Monografía Sobre Las Aves de
Corral
Aves de corral,
término que antaño denominaba a cualquier tipo de ave y que después se aplicó
sobre todo a especies comestibles y en particular a los pollos. En España, los
gallos y gallinas jóvenes reciben el nombre de pollos tomateros. En las granjas
avícolas, a los machos se les da el nombre de gallo y a las hembras, en
especial las mayores de un año, el de gallina. Los machos castrados se llaman
capones. El concepto ave de corral implica la cría de especies domésticas como
pollos, gallinas, gallos, patos, gansos, guajolotes o pavos e, incluso palomas,
de una forma rústica y familiar, en contraposición a la avicultura, en la que
interviene una serie de técnicas orientadas a la producción industrial.
Características
físicas
Al
igual que el pavo, el faisán, la codorniz y otras especies emparentadas, las
aves de corral están adaptadas a vivir sobre el suelo, donde encuentran sus
alimentos naturales, como gusanos, insectos, semillas y materia vegetal. Las
patas, que por lo general tienen cuatro dedos, excepto en la variedad británica
Dorking, están adaptadas para arañar el suelo. Su cuerpo grande y pesado, así
como sus alas cortas incapacitan a la mayor parte de las variedades para el
vuelo, excepto a cortas distancias. El buche es grande y la molleja muy
musculosa. En los adultos de los dos sexos la cabeza está adornada con unas
carnosidades a ambos lados del pico y una cresta desnuda y carnosa, que es más
prominente en el macho y tiene formas diversas en función de las diferentes
razas y variedades. La cresta típica es sencilla, terminada en picos y de
cierto tamaño, bien erecta o caída. En una variación de ésta, tres hileras de
tubérculos convergen en un ápice orientado hacia atrás. La cresta del Brahma
tiene tres resaltes en picos bajos y la cresta en hoja del Houdan francés tiene
dos resaltes transversales en la cabeza. La cresta en fresa de la gallina
malaya es una protuberancia pequeña redondeada y nodular que tiene situada
cerca de los ojos; la cresta en V de las gallinas La-Flèche sugiere la
presencia de un par de cuernos diminutos. El color del plumaje de las diversas
aves de corral puede ser blanco, gris, amarillo, azul, rojo, castaño y negro.
Por lo
que se refiere a su tamaño y forma, las diferentes razas muestran gran
diversidad. El gallo Brahma de 5 kg, por ejemplo, tiene una contrapartida
miniatura, el Bantam, que pesa unos 570 gramos. En general, los miembros de una
misma raza son similares en su forma, aunque difieren, las distintas
variedades, en detalles menores, como la forma de la cresta, el color y las
manchas. Muchas veces se llama clase al grupo de razas desarrolladas en un
determinado país.
En
cuanto a sus hábitos, las aves de corral son estrictamente diurnas (activas
durante el día), gregarias y polígamas; los gallos de las mejores razas de
pelea son notorios por su agresividad y valor ante sus rivales. La elevada tasa
de reproducción de la especie es una característica importante, dado que tanto
sus huevos como su carne son apreciados como alimento. A menos que se les
enseñe lo contrario las hembras ponen sus huevos en el suelo, entre la hierba
alta o los hierbajos. Cada cierto tiempo las gallinas domésticas se ponen
cluecas —es decir, dejan de poner y muestran una gran propensión a sentarse
sobre sus nidos para incubar los huevos—. El periodo de incubación dura unas
tres semanas. Los pollos son precoces: al salir del huevo no están desnudos,
sino cubiertos de plumón, y pueden echar a correr de inmediato. Aunque son
capaces de alimentarse por sí mismos, los pollos recién nacidos pueden
subsistir durante casi una semana sin comer, gracias a la yema de huevo que
llevan incorporada en el abdomen.
Orígenes
El
origen de las aves de corral se sitúa en el sureste de Asia. El naturalista
británico Charles Darwin las consideró descendientes de una única especie
silvestre, el gallo bankiva, que vive en estado salvaje desde India hasta
Filipinas pasando por el Sureste asiático.
La
gallina es uno de los primeros animales domésticos que se mencionan en la
historia escrita. Se hace referencia al animal en antiguos documentos chinos
que indican que “esta criatura de Occidente” había sido introducida en China
hacia el año 1400 a.C. En tallas babilónicas del año
600 a.C.
aparecen gallinas, que son también mencionadas por los escritores griegos
primitivos, en especial por el dramaturgo Aristófanes en el año 400 a.C.
