Biografía de
Richard Nixon
Profesor:
Vasquezi
Alumno: Emanuel Tomasii
Nixon, Richard Milhous (1913-1994): presidente de Estados Unidos (1969-1974),
el único que ha tenido que dimitir del cargo.
Nixon nació en Yorba Linda
(California) el 9 de enero de 1913. Se graduó en 1934 por el Whittier College
de California, y por la Duke University Law School, en 1937. Al no lograr
ingresar en un despacho de abogados de Wall Street (Nueva York) tras su
licenciatura, Nixon regresó a Whittier para ejercer la abogacía. Se alistó en
la Marina de Estados Unidos en 1942 y sirvió en el Pacífico Sur durante la
II Guerra Mundial, alcanzando el grado de capitán de corbeta.
Regresó a
Whittier en 1946 y fue elegido diputado republicano a la Cámara de
Representantes en 1947. Entre 1948 y 1949 Nixon adquirió fama nacional como
miembro del Comité de Actividades Antiamericanas durante la investigación del
llamado caso Hiss. En 1951 fue elegido senador después de una campaña en la que
destacó por su ideología anticomunista.
Nixon vicepresidente
En 1952 los republicanos nominaron
a Nixon como candidato a la vicepresidencia en la candidatura presidencial de
Dwight David Eisenhower. Al descubrirse que, siendo senador, Nixon había
aceptado 18.000 dólares para 'gastos políticos' de manos de empresarios
californianos, estuvo a punto de ser expulsado del Partido Republicano. La
defensa que de sí mismo hizo Nixon salvó su carrera política. Desde su cargo de
vicepresidente, emergió como vigoroso portavoz de los republicanos durante el
mandato de Eisenhower. Además inició una actividad de política internacional al
visitar numerosos países, incluida la Unión Soviética. Una espontánea discusión
mantenida en ese país con Nikita Jruschov se publicó en todo el mundo en julio
de 1959. Su hostilidad instintiva hacia Fidel Castro en la reunión que
mantuvieron ese mismo año, ha sido considerada por muchos analistas como motivo
fundamental para que el presidente cubano buscara la alianza con la Unión
Soviética. Una vez finalizado el segundo mandato presidencial de Eisenhower,
Nixon consiguió fácilmente la nominación republicana en 1960. Sin embargo la
experiencia y el relieve de Nixon desaparecieron frente a la figura de John
Fitzgerald Kennedy, quien le venció en las elecciones presidenciales por un
estrecho margen de votos.
Derrotado en las elecciones a
gobernador de California en 1962, Nixon anunció con irritación su retirada de
la política activa, aunque conservó su poderosa influencia en el Partido
Republicano. Hacia 1968 se encontraba con la suficiente confianza como para
afrontar una nueva campaña para la presidencia, esta vez con una nueva imagen
que le presentaba más maduro y moderado. Con Spiro Theodore Agnew como
candidato a la vicepresidencia, la campaña de los republicanos hizo un hábil
uso de la televisión, sacó provecho del descontento nacional por la guerra de
Vietnam y se benefició de las divisiones en el seno del Partido Demócrata.
Nixon derrotó a Hubert Horatio Humphrey por una diferencia de unos 500.000
votos.
Nixon presidente
En 1969, Nixon reorganizó la Casa
Blanca, delegando cuestiones rutinarias y la mayor parte de los asuntos
administrativos en hombres de su plena confianza, como H. R. Haldeman, John
Ehrlichman y Charles Colson. Esto le permitió dedicarse íntegramente a la
política internacional. Con la ayuda de Henry Alfred Kissinger, su asesor de
máxima confianza en esta materia, Nixon redefinió el papel de Estados Unidos en
el contexto internacional, sugiriendo limitar los compromisos estadounidenses.
Ordenó una retirada gradual de los 500.000 soldados estadounidenses que
combatían en Vietnam del Sur, pero la retirada se prolongó durante cuatro años,
durante los cuales la guerra de Vietnam continuó en pleno apogeo mientras las
bajas estadounidenses seguían aumentando. Nixon autorizó la incursión de tropas
estadounidenses en Camboya en 1970, el bombardeo de Hanoi y el minado del
puerto de Haiphong en 1972. Esas acciones fueron impopulares, pero Nixon las
consideró como un medio para llegar a un acuerdo negociado por el que todas las
tropas de Estados Unidos se retirarían y todos los prisioneros de guerra
estadounidenses serían liberados antes del fin de marzo de 1973.
