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La tecnica novelesca en Si te dicen que cai de Juan Marse

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Este estudio que es, al origen, una tesina sobrepasa este aspecto por un aporte que me parece valioso. Las descripciones y presentaciones de los personajes, del espacio y el tiempo no son nada estáticas porque hacen descubrir una movilidad de los protagonistas, un carácter fragmentado del espacio, una no linealidad el tiempo, una incursión de varios narradores que van destructurando y reestructurando el relato.

Agregado: 27 de ABRIL de 2017 (Por OUMAR MANGANE) | Palabras: 30443 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario
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    Autor: OUMAR MANGANE (omar077@hotmail.fr)

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    UNIVERSIDAD CHEIKH ANTA DIOP DE DAKAR


    FACULTAD DE LETRAS Y CIENCIAS HUMANAS

    -------------

    DEPARTAMENTO DE LENGUAS Y CIVILIZACIONES ROMÁNICAS

    ------------

    SECCIÓN: ESPAÑOL

    -------------

    LA TÉCNICA NOVELESCA EN SI TE

    DICEN QUE CAÍ DE JUAN MARSÉ

    TEMA:

    Tesina presentada por:                                      Bajo la dirección de la catedrática:

      Oumar MANGANE                                             Mme Ndèye Ana GAYE, 

                                                                                       Maître de Conférences

    AÑO ACADÉMICO 2011-2012


    DEDICATORIA                                                                                     DAKAR   15/02/2017

    Este estudio que es, al origen, una tesina  sobrepasa este aspecto por un aporte que me parece valioso.

    Las descripciones y presentaciones de los personajes, del espacio y el tiempo no son nada estáticas porque hacen descubrir una movilidad de los protagonistas, un carácter fragmentado del espacio, una no linealidad el tiempo, una incursión de varios narradores que van destructurando y reestructurando el relato. En Si te dicen que caí, la escritura es revolucionaria  y pertenece a una generación de escritores que puso en tela de juicio las consecuencias de la posguerra franquista sobre el pueblo español utilizando por ello el realismo en su escritura.

    El logro de este libro es haber demostrado la discontinuidad y elasticidad del relato que representa un tiempo histórico y un espacio real y/o imaginado que van a coincidir con los trastornos psicológicos y sociales ocasionados por la guerra civil en los personajes.

    La ciudad de Barcelona, por cuyas calles vagan unos niños miserables y entre ellos el entrañable Ñito, es el reflejo de las ruinas dejadas en las almas y los cuerpos deshechos del pueblo español.

    NDEYE ANNA GAYE

    CATEDRÁTICA

    UNIVERSIDAD CHEIKH ANTA DIOP DE DAKAR

    ÍNDICE

    INTRODUCCIÓN .............................................................................................................. .1

    CAPÍTULO I: ESTUDIO DE LOS PERSONAJES .......................................................... .6

    I- LA PRESENTACIÓN Y CLASIFICACIÓN DE LOS PERSONAJES ....................... .7

    1. El grupo de los kabileños ........................................................................................... .7

    2. El grupo de los guerrilleros urbanos ........................................................................... .7

    3. El grupo de las huérfanas ........................................................................................... .8

    4. El grupo de los chicos Luises ..................................................................................... .9

    5. El grupo de los falangistas .......................................................................................... .9

    6. El grupo de las muchachas colegiales ........................................................................ 10

    II- LA DESCRIPCIÓN DE LOS PERSONAJES ............................................................. 11

    1. Los kabileños ............................................................................................................ 11

    2. Los guerrilleros urbanos ............................................................................................ 13

    3. Las huérfanas de la Casa de Familia .......................................................................... 13

    4. Los falangistas .......................................................................................................... 14

    5. El grupo de los chicos Luises .................................................................................... 14

    6. El grupo de las muchachas de las Esclavas de Travesera ........................................... 15

    III- EL NARRADOR Y SUS FUNCIONES ..................................................................... 16

    IV- LA CREACIÓN DE LOS PERSONAJES ................................................................. 20

    CAPÍTULO II: ESTUDIO DEL ESPACIO ..................................................................... 22

    I- LA TOPOGRAFÍA ....................................................................................................... 24

    II- LOS DIFERENTES TIPOS DE ESPACIO ................................................................. 26

    III- LA DESCRIPCIÓN DEL ESPACIO ......................................................................... 29

    1. La descripción panorámica ....................................................................................... 30

    2. La descripción progresiva .......................................................................................... 31

    3. La descripción fragmentaria ..................................................................................... 33

    IV- LAS FUNCIONES DEL ESPACIO ........................................................................... 34

    V- LA REPRESENTACIÓN Y LA CONCEPCIÓN DEL ESPACIO ............................. 36

    CAPÍTULO III: ESTUDIO DEL TIEMPO ..................................................................... 39

    I- EL TIEMPO DE LA HISTORIA ................................................................................. 41

    II- EL TRATAMIENTO Y LA EXPRESIÓN DEL TIEMPO ......................................... 43

    1- El tiempo de la novela ......................................................................................... 45

    1-1.El orden de los acontecimientos .......................................................................... 46

    1-2. La duración de la narración ................................................................................ 48

    1-2-1. La pausa.......................................................................................................... 48

    1-2-2. La escena ........................................................................................................ 49

    1-2-3. La elipsis ........................................................................................................ 50

    2- Las anticipaciones .................................................................................................. 51

    3- Las vueltas atrás ..................................................................................................... 53

    III- TEMPORALIDAD Y SIGNIFICADO ...................................................................... 55

    CAPÍTULO IV: TRATAMIENTO TEMÁTICO ........................................................... 58

    I- LA VISIÓN DE BARCELONA ................................................................................... 59

    II- LOS SUCESOS RELATADOS .................................................................................... 62

    III- LA CRÍTICA DEL FRANQUISMO ......................................................................... 65

    IV- LA CRÍTICA DE LOS IZQUIERDISTAS................................................................ 68

    CONCLUSIÓN .................................................................................................................. 71

    GLOSARIO ....................................................................................................................... 74

    BIBLIOGRAFIÁ ............................................................................................................. ...76

    INTRODUCCIÓN

    Todos los que han estudiado la literatura española desde 1939 hasta 1975 reconocen la importante caída que representa la victoria nacionalista y el régimen ininterrumpido del general Francisco Franco Bahamonde. [1]

                A partir de 1939, es una situación dificilísima la que se instala en el país y que afecta la cultura en todas sus manifestaciones. Por eso, muchos escritores se ven obligados a exiliarse [2] allende   las fronteras, si no quieren ser encarcelados como buen número de sus compatriotas [3].

                En efecto, la primera medida de los vencedores es aislar el país de cualquier contacto con Europa y vigilar todas las actividades culturales. Al  respecto, las nuevas autoridades definen, de manera muy clara, sus intenciones: No buscamos el servicio del Arte por el Arte, sino del Arte y de las letras por España y por el caudillo [4].

                Así, cabe señalar que varios jóvenes no han encontrado condiciones muy adecuadas para mostrar su verdadero talento de escritores y expresar libremente sus ideas a causa, sobre todo, de la Censura vigorosa con instintiva desconfianza para lo español  y  para lo extranjero capaz de perturbar el régimen [5].

                Por lo tanto, muchos de ellos se contentan con otro empleo, a veces, con las actividades culturales y esperando la primera ocasión para darse a conocer.

                Sin embargo, a pesar de las limitaciones impuestas a estos escritores, asistimos, en los años 50, a una renovación cultural que se traduce por la aparición de una generación de autores muy importantes.

                Dichos escritores publican obras como Nada [6] de Carmen  Laforet, censurada, y después autorizada. Aparecen, luego, otras como  La Familia de Pascual Duarte y  sobre todo  La Colmena. Todas estas manifestaciones culturales muestran que algo está cambiando en el ambiente literario español.

                Es así como nace el término  realismo social [7] con la aparición de una nueva clase de escritores como Juan Goytisolo, Miguel Delibes, Luís Martin Santos, Juan Benet y Juan Marsé, entre otros.

                El realismo social del que se trata  no es más que la expresión de un disgusto general de una parte de la sociedad, es decir, las capas sociales modestas como el proletariado.  A este título la literatura, en particular, la novela de los años 50 en general se ve atribuir una función de información y  testimonio. Estos escritores son denominados por Ana Rodríguez Fischer y José María Castellet como la Generación de Medio Siglo [8], generación movida por el afán de realismo y por el destino de la sociedad a la que pertenece.

    Pues, la novela española, con esta generación del 50, empieza a tomar parte activa en el proceso de denuncia social a pesar de la sujeción a unas normas rígidas por la censura ya que esta época, según Manuel Abellán, es un momento de rigidez total en materia de censura, de un sabor integrista fuera de lo común [9].  

    Y, pueden salvarse de esta situación muy crítica aquellos escritores que han puesto en sus novelas algo más que su destacable conciencia política y su patriotismo, es decir, el talento y la fuerza creadora como lo dice Juan Goytisolo al citar a Blanco White: los pueblos sometidos a gobiernos opresores que no les permiten hablar libremente tienen la viveza de los mudos para entenderse por señas [10].

     Para nosotros, estudiar La técnica novelesca en Si te dicen que caí  de Juan Marsé supone ciertos conocimientos biográficos del escritor que no dejan de influir en su concepción de la actividad literaria aunque estamos de acuerdo con André Maurois que La critique littéraire consiste à étudier une oeuvre et non la vie ou le caractére de son auteur [11].

    A veces, es difícil establecer con exactitud el itinerario ideológico y literario de un escritor, ya que los diferentes testimonios acerca de su vida son frecuentemente contradictorios y cubiertos de subjetivismo.

    Contemporáneo nuestro, Juan Marsé Carbó nació en Barcelona el 8 de enero de 1933 con el nombre de Juan Faneca Roca. Cuando la guerra civil, era un niño.  Así, se comprende mejor esta declaración del autor: Después de acabada la guerra, yo debía de tener siete años [12]; acontecimiento que tendrá una resonancia particular en su práctica literaria y será uno de los temas esenciales de sus novelas.

    Después de una infancia perturbada por los momentos difíciles que conoce el país, Juan Marsé abandona sus estudios y se dedica al oficio de joyero:

    Prácticamente no había salido del taller de joyería de mi barrio, en el que entré como aprendiz a los 13 años, y me apresuré a decir que muy contento pues la necesidad de llevar otro jornal a casa me liberó de un fastidioso colegio en el que no me enseñaron nada, salvo cantar el Cara al Sol y rezar el rosario todos los días [13].    

                Inicia Juan Marsé su carrera literaria en 1958 con unos relatos que aparecen en las revistas Ínsula y El ciervo. Un año después, obtiene el premio Sésamo de cuento. En 1960, publica su primera novela titulada Encerrado con un solo juguete que queda finalista en el premio biblioteca Seix Barral. Tras la publicación de esta novela, Marsé decide marcharse a Francia donde hace varias actividades, a saber las de traductor, de profesor de español y de mozo de laboratorio. Cuando vuelve a España, milita en el P.S.U.C que después abandona afirmando que, No hay una política de partido que me acabe de convencer en ningún sentido [14]. En 1962, publica su segunda novela Esta cara de luna. Después del nacimiento de su hijo Alejandro en 1968, Marsé publica, en 1970, La oscura historia de la prima Montse, año que coincide con el nacimiento de su hija Berta.

                Al cabo de tres años, publica Juan Marsé Si te dicen que caí en México en 1973, novela que le convierte en uno de los novelistas actuales más leídos del país, sobre todo,  después de su autorización en España.

    Por lo demás, nuestro escritor parece tener una visión contraria a la del popular refrán que requiere que el que haya creado buena fama se eche a dormir [15]y publica por turno novelas, cuentos, artículos, varia, antologías [16]

    Además, cabe subrayar que en 2008, Marsé recibe el Premio de literatura en lengua castellana Miguel de Cervantes, lo que muchos interpretaron como un reconocimiento general a esta brillante generación de escritores. [17]

    Así, en el momento de recibir el galardón, el autor declara: sé lo que representa tan alta distinción y a lo que ella me obliga en el futuro [18].

    Volviendo sobre Si te dicen que caí, novela muy importante en la literatura española, y más vendida en el año de su autorización definitiva en España, en 1977, podemos decir que es la obra maestra de Juan Marsé.

                Dicha novela es la historia de unos chavales sin recursos, o sea, muy pobres que viven, de manera difícil, las consecuencias de la terrible Guerra Civil. La historia es contada a lo largo de 22 capítulos.  

                Las palabras Cuenta que abren la novela y así un hombre llamado Ñito cuenta, pero este hombre es el que, bajo el nombre Sarnita, hacía algunos años, contaba aventis [19] a sus compañeros. Tiene lugar la historia y los protagonistas  son  los niños y las niñas de la calle, los vencidos y los vencedores de la contienda.

                Al llegar el cadáver de Daniel Javaloyes, llamado Java, jefe de los niños kabileños, en el Hospital Clínico donde trabaja Ñito como celador y miembro del corro de los chavales, asistimos a un diálogo entre éste y Sor Paulina. Ambos personajes reviven su niñez de los años 40 a través de historias donde  el mundo de los niños o la ficción y el de los adultos o  la realidad, se entremezclan.

                Es posible este recuerdo infantil gracias a las aventis a las que recurre el autor a través de sus personajes.

    Sin embargo, siendo la obra el reflejo de las condiciones de existencia del autor, de sus preocupaciones cotidianas, de sus inquietudes, parece importante tomar en consideración dichos aspectos ya que éste participa en la revelación de los aspectos escondidos o fugitivos.

                En efecto, Juan Marsé es uno de los precursores en nuestra literatura novelesca y la superficie de su obra ofrece un campo aceptable de investigación si nos basamos en el carácter histórico,es decir, la inmediata posguerra franquista y el carácter literario,es decir, la reflexión sobre la ficción con el uso de las Aventis de los niños . Por eso, hemos decidido escoger a este escritor, cuya técnica novelesca no parece ser a veces estudiada por los investigadores, aunque sabemos que ha sido objeto, por lo menos ,de algunos trabajos pero no dedicados exclusivamente a Si te dicen que caí como lo queremos hacer.   

                Así, la dificultad capital queda inherente a la formulación del tema La técnica novelesca en Si te dicen que caí de Juan Marsé.

    Pero ¿En qué consiste la técnica novelesca? ¿Podemos hablar de una técnica novelesca propia a un autor ? Dicha técnica novelesca es definida por Berte como:

                                       L’ensemble des techniques auxquelles un auteur

                                       a recours pour écrire son roman : le (ou les) thèmes

                                       l’ayant inspiré, les personnages, l’espace, le temps,

                                       La narration, etc [20].

                Así, podríamos convenir que, tocante al estudio novelesco, existen tantas técnicas de creación como creadores. Desde entonces, parece legítimo interrogarse acerca de la técnica novelesca en Si te dicen que caí de Juan Marsé.

     Para la realización de este trabajo, examinaremos  los distintos elementos constitutivos de la novela, es decir, el estudio de los personajes y del espacio; y, después, el estudio temporal y temático.

                Estos elementos deberán ser analizados por separado. Pero, queda claro que todo esto  va íntimamente vinculado e interpenetrado, sólo los imperativos del análisis obligarían a disociarlos; por eso, es necesario, a veces, ponerlos de nuevo en relación siempre que es posible.

    CAPÍTULO I: ESTUDIO DE LOS PERSONAJES

                Los personajes que pueblan el espacio novelesco de Si te dicen que caí representan, antes que nada, a seres reales que reflejan a la vez un ámbito geográfico y un contexto histórico precisos. A partir de este punto de vista, podemos ilustrar esto con las reflexiones de Milagros Ezquerro y sus colegas que subrayan que resulta difícil no hablar del personaje como si fuera una persona, precisamente porque representa una persona [21]

                Es decir que, con la creación de los personajes, el autor se pone en contacto con la realidad; de hecho, dichos personajes van a ser elementos de un fresco social.

                Pero, como agentes narrativos, no sólo representan a seres reales, sino que también representan a entes de lenguaje. Su clasificación y la visión de la sociedad que vienen de ellos son muy importantes para la orientación y la interpretación de la novela. Todos los sexos, todas las generaciones, los personajes principales de la organización social, los principales agentes que intervienen en la jerarquía de la organización administrativa de la posguerra, desfilan en Si te dicen que caí. Por lo tanto, según Nzachée Noumbissi :

                            Son considerados personajes de una narración

                            los personajes, los animales e incluso las cosas

                            (que se comportan como si fueran personas dentro

     del relato) que intervienen en la acción [22].

    Esta definición del personaje puede completarse con la de Esquerro que dice que: el personaje se compone de todo lo que el texto dice de él, y sólo de eso [23].

     Vemos la importancia de los personajes ya que sin éstos no hay trama como lo muestra Nelly Cormeau [24]. En Si te dicen que caí, uno de los problemas centrales, o mejor dicho, el problema central es el de sus personajes.  

    Así, los personajes tienen un papel esencial en la construcción de la historia contada. Por eso, es conveniente examinar cómo el autor los presenta, cómo vienen descritos,  cuál es la función del narrador y cómo son creados.

    I-   PRESENTACIÓN Y CLASIFICACIÓN DE LOS PERSONAJES:

                El mundo social de Si te dicen que caí se constituye de individuos repartidos en diferentes grupos. Cada grupo reacciona a su modo ante lo que ocurre.  Dado que tenemos un enjambre de personajes en la novela, podemos presentarlos a través de seis (6) grupos siguiendo la lógica de A.J. Greimas, en su semántica estructural [25].

                De allí, tenemos los niños kabileños, los guerrilleros urbanos, los niños Luises, los falangistas, las huérfanas de La Casa de Familia y las muchachas de las Esclavas de la Travesera.

    1- El grupo de los kabileños: Son los niños que se reúnen en la trapería y cuentan Aventis. A veces, se les llama los trinxes. Entre ellos, podemos citar a:

    Java: Jefe de la pandilla de los niños, su nombre completo es Daniel Javaloyes. Vive con su abuela y su hermano Marcos en la trapería. Es un trapero y, a veces, lo acompaña su abuela para recoger revistas antiguas por el barrio.

    Sarnita: Llamado también Ñito, Sarnita es un celador que trabaja en el depósito de cadáveres del hospital Clínico de Barcelona. Su nombre completo es Antoñito Faneca pero antes, lo llamaban el hijo de Preñada y luego el Aventis. Al morir su padre alcohólico, vive con su madre y sus dos hermanos: la chica, una puta y el chico, un seminarista.

    Luisito: Llamado Luís a veces como su padre, vive con su madre Trini y trabaja como tostadero. Su padre, Luís Lage, forma parte de los guerrilleros urbanos.

    Mingo: Es un aprendiz joyero. Es el que lleva  las joyas a la puta de lujo, Carmen. Su padre se llama Palau y forma parte, también, de los guerrilleros.

    El tetas: Su nombre completo es Josemari Tetas. Vive con su madre y tiene siete hermanos. Es monaguillo en las Ánimas al principio de la novela y después, deja de serlo.

    2- El grupo de los guerrilleros urbanos: Son los vencidos de la Guerra Civil, o sea, los republicanos, los miembros del maquis o los pistoleros. Este grupo es integrado por gente de la FAI, del P.O.U.M y del PSUC. Podemos citar, entre los miembros de este grupo, a:

    Sendra: Es el que capitanea a todos los guerrilleros urbanos. A menudo, ayuda a ciertos anarquistas a pasar la frontera y proporciona noticias a los guerrilleros cuyas mujeres están desterradas.

    Artemi Nin: Tío de Aurora y dirigente del P.O.U.M, ejercía, en los primeros años de la guerra, la represión comunista.

    Palau: Tiene como apodo el carota. A veces atraca bancos sin que los otros miembros estén al corriente. El carota tiene un hijo que se llama Mingo.

    Marcos Javaloyes: Llamado también el marinero, es el hermano de Java y  novio de Ramona. El marinero vive en un escondrijo de la Trapería.

    Luís Lage: Es el padre de Luisito y marido de Trini, La rubianca. Su nombre completo es Luís Lage Correa.

    Meneses: Los guerrilleros suelen  llamarlo el Taylor. Novio de Margarita y antiguo maestro de escuela, el Taylor se encarga de visitar a las  familias de los compañeros presos.

    Bundó: Es el propietario del coche Ford de los guerrilleros y al mismo tiempo el chófer. A través de los papeles que recoge el trapero, vemos su presentación completa. Miguel Bundó Timas, reemplazo 41, Ejército Rojo, 42 División, 227 Brigada, 907 batallón, 29 compañía (chófer) [26].

    El Fusam: Su nombre completo es Andrés Soler Perarnau, tiene 63 años y vecino de Hospitalet. A veces, finge ser inspector de policía utilizando una vieja placa de agente de la Generalitat [27].

    Jaime Viñas: Jaime Viñas vive con su hermano y su cuñado. A lo largo de la novela, está involucrado en la muerte de Carmen y metido también en asuntos de menores.

    Los demás miembros del grupo pueden ser presentados de manera sucinta ya que los hemos juzgado como menos importantes que los ya citados por falta de información. Se trata de Ramón Ginés, el cura; de Esteban Guillén cuya sobrina, con su bici, reparte la información entre los guerrilleros; de Navarro cuya mujer está en Francia y de El Quico y su hermano Pepe que son atracadores.

    3- El grupo de las huérfanas: Son las catequistas que viven en la Casa de Familia de las Ánimas. La mayor parte de ellas son prostitutas y suelen trabajar, como sirvientas, en el barrio. Así, son todas unas niñas sin hogar y sin familia suspirando siempre por un hogar y una familia [28]. Y, entre ellas, podemos citar a :

    Aurora Nin: Llamada sobre todo Ramona, sobrina de Artemi Nin, amante de Marcos Javaloyes y criada de don Conrado Galán, Aurora era la antigua directora de la Casa de Familia .  Ahora vive en el barrio chino  prostituyéndose.

    Menchu: Es una prostituta de lujo que vive en el hotel Ritz. Conocida, sobre todo, bajo el nombre de Carmen, era la antigua criada de la baronesa y el nombre de Carmen viene de ésta. Te llamaremos Carmen [29], dice la baronesa.

    La Fueguiña: Su nombre completo es María Armesto. Trabaja de criada en el pisito del señorito Conrado. Es una gallega incendiaria.

    Juanita: La  llaman a veces La trigo. Es la esposa de Java y madre de los gemelos.

    Sor Paulina: Hija de un sargento, Sor Paulina es antigua catequista de Las Ánimas. Es la principal interlocutora de Ñito. A menudo,  la llaman Hermana o Monja.

    Pilar: Es la única chica de Las Ánimas quien se casa. Después de su casamiento, ayuda a las otras huérfanas. Por eso, Ñito afirma que Pilar era buena, muy sufrida y obediente [30].

    Entre las demás muchachas de la Casa, podemos citar también a  Balbina, a Lolita y a La             Rosa.

    4- El grupo de los chicos Luises: Son los niños finolis y los hermanos de los Salesianos. Se les llama los litris [31] y viven en Montserrat.

    Por lo tanto, el único nombre que aparece entre ellos es el de Miguel y el novelista no nos da otra información tocante a los demás miembros de la pandilla. Miguel forma parte de los ensayistas de la función de teatro dirigido por Conrado. Java lo amenaza y rompe su brazo para reemplazarlo  en la función. Y a partir de este momento,  asistimos a una terrible batalla entre las dos pandillas.…La batalla se prolongó hasta la noche por las calles (…). Los vecinos cerraron ventanas y balcones, fue una de las guerras de piedras más sangrientas que se recuerdan [32].

