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Lunes 18 de Enero de 2021 |
 

Los derechos del trabajador

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Categoría: Apuntes y Monografías > Historia >
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    TRABAJO PRACTICO DE HISTORIA

    INTRODUCCIóN

    El texto a analizar será "Los derechos del trabajador". Este texto enumera los diez derechos del trabajador proclamado el 24 de febrero de 1947 por el presidente Juan D. Perón.

    Durante esta época ocurrían hechos muy significativos tanto en el mundo como en la Argentina.

    En el ámbito internacional vale recalcar el nacimiento de la computadora, en 1940; el célebre novelista estadounidense Ernest Hemingway, quien en esa época remarcó su preocupación por los problemas sociales; la guerra fría - disputa que enfrentó después de 1945 a Estados Unidos y sus aliados, de un lado, y al grupo de naciones lideradas por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), del otro; la segunda guerra mundial; la bomba atómica arrojada por Estados Unidos en Hiroshima.

    En el ámbito interno: en nuestro país en 1940 el presidente Ortiz delegó temporalmente sus poderes en el vicepresidente Ramón S. Castillo, un conservador que abandonó la línea política exterior e interior de su predecesor. En la Conferencia Panamericana de Defensa, celebrada en enero de 1942 en Río de Janeiro, Argentina y Chile fueron los dos únicos países americanos que se negaron a romper relaciones con las potencias del Eje. Castillo fue depuesto de su cargo un año después por un grupo militar encabezado por el general Arturo Rawson, quien favorecía la ruptura de relaciones con Alemania y Japón. Sin embargo, los compañeros de Rawson le obligaron a dimitir. La presidencia provisional recayó en el general Pedro Ramírez, uno de los líderes del golpe. Ramírez disolvió los partidos políticos, cerró los diarios de la oposición y, en general, sofocó los restos de la democracia del país. Debido al aislamiento económico por parte de Estados Unidos, en enero de 1944, su gobierno rompió relaciones diplomáticas con Alemania y Japón.

    Una Junta Militar obligó al presidente a dimitir el 2 de febrero de 1944. El personaje central de esta Junta era el coronel Juan Domingo Perón, quien había ocupado el puesto de subsecretario de Trabajo durante el régimen de Ramírez, continuando en dicho cargo tras el derrocamiento de éste y su sustitución por el general Farrell. El gobierno siguió reprimiendo toda actividad democrática y protegiendo a los agentes alemanes. En julio, el gobierno estadounidense acusó a Argentina de ayudar a las potencias del Eje. El 27 de marzo de 1945, cuando la victoria de los aliados en Europa estaba asegurada, Argentina declaró la guerra a Alemania y Japón. Al mes siguiente, el gobierno firmó el Acta de Chapultepec, un convenio de asistencia mutua de las naciones americanas contra la agresión extranjera.

    La reanudación de la actividad política argentina estuvo caracterizada por la aparición de los peronistas. Organizados formalmente como Partido Laborista, con Perón como candidato a la presidencia, este grupo obtuvo sus principales apoyos entre los sectores más desfavorecidos de la clase trabajadora rural y urbana. Los peronistas realizaron una exitosa campaña entre estos trabajadores, conocidos popularmente como descamisados', con promesas de tierra, mayores salarios y seguridad social. Las elecciones, celebradas el 24 de febrero de 1946, dieron la victoria a Perón sobre su oponente, Tamborini, candidato de la Unión Democrática.

    Estamos en presencia de un texto histórico: una declaración proclamada por el General Juan Perón en un solemne acto en 1947. Mediante el acto, Perón intentaba orientar la acción de los individuos y de los poderes públicos, elevar la cultura social, dignificar el trabajo y humanizar el capital, para establecer el equilibrio entre las fuerzas de la economía, y afianzar los principios que inspiran la legislación social. La proclama está dirigida a cualquier clase de público, pero en especial, Perón intentaba lograr que la clase obrera, más precisamente los trabajadores, se sumaran a su causa, y lo apoyaran en su candidatura.

    DESARROLLO

    Para mostrar el contexto económico de la época abordaremos previamente un resumen del desarrollo de las etapas previas.

