EL BARROCO ESPAÑOL
INTRODUCCIÓN
El barroco se originó cuando algunos
pensadores de la época pusieron en duda todas las ideas que había sobre el
hombre y la posición de la tierra en el universo.
Durante esta época, las actitudes no eran
originales, y el hombre trataba de buscar la seguridad eligiendo entre
corrientes alternativas de la época. El barroco es la continuación del arte
clásico del renacimiento.
En esta época, no se pensó en volver a
los antiguos ideales, ya que nadie creía en un restablecimiento del viejo
orden.
El descubrimiento de nuevas teorías
científicas hizo que ocurriera un cambio muy profundo en la mentalidad de la
época. El cambio se entiende luego que Copernico plantease su teoría
heliocéntrica. Esto hizo que el hombre dejase de considerarse el único objetivo
de la creación y empezase a pensar de otro modo, por ejemplo que la Tierra está
sóla en el universo, sólo acompañada por los planetas del sistema solar.
El
nuevo mundo del siglo XVII permite al hombre la posibilidad teórica de
elegir entre varias alternativas diferentes de religión, filosofía, economía y
política, aunque sólo sectores muy limitados tenían ese acceso.
El barroco se desarrolla luego de la
Guerra de los 30 Años, cuando la situación social, económica y política se
tranquiliza.
El nombre de Barroco surge en el siglo
XVIII, cuando se lo utiliza por primera vez, todavía exclusivamente para llamar
a aquellos fenómenos del arte que eran conformes a la teoría del arte
clasicista de entonces, como desmesurados, confusos y extravagantes. Muchos
autores rechazaron al Barroco por su “falta de reglas”, su “capricho”, y lo hacen en
nombre de una estética que cuenta entre sus modelos a algunos artistas barrocos
puristas. Aparte, otros autores o pintores que eran puristas, eran incapaces de
liberarse del racionalismo frecuentemente estrecho del siglo XVII, y perciben
en el Barroco sólo signos de la falta de lógica. Estos ven columnas y pilastras
que no sostiene nada, arquitrabas y muros que se doblan y retuercen como si
fueran de cartón; figuras en los cuadros que están iluminadas de modo
antinatural y que hacen gestos ilógicos para la escena, esculturas que buscan
superficiales efectos ilusionistas, cuales corresponden a la pintura. Así se
calificó al Barroco en el siglo XVIII y XIX.
Una de las causas por la cual el Barroco
es “feo”
para muchos autores y pintores, es la falta de proporción para los detalles de
la obra.
El medio preferido durante el Barroco
para hacer sensible la profundidad espacial es el empleo de primeros planos muy
grandes, de figuras que se acercan al espectador y de la brusca disminución en
perspectiva de los temas de fondo.
En el
Barroco, la intención de los pintores es captar la imagen tipo
“fotográfica”, ya que los sucesos representados parecen haber sido acechados y
espiados; todo cuerpo que pudiera delatar interés por el espectador es borrado,
todo es representado como si fuera voluntad del azar. A este carácter
improvisado corresponde también la relativa falta de claridad de la
representación. Una parte de esto último se debe a la propia evolución del
arte, desde lo sencillo hasta lo complejo. En este y en muchos otros rasgos se
nota ese impulso hacia lo suelto, lo ilimitado, lo caprichoso.
Momento histórico
Toda esta época fue de una terrible crísis
económica, acompañada de una tremenda escasez de alimentos y dinero.
La población europea estaba en franca
disminución debido a la falta de alimentos, las epidemias de cólera y peste,
aparte de las guerras. La agricultura no había progresado con respecto a la
edad media. La esperanza media de vida de las personas, debido a distintos
problemas no superaba los 25 años.
