El Patio de los Reyes, sus caracteristicas, y el escudo de Felipe II, su historia, Salomón, Juda.
Monasterio de San Lorenzo del
Escorial
El Patio de los Reyes
La portada principal, bajo la
figura de San Lorenzo y el escudo de Felipe II, comunica con el Patio de los
Reyes, recinto de proporciones perfectas, sin concesiones ornamentales, de
severa geometría, que constituye el punto crucial del monasterio, pues sus
muros corresponden a sus cuatro lugares trascendentales: el templo, la
biblioteca, el convento y el colegio. Los laterales, que pertenecen a estas dos
últimas dependencias, ofrecen cuatro órdenes de ventanas, 80 en cada lado, así
como la última piedra que se colocó en
el monasterio un 13 de septiembre de 1584 en presencia de Felipe II y sus
hijos; podemos verla en el lado izquierdo entre la octava y novena ventana
marcada con una pequeña cruz negra, correspondiendo a la misma en el tejado
otra cruz de pizarra de grandes dimensiones formada con el corte de las
pizarras. Atrás habremos dejado las ventanas que corresponden a las salas de la
biblioteca principal y a la de manuscritos, y frente a ellas, al fondo del
patio, se levanta la fachada de la grandiosa basílica, evocadora del mítico
templo de Salomón con seis colosales estatuas de reyes de Judá. Es de orden
dórico, con grandes columnas, arquerías de acceso y amplio frontispicio,
flanqueada por 2 soberbias torres que por estar embebidas en el edificio disimulan
su altura real (72 m).
Todo este aparato, que nos hace
intuir las proporciones del templo, se levanta sobre una amplia plataforma
elevada respecto al patio y separada de él por siete amplios escalones. Cinco amplios
arcos permiten el acceso a un vestíbulo abovedado en el que se abren las tres
puertas del templo construidas con finas maderas de las Antillas; sobre los dos
laterales podemos ver dos antiguos medallones de mármol negro con inscripciones
latinas en letras de bronce dorado que recuerdan lejanas efemérides: colocación
de la primera piedra del templo (1563), comienzo de los Oficios Divinos (1586)
y Consagración de la basílica (1595), ceremonias todas ellas que contaron con
la presencia de don Felipe, rey de todas las Españas, de las dos Sicilias, de Jerusalén,
y un largo etcétera. Las otras dos puertas corresponden a los extremos del
zaguán y enlazan con patios interiores. La portada del mismo zaguán que
corresponde al muro de la derecha, pertenece a la antigua portería principal
del convento.