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Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: La cultura etrusca.: Agregado: 12 de ABRIL de 2000 | Palabras: 1926 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Historia > |
La cultura Etrusca
Período orientalizante
El período “orientalista” u “orientalizante” abarca un siglo y medio a
partir del último cuarto del siglo VIII a.C. hasta el primer cuarto del VI a. C.
cuando Etruria, zona donde se encontraba la civilización Etrusca, había
alcanzado su máximo apogeo político, económico, cultural y militar; donde
reinaban los tarquinos como Tarquino el Antiguo, Servio Tulio y Tarquino el
Soberbio; este último, en cambio, iniciará el fin de la hegemonía
tirrena y de su intento de unificar Italia. Con la caída de la ciudad de Veyes,
culmina la historia independiente de Etruria y con ella la civilización
Etrusca.
La
etapa “orientalizante
es la más antigua de la cultura tirrena: Etruria ha terminado de
formarse, al empezar este ciclo, como consecuencia de una especie de
federación, unificación de ciudades importantes como Veyes, Vulci, Tarquinia, Cerveteri,
Chiusi, Vetulonia, Cortona, Perugia, Arezzo, Fiésole y Volterra.
Todas estas ciudades, a su vez, estaban gobernadas por familias que han
constituido una aristocracia, que en aquella época, hecha sus raíces sobre la
explotación de las riquezas de la tierra; es decir la explotación de minas de
hierro y cobre, el oro y el comercio internacional.
Algunos
de los integrantes de aquella aristocracia estaban a cargo de grandes ejércitos
que vivían rodeados y adornados de suntuosos objetos adornados con figuras
acordes a la futura utilización del utensilio. Hasta sus tumbas demostraban el
lujo a lo largo de su vida, sus palacios; sus excepcionales pinturas, murales,
objetos domésticos y decorativos de toda clase: jarrones, cuchillos,
estatuillas, etc. Algunos de los que he podido apreciar en la exposición
intentaré luego describirlos
El
período “orientalista”
luce toda su grandeza a través de las cerámicas, joyas, esculturas, pinturas,
utensilios, los atributos la mando civil los implementos religiosos, las armas
de hierro, las piezas de vajilla y demás artículos de uso personal.
Según
se ha investigado, todos estos artículos fueron elaborados en Etruria por
artistas y orfebres locales y luego en las ciudades de denominación tirrena,
entre ellas Roma.
De la exposición me llamaron la atención
distintas cosas. Entre ellos la vestimenta que utilizaban: observé que
utilizaban distintos objetos para atar sus ropas como alfileres y fíbulas,
fabricados con distintos metales como el bronce y el oro y adornados con
figuras geométricas o de animales o rostros.
El ejército de los Etruscos estaba
conformado por caballos y soldados que cubrían su cabeza y rostro con unos
objetos denominados yelmos. Los había de dos tipos: a) la careta que cubría el rostro
y la cabeza y b) el casco que sólo cubría la cabeza. Además
protegían la parte inferior de la pierna con canilleras. Todos estos medios
de defensa eran realizados con bronce y estaban decorados.
Para
los caballos también se utilizaba el bronce y se intentaba cubrir las zonas del
cuerpo expuestas al ataque frontal. Se realizaban elementos que cubrían sus
hocicos, pero sobre lo que ponían más importancia era sobre los elementos
necesarios para manejar al animal en combate. Ponían sumo cuidado por ejemplo
en los frenos. Estos estaban sumamente adornados y tallados con figuras
acordes; como por ejemplo escenas de caballos y el hombre siempre presente.
Los Etruscos realizaban muchos adornos,
recipientes de distintos materiales, jarrones de distinto tipo y tamaño que
utilizaban para diversas cosas, etcétera. Además
utilizaban hachas, también en bronce y muy decoradas. Estos objetos estaban
realizados con marfil, bronce, oro, que
ellos moldeaban y además utilizaban pastas y arcilla. En general los adornos eran embellecidos con figuras
humanas, geométricas, de animales: caballos alados, toros, aves, etcétera. Sin
embargo no a todas sus creaciones les atribuían un uso práctico sino que en
muchos ocasiones les atribuían un uso simplemente decorativo. En este caso,
realizaban estatuilllas, generalmente, alusivas a hombres o mujeres guerreras
de excelente estado físico.
