos los especialistas, es un ortodoxo en materia religiosa, defensor a ultranza de la doctrina y la liturgia, en sus lecturas preconciliares.
    Sin embargo, de ah no puede deducirse que vaya a realizar un reinado favorable a los poderosos de la tierra. Ciertamente, no pueden esperarse gestos en sintona con los cambios sociales y culturales que se vienen registrando en todo el mundo, en particular en cuanto al nuevo papel de las mujeres y los jvenes, sus hbitos, costumbres y formas de vida. Pero difcilmente haya fuerza en la tierra capaz de torcer el rumbo de cambios que se han venido cocinando bajo la superficie, incluso durante gobiernos, espirituales o terrenales, francamente retrgrados. Apenas un ejemplo: bajo la Espaa de Franco cobraron fuerza relaciones culturales que emergieron con fuerza cuando muri el dictador. Su muerte dio paso al destape de hbitos que ya existan en la penumbra, pero no fue su desaparicin la que les dio vida, sino apenas visibilidad.
    Observado desde Amrica Latina, un papado doctrinariamente conservador no podr como no pudo Juan Pablo II frenar corrientes culturales de larga duracin, incluso entre los creyentes. La represin vaticana no fren el compromiso social y poltico de los catlicos, aunque barriera jerarquas eclesiales. Hubo, s, cambios en las formas. Hoy, miles de creyentes y cientos de sacerdotes, y hasta obispos, muestran en todo el continente un compromiso social consistente y contumaz. Ah est el ejemplo de don Toms Balduino, obispo de Gois y presidente de la Comisin Pastoral de la Tierra, tan radical como los sin tierra, de cuya lucha es abanderado y aliado incondicional.
    Por otro lado, los problemas de Amrica Latina no pasan por la Iglesia. Ni la Iglesia es un problema, al menos hoy, para los latinoamericanos. Para nuestro continente, los problemas tienen nombre (deuda externa, pobreza, polarizacin social) y apellido (injerencia de Estados Unidos, un lateralismo). Benedicto XVI, tal vez por ser europeo y alemn, pueda tomar distancia del un lateralismo que enarbola George W Bush, y hasta puede ser una pieza a favor de la distensin en zonas calientes como las que ensombrece el plan Colombia.


    Alberto Methol Ferr, en estas mismas pginas, apuntaba hace dos ediciones que Ratzinger podra jugar la baza Unin Europea frente al hegemonismo estadounidense. El Vaticano, dijo, prefiere el poli centrismo porque siempre ha estado en conflicto con el Imperio

    No parece nada sencillo que vuelva a repetirse la historia de los ochenta, cuando el Vaticano mantena una alianza de facto con la poltica de Ronald Reagan hacia el continente. Un cuarto de siglo ha visto la evaporacin del socialismo real y el nacimiento de la superpotencia nica, enfrentada ahora en todo el mundo a la Unin Europea y, sobre todo, a los pases emergentes. As como Juan Pablo II hizo su viraje luego de 1989, que lo llev a oponerse con fuerza a la aventura de Bush en Irak, Ratzinger deber hacer su opcin que, ciertamente, no va a ser por los pobres, sino a favor de aquellos poderes terrenales que an no se han sometido al imperio.


    REPERCUSIONES EN URUGUAY

    Casi sin matices, en Uruguay el nombramiento de Benedicto XVI fue acogido favorablemente en la Iglesia Catlica.

    Es un hombre de hierro, pero con cintura, dijo Pablo Galimberti, presidente de la Conferencia Episcopal de Uruguay al diario El Pas. Para el obispo de San Jos, la nominacin de Joseph Ratzinger puede contribuir a fortalecer la dimensin de la fe que en su opinin est muy debilitada, tanto en Amrica Latina como en Uruguay.
    Consultado sobre las tareas actuales de la Iglesia despus de la cada del comunismo, Galimberti seal que el nuevo papado debe apuntar contra el relativismo moral, el todo vale, y que los cardenales tenan eso en mente cuando eligieron a Ratzinger. Consultado sobre sus preferencias, dijo que este es el papa que tenemos. No hay que pensar en la madre o el padre que nos hubiera gustado tener. Galimberti, que conoci personalmente a Ratzinger en Mxico, aadi que si bien se trata de una persona serena Y dcil no masca vidrio

