04-23-2005, 02:49 AM
[img:b3fa94d1a8]http://diario.elmercurio.com/images/mer30/punto.gif[/img:b3fa94d1a8]
[size=24:b3fa94d1a8]REVISTA DEL MERCURIO[/size:b3fa94d1a8]
sábado 16 de abril de 2005
[b:b3fa94d1a8]MarÃa José Quintanilla[/b:b3fa94d1a8]
[size=18:b3fa94d1a8]"Estoy en un proceso muy raro"[/size:b3fa94d1a8]
[img:b3fa94d1a8]http://diario.elmercurio.com/Fotos/2005/04/16/0416O01301.JPG[/img:b3fa94d1a8]
MarÃa José Quintanilla está cambiando. acaba de comprar sus primeros zapatos de fútbol y, de tanto escuchar a Red Hot Chile Peppers, quiere aprender a tocar bajo. dice que ya no es más una niña. que es una adolescente. Y, de ser cierto, está por verse si con el nuevo estilo podrá batir, otra vez, los récords que logró cuando era la megastar más chica de Chile. Qué horror. Estos niños de hoy.
Por Sergio Paz Foto: Viviana Morales
Es domingo. Tarde de domingo en el Parque Araucano. Hemos hecho una cita y, puntualmente, MarÃa José llega a la entrevista junto su familia en una suburban del año. MarÃa José viste blusa café, zapatillas tipo Converse, pantalones blancos pata de elefante y un bolso de lona tipo Tomb Raider.
ÂPucha: nos debimos haber juntado en Fantasilandia. Hola, yo soy el tÃo Sergio Âle digo a MarÃa José, como para entrar en confianza.
ÂSÃ, Fantasilandia hubiera sido un buen lugar, pero esto no está mal Âdice Juan Pablo, el representante de MarÃa José, el hombre clave en su actual crecimiento. Y, hoy dÃa, uno de los mejores amigos de esta niña-mujer-adolescente-artista-buena alumna del colegio Altamira-cantante de mariachis y estrella de Rojo.
Debo decir algo: MarÃa José Quintanilla tiene 15 años, casi la misma edad de mi sobrino. O sea, conozco el target. Vaya que lo conozco. Claro que hay una diferencia: en vez de exigir un aumento en su mesada, es ella la que podrÃa pagar la mesada de sus papás. Cómo no si México lindo y querido, su primer disco, vendió casi 180 mil copias: todo un suceso en la industria discográfica nacional. Éxito al cual después se sumarÃa Canta América, trabajo que si bien no fue tan demoledor, igual vendió una barbaridad. Y para qué hablar de todos sus recitales, giras nacionales e internacionales, el éxito en Viña del Mar y sus recientes contratos con Televisión Nacional.
MarÃa José se me queda mirando. Si ella es Dorothy, yo soy el muñeco de lata, claro que nada en el Parque Araucano se parece mucho al reino de Oz. MarÃa José tiene el pelo intensamente negro y unos ojos café claro que de noche bien podrÃa servir de linterna. A unos metros de allà Ana MarÃa Sandoval, su mamá, y Reinaldo Quintanilla, su papá, nos observan de reojo como si trataran de no observarnos. Parecen tranquilos. Siguen viviendo en Maipú y no tienen nana y, tal vez por lo mismo, parecen tranquilos. Claro: atrás ha quedado el tiempo en que vivÃan en Chocalán, Melipilla, y entonces MarÃa José se enamoró de las rancheras que escuchaba de los cassettes de su papá.
Me cae bien MarÃa José Quintanilla. Como buena acuariana, parece una chica amistosa, enérgica, generosa y simpática. También algo mal genio y, por el modo en que lleva las uñas, supongo que desordenada. Claro que si hay algo que tiene MarÃa José, eso es carácter. No por nada acaba de decirle no a Canal 13 y, hace un tiempo, se negó a hacer el piloto de Estrella Barbie, el programa de niños que terminó conduciendo Kenita LarraÃn. Toda una visionaria. No por nada hay quienes dicen que esta niña tiene visión de futuro, eso al punto que podrÃa convertirse en la nueva Shakira. O tal vez simplemente en MarÃa José Quintanilla; la niña que comenzó cantando en un mall. SÃ, en un mall. Como buena niña chilena.
¿En qué colegio estás ahora?
ÂEn el Altamira de Peñalolén.
