Cronicas indigenas - ALIPSO.COM: Monografías, resúmenes, biografias y tesis gratis.
Aprende sobre marketing online, desarrollo de sitios web gratis en Youtube
Suscribite para recibir notificaciones de nuevos videos:
Sábado 23 de Octubre de 2021 |
 

Cronicas indigenas

Imprimir Recomendar a un amigo Recordarme el recurso

Agregado: 12 de ABRIL de 2000 (Por ) | Palabras: 2657 | Votar |
1 voto | Promedio: 0
| Sin comentarios | Agregar Comentario
Categoría: Apuntes y Monografías > Literatura >
Material educativo de Alipso relacionado con Cronicas indigenas
  • Cronicas indigenas:
  • Culturas indigenas: Arte Americano Indígena. Siglo XV. Culturas Aztecas, Mayas e Incas.
  • cronicas la elipse: ...

  • Enlaces externos relacionados con Cronicas indigenas

    TRABAJO PRÁCTICO

    DE LITERATURA

    CRóNICAS INDíGENAS

    Profesora: Amalia Iniesta

    Alumnos: Dorio, Julieta

    García Tiberti, Federico

    Año y División: 5 8

    Análisis de las Crónicas Indígenas - Texto VIII

    Comienzan los preparativos de Motecuhzoma para encontrarse con Cortés. En Huitzillan se lleva a cabo el encuentro, donde Cortés y Motecuhzoma sostienen un diálogo en donde el último le da a entender al primero que es venerado por su dios, demostrándole, su pueblos, afectuoso trato. Al entrar los conquistadores a Tenochtitlán, apresan a Motecuhzoma, entrando, luego, en la Casa Real. Es ahí cuando estos le reclaman al apresado el oro de la ciudad, el cual funden, destruyendo artesanías originales.

    Comparación entre el texto de Sahagún y el de Alva Ixtlilxóchitl

    El texto de Sahagún consiste en entrevistas realizadas a los más ancianos de la población indígena. Haciéndolo de esta manera intentaba recuperar la historia de la conquista mexicana desde el punto de vista de los conquistados. Este relato fue extraído del Códice Florentino, libro XII, capítulos XVI y XVII.

    En el caso de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, sus obras fueron escritas por él, siguiendo sus propias ideas sobre el tema, o de la tradición oral de sus antepasados. Este texto fue extraído de la relación XIII: "De la venida al mundo de los españoles y principios de la ley evangélica".

    Ambos textos narran los hechos ocurridos durante la llegada de los españoles a México.

    Pero Sahagún volcó en sus escritos la forma en la que los españoles consiguieron conquistar a los aborígenes: aprovecharon la cordialidad del pueblo y tomaron prisionero a su rey (aparte de apresar a Itzcuaulitzin) e impartían órdenes de servidumbre para con los españoles, argumentando que el origen de esas órdenes se encontraba en el rey Motecuhzoma, quien, en realidad se hallaba cautivo. Después de implantar el terror sobre la población autóctona, los conquistadores saquearon todo aquello que fuera de valor, inclusive la corona del rey.

    Ixtlilxóchitl no proporciona demasiados detalles acerca de todo el contexto de la conquista, pero también expresa en sus textos la condición de los vernáculos con respecto a los españoles: eran esclavizados y obligados a entregar sus objetos realizados a partir de metales preciosos a sus conquistadores.

    En la versión del español, los españoles juegan un papel de amos y señores del territorio indígena, en donde sus verdaderos dueños eran sometidos a la esclavitud. Para el otro autor, los españoles eran servidos por los nativos, pero no da connotación alguna de crueldad.

    La otredad

    En estos textos, se ve claramente que el otro es el español, esto se debe a que están narrados por nativos.

    Los planos de Todorov aplicados al texto:

    Plano axiológico: los españoles son buenos. Esto se suma a que los indígenas creen que Cortés es Quetzalcoatl (debido a su apariencia física) que viene a reinar:

    "Señor nuestro: te has fatigado, te has dado cansancio: ya a la tierra has llegado. Has arribado a tu ciudad México"

    Tras descubrir su verdadera personalidad los creen seres crueles, ambiciosos, y sólo interesados en el oro:

    "...prendieron llama a todo lo que restaba [...] por valioso que fuera..."

    "...como si fueran bestezuelas."

    "...dominados por la avidez."

    Plano praxeológico: los extranjeros no valoran la cultura azteca. A la hora de recoger las riquezas, no les interesa el arte mexicano, ya que no dudan en fundir las estatuillas con tal de quedarse con el oro que hay en ellas. Esto se demuestra sólo en los hechos, ya que no hay testimonios españoles en estas crónicas.