    5- El grupo de los falangistas: Son los vencedores de la guerra, o sea, los nacionalistas. Representan la clase alta y mandan el ejército. Dentro de este grupo, tenemos gente poderosa como:

    Justiniano: Llamado Flecha Negra, este señor es el alcalde del barrio. Es un político y dirige los interrogatorios en el Consulado de Siam. Ñito lo presenta de manera adecuada :

                             Camarada imperial  siempre  reclutando voluntarios para campamentos juveniles y recaudando impuestos en bares y tiendas, persiguiendo a los acaparadores y a los revendedores, un sacrificado, un ex cautivo, un héroe que dio un ojo por la causa [33].

    El señorito Conrado: Ex combatiente de los nacionalistas, don Conrado dirige la función de teatro de las niñas. La Fueguiña le ayuda como criada porque es un soldadito de plomo paticojo que ganó la guerra, caprichoso, maniático ,mandón. Ella (La Fueguiña) lo sienta en la cama, acomoda las almohadas en su espalda, le lleva los trastos de afeitar.  Luego pasará el trapo por la silla de ruedas, pondrá una gota de aceite en el eje que chirria [34].

    La baronesa: Se llama Elvira. Vive con su marido y sus dos hijos. El hijo mayor se llama José María. Elvira suele frecuentar a la élite. Buen ejemplo serían estas afirmaciones:

                            La doncella circula entre almacenistas orondos y chistosos, agentes de la fiscalía de tasas, presidentes de gremio, fabricantes de papel, propietarios de fábricas.  Fantasma, funcionarios de Abastos, fulanas de lujo y proveedores de Hogares de Auxilio Social [35].

    La señora Galán: Mujer poderosa, vive en un inmenso piso. Es casi la dueña de todas las casas del barrio. Viuda, es  la que pide a Java que busque a Ramona para una posible venganza.

    6- El grupo de las muchachas colegiales: Son las que estudian en el colegio de las Esclavas de la Travesera. No se dedican a la prostitución como ciertas niñas de Las Ánimas. El novelista no nos proporciona muchos datos acerca de ellas aunque Susana forma parte  de estas últimas.

    Susana: Es una colegial y vive con sus padres en el barrio. Trabajaba en la función de teatro de las niñas. Pero, no sigue ensayando ya que ha sido víctima de las cochinadas de los niños kabileños. 

              A través de la presentación de los personajes, notamos el  carácter discontínuo de la composición de  Si te dicen que caí. Esta discontinuidad afecta, también, la manera como se presentan los personajes. Así, en vez de  dedicar varias páginas a la presentación global, Marsé, en Si te dicen que caí, procede a una fragmentación, es decir, una presentación progresiva, dinámica y pues viva de los personajes.Pues bien, la presentación de ciertos personajes viene truncada. A veces, la información que el lector tiene, viene, sobre todo, de juicios formulados por los otros a través del diálogo.

    Entre los múltiples ejemplos encontrados, resulta ilustrativo el caso de Justiniano presentado por Ñito como un sacrificado, un ex cautivo, un héroe [36]. 

              Sin embargo, algunos personajes hacen su propia presentación. Para ilustrar este punto de vista, podemos referirnos a los capítulos once (11), catorce (14) y diecisiete (17) en los que respectivamente el Tetas, Ñito y Java están sometidos a los interrogatorios del señor Justiniano. [37]

              En suma, después de la presentación y clasificación de los personajes, dos divisiones objetivas saltan a la vista enseguida: una, la que existe entre clase alta y baja y la otra, entre los subversivos y  clandestinos frente a la gente de orden [38].   A la luz de estas aseveraciones, se puede comprender  la necesidad de la descripción de los rasgos que aparecen en cada grupo con la mayor fidelidad al texto.

        II - DESCRIPCIÓN DE LOS PERSONAJES:

                Cabe señalar que sería demasiado largo describir por separado a los personajes dado que en esta novela, aunque hay descripciones individuales de los personajes, el retrato es, sobre todo, englobado. Así, se entabla una relación muy profunda que nos va a permitir conocer a cada uno de los personajes dentro del grupo.

                Pero, para describir los caracteres de los personajes, es necesario hacer su retrato físico y moral a la vez. Pues bien, describir es indicar, con precisión,  los diferentes caracteres de una persona. Además, podemos añadir que la descripción es también  una pintura hecha con palabras  y  asociada a la narración, y (la descripción) se usa en literatura para enmarcar la trama, caracterizar a una persona [39].

                Basándonos en estas definiciones, podemos decir que los personajes de la novela sólo son descritos de manera parcial. Sus distintas apariciones en unas situaciones determinadas nos permiten reunir sus rasgos describiéndolos por grupos.

    1-   Los kabileños: Como lo indica su nombre, los kabileños son niños muy feroces. En la introducción a Si te dicen que caí, Ana Rodríguez Fischer los describe como una tribu de beduinos o bereberes, conocida por su resistencia y ferocidad frente al enemigo [40]. Así, entendemos mejor los límites invisibles pero tan reales de  los dominios de los kabileños y Charnegos, la línea imaginaria y sangrienta que los separa de los finolis [41].

                A veces, se les llama trinxes que es un catalanismo, apócope de trinxeraire  (persona joven que vagabundea por las calles), en Marsé es sinónimo de golfo y kabileños [42]:

    Jadeantes, quemada la piel no sólo por el sol despiadado de la guerra sufrida sino también por el duro trabajo cotidiano, campesinos y obreros emigrados del sur invadían barrios del extrarradio y levantaban con sus manos el nuevo hogar. Sus hijos, los terribles trinxes (golfos) de los años 40, jugaban con pólvora y detonantes de balas encontrados en los descampados, organizaban espantosas guerras de piedras y se deslizaban por las calles asfaltadas sentados en veloces e infernales carritos de cojinetes a bolas construidos por ellos mismos [43].   

                A través de esta larga descripción hecha por el propio autor  en La Gran desilusión, los niños kabileños son descritos en su interioridad gracias a sus actitudes, sus ocupaciones, y, sobre todo,  los objetos a los que su actuar los liga. Además de vivir de manera difícil en una época en que  lo primero era sobrevivir, estos niños son miserables, no tienen ninguna moral. Todo el barrio habla de sus cochinadas, sus guerras de piedras y sus torturas ejercidas sobre las chicas del barrio en el refugio antiaéreo de Las Ánimas. Buen ejemplo sería esta declaración: 

    Los peligrosos niños kabileños del Carmelo merodeaban por los alrededores del campo de fùtbol del Europa. Iban en pandilla, tiñosos y pendencieros, sin escuela y sin nadie que les contralara, muchos de ellos aprendieron solfeo antes de saber leer y escribir  con sus roncas y malsanas voces  eran niños peor que la peste, embusteros como el demonio. Sus ropas olían a pólvora quemada y a fogatas de verano   [44]

                Casi todos los kabileños tienen algún tipo de defecto o bien padecen de una enfermedad. Así, Java tenía la legaña con sus ojos legañosos y la cabeza rapada que lucía costras empolvadas de azufre como valiosas muscas verdes; Sarnita con roídos dientes y manos sarnosas; la tisis que afecta y acaba por matar a Luisito; El tetas con su tumor maligno y el pus supurando por su oído. Tales ejemplos resultan numerosos en la obra y nos permiten, de cierto modo, decir igual que Champeau Geneviève [45] que estos niños son muertos vivos.

    2- Los guerrilleros urbanos: El novelista, a través de sus personajes, describe a los guerrilleros como la peor plaga, la más difícil de combatir por su ausencia de escrúpulos y  su crueldad sin límites:…ellos (los guerrilleros) ni me (Ramona) escuchaban ni parecían dispuestos a echarse atrás, todos son iguales cuando empuñan una pistola, crueles y sanguinarios, le (el padre de Conrado) ha llegado la hora y  basta  decían [46].

           Estos guerrilleros urbanos, organización surgida de la escisión de los republicanos, andan cortos de dinero y es lo que explica esta declaración de Guillén. Limpiar sus bancos, sus fábricas, sus oficinas, de Abastos. Sus propios bolsillos, sus carteras. Eso lo primero… sin pela no haremos nada [47].

           Este tipo de actitud muestra que han olvidado el por qué de su lucha y se han hecho atracadores.

            Hay, en ellos, un poder demoníaco porque toda su enorme personalidad transforma el desgarro, el dolor en deseo de matar, hacer daño, herir furiosamente. Así, por desgracia, muchos de ellos resultan víctimas de la persecución a saber Artemio Nin, el Quico, Sendra, El Taylor, entre otros.

           Podemos añadir que estos guerrilleros no sólo son seres infernales [48] sino que también son vulgares delincuentes que, a través de sus humanas miserias y de la utópica esperanza de conseguir lo que saben no conseguirán, van desgranando sus estériles existencias, la mayoría de las veces a cuenta de la policía y del orden establecido [49].

    3- Las huérfanas de la Casa de Familia:

           Son chicas muy pobres y trabajan como criadas en el barrio. Siempre, Marsé las describe en bata corta, dejando ver las rodillas cubiertas de polvo de reclinatorio. Estas niñas de la Casa de Familia tienen comportamientos poco católicos ya que la mayor parte de ellas se prostituyen. Y, resultan  ilustrativas las descripciones acerca de Aurora que es una prostituta barata con su cara de mona famélica, su cabecita de pelajes cortos y  Carmen que es una prostituta de lujo con su pelo rubio.

    Sin embargo, el autor nos ofrece muchas descripciones acerca de la Fueguiña como inercia diabólica de sus manos enguantadas y atroces.    Además, ella no es más que una sombra gris. Y, el agua y el fuego caracterizan simultáneamente a ese ser infernal; dentro de sus ojos, aparece aquel apagado fulgor de pantano. [50]

    A este propósito, Scherzer la anaiza así:

                            (La fueguiña es una maravillosa combinación del    mal y del bien (…) es pirómana e incendiaria, y participa con gusto en los ritos del refugio; a la vez desarrolla un afecto sincero hacia don Conrado, por antipático que sea este personaje lastimado, y arriesga la vida para salvarle,dedicando luego el resto de aquella vida a cuidarle). [51]

                Igual que los niños Kabileños, ciertas chicas de Las Ánimas tienen algún tipo de tara a saber Juanita, enferma de apendicitis; la Fueguiña con sus dientes rotos y  sonrisa mellada; Ramona con su cicatriz aferrada a su hombro; Pilar con su debilidad; Sor Paulina con su gordura y su gran cara de luna de párpados cosidos.

    4- Los falangistas: Son los personajes de gran influencia dentro de la sociedad. Representan la autoridad y simbolizan la abusadora  y pervertida derecha triunfadora.

           Aunque controlan el país, Juan Marsé los describe como a los demás personajes, es decir,como seres fantasmales [52]. Buen ejemplo sería el caso de Conrado que es una máscara de cera, un ex futuro cadáver. También tienen un carácter infernal [53]. El novelista nos da el caso de Flecha Negra con su endiablada habilidad.

           Esta gente se caracteriza, también, por las enfermedades: los mutilados de guerra, la parálisis del señorito Conrado y el ojo tuerto de Justiniano,  la tisis que afecta al señorito José María y al mayor de los Dondi ,  la baronesa con su enfermedad de los nervios, entre otros. 

    5- El grupo de Los chicos Luises: Son los flechas y los alumnos de los Salesianos y los Luises. Son niños que llevan pantalón de golf y juegan en sus torres y jardines. Podemos describirlos como ricos si los comparamos con  los miserables niños kabileños. Pero, según estos últimos ,los chicos de los Luises son cobardes: los finolis de los Luises y los Hermanos, mariquitas que no nos pueden ver del miedo que nos tienen [54].

    6- El grupo de las  muchachas colegiales: Como queda dicho en la presentación, pasa casi lo mismo con la descripción ya que el novelista sólo da un descripción de los objetos usados por estas chicas, es decir, sus plumieres de color rosa, sus cajas de pasteles Goya, sus sombreritos con el lazo azul y sus calcetines tan blancos. [55]

           En suma, podemos decir que, a través del estudio de la descripción de los distintos grupos de personajes que tenemos en Si te dicen que caí, el retrato no es nunca grato; y el lector asiste o participa hasta en la creación de los personajes porque esta fragmentación analítica necesita una reconstrucción progresiva: las descripciones de los personajes se limitan a los aspectos que los distinguen, afean, peculiarizan  o atraen dentro de esta galería de tipos que pugnan por sobrevivir dentro de un mundo degradado y sin sentido aparente [56]

           Además, cuando consideramos el conjunto de los personajes que surgen en la novela, nos damos cuenta, a todas luces, de que el esbozo de su retrato físico y moral es  incompleto. Así, los rasgos y los detalles puestos de relieve por el autor lo son siempre adrede. En un espacio en  que las contradicciones  afectan profundamente a los personajes materializadas bajo forma de conflictos interiores, Juan Marsé, en Si te dicen que caí, privilegia, a veces, la fisonomía en la descripción : después de permanecer durante mucho tiempo en su escondrijo, vemos que Marcos Javoloyes vivía un drama con sus labios llenos de pupas el brillo acerado de sus ojos  su barba que era rubia como la miel [57] ; también notamos los grandes bigotes de Palau; el ojo tuerto de Justiniano; los ojos legañosos de Java; los dientes podridos de Ñito; la cabecita de pelajos cortos y la nuca de piojosa de Ramona; la sonrisa mellada y los dientes rotos y enfermos de María, la Fueguiña, el pus supurando por el oído del Tetas [58], etc.

           Tales ejemplos abundan a lo largo de la obra y nos acostumbra  a seguir la evolución de los sentimientos de los personajes según su fisonomía y nos permiten comprender ciertos comportamientos y acciones de los personajes y adivinándolos. A menudo, pueden así contribuir a volver previsible el texto.

           Otro aspecto de la descripción en Marsé se refiere a la colocación de los personajes que puede ser reveladora de sus estados de ánimo y  preocupaciones o reflejar una concepción de vida o  adhesión a algunos valores.

     Elvira, por ejemplo, para formar parte de la alta clase, compra el título de la baronía, nunca había sido baronesa…compró la baronía por doscientos vagones de trigo entregados al Gobierno Civil. [59]    

           Además, contrariamente a los muchachos kabileños que a través de las Aventis lo cuentan todo, los guerrilleros urbanos aprovechan cierta conciencia política. Su hostilidad hacia el conformismo de los vencedores, su protesta contra la sociedad de éstos, las expresan mediante la extravagancia de sus acciones. Pero, a pesar de su lucha, acaban por fracasar y son descritos como Hombres de hierro, forjados en tantas batallas, llorando por los rincones de las tabernas como niños [60].   

           Todo eso nos conduce a ver de nuevo la presentación y la descripción de los personajes. Desde el punto de vista realista, distinguimos a vencedores y a vencidos (familia Galán, familia de la baronesa, etc,  los guerrilleros y  sus niños, o sea, los miembros de la pandilla) ; a burgueses y a proletarios; a perseguidores y a perseguidos  (fuerza de represión, familia Galán, Java, los guerrilleros, Aurora-Ramona).

           Pero, el relato se esfuerza por establecer, de manera constante, puentes entre estas distintas series [61] a través del narrador y el papel que desempeña.

          III- EL NARRADOR Y SUS FUNCIONES:

            El narrador principal de la novela, Ñito, cuenta hechos que pertenecen a un presente inmediato, la muerte de su antiguo amigo Java y otros que pertenecen a un pasado lejano, la infancia de ambos en la trapería.

           Pero, conviene añadir que, además  del narrador principal, en Si te dicen que caí, las voces narrativas son múltiples. Y compartiendo las afirmaciones de Sherzer según las cuales los narradores son muchos, aunque el más importante es Sarnita, uno de los jóvenes que se reúnen en la trapería de Java, y quien seguirá narrando 30 años más tarde  como celador del hospital. Su interlocutor en el hospital es la Sor Paulina, también antigua habitante del barrio de juventud de Sarnita;  hay otros narradores de menos (sic) alcance [62]  como los guerrilleros y otros miembros del corro de los niños que vamos a examinar a medida que avanzamos.

           Así, con esta pluralidad de narradores, tenemos muchos puntos de vista distintos y  nos enteramos de los acontecimientos de la época a través de diversas versiones contadas por los personajes: versiones, a veces, complementarias y contradictorias  que nos permiten , aunque borrosamente, comprender  lo ocurrido. Como lo ha dicho Fischer los personajes…evocan, cuentan, imaginan ,completan y contrastan una historia del pasado [63].  Algunos ejemplos de esta deliberada ambigüedad por parte del novelista nos llama la atención: la tortura a Juani la Trigo en el descampado  corresponde con la de la Fueguiña en la Cripta y ambas con las torturas reales practicadas en la cheka durante la Guerra Civil (donde el falangista Justiniano pierde el ojo) y con los interrogatorios practicados cinco años después en el chalet de Sant Gervasio o Consulado de Siam y /o en la torre-almacén de la baronesa en Sarriá [64], donde ahora Justiniano ya no está temblando [65] delante de la gran mesa rectangular y encerada como cinco años antes [66].

                A través de estos ejemplos, podemos decir que, en esta novela no se trata de una narración homogénea donde alternan relatos y diálogos. Será, pues, necesario examinar las funciones del (de los) narrador(es) en las diferentes modalidades del relato. Y, como lo sabemos, lo propio del acto narrativo es contar un acontecimiento o una sucesión de acontecimientos ficticios o reales a través del lenguaje literario escrito respecto al campo de la expresión literaria. En Si te dicen que caí, el discurso narrativo, el relato que viene de éste, tiene como funciones la imitación y la representación por medios de realidades verbales y, a veces, no verbales [67] ; y nos proporciona distintas informaciones narrativas. Nada más que en el primer párrafo de la obra, oímos la voz confusa del narrador principal Ñito, cuenta que  un remoto espejismo traspasado por el aullido azul de la verdad [68].  Además, cuando vemos la cantidad de informaciones explícitas proporcionadas respecto a la historia contada y a la situación representada podemos, como lectores, estimarnos correctamente informados o de modo insuficiente, a veces. Estos diferentes grados de informaciones están ligados con las modalidades del relato. Estudiando de modo perspicaz varias clasificaciones de los modos del relato propuestas por otros críticos, Gerard Genette sintetiza, así, su punto de vista:        

    Le consensus s’établit sans grande difficulté sur une typologie à trois termes dont le premier correspond à ce que la critique anglo-saxonne nomme le récit à narrateur omniscient et Pouillon " vision par derrière " et que  Todorov symbolise par la formule Narrateur > Personnage [69](…) dans le second Narrateur= Personnage [70] (…), c’est le récit à point de vue selon Lubbock," la vision avec" Selon Pouillon ; dans le troisième, Narrateur  [71]˂Personajes [72].

    Es el relato objetivo que Pouillon llama la visión con.

           Cuando analizamos, a la luz de los tres términos de esta tipología, el relato novelesco de Marsé, Si te dicen que caí resulta ser casi totalmente un relato con narrador omnisciente. La "visión hacia atrás" queda, pues, el modo dominante aunque podemos ver también que es un relato con puntos de vista.

           Así el narrador omnisciente exterior y parte integrante a la vez de la historia, ocupa y desempeña un papel preponderante. Por eso, estas afirmaciones de Amell resultan ilustrativas:

    en el nivel de los niños, aparte del narrador omnisciente, aparece  otras muchas voces: Ñito adulto; Ñito; niño (Sarnita); Java, diversos miembros del grupo de los niños; Aurora/Ramona  en otras ocasiones el uso que Ñito– narrador- hace de la tercera persona gramatical al referirse a Sarnita, sufría  alucinaciones, el tal Sarnita,  hermana, estaba atontado de las bombas [73].

           Entre los guerrilleros existen múltiples voces: Palau, Sendra, Marcos, entre otros. En una conversación en que están presentes Sendra, Navarro y Bundó, encontramos  a la vez la complejidad y la ambigüedad. Sendra pregunta por Marcos; Bundó le contesta y el narrador dice y Bundó se lo contraría, ese mismo día u otro cualquiera… [74]

           Sin embargo, sin entrar en los detalles teniendo en cuenta los ejemplos ya citados, nos hallamos ante unos narradores cuya función es contar introduciendo otras voces. Eso se ve en la primera palabra del texto Cuenta… . Son, entonces, narradores personales porque quedan implicados y comprometidos en los hechos; Sarnita dice al corro: A partir de ahora, chavales, la amenaza será constante e invisible [75].

           La función esencial de los narradores como productores y organizadores de relato es la narración a la que conviene agregar para atenernos a un nivel superficial de estudio. Por ejemplo, parte de la función de Sarnita es introducir, de manera explícita, en el relato las voces del barrio que se perfilan detrás de la suya. Si la Sor Paulina, en los momentos de los acontecimientos, arroja luz sobre los recuerdos de Ñito; éste, a veces, los interpreta, a través de las voces anónimas de la calle o de  las de los adultos, usando expresiones como: cuenta que; dicen que; dijeron que. Así es como relata el recuerdo de la baronesa, cierto rumor insistía en que no era baronesa ni lo había sido nunca [76].

           Por lo tanto, la función narrativa es ampliamente delegada a los personajes [77] y el narrador principal limitándose a orquestar las voces sin buscar a levantar las ambigüedades que hacen aparecer la complejidad [78] de su disposición.

           Esta complejidad subrayada por Soldevila Durante puede dar a los narradores  de menor alcance otras funciones como la de dar nuevas informaciones.   Nos enteramos de lo ocurrido en la etapa final de la persecución con los guerrilleros y la de completar o añadir informaciones: por ejemplo, Java da elementos que contradicen  lo que ya sabemos de Ramona. Estos narradores dan otras versiones del destino de los personajes como el caso del marinero Marcos que da al narrador principal la función de elección y dirección lo que lleva la narración a valerse de condensación y reducción en los relatos de acontecimientos y los relatos de palabras [79]. Es de notar que los narradores se parecen  a una especie de  concienciencia ya que cuentan una historia desde un punto de vista superior. Esos atributos del narrador son importantes para la revelación de los pensamientos de los personajes, las descripciones y las anticipaciones, es decir, la manera como el autor crea a sus personajes.

           IV- LA CREACIÓN DE LOS PERSONAJES:

            Sin pretender haber tratado de modo exhaustivo el interés del estudio de los personajes ya que algunos aspectos de este tema merecen que se les dediquen algunas líneas. Nos proponemos hacer cierto número de observaciones generales acerca de la creación de los personajes en Si te dicen que caí de Juan Marsé.

           En toda la obra notamos que la expresión objetiva de las contradicciones por la acción (las diferentes razones de Java para buscar a Ramona) y la vida de los personajes (las distintas historias contadas sobre Marcos Javaloyes) son  índices seguros del realismo en el arte de Marsé, un realismo psicológico y también sociológico.

           Por otra parte, aunque los guerrilleros resulten más convencionales y menos libres que los demás personajes, los unos y los otros están en el mismo caso. Esta declaración de Amell a propósito del destino de los personajes de Juan Marsé nos permite decirlo. Basta  fijarnos en el final de la obra para ver que, a pesar de la ambigüedad que envuelve a la misma, el destino de sus personajes está marcado y decidido por el autor [80]. El rigor, que viene de estas líneas y que dirige las creaciones de los seres, arruina toda idea de libertad de éstos ya que se someten al control de su creador. Sin embargo, conviene reconocer que la creación de los personajes es acompañada, a lo largo de la novela, de una impresión de libertad, es decir, una libertad progresiva de los personajes. Esta paradoja aparente de la creación y el destino de los personajes es el signo que muestra que hay que reconocer en Marsé una técnica consumada cuando se trata, a través de las ambigüedades tocante a algunos personajes como Marcos, Ramona, entre otros, de nombrar a sus personajes que son, para él, igual que sus hijos.

           En efecto, la habilidad del novelista consiste en crear un contexto en que los antagonismos son muy frecuentes y en hacer evolucionar allí a unos personajes asegurando ciertos establecimientos que, en el fondo, dirigen la acción y el comportamiento de los personajes.

