JÉSSICA SUBIRI
ROSELLÓ Nº 30 3º D
INDICE
1-
Sistema Periódico.
2-
Ley Periódica.
3-
Desarrollo Histórico.
4-
Mendeléiev y Meyer,
5-
Mendeléiev, Dmitri Ivánovich.
6-
Meyer, Julius Lothar.
7-
Periodo
dos.
8-
Litio.
9-
Berilio.
10- Boro.
11- Carbono.
12- Nitrógeno.
13- Oxigeno.
14- Flúor.
15- Neón.
16- Conclusión.
SISTEMA PERIÓDICO
Después de los importantes trabajos de MEYER y de MENDELEIEV puede
decirse que quedó establecida definitivamente la Clasificación Periódica de los
elementos químicos. Numerosos autores
la han ido perfeccionando con ligeros retoques y la inclusión de nuevos
elementos que se han ido descubriendo.
En la actualidad son diversas las formas de presentar el Sistema
Periódico (S. P) con el fin de hacerlo
más útil posible, pero todas ellas son ligeras variantes de las dos formas fundamentales llamadas
corta o de ocho columnas y larga o de
dieciocho columnas, que es la que más se utiliza en la actualidad.
Como puede
observarse, los periodos (excepto el primero, constituido únicamente por
hidrógeno y helio), están formados por los elementos que van desde un metal
alcalino hasta el próximo gas inerte.
El segundo y tercer periodo contienen, cada uno, ocho elementos,
pertenecientes a las familias o grupos principales. El cuarto y quinto periodos están formados
por dieciocho elementos, es decir, diez más que los periodos segundo y tercero;
estos diez elementos extra constituyen los llamados elementos de transición y
pertenecen a las familias o grupos secundarios
(grupos b). El periodo sexto
contiene treinta y dos elementos, o sea, catorce más que el cuarto y quinto,
que se denominan lantánidos (antiguamente se llamaban tierras raras o
escasas) por ser todos ellos muy
parecidos al lantano y tener que colocarlos juntos en la misma casilla. El
ultimo periodo (séptimo) está incompleto y los elementos que lo forman son casi todos inestables (se desintegran sus núcleos y la mayoría son
radiactivos) y no existen en la
naturaleza, habiéndose obtenido casi todos por medios artificiales (reacciones
nucleares). En este periodo aparece otra serie de elementos muy parecidos entre
sí (lo mismo que los lantánidos) y que reciben el nombre de actínidos.
La principal ventaja de la forma larga del Sistema Periódico es que no
es necesario doblar en dos filas los periodos largos, con lo que no existe
confusión entre los grupos a y b
y, por otro lado, resulta una clara separación entre metales y
no-metales. Estos últimos quedan
agrupados en el extremo superior derecho por encima de la diagonal quebrada.
Como puede observarse, en
varios lugares del Sistema Periódico no se sigue el orden riguroso de pesos
atómicos, sino que se ha invertido en
tres parejas de elementos (argón y potasio, yodo y teluro, cobalto y níquel) a
fin
de conservar la analogía de
propiedades en los elementos de la misma columna (familia). Hechas estas correcciones, el número de
orden de cada elemento en el Sistema Periódico es lo que se llama número atómico.
Lo mismo que otros grandes descubrimientos científicos, la
clasificación periódica, según acabamos de ver, surgió de forma totalmente
empírica y antes de que se conociesen sus fundamentos. Sus descubridores y los que contribuyeron a
su primitivo desarrollo no tenían ningún conocimiento sobre la estructura
electrónica de los átomos, que, como veremos después, es la base de la
clasificación periódica. Esto no fue
inconveniente para la inmediata utilización del Sistema Periódico como guía en
el descubrimiento de nuevos elementos desconocidos (siguiendo el ejemplo de MENDELEIEV) y sobre todo como sistema de ordenación lógica de la enorme
variedad de hechos químicos.
Los grupos o columnas verticales de
la tabla periódica fueron clasificados tradicionalmente de izquierda a derecha
utilizando números romanos seguidos de las letras 'A' o 'B', en donde la 'B' se
refiere a los elementos de transición. Actualmente está ganando popularidad
otro sistema de clasificación, que ha sido adoptado por la Unión Internacional
de Química Pura y Aplicada (IUPAC). Este nuevo sistema enumera los grupos
consecutivamente del 1 al 18 a través del sistema periódico.
Ley periódica
Esta ley es la base de la tabla
periódica y establece que las propiedades físicas y químicas de los elementos
tienden a repetirse de forma sistemática conforme aumenta el número atómico.
Todos los elementos de un grupo
presentan una gran semejanza y, por lo general, difieren de los elementos de
los demás grupos. Por ejemplo, los elementos del grupo 1 (o IA), a excepción
del hidrógeno, son metales con valencia química +1; mientras que los del grupo
17 (o VIIA), exceptuando el astato, son no metales, que normalmente forman
compuestos con valencia -1.