    Plano epistémico: Ambas culturas se muestran indiferentes a la cultura ajena.

    Estructura del texto

    La introducción sirve de precedente a los textos presentados a continuación. Es una especie de resumen subjetivo.

    El relato de los informantes de Sahagún cumplen un papel principal en la estructura del texto. Ésta misma consta de seis partes.

    Por último, se presenta el testimonio de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl.

    Prosa

    La sintaxis de estos textos se asemeja a la utilizada por los indígenas. Los circunstanciales se repiten a lo largo del texto. El mismo está lleno de paralelismo:

    "Allí llegan a su término, allí está la meta."

    El uso dado es diferente al dado por nosotros:

    "Cuando hubo amanecido, luego se dio pregón de todo lo que se necesitaba para ellos..."

    Hay un refuerzo de las ideas mediante aliteraciones:

    "...en tu asiento, en tu sitial..."

    "Lo van apretando, lo van llevando en cerco..."

    Abundan las enumeraciones, a veces se resumen en una sola oración; en otras ocasiones se da una serie de oraciones cuya única función es enumerar:

    "Y cuando hubieron llegado a la casa del tesoro, llamada Teucalco, luego se sacan afuera todos los artefactos tejidos de pluma, tales como, travesaños de pluma de quetzal, escudos finos, discos de oro, los collares de los ídolos, las lunetas de la nariz, hechas de oro, las grebas de oro, las ajorcas de oro, las diademas de oro."

    Los diálogos se presentan como discursos directos.

    Dibujos en el texto

    Son simples y dan una idea de las vestiduras de ambas culturas.El primero, muestra el encuentro de Motecuhzoma con Cortés; el segundo, el acto de fundición de los objetos de oro de los indios. Principalmente se describen atuendos y joyas. Este tipo de descripciones son relativamente cortas.

    Biografía de fray Bernardino de Sahagún

    Nacido en la villa de Sahagún (León) en el año 1499, este eclesiástico español, padre de la antropología en el Nuevo Mundo, tuvo desde joven noticia del florecimiento que había alcanzado allí el monasterio benedictino de los santos Facundo y Metodio. Enviado a estudiar a la Universidad de Salamanca, se adentró en lo mejor del humanismo renacentista. Fue entonces cuando optó por ingresar en la orden franciscana.

    Ordenado sacerdote, se embarcó con rumbo a México en compañía de otros franciscanos en 1529. Apenas llegado, estableció contacto con indígenas de lengua náhuatl en la ciudad de México, Xochimilco, Tlalmanalco, valle de Puebla y de modo especial en Santiago Tlatelolco. Allí, desde 1533, comenzó a organizarse un colegio del que se derivaron significativas aportaciones culturales. En 1536 se abrió éste formalmente con el nombre de Colegio Imperial de Santa Cruz de Tlatelolco. Entre los maestros que se asignaron a dicho establecimiento estuvieron los

    bien conocidos franciscanos Andrés de Olmos, Juan de Gaona, el propio fray Bernardino de Sahagún y otros.

    Propósito principal del Colegio fue educar en él a jóvenes nahuas de las familias principales de la región central para que influyeran más tarde en sus respectivas comunidades. Por una parte se transmitían allí a los indígenas las disciplinas del trivium y el cuatrivium. Por otra, con la presencia de maestros indígenas, los estudiantes y los frailes se adentraban en materias como la farmacología tradicional, el arte de la pintura de los antiguos códices y los textos portadores de la sabiduría moral de Mesoamérica.

    Hacia 1545 o 1546, al tiempo de la gran cocoliztli o peste que azotó a la Nueva España, Sahagún conversando con algunos ancianos en el Colegio, obtuvo de ellos testimonios de gran interés. Preguntándoles verosímilmente qué hacían o a quién invocaban en caso de pestes, los ancianos le dieron a conocer una oración de gran dramatismo dirigida a Tezcatlipoca implorando misericordia. Así fue como dio principio fray Bernardino a sus indagaciones sobre la cultura náhuatl.