           Así, se trata de mostrar el temperamento de un personaje, un rasgo importante de su carácter, la conciencia que tiene de su situación y su apego a tal valor, tal idea y tal creencia. Ya tomadas dichas medidas, los personajes experimentan una libertad total que, en definitiva, prescinde de la intervención del novelista. Pero, las precisiones, las advertencias que se relacionan con estas distintas determinaciones no dan nunca la ocasión de una creación global: el conocimiento útil de los personajes es progresivo.

           En suma, lo que es llamativo en la creación de los personajes en Si te dicen que caí  es el equilibrio en la rivalidad, a veces, entre personajes vivos, quienes aspiran por vivir hablando, contando porque sólo son palabras. Los diálogos suelen  estar llenos de discursos entrecortados, entremezclados si no vienen resumidos. Pues, la norma en esta novela de Juan Marsé es la de la no linealidad, de la discontinuidad y procede de la misma forma con el tratamiento del espacio.

    CAPĺTULO II:  ESTUDIO DEL ESPACIO

             El escritor, después de la creación de los personajes, los hace moverse por un espacio. De allí, conviene, para nosotros, antes que nada, definir lo que es el espacio novelesco. Según Esquerro y sus colegas:lo que llamaremos espacio en una novela es una representación de espacio cuyo medio específico es la lengua y, más especialmente, los elementos lexicales. Este espacio evocado en el texto se llamará espacio referencial [81].

                Después de esta definición, podemos añadir la de Constancio Vígil que dice que el espacio novelesco es el lugar donde transcurre la narración. Puede ser único o múltiple [82]. Por lo tanto, es esencial entablar esta reflexión sobre el espacio de Si te dicen que caí por un estudio de elementos fundamentales en la elaboración novelesca que veremos más tarde.

                En efecto, el novelista crea un mundo y una vida ,por cierto, ficticios, pero que se verán como verdaderos mediante su arte. La historia contada supone la existencia de unos personajes que actúan; pero, sobre todo, los pone en un marco espacial que va a servirles como esfera para evolucionar.

                Este marco, en sí mismo, no tiene significado propio. Tiene sentido a través de los objetivos del escritor, su concepción y su punto de vista. Pues, es necesario considerarlo en toda la perspectiva de la esquematización de los métodos de creación. Sin embargo, la manera como el novelista nos presenta el espacio lleva necesariamente la marca del contexto histórico en la que se sitúa o a la que pertenece. Por lo contrario, el estudio del espacio muestra las características de una época que es posible identificar. Así, vemos que el espacio en Si te dicen que caí no sólo es imprescindible en toda la elaboración novelesca sino que también, tomando las palabras de Roland Bourneuf , tiene varios sentidos y puede constituir aun la razón  de ser de la obra [83].

                El espacio, en la obra de Marsé, se particulariza por su carácter muy funcional. La acción transcurre en Barcelona y poco importa el nombre de los lugares y su localización. Se trata, sobre todo, de ver todo el provecho que el novelista logra sacar para revelar y justificar el comportamiento de los personajes, las pruebas con las que  se enfrentan, sus éxitos y derrotas, sus fuerzas y debilidades.

                Así, nuestro objetivo, siendo el de estudiar esta dimensión esencial : el espacio como elemento de estructura de la novela; y, como sabemos que la mayoría de las veces…en una novela no hay un espacio representado, sino varios [84] como sucede en nuestra novela ; habrá, pues, que estudiar la topografía, examinar los diferentes tipos de espacio, describirlos, analizar la función de éste antes de ver cómo el espacio viene representado y concebido por el novelista catalán.

    I-   LA TOPOGRAFÍA :

    La lectura de la obra  nos lleva a un sector muy determinado de Barcelona. Definida como forma de configuración de un lugar, la topografía, como lo subraya Amell, es sumamente importante en todas las obras del escritor [85].  Las indicaciones topográficas y la toponimia, es decir todos los nombres de lugar de una región,  permiten situar y representar los lugares de la acción con pocas excepciones. En Si te dicen que caí de Juan Marsé y como lo vemos, nombres de barrios , calles y plazas surgen a lo largo de la novela. Podemos citar  el barrio de La Salud, las calles Legalidad, Providencia, Encarnación, Argentina, el compuesto de los barrios de Guinardó con La Travesera de Gracia (Plaza Lesseps) y Horta,la carretera de la Rabassada, el descampado de la calle Cerdeña, entre otros.

    Con este acopio de detalles topográficos, la ciudad de Barcelona es el marco en el que transcurre la acción de la novela de manera general. Sin embargo, podemos decir que el relato  se concentra casi exclusivamente en el rectángulo formado por las Trasveras de Dalt y Gracia, limitadas por las plazas Lesseps y Sanllehy y además de lo que dice Champeau: el espacio de la acción  corresponde a la tierra blanquecina y sepulcral que iba desde Legalidad hasta Encarnación, hasta las ruinas de una masía inmemorial custodiada por cuatro palmeras [86].

    Si estamos conformes con lo que dice el poeta Luis García Montero, tenemos que reconocer que en la obra novelesca de Juan Marsé, parece existir un deseo de formar  una conciencia política y social. Pues, Juan Marsé es dueño de una ciudad y de una literatura, encuentra en el tejido social de su memoria, en las tabernas y las pensiones, por detrás de las ventanas y por debajo de las sábanas, lo que difícilmente suele encontrarse en los discursos oficiales de los políticos [87].

     Hay que admitir que tal deseo obliga a que el novelista se quede  más cerca de lo real y del pueblo en la concepción y la realización de su trabajo.

    Es precisamente por haber querido satisfacer esta exigencia por lo que Marsé ha roto el silencio alrededor de la miseria y la explotación que sacuden cada día a los catalanes y a los españoles, de manera general;  y, como queda dicho, Si te dicen que caí ha sido publicada por vez primera en México, época de desengaños en España. Esta novela es algo autobiográfica y su interés es documental. El propio autor afirma: Si te dicen que caí surgió porque yo tenía  ganas de recrear el mundo de mi infancia, las calles, el barrio, los juegos, el tipo de vida que hacíamos [88]. La elección del espacio y el tema obedecen al compromiso del escritor en la defensa de la causa del pueblo. Este mismo compromiso en la lucha por el progreso social explica que la acción novelesca transcurra en Barcelona aunque, a veces, el autor alude a ciertas Comunidades Autónomas o ciudades francesas. Por eso, vemos que no es indiferente que el espacio novelesco se identifique con la Barcelona de posguerra, situando el novelista la acción en un momento en que muchas cosas parecían no tener nombre, porque nadie jamás se atrevía a nombrarlas [89].

    En efecto ,en Si te dicen que caí, las contradicciones que revela el autor, ilustran cualquier aspecto de la lucha contra cualquiera dominación, cualquiera explotación por parte de los guerrilleros y el régimen dictatorial. 

    Privilegiando la ciudad de Barcelona y haciéndola el campo de acción de sus personajes, se trata, para Juan Marsé, de mostrar que es ahí donde se plantean y se viven los problemas y que, también, es ahí donde hay que actuar para intentar solucionar las dificultades del pueblo. Y, no debemos olvidar que Barcelona era la capital de la Generalitat de Catalunya en 1931, y que fue uno de los centros de resistencia más violentos y más eficaces al movimiento del General Franco de 1936 a 1939 [90].

    En general, cuando el relato esconde el marco de los acontecimientos por  tal razón, por ejemplo, por defecto de denominación, son las indicaciones espaciales diseminadas en el texto, entre otros, las que nos permiten volver a encontrarnos, a reconstituir los lugares y orientarnos. En Si te dicen que caí, y casi en todas las obras de Juan Marsé, con la excepción de La muchacha con las bragas de oro [91], los lugares de la acción muestran, de manera clara, su nombre además de las distintas indicaciones espaciales. Los puntos de referencia muy numerosos y bastante conocidos nos permiten identificar la ciudad de Barcelona de aquel entonces.Desde el primer capítulo, el narrador nos da elementos topográficos nombrándolos:   

    El colosal Dragón del Parque Güell, Un piso del Ensanche, el campo de fútbol de Europa , El paseo de Gracia,  La Avenida de Montserrat, El cine Roxy, El solar de Can Compte [92].

    A través de estos detalles topográficos, podemos decir que lo esencial del espacio novelesco de Marsé, para no decir todo el espacio, es barcelonés. Podemos, sin embargo, concluir que la expresión del espacio en Juan Marsé, aunque tenga como referencia a Barcelona, se ensancha a España y, sobre todo, al universo. De allí, comprendemos esta declaración del propio autor que nos lleva ,al mismo tiempo, a estudiar los diferentes tipos o formas de espacio: yo escribo sobre este mundo, sobre este país, incluso podría decir sobre determinado barrio y determinadas calles. [93]

    II-    LOS DIFERENTES TIPOS DE ESPACIO:

    ¿Cómo se presenta el espacio novelesco en Si te dicen que caí a través del desarrollo del relato? Es como lo ha notado Roland Bourneuf diciendo que l’espace dans un roman s’exprime  dans des  formes [94].

    Pues, el espacio puede presentarse bajo diferentes  tipos. En Si te dicen que caí, dos tipos de espacio pueden aparecer en el análisis ya que tenemos dos situaciones narrativas distintas: el diálogo entre Ñito y Sor Paulina en la farmacia del hospital en 1970 y las Aventis que los niños de Guinardó  cuentan en los años cuarenta evocando barrios, calles, plazas y cines de Barcelona. Desde este punto de vista, tenemos dos formas de lugares:   

    - Los sótanos del Hospital Clínico, es decir, esencialmente la farmacia y el depósito de cadáveres y  añadiendo el refugio de los niños y el sótano de la trapería. Podemos llamar este tipo de espacio,  espacio social, ya que la gente ejerce allí sus actividades.

    - Y, los lugares evocados a través del recuerdo de los narradores. Este espacio, por lo tanto, podemos llamarlo espacio físico interior, ya que es representado por el barrio y sus calles, plazas, cines, bares, entre otros.

    En efecto, tomando unas frases de Champeau, estas dos series de lugares, aunque pertenecen a dos épocas diferentes, presentan numerosos puntos idénticos, por una parte son subterráneos, nocturnos ligados con la muerte  y, por otra parte, comunican entre sí [95].

    A pesar de todo, la presentación del espacio en Si te dicen que caí otorga un sitio muy amplio a los lugares evocados por los niños a través de su recuerdo. Y, en general, se trata de la ciudad de Barcelona y sus barrios. La mirada con la que el narrador principal y su interlocutora nos hacen descubrir estas calles, estas plazas, estos barrios y hoteles, prescindiendo de los hombres que viven allí, es, de vez en cuando, rápida.

    Así, la configuración general de la novela, desde el punto de vista espacial, revela las desigualdades de las condiciones sociales, la miseria, la explotación del hombre por el hombre, y de allí se cruzan vencedores y vencidos ;gente de orden y guerrilleros y ricos y pobres.

    Nos basta con citar algunos ejemplos, sobre todo, basándonos en lo que han dicho Ana R. Fischer y Jiménez León sobre el Parque Güell y la Montaña Pelada:

    El lugar en cuestión consiste en dos enclaves vecinos entre sí,  quizá sólo promontorios, diferenciados y aparentemente excluyentes , ya uno vendría a escenificar espectacularmente el ámbito de lo fantástico, singular y exuberante, y el otro, el páramo gris de la desolación y la soledad, una colina sin vegetación y pedregosa, nuestra particular y secreta  parcela de cumbres borrascosas [96].

     Además de esto, visitando el barrio desde las primeras líneas de la obra, podemos tener algunas informaciones acerca de la gente de este barrio de solares ruinosos y tronchados geranios cruzado de punta a punta por silbidos de afilador [97].

    En efecto, nuestro estudio debe pararse  al tipo de espacio que hemos denominado el espacio físico interior, o sea, los lugares evocados por los niños después de la Guerra Civil como queda dicho anteriormente. El aspecto humano de este tipo de espacio en Juan Marsé es importante porque el relato de los acontecimientos, es decir, las Aventis ,resulta indisociable del de sus repercusiones en los hombres. Pero, este espacio físico, como marco de vida puede ser, a veces, revelador de ciertos aspectos ocultados por seres que viven allí o de sus condiciones de vida. Abundan los ejemplos, a lo largo de la novela: Dormía hasta muy tarde la baronesa. Su marido había hecho instalar un teléfono blanco en el cuarto de baño y cada mañana despachaba algún asunto urgente sentado en la taza del váter. [98]

    Otros ejemplos son los del piso: Un piso confortable y juvenil, coquetón, con muebles de tubo niquelado y muchos libros, ceniceros  de cristal tallado y almohadones con dibujos cubistas [99].

    Un piso de soltero rico. Había trofeos de caza, raquetas de tenis, copas ganadas en concursos de tiro, mapas de campañas africanas en marcados y una colección de botas de montar dispuestas en batería a lo largo de la pared, caprichos de hijo y nieto de militares [100].

    A través de estos ejemplos, la riqueza es la marca del interior; el mobiliario no se limita a lo necesario así como su equipaje. Los dueños de estos objetos, es decir, la baronesa, su marido y Conrado forman parte del grupo de los falangistas, vencedores de la guerra. Por otra parte, la desigualdad de las condiciones de vida que hemos observado a través de los barrios y calles se revela muy sorprendente al visitarlos o al oír la declaración de los personajes como Ñito que dice que el barrio era la pera. [101]

     Resultan ilustrativos estos ejemplos calles sin pavimentar tapias erizadas de vidrios rotos y aceras despanzurradas donde crecía la hierba. El montón de basuras en la esquina camelias [102]. Una chabola del Guinardó agobiada de mosquitos ardiendo sus paredes de cinc [103].

    El aspecto de estos barrios y calles muestra, de manera clara, el nivel de vida de los habitantes en este espacio agreste, opresor y difícil de vivir y en un ambiente de sospecha, de preocupaciones, de rivalidades abiertas entre guerrilleros urbanos y falangistas.

    Sin embargo, el tipo de espacio más importante en Si te dicen que caí de Juan Marsé es el del espacio social y como lo hemos mencionado anteriormente, es el espacio en que el hombre ejerce sus actividades económicas, técnicas, es decir, su profesión y donde las relaciones que se mantienen entre los hombres.

    Estos lugares que llamamos espacios sociales son casi todos sótanos. La farmacia del Hospital donde trabaja Ñito como celador casi no recibe aire:

    el viejo celador permanecía sentado con su guardapolvo azul ante un vaso de licor amarillento en el cuartucho oscuro y sin ventilación que Sor Paulina se empeñaba en llamar farmacia, y que no era sino una especie de maloliente almacén de potingues y frascos. Había un ventanuco enrejado cerca del techo, al nivel de la calle. A medida que el sol daba de lleno en este costado del Hospital Clínico, cerca del depósito de cadáveres, el calor aumentaba [104].

    También ,en la trapería de la vieja Javaloyes donde Marcos vive escondido se resume en la vida vista por un agujero. Imagínese un cuartucho subterráneo alumbrado con una vela, las paredes rezumando un sudor lívido y el suelo cubierto de limaduras de hueso [105]

     Asimismo ,el refugio favorito de los niños es una especie de cueva en los cimientos de una capilla ruinosa evocada en estos términos:

    Este feo templo de ladrillo rojo está asentado sobre las cuevas y el refugio antiaéreo que fueron nuestros dominios. Una ancha faja de terreno partiendo la manzana desde Escorial a Sors, con entrada en ambas calles, un sendero de grava, una capilla blanca con los flancos apretados de geranios y fangosas rinconadas de lirios, y un surtidor sin agua [106].

    A través de estos ejemplos, vemos la presencia de la oscuridad y aunque son espacios sociales ya que los personajes ejercen allí sus actividades, estos lugares resultan ser cerrados. Sin embargo, la comunicación entre las dos formas de espacio a través de la oscuridad y los objetos descritos puede convertir un piso en un lugar subterráneo e infernal. Eso sucede en el caso del piso de Conrado Galán,  al mismo tiempo profundo y oscuro al que llegamos gracias al corredor en penumbra y que constituye un nido bermellón de sombras. Y pasa lo mismo con la villa de la baronesa y con la de la calle San Gervasio respectivamente cheka republicana y franquista.

    Nos atenemos a estas observaciones generales para no entrar en los detalles de la descripción que vamos a estudiar después.

    Pues, los espacios interiores y sociales parecen gozar de un tratamiento particular por parte  del narrador que describe la interrelación entre espacio y personajes. La importancia que tiene su elaboración aquí, no nos impide, sin embargo, descubrir y conocer el lugar donde evolucionan los personajes.

    Asimismo, la descripción de dichos espacios nos permitirá ver mejor la situación de los personajes.

    III-      LA DESCRIPCIÓN DEL ESPACIO:

    Siguiendo a Geneviève Champeau [107], notamos que barro, basura, mugre, vómito, podredumbre caracterizan la descripción de los lugares en Si te dicen que caí. Así, comprendemos esta afirmación de Bourneuf que dice que:

    Une description de l’espace revèle  le degré d’attention que le romancier accorde au monde et la qualité de cette attention : Le regard peut s’arrêter à  l’objet décrit ou il va au-delà. Elle exprime la relation fondamentale dans le roman de l’homme [108].

    Y Juan Marsé, para mostrar la atención a su universo, emplea para la descripción de dicho universo, varias técnicas descriptivas: la técnica panorámica, la técnica progresiva y la técnica fragmentaria,entre otras.

    1- La descripción panorámica:

    Uno de los caracteres de la descripción en Si  te dicen que caí es el panorama. La técnica panorámica nos permite, gracias a una mirada desde lejos, descubrir de una vez y fijar para el lector el marco global visto desde el exterior, que sirve ya de escenario, ya de telón de fondo para la acción.

    Estas vistas panorámicas, aun siendo superficiales no resultan menos reveladoras de las condiciones generales de  vida según los detalles que presentan.

    Así, el enfoque de la ciudad de Barcelona, a través de sus barrios y calles donde los policías siguen persiguiendo a los guerrilleros, es un laberinto de calles estrechas y empinadas pequeñas azoteas donde se remansaba la música de la radio y fachadas despedazadas con sus ventanas como cuencas vacías traspasadas de pájaros, humo negro y sueños desvanecidos [109]

    A veces, los panoramas no se ven a través de la mirada del narrador principal como lo podemos averiguar en los ejemplos precedentes sino por la de unos personajes. La descripción deja traslucir el estado de ánimo de el que mira. Es así como Sarnita mezcla la descripción del espacio con la de los personajes al decir que: También en este cuerpo desmedrado (Ramona), en estos dientes picados y en estos ojos muertos se opera la misteriosa putrefacción de la ciudad; aquella indiferencia de charco enfangado recibiendo sucesivas lluvias de humillaciones y engaños [110].

    Encerrado en el hueco, arruinado, abandonado por todos salvo su familia,Marcos se da cuenta de su impotencia y su desengaño y se lamenta calificando Barcelona como la misteriosa ciudad de los trece años [111].

    La indiferencia, la insensibilidad incluso la hostilidad de sus perseguidores y aun de sus compañeros  parecen tomar la apariencia de una ciudad convertida, a sus ojos, en un lugar con la impasibilidad petrificada. Sin poder vivir a  sus anchas en esta ciudad, símbolo de adversidad, Marcos huye apartándose y viviendo en el agujero de la Trapería.

    Estas visitas de los barrios y calles de Barcelona son pruebas de una utilización de la técnica panorámica conforme a una de las definiciones más generales conocidas del panorama y que admite una altura como lugar de observación. Samuel Amell lo demuestra cuando afirma que:…parece como si el autor (Juan Marsé) se hubiera convertido en un pequeño Dios y desde las alturas de su propia vivienda hubiera ido reconstruyendo los pasos de sus criaturas a través del barrio que tan bien conoce y que tenía delante de sus ojos. [112]          

     Pero, a pesar de esta afirmación de Amell, a veces, no pasa lo mismo con el ambiente de los barrios de la Barcelona de posguerra porque el narrador principal y los narradores de menor alcance de esta ciudad misteriosa no sólo nos muestran lo que ven de una sola vez sino también lo que conocen de esta ciudad dado que la han recorrido, antes, por todos los lados.

    Insisten en todos los elementos del escenario ya que indican, de cierta manera, las condiciones de existencia de la gente que merecen ser subrayadas en el momento en que estamos en una resistencia social muy importante entre vencedores y vencidos.

    2-     La descripción progresiva:

    Un segundo rasgo característico de la descripción en Si te dicen que caí de Juan Marsé es la progresión. La descripción del espacio novelesco se vuelve progresiva gracias a los movimientos de los personajes. Ahí, también los puntos de vista descriptivos quedan alternados: se hacen, unas veces, con las miradas de los personajes y, otras veces, con las de los narradores mediante las que descubrimos el ambiente de estos barrios, calles, plazas y cines.

    Nada más que en los primeros párrafos del relato, vemos la situación primera del barrio que no es más que una remota escenografía de cartón de piedra [113]. Así, de manera progresiva, sigue la descripción de la ciudad a través de los desplazamientos de los personajes.

    No vamos a insistir en los elementos que hacen objeto de descripción; si señalamos algunos de ellos es para poner de manifiesto el modo según la cual vienen todos descritos los unos para con los  otros en conjunto. Descubrimos la ciudad a medida que el narrador principal recuerda los acontecimientos.Se hace este descubrimiento del ambiente, a partir de unos puntos de vista móviles; por ejemplo,  el intento de viaje de Java a Lourdes en el palacio del obispo en la página 207del quinto capítulo, no excluye el panorama, y muestra que descripciones panorámicas y progresivas pueden ir juntas. Cuando los narradores se mueven, la descripción, en su progresión, se hace más despacio.

    Así, son ilustrativos los ejemplos sacados respectivamente en las páginas 133, 140, 160, entre otras. Aquí, la descripción progresiva del espacio, sin lugar a dudas, es idéntica y como lo dice Geneviève Champeau,los lugares son idénticos gracias a los objetos que tienen. El punto de partida es el piso del Conrado Galán descrito desde el primer capítulo;  ciertos objetos descritos ya vuelven a aparecer en otros lugares como en la Cripta de Las Ánimas y el piso del obispo [114].

    Otro ejemplo en que la descripción progresiva deja indicaciones más claras y más regulares, como hilos en el texto, nos viene del palacio del obispo cuando Java  desea participar en el viaje de Lourdes:

    Pasos mullidos, murmullos baja el rico techo artesonado, los rojas cortinajes, las sillas antiguas, las fantásticas arañas de cristal con bombillas apagadas: ardían  los cirios pascuales. Otro pasillo alfombrado, otra antesala y otra sala más pequeña con sillas altas, rojos cortinajes y puertas forradas de terciopelo. Lámparas de cristal, grandes cuadros de santos y olor a cera perfumada. Todos quedamos con los ojos clavados en esa puerta y apretujándose en una esquina de la alfombra  se abre silenciosamente la luz hogareña y dulce de su aposento particular o su despacho;  un nuevo corredor con altas vidrieras de plomo donde  navegan valeros entre olas enfurecidas y cabalgan profundos ejércitos en páramos calcinados.  Damascos rojos en reclinatorios y almohadones, un salón de recepciones con la fulgente araña en el techo, altos estanterías de libracos, profundas butacas [115].

    Sin embargo, cualquiera que sea la manera cómo se presenta el espacio, técnica panorámica o técnica de descubrimiento progresiva, la descripción siempre es fragmentaria y dicha descripción es objeto del estudio de la parte siguiente.

    3-     La descripción fragmentaria:

    La descripción fragmentaria obedece a la discontinuidad, a la no linealidad del relato en Si te dicen que caí.