    El período pre-1933 es un período sumamente abierto al comercio, pasivo en el monetario fiscal, y donde los cambios climáticos internos y el ciclo económico de Gran Bretaña constituyen las fuentes más notorias de inestabilidad domestica. Las primeras manifestaciones de política económica activa son el control de cambios, el permiso previo de importaciones y las modificaciones introducidas por decreto en la tarifa de avalúos y en aranceles de importación. Más tarde, durante 1933 Argentina firma acuerdos con Gran Bretaña y otros países europeos aceptando otorgarles divisas a precio oficial para pagos por importaciones hasta cubrir los montos de compra de productos argentinos. Aparece aquí el bilaterismo que habría de constituir uno de los pilares centrales de la política económica de la década de los años 30. En 1944, el país entra en la etapa "mercado-internista" de nuestra expansión económica.

    O sea que podemos ver que el comercio se desarrollo a partir de 1930 hasta mediados de la década del 40 con resultados muy favorables, siendo 1944 un momento crítico, en el que juega gran importancia el papel de los mercados internos. Desde ya podemos ver que los derechos del trabajador intentaban darle al trabajador un lugar justo y equitativo en la sociedad para formar parte del sistema: el derecho a trabajar, a tener una retribución justa, derecho al mejoramiento económico, etc. Se puede observar como la situación cambio considerablemente en algo mas de diez años, mejorando considerablemente la situación del desarrollo industrial interno, en el país.

    Así como en 1944 se fomenta el desarrollo industrial en el país gracias al sistema del mercado internista, el desarrollo industrial entre 1930 y 1944 está lejos de constituir una gran "discontinuidad" con el pasado. Entre 1924 y 1930 se produce una fuerte expansión de la inversión industrial, así como un rápido crecimiento en la importación de equipos y maquinarias para la industria. Además, es posible encontrar establecimientos industriales de gran envergadura. Más tarde, entre 1930 y 1943 se produce un creciente cerramiento al comercio exterior, una caida en el ritmo de crecimiento y en la inversión fija, una expansión industrial más rápida que la de la economía en su conjunto. Se expanden muy rápidamente las refinerías de petróleo, los artículos de caucho y de goma, los productos químicos y farmacéuticos, y en menor medida, los textiles y confecciones. Comienza también el desarrollo de la industria metalmecánica con la fabricación de electrodomésticos y la reparación y fabricación de maquinaria textil y agrícola y de maquinas-herramientas sencillas. También entre 1930 y 1943 no es infrecuente que los productos con que se inicia la sustitución de importaciones hayan sido copia de un diseño extranjero; el equipamiento físico de la planta fabril estaba compuesto por maquinas usadas y autofabricadas de un alto grado de obsolencia física y tecnológica; el lay-out fabril era muy primitivo, mas producto de la casualidad que del planeamiento ingenieril; el grado de integración vertical de los establecimientos fabriles era poco menos que total; abundaban los criterios extraeconómicos en la búsqueda y contratación de personal calificado en la compra de maquinarias.

    Sintetizando, a partir de 1930 era muy importante el desarrollo industrial extranjero que se importaba al país, pero entre 1930 y 1943 se produce un cierre a estas importaciones y se fomenta la producción nacional. Se puede especular que lo que esta medida era muy importante para el país: habría menos desocupación, los trabajadores podían consumir más, los empresarios no ganaban menos, y había un clima de bienestar general. Para que los trabajadores pudieran organizarse mejor, y fueran representados con mayor organización se crearon los sindicatos, reagrupamientos de fuerzas sociales centrados en el intento de dar respuesta a ese hecho nuevo que es el acelerado crecimiento industrial y sus consecuencias sociales.