Desarrollo histórico
Como resultado de los descubrimientos
que establecieron en firme la teoría atómica de la materia en el primer cuarto
del siglo XIX, los científicos pudieron
determinar las masas atómicas relativas de los elementos conocidos hasta
entonces. El desarrollo de la electroquímica durante ese periodo por parte de
los químicos británicos Humphry Davy y Michael Faraday condujo al
descubrimiento de nuevos elementos.
En 1829 se habían descubierto los
elementos suficientes para que el químico alemán Johann Wolfgang Döbereiner
pudiera observar que había ciertos elementos que tenían propiedades muy
similares y que se presentaban en triadas: cloro, bromo y yodo; calcio,
estroncio y bario; azufre, selenio y teluro, y cobalto, manganeso y hierro. Sin
embargo, debido al número limitado de elementos conocidos y a la confusión
existente en cuanto a la distinción entre masas atómicas y masas moleculares,
los químicos no captaron el significado de las triadas de Döbereiner.
El desarrollo del espectroscopio en
1859 por los físicos alemanes Robert Wilhelm Bunsen y Gustav Robert Kirchhoff,
hizo posible el descubrimiento de nuevos elementos. En 1860, en el primer
congreso químico internacional celebrado en el mundo, el químico italiano
Stanislao Cannizzaro puso de manifiesto el hecho de que algunos elementos (por
ejemplo el oxígeno) poseen moléculas que contienen dos átomos. Esta aclaración
permitió que los químicos consiguieran una 'lista' consistente de los
elementos.
Estos avances dieron un nuevo ímpetu
al intento de descubrir las interrelaciones entre las propiedades de los
elementos. En 1864, el químico británico John A. R. Newlands clasificó los
elementos por orden de masas atómicas crecientes y observó que después de cada
siete elementos, en el octavo, se repetían las propiedades del primero. Por
analogía con la escala musical, a esta repetición periódica la llamó ley de las
octavas. El descubrimiento de Newlands no impresionó a sus contemporáneos,
probablemente porque la periodicidad observada sólo se limitaba a un pequeño
número de los elementos conocidos.
p TABLA
PERIODICA
Mendeléiev y Meyer
La ley química que afirma que las propiedades de todos los elementos
son funciones periódicas de sus masas atómicas fue desarrollada
independientemente por dos químicos: en 1869 por el ruso Dmitri Mendeléiev y en
1870 por el alemán Julius Lothar Meyer. La clave del éxito de sus esfuerzos fue
comprender que los intentos anteriores habían fallado porque todavía quedaba un
cierto número de elementos por descubrir, y había que dejar los huecos para
esos elementos en la tabla. Por ejemplo, aunque no existía ningún elemento
conocido hasta entonces con una masa atómica entre la del calcio y la del
titanio, Mendeléiev le dejó un sitio vacante en su sistema periódico. Este
lugar fue asignado más tarde al elemento escandio, descubierto en 1879, que
tiene unas propiedades que justifican su posición en esa secuencia. El
descubrimiento del escandio sólo fue parte de una serie de verificaciones de
las predicciones basadas en la ley periódica, y la validación del sistema
periódico aceleró el desarrollo de la química inorgánica.
El sistema periódico ha experimentado
dos avances principales desde su formulación original por parte de Mendeléiev y
Meyer. La primera revisión extendió el sistema para incluir toda una nueva
familia de elementos cuya existencia era completamente insospechada en el siglo
XIX. Este grupo comprendía los tres primeros elementos de los gases nobles o
inertes, argón, helio y neón, descubiertos en la atmósfera entre 1894 y 1898
por el físico británico John William Strutt y el químico británico William
Ramsay. El segundo avance fue la interpretación de la causa de la periodicidad
de los elementos en términos de la teoría de Bohr (1913) sobre la estructura
electrónica del átomo.
Mendeléiev, Dmitri Ivánovich (1834-1907).
Químico ruso conocido sobre todo por
haber elaborado la tabla periódica de los elementos químicos. Esta tabla expone
una periodicidad (una cadencia regular) de las propiedades de los elementos
cuando están dispuestos según la masa atómica.
Mendeléiev nació en Tobolsk
(Siberia), estudió química en la Universidad de San Petersburgo y en 1859 fue
enviado a estudiar a la Universidad de Heidelberg. Allí conoció al químico
italiano Stanislao Cannizzaro, cuyos planteamientos sobre la masa atómica
determinaron su opinión. Mendeléiev regresó a San Petersburgo y fue profesor de
química en el Instituto Técnico en 1863 y profesor de química general en la
Universidad de San Petersburgo en 1866. Escribió los dos volúmenes de Principios
de química (1868-1870), uno de los primeros libros de texto sobre
química, que se convirtió en un clásico.
Durante la elaboración de este libro,
Mendeléiev intentó clasificar los elementos según sus propiedades químicas. En
1869 publicó la primera versión de la tabla periódica. En 1871 publicó una
versión corregida en la que dejaba huecos para elementos todavía desconocidos.