    La gran frecuencia, para no decir, la constancia de las rupturas espaciales parece fundar la estructura del espacio novelesco en Marsé. Dicho espacio se presenta bajo  forma de varios marcos como barrios, calles, plazas en  los cuales el escritor hace vueltas atrás o flashbacks. Pues, la descripción del espacio sigue los movimientos entre  los distintos planos.

    Es así como la descripción del espacio, por  ejemplo, el refugio antiaéreo favorito de los niños Kabileños emprendida en la página 131 es interrumpida para empezar otra vez en la página 178. Suspendida de nuevo en la página 178, la descripción sigue en la página 188.Veamos estos ejemplos como ilustración de esta disgregación del espacio en Si te dicen que caí: 

    El refugio antiaéreo que fueron nuestros dominios. Una ancha faja de terreno partiendo la manzana desde Escorial a Sors, con entrada en ambas calles, un sendero de grava, una capilla blanca con los flancos apretados de geranios y fangosas rinconadas de lirios, y un surtidor sin agua. ( Su ) entrada en forma de herradura se recostaba hacia atrás sobre la tierra roja, entre el amontonamiento de ladrillos y cascotes de la obra interrumpida.  Dentro, la pequeña puerta de tablas, y una de las tablas era de quita y pon, un estrecho túnel en descenso : cuatro metros adentro, paredes y techo de ladrillo, luego todo en tierra el agua enfangada del suelo, allí donde terminada el desnivel, ( el ) final del pasadizo, subterráneo: La madera vieja y claveteada de un baúl, iluminaba por la linterna, taponaba la salida por el otro lado [116].

          Desde nuestro punto de vista, de manera general, la descripción  de los lugares que sea panorámica o progresiva, deja una impresión de objetividad y  realismo.

    Ofrece del espacio, según el punto de vista adoptado, lo que la mirada objetiva del escritor puede revelar en unas condiciones. Juan Marsé, en efecto, ha visitado la ciudad de la Barcelona de posguerra y los detalles que él presenta, reflejan las características de la ciudad observada en aquellos momentos porque como lo observa Amell:

    Vemos que la visión dada por Marsé coincide con la ofrecida, quizá no en tintas tan amargas, por otros autores, no  sólo novelistas sino dramaturgos y poetas, un buen ejemplo de los cuales es el también catalán y amigo de Marsé, Jaime Gil De Biedma, que al escribir sobre la misma década que el novelista de Si te dicen que caí, lo hace de la siguiente manera:

     Barcelona y Madrid eran algo humillado.

    Como una casa sucia, donde la  gente es vieja,

                           la ciudad parecía más oscura

     y los Metros olían a miseria [117].

    Es conveniente ahora recordar, después de examinar los diferentes tipos de espacio y las técnicas usadas para la descripción, que el espacio como marco mantiene relaciones con los personajes y los modos de su presentación son solidarios del desarrollo del relato. Así, resulta legítimo, para nosotros, reconocer que el espacio tiene funciones.

    IV-      LAS FUNCIONES DEL ESPACIO:

    El espacio en el que transcurre la acción de la novela está ligado con el trayecto de los personajes. Dicho trayecto une dos puntos, a saber, el espacio social o los sótanos  y el espacio interior o las viviendas evocadas por los niños. Cada uno de los espacios tiene funciones. Por lo tanto, Roland Bourneuf tiene razón cuando dice que  le champ reste ouvert à une étude methodique de l’espace dans le roman, sa place, sa fonction, sa représentation, son sens [118].

    Tal discurso, bajo la pluma de un gran especialista de las técnicas narrativas, nos  muestra que el espacio tiene una función en la novela.

    Y Juan Marsé lo entiende escogiendo un espacio con amplias dimensiones porque se trata de hacer unas interpretaciones o recomposiciones…de lo que podrían ser o haber sido las cosas que sólo se han contemplado a medias, como tras la fisura de un tabique [119].

              Pues, podemos decir, tomando las palabras de García Montero, que Marsé es dueño de una ciudad y añade Rodríguez Fischer que porque la defensa de un territorio de ficción que realiza Juan Marsé en Si te dicen que caí-arrancado de aquellos años de su infancia-lleva aparejada la de su singularidad. A partir de ahora, Marsé afianza un rasgo clave de su narrativa: el tratamiento del espacio y su función sustentadora de una trama. Y el lector- creo que también el autor – encontrará un nuevo placer en este reconocimiento de los territorios propios de los personajes [120].

            Es así como encontramos unas funciones espaciales claves en Si te dicen que caí de Juan Marsé: las funciones psicológicas y  las funciones narrativas. Y de tanto imponerse, el espacio condiciona la acción, el comportamiento de los personajes; ya no sirve como medio ambiente sino que se convierte casi en personaje. Así, nos aparece la ciudad de Barcelona que, precisamente en el Guinardó,  reúne a los guerrilleros, a los niños kabileños, a las huérfanas; todos iguales ante la miseria, la pobreza, la explotación, las injusticias sociales. De allí, podemos decir que en Si te dicen que caí, el espacio es, en el fondo, sentido del mismo modo por los diferentes grupos de personajes que desfilan a lo largo del relato. Por ejemplo, los objetos que encontramos en los diferentes lugares como queda ilustrado en la descripción del espacio, dan casi una significación idéntica a las distintas secuencias en las que aparecen. Éstas, como lo nota Geneviève Champeau pueden ser agrupadas en diferentes paradigmas, como los de la incapacidad  o  la violencia, que determinan la circulación espacial en la novela [121].

    Uno de los lugares claves para el desarrollo de la novela es el descampado de la calle Cerdeña;  allí, notamos la violencia. Es el lugar de reunión de los kabileños y éstos reproducen las atrocidades de los adultos y también es allí donde llevan a cabo sus terribles juegos con las huérfanas de las Ánimas. También en él, mueren el marinero, Marcos Javaloyes y la prostituta, Ramona. Otro lugar clave es la Comisaria de Policía de La Travesera  marcada por la violencia y alrededor de la cual giran diversos personajes. En ella, Aurora es  interrogada y maltratada, según el relato de Java.

           A través de esto ejemplos, podemos decir que el espacio, en el aspecto físico principal de pobreza, miseria y miedo en que  aparece, tiene cierto impacto psicológico en todos los personajes. Es referente a los dos grupos, es decir, a los vencidos y vencedores, la consecuencia de esta sacudida Guerra Civil.

          Desagregando el espacio, el novelista catalán logra integrar mejor a los personajes en su ambiente si seguimos las ideas de Roland Bourneuf: la yuxtaposición de unidades narrativas situando las acciones en varios lugares permite, sin el auxilio de encadenamientos explicativos, resumir un intervalo cronológico [122].

           A veces, el espacio resulta ser una verdadera escenografía paralela, y tiene como objetivo marcar la simultaneidad de los acontecimientos o su sucesión. El espacio se presenta como una multitud de lugares entre los cuales se establecen necesariamente unos movimientos. La desagregación espacial de Si te dicen que caí que tiene una relación con la acción, constituye así un factor de dinamismo contribuyendo al ritmo del relato discontínuo. Basta, para darnos cuenta de eso, con observar en la novela cómo viene representado y concebido el espacio.

    V-    LA REPRESENTACIÓN Y LA CONCEPCIÓN DEL ESPACIO:

    En Si te dicen que caí, la organización del espacio revela una constante: el realismo que parece encontrarse al origen de lo que podemos llamar el sistema espacial de Juan Marsé.

    Este sistema hace la síntesis de varios elementos espaciales desagregados que han sido objeto de una observación atenta: y el propio novelista, Juan Marsé nos confirma  esta idea afirmando que:

    Utilizando la técnica narrativa que me permitía un juego infantil muy popular aquellos años en el barrio (el juego de contar Aventis, sentados en corro) fui desplegando la trama novelesca real…Si te dicen que caí expresa una posible memoria del ambiente de un barrio y de una ciudad que salía de la sacudida Guerra Civil  [123].

    Eso otorga al espacio cierta objetividad y cierta realidad que transforman los cuadros descritos en documentos sobre los ambientes de vida y da al acto descriptivo un valor de testimonio ya que todos los lugares descritos en la novela han sido visitados.

    Estos elementos característicos de la realidad elegidos por el aprendiz escritor, como suele denominarse el propio Juan Marsé, van a crear otro espacio, el espacio novelesco de Marsé, que vamos a descubrir, bajo  forma fragmentaria, a medida que el relato sigue desarrollándose. El orden de sucesión de los fragmentos del espacio en el texto es también el resultado del mismo proceder. Pero ¿Qué sentido otorgar a este nuevo espacio concebido sobre la base del realismo y  lo multipolar? El tratamiento del espacio multipolar muestra que, aquí, los diversos planos,  los diversos lugares son sólo los principales elementos del conjunto del espacio y que, ninguno de ellos es autónomo.

    Todos son solidarios de un tema unificador que se desarrolla a través de una acción descentralizada. Sólo, la unidad da un sentido a este espacio. Por eso, los personajes comprometidos en todos los niveles de la acción son interdependientes. Y llegamos al sentido profundo de la concepción del espacio novelesco de Si te dicen que caí, el de la necesaria unidad del pueblo, de los pueblos, en la comunidad de sus destinos, para asumir cada vez más el presente.

    Los ejemplos más elocuentes al respecto, nos vienen de los detalles topográficos ya citados  y, pero, como lo dice Amell:

    El novelista hace ésta (la situación geográfica) lo más concreta y precisa posible con una cantidad de datos…Tomando como base lo anteriormente expuesto puede trazarse un paralelo y, salvando las distancias, decir que al igual que Galdós fue el novelista del Madrid de la Restauración, Marsé en una esfera más limitada lo es de la Barcelona de la posguerra [124]

    Por último, el sistema espacial en Marsé, aunque esté impregnado de realismo objetivo como testimonio sobre lo real, no es por eso menos la expresión de un sueño, de un ideal lo que hace entrar una parte de subjetividad en su construcción novelesca.  La elección de los elementos espaciales de base muestra ya, como toda elección, la subjetividad.

    Sin embargo, el espacio imaginario o ficcional denominado Guinardó, bajo este plano, constituye la más llamativa ilustración. Como entidad geográfica, es una utopía, es decir, un lugar imaginario, ya que se concibe como un presente espacial y temporal que reúne a todos los personajes.

    Pues, subjetividad y objetividad se reúnen para dar un carácter particular a la estructura del espacio de Si te dicen que caí de Juan Marsé, un espacio que, aunque esté oscuro, se amolda en ciertos casos, a los límites geográficos de Barcelona y se abre de manera significativa a través de todo el país para alcanzar un carácter universal.

    En resumen, el estudio del espacio nos revela un espacio laberíntico, cerrado, oscuro cuyos objetos son idénticos. Asί, desplazarse es siempre volver al punto de partida. Tales son las características de un espacio infernal. Y, como lo afirma Champeau ¿Cómo no pensar, ante tal organización del espacio, en una tela de araña; esta araña, símbolo de la Falange, pintada sobre las paredes de la ciudad, a la que muchas veces, alude  el novelista catalán.

    Este modo del tratamiento del espacio le permite a Juan Marsé, nada más que por su estructura, denunciar, con cautela, las lagunas de un sistema que saqueó y falseó (su) niñez y (su) adolescencia [125].

    Sin embargo, el espacio es solidario con los demás elementos constitutivos de la novela como, por ejemplo, el tiempo si seguimos a Roland Bourneuf [126] y podemos decir como Geneviève Champeau [127] que si no tenemos muchas dificultades para dirigirnos en la estructura espacial específica de la novela, no pasa lo mismo con el tratamiento del tiempo.

    CAPĺTULO III : ESTUDIO DEL TIEMPO

             En este punto de nuestro trabajo, el estudio del último elemento segundario de la novela, el tiempo, como lo llama Nelly Cormeau [128], se impone. Al definir su trabajo en Si te dicen que caí como derivándose de la evocación de…la imagen de unos trinxas del Carmelo sentados en corro al pie de un edificio bombardeado, uno de ellos contando aventuras, los demás escuchando atentos [129], el novelista catalán, Juan Marsé tiene un papel de testigo de los importantes acontecimientos de la vida social y política del país.

                Así, su obra aparece como la expresión de diferentes momentos históricos, políticos y sociales. La intriga hace mover y actuar a los diferentes personajes según los grupos a los que pertenecen, personajes que resultan involucrados en el proceso irreversible del tiempo.

                El tiempo, dato imprescindible en la creación novelesca nos permite conocer la evolución de los personajes, ver su reacción a través de las etapas y los períodos. Y, nos acordamos de las palabras del famoso escritor mexicano, Carlos Fuentes cuando dice que:

    Entre nosotros , no hay un solo tiempo: todos los pasados son presentes. Nuestro tiempo se nos presenta impuro, cargado de agonías resistentes. La batalla es doble: luchando contra un tiempo que, también, se divierte con nosotros, se invierte en nosotros, se subvierte desde nosotros, se convierte en nombre nuestro [130].

           En efecto, Ana Rodríguez Fischer, tomando el concepto de Mijaíl Bajtín en su acepción literal, cuando éste dice que  en el Cronotopo artístico – literario tiene  lugar la unión de los elementos espaciales y temporales en un todo inteligible y concreto. El tiempo se condensa aquí, se comprime, se convierte en visible desde el punto de vista artístico [131],

    parece comprenderlo ya que la adecuación de la temporalidad de la acción real con la de la representación plantea, a menudo, algunos problemas.

           En efecto, visto como contexto histórico, el tiempo en la obra de Juan Marsé, Si te dicen que caí, obedece a una preocupación de aclaración del mensaje aunque Geneviève Champeau [132] parezca negarlo.

    Para Marsé, se trata de encontrar referencias que son acontecimientos. Así, el escritor centra lo esencial de la acción de los personajes en esta inmediata posguerra franquista.

           Pero, el tiempo resulta sobre todo un espacio de evolución psicológica de los personajes. De hecho, los diferentes grupos tienen la oportunidad de comprobarlo de manera muy amplia.  

           En la novela, viven la angustia de la espera; la espera de la solución de una crisis que sacude a todo el pueblo catalán, en particular  y a todos los españoles, en general.

           Así, el tiempo constituye la condición de cumplimiento del tema de la novela. Podemos distinguir, en la creación novelesca de Juan Marsé, el tiempo de la historia, el tiempo del relato, entre otros.

           Pero, tocante a este capítulo, intentaremos estudiar el tiempo de la historia, el tratamiento de éste, el tiempo de la novela con todos sus detalles, las anticipaciones y las vueltas atrás antes de analizar la temporalidad y su significado.

    I-   EL TIEMPO DE LA HISTORIA:  

    El tiempo de la historia representa, como lo subraya Esquerro, la cronología de los diferentes acontecimientos narrados [133].

    Por lo tanto, en Si te dicen que caí, el depósito de cadáveres del Hospital Clínico barcelonés es el punto de partida de la historia porque los recuerdos del viejo celador, Antoñito Faneca y su interlocutora, Sor paulina empiezan allí al llegar los cuerpos sin vida de su antiguo amigo y compañero, Daniel Javaloyes y su familia. Y el celador, al esperar a los médicos para la autopsia y a algunos miembros de la familia, no puede librarse de los recuerdos.

    Así, después de la lectura de Si te dicen caí de Juan Marsé, novela muy amplia y compleja, nos llama la atención dos niveles temporales: 

    -      Uno, en la actualidad de 1970, fecha que encontramos en la novela cuya acción dura casi un día, es decir desde la llegada de los cadáveres de Java y su familia hasta que Ñito lleve el equipaje de los difuntos a su casa.

    Además, estas palabras de Fischer lo ilustran ampliamente; el marco temporal …del presente recuerdo, unas cuantas horas desde la llegada de los cadáveres hasta la mañana siguiente en que el celador lleva las maletas  de los fallecidos a su domicilio, y la breve escena del funeral, celebrado al cabo de una semana [134].

    -      Otro, en el pasado, el más importante que transcurre a lo largo de la década de los años cuarenta.

    Además, en este nivel temporal, podemos incluir las breves evocaciones de los años de la Guerra Civil que, a veces, pueden explicar el pasado de los personajes.

    Así, hemos otorgado al espacio un estatuto de personaje  ya que condiciona la acción de los protagonistas; otorgamos también a esta época de posguerra este mismo estatuto en Si te dicen que caí de Marsé.

    A lo largo de esta novela, la estructura temporal se refiere casi siempre al pasado. Juan Marsé, a través de su narrador principal, Ñito, viejo celador y antiguo miembro de la pandilla de los niños kabileños, cuyo nombre es Sarnita, nos muestra los episodios de la vida de estos niños del Guinardó y la de los adultos. Es el tiempo de la historia visto desde un contexto histórico preciso.

    Los acontecimientos del segundo nivel temporal tienen lugar durante la dictadura y es el poder el que organiza la vida social. Autor del falseamiento y de la explotación del pueblo, este poder tiene a su disposición el ejército y la iglesia. Y es contra él por que los guerrilleros llevan todas sus luchas políticas, sociales y económicas cuyas peripecias nos vienen, a veces, de los relatos de los niños, o sea, las Aventis y que sacuden toda la sociedad ya que se repercuten hasta en la familia. Esta época que ocupa, casi, todo el universo de Si te dicen que caí, manda la elección de ciertos tipos de personajes y condiciona la acción y algunas  actitudes de los partidarios del régimen y sus enemigos.

    Sin embargo, conviene señalar que si el tiempo de los acontecimientos narrados en toda la obra abarca tanto  los años cuarenta como  los setenta, la distinción de ambos niveles temporales no se apoya en indicaciones de fechas completas porque los diferentes relatos se entremezclan sin que los diferentes narradores sitúen, salvo algunas excepciones, el relato tocante al calendario [135].

    Como expresión de diversos momentos históricos y sociales, Si te dicen que caí  está suficientemente anclada en la realidad.

    Así, la mayor parte de los elementos anclados en la realidad que aparecen en la obra, reflejan acontecimientos sociales, políticos, históricos y situaciones ocurridas de manera real. Samuel Amell dirá al respecto, también en este nivel se encuentran repetidas alusiones a fechas concretas e incluso a hechos históricos que sirven para que el lector pueda seguir la cronología del mismo con bastante exactitud [136].

    Basta con dar algunos ejemplos de estas alusiones temporales como ilustraciones:

      “El verano de cuarenta debía ser”;  “Al comienzo de este verano del cuarenta y cuatro, la base era una fábrica de hielo abandonada”; “La radio en el aparador diciendo hoy el vergonzoso proceso de Nuremberg.” (El 1 de octubre de 1946);  “Una radio dirá desde el interior que este año será el año del trigo argentino, el trigo de Evita [137]” (en 1947). 

           Todos estos detalles que nos permiten determinar el tiempo de los acontecimientos históricos, muestran cómo el texto de estos relatos viene ligado al contexto, es decir, la sociedad. Los niveles temporales una vez delimitados veamos, uniendo las observaciones, cómo Marsé trata y expresa el tiempo en su obra, Si te dicen que caí.

    II-                    EL TRATAMIENTO Y LA EXPRESIÓN DEL TIEMPO:

    La elección de las fechas y otras indicaciones temporales puede permitirnos hacer la diferencia entre un tiempo cíclico, natural y un tiempo lineal aunque resulta difícil, a veces.

    Así, presentaremos Si te dicen que caí como una novela en que el tiempo suele ser cíclico y natural ya que el espacio novelesco toma el aspecto de un lugar geográfico donde todo el pueblo vive al ritmo de las estaciones. El novelista nos proporciona muchos ejemplos a lo largo de la obra: « Una tarde de invierno. »;  « El invierno pasado, en días lluviosos y muermos como éste. »; «Era un día otoñal de alto cielo encapotado que parecía un incendio o el reflejo de un incendio muy lejano. »; « Durante aquellos sofocantes días de septiembre. » [138].

              En Si te dicen que caí, al tratar el tiempo, Juan Marsé ha buscado, al parecer,  hacer sentir el paso del tiempo, y el medio empleado es la indicación de las fechas; pero, fechas incompletas como las del proceso de Núremberg y el año del trigo argentino.

    Por lo tanto, importa recordar que en Si te dicen que caí, como queda dicho y como lo afirma Samuel Amell, la acción… ocurre en dos niveles temporales, uno de los cuales, el más importante, comprende la década de los cuarenta [139].

              Al poner en el texto varias fechas para hacer revivir marcos temporales tan estrechos como éstos, el novelista catalán, sin lugar a dudas, ha querido ,de  cierta manera, hacernos vibrar moviendo nuestra curiosidad al compás de la sensibilidad y agitación de los personajes en la progresión del relato.

              Es evidente que fechas e indicaciones temporales separan el tiempo, pero ¿delimitan en Si te dicen que caí unidades narrativas ? podemos contestar por la afirmación.

              Así, de manera general, podemos decir que no tenemos muchos ejemplos, y eso a pesar de que las unidades narrativas queden delimitadas por rupturas del espacio y el tiempo. En Marsé, dichas rupturas se notan mucho más en el espacio que en el tiempo porque en este último se nota, sobre todo, una confusión.Y, eso  produce, entre los varios espacios, un movimiento de vaivén incesante.

              Sin embargo, aunque las rupturas espaciales no vayan con las temporales, eso queda significativo en el tratamiento de Si te dicen que caí de Juan Marsé.

              La multiplicidad del espacio es una manera de mostrar la simultaneidad de los acontecimientos. Pero, Geneviève Champeau va a decir que la ausencia o la insuficiencia de datos temporales contribuye a dar la expresión de que no hay tiempo [140].

              Pues, no sería exagerado decir que Si te dicen que caí es una novela con múltiple duración ya que Marsé se preocupa por explicar la historia de una vida común dentro de  los grupos de personajes, de una generación y de toda una época. 

              Se trata de narrar a la vez, gracias a una alternación más o menos rápida, las duraciones simultáneas de varias personas o  varios grupos.

              Esta preocupación por poner en el texto la simultaneidad y la sucesión de los acontecimientos pone de manifiesto la interferencia del espacio, el tiempo y  la narración. De allí, la multiplicidad del espacio corresponde con la de la duración y ambos obedecen a un relato discontínuo.

              Pues, el que esperara  una narración lineal y cronológica en Juan Marsé, sería decepcionado al descubrir la constancia de la no linealidad. Y resulta ilustrativo lo que ha dicho Champeau, toda tentativa de reconstrucción de la cronología queda aproximativa. [141]

    La tensión hacia un fin propio a la novela implica la cronología pero la narración no es necesariamente lineal. Restablecer la cronología y seguir el hilo del relato y la lógica de la situación novelesca forma  parte de nuestra actividad como lector.

              Paralelamente con la superposición de los espacios, consecuencia de la no linealidad del relato, el novelista procede a la superposición de varios tiempos como lo ha dicho Carlos Fuentes. Y ahí, no asistimos a un verdadero desarrollo del tiempo sino a un aumento del tiempo que expresa y hace sentir mejor la duración como fenómeno en el tiempo de la novela.

    En estas condiciones, el recurso frecuente a las vueltas atrás y a las anticipaciones por unos fenómenos más o menos breves, más o menos profundos en el pasado estableciendo así un juego de vaivén en el marco temporal entre el presente y el pasado, nos hace pensar que uno de los aspectos destacados en la estructura temporal en Marsé es la especialización del tiempo ya que éste es concebido como un espacio que se recorre. Ana Rodríguez Fischer afirma, en efecto ,en la Introducción a Si te dicen que caí que:

                No procede ahora trazar las pautas de aquel tiempo-  que también lo que de frío, de miedo, de hambre, de orfandad, de delación, cuyos rasgos se explican en las  notas a la novela– pero sí quisiera apuntar cómo la deformidad de aquellos rasgos se refleja físicamente en los personajes de este vasto retablo goyesco y esperpéntico que muy bien podría pasar por una nueva entrega del ciclo valle–inclanesco dedicado a novelar la historia de nuestro ruedo ibérico [142].