    Por su parte, el arzobispo de Montevideo, Nicols Cotugno, dijo a El Observador que la eleccin del nombre Benedicto por parte de Ratzinger quiere ser como el programa de su pontificado, que al parecer pretende volver a evangelizar a Europa. El sacerdote Pal Dabezies, prroco de la iglesia San Juan Bautista, reconoci que el nuevo papa se ha desmarcado del Concilio Vaticano II, que se trata de un papa conservador pero que seguir la lnea trazada por Juan Pablo II

    Rodolfo Wirz, obispo de Maldonado, dijo a La Repblica que la definicin de un papa como conservador no tiene para l connotaciones peyorativas, ya que una de sus tareas es defender la doctrina de la Iglesia, y se lo puede considerar conservador en su trmino positivo

    El historiador Gerardo Caetano fue una de las escasas voces crticas, al diferenciar a Ratzinger de Wojtyla. En su opinin, aqul es un ultra, un inquisidor y la peor eleccin posible, que representa una mala noticia para el complejo mundo de hoy.

     

    Por JOS MANUEL VIDAL
    Para desempear su papel de prroco universal, Juan Pablo II dej las llaves del Gobierno de la Iglesia a la Curia romana y las de la doctrina, al cardenal Joseph Ratzinger. El purpurado alemn no slo fue el guardin de la ortodoxia del papado de Karol Wojtyla, sino el idelogo de la involucin eclesial de las ltimas dcadas. En el interregno de la sede vacante, se convirti tambin en referencia esencial del proceso sucesorio.

    El 'Panzerkardinal', como le llaman en Roma, fue uno de los colaboradores ms estrechos del Papa y, a menudo, considerado como el autntico nmero dos de la Iglesia, por encima incluso del secretario de Estado, el cardenal Angelo Sodano. Profundamente asociado al Pontificado del Papa polaco, la figura de Ratzinger pasar a la Historia como la del telogo que le ayud a poner orden en la Iglesia y a decapitar primero y domesticar despus a la Teologa de la Liberacin.

    En 1984, las condenas formales de la Teologa de la Liberacin realizadas por el cancerbero de la fe permitieron a la derecha catlica dejar fuera de juego a toda una corriente innovadora en el campo pastoral, teolgico, catequtico y social, destrozando casi en el huevo la idea de una Iglesia ms popular y ms fiel al Evangelio de los pobres.

    Ratzinger impuso una rigidez doctrinal total a la vida intelectual de la Iglesia y una dinmica de control a ultranza de los telogos. Y el miedo se instaur entre sus filas. Amonestados, perseguidos, vigilados, en una institucin intelectualmente inhabitable, los pensadores de la Iglesia optaron por marcharse (Leonardo Boff), callarse (Gustavo Gutirrez) o romper la baraja (Hans Kng).

    El culmen de la represin teolgica se alcanza con la publicacin del Catecismo de la Iglesia catlica y, sobre todo, con la Dominus Iesus, un documento de Ratzinger, en el que se atribuye en exclusiva a la Iglesia catlica la posesin de la verdad y de la salvacin. La vuelta del axioma tridentino de que fuera de la Iglesia no hay salvacin. Un documento tan desafortunado que hasta protestaron contra l varios cardenales.

    Ms an, Ratzinger silenci con medidas autoritarias todas las cuestiones teolgicas debatidas: celibato de los curas, estatuto del telogo, papel de los laicos, praxis penitencial, comunin para los divorciados, preservativo contra el sida o fecundacin artificial.

    Impuso la tesis del romano-centrismo, descafein la colegialidad y el poder de las Conferencias Episcopales, reducindolas a meras sucursales de la Curia, y zanj casi como dogmtico el eventual acceso de la mujer al sacerdocio. En definitiva, Ratzinger desactiv el Concilio.