¿Quién decide el colegio? ¿Tú o tus papás?
ÂYo decido. Es que se trata de donde me sienta mas cómoda.
ÂHas logrado tantas cosas por ti misma. ¿No te da lata ir al colegio?
ÂLo que me da lata es andar corriendo para todos lados. Eso de estar aquà y después ir a otra parte. Claro que esto ya forma parte de mi vida y trato de decidir lo mejor.
ÂMmm... ¿Qué quieres hacer cuando termines cuarto medio?
ÂMe quiero meter al Conservatorio. Ahora, de hecho, estoy loca por comprarme un bajo y empezar a tocar. Me fascina como suena el bajo. Ahora estoy escuchando mucho a Red Hot y siempre digo: quiero tocar asÃ. Es que suena muy rico.
ÂRed Hot tiene muy poco que ver con lo que haces, ¿no?
ÂYo escucho de todo. Celine Dion. Red Hot. Gloria Stefan. De todo.
¿Tú le das la mesada a tus papás, o ellos te la dan a ti?
ÂEllos me la dan a mÃ.
¿Sabes cuánto dinero tienes?
ÂMe da lo mismo el dinero. Mis papás se encargan de ahorrar.
¿Y cómo manejas el dinero que ganas?
ÂTengo una cuenta desde la que podré comenzar a sacar sólo cuando tenga 18 años. También tengo otra cuenta desde la que puedo sacar plata con una tarjeta chiquitita, que es como una cuenta de niños, pero no sé bien cómo funciona. No sé: yo no sé mucho de eso. Yo me manejo con mi mesada.
ÂTu mesada debe ser mucho más grande que la de cualquiera de tus compañeros de curso. De partida el dinero lo ganas tú misma.
ÂNo, no. Mi mesada es más o menos la misma que la que tienen todos mis amigos.
ÂY no te aburres de repente y dices: "Me voy a comprar todos los discos de Red Hot. O me voy a comprar cinco bajos de una sola vez".
ÂNo, no. Lo que pasa es que hay que saber manejar la plata. Y para eso me dan una mesada. Y me la dan para que cuando yo tenga mi dinero sepa manejarlo y no vaya a andar comprando puras leseras.
ÂNo eres ordenada, ¿cierto?
ÂSólo con algunas cosas. Mi pieza casi siempre está desordenada. Pero de repente me da no sé qué y la ordeno. Y la dejo impeque. En todo caso me cuesta tenerla ordenada porque nunca estoy en la casa.
ÂTú te manejas a diario en dos mundos: el de los niños y el de los adultos.
ÂY el mundo de los jóvenes.
ÂBueno. Es verdad: tienes 15 años. Y ya no eres una niñita, ¿no?
ÂMe considero más una adolescente que una niña.
ÂInsisto: estás en dos mundos.
ÂYo igual soy como adulta y adolescente. Soy como adulta porque siempre estoy trabajando. Y adolescente porque siempre estoy con mis amigos. Es bien raro en realidad.
¿Desde cuándo eres una adolescente?
ÂNo sé desde cuándo. Es algo que se da, que se siente. Y sin duda ahora soy más joven que niña. Claro que igual tengo cosas de niña. Y de hecho tengo muy buena empatÃa con los niños.
"TODOS ME ODIABAN"
¿En qué momento te diste cuenta que todo esto serÃa en grande?
ÂCuando la gente me empezó a querer en la tele. En un principio todos me odiaban. No sé qué pasó, pero hasta antes de eso las crÃticas eran muy fuertes. La gente decÃa que se vaya la niñita. Y el jurado decÃa oye, por qué no te vas a jugar con muñecas mira que esto no es para ti. Una vez llamó una señora y dijo que me dejaran tranquila. No sé qué pasó, pero más o menos por ahà mostraron una nota de mi vida y la gente me empezó a tomar cariño. Encontraban que eran un concurso de grandes y que yo no debÃa estar ahÃ. Siempre decÃan: ¡Que se vaya la cabra chica!
¿Y dejaste de ser cabra chica?
ÂNo. Seguà siendo igual. Lo que pasó es que ellos se dieron cuenta de quién era yo.
ÂImagino que desde que comenzaste en Rojo han cambiado mucho tus expectativas.
ÂCuando entré a Rojo lo hice simplemente porque querÃa cantar. Pero ahora estoy con mi mente en nuevos discos, en nuevos proyectos. Incluso quiero internacionalizar mi carrera. Y eso no será fácil.
