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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Don Quijote de la Mancha: Primera Parte. Segunda Parte. Resúmenes de los Capítulos Agregado: 20 de MARZO de 2004 (Por Patricio Mosse) | Palabras: 1563 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Literatura > |
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CAPITULO 1
En este capitulo se nos presenta a Alonso
Quijana como un hombre no excesivamente rico, incluso se podría decir que era
mas bien pobre.
También no describe la edad de este peculiar
personaje "50 años" y de su peculiar ama de llaves que pasaba de los
40.
Este buen hombre tenía era de complexión
recia, madrugador y gran aficionado a la caza.
Este peculiar personaje era gran amante de
las novelas de caballería y tenía como escritor favorito a Feliciano de Silva.
Tal fue la obsesión por estos libros de caballería que decidió convertirse en
caballero. Para llevar a cabo esta extraña aventura tubo que coger y limpiar
las armas de sus bisabuelos, las cuales tubo que preparar para su uso.
Para poder convertirse en un buen caballero
necesitaba las siguientes cosas:
o
Un nombre para él
mismo: pues todo caballero que se precie tenia un nombre apropiado para tal
faena. Decidió ponerse como nombre Don Quijote de la Mancha, idea que sacó de
Amadís de Gaula.
CAPITULO 2
En este capitulo se nos narra como Don
Quijote a medida emprende su primera salida antes del amanecer.
Por el camino se iba haciendo preguntas
sobre él mismo y sobre su futuro como caballero y llego a la conclusión de que
en realidad no era un caballero pues no llevaba armas blancas como cualquier
los caballeros de sus novelas, pero después de mucho pensar pudo mas su locura
que su cordura pues siguió pensando que era un perfecto caballero. A medida que
cabalgaba iba imaginándose que sería un caballero famoso y que aparecería en
los libros de caballería por sus grandes hazañas.
Comenzó a anochecer y Don Quijote se
introdujo en una venta para pasar la noche. Allí encontró a dos mujeres a las
cuales comenzó a elogiar y alabar, las dos mujeres comenzaron a reírse de su
forma de hablar y de que no se daban por aludidas de tales piropos. Don Quijote
comenzaba a enojarse, pero en ese momento apareció el ventero que le ofreció
comida, un lugar para dejar el caballo y un buen lugar para dormir.
CAPITULO 3
En este capitulo Don Quijote se arma
caballero. Para que este nombramiento fuese valido Don Quijote le pidió al
ventero que le nombrara caballero, dándole sus razones de porque este
nombramiento.
El ventero acepto a este extraño
nombramiento pensando que Don Quijote estaba loco y que él a su vez ganaría un
buen dinero. Para que este nombramiento fuese valido las armas del caballero
deberían poner las armas a velar en la capilla, pero como allí no había
capilla, ya que supuestamente se estaba construyendo, pusieron a velar las
armas en el patio y de esta manera Don Quijote permanecería vigilándolas
durante todo el día para que no se las robaran. Don Quijote se tubo que
enfrentar con dos hombres que pretendían robárselas hasta que apareció el
ventero y puso paz. Al final Don Quijote fue nombrado caballero a la vieja
usanza, dando dos toques con la espada en los hombros del caballero. Una vez
acabado el nombramiento las dos mujeres se quedaron sorprendidas y le dijeron a
Don Quijote que le servirían de por vida, entonces Don Quijote pregunto sus
nombres y dijo que desde entonces se llamarían por Doñas. Al final todo quedo
en nada y Don Quijote se marcho al amanecer.
CAPITULO 8
Por el camino Don Quijote y Sancho se
encuentran con unos molinos de viento y Don Quijote creyéndose que son gigantes
se dispone a atacarlos con su lanza. Sancho le dice que no son mas que molinos,
pero Don Quijote se empeña en atacarlos ya que él piensa que son gigantes
malvados, como consecuencia Don Quijote tropieza con su lanza y se cae al suele
acabando así el problema de los molinos, o gigantes como seguía afirmando Don
Quijote. Por el camino Don Quijote recuerda que una vez leyó como un caballero
repuso su lanza con un tronco y así lo hizo Don Quijote.