Los romanos la consideraban un animal consagrado a Marte, su dios de la guerra.
Desde tiempos antiguos, el gallo ha sido considerado un símbolo de valor —así
lo consideraban los galos, por ejemplo—. En el arte religioso cristiano, el
gallo cantando simboliza la resurrección de Cristo. El gallo fue el emblema de
la I República francesa.
Las
aves de corral están hoy distribuidas por casi todo el mundo. En los países occidentales
la tendencia actual es a la especialización de la producción en granjas
avícolas: algunos productores se encargan del incubado de huevos, otros de la
producción de huevos para el consumo y otros de la cría de pollos para el
mercado de la carne.
Crianza
Hoy se
conocen numerosas razas y varios cientos de variedades de aves de corral y se
desarrollan variedades nuevas a medida que los criadores intentan mejorar sus
cepas. Las razas pueden clasificarse según el lugar de origen y de acuerdo con
su función. Una categoría es la de las aves que aún se crían en algunos lugares
para las peleas de gallos. En otros sitios, estas razas tienen un uso
ornamental y participan en exposiciones y muestras avícolas. Las variedades de
exhibición de este tipo de razas se caracterizan por la gran longitud de su
cuello y sus patas, y por la presencia de unas cuantas plumas en la cola. Otras
razas ornamentales son la Bantam, la gallina japonesa, la gallina polaca, con
su gran cresta de plumas, la Silky, de pluma sedosa, y la Frizzle, de pluma
ensortijada.
Entre
las razas de importancia económica, la clase más antigua, que tuvo su origen en
China en un pasado remoto, está el grupo asiático, que comprende la Brahma, la
Cochin y la Langshan. Son aves grandes y pesadas, con plumaje espeso y ahuecado
y zancas con plumas. Su carne es de textura áspera y correosa y son malas
ponedoras. Por otra parte, son resistentes y prosperan en climas fríos. La cepa
asiática ha contribuido en gran medida a la creación de las razas europeas y
americanas.
Las aves de corral británicas se distinguen por la
calidad de su carne y, como ocurre con las razas francesas, son más valiosas
por su carne que como ponedoras. Por otra parte, las Campines belgas son
pequeñas pero prolíficas. Las productoras de huevos más destacadas son las
razas mediterráneas, entre las que se encuentran la Ancona, la Andaluza, la
Menorca y la Leghorn; de ellas, la Leghorn blanca es la variedad más popular.
Excepto en el caso de las Menorca, las gallinas del Mediterráneo son pequeñas
y, por tanto, poco interesantes como aves de carne, pero consumen poca comida.
Suelen ser prolíficas y los huevos son grandes en proporción con el tamaño del
cuerpo. El coste de la producción de huevos es menor y más rentable que con
otras especies. Las gallinas empiezan a poner desde muy jóvenes y tienen la
ventaja, desde el punto de vista comercial, de carecer casi de instintos
maternales; pierden poco tiempo poniéndose cluecas. Sensibles a los cambios
medioambientales, estas aves se conservan sanas y ponen más huevos en climas
moderados.
La
clase americana está formada por razas de uso general, desarrolladas el siglo
pasado tanto para la obtención de huevos como de carne. Las razas americanas
son de tamaño moderado o grande, con carne de buena calidad. Son muy
resistentes y buenas ponedoras en invierno. Las gallinas Rhode Island Red son
tan prolíficas como las Leghorn blancas. El instinto maternal es muy
pronunciado, pero en algunas variedades se ha minimizado por medio de la
hibridación selectiva. Las aves de esta clase suelen madurar más tarde que las
del Mediterráneo, pero antes que las asiáticas. Una excepción es la raza New
Hampshire, de crecimiento rápido, antaño muy utilizada para obtener pollos
tomateros. Esta raza se ha cruzado con las Cornish y las Plymouth Rock blancas
para desarrollar especies productoras de carne más rápidas y eficientes. Estos
nuevos tipos llevan en muchos casos el nombre de su criador original y son
responsables de los millones de pollos pequeños y grandes producidos hoy en
día. Otras razas americanas son la Wyandotte y la Plymouth Rock, cada una de
ellas con diversas variedades, y la Dominique, la Java y la Buckeye.
Clasificación
científica: las aves de corral pertenecen al
orden Galliformes. La gallina doméstica común, o pollo, pertenece a la familia
Fasiánidos, y su nombre científico es Gallus gallus.