    Por eso, hemos dicho en el estudio de los personajes que cada ser presenta un defecto o bien sufre una enfermedad.

    Sin embargo,nos parece juicioso adentrarnos más en el conocimiento del manejo del tiempo por el novelista analizando en qué orden aparece y cuál es su duración.

    1-        El tiempo de la novela :

    El tiempo de la novela es definido como el orden en el cual esos acontecimientos vienen narrados en el texto [143], es decir, los acontecimientos del tiempo de la historia. Por lo tanto, el elemento esencial de esta historia narrada en Si te dicen que caí es la vida política, social y económica en la Barcelona de la inmediata posguerra franquista. Ocurre de una manera confusa si nos atenemos a los períodos citados, es decir, desde la primera década de los años cuarenta hasta los años setenta.    

    Podemos, a través de las precisiones temporales del relato,  indicar el número de años entre estos dos niveles temporales.

    En efecto, el narrador principal, Ñito lo afirma desde las primeras líneas diciendo que  en aquel tiempo y en aquellas calles, incluido este trapero que al cabo de treinta años alcanzaba su corrupción final enmascarada de dignidad y dinero [144].

    Ahora bien, sabemos que esta evocación de la duración ha sido hecha durante los primeros momentos de los recuerdos. Este acontecimiento ocurre en un pasado inmediato lo que explica ciertas imágenes precisas por parte del celador, antiguo amigo del difunto trapero. Así, William Sherzer  dirá al respecto:

    En cuanto a la temporalidad de la narración, se vuelve, en el plano más general (…) una pareja, esta vez Ñito y Sor Paulina hablan de lo que pasó   treinta años antes. Pero en esta novela, el tiempo presente tiende a difuminarse totalmente salvo durante las conversaciones directas entre estos dos personajes(se trata de Palau y Lage en las páginas 449,450,451,452 y 453 de Si te dicen que caí ), o cuando la novela  trata acontecimientos del presente.

     Y dentro de la narración del pasado, por la existencia de los múltiples narradores y personajes, se encuentra también en esta novela cierta liberación del tiempo aunque en general asume la narración una temporalidad lineal [145].

              Ahora, veamos con todo detalle la cuestión del tiempo de la novela intentando ver el orden y la duración. Y, como lo dice Gerard Genette, se trata de ver:

                            Les rapports entre l’ordre temporel de succession

                            des évènements et l’ordre pseudotemporel de leur

                            disposition dans le récit [146].

    1-1 El orden de los acontecimientos:

              Estudiar el orden en el cual vienen narrados los acontecimientos en la novela nos lleva a tratar de la cronología, la sucesión y la superposición de las secuencias.

              Así, el relato novelesco cuenta una sucesión de acontecimientos que son los elementos esenciales de la trama de una vida, y cuyas múltiples relaciones de enlace llevan a un fin. Esta tensión hacia un fin implica obligatoriamente un orden de sucesión lógica y cronológica de los acontecimientos. Y, cargar esta novela de Marsé ,Si te dicen que caí, con una relación esencial o únicamente de este orden, y pues lineal, es una elección narrativa entre tantas otras.

              Sin embargo, Juan Marsé le ha dado resueltamente la espalda ; y Champeau parece tener razón al decir que lo que es significativo aquí (en la novela), no es el orden sino el desorden [147]

              Al preferir contar los acontecimientos insistiendo principalmente en sus múltiples consecuencias en toda la sociedad, y no sólo en su sucesión cronológica, el novelista catalán ha escogido una decisión narrativa con un grado más importante.

              El respeto del orden cronológico de los acontecimientos visible, a veces, en la lectura de Si te dicen que caí, no dirige, de ningún modo, la narración. Buen ejemplo sería esta reflexión de Sherzer que ilustra nuestros argumentos: Existen, más bien, narraciones lineales, vista desde el presente entrelazándose en una lenta espiral, y que gradualmente van a coincidir en la más clara explicación posible de lo que se ha estado contando y anticipando durante toda la novela. [148]

              Entonces, hay que  enfrentarse con la imposibilidad de poner la simultaneidad de la vida a través del el relato que permanece, a veces, expuesta a la linealidad, a la sucesión de sus acontecimientos.

              Es precisamente por el medio de una narración no lineal y  evolucionando en distorsiones como el novelista va a conseguirlo. Claro, en Si te dicen que caí, eso se traduce por diferentes planos narrativos que se suceden cuando todos cuentan los mismos momentos históricos y sociales, los mismos acontecimientos que tienen lugar en distintos lugares a la vez. Y, no faltan ejemplos al respecto: la salida de cárcel del guerrillero Luís Lage relatada en dos fechas, es decir que en:

    El invierno del cuarenta y cuatro y al fin del proceso de Nuremberg; otros camaradas eran más limpios. Luis Lage, por ejemplo: había luchado hasta  el fin en Asturias, peleó como voluntario en el frente de Aragón y cayó herido en la retaguardia de Lérida, trabajó en una fábrica de material de guerra en Anglès y finalmente acabó con los huesos en la cárcel Modelo, hasta hoy que lo han soltado. [149]

              Además, ya que la ilusión de la vida y  la realidad es dada por el poder evocador de las palabras, percibimos esta sucesión como una superposición de planos.

              En resumidas cuentas, con la narración discontínua, los acontecimientos concomitantes de la historia son representados uno tras otro en la novela. Si te dicen que caí ilustra, de manera bastante clara y sencilla, nuestros propósitos ya que toda la novela se construye según este mismo tipo de narración.

              Cuenta la obra, en efecto, un mismo acontecimiento: la inmediata posguerra franquista en España.

              Pero, en esta novela amplia y compleja como lo dice Amell, unos enunciados tales como las Aventis de los niños del Guinardó relatan, repetidas veces, unos hechos, unos acontecimientos, unas veces, en su sucesión cronológica y otras más frecuentes en desorden.

              Por ejemplo, en el capítulo cinco de la página 206, Sarnita anuncia el relato del encuentro entre Java y el obispo que ha sido narrado en el capítulo precedente.

              Sin embargo, el problema de la cronología y la simultaneidad no es más que un aspecto de las relaciones entre el orden de los acontecimientos de la historia y el de su disposición en la novela. Las vueltas atrás que vamos a estudiar después del estudio de la duración, forman parte de él.

              1-2- La duración de la narración: 

              Veamos ahora el último elemento del tiempo de la novela, es decir, la duración y las relaciones entre la duración de los acontecimientos y la de su relación dentro de la novela.

              Visto el carácter literario del texto narrativo, la duración de los hechos, en Si te dicen que caí, no puede expresarse fuera de los términos de las líneas, del espacio textual o del espacio literario. Se trata, pues, de hablar de la rapidez del relato ya que esta ùltima, a secas, según Genette, se define como Le rapport entre une mesure temporelle et une mesure  spatiale [150].

              Y como lo sabemos, la tradición de la narración novelesca ofrece cuatro formas fundamentales del movimiento narrativo si nos basamos en la lógica de Gerard Genette. [151] Entre ellas, encontramos la pausa, la escena, la elipsis por no citar que éstas.

                            1-2-1- la pausa:

               La tensión de la novela hacia el final le otorga a la narración cierto poder, cierta fuerza. Sin embargo, nosotros como lectores, de vez en cuando, nos damos cuenta de que ya no hay progresión porque el desarrollo de la serie de los acontecimientos está interrumpido. Es la pausa que corresponde sea a unos desarrollos, sea a unas largas descripciones:             La oscura y empinada escalera de viejo peldaños alabeados, pensaba, el primer rellano apestando a vagabundos, la puerta negra con el parche ovalado del Sagrado Corazón, regalo del alférez Conrado. [152]

    En el terrado hay un cuartito con lavaderos, allí guardan trapos viejos y montones de retales de papel fino y rizado, de colores, con el que  nacen las flores artificiales y las calles del barrio en las fiesta de septiembre. [153]

    En la trasera del terrado, abajo, había un pequeño huerto del que subían mariposas blancas que rondaban la ropa tendida. [154]

              Estos ejemplos contribuyen a marcar la pausa a lo largo de la historia novelada. Más numerosos resultan los retratos de personajes hechos por los narradores y las descripciones que vienen con la mirada de estos narradores se acercan a la de uno o varios personajes.

              En tal caso, descripciones y retratos en Si te dicen que caí pertenecen a la historia, a su temporalidad y no constituyen una suspensión del relato y de la acción novelesca. Y, si seguimos las reflexiones de Genette, podemos decir que cuando una descripción se acompaña con la mirada de un personaje, queda en la temporalidad de la historia y no determina una pausa del relato. [155]

              Además, si la pausa es esta parada momentánea de la progresión de la acción de la novela hacia el fin como lo muestran los ejemplos ya evocados; tenemos que convenir que, en Marsé, también, a menudo,es el hecho de las vueltas atrás por iniciativa del narrador principal, Ñito. 

                       1-2-2-la escena:

                La segunda forma del movimiento narrativo que encontramos en Si te dicen que caí, y que es frecuente, es la escena. Todos sabemos que la novela no puede narrar los acontecimientos de toda una vida, el escritor hace una elección de elementos, importantes acontecimientos y ,a veces, alude a todo lo que resulta ser segundario para él.  De allí, distinguimos tiempos fuertes desarrollados que son las escenas y tiempos débiles que vienen resumidos.

    El viaje de Java a Lourdes sería un buen ejemplo: Pues escúchame, Java; si el señor obispo sale por aquella puerta en vez de ésta, me das la vuelta a la silla. Pero rápido. “Si, señor”,…pasó que ya estamos en Lourdes y empujando la silla de ruedas, llevando al Provisional vestido de uniforme hasta el centro mismo de la intriga [156].

                Respecto a unos pasajes comentados y unos resumidos, las escenas ocupan un sitio muy amplio en el relato novelesco de Marsé. La tentación es grande cuando consideramos cada una de las Aventis como una gran escena animada por un enjambre de individuos, algunos de los cuales representan siempre a un personaje colectivo. Tiempos fuertes e importantes en el relato, las escenas, en Si te dicen que caí, representan momentos privilegiados en los que el narrador principal y los narradores de menor alcance intentan hacer revivir los hechos fingiendo que no aparecen y que dan la palabra a los otros personajes. Y casi es lo que ocurre en todas las Aventis de los niños.

    Así, con la narración, el análisis y los comentarios de los narradores mediante las Aventis, ¿Desaparece el aspecto de representación ?

    Pues, aquí el relato es más imitativo, transformándose en una imitación de realidades verbales ya que las escenas, las más de las veces vienen dialogadas como sucede en la primera parte del ejemplo ya citado.   

                Es, por lo tanto, aquí donde tenemos que buscar la igualdad entre tiempo de la historia y tiempo de la novela. Esta definición temporal de la escena no niega la comprensión que tenemos de su sentido dramático de lugar, donde actúan los actores de teatro. En efecto, la impresión de realidad y de presente que saca de su contacto con el relato le hace ver en imaginación la escena a la vez como una agrupación de personajes y como el lugar de esta agrupación.

                Estos momentos vivos, importantes, privilegiados, separados en la historia son unidos en la novela por segmentos narrativos que, en algunos párrafos, o algunas páginas cuentan varios días, varios meses o años de vida sin entrar en los detalles. El tiempo de la historia es, pues, más largo que el tiempo de la novela, aquí.

    1-2-3- la elipsis:

                Veamos ahora la elipsis que es también una de las formas que toma el movimiento narrativo en Juan Marsé. El novelista parece emplearla con cuidado. Sin duda, un análisis minucioso habría demostrado formas de elipsis temporales que no son declaradas. Pero, las que tomamos a lo largo de la novela son elipsis explícitas, determinadas porque indican el tiempo de la historia en el cual se ve la desaparición del tiempo.

                A través de una conversación entre los guerrilleros, examinemos este fenómeno:

    ¿No fue esa noche cuando vinieron por ti, Marcos, y escapaste de milagro aprovechando la confusión al descubrirse el pastel debajo de tu manta ? ¿ No se había ya creado entre los compañeros del hotel Falcón aquella horrible atmósfera de sospechas y espionitis, y todos iban cuchicheando y vigilándose ? ¿No andaba ya tras de ti aquel agente ruso que decía que todo era un complot anarquista fraguado en el hotel, no quieres aun reconocer que el origen de tu miedo es agua pasada, marinero, que esto se acabó, que ya podrías salir de tu agujero y ver de cruzar la frontera.? [157]

    Pero, vemos que en Si te dicen que caí, la elipsis tiene como función la de reanudar con el relato.Como ejemplos,tomemos en el orden, los enunciados  siguientes:

     El invierno pasado [158], muchos años después [159], Pasada la medianoche [160].

    Sin embargo, señalemos que es la escena la que da al relato novelesco su ritmo.

    Tenemos, así, la impresión de una dilatación de la duración en las escenas decisivas ya que como lo sabemos todos, las escenas no tienen la misma importancia dramática y textual. Hemos dado, más arriba, una ilustración del tiempo y  la lentitud del relato.

         Sin embargo, ante esta imposibilidad de colocar la realidad de las cosas y  los acontecimientos en su sucesión cronológica, el novelista catalán, Juan Marsé suele recurrir a otra técnica: saltos en el pasado de los personajes, o sea, las vueltas atrás o flashbacks y prospección de un porvenir posible gracias a la técnica de las anticipaciones.

    2-  Las anticipaciones :

                Marsé queda preocupado por el porvenir de las cosas en Si te dicen que caí; es así como se dedica a unas prospecciones del porvenir para preveer el destino. Gracias a la técnica de anticipación, Marsé nos da parte de la historia. De allí, revela la interioridad de sus personajes.

    Su  historia  es la de una declinación y una degradación últimas que se anticipan desde las primeras líneas del relato- el trapero…alcanzaba su corrupción final enmascarado de dignidad y dinero –  ya que,  como lo dice Ana Rodríguez Fischer:    

    La estructura narrativa se construye a partir de una gran anagnórisis dentro de la cual tienen cabida otras retrospectivas parciales, rompiendo la horizontalidad de la múltiple línea argumental, que avanza o retrocede libremente, siguiendo el vaivén de la memoria y los meandros del recuerdo, forjando así un tapiz fragmentado [161].

    Este modo de la anticipación forma un magnífico juego de trastorno de la cronología que da todo su interés al tratamiento estético del tiempo. Así, el narrador principal, Sarnita analiza la situación prevaleciente en el barrio. Eso lo lleva a unas prospecciones del porvenir.

    Apartando todo accidente eventual, Sarnita emplea el futuro para mostrar su firme voluntad y la certidumbre de que tienen lugar estas acciones. Pues, anuncia la futura muerte de Aurora Nin de esta forma:

    A partir de ahora, chavales, el peligro acecha en todas partes y en ninguna, la amenaza será constante e invisible, cada día es una trampa. Lejos, muy lejos, más allá de las trincheras y las alambradas de espinos, dicen que volverá a reír la primavera y también dicen que era una espía que sabía demasiado, y que muchos años después de estallarle en los pies la última granada agazapada entre la hierba, aquella tarde al cruzar el descampado corriendo en compañía de un desconocido, ¿os acordáis?, pues dicen que el polvo que levantó aún caía sobre las cicatrices de su cuerpo rubio y duro pero magreado y sifilítico, porque era una puta, Chavales, una fulana, una furcia de lo más tirado. [162]

                Estas anticipaciones se refieren, también, a la muerte de Menchu y  Aurora o al envejecimiento del Conrado Galán. Ambas chicas acaban con la muerte y, pues, con la negación del tiempo. ¿No dice Java de su hermana Marcos que es :

    Una memoria en continua expansión, vasta y negra como la noche, retrocediendo en el recuerdo y también anticipándose a él, adelantándolo para verlo llegar desfigurado, desmentido, devorado por las musarañas del olvido y de la mentira en la medrosa memoria de la gente. Como el calendario de la abuela que repite la misma fecha día tras día, manipulaba un tiempo y echársele encima como una losa de silencio [163]?

                Pero, según Sherzer, el nivel de anticipación es menorporque la cantidad de elementos que integran el enigma es mucho mayor y su combinación es múltiple. [164]

                Así, debemos esperar hasta las últimas páginas de Si te dicen que caí para poder reunir los diferentes elementos que forman progresivamente el argumento de la novela. Podemos ver, con el ejemplo ya citado, el caso del desconocido que iba al descampado con la prostituta  Aurora Nin.

                Por lo tanto, dichas anticipaciones, casi siempre, nos vienen en forma de Aventis. Y, si sabemos que la persona muerta en la explosión es Aurora; no estamos seguros de que el desconocido anticipado, antes, es Marcos Javaloyes.

                Nuestra dependencia de las anticipaciones queda descalificada a través de las últimas páginas de Si te dicen que caí, en una parte donde se entabla una conversación entre dos guerrilleros urbanos: Palau y Luís Lage:

    ¿Marcos Javaloyes?, dijo, éste se unió al otro grupo, en el cincuenta y nueve, cálculo que sería, y los trincaron a todos. Que no, hombre, replicó Lage, que acabó de mala manera mucho antes,parece que iba por ahí recogiendo colillas con una ninfa, se sentaron un rato en un descampado y volaron por los aires, ni se enteró, el pobre, sería una Laffite de la guerra que quedó sin explotar.

    Meneó Palau la cabeza, la sonrisa renegrida y llena todavía de dientes en su cara de caballo: hace años, una pila de años, un domingo que mi chico fue a la playa con los amigos vieron a un pobre de pedir metiéndose como una rata en el túnel de Mongat. Por mi parte juraría que un día le vi haciendo de hombre-anuncio en las Ramblas, pero…se encogió de hombros y añadió : no sé, a veces me gusta creer que aún puede estar escondido en alguna parte, pensando en las musarañas. [165]

                Pues, podemos concluir esta parte con las palabras de William Sherzer que dice que aun con las anticipaciones contínuas existen misterios y enigmas. [166]

    3-   Las vueltas atrás:

                Las vueltas atrás consisten en sorprender la linealidad de una acción cuyo desarrollo cronológico rompemos para penetrar en el pasado.

                Así, según Esquerro se produce la vuelta atrás (el llamado flash-back del cine) cuando se cuenta la juventud después de la muerte, [167]  por ejemplo.

                Pues, estamos aclarados sobre un problema dado y la comprensión de la situación narrada va a ser más global y más precisa. En Si te dicen que caí de Juan Marsé, abundan los ejemplos.

    Intentemos ver el significado que Juan Marsé da al uso de esta técnica.

                Nada más que en el primer capítulo de la obra, el narrador, Ñito, dialogando con su interlocutora, Sor Paulina, nos sumerge de nuevo en el ambiente de una época remota y de allí relata los recuerdos de hechos transcurridos treinta años antes: sus ojillos grises nunca dejaban ver una luz de interés, una señal que acusa el paso de un recuerdo compartido.¿Y su mujer? – dijo el celador. ¿Quién será? Una de aquellas huérfanas de la casa de Familia, seguro. Había una que le gustaba más, como se  llamaba…Juanita, se llamaba. [168]

    Las vueltas atrás tienen, en Si te dicen que caí , una función explicativa.Esta forma narrativa del recuerdo que es  parte del relato se debe al hecho de que el novelista hace mover a unos personajes que acumulan cierta experiencia, y quienes, contratados en el presente, están siempre listos para recordar.

                Desde luego, sacamos provecho de eso porque el recuerdo del pasado nos permite conocer mejor, comprender mejor a los personajes cogidos entre su pasado y sus preocupaciones actuales. Así, tenemos un buen ejemplo a través de la muy dudosa figura de la baronesa: Secaba la baronesa sus lágrimas de risa en la espuma de un pañuelo de brocado, rodeada de señoras. Cierto rumor insistía en que no era baronesa ni lo había sido nunca, que era una lagarta escapada de medio pelo. [169]

                En la representación de los distintos personajes que viven el periodo histórico de la dictadura franquista, podríamos leer a través del recurso constante de estos vaivenes en el pasado, según los casos, el desconcierto de ciertos grupos, su nostalgia, sus pesares, su desavenencia con el nuevo régimen establecido.

                Buen ejemplo sería el caso de los guerrilleros que ...estaban en babia, ciegos, sin esperanza... [170].

                Con las vueltas atrás, Juan Marsé nos presenta a los personajes evocando el itinerario seguido. La prostituta de lujo Carmen es una ilustración evidente nuestros.

    Podemos referirnos a las páginas 328, 329, 330, 331 y 332 demasiado largas para que las apuntemos.

                En efecto, la manera como Marsé introduce a sus personajes en la escena novelesca muestra cierta evolución de la acción. Y el interés estético gracias a las vueltas atrás nos permite comprender mejor el relato aunque es complejo.

                Por fin, las vueltas atrás en Si te dicen que caí, mientras se incorporan como evocaciones al relato como representación, ofrecen un espacio, un tiempo y unos personajes que no son reales, ni representados aunque las realidades evocadas y las representadas tienen el mismo efecto de existencia en la escritura de en la novela. Desde este punto de vista, el conjunto del texto presenta, con una elección topográfica bastante determinada, una heterogeneidad.

                Las vueltas atrás, como las otras formas narrativas que acabamos de enumerar, participan de la estructura temporal.

    III-  TEMPORALIDAD Y SIGNIFICADO:

    El análisis que acabamos de hacer deja entrever, a pesar de no haber sido profundizado bastante, toda la importancia que tiene el tratamiento del tiempo en una obra novelesca tal como Si te dicen que caí de Juan Marsé.

    Hemos mostrado suficientemente su papel en la orientación del drama. Pues, el tiempo forma parte del cumplimiento de las múltiples acciones de los personajes. La acción novelesca nace de las interacciones de los personajes a lo largo de la novela, pero éstos resultan determinados por las dimensiones cronológicas de un universo singular. De ahí, no pueden quitarse la marca del tiempo que sea objetiva o imaginaria.

    Por otra parte, la noción de personajes sólo puede concebirse en los límites de una aventura histórica, vivida a través del tiempo sea, de manera individual, sea, de manera colectiva, es decir, común. Así, la necesidad de reflexionar sobre el significado del tiempo en Si te dicen que caí  se impone.

    Será el tiempo que hará descubrir a los personajes su verdadera cara. De obstáculo en obstáculo, los guerrilleros evolucionan hacia un paroxismo que se ve marcado por su fracaso en su anhelo por derribar el régimen franquista lo que acarrea insatisfacciones, apuros en su existencia cotidiana. E, igual que Bundó y Esteban Guillén, Artemi Nin, Sendra y Pepe Sabaté mueren víctimas de la persecución y  la lucha. Así, Ana R. Fischer lo subraya en el informe oficioso y anónimo en 1973 que dice que los guerrilleros no están mitificados, no son héroesidealistas ni patriotas, sino vulgares delincuentes que, a través de sus humanas miserias y de la utópica esperanza de conseguir lo que saben no conseguirán, van desgranando sus estériles existencias, la mayoría de las veces a cuenta de la policía y del orden establecido. [171]

    Al final de sus aventuras, Bundó murió en el atraco [172] ; Guillén murió de tifus [173]; Artemi Nin fusilado y enterrado [174]. Pues, Marsé sanciona la conducta de los personajes en Si te dicen que caí mediante el tiempo:

    Aquel tiempo de violencia, miedo, miseria y corrupción que impregna la vida cotidiana y cuyas marcas están omnipresentes: en los personajes, en los animales- gatos cadavéricos, palomas decapitadas-en los objetos- empanadillas resecas, ascensores parados por las restricciones eléctricas, ásperas botas de racionamiento, el rellano de una escalera apestando a vagabundos, una chabola… [175].