    El que comprende el momento de esta proclama es el período 1945-1952. Durante este período hay un fuerte aumento del clima regulatorio en el que se gesta el desarrollo industrial. En 1944 se crea el Banco de Crédito Industrial, se aprueba el régimen de Protección de Promoción de las industrias de Interés Nacional, en 1946 se crea el Instituto Argentino para la promoción del Intercambio. Profundizando más en la etapa, vemos que crece significativamente de intervención del estado en el campo industrial, no solo a través de los instrumentos indirectos, sino también a través de la producción estatal directa en campos como la siderúrgica, diversas ramas de la producción química, etc. Además se desarrolla una amplia infraestructura institucional pública encargada de poner en práctica la filosofía intervencionista por entonces prevalente. Asimismo, la industrialización sustitutiva basada en el desarrollo de industrias livianas se caracteriza por la utilización intensiva de mano de obra que da por resultado un fuerte crecimiento de la producción con caídas de la producción laboral y un claro replanteo del papel de los sindicatos en la sociedad local. Como vemos, la producción industrial aumenta en esta etapa, hecho que puede sostenerse sobre los derechos del trabajador, que le dan fuerza a las clases sociales trabajadores para trabajar con mas ganas, sentirse apoyados y que no iban a ser "usados", y con seguridad. La rápida expansión del período 1945-1948, origina en las reservas de divisas el dinero con el que el país sale de la Segunda Guerra Mundial, y la disponibilidad real de bienes y servicios creció en esos años de manera vertiginosa.

    Todo proceso de industrialización por sustitución de importaciones o de "industrialización sin revolución industrial", como el que se dio en Argentina promueve también alternativas particulares en la dimensión sociopolítica, sea en el tipo de estratificación, en los reagrupamientos y alianzas de las clases propietarias, en la forma de movilización de las clases no propietarias, en el papel del Estado, etc.

    La crisis de 1929 marcara para la Argentina al afectar su importante puesto como país agroexportador. En medio de la crisis al salir las elites tradicionales, que han recuperado el control del estado se ven favorecidas por la posibilidad de una limitada industrialización, en tanto el apoyo de ciertas ramas de la manufactura es capaz de permitir un reajuste del sistema a los nuevos términos en que plantea el comercio mundial. Este es el nuevo signo para la nueva alianza que habrá que estructurarse. La posición entra agrarios e industriales pasa a tener importancia secundaria. La crisis abre dos alternativas: 1 reducir la participación de la oferta global y condenar a la economía a una paralización. 2 modificar en parte la estructura productiva, reduciendo ciertos ítems de las importaciones y sustituyéndolos por medio de la producción local.

    Encontraremos la oposición más decidida al proyecto industrializador en un sector subordinado de los terratenientes y una clara expresión de esta actitud en la Unión Cívica Radical. Los terratenientes no solo no evidencian el rechazo absoluto de las actividades industriales que les atribuye el modelo clásico, sino que incluso aceptan ciertas formas de industrialización.

    A partir de 1930 el aparato oligárquico es controlado por las fuerzas conservadoras oligárquicas, y a ellas debe atribuirse las medidas y propuestas estatales que favorecieron el progreso industrial.

    Entre 1933-1943 ningún grupo social o político poderoso agitó un programa de crecimiento industrial más radical que el de la elite oficialista. Los terratenientes son los que mantuvieron el control hegemónico dentro de la alianza de clases propietarias. La elite dominante es la que permite la consolidación y expansión del grupo manufacturero. Durante el periodo, se intensifican las inversiones extranjeras, especialmente norteamericanas, en actividades de transformación.

    En síntesis, el crecimiento industrial como proyecto controlado por la oligarquía, se limitara a cubrir un vacío llenado anteriormente por bienes de consumo importados, sobre todo en los rubros alimentación y textiles. Estas características implican el escaso interés en ampliar y diversificar el mercado interno de consumo y tener la posibilidad de hacer rendir al máximo la capacidad ya instalada, sin necesidad de grandes inversiones de maquinarias. (Es importante remarcar la situación de la época para desarrollar con más fuerza el mercado internista, y con ese objetivo, lograr que la clase trabajadora trabaje con mas ganas para poder impulsar más rápidamente el comercio "internista.")

    A partir de la década del 30 se advierte una limitada industrialización que tiende a formar parte de la estrategia de los sectores agrarios dominantes.

    En la década del 30 la industria argentina entra en una etapa de crecimiento y se transforma en un decenio en un sector líder de la economía. Se ha señalado muchas veces, la coincidencia entre orientaciones del Estado y crecimiento industrial a partir de 1930, explicándola como un producto de ascenso de las capas medias que, al participar aunque fuera de forma compartida en la estructura de poder, tienden a superar la política conservadora de los sectores oligárquicos. [1]

    Al protagonizar Perón el golpe de Estado que depuso a Ramón Castillo y luego preceder a transformar el movimiento sindical, debilitando la influencia que ejercían sobre él los partidos de izquierdas, promulgando nuevas leyes, reformando las existentes y creando nuevos sindicatos, Perón alcanza considerable popularidad entre las clases obreras, pero según crece su poder aumenta la oposición entre las Fuerzas Armadas.