Había una gran presión impositiva sobre
los campesinos, por lo cual la situación financiera de la población empeoró
más. Como si esto fuera poco, en muchas regiones de Europa todavía regía el
sistema feudal, con las consecuencias que esto traía. La situación no era mejor
donde accedieron a la propiedad de la
tierra los nuevos terratenientes de origen burgués. Los terratenientes
enriquecidos invirtieron en tierras, por eso, durante esa época hubo un retorno
al campo, síntoma que las actividades comerciales e industriales ofrecían menos
horizontes. Todo esto agravó aún más la situación de la gente de campo, ya que
los burgueses con mentalidad capitalista trataban de aprovechar al máximo la
tierra, sacándole a los campesinos las llamadas tierras comunales, destinadas a
pastura, así como algunos beneficios sobre el bosque, por ejemplo el de recoger
leña, bellotas y otros productos del sotobosque, que eran indispensables para
su subsistencia.
Ascendía al control de la economía una nueva clase, la burguesía; que tuvo
conflictos en algunos casos con la casa reinante y en otros con el pueblo, había frecuentes guerras; disturbios
entre la clase trabajadora y la clase adinerada y serios problemas con el rey y
el clero.
La Guerra de los 30 Años se encontraba
llegando al fin, ésta sangrienta guerra se desarrolló entre católicos y protestantes y se originó luego
de la Reforma de Lutero.
Para ese momento, gran parte de las
teorías antiguas fueron demostradas o revocadas, gracias al nuevo sistema por
el cual el resultado depende del método. Uno de los más importantes logros fue
la demostración de la teoría Heliocéntrica, de Copérnico. Dos científicos de la
época, Galileo y Kepler la demostraron,
el primero de forma práctica, y el segundo analíticamente. Otro de los
científicos más importantes fue Newton, quién descubrió la Ley de la Gravedad
entre otras cosas. Muchos científicos, al contradecir a la Iglesia, tuvieron
que ir ante la Inquisición, donde algunos fueron condenados a la hoguera y
otros abjuraron lo dicho, todo esto se debió a la intolerancia religiosa de la
época. Aparte de desarrollos en la ciencia, los hubo en la filosofía.
Un serio problema para la Iglesia fue la
separación de pequeñas ramas que sufrió luego de la Reforma de Lutero.
En España la situación no era buena, había entrado en una época de decadencia.
Las guerras que sostuvo el reino se pudieron costear gracias a los ingresos de
plata y oro procedentes de América. Hubo un serio retroceso demográfico tanto
en la metrópoli como en el Perú y Méjico. Aparte se sufría una seria recesión
económica debido a la pérdida de mercados y al desacomodo de la economía luego
de la Guerra de los 30 Años.
Escultura
La escultura religiosa de esa época y la
construcción de imágenes religiosas ofrece una tendencia muy clara y general.
La escultura perdió parte de la influencia del renacimiento, para realzar pura
la calidad humana, con toques de patetismo. Es la característica de la
sensibilidad del Barroco, que huye de las formas clásicas de invención humana y
se emociona con las visiones de la muerte, la miseria, el heroísmo y la gloria.
Muchos de los motivos fueron extraídos de la situación socio- económica del
momento. Otras obras, como la transición de la muerte a la gloria divina están
representadas por las escenas del martirio bañadas en sangre.
Las esculturas eran muy directas,
promovían y evocaban sentimientos; la escultura era de una sinceridad absoluta
en su patetismo, de ahí su gran fuerza.
Los focos de difusión de la escultura
fueron: Valladolid y Sevilla.
Gran parte de la escultura de la época
era en color, se esculpía y luego se pintaba, contrariamente a los maestros del
renacimiento, que preferían dejar a sus esculturas puras, sin color. Aparte,
trataban de hacer que no se note la marca del cincel, puliendo las esculturas.
Estas eran de líneas puras y muy expresivas.
Los materiales más usados eran: madera y
piedra.
Toda la escultura, o gran parte de ésta,
era de temas religiosos y simples, para que la gran masa del pueblo pudiera
entenderlas fácilmente, de forma tal que se hiciera una propaganda religiosa
sencilla pero emotiva, que impresionara a la gente. Los escultores también
trabajaban en las fachadas de la iglesias, donde colocaban sus esculturas, que
hacían por encargo de la Curia.
Las obras más importantes fueron: La
Piedad y el Cristo Yacente de Gregorio Hernandez; la Fortaleza, de Martínez
Montañez; La Inmaculada, de Alonso Cano y La Magdalena Penitente de Pedro de
Mena.