                El tiempo de la novela se revela, entonces, como una acumulación de pruebas para los guerrilleros urbanos, y como una objetividad de la conciencia política para los falangistas, es decir, los vencedores.

                Así, cada uno se revela al fin de su aventura como el producto de lo que ha sufrido a través del tiempo. El caso del señor Justiniano resulta ser un buen ejemplo:

    Y detrás de la gran mesa rectangular y encerada,no delante ni temblando como cinco años antes, sino detrás y recostado en la pared con el respaldo de la silla, el señor Justiniano mirando pensativamente a Luís como si se mirara a sí mismo a través del tiempo, porque Luís estaba de pie y temblando sobre la misma baldosa que él pisó cuando Marcos Javaloyes y Aurora Nin le escupieron el ojo sano que milagrosamente había salvado. [176] 

                Podemos, entonces, afirmar que la organización del tiempo de la historia y de la novela da, a los escritos de Marsé,en  Si te dicen que caí, una forma definida.

                El novelista, ha manejado con originalidad  el tiempo. Para evitar una narración lineal como era el caso para las novelas de antes, Juan Marsé ha hecho distorsiones en la estructura temporal.

    Por eso, podemos decir que Bourneuf piensa lo mismo al decir que. L´écriture voudrait progresser chronologiquement dans le même sens que le temps de l aventure, mais prise au piège de la durée existentielle du narrateur, évolue par bonds, retours en arrière ou brusques arrêts de la séquence évènementielle. [177] 

     Todo eso es revelador de una gran habilidad por parte de Juan Marsé como lo demuestra el tratamiento temporal en Si te dicen que caí.

    De  manera general, en lo que se refiere a la concepción temporal y la cronología en la novela actual, podemos tomar la palabra de Santos San Villanueva que dice que:

    Los novelistas de nuestro siglo han ensayado nuevas técnicas para concentrar el tiempo en las vivencias de sus personajes para hacer de ellos un presente real, revido en el que el orden cronológico cuenta poco. Joyce, Proust, Faulkner son nombres esenciales en la nueva concepción del tiempo novelesco. [178] 

    Así, Juan Marsé representa en su obra  el reflejo de la actualidad por la presencia difusa  de los  sucesos cotidianos y que dejan ver la  crítica social y política  de la España franquista.

    CAPÍTULO IV: EL TRATAMIENTO TEMÁTICO

                Juan Marsé centra lo esencial de su novela, Si te dicen que caí, en las preocupaciones   sociales. La escritura transmite, así, un mensaje con sus temas de predilección que son el reflejo de estas preocupaciones sociales, políticas, económicas y, sobre todo, morales del escritor. El deseo de Marsé es que nosotros, como lectores, comprendamos y compartamos estas preocupaciones para que adoptemos la actitud deseable.

                Este objetivo necesita la traducción del pensamiento de una sociedad desdichada por descubrir, al nivel de cada individuo o  cada grupo, un abismo. Al seguir, así, los procederes sobre la posible interferencia de la realidad y la ficción, Marsé pone de manifiesto, en Si te dicen que caí, el reflejo de la actualidad gracias a la difusa presencia de los acontecimientos cotidianos. De hecho, para mejor aprehender este estudio temático en nuestro trabajo, veremos la visión de la sociedad española dada por Marsé antes de analizar la crítica de ambos campos después de la guerra.

           Este tema, por su constancia en la producción del escritor barcelonés, nos instala en una especie de confusión.

    I-   LA VISIÓN DE BARCELONA:  

    Basando lo esencial de su novela en la ciudad de Barcelona, Marsé parece seguir las palabras de Juan Goytisolo según las cuales una novela debe reflejar la sociedad tal cual es [179]. Como queda dicho, Si te dicen que caí, por su contenido y carácter, pertenece al núcleo del realismo social.

    No obstante, con un estilo poco distinto gracias al uso de las Aventis  que no sólo   tratan  de un descubrimiento sino  también de  la confirmación y la ilustración de una situación de hecho en la que tiene el escritor una reflexión de tipo histórico, político y social.

    A lo largo de la novela, el escritor insiste en los aspectos característicos de esta ciudad donde la miseria, la pobreza y la presencia permanente de la muerte constituyen la realidad cotidiana del pueblo.

    En última instancia, la insistencia en los aspectos externos de esta parte de Barcelona puede ser vista como una voluntad clara para testimoniar sobre el aspecto de España, a menudo, ocultado por el discurso oficial, que no vacila en falsear los hechos invocando, de manera redundante, las realizaciones del régimen. Así, a la luz de estos falseamientos, Marsé dice:

     Yo me estaba refiriendo a nuestros años de incienso y plomo bajo el palio de la luz crepuscular, aquel tiempo en el que no solamente la prensa y la radio, el Boletín Oficial del Estado y la Hoja Dominical mentían sobre lo que nos estaba ocurriendo, sino que hasta los espejos mentían. [180]

         A pesar de los discursos del régimen, la ciudad de Barcelona que aparece en Si te dicen que caí de Juan Marsé es ,de hecho, una ciudad árida y víctima de una sequía permanente. Es una Barcelona pobre en las  que los seres humanos consumen su existencia en unas condiciones de vida miserables e inhumanas en las que ,a menudo, la gente se destierra  para poder sobrevivir en esta década atroz [181], como lo dice Amell.

    Es ilustrativo este ejemplo de Gregorio Morán citado por Ana R. Fischer: 

    La miseria y el hambre son los protagonistas de esta novela. Como lo fueron en los años cuarenta. Miseria y hambre en todos los aspectos. La cárcel, el ricino, los paseos, todo a partir de esos adolescentes;todo es tremendista en la novela, sin que resulte exagerado, sin dejar de ser real [182].

    Es así como, en Si te dicen que caí, Marsé presenta la historia de la ciudad de Barcelona como la de una gran desilusión.

    A través del narrador, Sarnita, vemos esta desilusión total en toda la ciudad…no había ningún gato en la trapería, y apenas en ningún lado; en todo el barrio no habría más de media decena, según el último recuento del viejo Mianet. Ver un gato allí habría resultado aún más extraño que ver una goma usada. [183]

    Y, el propio autor lo nota, de manera clara, en su artículo: En la España de posguerra, y en el resto de Europa, los gatos se incorporaron a la dieta alimenticia: En 1945, en París se registró la desaparición de 30.000 gatos. Cazados y comidos. [184]

    Estas declaraciones de Marsé son, sin embargo,  muy tajantes. Se trata ,sobre todo, de hacer descubrir la relación íntima que existe entre el hombre y su medio ambiente: De allí, en la ciudad toda estaba patas arriba cada hogar era un drama, y había un misterio en cada esquina y la vida no valía  un pito… [185]

    Tal es, por lo menos ,la actitud de muchos escritores barceloneses de Medio Siglo, para quienes la ciudad de Barcelona no es más que el reflejo de las preocupaciones de la gente que vive en ella.   

    En efecto, al acercarse al pueblo, el escritor tiene la oportunidad de vivir más cerca  la realidad de éste y expresar su solidaridad para con la gente.

         Sin embargo , la visión de Barcelona dada por Cervantes como una…flor de las bellas ciudades del mundo, honra de España, [186] está ausente en Marsé. Se transforma en esta Barcelona asolada por la miseria y el subdesarrollo, donde viven seres concretos y que podemos identificar.

    Al tomar las palabras de Barthes [187] que ve la escritura como una función, Juan Marsé asume dos funciones tocante a la visión de Barcelona  en Si te dicen que caí: siendo como una especie de mediador entre la realidad del pueblo barcelonés y su materialización en la escritura de la novela, al mismo tiempo se encarga de transmitirnos esta realidad.

    Testigo   objetivo e imparcial, Marsé emite juicios  a través de los personajes y da sus reacciones sobre lo que descubre.

           Los ejemplos abundan en la novela, veamos algunos de ellos: La  dueña del bar Continental se paró en la esquina y pellizcó el pico del pan para dárselo a Sarnita, que la había abordado con la mano mendicante y el otro brazo encogido saltando la pata coja, a lo Cottolengo: un pobre meningítico,cabeza rapada al cero y piernas de alambre,incurable… [188].

           Ramona devora su bocadillo dándole la espalda, encorvada en el extremo del diván, agazapada como una bestia hambrienta, sus dedos picoteando las migas en la falda, ni una dejó escapar [189].

     ¿Quieres una taza de café? Es lo único que hay en la casa. [190]  dijo Trini al Taylor.

         A través de estos ejemplos, Barcelona es vista por Marsé como un infierno donde la pobreza, la miseria y el hambre:

    están omnipresentes en las personas - con sus taras y defectos como que queda mostrado anteriormente -  en los animales– gatos cadavéricos, palomas decapitadas– en los objetos– empanadillas resecas, ascensores parados por las restricciones eléctricas, ásperas botas de racionamiento, el rellano de una escalera apestando a vagabundosen la ciudad. [191]

                     También, Juan Marsé se presenta como un confidente que tiene el papel de comunicar los puntos de vista de los habitantes. Es así como, a veces, para poder dar la impresión de objetividad sin querer asumir, de manera directa, la responsabilidad de lo afirmado, Juan Marsé  da la palabra a los personajes. Lo vemos en los ejemplos ya citados en que, mientras presenta el escritor los hechos,  marca cierta distancia dejando a los personajes  intervenir directamente y  comunicar lo que el escritor ya sabe.

                     Por otra parte, unos testimonios bastante significantes que vienen de las Aventis subrayan la confusión de numerosos puntos de vista.

         La chabola de Guinardó es pobre y Juan Marsé nos informa sobre las condiciones miserables de sus habitantes. Y esta intención se ve desde las primeras páginas de la obra:

    Las calles en pendiente por las que ellos se lanzaban con sus infernales carritos de cojinetes a bolas. Nunca se fue del todo aquel viejo hedor de vagabundo piojoso, aquel tufo de miseria carcelaria que anidaba en algunos portales oscuros…el mismo montón de basuras de entonces pero más grande y variado. [192]

         La mayor parte de las casas no tienen luz y las normas de higiene más elementales  resultan  inexistentes: empanadillas resecas, ascensores parados por las restricciones eléctricas .

         Esta miseria no sólo proviene de las condiciones materiales lamentables, sino también de las circunstancias  sociales y culturales que siguen existiendo en España y que explica  parte de la situación actual. Por eso, a esta escasez económica, se le añade la falta de libertad de ciertos escritores y la represión; y,  lo hemos subrayado con Juan Goytisolo cuando éste cita a Blanco White [193].

    Si es verdad que Si te dicen que caí no es aprobada unánimemente en el momento de su publicación, por lo menos, ha permitido a Juan Marsé mostrarnos una visión clara de aquella Barcelona.

      Pues, a través de esta visión de Barcelona, Marsé muestra un aspecto de España, a veces, falseado por el discurso oficial. El fenómeno más importante en esta visión de Marsé queda el vigor de los rasgos característicos del realismo objetivo. Y, es a partir de este realismo objetivo como podemos estudiar los sucesos narrados en la obra. 

    II-      LOS SUCESOS RELATADOS :

      Partiendo del hecho de que en Si te dicen que caí, como lo ha dicho Champeau, los personajes son  seres infernales [194],  hemos buscado  encontrar en esos seres ficticios no sólo rasgos culturales sino también  caracteres particulares que hacen que el escritor los crea siguiendo tal individuo que vive en una época bien conocida. Estos seres pueden ser explícitos porque es posible, a través de las palabras, analizar los temas que caracterizan a estos seres; e implícitos porque, como toda criatura, esos seres pueden ser falaces, furtivos tocante a toda tentativa de estudio.

           Sin embargo, la coherencia de esos dos aspectos, contribuyendo en la estructura de esos personajes, pone de manifiesto la fuente de inspiración del autor y fundamenta su creación sobre datos concretos sacados de la realidad.

           En Si te dicen que caí, dicha realidad se ve en el tiempo y el espacio, es decir, en la Barcelona de la posguerra franquista. Es decir que  no es un trabajo constructivo apoyado únicamente en lo novelesco que nos proponemos hacer en esta parte; pero, más bien, es la  verdad la que buscamos en la novela de Marsé ,Si te dicen que caí ; novela que tiene no sólo sucesos reales sino también rumores o hechos ficticios. Así, el propio Marsé declara que Si te dicen que caí  se articuló sobre un sueño privado:

    Volver a pasear –  bajo la lluvia, a ser posible - por el barrio de mi infancia. Poca cosa, ciertamente -  pero ¿La novela es sólo eso? Por supuesto que no: el carácter privado y hasta pueril del impulso inicial no podía excluir otras significaciones no previstas, en primera instancia, en el esquema original. Este partía de dos hechos, trenzados con aquel primer latido del libro, el de recuperar una memoria infantil. Estos dos hechos son los siguientes: un día del mes de enero de 1949, cuando yo tenía exactamente 16 años, en un ruinoso solar de la calle Escorial, en Gracia, fue asesinada y enterrada una fulana de lujo llamada Carmen Broto. El suceso vino en los periódicos, se trata de un hecho real. Yo mismo vi el automóvil donde la mataron, y el hoyo en la tierra donde fue enterrada con su abrigo de astracán. El otro hecho que utilicé  para  estructurar la novela no era real, sino un rumor, divulgado en la misma época, quizá una patraña, quizá no… [195].

         Y el interés principal no es contar historietas contenidas en esta novela sino descubrir toda una estructura social encontrada en Si te dicen que caí. De hecho, nuestro trabajo es enunciar los hechos tales como se presentan en la novela y no deformar el pensamiento del escritor sino notar, de manera minuciosa, los distintos aspectos de la novela.

         Lo que nos autoriza usar ,de manera indirecta, la vida de Juan Marsé en la explicación de Si te dicen que caí  ya que la novela está llena de huellas del escritor.

         Además, no debemos olvidar que la historia de la novela no es ni más ni menos que la historia de la infancia de su autor [196]. En efecto, Si te dicen que caí se describe en una vibración poderosa, en una indignación sin descanso contra la injusticia, la impostura y el cotidiano penoso del pueblo.

      Estos relatos, en Si te dicen que caí, funcionan como gigantescos  documentos con múltiples valores y las Aventis no son más que una célula narrativa que es completamente imaginativa, que es la de los niños, en la cual, manipulan elementos reales de la verdad, de la crónica ciudadana [197].

         Estas Aventis son, a nuestro modesto parecer, una fuente que puede permitirnos conocer los sucesos de la ciudad barcelonesa.

         Hecha sobre lo real a partir de un conocimiento y una observación  minuciosa del acontecer social, Si te dicen que caí es, para Marsé, un conjunto de pequeñas historias vividas, contadas o leídas. De allí, la propia experiencia de Juan Marsé le permite estructurar el relato.

         Además, la novela representa para el escritor  su percepción del mundo, el universo social cuyos sucesos ha sabido Marsé mostrar en todos los detalles. Resulta ilustrativo esta declaración de nuestro escritor citada por Ana Rodríguez Fischer según la que un escritor o es memoria o no es nada. [198]

         En efecto, este conocimiento de sí mismo sólo puede definirse como el conocimiento de las costumbres que vienen regidas por una conciencia colectiva elaborando todo un universo social.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         

    Por dicho conocimiento, Marsé construye una novela que muestra historias vividas,las que dan a dicha novela una nueva dimensión, la de testigo del paisaje social. Por eso, comprendemos esta declaración de Amell según la cual ...el novelista catalán no es un escritor intelectual, sino un contador de historias. Aún más, y usando sus propios términos, un contador de  Aventis. [199] 

    Si notamos la presencia del autor dentro del texto de esta novela, sus recuerdos, sus ideas hasta el planteamiento de sus ambiciones artísticas, Si te dicen que caí es un relato marcado por huellas de su época, gracias a su fuente de inspiración: los sucesos ; y, resulta ilustrativo cuando dice Marsé: …pensaba en cierto compromiso contraído conmigo mismo, con mi propia niñez y mi adolescencia, y en nada más. Jamás he escrito un libro tan ensimismado, tan personal, con esa fiebre interior y ese desdén por lo que el destino pudiera depararle. [200]

         Por otra parte, en esta declaración de Marsé vemos su visión política durante la posguerra.

    III-   LA CRÍTICA DEL FRANQUISMO:

    Todos sabemos que nada más que el título de la obra Si te dicen que caí nos da a pensar en el verso sacado del himno de la Falange Española, Cara al sol. [201]

    En efecto, la realidad española tras la guerra civil ha sido objeto, durante mucho tiempo, de análisis y interpretaciones, a veces, contradictorios según las pertenencias a ambos campos: vencedores o vencidos. Sin embargo, el punto de vista de unos y otros está lejos de ser el exacto reflejo  de esta realidad.

    En la obra, el escritor nos muestra la diferencia entre las cosas dándonos una imagen imparcial - aunque sea difícil para los novelistas  comprometerse en esta época -de una sucesión de acontecimientos que, pese a una posible transformación del contexto social, económico y  político de España, no ha dejado de provocar cierto número de dudas.

    De hecho, Juan Marsé habla no sólo del régimen sino también de los guerrilleros urbanos cuya acción no está siempre conforme con la realidad de los hechos. En una entrevista con Miguel Bayón en Europeo citada por Fischer, Juan Marsé afirma su deseo diciendo que…El impulso inicial del libro, su primer latido, nació de querer rescatar una memoria que me había sido falseada, adulterada y escamoteada mediante un largo proceso político y cultural que viene durando ya casi cuarenta años. [202]

    Así, Si te dicen que caí que se ve como una tentativa de explicación de dos versiones opuestas: la de los vencedores, o sea, la versión oficial y la de los vencidos, o sea, las sin voces.

    En el primer caso, Marsé revela todos los hechos que las autoridades quieren ocultar cueste lo que costare. De hecho, las voces nos ofrecen la manera de vivir, de portarse de esta élite mostrando una buena conciencia y ocultando la realidad social por la economía y los años.

     Y, sabiendo que en los labios niños las canciones llevan confusa la historia y clara la pena [203],  no podemos creer en esta versión oficial ya que como lo dice el propio Marsé, que la paz resulte peor que la guerra, ¿Cómo puede entenderse? [204]

    Por un lado, esta situación acarrea un gran movimiento de destierro que revela las difíciles condiciones de existencia del pueblo y plantea, a veces, problemas de persecución aun en las fronteras.

    Del mismo modo, si el desarrollo del turismo - eslogan preferido de la propaganda oficial como lo subrayan Tamames y Quesada [205]- constituye un soporte económico innegable, sobre todo, éste  ha introducido costumbres y  mentalidades muy distintas de las del pueblo.

    Sin embargo, en los lugares oficiales, las nuevas autoridades se glorifican de este estado de las cosas y no vacilan en mostrar la prosperidad de la España franquista comprometida en las vías del progreso y el desarrollo. En todas las obras de Juan Marsé, esta realidad es muy diferente. Así, resultan ilustrativos estos ejemplos sacados de ciertas obras que muestran el miedo,  la mentira y la injusticia. En La muchacha de las bragas de oro, Marsé dice al respecto: Nunca quiso Luys Forest narrar escuetamente los hechos por temor a verlos desmentidos: inventó porque la invención sobrevive siempre a la dudosa realidad que dictan los políticos [206]; y  en Un día volveré   vemos que el policía retirado solía tramar sus rabiosas historias en torno a la familia Julivert con los hilos más nuevos y aparentemente irrompibles de la versión oficial, autorizada e indiscutible. [207]  

    De allí, esta visión negativa del franquismo se expresa, de manera más dolorosa, por Goytisolo al declarar en Señas de identidad que:

    Siendo niño habías asistido sin comprender al espectáculo de la lucha demente y fratricida, aterrado primero  por los crímenes  y atrocidades de los unos, indignado más tarde por aquellos (cuidadosamente blanqueados) que realizaran los otros  antes de caer cabalmente en la cuenta de que todos (los de los vencidos,como excusados como injustificables) obedecían a las  leyes de un mismo ciclo clínico en el que, al frenesí y desatino de las crisis, suceden largos períodos de calma, embrutecimiento y modorra. [208] 

         A este nivel de nuestro estudio, vemos el anticonformismo de Si te dicen que caí tocante a la sociedad franquista ya que las Aventis constituyen una mirada echada en la posguerra en que la prostitución de todo un sistema  de relaciones sociales presenta el franquismo como una degradación progresiva de las costumbres y los valores sociales. Tenemos dos ejemplos muy significativos sacados de dos escenas claves en Si te dicen que caí.

    De repente, pensamos en la Aventi  de la visita de Java en el palacio del obispo y el narrador dice que constituye el centro de la obra: Un momento, hijo, su Ilustrísima ha expresado el deseo de conversar un rato contigo, espérame aquí. Iré a Lourdes, piensas, ya lo tengo, ya lo tengo, solo y de pie en el mismo centro de la rica alfombra, en el punto exacto donde confluyen los complicados, hermosos y simétricos arabescos [209]

                En este quinto capítulo, Java baila con el obispo. Este último que debe ser el representante de la jerarquía católica y que debe prohibir todo eso, se transforma en el culpable:

     Pasó que el señor obispo le pregunta : ¿ Te gusta la música, hijo mío ?

    -        Ya lo creo. Mucho

    -        ¿ Qué clase de música ?

    Tarda unos segundos en contestar, el puta.

    -        Clásica. Sobre todo el vals.

      Vuelve a levantarse el prelado, va a la gramola y escoge una placa, sopla el polvo, la coloca, roza la aguja con la yema del dedito y con sumo cuidado deja que la punta enfile el surco… y la música resuena fuerte, fortísimo y emocionante  por el todo el salón…Java comprende al fin, se le aclara todo. Y se levanta despacio, camina hasta el señor obispo y, ofreciéndolo la mano, la palma hacia arriba, le dice:  

    -        Eminencia Ilustrísima y Reverendísima, ¿Me concede este baile ?…erguidos los dos sobre las puntas de los pies, cierras los ojos y a volar gloriosamente por el todo el salón siguiendo los compases del vals hasta marearse… [210]

           Ahora bien, hay una gran diferencia entre la declaración oficial, o sea, la propaganda franquista - en la que vemos, como lo dice Champeau, a un hombre y a una mujer bailando con la escritura siguiente: Bailes modernos joven…Diviértete de otra  manera [211] - y  la realidad.

           Pero, señalemos que, para Java, quien espera conseguir en los brazos del obispo un viaje a Lourdes, el baile se convierte en un  pacto con el obispo para que éste le asegure una ascensión social.

              Otro ejemplo es  el del capítulo siguiente donde el falangista Conrado dirige la representación de una pieza religiosa en que vemos el combate entre Luzbel, el diablo y el arcángel desde la página 224 hasta la página 232.

              Esta inversión igual que la precedente nos permite ver en Si te dicen que caí una victoria del Mal, aunque el director, Conrado dice que: Es la eterna lucha entre el Bien y el Mal, entre la Belleza y la Fealdad, digamos… [212]         

    Y, si nos  detenemos a estos ejemplos, podríamos decir que el fondo de esta novela  no tiene una gran diferencia con las de la época precedente que se limitaban, en el fondo y  la forma, a invertir las señas del discurso oficial ya que se trata, casi, de la misma retórica, aunque de signo opuesto. [213] 

    Por fin,  el franquismo se percibe como una perversión histórica y España como una sociedad decadente en que todo resulta falso. Y, Juan Marsé les avisa a estas nuevas autoridades diciéndoles: Yo no olvido ni perdono, díselo a tu comí y a quien rasque. Díselo tarde o temprano, el poder político tendría que rendir cuentas a esta memoria colectiva que, quiérase o no,  acabará por imponerse… [214]

    Por lo tanto, ningún valor es auténtico, ninguna perspectiva se ve ofrecida  al individuo en un ambiente en que la mentira y la degradación con todas sus variantes tales como la prostitución, la corrupción la perversión, la humillación parecen ser la norma. Y, por eso, podemos decir como Rafael Conte que cuando el espíritu está corrompido, la carne atestigua esta podredumbre. [215]

    Pero, aunque la mayor parte de la crítica  se dirige contra las ideas y el comportamiento del régimen dictatorial, Marsé analiza también los errores de la izquierda liberal y progresista cuya actitud no ha estado siempre a la altura de las circunstancias.