    El 9 de octubre de 1945 es obligado a dimitir de sus cargos, siendo detenido y encarcelado. La dimisión de Perón provoca una crisis de gobierno que es resuelta el 17 de octubre, cuando sus seguidores sindicalistas, especialmente la Confederación General del Trabajo (CGT), logran su puesta en libertad. Cuatro días más tarde, Perón, que es viudo, se casa con su compañera, María Eva Duarte, más conocida por el nombre de 'Evita'.

    Tras una campaña electoral represiva y violenta, Perón es elegido presidente en 1946, con el 56% de los votos. Creador de su propio movimiento, el peronismo, sigue políticas sindicalistas, nacionalistas y populistas, con la ayuda de su esposa, que pasa a ser un destacado miembro influyente, pero informal, de su gobierno. Sin embargo, a principios de la década de 1950 comienzan a disminuir las ventajas de que gozaba la clase trabajadora de las ciudades.

    Como se dijo previamente, Perón se apoyó fundamentalmente en el voto de los pequeños y medianos propietarios, en el de los trabajadores y en el de la burguesía industrial. Esta coalición política supo aprovechar los intereses de los nuevos sectores sociales que el proceso de industrialización había conformado. Apoyado institucionalmente en el Ejército y en los sindicatos, el peronismo persiguió la creación de un capitalismo nacional independiente. Lo que realmente intento hacer el gobierno de Perón fue apoyar el modelo redistributivo interno. Esto lo podemos ver con los artículos de su proclama: al lograr que haya mas trabajadores con trabajo, que tengan un lugar en el mercado laboral, entonces habría un considerable crecimiento de la producción y se podrían crear los sindicatos para manejar y controlar a las clases obreras, y así, si Peron quería controlar a todos los trabajadores, entonces cuantos mas sindicatos apoyara, más trabajadores estarían junto a su causa.

    Así como dicen Murmis y Portantiero[2], los movimientos populares nacionales en América latina eran de dos subtipos: vaguistas y peronistas. Estos movimientos obtienen el apoyo de los obreros industriales. Murmis y Portantiero dicen que las clases sociales que forman parte de estas alianzas están fragmentadas: se produce un corte entre los viejos (que son los europeos, con larga experiencia en la industria) y los nuevos (migrantes de zonas campesinas). Éstos últimos son conforman las masas "desplazadas" y "disponibles" para su manipulación por nuevas elites militares. Como los viejos no pueden organizar a los nuevos surge el "populismo". Murmis y Portantiero remarcan la importancia que el sindicalismo organizado adquiere en el proceso de gestación del populismo, y que no hay un crecimiento vertiginoso de sindicatos nuevos entre el '43 y el '46, y entonces, no hay un corte entre viejos y nuevos. Por otro lado, los viejos y nuevos comparten la situación del crecimiento capitalista sin intervención social.

    Perón forma los nuevos sindicatos con negros del interior, y como las masas del interior son las masas desplazadas, y las masas desplazadas son las masas de los nuevos, eso significa que Perón se apoyo en la clase obrera nueva para hacer los sindicatos. Ésto puede significar que Peron quería tener el apoyo de una clase sin experiencia en el ámbito, y que pudiera ser fácilmente moldeable para formar una clase que lo apoyara en su causa, sin producir ningún tipo de disturbio. El estado maneja la economía, es conservador y va a ser el arbitro de estas alianzas de clases.

    Cuando Peron estaba en la cumbre de su poder, en Julio de 1944, sabía que le resultaría indispensable obtener el apoyo popular, y para realizar su programa de reordenamiento socio-politico, el fervor popular completaría útilmente la legitimidad militar.[3] Peron sabía emplear sus cualidades personales. Acogedor con los sindicalistas, protector y atento con los humildes, el paternalismo que empleaba con ellos era militar: parecía el padre del regimiento en el ámbito de toda la nación. Se transformo en la voz de la solidaridad nacional. El plan de acción de Peron incluía tres objetivos: realizar una política social poderosa, "organizar a las masas" en los sindicatos, de los que serian excluidos los extremistas e instaurar un estado fuerte capaz de terminar con la lucha de clases y de hacer respetar sus decisiones por las partes en pugna.