Arquitectura
Toda la arquitectura, al igual que la
escultura, era de neto ideal religioso, habiendo excepciones, donde la
arquitectura pudo realizar obras en el plano cortesano, construyendo algún
palacio.
En la ciudad barroca, se trató de imponer
un orden urbanístico a gran parte de la ciudad. Muchas veces se construían
pórticos o plazas con frentes iguales o con columnatas, para poder ocultar los
frentes de los edificios anteriores y poder mantener la forma. Un ejemplo es el plan urbanístico de Roma o
París.
El edificio más importante de la época
era la iglesia. En España, las iglesias fueron reformadas o reconstruídas para
adaptarse al nuevo gusto. La decoración de las iglesias muestran una profusión
de adornos, dorados y curvas que llenan el espacio. Otros elementos eran: las columnas salomónicas, medallones,
capiteles y profusión de esculturas. La función de todos estos adornos era la
de ocultar la estructura.
Dentro del Barroco español hubo varias
épocas en las que por ejemplo se remodelaba, se adornaba por afuera o se
reconstruía. Esto dependía de la situación económica del momento.
El material más usado era la piedra.
Normalmente las construcciones de la
época eran fastuosas, todo era a escala de reyes y dioses para impresionar más
a la gente y reafirmar el absolutismo; aparte del tamaño se utilizaban los
decorados y los colores, para que los analfabetos, que no faltaban en esa
época, pudieran entender las Sagradas Escrituras.
La arquitectura Barroca española no hizo ningún aporte fundamental
al mundo de la época, debido a la mala situación economico-politica y social
que sufría España. La arquitectura barroca española se desarrolló plenamente en
la América conquistada por los españoles, principalmente en Méjico y las islas
del Caribe.
Durante el Barroco se prestó mucha atención a la luz, que permitía trucos
bastante vistosos para el momento. Se investigó sobre el uso del óvalo para
construcciones. Debido a la escasez, las construcciones de la época fueron
hechas con madera y estuco, porque los otros materiales eran muy caros y la
situación económica no permitía utilizarlos. Esta situación no se daba en
América, donde abundaban los materiales y la mano de obra barata.
La arquitectura española se desarrolló
mucho más en la colonias latinoamericanas, particularmente en Méjico.
Todas las ciudades construídas por los
españoles asentados en América eran similares entre sí, ya que la edificación
en la colonia estaba regida por leyes promulgadas hacía tiempo, lo que provocó
un serio estancamiento con respecto a las ciudades europeas.
Las obras más importantes son: el Retablo
de San Esteban, construído por José de Churriguera; la Catedral de Granada,
obra de Alonso Cano; la Torre de Santa Catalina, iniciada por Juan Bautista
Viñes; la Iglesia de Vinaroz, obra atribuída a Juan Bautista Viñes; la Iglesia
de la Santa Majestad de Caldas, construída por P. Rupin y P. Sorrel; el
Monasterio de la Cartuja de Granada, edificada por José de Bada. Aparte hubo otras
obras, pero esas son las más importantes.
Pintura
La pintura española del siglo XVII es una
pintura realista, a pesar que los temas dominantes continúan siendo los
religiosos, el realismo invade todos los aspectos de esta pintura, en la que si
bien falta casi por completo el paisaje, el retrato adquiere una importancia
muy notoria. El realismo de esa pintura es cruel, subraya los contrastes entre
la luz y la sombra.
Las obras de muchos pintores muestran la
situación de la época, en una pintura se ve a una anciana sacándole las pulgas
a un niño, en otra hay un niño cojo sin hogar que está pidiendo limosna, aparte
de las pinturas donde estaban las familias ricas o los reyes. Se hacían
trabajos para la iglesia y se pintaban naturalezas muertas, que recién en esta
época empiezan a ser apreciadas.
En el Barroco el retrato predomina; esto
se ve en gran parte de las pinturas, en las que hay un retrato hecho con gran
cuidado, mientras que el fondo es descuidado, deslucido, incluso llegando a
faltar, al pintárselo de color negro; la luz también es tratada con mucho
cuidado, a veces llegando a ser irreal.