El mayor éxito de Nixon fue su
aproximación y apertura de relaciones con la República Popular de China. Envió
a Kissinger a negociar en secreto con el primer ministro chino Zhou Enlai en
julio de 1971. La visita de Nixon a China en 1972 fue un triunfo diplomático
que dejó atónitos a sus críticos, acostumbrados a su ferviente anticomunismo.
Pocas semanas más tarde, Nixon viajó a Moscú para negociar el primer paso para
un acuerdo sobre limitación de armas estratégicas, anunciando la era de la
distensión, caracterizada por la búsqueda de un acuerdo entre las dos
superpotencias y el esfuerzo por reducir el riesgo de una guerra nuclear.
En el Oriente Próximo, Nixon
estableció relaciones con Egipto a la vez que mantenía los compromisos
adquiridos con Israel. Tras la guerra del Yom Kipur (1973) Estados Unidos
reemplazó a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en el papel de
potencia influyente en Egipto.
En lo que respecta a la política
nacional, Nixon adoptó el denominado new federalism (nuevo federalismo), un
programa que asignó 30.000 millones de dólares para necesidades de los estados
y sus ciudades. A pesar de adherirse al tradicional conservadurismo fiscal de
su partido, Nixon no poseía un programa económico definido. Tras propugnar en
un primer momento un presupuesto equilibrado, aumentó el déficit público.
Decidido a controlar los precios y los salarios para detener la creciente
inflación, dio marcha atrás en agosto de 1971. La política económica de Nixon
fue osada pero inconsistente y, debido en parte a una rápida subida del precio
del petróleo, no pudo evitar una recesión económica en 1974.
En la política racial, Nixon
adoptó, por lo general, una postura pasiva en relación con los esfuerzos de la
población negra de Estados Unidos para lograr la igualdad educativa, económica
y social.
El escándalo Watergate y la dimisión de
Nixon
Preparado para la reelección presidencial
en 1972, Nixon exhibía los éxitos diplomáticos, tras sus visitas a Pekín y
Moscú, y disfrutaba de su máxima popularidad. Derrotó al senador demócrata
George Stanley McGovern por una de las mayores diferencias de votos en la
historia de las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Sólo surgió un
nubarrón sobre el horizonte. El allanamiento de la sede central del Partido
Demócrata (en el edificio de oficinas Watergate), perpetrado el 17 de junio de
1972 con el fin de realizar escuchas ilegales, había sido realizado por hombres
contratados por algunos de los más directos colaboradores del Presidente.
Para agravar los problemas de
Nixon, el vicepresidente Agnew, tras ser acusado de soborno, dimitió en octubre
de 1973. El presidente eligió como sustituto a un popular congresista, Gerald
R. Ford, de Michigan, que fue nombrado vicepresidente el 6 de diciembre de
1973.
En marzo de 1974 el Gran Jurado
federal consideró al presidente copartícipe, sin cargos formales, en una
conspiración para obstruir la acción de la justicia en la investigación del
escándalo Watergate. El nuevo procurador general, Leon Jaworski, que sustituyó
a Archibald Cox como fiscal especial del caso (el cual había sido cesado por el
propio Nixon en mayo de 1973), continuó presionando para obtener las
grabaciones de la Casa Blanca, en tanto que el Comité Judicial comenzó a
investigar el caso para proceder a un impeachment (formulación de una acusación
formal contra el presidente o algún alto funcionario del gobierno de Estados
Unidos).
Nixon intentó restablecer su
prestigio con viajes al Oriente Próximo y a la URSS en el verano de 1974. Pero
el cerco del Watergate se fue estrechando cada vez más a su regreso: el 24 de
julio, el Tribunal Supremo determinó, de forma unánime, la obligación del
presidente de entregar las últimas grabaciones. Una de éstas, que recogía la
orden dada por Nixon al FBI para que detuviera su investigación sobre las
escuchas, constituyó la prueba concluyente del papel de Nixon en el
encubrimiento del caso. En la tarde del 8 de agosto, Nixon anunció por
televisión a todo el país su decisión, sin precedentes en la historia de
Estados Unidos, de dimitir. El 9 de agosto Gerald Ford prestaba juramento del
cargo, mientras que Nixon viajaba a su retiro en California.
Nixon mantuvo una discreta vida
pública en su retiro, pero publicó sus memorias y dio su visión de la política
internacional en diferentes medios de comunicación. Murió el 22 de abril de
1994. En 1995 el director de cine Oliver Stone dirigió un largometraje sobre su
biografía titulado Nixon.