¿Y no sientes que, como todo ha sido tan explosivo, de pronto todo podrÃa capotar?
ÂSÃ, a veces.
¿Alguien te ayuda en todo esto?
ÂEn el segundo piso de mi casa, que es todo mÃo, hay ángeles por todos lados.
¿Cómo sabes que hay ángeles? ¿MarÃa José Quintanilla habla con los ángeles?
ÂTengo ángeles. Junto ángeles. Tengo unos diez ángeles que cuelgan en distintas partes de mi pieza.
¿Por qué te ha ido tan, tan bien?
ÂEs una mezcla de cosas. Tengo mucha confianza en lo que hago, siempre y cuando lo que haga esté bien preparado. Yo pienso que si las cosas se hacen bien, no tienen por qué no resultar.
¿ConfÃas en los demás?
ÂA la primera no.
ÂEres buena para detectar si una persona es buena o mala.
ÂSÃ, me fijo en los ojos. Muchas veces le digo a mi representante, "¿sabes?, no me tinca él". Y siempre le achunto.
ÂDe los de Rojo, ¿en quién nunca confiaste?
¿En quién no confié? No sé. Ahà todos eran adultos y yo era la única niña. Y finalmente mi única amiga fue Ximena. Ella fue la única en la que confié mucho. Ella tiene algo especial que te permite que puedas confiar.
ÂDices que ya eres adolescente. ¿Te has puesto rebelde?
ÂNo todavÃa. Pero en algún minuto lo voy a ser. Obvio.
¿Ya has pensado en irte a vivir sola?
ÂCuando tenga la edad suficiente me iré a vivir sola.
ÂLos niños ya no son como los de antes.
ÂLos adolescentes están mucho más rebeldes que antes. Eso es lo que veo en mis pares. No sé por qué, pero asà es. A mi mamá, por ejemplo, en su etapa de adolescente, jamás se le habrÃa ocurrido ser una MarÃa José Quintanilla... Los papás de antes, en todo caso, tampoco son los mismos de ahora. Eso en el sentido de las libertades que dan a sus hijos. Les dan posibilidades y muchos adolescentes se toman demasiadas. Yo veo, en mi colegio, que los papás, como para liberarse un rato, les dan muchas libertades a sus hijos.
¿Ya vas a fiestas?
ÂDe repente. Pero como que me aburren las fiestas. Yo en realidad no soy muy de fiestas. Soy más de conversa. Y si bien me gusta mucho bailar, soy más de juntas que de carrete.
¿La tele aún te aprieta la guata?
ÂYa estoy acostumbrada. Pero al principio se me apretaba la guata. Es que yo soy vergonzosa, pero nadie me cree. TÃmida y vergonzosa.
¿Qué ves tú en la tele?
ÂNo veo tele. Aunque sà veo el canal Disney. Me encantan los monos animados, especialmente Tom y Jerry. HabÃa una serie argentina que también me encantó, Floricienta. Una serie con musicales. La vi una vez y me encantó. Aparte he visto como diez veces 101 Dálmatas; la pelÃcula.
vieja llena de arrugas
¿Cómo fue estar en Viña?
ÂEs que ir a Viña era mi sueño.
¡Cómo va a ser ése tu sueño!
ÂSÃ, de verdad. De hecho me dijeron cuatro veces que irÃa a Viña y, como no creÃa, siempre dije no bromeen. No sean crueles. Siempre que veÃa que alguien se ganaba una gaviota yo decÃa: quiero tener una en mi casa. Y asà fue. Esa noche me fui directo a mi casa. Y me tuvieron que bajar de la van con carabineros. No podÃa entrar. Luego, cuando logré hacerlo, tuve que salir por una ventana a saludar a los vecinos con la gaviota en una mano. Fue muy divertido. Muy chistoso.
ÂEl problema es que de pronto todo esto dejará de ser un juego.
ÂEsto es un juego entretenido. Y el dÃa que deje de ser entretenido me voy a retirar.
ÂAhora dicen que te vas a internacionalizar. ¿Has pensado en ser más o menos como quién?
ÂEs que yo ya tengo mi imagen.
ÂTienes 15 años, ¿cómo vas a tener imagen?
ÂMi imagen está bien como está.
¿Qué imagen tienes?