Mujeres
y hombres de origen etrusco le daban importancia a su arreglo personal.
Utilizaban perfumes, collares formados por cuentas con formas geométricas y
otras con formas de animales o seres mitológicos, también el hombre; al parecer
eran de madera. Tenían peines y peinetas hechas de oro o bronce tallados con las figuras de los hombres. Se
adornaban con broches de oro y aplicaciones en marfil.
Se
ocupaban también de los utensilios para preparar sus comidas quizás tan
elaboradas y sofisticadas como los objetos que creaban. Utilizaban cuchillos de
bronce también muy decorados.
Los etruscos asaban la carne con una
especie de asador donde colocaban los trozos de carne y los asaban sobre el
fuego; el utensilio, como muchos de los objetos de los etruscos, era de bronce.
En
la exposición había una maqueta que representaba la casa donde vivían las
familias etruscas. Esta estaba construida con piedras y barro. Es curioso como
la maqueta muestra a la entrada de la
casa un gran escalón y a partir de ahí los adornos y pertenencias.
Guardaban
las cenizas de los fallecidos en recipientes minuciosamente decorados y según
el sexo de la persona que iniciaba la vida celestial, el recipiente llevaba la
cabeza de una mujer o un hombre. Estos recipientes estaban hechos de pasta y
luego pintados.
Historia Etrusca
Desde
tiempos remotos, la sociedad etrusca estuvo dominada por una aristocracia
sólidamente aferrada que ejerció un estricto control político, militar,
económico y religioso. Algunos de sus líderes, incluidos los semilegendarios
reyes etruscos de Roma, como los Tarquinos (Lucio Tarquino Prisco y Lucio
Tarquino el Soberbio), quizá alcanzaran su posición porque eran expertos
guerreros. Continuamente aliaban sus ciudades independientes con cualquier otra
para obtener ganancias económicas y políticas.
Hacia el siglo V a. C., el poder etrusco
fue desafiado y severamente reducido. Al darse cuenta de su situación, varias
ciudades etruscas formaron una alianza con Roma.
Dichas alianzas vincularon a muchas
ciudades etruscas con Roma, de tal manera que las leyes romanas solían tener
repercusiones sobre el pueblo etrusco. Los lazos entre Roma y Etruria se
fortalecieron en el siglo I a. C., cuando los etruscos aceptaron la oferta
de ciudadanía romana. Sin El vencedor, Lucio Cornelio Sila, se vengó de forma
extrema, arrasando ciudades, tomando posesión de tierras e imponiendo
limitaciones sobre los derechos civiles etruscos.
La
brutalidad de Sila asoló de tal forma a los etruscos que sus posteriores
intentos de sublevación fueron insignificantes. Éstos trabajaron con los
etruscos y aceleraron la romanización de la región.
Arte Etrusca
El
arte etrusco revela su relación con el griego (tanto en Grecia como en el sur
de Italia), y con el de Egipto y Asia Menor. También muestra elementos itálicos
y refleja de forma distintiva creencias religiosas etruscas. El arte etrusco
tuvo gran influencia sobre posteriores estilos romanos. La mayoría de los
conocimientos actuales proceden de tumbas etruscas.
Arquitectura Etrusca
No
quedan restos de los palacios etruscos, edificios públicos ni de los primeros
templos, todos de madera y ladrillo. Sin embargo, el templo griego se construía
según un eje simétrico de orientación este-oeste sobre un terraplén bajo, al
que se podía entrar desde una columnata en los cuatro lados; un templo etrusco,
para satisfacer los requisitos religiosos, se situaba según un eje simétrico de
orientación norte-sur y sobre un podio alto, con un pórtico de cuatro columnas,
enfrente de las tres puertas que conducían a tres habitaciones paralelas para
los tres dioses principales etruscos. Los templos romanos seguirían el modelo
desarrollado por los etruscos.
La mayoría de las ciudades etruscas
se construían en forma cuadrangular, con fortificaciones, rodeadas por muros
reforzados por puertas dobles y torres. El muro que rodeaba la primera ciudad
de Roma, según se dice construido durante la época del rey Servio Tulio (reinó
entre el 578 a. C. y el 534 a. C.), era de construcción etrusca.