    IV- LA CRÍTICA DE LOS IZQUIERDISTAS:

    La actitud por parte de Juan Marsé puede sorprendernos en la medida en que siempre concibe su práctica literaria como  arma para combatir al franquismo y, a veces, la sociedad burguesa. 

    Pero, sería desconocer toda una evolución a la vez ideológica y literaria a partir de la cual toma sus distancias tocante a las ideologías de derecha e izquierda como lo hemos subrayado en la introducción de nuestro trabajo.

    Si Juan Marsé se muestra como muy crítico para con el régimen de Franco, no es tampoco indulgente con los guerrilleros urbanos de los que ha sido durante mucho tiempo entre los más apasionados defensores.

    En Si te dicen que caí, Marsé ataca a estos guerrilleros que piensan poder solucionar las dificultades del país a través de la violencia:

    no era la realidad exigiendo formar un grupo de resistencia lo que volvió a reunirles en el piso junto al metro Fontana el mismo día que entraron éstos, los nacionales, sino el deseo obsesivo y suicida de repetirse unos o otros en voz baja esto no aguantará, no puede durar, este Régimen  ha de caer. Basta una escopeta de caza con los cañones recortados, arrestos y un poco de suerte.. [216]

    Sin embargo, cuando se trata de las rivalidades internas, la crítica se refiere esencialmente a los hombres que encontramos en los movimientos de lucha de la izquierda que tienen ideas progresistas pero que se apartan de toda acción pudiendo comprometer su vida.

    En Si te dicen que caí, Juan Marsé cita el ejemplo de Marcos Javaloyes que sigue ocultándose en su agujero:

     Sale alguna noche a estirar las piernas por el barrio,…está chiflado: durante meses no quiere saber nada con nosotros…lleva el miedo en el alma, no podemos contar con él, ….no me esperéis si hay que jugarse el pellejo, no es el miedo pero ya no valgo ni para tirar octavillas en una noche de perros, helando y sin luna… [217]

    La alusión queda clara; Marsé denuncia el oportunismo y la hipocresía, desgraciadamente frecuentes en cierto número de guerrilleros; de la misma manera, echa la culpa a los otros miembros del grupo que, empujados por un optimismo sin medida, hacen acciones sin verdaderas justificaciones políticas. Así, algunos de ellos se convierten en viles atracadores:”El carota” asaltará por su cuenta una joyería de la calle María, en Gracia, y dos días después, en compañía de Jaime y sin que el grupo se enterara, se llevó cuatrocientas mil pesetas del Banco de Bilbao de la Calle Mallorca. [218]

           Estas acciones muestran el fracaso de los guerrilleros y el olvido de su motivo de lucha. Al comienzo de esta lucha, los dirigentes están convencidos de hacer caer el régimen franquista.

           Pero, a medida que la lucha avanza y que el nuevo régimen se instala, la mayor parte de ellos agreden al pueblo aunque Sendra, el jefe prohíbe toda iniciativa personal porque amenazaban la seguridad del grupo.

           De allí, la falta de realismo político, por parte de estos guerrilleros, se ve en distintas acciones y Marsé les reprocha aventurarse en unos hechos que sobrepasan sus medios.                  

           Juan Marsé denuncia la manera de actuar de estos hombres convertidos en sencillas caricaturas que repiten las mismas palabras, las mismas acciones y los mismos conceptos con el correr de los años. Los unos no tienen más que desprecio por los otros; el caso más importante es de la riña que armaron  después de unirse para combatir juntos el régimen :

    Muchos no aprobaban que Bundó tuviera contactos con Toulouse, pero él argumentaba:

    -  Ahora todos somos iguales

    -  Iguales, nunca faieros, les dije.- Palau… menos el Taylor y Guillén, que tienen estudios, ya sabes lo que han sido y lo que son. Unos fanfarrones…Cantamañanas. Capullo. Que mientras muchos de los vuestros se escondían aquí, bajo las faldas de las viejas, los nuestros  organizaban la resistencia en los campos de concentración de los boches, gente del POUM que acabaría en las cámaras de gas de Matthausen y Dachau…. [219]

           Palau no puede reconocerse dentro de sus supuestos compañeros con quienes sólo tiene un lazo común: defender el ideal republicano. Es así como Ana R. Fischer señala, en la Introducción de Si te dicen que caí, que en la conversación - de los guerrilleros que acabamos de citar como ejemplo - afloran las importantes divergencias entre los distintos grupos (en especial anarquistas y marxistas) que defendieron el ideal republicano, antes, durante y después de la Guerra Civil [220].

           Pues, ante la imposibilidad de luchar juntos y  para definirse contra las estructuras de la sociedad franquista , estos guerrilleros fracasan rotundamente. Dicho fracaso se ve en la última frase de la obra ya que Marsé dice que son hombres de hierro, forjados en tantas batallas, soñando como niños. [221]

     CONCLUSIÓN

                Para llevar a cabo nuestra investigación, nos hizo falta inventariar todas las formas de creación privilegiadas por el escritor barcelonés, haciendo el balance. Sin embargo, sabemos que es cierto que: On ne peut pas tout dire, ni probablement tout découvrir de la technique d’un grand écrivain, mais l’on doit affirmer que quelque chose peut en être dit… [222].

                A lo largo de nuestro estudio, hemos intentado examinar algunos problemas técnicos inherentes al trabajo de concepción y creación novelesca. Partiendo de la idea según la que la novela es una tentativa de creación y de representación cuya primera pretensión es ir más allá del mundo real,  como sucede con las Aventis de los niños en la obra,   prolongándolo, hemos mostrado que la historia sólo puede contarse apoyándose en unos personajes, en ciertas dimensiones tales como el espacio y el tiempo y con una visión del mundo. En efecto, el tratamiento de los personajes, del espacio, del tiempo y el estudio temático nos han aparecido en el relato  como una exigencia de la creatividad narrativa en Marsé.

                Analizando la estructura novelesca en la obra, hemos notado un cambio, para no decir una ruptura bastante clara de las formas narrativas usadas por Marsé.

    La elaboración novelesca se hace con cuidado, la técnica más adecuada y los personajes más consistentes, de manera psicológica. Fuera de esos aspectos, hemos visto, también, que cierta alternancia narrativa ha caracterizado esta novela ya que otros relatos imbricados en la historia general vienen a agregarse al relato inicial. Juan Marsé, las más de las veces, da la palabra a un narrador o a varios que relatan los hechos.

    El retrospectivo resumen de lo que hemos estudiado hasta ahora muestra que el primer capítulo  está destinado al tratamiento de los personajes. Pues, podremos retener, de manera particular, la presencia de la muchedumbre y los personajes  colectivos  y la discontinuidad como preocupaciones narrativas permanentes en Marsé acerca de la descripción y la creación de los personajes en el universo novelesco y en el desarrollo de la novela.

      Al insistir en el aspecto testimonial del relato de los narradores, el novelista catalán ha querido hacer más sensible la presencia de los personajes reales tales como Jaime Viñas, Artemi Nin y el Quico, anarquistas y el obispo Gregorio, testigos patentes de los acontecimientos reales del pueblo español.

                El tratamiento de los personajes revela una generosidad de la obra del autor barcelonés en sus capacidades de superación.

                Luego, en el segundo capítulo dedicado al espacio, hemos pasado revista los diferentes aspectos de éste.

                El espacio abarca dos unidades cuyas formas y cuyas características tienen, en cada uno de los casos, significaciones diversas. Con la topografía, hemos visto una presencia de lugares reales en la primera unidad, es decir, en los años cuarenta y en la segunda, en los años setenta. 

                Todo eso ha mostrado que el espacio físico interior y el espacio social imponen la estructura del relato y ambos muestran cierta creatividad por parte de Marsé. El hecho de privilegiar, en estos dos espacios, las descripciones panorámicas, progresivas y fragmentarias explica el interés del novelista  por la experiencia de la inmediata posguerra y la actitud de éste ante las realidades sociales. Es así como Marsé ha representado y concebido el espacio con las funciones narrativas y psicológicas.

    En la misma perspectiva, hemos analizado el tratamiento temporal examinando  como dicho tratamiento temporal es una necesidad. Separando el tiempo de la historia y el de la novela, hemos intentado mostrar los distintos aspectos del tiempo  antes de mostrar que la temporalidad tiene sentido. Marsé concibe el tiempo bajo  forma de una unidad con grandes momentos distintos y determinantes en la evolución de los personajes.

                Así, gracias a las técnicas de vueltas atrás y anticipaciones, Marsé rompe con la linealidad de la expresión de tiempo y eso tiene un significado peculiar porque deja la palabra a los narradores que se cuentan y, de hecho, da otra dimensión al tiempo.

                La apreciación de esta organización del tiempo no podría hacerse sin el estudio del estilo y los métodos literarios empleados que establecen, a veces, una demarcación entre el discurso de los narradores y el relato. Eso nos lleva a decir que, después de todas estas consideraciones en  la novela, el tiempo es sobre todo,  objetivo.

     Por fin, el tratamiento temático ha constituido el último capítulo del presente  estudio.

                La originalidad del tratamiento temático reside en la manera como las preocupaciones sociales, económicas y políticas se transforman en temas literarios bajo la pluma del escritor barcelonés. Hemos notado, a lo largo de la obra, la huella de las autoridades franquistas frente a los guerrilleros urbanos en particular y al pueblo en general.

                Tomando lo que Soldevila Durante llama el  nuevo tipo de novela comprometida [223], Marsé aborda problemas con una actualidad viva apoyándose en la inmediata posguerra. Así, suscita una reflexión multidimensional acerca de la visión de Barcelona, los sucesos narrados así como la crítica de los  ambos campos que ya no pueden ponerse de acuerdo. Y, esta diferencia entre vencidos y vencedores acarrea una situación de inseguridad en la sociedad.

                En definitiva, la nueva estética novelesca que se trasparenta en Si te dicen que caí, se ve desde las primeras páginas de la novela. Ésta se realiza a través de la ruptura con la cronología, o sea, adopta la no linealidad con el trabajo de la memoria y el entrecruzamiento de los relatos. Pues, al hacerse el verdadero reflejo de la realidad, al denunciar la injusticia social dentro de la élite, al revelar las contradicciones y los defectos del régimen franquista basado en la explotación, Si te dicen que caí de Juan Marsé muestra, con plenitud, su realismo crítico y su interés documental contando cómo eran las cosas y no lo que el poder político quería contar. [224]    

    GLOSARIO

    Las Ánimas:   Fue la capilla Expiatoria de las Ánimas del purgatorio situada en la calle Escorial, y hoy conocida como Parroquia de Sant Miquel dels Sants.

    La  AVENTI:   Como queda explicado en nuestro trabajo, hay que añadir que resultaría, más bien, la práctica de los niños barceloneses durante la posguerra.

                              «Aventi» era el diminutivo de la palabra «aventura», como las palabras «bici» por «bicicleta» y «peli» por «película».

                              Esta idea, como lo dice Philippe NDIAYE, se encuentra en otra novela catalana como  La Hora violeta de Montserrat Roig:

                                En la Barcelona de posguerra, los niños se reunían para contarse unos a otros aventuras: vividas o inventadas que ellos llamaban Aventis o Aventus. Cara al sol:     Es el himno de la Falange Española compuesto a finales de 1935. El título de nuestra obra, Si te dicen que caí viene de este himno. «Es una canción del momento, como Bésame mucho, Tatuaje, Perfidia, Magnolia y otras » (Juan Marsé, Declaraciones a Ana M . En Mundo Joven, núm. 257, 1 de septiembre de 1973, pág. 19). 

    La Casa de Familia:   Es un asilo para huérfanas. Aparece también al inicio del capítulo tercero de Ronda del Guinardó.

    FAIEROS:   Nombre que recibían los miembros de la F.A.I (Federación Anarquista Ibérica). Fundada en Valencia en 1927, los núcleos más importantes estaban en esta ciudad y en Barcelona. Defendían el ideal republicano, antes, durante y después de la Guerra Civil.

    Falangistas:   Son los miembros del partido de la Falange Española creado por José Antonio Primo de Rivera en 1933. De ideología fascista (negación de la lucha de clases, ultranacionalista y partidario de usar la violencia como arma política) se enfrentaron a socialistas, anarquistas y comunistas durante, la II república (1931-1939). Posteriormente, se unieron grupos fascistas como las Juntas Ofensivas Nacionales Sindicalistas (J.O.N.S). Apoyaron el Alzamiento Nacional y su ideología se convertirá en la ideología oficial de la dictadura del general Franco (1939-1975).   

    Generalitat:   La Generalitat  es el gobierno autónomo de Catalunya. Rige la organización política de la Comunidad Autónoma de Catalunya. Entre los presidentes de la Generalitat, podemos citar a Berenguer de Guilles (135–1362), primer presidente, y a Arthur Mas i Llussá que  es el presidente desde el año 2010.

    Guerrilleros: Son los civiles armados que acosaban al ejército franquista defendiendo el ideal republicano. En ellos, vemos miembros del P.O.U.M, del P.S.U.C y de la F.A.I .

    P.O.U.M :    Siglas del Partido Obrero de Unificación Marxista, fundado en Barcelona en 1935, cuyos líderes más importantes fueron Andreu Nin y Joaquín Maurín .  El POUM fue marginado y perseguido por los partidos comunistas ortodoxos con las directrices que venían de la URSS. 

    P.S.U.C:   Es el Partido Social Unificado de Cataluña.

    BIBLIOGRAFĺA

          I.  OBRAS:

    1.    Obras de Juan  Marsé:

    MARSÉ, Juan (2010)  Si te dicen que caí.  Madrid : ed.cátedra (Letras Hispánicas).

    - (1984)  Ronda del Guinardó.  Barcelona : Plaza & Janés.

    - (1982)  Un dia volveré. Barcelona : Plaza & Janés.

    - (1978)  La muchacha de las bragas de oro. Barcelona: Planeta.

    - (1970)  La oscura historia de la prima Montse.  Barcelona: seix Barral.

      - (1960)  Encerrado con un solo juguete.  Barcelona: Seix Barral.

    2.    Otras publicaciones de Juan Marsé

    MARSÉ, Juan (2008)  «Discurso del Premio Cervantes 2008 ». Madrid : editorial playor.

    - (1977)  Confidencias de un chorizo.  Barcelona : Planeta.

    - (1977)  Prólogos de Juan Marsé a las ediciones de Si te dicen que caí.  Barcelona : Mundo Actual de Ediciones S.A.

    II-  CRĺTICA LITERARIA:

    1-      Textos teóricos:

    BARTHES, Roland (1977)  Introduction à l’analyse structurale des récits.  Paris : ed.du seuil ; coll.Points.

    BAUDOU, Moussav (1969) Civilisation contemporaine. Paris: Hatier.

    BERTÉ, Abdoulaye (2011) Comment étudier une œuvre romanesque en littérature africaine.  Dakar : I .F.E, Faculté des lettres.

    BOURNEUF, Roland (1972)  L’univers du roman.  Paris : Presses Universitaires de France, collection SUP.

    - (1970)  L’organisation de l’espace dans le roman . Québec : Etudes Litteraires, col 3, №1.

    CORMEAU, Nelly (1947)  Physiologie du roman.  Bruxelles : La Renaissance du Livre.

    ESQUERRO, Milagros & GOLLUSCIO DE MONTOYA, Era & RAMÓN, Michèle   (1987)  Manual de análisis textual.  Toulouse : Iberie Recherche.

    FISHER, Ana Rodriguez (2008)  Ronda Marsé.  Barcelona: Edición de Ana Rodriguez Fisher,  Candaya 2008. 

    FUENTES, Carlos (1964)  Tiempo Mexicano. Mexicano: Editorial Joaquin Mortíz.

    GENETTE, Gérard (1972)  Figures III.  Paris : ed .du seuil.

    - (1969)  Figures II.  Paris : ed.du seuil.

    NOUMBISSI, Nzachée (2003)  Manual de Informacíon General sobre los Géneros Literarios y Nociones Básicas Imprescindibles para la Explicacíon Textos.  Dakar : Presses Universitaires.

    TADIE, Jean-Yves (1971)  Proust et le roman . Paris : Gallimard.

    2-      Obras y artículos sobre la novela española contemporánea :

    ABELLÁN, José Luis (1971)  La cultura en España, ensayo para un diagnóstico.   Madrid : ed.Cuadernos para el diálogo.

    ABELLÁN, Manuel (1980)  Censura y Creación literaria en España (1936-1976).  Barcelona : Península.

    AMELL, Samuel (1984)  La narrativa de Juan Marsé.  Madrid : editorial Playor.

    CACHERO, José María (1985)  La novela española entre 1936 y 1980.  Historia de una aventura.  Madrid : Editorial Castali.

    CASTELLET, José María (1955)  Notas sobre literatura española contemporánea.  Barcelona : ed Laye.

    CHAMPEAU, Geneviève (1993)  Ronda del Guinardó de Juan Marsé : un roman polyphonique.  In : Bulletin Hispanique ; Tome 95, №1 ; pp.203.223.

    - (1991)  ˂˂Censure morale et écriture à l’époque du réalisme social˃˃.  In  Mélanges de la casa Velázquez.  Tome27-3 ; pp.139-162.

    - (1988)  ˂˂Decir callando ˃˃. In.  Mélanges de la casa Velázquez.  Tome 24 ; pp.227-295.

    - (1983)  A propos de « Si te dicen que caí » ; In. Bulletin Hispanique ; Tome 85, № 3-4 ; pp. 359-378.

    DOMINGO, José (1973)  La novela española del siglo XX.  Barcelona : ed. Labor.

    GOYTISOLO, Juan (1977)  «La novela española contemporánea.»  Disidencias.  Barcelona : seix Barral.

    - (1967)  «Los escritores frente al toro de la censura. » Furgón de Cola.  Paris : Ruedo Ibérico.

    - (1978)  Señas de Identidad.  Barcelona: Seix Barral.

    -(1959)  Problemas de la novela. Barcelona: Seix Barral.

    NDIAYE, Philippe (1986)  Reflexion sur" l’aventi "dans Si te dicen que caí de Juan Marsé. Dakar : NEA In . Annales de la Faculté des Lettres et Sciences Humaines ; №16 ; pp.105-113.

    NOUMBISSI, Nzachée(2004)  Inédito sobre Juan Madrid.  Dakar : PUD.

    REDA-EUVREMER, Nicole (1998)  La littérature espagnole au XXe siècle. Paris : Armand Colin.

    RIDRUEJO, Dionisio (1976)  Prólogo de Dionisio Ridruejo. Barcelona: seix Barral. Destino, 26-I-74;  pp. 7-9.

    SANZ VILLANUEVA, Santos (1972)  Tendencias de la novela española  actual. Madrid : Ed.Edicusa.

    SHERZER, William M. (1982)  Juan Marsé : entre la ironía y la dialéctica.  Madrid : editorial fundamentos.

    SOLDEVILA DURANTE, Ignacio(1982)  La novela española desde 1936.  Madrid: editorial alhambra.

    III-  ASPECTOS PARTICULARES:

    1-   Teoría:

    BEARD, Michel (2003)  L’utilité de la thèse : comment préparer et rédiger une thèse de doctorat, de DEA ou de Maîtrise ou tout autre travail universitaire.  Paris : la Découverte.

    ECKENSCHWILLER, Michèle (1994)  L’écrit Universitaire.  Paris : Les Editions d’organisation.

    2-   Libros de historia y diccionarios consultados :

    ESCARPIT, R., BERGES, F. LARIEU, G. (1963) ; Guide Hispanique ; Paris : Hachette, Paris VIº.

    HERIBERTO, Ramón Alvarez (1965)  España y los Españoles. Madrid: Ediciones Iberoamericanas.

    MOLINER, María (1994) Diccionario del uso del español. Madrid: ED.Credos.

    REAL ACADEMIA ESPAÑOLA (2001) Diccionario del uso del español. Madrid: Espasa-Calpe (vigésina segunda edición).

    TAMAMES,Ramón & QUESADA, Sebastián(2003)  Imágenes de España.  Madrid:   Edelsa Grupo Didascalia.

    IV- WEBOGRAFĺA:

    - NIÑO, Melissa in http://www. Paisajeselectricos.com/material/si-te-dicen-que-caí.htm (Paisajes Eléctricos Magazine-literatura-libros

    - VĺGIL, Constancio N.  Las herramientas. In.  www.escolar.com/avanzado/lengua. 008.htm

    - http://es.wikipedia.org/wiki/juan-Mar℅ C 3℅ (Juan Marsé-wikipedia, la enciclopedia libre)

    - http://es.wikipedia.org/wiki/Algirdas-Julien-Greimas. ( La semántica estructural)

    - http://fr.wikipedia.org/Wiki/Generalitat-de-Catalogne≠Histoire.



    1 El General Franco (1892-1975), designado Jefe del Estado en septiembre de 1936, suprimió las libertades públicas, disolvió los partidos de izquierda, unificó los de derecha en el Movimiento Nacional (1937), abolió las autonomías regionales y prohibió los órganos legislativos de elección popular. En resumen, el general Franco, victorioso en la Guerra Civil, impuso en España la dictadura. (TAMAMES, Ramón & QUESADA, Sebastián(2003) ; Imágenes de España ; Madrid: Edelsa Grupo Didascalia,S.A.; p. 127).

    [2] Podemos citar el caso de J. Ramón Sender (1902-1982)  que se refugió en México en 1942  y luego se instaló en los Estados Unidos en 1942 donde enseñó la literatura española.

    [3] Numerosos escritores fallecieron, víctimas de la contienda. Podemos citar a Miguel Hernández y  Federico García Lorca, entre otros.

    [4] ABELLÁN, José Luis (1971); La cultura en España, ensayo para un diagnóstico; Madrid: Ed. Cuadernos  para  el  diálogo; p.15.

    [5] DOMINGO, José (1973) ; La novela española del siglo XX ; Barcelona : ed. Labor, S.A; p. 9.

    [6] Asistimos a una renovación poética que se traduce por la fundación de la Revista Espadaña  del teatro, y principalmente de la novela con la autorización de Nada (Barcelona 1921) y las primeras obras de Camilo José Cela (La familia de Pascal Duarte, 1942 ; y sobre todo, La Colmena cuya primera edición fue prohibida en España y hubo de salir años después en Buenos Aires (La Colmena, Emecé editores, 1951) ,citada por: MARTINEZ CACHERO, José María (1985)  La novela española entre 1936 y 1980. Historia de una aventura . Madrid : Editorial Castalia; p. 112.   

    [7] Según Nicole  Reda-Euvremer, el realismo social es el neorrealismo que traduce, de manera objetiva, el ambiente sociohistórico. (La littérature espagnole au XXe siècle . Paris : Armand Colin, 1998 ; pp. 52- 54).

    [8] Citada por José María Castellet (Notas sobre literatura española contemporánea. Barcelona : ed. Laye ; 1955) y Ana Rodríguez Fischer en la introducción de Si te dicen que caí.  Madrid : ed. Cátedra (Letras hispánicas) ; 2012 ; p. 55. 

    [9] ABELLÁN, Manuel (1980)  Censura y Creación literaria en España (1936-1976).  Barcelona: Península; p. 151.

    [10] GOYTISOLO, Juan (1977) « La novela española contemporánea »  Disidencias.  Barcelona :  Seix Barral ; p. 158.