ÂDe una niña a la que le ha costado llegar, pero al final ha llegado.
¿Llegar a dónde? Además que tanto, tanto, no te costado, ¿o sÃ?
ÂClaro que ha costado. Y mucho. Mi mamá te podrÃa contar lo difÃcil que ha sido. Muchas veces, por ejemplo, nadie podÃa dormir. Cuando chica, yo despertaba a mi mamá y le decÃa: mamá, ¿puedes llamar al canal, no sé, 18 y decirles a los tÃos que me inviten a cantar?
ÂUf, mocosa insoportable...
ÂMi mamá hacÃa como que llamaba a un programa y me decÃa: suena ocupado. Yo le decÃa: okey, pero después de almuerzo llamas de nuevo... Yo creo que para ella todo esto fue súper duro. Y claro que nos costó mucho llegar hasta donde estamos ahora. Incluso el casting de Rojo costó mucho. Tiempo después hablé con Eduardo DomÃnguez, el director, y él me confesó que estuvieron a punto de dejarme afuera porque era una niña. La gran pregunta para ellos era, ¿como una niña puede estar en un programa como Rojo?
¿Tú eres un caso especial, o los niños chilenos ya no son lo que pensábamos?
ÂCreo que los niños de hoy vienen con demasiada personalidad y, la verdad, pueden pasar cualquier casting; incluso de adultos.
ÂLas niñitas y los niñitos de hoy deben ser incluso bastante ambiciosos, ¿no?
ÂClaro que sÃ. Dicen: quiero ser como la MarÃa José. En el caso de las mujeres, vienen hechas mujeres.
¿Y tú eres ambiciosa?
ÂSÃ.
¿Cuál es tu gran ambición?
ÂQuiero llegar a vieja, llena de arrugas y cantar muy bien. Quiero morirme cantando y que en mi cara cuelguen millones de arrugas.
ÂQuieres tener éxito: casarte y ser feliz.
ÂNo pienso en el matrimonio. Cero. La gente me pregunta ¿te vas a casar? Y yo respondo que no sé. Es que ¿sabes? las niñitas han cambiado. Antes decÃan... ay me voy a casar con fulano o zutano... Pero resulta que ahora las niñas quieren independizarse, ganar su plata y que les vaya bien. Antes querÃan casarse. Pero ahora quieren triunfar solas y ser felices solas. Asà de simple.
¿Te has enamorado?
ÂCasi siempre me enamoro. Pero me quedo callada.
ÂEl amor siempre se pasa... Sólo hay que sentarse a esperar.
ÂLos mÃos son como enamoramientos. No pasa de decir hay, que lindo es él...
¿Eres consumidora? ¿Asaltas los malls?
ÂLa verdad es que no. Ahora voy al mall, pero a comprar zapatos de fútbol. Juego de delantera en el equipo del colegio, ya me compré las medias y las canilleras.
ÂTu nuevo disco sale en septiembre. ¿En qué estás? ¿Más oscura y más pop?
ÂCreo que eso se va a ver en el camino. Ahora estoy en un proceso medio raro, pero en un proceso.
ÂOjalá no seas baladista. Por Dios que hay baladistas.
ÂSÃ, hay demasiados baladistas. Pero a todo el mundo le gustan las baladas. Es eso de ser románticos. Pero no sé. Yo estoy en un proceso muy bueno. Y muy raro.
ÂChristell es un talento..
ÂSssÃ..
ÂNo lo dices con mucho cariño.
ÂA Christell le tengo demasiado cariño. Cuando la conocà era mi doble en Talcahuano. Fue muy bonito. Y desde entonces anduvimos muchas veces juntas.
¿Cuál es el futuro de ella?
ÂApenas veo mi futuro y quieres que te hable del futuro de ella.
¿Estamos ante niños distintos, pero también ante un Chile que no está preparado para ellos?
ÂSon los papás los que no están preparados. Los niños están muy bien preparados. Hay papás que exigen mucho a los niños. Hace poco estaba en una casting y la mamá le decÃa a la niña, haciendo sonar sus dedos, oye, haz ahora para la cámara el movimiento que te enseñé. La niñita decÃa "no quiero hacer eso". Y la mamá insistÃa. Lo que pasa es que los papás no están preparados para todo esto que tanto ha cambiado.
Maquillaje: Minata RodrÃguez. Peinado: Jesús Muñoz. Micrófono: gentileza holanda group audio proempresas 664 2544
Sergio Paz.