    Y eso que en poca del Vaticano II (1962-1965), Ratzinger formaba parte del ala progresista de la Iglesia, aunque pronto se pas al bando conservador. En el cnclave ha dirigido al partido de la Restauracin, el del tradicionalismo legalista, junto a la ristra de movimientos neoconservadores (Opus Dei, Comunin y Liberacin, Legionarios de Cristo...). El 'wojtylismo' sin Wojtyla.

    . Por JOS MANUEL VIDAL
    Para desempear su papel de prroco universal, Juan Pablo II dej las llaves del Gobierno de la Iglesia a la Curia romana y las de la doctrina, al cardenal Joseph Ratzinger. El purpurado alemn no slo fue el guardin de la ortodoxia del papado de Karol Wojtyla, sino el idelogo de la involucin eclesial de las ltimas dcadas. En el interregno de la sede vacante, se convirti tambin en referencia esencial del proceso sucesorio.

    El 'Panzerkardinal', como le llaman en Roma, fue uno de los colaboradores ms estrechos del Papa y, a menudo, considerado como el autntico nmero dos de la Iglesia, por encima incluso del secretario de Estado, el cardenal Angelo Sodano

    Profundamente asociado al Pontificado del Papa polaco, la figura de Ratzinger pasar a la Historia como la del telogo que le ayud a poner orden en la Iglesia y a decapitar primero y domesticar despus a la Teologa de la Liberacin.

    En 1984, las condenas formales de la Teologa de la Liberacin realizadas por el cancerbero de la fe permitieron a la derecha catlica dejar fuera de juego a toda una corriente innovadora en el campo pastoral, teolgico, catequtico y social, destrozando casi en el huevo la idea de una Iglesia ms popular y ms fiel al Evangelio de los pobres.

    Ratzinger impuso una rigidez doctrinal total a la vida intelectual de la Iglesia y una dinmica de control a ultranza de los telogos. Y el miedo se instaur entre sus filas. Amonestados, perseguidos, vigilados, en una institucin intelectualmente inhabitable, los pensadores de la Iglesia optaron por marcharse (Leonardo Boff), callarse (Gustavo Gutirrez) o romper la baraja (Hans Kng).

    El culmen de la represin teolgica se alcanza con la publicacin del Catecismo de la Iglesia catlica y, sobre todo, con la Dominus Iesus, un documento de Ratzinger, en el que se atribuye en exclusiva a la Iglesia catlica la posesin de la verdad y de la salvacin. La vuelta del axioma tridentino de que fuera de la Iglesia no hay salvacin. Un documento tan desafortunado que hasta protestaron contra l varios cardenales.

    Ms an, Ratzinger silenci con medidas autoritarias todas las cuestiones teolgicas debatidas: celibato de los curas, estatuto del telogo, papel de los laicos, praxis penitencial, comunin para los divorciados, preservativo contra el sida o fecundacin artificial.

    Impuso la tesis del romano-centrismo, descafein la colegialidad y el poder de las Conferencias Episcopales, reducindolas a meras sucursales de la Curia, y zanj casi como dogmtico el eventual acceso de la mujer al sacerdocio. En definitiva, Ratzinger desactiv el Concilio.

    Y eso que en poca del Vaticano II (1962-1965), Ratzinger formaba parte del ala progresista de la Iglesia, aunque pronto se pas al bando conservador. En el cnclave ha dirigido al partido de la Restauracin, el del tradicionalismo legalista, junto a la ristra de movimientos neoconservadores (Opus Dei, Comunin y Liberacin, Legionarios de Cristo...). El 'wojtylismo' sin Wojtyla.

    A sus 78 aos, el 'Panzerkardinal' conserva el encanto de una gran personalidad. Otros, sin embargo, le dibujan como un Jano bifronte. A Ratzinger no le gusta el optimismo ni la fe en la bondad humana del Vaticano II. Le obsesiona el pecado y, como su compatriota Lutero, est hipnotizado por el mal.

     

     

    Desde la oficina del Opus Dei en Madrid se ha hecho pblico un comunicado en el que se recoge la alegra por el nombramiento y se insta a "rezar por el nuevo Papa, porque la carga que ha recibido es inmensa. Porque la Iglesia y el mundo necesitan una influencia decisiva".