    [11] Citada por BAUDOU y MOUSSAV(1969) Civilisation contemporaine.  Paris :Hatier ; p.149. La crítica literaria consiste en estudiar una obra y no la vida o el carácter de su autor. ( Nuestra traducción).

    [12] MARSĖ, Juan (2009)  "Discurso del premio Cervantes 2008  ".  Madrid : Universidad de Alcalá ; p. 18.

    [13] Id ; p. 14.

    [14] AMELL, Samuel (1984)  La narrativa de Juan Marsé.  Madrid: Editorial Playor : p. 19.

    [15] Citada por  Nzachée Noumbissi en su estudio sobre Juan Madrid. (Inédito sobre Juan Madrid. Dakar : PUD; 2004 ; p. 60).

    [16] Tocante a la publicación de las otras novelas, los cuentos, la varia, los artículos y las antologías, podemos ver desde las páginas 80 hasta 92 en la edición 2012 de Si te dicen que caí; ed.cit.

    [17] http://es.wikipedia.org/wiki/juan mars % C 3% A 9.

    [18] MARSÉ, Juan ; op. cit ; p. 13

    [19] La Aventi es un juego que les permite a estos niños olvidar su terrible condición de vida e inventar sus propias versiones radiográficas de los rumores que circulan por el barrio. Pues, podemos añadir que es una manera de rescatar la memoria colectiva. (Melissa Niño, in: http://www.pasajeselectricos.com/material/si-te-dicen que-cai.htm).

    [20] BERTE, Abdoulaye (2011)  Comment étudier une œuvre romanesque en littérature africaine.  Dakar : IFE ; Faculté de Lettres : p. 37. Todas las técnicas que un autor emplea para escribir su novela: El (o los) temas que lo ha (n) inspirado, los personajes, el espacio, el tiempo, la narración, etc.( Nuestra traducción ).

    [21] ESQUERRO, Milagros ;DE MONTOYA, Eva Colusión & RAMOND, Michèle (1987)  Manual de análisis Textual ; Toulouse.  Ibérie Recherche ; p. 15.

    [22] NOUMBISSI, Nzachée (2003)  Manual de Información General sobre los Géneros Literarios y Nociones Básicas imprescindibles para la Explicación de textos. Dakar :  Presses Universitaires de Dakar ; p. 72.

    [23] EZQUERRO, Milagros & all; op. cit. ; p. 15.

    [24] CORMEAU, Nelly (1947)  Physiologie du roman.  Bruxelles : La Renaissance du livre ; p. 65.

    [25] GREIMAS, Álgirdas Julien ; Lingüista francés, que es el fundador de los estudios de semiótica estructural. En su Semántica Estructural ( citado por NOUMBISSI, Nzachée (2003)  Manual de Informacíon General sobre los Géneros Literarios y Nociones Básicas Imprescindibles para la Explicacíon Textos . Dakar : Presses Universitaires) plantea seis (6) funciones o formas de los personajes: la de sujeto, la de objeto, la de ayudante, la de remitente, la de destinatario y la de oponente).

    [26] MARSÉ, Juan ; op. cit. ; pp. 173 – 174.

    [27] Id; p. 421.

    [28] Ibid ; p. 311.

    [29] Ibid ; p. 311.

    [30] Id; p. 444.

    [31] Ibíd ; p. 364. Según Juan Marsé , Litris es sinónimo de pijo

    [32] Ibid ; p. 279.

    [33]Ibid ; p. 361.

    [34] Ibid ; p. 304.

    [35] Ibid ; p. 365.

    [36] Ibid ; p. 361

    [37] Ibid ; p. 313 , p. 361 y p. 391.

    [38] Ibid; p. 46.

    [39] NOUMBISS, Nzachée ; op. cit. ; p. 66. 

    [40] MARSÉ, Juan ; op. cit. ; p. 130 (nota 30).

    [41] Id ; p. 132.

    [42] Ibid ; p. 131.

    [43] MARSÉ, Juan (1972); Imágenes y Recuerdos 1929-1940. La gran desilusión, Barcelona : Difusora Internacional; p. 168 (citada por Ana R. Fischer y Marcelino J. León ; p. 131).

    [44] MARSÉ, Juan; Si te dicen que caí; ed.cit. ; p. 133.

    [45] CHAMPEAU,Geneviève (1983) ; A propos de” Si te dicen que caí” ; In : Bulletin Hispanique; tome 85, N° 3-4; p. 367.

    [46] MARSÉ, Juan; op. cit. ; p. 355.

    [47] Id ; p. 162.

    [48]CHAMPEAU, Geneviève ; op. cit.; p. 367.

    [49] MARSÉ, Juan ; op.cit.; p. 22.

    [50] CHAMPEAU, Geneviève ; op. cit. ; pp. 367-375.

    [51] SHERZER, William M. (1982) ; Juan Marsé: entre la ironía y la dialéctica ; Madrid : Editorial Fundamentos ; p. 173.

    [52] CHAMPEAU, Geneviève ; op. cit. ; p. 367.

    [53] Id ; p. 367.

    [54] MARSÉ, Juan  ; op. cit. ; p. 364.

    [55] Id ; p. 136.

    [56] SHERZER, Wiliam M.; op. cit. ; p. 173.

    [57] MARSE, Juan, op. cit. ; pp. 153 y 159.

    [58] Id ; p. 63.

    [59] MARSÉ, Juan ; op. cit.; p. 330.

    [60] Ibid. ; p. 159.

    [61] Ver a Geneviève Champeau; op. cit. ; pp. 372, 373, 374 y 375.

    [62] SHERZER, William M. ; op. cit. ; pp. 94,95.

    [63] FISCHER, Ana Rodríguez ; op. cit. ; pp. 36-37.

    [64] Ver la página 368 de Si te dicen que caí: Para unos niños, el piso requisado/saqueado por los milicianos durante la Guerra Civil es el del Palacio del obispo; y para otros, es el piso de la viuda Galán en la calle  Mallorca.

    [65] Buen ejemplo es el de la página 413 de Si te dicen que caí : el señor Justiniano mirando pensativamente a Luís como si  mirara a sí mismo a través del tiempo, porque Luís estaba de pie y temblando sobre la misma baldosa que él pisó cuando Marcos Javaloyes y Aurora Nin le escupieron el ojo sano que milagrosamente había salvado.

    [66]  FISCHER, Ana Rodríguez ; op.cit. ; p. 49.

    [67] Tocante a esta idea ; Ver a Gerard Genette (1969) ; Figures II ; Paris, : Ed. Du Seuil ; coll. “Tel quel” ; pp. 49-69 y Figures III (1972) ; pp. 184-202.  

    [68]MARSÉ, Juan ; op. cit. ; p. 105.

    [69] Caso en que el narrador sabe más que el personaje o dice más cosas que  los otros personajes.

    [70]  El narrador sólo dice lo que sabe de tal personaje.

    [71] Caso en que el narrador cuenta menos de lo que sabe el personaje.

    [72] GENETTE, Gérard  (1972) ; Figures III ; Paris : Ed. Du seuil ; coll. « tel quel » ; p. 206. El consenso se establece sin gran dificultad en una tipología con tres términos uno de los cuales corresponde con lo que la crítica anglosajona llama el relato a narrador omnisciente y Pouillon "visión hacia atrás"  y que Todorov simboliza por la formula Narrador > Personaje (…) en el segundo, Narrador = personaje (…), es el relato a punto de vista según Lubbock la visión con, según Pouillon ; en el tercero, Narrador < Personaje.( Nuestra traducción).  

    [73] MARSÉ, Juan ; op. cit. ; p. 174.

    [74] Id ; p. 195.

    [75] Ibid ; p. 109.

    [76]Ibid; p. 264.

    [77] CHAMPEAU, Genevieve (1993)  Ronda del Guinardó de Juan Marsé : un roman polyphonique.  In : Bulletin Hispanique. Tome 95, n°1 ; p. 204.

    [78] SOLDEVILA DURANTE, Ignacio ; op. cit. ; p. 262.

    [79] Eso se traduce en los relatos de “palabras”, por el discurso narrativo, o  sea, narrado por el narrador (ver el ejemplo ya citado en la página 174) y en los relatos de “acontecimientos” por la condensación y la reducción que pueden limitar la información narrativa a los sucesos como si se tratara de mostrar o añadir detalles. 

    [80] AMELL, Samuel ; op.cit. ; p. 123.

    [81] ESQUERRO, Milagros & all ; op .cit ; p. 12

    [82] VĺGIL, Constancio N ; Las Herramientas, en www.escolar.com/avanzado/lengua.008.htm

    [83] BOURNEUF, Roland (1972)  L’Univers du Roman.  Paris : Presses Universitaires de France, collection SUP ; p. 97.

    [84] ESQUERRO, Milagros & all;  op. cit;  p. 12.

    [85] AMELL, Samuel ; op . cit. ; p. 15

    [86] CHAMPEAU, Geneviève ; A  propos de “Si te dicen que caí”; ed.cit. ; p. 362.

    [87] Citada por Ana Rodriguez Fischer en la nueva edición de Si te dicen que cai ; op. cit. ; p. 64. (Recogida en Ronda Marsé,   edición de Ana R. Fischer ;  Barcelona ; Candaya 2008 ; p. 61).

    [88] AMELL, Samuel ; op. cit. ; p. 110 (esta afirmación está sacada de la conversación del autor con Samuel Amell).

    [89] MARSÉ, Juan (2009)  Discurso del Premio Cervantes 2008.  Madrid : Universidad de Alcalá, in : Premio Cervantes ; p. 22.

    [90] ESCARPIT, R. ; BERGES, F. y LARRIEU, G. (1959)  Guide Hispanique.  Paris : Classiques Hachette ; p. 28.

    [91] En cuanto a esta idea, ver  a  Samuel Amell ; op. cit. ; p. 150.

    [92] MARSÉ, Juan (2012)  Si te dicen que caí. Madrid : Ed. Cátedra (Letras Hispánicas). Y los ejemplos entre comillas que hemos citado proceden, por este orden, del primer capítulo de la obra en las páginas 105, 108, 111, 113, 133, 135 y 140.

    [93] AMELL, Samuel ; op. cit. ; p. 15. el espacio en una novela se expresa por formas.  (Nuestra traducción). 

    [94] BOURNEUF, Roland ; op.cit. ; p.97 ;

    [95] CHAMPEAU, Geneviève ; op. cit. ; p. 361.

    [96] MARSÉ, Juan, « Muchacha en una bicicleta de hombre » ; El País, Revista de Agosto (30 de agosto de 2002 ; p. 41. citada por Ana R. Fischer y Jiménez León en la introducción de Si te dicen que caí ; nueva edición ; op. cit. ; p. 65.

    [97] MARSÉ, Juan (2010) ; Si te dicen que caí ; ed. cit.; p. 105.

    [98] Id ; p. 263. 

    [99] Ibid ; p. 24.

    [100]Ibid ; p. 248. 

    [101]Ibid ; p. 105.

    [102] Ibid ; p. 109.

    [103] Ibid ; p. 287.

    [104] Ibid ; p. 129.

    [105] Ibid ; p. 394..

    [106] Ibid; p. 131.

    [107] CHAMPEAU, Geneviève ; op. cit. ; p. 362.

    [108] BOURNEUF, Roland; op. cit. ; p. 119  ; Una descripción del espacio revela  el grado de atención que el novelista otorga al universo y la calidad de esta atención : la mirada puede limitarse al objeto descrito o ir más allá. Expresa la relación fundamental en la novela del hombre. (Nuestra traducción).

    [109] MARSÉ, Juan ; op. cit. ; p. 105.

    [110] Id ; p.222

    [111] Ibid ; p. 302.

    [112] AMELL, Samuel; op. cit.; p. 150.

    [113] MARSÉ, Juan; op. cit.; p. 105

    [114] CHAMPEAU, Geneviève ; op. cit. ; pp. 362-363

    [115] MARSÉ, Juan ; op. cit. ; pp. 206 , 207 , 208 y 210.

    [116] Id ; pp. 131 ; 178 ; 181 y 188.

    [117] AMELL, Samuel ; op. cit. ; pp. 110 y 111.Citada por Samuel Amell en su estudio sobre La narrativa de Juan Marsé(Jaime Gil De Biedma,  Años triunfalesMoralidades en Las  personas del verbo;  Barcelona :Barral Editor,1975 ;p.114).

    [118] BOURNEUF, Roland ; op. cit. ; p. 80 ; El campo queda abierto para un estudio metódico del espacio en la novela, su importancia, su función, su representación, su sentido.( Nuestra traducción).

    [119] Prológo de Dionisio Ridruejo (1976), Barcelona : Seix Barral ; Destino, 26 – I- 74 ; p. 7-9) p. 101 de Si te dicen que caí ;ed.cit.

    [120] Sacada de : El concepto de espacio vivencial de Friedrich Bollnow, Hombre y espacio (1969) ; Barcelona : Labor y citada por Ana Rodríguez Fischer en la Introducción de Si te dicen que cai ; op. cit. ; p. 64.

    [121] CHAMPEAU, Geneviève ; op. cit. ; p. 363.

    [122]BOURNEUF,  Roland;  (1970 ): L’organisation de l’espace dans le roman; in Etudes Littéraires; Québec: vol. 3, N 1 ; pp.86 y 89.

    [123] MARSÉ, Juan (1977) ; Prólogos de Juan Marsé a las ediciones de Si te dicen que caí ; Barcelona : Mundo Actual de Ediciones ; S A. pp. 5-8.

    [124] AMELL, Samuel ; op. cit. ; p. 17.

    [125] MARSÉ, Juan (1977), Confidencias de un chorizo ; Barcelona Planeta ; p. 174 citada por Rodríguez Fischer y Jiménez Léon, ed. cit. p. 24.

    [126] BOURNEUF, Roland (1972), l’Univers du roman;  Paris: Presses Universitaires Françaises ;  coll ; p. 101.

    [127] CHAMPEAU, Geneviève ; op. cit. ; p. 364

    [128] CORMEAU,  Nelly (1947) ; Physiologie du roman ; Bruxelles : La renaissance du livre.

    [129] Declaraciones de Juan Marsé a Claudi Montaña en Fotogramas, num, 1301 (21 de septembre de 1973), pág. 25 ; citadas por A.R. Fischer en su Introduccción a Si te dicen que caí ; ed.cit. ; p. 29.

    [130] FUENTES, Carlos (1964) ; Tiempo Mexicano ; México : Editorial Joaquín Mortíz ; pp. 9-10.

    [131] MARSÉ, Juan ; Si te dicen que caí ;  ed. cit. ; p. 34, sacada en el estudio de Mijaíl Bajtín in « Las formas del tiempo y del cronotopo en la novela » en Teoría y estética de la novela, trad. de H.S. Kriύkova y V. Cazcarra ; Madrid : Taurus ; 1989 : p. 237.

    [132] CHAMPEAU, Geneviève ; op.cit. ;pp. 364, 365 y 366.

    [133] ESQUERRO, Milagros & all ; op. cit. ; p. 13.

    [134] MARSÉ, Juan ; op. cit. ; p. 44.

    [135] CHAMPEAU, Geneviève ; op. cit. ; p. 364

    [136] AMELL, Samuel ; op. cit. ; p. 114.

    [137] Estos ejemplos entre comillas proceden respectivamente de las páginas 151, 259, 103 y 407. Marsé, Juan ; op. cit.  y  hemos añadido las fechas entre paréntesis para más precisión.

    [138] MARSÉ, Juan ; op.cit. ; los ejemplos entre comillas vienen respectivamente de las páginas 160, 108, 112 y 129.

    [139] AMELL, Samuel ; op.cit. ; p. 148.

    [140] CHAMPEAU, Geneviève; op. cit . ; p. 365.

    [141] Id; p. 365.

    [142] MARSÉ, Juan ; opcit. ; p. 63.

    [143] ESQUERRO, Milagros & all ; op. cit. ; p. 13.

    [144] MARSÉ, Juan; op. cit. ; p. 105.

    [145] SHERZER, William; op. cit. ; pp. 110-111.

    [146] GENETTE, Gerard (1972) ; Figures III, Paris : Ed. du seuil ; p. 78. Las relaciones entre el orden temporal de sucesión de los acontecimientos y el orden seudotemporal de su disposición en el relato. (Nuestra  traducción.)

    [147] CHAMPEAU, Geneviève ; op.cit. ; p. 365.

    [148] SHERZER, William ; op.cit. ; p. 111.

    [149] MARSÉ, Juan, op. cit. ; p. 403.

    [150] GENETTE, Gerard ; op. cit. ; p. 123 ; La relación entre una medida temporal y una medida espacial. (Nuestra traducción.)

    [151] Tocante a esta idea, ver a Gerard Genette ; op. cit. ; pp. 128-144.

    [152] MARSÉ, Juan ; op. cit. ; p. 299.

    [153] Id ; pp. 299-300.

    [154] ibid ; p. 301.

    [155] GENETTE, Gérard ; op. cit. ; p. 134.

    [156] MARSÉ, Juan ; op. cit. ; p. 205.

    [157] MARSÉ, Juan ; op. cit.; pp. 165-166.

    [158] Ibid ; p. 108.

    [159] Ibid ; p. 110.

    [160] ibid ; p. 152.

    [161] Ibid ; p. 43.

    [162] Ibid ; pp. 109-110.

    [163] Ibid; pp. 393-394.

    [164] SHERZER, William; op. cit. ; p. 109.

    [165] MARSÉ, Juan ; op.cit. ; pp. 450-451.

    [166] SHERZER , William ; op.cit. ; p. 110.

    [167] ESQUERRO, Milagros & all ; op. cit. ; p. 13.

    [168] MARSÉ, Juan ; op.cit. ; pp. 129-130.

    [169] Id ; pp. 264-265.

    [170] Ibid ; p. 159.

    [171] MARSÉ, Juan ; op. cit. ; p. 22

    [172] Ibid ; pp. 418-419.

    [173] Ibid ; p. 449.

    [174] ibid ; p. 290.

    [175] Ibid ; p.62.

    [176] Ibid ; p. 443.

    [177] BOURNEUF, Roland (1972) ; L’univers du roman ; Paris : P.U.F, collection SUP ; p. 136. La escritura querría progresar cronológicamente en el mismo sentido que el tiempo de la aventura, pero atrapada por la duración existencial del narrador, evoluciona por saltos, vueltas atrás o bruscas paradas de la secuencia del acontecimiento. .(Nuestra traducción)

    [178] SANZ VILLANUEVA, Santos (1972) ; Tendencias de la novela española actual ; Madrid : Espasa Calpe, Ed. Edicusa ; p. 226

    [179] GOYTISOLO, Juan (1959) ; Problemas de la novela ; Barcelona : Seix Barral ; P. 91.

    [180] MARSÉ, Juan (2009) ; Discurso del Premio Cervantes 2008 ; Madrid : Universidad de Alcalá, in : Premio   Cervantes; p.23

    [181] AMELL, Samuel ; op.cit.; p. 135.

    [182] MARSÉ, Juan;  Introducción de Ana Rodríguez Fischer ; ed. cit. ; p. 62.

    [183] MARSÉ, Juan; op. cit. ; pp. 108-109.

    [184] MARSÉ, Juan; La gran  desilusión; ed. cit. ; p. 140.

    [185] MARSÉ, Juan; Si te dicen que caí; ed. cit.; p. 134.

    [186]  ESCARPIT, R. ; BERGÉS, F. & LARRIEU, G ; op. cit. ; p. 28.

    [187] BARTHES, Roland (1972) ; Le degré zéro de l’écriture : Ed. Seuil ; p. 14 (Citada por Michèle Eckenschwiller, L’écrit universitaire ; les Editions d’organisation, Avril 1994 ; Paris Cedex 05).

    [188] MARSÉ, Juan ; Si te dicen que cai ; ed. cit. ; pp. 112-113. 

    [189] Id ; p. 119.

    [190] Ibid ; p. 287.

    [191] Ibid; p. 62.

    [192] Ibid  ; p. 132.

    [193] GOYTISOLO, Juan ; Disidencias ;  ed.cit.  ; p. 158.  

    [194] CHAMPEAU, Geneviève ; A propos de « Si te dicen  que caí » ; ed. cit; p. 367

    [195] MARSÉ, Juan ; Prólogos de Juan Marsé a las ediciones de Si te dicen que caí ; ed. cit. ; p. 94.

    [196] AMELL, Samuel ; op. cit. ; p. 109.

    [197] Id ; p. 114.

    [198] Entrevista publicada en Revista de Libros. El Mercurio (19 de mayo de 1996), pág. 4, citada por Ana R. Fischer    en  Si te dicen que caí; ed. cit. ; p.58.

    [199] AMELL, Samuel ; op. cit. ; p. 8.

    [200] MARSÉ, Juan (1989) ; Nota a la nueva edición (2010) ; Barcelona : Seix Barral ; págs. 5-6 ;Sacada de Si te dicen que caí; op. cit. ; p. 97.

    [201] La letra de esta canción era supercantada  «Si te dicen que caí/ me fui al puesto que tengo allí./volverán banderas victoriosas/al paso alegre de la  paz… »  por los chicos de la época, en el colegio y en actos oficiales.

    [202] MARSÉ, Juan ; Si te dicen que caí; ed. cit. ; p. 29.

    [203] MARSÉ Juan ; Discurso del Premio  Cervantes 2008 ; ed. cit;  p. 22.

    [204] MARSÉ Juan ; Si te dicen que caí ; ed. cit. ;  p. 62.

    [205] TAMAMES, Ramón ; QUESADA, Sebastían ; op. cit. ; pp. 136.137.

    [206] MARSÉ, Juan ; (1978). La muchacha de las bragas de oro ; Barcelona : Planeta ; pp. 229-230.

    [207] MARSÉ Juan (1982) ; Un día volveré ; Barcelona : plaza & Janés ; p. 67.

    [208] GOYTISOLO, Juan (1978) ; Señas de Identidad ; Barcelona : Seix Barral ; p. 55.

    [209] MARSÉ Juan ; Si te dicen que caí ; ed. cit. ; p. 210.

    [210] Id ; p. 213.

    [211] CHAMPEAU, Geneviève ; A propos de «Si te dicen que caí» ; ed. cit. ; p. 370.

    [212] MARSÉ, Juan ; op. cit. ; . 228.

    [213] GOYTISOLO, Juan ; Disidencias. ed. cit. ; p. 165.

    [214] MARSÉ, Juan ; Confidencias de un chorizo . ed. cit. ; p. 174.

    [215] Citado por Ana R. Fischer en la Introducción de Si te dicen que caí . ed.cit. ; p. 63 (Rafael Conte « El realismo   priscrito » (1975), en Ronda Marsé. ed. cit. ; págs. 262.)

    [216] MARSÉ, Juan . Si te dicen que caí . ed. cit. ; p.160.

    [217] Id ; p.196.

    [218]Ibid ; p.34.

    [219] Ibid  ; pp.162-163.

    [220] Ibid ; p. 162 ;( nota 71).

    [221] Ibid  ; p. 453.

    [222] TADIE, Jean-Yves (1971)  Proust et le roman . Paris : Gallimard ; p. 12. No podemos decirlo todo, ni probablemente descubrirlo todo acerca de la técnica novelesca de un gran escritor, sino que podemos afirmar que  algo puede decirse de ella… .  (Nuestra traducción.)

    [223] SOLDEVILA DURANTE, Ignacio (1980)  La novela española desde 1936.  Madrid : ed. Alhambra ; p. 217.

    [224] CHAMPEAU, Geneviève ; A propos de « Si te dicen que caí » . ed. cit. ; p. 378 (Sacada de : (« Con el último premio Planeta… », Destino 26 oct. – 1er nov. 1976).

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