Atte. Escorpion
[size=24:b3fa94d1a8]REVISTA DEL MERCURIO[/size:b3fa94d1a8]
sábado 16 de abril de 2005
[b:b3fa94d1a8]MarÃa José Quintanilla[/b:b3fa94d1a8]
[size=18:b3fa94d1a8]"Estoy en un proceso muy raro"[/size:b3fa94d1a8]
[img:b3fa94d1a8]http://diario.elmercurio.com/Fotos/2005/04/16/0416O01301.JPG[/img:b3fa94d1a8]
MarÃa José Quintanilla está cambiando. acaba de comprar sus primeros zapatos de fútbol y, de tanto escuchar a Red Hot Chile Peppers, quiere aprender a tocar bajo. dice que ya no es más una niña. que es una adolescente. Y, de ser cierto, está por verse si con el nuevo estilo podrá batir, otra vez, los récords que logró cuando era la megastar más chica de Chile. Qué horror. Estos niños de hoy.
Por Sergio Paz Foto: Viviana Morales
Es domingo. Tarde de domingo en el Parque Araucano. Hemos hecho una cita y, puntualmente, MarÃa José llega a la entrevista junto su familia en una suburban del año. MarÃa José viste blusa café, zapatillas tipo Converse, pantalones blancos pata de elefante y un bolso de lona tipo Tomb Raider.
ÂPucha: nos debimos haber juntado en Fantasilandia. Hola, yo soy el tÃo Sergio Âle digo a MarÃa José, como para entrar en confianza.
ÂSÃ, Fantasilandia hubiera sido un buen lugar, pero esto no está mal Âdice Juan Pablo, el representante de MarÃa José, el hombre clave en su actual crecimiento. Y, hoy dÃa, uno de los mejores amigos de esta niña-mujer-adolescente-artista-buena alumna del colegio Altamira-cantante de mariachis y estrella de Rojo.
Debo decir algo: MarÃa José Quintanilla tiene 15 años, casi la misma edad de mi sobrino. O sea, conozco el target. Vaya que lo conozco. Claro que hay una diferencia: en vez de exigir un aumento en su mesada, es ella la que podrÃa pagar la mesada de sus papás. Cómo no si México lindo y querido, su primer disco, vendió casi 180 mil copias: todo un suceso en la industria discográfica nacional. Éxito al cual después se sumarÃa Canta América, trabajo que si bien no fue tan demoledor, igual vendió una barbaridad. Y para qué hablar de todos sus recitales, giras nacionales e internacionales, el éxito en Viña del Mar y sus recientes contratos con Televisión Nacional.
MarÃa José se me queda mirando. Si ella es Dorothy, yo soy el muñeco de lata, claro que nada en el Parque Araucano se parece mucho al reino de Oz. MarÃa José tiene el pelo intensamente negro y unos ojos café claro que de noche bien podrÃa servir de linterna. A unos metros de allà Ana MarÃa Sandoval, su mamá, y Reinaldo Quintanilla, su papá, nos observan de reojo como si trataran de no observarnos. Parecen tranquilos. Siguen viviendo en Maipú y no tienen nana y, tal vez por lo mismo, parecen tranquilos. Claro: atrás ha quedado el tiempo en que vivÃan en Chocalán, Melipilla, y entonces MarÃa José se enamoró de las rancheras que escuchaba de los cassettes de su papá.
Me cae bien MarÃa José Quintanilla. Como buena acuariana, parece una chica amistosa, enérgica, generosa y simpática. También algo mal genio y, por el modo en que lleva las uñas, supongo que desordenada. Claro que si hay algo que tiene MarÃa José, eso es carácter. No por nada acaba de decirle no a Canal 13 y, hace un tiempo, se negó a hacer el piloto de Estrella Barbie, el programa de niños que terminó conduciendo Kenita LarraÃn. Toda una visionaria. No por nada hay quienes dicen que esta niña tiene visión de futuro, eso al punto que podrÃa convertirse en la nueva Shakira. O tal vez simplemente en MarÃa José Quintanilla; la niña que comenzó cantando en un mall. SÃ, en un mall. Como buena niña chilena.
¿En qué colegio estás ahora?
ÂEn el Altamira de Peñalolén.
¿Quién decide el colegio? ¿Tú o tus papás?