    CONCLUSIONES.

    Como se puede ver al comparar los distintos periodos históricos argentinos, el sistema económico e industrial cambiaron durante diferentes gobiernos. En cuanto al mercado podemos remarcar el intento del gobierno por satisfacer a la población y mejorar la situación de los trabajadores y empresarios (tanto las clases medias como las altas)

    Por este motivo Perón se encargó de obtener al apoyo popular (además de necesitarlo como escalón para su cargo como presidente), y fomentar con mayor éxito un sistema en el cual se sustituirán las importaciones, y a la producción argentina se le daría una mejor mirada.

    En mi opinión, Peron llego al poder y lo primero que hizo fue transformar el movimiento sindical, debilitando la influencia que ejercían sobre él los partidos de izquierdas, promulgando nuevas leyes, reformando las existentes y creando nuevos sindicatos, Perón alcanza considerable popularidad entre las clases obreras, pero según crece su poder aumenta la oposición entre las Fuerzas Armadas. Entonces, en 1945 al ser obligado a renunciar, recibe el apoyo de los sindicatos, como él los había apoyado previamente. En síntesis, al apoyar a las masas, quienes son los que deciden, de última, al realizarse las elecciones, el futuro del país, las masas lo apoyaban a él, y él continuaba en el país. Este era el esquema del gobierno de Perón, y en cuanto al texto, este intentó provocar que más trabajadores se dieran cuenta que Perón los apoyaba, al imponer tantos nuevos derechos para ellos.

    Y como se puede ver a principios de la década de 1950, al quebrarse el equilibrio entre los dos apoyos, mas precisamente, al disminuir las ventajas de que gozaba la clase trabajadora de las ciudades, también decrece el poder de Perón.

    En síntesis: a mi juicio, los derechos del trabajador proclamados por Perón intentan inculcarles a los trabajadores una idea de ser "invulnerables": personas que gozan de tantos derechos que nunca tendrían ningún problema, y gozarían de la vida para siempre. el derecho a la defensa de los intereses profesionales, al mejoramiento económico, a la protección de la familia, seguridad social, el bienestar, preservación de la salud, tener condiciones dignas de trabajo, trabajar, tener una capacitación justa y capacitarse. (Pero ocultando en realidad que las clases dominantes son las que están sobre ellos, ya que a partir de 1930 el aparato oligárquico es controlado por las fuerzas conservadoras oligárquicas, y a ellas debe atribuirse las medidas y propuestas estatales que favorecieron el progreso industrial.; los terratenientes eran en realidad los que manejaban a los trabajadores) Con todos estos derechos, cualquier individuo de mediados de siglo se contentaría con la vida, esperando tener un futuro provechoso y sin percances. ¿Quién pensaría que detrás de todo había intereses ocultos? Y, por consiguiente: ¿Quién no apoyaría a un hombre que apoyaba al pueblo?

    ________________________________

    BIBLIOGRAFIA UTILIZADA.

    Katz y Kosacoff, EL proceso de industrialización en Argentina. Selección del capítulo IV

    Murmis y Portantiero, Estudios sobre los orígenes del peronismo. Selecciones de la primera parte y segunda parte, por parte de la profesora del curso.

    Rouquier Alain, Poder militar y sociedad política en la Argentina. Vol. II, cap. 1 y 2.

    Fuentes escritas trabajadas en clases.

    Apuntes tomados en clase sobre comentarios de la profesora y análisis de textos.

    Microsoft Encarta 98 CD.

    El Gran Libro del Mundo, Clarín, 1998.



    [1] Murmis y Portantiero, Estudios sobre los orígenes del peronismo. (selección)

    [2] Murmis y Portantiero, Estudios sobre los orígenes del peronismo. (selección)

    [3] Rouquier Alain, Poder militar y sociedad política en la Argentina. Vol II, cap. 1 y 2.

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