    Retirándose por algunos años del Colegio para trabajar en la evangelización de algunos grupos indígenas, retornó al mismo para proseguir su docencia y sus pesquisas. Hacia 1554 o 55, hizo que sus estudiantes transcribieran la relación que algunos indios principales le dieron acerca de los principales hechos de la conquista. Ese texto, de gran dramatismo, sería incluido en su recopilación que se conoce como Códice florentino. De ella proviene el núcleo principal de testimonios que integran la Visión de los vencidos. Unos cuantos años después, en 1558, recibió de su prelado mayor el mandamiento de reunir todo aquello que pudiera arrojar luz sobre las que describió como "cosas naturales, humanas y divinas" de los antiguos mexicanos. Para ello se trasladó al pueblo de Tepepulco acompañado de varios de sus antiguos discípulos cuyos nombres conservó: Antonio Valeriano, Alonso Bejarano, Martín Jacobita, Pedro de San Buenaventura, Diego de Grado, Bonifacio Maximiliano y Mateo Ceverino. En Tepepulco se entrevistó con los principales indígenas, los que le señalaron varias personas hábiles y experimentadas con quien pudo platicar para que le diesen razón de lo que quería saber. Sahagún llevaba consigo una minuta o cuestionario que abarcaba los grandes campos sobre los que buscaba información. Como él mismo lo señala, aquellos ancianos o principales que le fueron asignados, le informaron por medio de pinturas, es decir valiéndose de sus libros o códices que iban comentando delante de él. Sus estudiantes copiaron las pinturas y las declaraciones de ellas. Así reunió Sahagún un primer caudal de testimonios que luego habría de enriquecer.

    El propósito del fraile era proceder, según lo dice, al modo del médico que quiere curar a un enfermo. En este caso él y los otros frailes serían los médicos que, para erradicarlas, debían tener noticia precisa de las idolatrías, ritos, supersticiones, ceremonias y agüeros de los indios. El que procediera Sahagún con tal propósito ha sido objeto modernamente de diversas formas de crítica. Éstas son por una parte anacrónicas ya que se están refiriendo a quien era un fraile del siglo XVI que había venido precisamente para evangelizar a los naturales de la Nueva España. Por otro lado, puede afirmarse que con el paso del tiempo Sahagún llegó a interesarse directamente y por sí misma en la cultura indígena. Eso lo da a entender en varios lugares de su obra, como en uno en que expresa que un discurso de los sabios indígenas aprovechará más que los sermones que predican los frailes.

    Después de dos años de pesquisas en Tepepulco, volvió al Colegio de Santa Cruz en Tlatelolco. Allí repitió y amplió su investigación con los sabios indígenas que encontró. Una tercera vez volvió a inquirir y cotejar estando en el convento de San Francisco de México. Así, según él lo escribió, los testimonios recogidos pasaron por triple cedazo. El fruto de tan larga y bien planeada investigación fue un cúmulo muy grande de folios con pinturas y textos en náhuatl acerca de los distintos aspectos de la cultura material e intelectual de los nahuas: dioses, ritos, sacerdotes, fiestas, calendario, augurios, testimonios de la Antigua Palabra, conocimientos astronómicos, cosas humanas y de parentesco, costumbres de los señores, oficios, educación y crianza, medicina, comercio, alimentación, botánica, animales, metales y piedras preciosas, orígenes étnicos, himnos y cantares y una versión netamente indígena de la historia de la conquista.

    Bernardino de Sahagún, que dedicó mucho de su vida a estos trabajos, experimentó no pocas contradicciones, algunas de ellas de parte de sus hermanos franciscanos. Acusábanle algunos de incurrir en gastos muy grandes, pagando escribanos y empleando considerables cantidades de papel y tinta. Sahagún sometió entonces sus papeles al examen de varios religiosos para que dieran un dictamen acerca de ellos en el capítulo provincial. En 1570 el provincial fray Alonso de Escalona, recogió todos sus libros y estos se esparcieron por toda la provincia. Fue así como otros, entre ellos el protomédico de Felipe II, doctor Francisco Hernández, pudieron aprovecharse de ellos. Recuperados dichos papeles gracias a la protección del visitador franciscano fray Rodrigo de Sequera, obtuvo el apoyo necesario para hacer una transcripción en limpio de cuanto había reunido. Fue así como se elaboró en el Colegio de Tlatelolco el que se llama hoy Códice florentino, por conservarse en la Biblioteca Medicea Laurenziana de Florencia.

    El padre Sequera llevó consigo a España esos manuscritos sin que Sahagún alcanzara a saber dónde habían ido a parar. Por ese tiempo llegó también una real cédula de Felipe II, de fecha 22 de abril de 1577, en que ordenaba se le recogieran a Sahagún todos los papeles que aún tuviera en su poder con objeto de que fueran remitidos al Consejo de Indias, ya que no debía consentirse que, "persona alguna escriba cosas que toquen a supersticiones y maneras de vivir que estos indios tenían".