ÂYo decido. Es que se trata de donde me sienta mas cómoda.
ÂHas logrado tantas cosas por ti misma. ¿No te da lata ir al colegio?
ÂLo que me da lata es andar corriendo para todos lados. Eso de estar aquà y después ir a otra parte. Claro que esto ya forma parte de mi vida y trato de decidir lo mejor.
ÂMmm... ¿Qué quieres hacer cuando termines cuarto medio?
ÂMe quiero meter al Conservatorio. Ahora, de hecho, estoy loca por comprarme un bajo y empezar a tocar. Me fascina como suena el bajo. Ahora estoy escuchando mucho a Red Hot y siempre digo: quiero tocar asÃ. Es que suena muy rico.
ÂRed Hot tiene muy poco que ver con lo que haces, ¿no?
ÂYo escucho de todo. Celine Dion. Red Hot. Gloria Stefan. De todo.
¿Tú le das la mesada a tus papás, o ellos te la dan a ti?
ÂEllos me la dan a mÃ.
¿Sabes cuánto dinero tienes?
ÂMe da lo mismo el dinero. Mis papás se encargan de ahorrar.
¿Y cómo manejas el dinero que ganas?
ÂTengo una cuenta desde la que podré comenzar a sacar sólo cuando tenga 18 años. También tengo otra cuenta desde la que puedo sacar plata con una tarjeta chiquitita, que es como una cuenta de niños, pero no sé bien cómo funciona. No sé: yo no sé mucho de eso. Yo me manejo con mi mesada.
ÂTu mesada debe ser mucho más grande que la de cualquiera de tus compañeros de curso. De partida el dinero lo ganas tú misma.
ÂNo, no. Mi mesada es más o menos la misma que la que tienen todos mis amigos.
ÂY no te aburres de repente y dices: "Me voy a comprar todos los discos de Red Hot. O me voy a comprar cinco bajos de una sola vez".
ÂNo, no. Lo que pasa es que hay que saber manejar la plata. Y para eso me dan una mesada. Y me la dan para que cuando yo tenga mi dinero sepa manejarlo y no vaya a andar comprando puras leseras.
ÂNo eres ordenada, ¿cierto?
ÂSólo con algunas cosas. Mi pieza casi siempre está desordenada. Pero de repente me da no sé qué y la ordeno. Y la dejo impeque. En todo caso me cuesta tenerla ordenada porque nunca estoy en la casa.
ÂTú te manejas a diario en dos mundos: el de los niños y el de los adultos.
ÂY el mundo de los jóvenes.
ÂBueno. Es verdad: tienes 15 años. Y ya no eres una niñita, ¿no?
ÂMe considero más una adolescente que una niña.
ÂInsisto: estás en dos mundos.
ÂYo igual soy como adulta y adolescente. Soy como adulta porque siempre estoy trabajando. Y adolescente porque siempre estoy con mis amigos. Es bien raro en realidad.
¿Desde cuándo eres una adolescente?
ÂNo sé desde cuándo. Es algo que se da, que se siente. Y sin duda ahora soy más joven que niña. Claro que igual tengo cosas de niña. Y de hecho tengo muy buena empatÃa con los niños.
"TODOS ME ODIABAN"
¿En qué momento te diste cuenta que todo esto serÃa en grande?
ÂCuando la gente me empezó a querer en la tele. En un principio todos me odiaban. No sé qué pasó, pero hasta antes de eso las crÃticas eran muy fuertes. La gente decÃa que se vaya la niñita. Y el jurado decÃa oye, por qué no te vas a jugar con muñecas mira que esto no es para ti. Una vez llamó una señora y dijo que me dejaran tranquila. No sé qué pasó, pero más o menos por ahà mostraron una nota de mi vida y la gente me empezó a tomar cariño. Encontraban que eran un concurso de grandes y que yo no debÃa estar ahÃ. Siempre decÃan: ¡Que se vaya la cabra chica!
¿Y dejaste de ser cabra chica?
ÂNo. Seguà siendo igual. Lo que pasó es que ellos se dieron cuenta de quién era yo.
ÂImagino que desde que comenzaste en Rojo han cambiado mucho tus expectativas.
ÂCuando entré a Rojo lo hice simplemente porque querÃa cantar. Pero ahora estoy con mi mente en nuevos discos, en nuevos proyectos. Incluso quiero internacionalizar mi carrera. Y eso no será fácil.