Al día siguiente cuando se disponían a ir a
Puerto Lápice en busca de aventuras vieron a dos monjes, vestidos con sus
hábitos negros y a una mujer que iba detrás de ellos, se supone que iban todos
en la misma dirección. Don Quijote se penso que estos hombres tenían
secuestrada a la señora que iba detrás de ellos, y decidió atacar a los pobres
monjes. Sancho le aviso que no eran mas que dos frailes pero Don Quijote no le
hizo caso y ataco a los frailes. Los dos frailes salieron corriendo con la mala
fortuna de que uno de ellos se calló al suelo, Sancho amablemente intento
ayudar al fraile que se había caído pero dos mozos arremeten contra él y le
dejan inconsciente. Don Quijote a su vez fue a presentarle sus respetos a la
señora, pero el escudero de ella arremetió contra Don Quijote dejándole herido
de un hombro.
CAPITULO 9
En este capítulo Cervantes nos cuenta como
continuo la historia entre la lucha de Don Quijote y el vizcaino, ya que tenía
pensado acabar el libro aquí.
Así pues estaban peleando ambos caballeros
con las espadas levantadas y con rostros impasibles, el vizcaino ataca
hierendole en una oreja y rompiéndole la armadura a la altura del hombro. Don
Quijote enfurecido ataca tirándole del caballo e hiriendole la cara al
vizcaino. Don Quijote se baja del caballo para rematarle a menos que fuera a
dar sus honores a su amada Dulcinea del Toboso. El vizcaino acepta y Don
Quijote le deja marchar para que valle a presentar sus respetos a la amada del
buen Don Quijote.
CAPITULO 10
En este capitulo tras la batalla con el
vizcaino Don Quijote y Sancho deciden reanudar su camino. Sancho pensando que
Don Quijote había ganado algo después de esa batalla le pregunta por la isla
que le había prometido y Don Quijote dijo que el pobre vizcaino no era un
hombre del que se pudiera obtener dinero.
Por el camino Sancho decide curarle la oreja
a Don Quijote, y este habla de un bálsamo que te recupera instantáneamente.
Mientras tanto estaban pensando donde podían
dormir esa noche, ya que en una iglesia no podían dormir ya que habían agredido
a unos monjes. Por el camino decidieron cenar y Sancho sacó cebolla, pan y
queso. Al no encontrar un lugar donde dormir, decidieron dormir cerca de una
chochas de pastores al aire libre.
2 PARTE
Capitulo 10
Antes de marchar Sancho en la busca de
Dulcinea le había ordenado Don Quijote que se fijara en las reacciones físicas
que mostrara Dulcinea al enterarse de que estaba allí su caballero.
Antes de que Sancho comenzara su búsqueda se
sentó, donde su amo no pudiese verle, para reflexionar acerca de la locura de
su amo que aunque Sancho le llevase a otra persona que no fuese Dulcinea, Don
quijote juraría que su amada esta encantada. Al atardecer Sancho vio pasar
cerca de él a tres labradoras y fue corriendo junto a su amo para decirle que
Dulcinea se acercaba con dos de sus sirvientas y de este modo se invento sus
ropas para que su amo se pensase que su amada se acercaba.
Cuando se estaban acercando las tres
labradoras se puso en marcha el plan de Sancho ya que él pensaba que cuando su
amo viese a las tres labradoras, e hiciese caso a Sancho que decía que era
Dulcinea con sus sirvientas, pensaría que estaban encantadas.
Las labradoras al oír las alabanzas, que Don
Quijote hacia de ellas, salieron corriendo escapando de Don Quijote y de
Sancho. Después de ver como las tres labradoras Sancho y Don Quijote comenzaron
a increpar contra los encantadores que privaron a Don Quijote de ver la belleza
de su amada, Dulcinea. Finalmente Don Quijote y Sancho prosiguieron su camino
hacia Zaragoza donde se celebraban todos los años unas fiestas muy importantes.
CAPITULO 74
Cuando llegó el medico a la casa de Don
Quijote y le vio dijo que seria mejor que se fuese confesando ya que no le
quedaba demasiado tiempo de vida. Don Quijote al oír eso hizo llamar a sus
amigos y les comenzó a decir que era consciente de todos los peligros en los
que se había metido pero que ya había vuelto en sí y que ya era otra vez Alonso
Quijano el Bueno. Sus amigos le intentaban animar diciéndole que pronto iban
ser todos pastores y que Dulcinea ya estaba desencantada, pero Alonso Quijano
les decía que no se burlaran de él que ya era cuerdo. Tras hacer testamento y
dejar una clara muestra de que ya había vuelto a la cordura comenzó a criticar
la actitud de Avellaneda que había escrito un libro falso acerca de estupideces
como las que él había vivido.
Antes de morir le dijo a su sobrina que, por
favor, no se casara con un hombre que conociera las novelas de Caballerías ya
que estas le acabarían llevando a la locura. Y tras decir esto Alonso Quijano
falleció.
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