    Su concienzuda preparacin intelectual y su firmeza espiritual son otras de las principales virtudes que le reconocen sus adeptos. El presidente de la Junta, Manuel Fraga, se ha felicitado por su eleccin dada "la solidez espiritual, su rigor intelectual y la estrecha sintona y unin que siempre mantuvo con Juan Pablo II".

    Furor en la Red

    Quin dijo que Benedicto XVI no era un papa para el siglo XXI? Pocos candidatos al Pontificado contaban con grupos de apoyo tan bien organizados como Ratzinger, cuyos fans se han hecho fuertes especialmente en la Red.

    En los ltimos das Internet se ha convertido en un escaparate privilegiado desde donde un pblico rabiosamente entregado proclam las bondades del alemn con vistas a un ms que probable pontificado.

    Detrs de algunas de estas Web se intuye la mano de la Congregacin para la Doctrina de la Fe, la institucin cuya misin es salvaguardar la doctrina y moral catlicas -lo que en su da fue la Inquisicin- y de la que Ratzinger ha sido prefecto hasta ahora.

    Imagen que poda verse desde hace das en una pgina de fans de Ratzinger.

    Imagen que poda verse desde hace das en una pgina de fans de Ratzinger.

    Algunas de esas pginas ya existan antes de que Juan Pablo II falleciera. Otras han surgido a raz de que la Iglesia iniciara la bsqueda del nuevo Pontfice.

    Ninguna ha escatimado esfuerzos a la hora de poner a disposicin de los nter nautas todo tipo de informacin sobre la vida y obra del nuevo obispo de Roma, lugares donde se han recogido firmas para apoyar su candidatura al Papado, banners al ms puro estilo de campaa presidencial estadounidense con lemas como "Ratzinger for Pope", y hasta productos de merchandising con el rostro del alemn.

    Con la confirmacin de la noticia -Ratzinger es el nuevo

     

    REVISTA DE PRENSA EUROPEA

    De 'Guardin de la Fe' a 'Rottweiller de Dios'

    Diarios de Espaa - Alemania - Italia

     

     

     

    [foto de la noticia]

     

     

     

     

     

     

    Conclusin

     

    Mediante la investigacin y el anlisis del tratamiento que recibe la imagen del actual pontfice Benedicto XVI en los medios de comunicacin grafica y va online, la recopilacin de datos histricos, al igual que citas y entrevistas con personas referentes

    al tema en cuestin, he llegado a la conclusin de que la prensa adquiere un papel relevante para dar a conocer a un personaje y lo utiliza para hacer eco de rumores o filtraciones, que engrandecen determinados hechos o documentos con los que distorsionan o amplifican ciertos datos, manipulando de esta manera la figura del Pontfice y van en detrimento de la neutralidad en el momento de canalizar la informacin; al igual que los estereotipos que producen sobre la imagen, la cual va mudando con el paso del tiempo.

    Hay diferentes maneras de abordar la figura de un Papa, pero imagino que un lector con juicio crtico, sabr filtrar los elementos informativos de las representaciones, valoraciones y opiniones de los periodistas. Los informadores han adquirido el deber de transmitir el mensaje de una forma veraz, objetiva, constatada, aunque esto siempre no sea viable, sobre todo, porque el peso editorial o ideolgico, se convierte en ocasiones (quizs demasiadas) en la primera lente para contemplar la realidad.

    A mi criterio, sera conveniente que hubiera especialistas en Crnicas Religiosas, que puedan realizar a partir de su conocimiento, el desarrollo fehaciente del acontecimiento al cual se refieren; porque muchas veces no emplear el lenguaje exacto conduce inevitablemente a confusiones terminolgicas y a informar sin rigor.

     

    Quisiera finalizar con unas palabras del discurso de Benedicto XVI, a los responsables de los medios de comunicacin social de Roma para el Cnclave, que sitan de un modo tico la funcin que los medios de comunicacin deben ejercer en la sociedad, que les interpelar a ser coherente con su cometido.