¿Y no sientes que, como todo ha sido tan explosivo, de pronto todo podrÃa capotar?
ÂSÃ, a veces.
¿Alguien te ayuda en todo esto?
ÂEn el segundo piso de mi casa, que es todo mÃo, hay ángeles por todos lados.
¿Cómo sabes que hay ángeles? ¿MarÃa José Quintanilla habla con los ángeles?
ÂTengo ángeles. Junto ángeles. Tengo unos diez ángeles que cuelgan en distintas partes de mi pieza.
¿Por qué te ha ido tan, tan bien?
ÂEs una mezcla de cosas. Tengo mucha confianza en lo que hago, siempre y cuando lo que haga esté bien preparado. Yo pienso que si las cosas se hacen bien, no tienen por qué no resultar.
¿ConfÃas en los demás?
ÂA la primera no.
ÂEres buena para detectar si una persona es buena o mala.
ÂSÃ, me fijo en los ojos. Muchas veces le digo a mi representante, "¿sabes?, no me tinca él". Y siempre le achunto.
ÂDe los de Rojo, ¿en quién nunca confiaste?
¿En quién no confié? No sé. Ahà todos eran adultos y yo era la única niña. Y finalmente mi única amiga fue Ximena. Ella fue la única en la que confié mucho. Ella tiene algo especial que te permite que puedas confiar.
ÂDices que ya eres adolescente. ¿Te has puesto rebelde?
ÂNo todavÃa. Pero en algún minuto lo voy a ser. Obvio.
¿Ya has pensado en irte a vivir sola?
ÂCuando tenga la edad suficiente me iré a vivir sola.
ÂLos niños ya no son como los de antes.
ÂLos adolescentes están mucho más rebeldes que antes. Eso es lo que veo en mis pares. No sé por qué, pero asà es. A mi mamá, por ejemplo, en su etapa de adolescente, jamás se le habrÃa ocurrido ser una MarÃa José Quintanilla... Los papás de antes, en todo caso, tampoco son los mismos de ahora. Eso en el sentido de las libertades que dan a sus hijos. Les dan posibilidades y muchos adolescentes se toman demasiadas. Yo veo, en mi colegio, que los papás, como para liberarse un rato, les dan muchas libertades a sus hijos.
¿Ya vas a fiestas?
ÂDe repente. Pero como que me aburren las fiestas. Yo en realidad no soy muy de fiestas. Soy más de conversa. Y si bien me gusta mucho bailar, soy más de juntas que de carrete.
¿La tele aún te aprieta la guata?
ÂYa estoy acostumbrada. Pero al principio se me apretaba la guata. Es que yo soy vergonzosa, pero nadie me cree. TÃmida y vergonzosa.
¿Qué ves tú en la tele?
ÂNo veo tele. Aunque sà veo el canal Disney. Me encantan los monos animados, especialmente Tom y Jerry. HabÃa una serie argentina que también me encantó, Floricienta. Una serie con musicales. La vi una vez y me encantó. Aparte he visto como diez veces 101 Dálmatas; la pelÃcula.
vieja llena de arrugas
¿Cómo fue estar en Viña?
ÂEs que ir a Viña era mi sueño.
¡Cómo va a ser ése tu sueño!
ÂSÃ, de verdad. De hecho me dijeron cuatro veces que irÃa a Viña y, como no creÃa, siempre dije no bromeen. No sean crueles. Siempre que veÃa que alguien se ganaba una gaviota yo decÃa: quiero tener una en mi casa. Y asà fue. Esa noche me fui directo a mi casa. Y me tuvieron que bajar de la van con carabineros. No podÃa entrar. Luego, cuando logré hacerlo, tuve que salir por una ventana a saludar a los vecinos con la gaviota en una mano. Fue muy divertido. Muy chistoso.
ÂEl problema es que de pronto todo esto dejará de ser un juego.
ÂEsto es un juego entretenido. Y el dÃa que deje de ser entretenido me voy a retirar.
ÂAhora dicen que te vas a internacionalizar. ¿Has pensado en ser más o menos como quién?
ÂEs que yo ya tengo mi imagen.
ÂTienes 15 años, ¿cómo vas a tener imagen?
ÂMi imagen está bien como está.
¿Qué imagen tienes?
ÂDe una niña a la que le ha costado llegar, pero al final ha llegado.