No se han encontrado restos de
casas etruscas, pero el interior de las tumbas y urnas funerarias en forma de
casa, sugieren que tenían tejados planos o de dos aguas, de teja y de una a
tres habitaciones.
Las muestras más tardías tenían un
atrio, con tejado abierto sobre un estanque para el agua de lluvia, y una logia
(un esquema continuado por los romanos). Los etruscos también construyeron
acueductos, puentes y alcantarillas.
Fuera de las ciudades existían
cementerios que contenían las tumbas familiares. Eran construidas bajo tierra,
pero tenían grandes bóvedas de piedras superpuestas cubiertas por túmulos de
tierra. Las tumbas más tardías contenían varias habitaciones construidas de
forma que parecían una casa.
Escultura Etrusca
Los
etruscos, como la mayoría de los pueblos antiguos, no estimaban el arte por sí
mismo, sino que construían objetos por razones utilitarias o religiosas. Es
más, el arte etrusco, aunque compartía características generales, se diferencia
claramente de una ciudad a otra, reflejando la independencia política de cada
una.
Las obras etruscas más famosas son
de terracota o arcilla cocida, y esto incluye esculturas en tapas de
sarcófagos, como por ejemplo una pareja yacente de esposos (finales del siglo
VI a. C., actualmente en la Villa Giulia, en Roma) de Caere (Cerveteri),
obras de templos, como revestimientos para proteger la madera, los tejados y
las esculturas frontales. Los artistas de Vulci sobresalieron esculpiendo
imágenes de nenfro, una piedra caliza local, de la cual son representativas las
esfinges y
el León Alado de Roma. Como se suponía, los etruscos eran excepcionales
trabajadores del bronce. La Loba (hacia el 500 a. C., actualmente
conservada en el Museo Capitolino, en Roma) y la Quimera de Arezzo (siglos V-IV a.
C., hoy en el Museo Arqueológico de Florencia) son muestras excelentes de la
escultura zoomórfica en bronce; la estatua de tamaño natural del orador Aulo
Metelo, conocida como el Arringatore (siglo I a. C., Museo
Arqueológico de Florencia), figura como una de las estatuas de bronce más
admirables de su época.
Pintura Etrusca
Las
pinturas etruscas que nos han llegado consisten principalmente en frescos sobre
paredes de piedra y sobre techos de tumbas, en particular en las de Tarquinii
(Tarquinia) y en los alrededores de Clusium (Chiusi). También existen algunas
placas pintadas. Las figuras son estilizadas, pesadas y frecuentemente
perfiladas en negro. La mayoría de los frescos de Tarquinia son descripciones
realistas de los juegos, bailes, música y banquetes que acompañaban a los
funerales etruscos, como los de la tumba llamada de los Augures (520-510 a.
C.) y los que aparecen en la denominada tumba de Triclinio (480-470 a. C.).
Las
escenas sangrientas de guerra son habituales, como en la tumba François
(finales del siglo IV a. C.) en Vulci (cerca de Tarquinia), y también
aparecen demonios espantosos de la tierra de la muerte, como en la tumba del
Ogro (siglo II a. C.) en Tarquinia.
Artes decorativas
Los
etruscos, en un principio, importaron o copiaron cerámica pintada griega.
También desarrollaron una loza pulida y característica, el bucchero nero,
vasos áticos con figuras negras, con adornos grabados o en relieve. La
influencia del arte etrusco sobre los romanos fue evidente desde el siglo VI a.
C. hasta la preeminencia de los estilos griegos en el siglo III a.C.
Conclusiones
La
exposición me pareció muy interesante y demuestra como un arte iniciado dos
milenios y medio atrás siga siendo tan atrayente como lo debió haber sido en su
época. Me llamó la atención el alto valor estético y económico de los
materiales que utilizaban para elementos de quizá no demasiado valor práctico
como alfileres o recipiente. Sugiere una preocupación por la decoración
realmente notoria.
Considero al arte etrusco riquísimo por su atractivo
humano y elevado valor estético. Es notoria la dedicación que tenían los
Etruscos para con sus adornos y creo que su arte seguirá siendo atractivo para
las futuras generaciones ya que es muy interesante.
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