Su tabla y sus teorías ganaron una mayor aceptación cuando posteriormente se
descubrieron tres de estos elementos: el galio, el germanio y el escandio.
Entre las investigaciones de
Mendeléiev también hay que mencionar el estudio de la teoría química de la
disolución, la expansión térmica de los líquidos y la naturaleza del petróleo.
En 1887 emprendió un viaje en globo en solitario para estudiar un eclipse
solar.
En 1890 abandonó la universidad como
consecuencia de su postura política partidaria de reformas sociales. En 1893
fue director del departamento de Pesas
y Medidas de San Petersburgo, cargo que desempeñó hasta su muerte.
Meyer, Julius Lothar (1830-1895).
Químico
alemán, conocido principalmente por su trabajo en la clasificación periódica de
los elementos químicos. Nació en Varel y estudió en las universidades de
Zurich, Würzburg, Heidelberg y Königsberg (actualmente Kaliningrado). A partir
de 1876 fue profesor de química en la Universidad de Tübingen. En un artículo
publicado en 1870 presentó su descubrimiento de la ley periódica que afirma que
las propiedades de los elementos son funciones periódicas de su masa atómica.
Esta ley fundamental fue descubierta en 1869 por el químico ruso Dmitri
Ivánovich Mendeléiev, quien fue más reconocido por el hallazgo que su colega
Meyer.
PERIODO DOS
El principio de exclusión permite solamente que dos de los tres
electrones del litio (z = 3) ocupen el estado
1s. El tercero debe ir a la
siguiente capa más alta (n= 2). En un
átomo de un electrón todos los estados n = 2
tienen la misma energía, pero en un átomo en el que la subcapa 1s está
llena, los estados 2s tienen una energía ligeramente más baja que los estados
2p porque los electrones de la subcapa 1s neutralizan parcialmente la carga del
núcleo para los electrones que se
hallan fuera de la nube 1s. Un electrón
2p, que se halla completamente fuera de la distribución 1s (figura 1), es
atraído por una carga efectiva de sólo +e, mientras que un electrón 2s, que se halla parcialmente dentro
de la distribución 1s, a veces es atraído por toda la carga +3e del
núcleo. Como consecuencia, el estado 2s
tiene una energía más baja (se halla
más fuertemente ligado) 2que el estado 2p y, por lo tanto, el tercer electrón
del litio se encuentra en el estado 2s.
El litio está colocado en el grupo
I porque puede perder fácilmente su electrón 2s para formar un ion de
carga +e.
Los
cuatro electrones del berilio (z = 4) llenan las subcapas 1s y 2s. El berilio está en el grupo II porque puede
perder fácilmente los dos electrones 2s.
Los
seis elementos siguientes (z = 5 a z =
10) se forman añadiendo electrones a la subcapa 2p. La tabla 1 muestra cómo la
subcapa 2p puede contener hasta seis electrones con spines convenientemente
orientados. El flúor (z = 9), al que
falta un electrón para llenar la capa 2p, tiene una fuerte tendencia a llenar
la última posición tomando un electrón adicional para formar un ion de carga
–e. Por lo tanto, el flúor está en el grupo VII. El gas inerte neón (z = 10) llena la capa 2p y completa el
período 2.
Litio
De símbolo Li, es un elemento
metálico, blanco plateado, químicamente reactivo, y el más ligero en peso de
todos los metales. Pertenece al grupo 1 (o IA) del sistema periódico, y es uno
de los metales alcalinos. Su número atómico es 3.
El descubrimiento del elemento se le
adjudica por lo general a Johann A. Arfvedson en 1817. Químicamente, el litio
se asemeja al sodio en su comportamiento. Se obtiene por la electrólisis de una
mezcla de cloruro de litio y potasio fundidos. Se oxida al instante y se corroe
rápidamente al contacto con el aire; para almacenarlo, debe sumergirse en un
líquido tal como la nafta. El litio ocupa el lugar 35 en abundancia entre los
elementos de la corteza terrestre. No existe en la naturaleza en estado libre,
sino sólo en compuestos, que están ampliamente distribuidos. El metal se usa
como desoxidante y para extraer los gases no deseados durante la fabricación de
fundiciones no ferrosas. El vapor del litio se usa para evitar que el dióxido
de carbono y el oxígeno formen una capa de óxido en los hornos durante el
tratamiento térmico del acero. Entre los compuestos importantes del litio están
el hidróxido, utilizado para eliminar el dióxido de carbono en los sistemas de
ventilación de naves espaciales y submarinos, y el hidruro, utilizado para
inflar salvavidas; su equivalente de hidrógeno pesado (deuterio), se utiliza
para fabricar la bomba de hidrógeno. El carbonato de litio, un mineral común,
se usa en el tratamiento de las psicosis maníaco-depresivas.
El litio tiene un punto de fusión de
181 °C, un punto de ebullición de 1.342 °C y una densidad relativa de 0,53. Su
masa atómica es 6,941.