¿Llegar a dónde? Además que tanto, tanto, no te costado, ¿o sÃ?
ÂClaro que ha costado. Y mucho. Mi mamá te podrÃa contar lo difÃcil que ha sido. Muchas veces, por ejemplo, nadie podÃa dormir. Cuando chica, yo despertaba a mi mamá y le decÃa: mamá, ¿puedes llamar al canal, no sé, 18 y decirles a los tÃos que me inviten a cantar?
ÂUf, mocosa insoportable...
ÂMi mamá hacÃa como que llamaba a un programa y me decÃa: suena ocupado. Yo le decÃa: okey, pero después de almuerzo llamas de nuevo... Yo creo que para ella todo esto fue súper duro. Y claro que nos costó mucho llegar hasta donde estamos ahora. Incluso el casting de Rojo costó mucho. Tiempo después hablé con Eduardo DomÃnguez, el director, y él me confesó que estuvieron a punto de dejarme afuera porque era una niña. La gran pregunta para ellos era, ¿como una niña puede estar en un programa como Rojo?
¿Tú eres un caso especial, o los niños chilenos ya no son lo que pensábamos?
ÂCreo que los niños de hoy vienen con demasiada personalidad y, la verdad, pueden pasar cualquier casting; incluso de adultos.
ÂLas niñitas y los niñitos de hoy deben ser incluso bastante ambiciosos, ¿no?
ÂClaro que sÃ. Dicen: quiero ser como la MarÃa José. En el caso de las mujeres, vienen hechas mujeres.
¿Y tú eres ambiciosa?
ÂSÃ.
¿Cuál es tu gran ambición?
ÂQuiero llegar a vieja, llena de arrugas y cantar muy bien. Quiero morirme cantando y que en mi cara cuelguen millones de arrugas.
ÂQuieres tener éxito: casarte y ser feliz.
ÂNo pienso en el matrimonio. Cero. La gente me pregunta ¿te vas a casar? Y yo respondo que no sé. Es que ¿sabes? las niñitas han cambiado. Antes decÃan... ay me voy a casar con fulano o zutano... Pero resulta que ahora las niñas quieren independizarse, ganar su plata y que les vaya bien. Antes querÃan casarse. Pero ahora quieren triunfar solas y ser felices solas. Asà de simple.
¿Te has enamorado?
ÂCasi siempre me enamoro. Pero me quedo callada.
ÂEl amor siempre se pasa... Sólo hay que sentarse a esperar.
ÂLos mÃos son como enamoramientos. No pasa de decir hay, que lindo es él...
¿Eres consumidora? ¿Asaltas los malls?
ÂLa verdad es que no. Ahora voy al mall, pero a comprar zapatos de fútbol. Juego de delantera en el equipo del colegio, ya me compré las medias y las canilleras.
ÂTu nuevo disco sale en septiembre. ¿En qué estás? ¿Más oscura y más pop?
ÂCreo que eso se va a ver en el camino. Ahora estoy en un proceso medio raro, pero en un proceso.
ÂOjalá no seas baladista. Por Dios que hay baladistas.
ÂSÃ, hay demasiados baladistas. Pero a todo el mundo le gustan las baladas. Es eso de ser románticos. Pero no sé. Yo estoy en un proceso muy bueno. Y muy raro.
ÂChristell es un talento..
ÂSssÃ..
ÂNo lo dices con mucho cariño.
ÂA Christell le tengo demasiado cariño. Cuando la conocà era mi doble en Talcahuano. Fue muy bonito. Y desde entonces anduvimos muchas veces juntas.
¿Cuál es el futuro de ella?
ÂApenas veo mi futuro y quieres que te hable del futuro de ella.
¿Estamos ante niños distintos, pero también ante un Chile que no está preparado para ellos?
ÂSon los papás los que no están preparados. Los niños están muy bien preparados. Hay papás que exigen mucho a los niños. Hace poco estaba en una casting y la mamá le decÃa a la niña, haciendo sonar sus dedos, oye, haz ahora para la cámara el movimiento que te enseñé. La niñita decÃa "no quiero hacer eso". Y la mamá insistÃa. Lo que pasa es que los papás no están preparados para todo esto que tanto ha cambiado.
Maquillaje: Minata RodrÃguez. Peinado: Jesús Muñoz. Micrófono: gentileza holanda group audio proempresas 664 2544
Sergio Paz.
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Atte. Escorpion