Como en el renacimiento, muchos pintores
eran protegidos por los ricos o mecenas o nombrados pintores del rey, cuya
única función era la de pintar cuanto retrato se le ocurriera al rey, que a su
vez le pagaba con el alojamiento y dinero. Tambien podían ser ayudados o
protegidos de la Iglesia, quien los había podido sacar de la miseria.
La técnica favorita, aparte de la del
retrato era la del claroscuro con la que se lograban efectos muy interesantes;
trabajan con toda la gama de colores.
Los temas religiosos que más se pedían eran: Vírgenes, Martirios de santos,
Adoraciones, distintas escenas de la vida de Jesús. Los temas paganos más
pedidos eran: retratos, naturalezas muertas y escenas de la vida de los reyes.
Todos estos temas eran pintados en lienzos, pero también se pintaban frescos en
las iglesias, donde se mostraban escenas de las Sagradas Escrituras, que ayudaban a hacer que la gente las
entienda.
Uno de los pintores más importante del
período fue Diego de Silva y Velázquez. Este portugués fugado a España fue
quien le daría a la pintura española su mejor época, anterior a Goya.
Velázquez fue nombrado pintor del rey en
1630. Tuvo varias etapas, la más importante fue cuando estaba en Madrid al
servicio del rey; durante esta época los temas favoritos eran los retratos de
cazadores, jinetes y de bufones. Velázquez no pintó casi ninguna naturaleza
muerta. Muchas de sus pinturas eran con los personajes a caballo, otra
mostraban a los bufones de la corte,
que eran personas con problemas físicos. También pintó escena sobre los
combates y batallas del momento.
La técnica de Velázquez era: pinceladas
cortas y chispeantes. Los colores utilizados por él ocupaban todo el espectro
del arco iris, pintaba sobre lienzo, y a veces corregía sus pinturas o las de
otros pintores en las que se veían errores.
Velázquez fue el máximo exponente de la
pintura barroca española. Las obras más importantes son: Las Lanzas, La vista
de Zaragoza, Marte, Las Meninas y otras.
Las obras más importantes de la época
son: El niño cojo, de José de Rivera; La Misa de fray Pedro de Cabañuelas,
pintada por Francisco de Zurbaran; La Inmaculada, pintada por Bartolome Esteban
Murillo; el Triunfo de la Muerte, de Juan de Valdés Leal; El duque de Pastrana,
retrato de Juan Carreño de Miranda; La Adoración de la Sagrada Forma, pintada
por Claudio Coello, aparte de otras obras.
Grandes personalidades
José de Churriguera: arquitecto creador
de San Esteban, del catafalco de la Reina Maria Luisa de Borbon, la Iglesia de
Monserrat, fue ayudante en la construcción del palacio real, el retablo de la
Iglesia de San Basilio, en la fachada de San Cayetano, en la Iglesia de Santo
Tomas y el complejo urbanístico del Nuevo
Baztan.
Alonso Cano: arquitecto
constructor de la Catedral de Granada. Como escultor realizó los Bustos de Adán
y Eva y la pequeña Inmaculada.
Gregorio Hernandez: escultor realizó La
Piedad, el Cristo yacente y otras obras.
Martínez Montañes: escultor esculpió
Las Cuatro Virtudes del Retablo Mayor del Monasterio de los Jerónimos.
José de Ribera: pintor realizó
varias telas, entre las que se encuentran: El niño cojo, el Martirio de San
Bartolomé, el San Andrés y Arquímedes con compás.
Francisco de Zurbaran: pintor creador de
algunas de las obras más importantes del barroco español. Algunas de ellas son:
La misa de fray Pedro de Cabañuelas, El Adiós del fray Juan de Carrion a sus
hermanos, Fray Gonzalo de Illiescas, Santa Casilda, Bodegón y otras obras.
Diego Velázquez: uno de los mas
importantes pintores del Barroco en España, pintó algunas obras que marcaron
una época, por ejemplo: El retrato del Príncipe Baltasar Carlos a caballo, San
Juan Evangelista, la Adoración de los Magos, el Aguador de Sevilla, Jesús en
casa de María, el Infante don Carlos, el Triunfo de Baco y muchos retratos
cortesanos, ya que el era el pintor de la corte.