    Para que los medios de comunicacin puedan prestar un servio positivo al bien comn, hace falta la contribucin responsable de todos y cada uno. Por eso es preciso comprender cada vez mejor las perspectivas y la responsabilidad que implica su desarrollo con vistas a las consecuencias concretas que tiene para la conciencia y la mentalidad de personas, as como para la informacin de la opinin pblica. Al mismo tiempo quisiera destacar la necesidad de una clara referencia a la responsabilidad tica de quienes trabajan en ese sector, particularmente por lo que respecta a la bsqueda sincera de la verdad, as como a la defensa del carcter central y de la dignidad de la persona.

    Solo con esta comunicacin los medios de comunicacin, pueden responder al plan de Dios. Que los ha puesto a nuestra disposicin para: Descubrir, usar y dar a conocer la verdad Tambin la verdad sobre nuestra dignidad y sobre nuestro destino de hijos suyo, Herederos del reino de Dios.20

     

     

     

     

     

     

    20dicto XVI : Discurso de la audincia concedida, a los representantes de los Medios de Comunicacin Social.

    Aula Pablo VI, Roma, 23/04/05.

     

     

     

     

    BIBLIOGRAFIA

     

     

    Grficos

     

    Diario Clarn: ao 2005,2006, 2007.

     

    Pgina 12: ao 2005,2006, 2007.

     

    La Nacin: ao 2005, 2006, 2007.

     

     

    Libro:

                  Introduccin al Cristianismo (Joseph Ratzinger)

                  Libro-Entrevista Informe sobre La Fe (Messori, V y Ratzinger;J. 2005).o

    (Seewald, P y Ratzinger. J, 2005), por citar alguna de su extensa produccin bibliogrfica.

     

     

    Sitios Web.

     

    www.lanacin.com

     

    www.pionet.org

     

    www.clarin.com

     

    www.pagina12.com

     

    www.wikipedia.org

     

    www.elatrio.org

     

    www.solidarigay.com

     

    www.elcronista.com

     

    www.elpais.com

     

    www.vanguardia.com

     

    www.abc.com

     

    www.larazon.com

     

    www.elmundo.com

     

     

     

     

     

    Pginas Especficas

     

    http://brecha.com.uy/ShowNews.asp?Topic=9&NewsID=287&IdEdition=5

     

    http://www.voltairenet.org/article125773.html

    http://www.clarin.com/suplementos/especiales/2005/06/01/l-00415.htm

     

    http://www.clarin.com/suplementos/especiales/2005/06/01/l-00415.htm

     

    http://www.clarin.com/diario/2007/06/27/elmundo/i-02201.htm

     

    hhttp://www.clarin.com/diario/2007/07/11/elmundo/i-02601.htm

     

     

    http://www.clarin.com/diario/2007/07/11/elmundo/i-02601.htm

     

    http://www.clarin.com/suplementos/zona/2007/07/15/z-1457779.htm111

     

    http://www.elpais.com.uy/07/04/08/ultmo_273880.asp

     

    http://www.elpais.com.uy/Anuarios/05/12/31/anua_inte_198483.asp

     

    http://www.elpais.com.uy/Registro/Login.asp?refacc=0&vurl=%2F06%2F05%2F05%2Fpinter%5F214443%2Easp&erracc=99&url_qs

    http://www.elpais.com.uy/05/04/22/ultmo_149238.asp

    http://www.elpais.com.uy/05/05/19/ultmo_153573.asp

    : http: //boggito.blogspot.com/2007/03/benedicto-xvi-el-reformista.html

     

    http://www.elpais.com.uy/05/04/19/ultmo_148710.asp

     

    http://www.elmundo.es/elmundo/2005/04/20/enespecial/1113984530.html

    http://www.bottup.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1027&Itemid=70



    http://www.elpais.com.uy/05/04/22/ultmo_149238.asp

    http://www.voltairenet.org/article125773.html

     

    http://www.aciprensa.com/benedictoxvi/


     

     

     

     

     

     

     

     



     

     

     

     

     

     

     

     

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