    Sahagún dispuso otros trabajos como el Libro de los coloquios, en el que al modo de una recreación prototípica, se reconstruyen los diálogos que debieron tener los primeros franciscanos con los sabios indígenas sobrevivientes acerca de materias religiosas. La única obra que alcanzó a ver publicada fray Bernardino fue su Salmodia Christiana que vio la luz en México en 1583.

    Anciano ya más que octogenario, Sahagún no escapó a otros problemas, resultado de los conflictos internos entre algunos franciscanos de la provincia del Santo Evangelio de México. Todavía en los últimos años de su vida continuó revisando los papeles que a pesar de todo pudo conservar. El 5 de febrero de 1590 falleció en Tlatelolco.

    Por la metodología que diseñó y puso en práctica para el conocimiento de una cultura, por los testimonios que allegó tomando siempre en cuenta el modo de proceder indígena a base de las pinturas de sus libros y las lecturas o comentarios de ellos, por haber procedido con un enfoque crítico confrontando una y otra vez esos testimonios y, en suma, por haber propiciado una doble presentación de ellos, la original en lengua náhuatl y otra en español para comprensión de los europeos, fray Bernardino fue en verdad iniciador de las investigaciones antropológicas en el Nuevo Mundo. Fray Bernardino de Sahagún puede considerarse como el máximo investigador de todo lo que atañe a la cultura nahua, dedicando toda su vida a la recopilación y posterior escritura de las costumbres, modos, lugares, maneras, dioses, lenguaje, ciencia, arte, alimentación, organización social, etc. de los llamados mexicas.

    Quizá el valor más importante de su obra es que las fuentes de su información fueron directas, es decir, de la propia boca de los indígenas que, tanto a él como a sus alumnos, relataron y confirmaron todo lo referente a su cultura. El método de Fray Bernardino fue totalmente científico, además de haber escrito su obra en tres lenguas: latín, castellano y nahuatl.

    Sin las investigaciones de Sahagún habríamos perdido gran parte de nuestra herencia cultural.

    Biografía de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl

    De entre todos los cronistas tetzcocanos sobresale este historiador y traductor mexicano, descendiente directo del soberano Ixtlilxóchitl II de Texcoco (población situada al este de la actual Ciudad de México) nació en 1578, en San Juan Teotihuacán, cerca de Tetzcoco. Estudiante del colegio de Santa Cruz de Tlatelolco; fue intérprete de nahuatl en el Tribunal de la Inquisición y llegó a ser gobernador de Tlalmanalco. Gracias a su atracción hacia las antigüedades de Texcoco, reunió noticias y manuscritos, consultó con ancianos y leyó obras de historiografía española y de los tiempos grecorromanos y bíblicos. Con fray Juan de Torquemada estudió códices, como el Tlotzin, Quinatzin y Xólotl. Fue también poeta. El virrey español de México le encargó escribir las historias de los pueblos indígenas de México, para lo cual reunió gran cantidad de códices, manuscritos y otras noticias, que ordenó y preparó para su publicación. Algunos de sus manuscritos se guardan todavía inéditos. Fue investigador incansable de las fuentes de la tradición en nahuatl. A pesar de que se le ha atribuído ser propenso a fantasías, sus documentos, serán siempre de consulta necesaria. Alva Ixtlilxóchitl murió en la Ciudad de México en el año 1650.

    íNDICE

    Análisis de las Crónicas Indígenas- Texto VIII.........................................2

    Comparación entre el texto de Sahagún y el de Alva Ixtlilxóchitl........2

    La otredad............................................................................................................2

    Estructura del Texto.........................................................................................3

    Biografía de fray Bernardino de Sahagún....................................................4

    Biografía de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl................................................7

    Votar

    Ingresar una calificación para del 1 al 10, siendo 10 el máximo puntaje.

    Para que la votación no tenga fraude, solo se podrá votar una vez este recurso.

    Comentarios de los usuarios


    Agregar un comentario:


    Nombre y apellido:

    E-Mail:

    Asunto:

    Opinión:



    Aún no hay comentarios para este recurso.
     
    Sobre ALIPSO.COM

    Monografias, Exámenes, Universidades, Terciarios, Carreras, Cursos, Donde Estudiar, Que Estudiar y más: Desde 1999 brindamos a los estudiantes y docentes un lugar para publicar contenido educativo y nutrirse del conocimiento.

    Contacto »
    Contacto

    Teléfono: +54 (011) 3535-7242
    Email:

    Formulario de Contacto Online »