SONIDO EN TELEVISIÓN
Principios Básicos
Históricamente el video ha tenido más importancia en la
televisión que el sonido. En efecto, se consideraba un “buen sonido” el simple
hecho de que los diálogos fueran inteligibles y “mal sonido” cuando si quiera
este propósito se lograba plenamente.
Actualmente con la evolución de sistemas “HI-FI”, estéreo,
surround – sound, así como audio y video digital empleados en la transmisión
televisiva, las audiencias tienen mayores expectativas.
De hecho, la importancia del sonido, tanto en una
producción televisiva como cinematográfica, es capital, al punto de que en
muchas ocasiones es éste el que aporta el toque de distinción.
Con la calidad del sonido no hay términos medios: o es
perfecta o es mala, y los fallos no suelen tener remedio. De manera tal que es
menester tener en cuenta que la realización de cualquier tipo de producción no
se basa en el lenguaje de la imagen únicamente, sino en el “lenguaje
audiovisual”. Donde imagen y sonido se aúnan para sintetizar información,
revelando que la relevancia del sonido es pues tanta como la de la imagen, y
que un descuido o una falta de previsión en el sonido será tan imperdonable
como un descuido o improvisación en la fotografía.
SONIDO: Definición y
parámetros
El sonido es la sensación producida en el oído por las
variaciones de presión, que, generadas por un movimiento vibratorio, se
trasmiten a través de un medio elástico.
Para la existencia de un sonido
son necesarios tres elementos:
Ø
Un cuerpo capaz de vibrar (emisor).
Ø
Un medio elástico por el que puedan desplazarse las
vibraciones.
Ø
Un receptor, del tipo que sea.
El cuerpo que vibra, emisor o fuente de sonido, puede ser
una cuerda de guitarra, las cuerdas vocales, el cono de un altavoz, etc. Sus
vibraciones producen, alternativamente, compresiones y depresiones en la capa
de aire más próxima, que, a su vez, las provoca en la capa siguiente, y así
sucesivamente hasta llegar al receptor. Dichas variaciones de presión u “ondas
de sonido” se desplazan por el aire a una velocidad de 340 m/s, haciendo
vibrar el tímpano o el diafragma de un micrófono.
PARÁMETROS DEL SONIDO
q Intensidad:
Cualidad del sonido que nos permite apreciar su “tamaño” (volumen,
intensidad, amplitud). Es una cualidad subjetiva que depende de los
umbrales de audibilidad del sujeto. El oído humano capta niveles entre 20 /
20.000 dB (decibeles).
Es importante distinguir al respecto los conceptos
“intensidad” y “volumen”, de hecho un sonido puede ser muy fuerte, pero
producirse tan lejos que apenas lo oímos. En este caso, el valor en decibelios
sería muy bajo. El “volumen” está referido a la intensidad de un sonido en
el lugar donde es emitido.
Asimismo el término “intensidad” se refiere a dos
conceptos diferentes:
-El primero es dBSPL
(para la intensidad de la presión sonora), que es una medida de poder
acústico, es decir aquellos sonidos que podemos escuchar directamente a través
de nuestros oídos.
Los decibeles que llegan a 135 o más son considerados como
el límite de tolerancia para el oído humano, a partir de esta medida los
sonidos causan dolor e incluso daño permanente al oído (daños que a menudo no
son percibidos por quien los sufre).
|
SONIDO
|
dbs
|
|
JET DESPEGANDO
|
140
|
|
CONCIERTO DE ROCK
|
120
|
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MARTILLO NEUMÁTICO a 50 pies
|
85
|
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RUIDO EN LA CALLE
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75
|
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CONVERSACIÓN EN LUGAR PÚBLICO
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60
|
|
AMBIENTE DE OFICINA
|
45
|
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MURMULLO A 15 pies
|
30
|
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ESTUDIO DE TV en silencio
|
20
|
-El segundo uso para el término decibel (dBm), es como
unidad de poder eléctrico (para nivel de referencia de miliwatts). Estos
decibeles son monitoreados en indicadores especiales. En la producción de audio
el interés principal es para los dBm que permiten conocer los niveles de poder
eléctrico que se procesan por medio de diferentes equipos de audio.
Un
claro ejemplo de estos equipos son los VU meters (vúmetros) que miden la
intensidad del sonido, algunos digitalmente, y otros analógicamente.
Éste es un ejemplo de medidor digital. La escala de la izquierda
muestra el porcentaje de modulación (% máximo de señal) y la escala del lado
derecho se encuentra en dB’s.
Al contrario de lo que se pueda suponer, 0 dBm
(generalmente designado sólo como dB en un vúmetro) no significa “cero
sonido”, sino en cierto sentido lo contrario, es decir, “el nivel de
sonido ideal”.
Esto puede resultar confuso si no se comprende que 0 dB es
apenas un punto de referencia en la escala. Por lo tanto es posible tener
sonidos en la escala que se registren en dB negativos (al igual que es posible
tener temperaturas bajo cero).
El otro tipo de VU meter es un medidor analógico tradicional
que existe de una u otra forma desde el surgimiento de la radio. Aunque son
fáciles de comprender, la mayoría de las versiones no responden con precisión a
sonidos cortos o demasiado intensos.
El rango ideal para ambos medidores es inmediatamente debajo
del área roja.
El nivel de dB que pasa a través de un equipo de audio
debe ser cuidadosamente controlado.
Si
se pasa la señal a un nivel muy bajo, mas tarde, cuando el nivel deba
recuperarse a una “amplitud” (nivel de audio) normal, se habrá
generado (amplificado) ruido.
Si, por ejemplo, el nivel es muy alto (significativamente
arriba de 0dB en el VU meter), puede provocar distorsión, especialmente
cuando se trata de audio digital. Para asegurar la calidad de audio debemos
poner atención constante en el correcto nivel de audio durante todo el proceso.
q Tono:
Cualidad del sonido que nos permite distinguirlo de acuerdo con su
“frecuencia”. Cuánto más corta es la frecuencia, más agudo es el
sonido. BAJOS: 20- 200Hz, MEDIOS: 300- 700 Hz, ALTOS: 800- 20.000 Hz.
q Timbre:
Nos permite distinguir unas fuentes de otras. Es sinónimo de calidad.
MICRÓFONOS
El micrófono es el primer eslabón de la cadena de
grabación del sonido. De su calidad y de su correcto uso, dependerá, en gran
parte, el resultado final. Un micrófono es un “transductor
acústico-eléctrico, es decir, un dispositivo que transforma una energía
mecánica (acústica) en eléctrica, mediante un doble proceso: primero, convierte
las variaciones de presión de la onda sonora en oscilaciones mecánicas, para,
después, convertir estas oscilaciones en variaciones de tensión o corriente
eléctrica”.
El transductor acústico-mecánico es una membrana llamada “diafragma”,
que se mueve según las variaciones de presión. Como tiene dos superficies,
según hagamos incidir la onda sonora sobre una o sobre ambas a la vez, las
oscilaciones producidas en el diafragma, serán proporcionales a la presión
incidente sobre su cara frontal, o bien a la diferencia de presión entre las
dos caras. Bajo este criterio, podemos clasificar los micrófonos en dos grandes
grupos:
Micrófonos de presión:
Son aquéllos cuya respuesta eléctrica está en función de las variaciones de
presión que recibe de la onda sonora.
Micrófonos de gradiente
de presión: Responden a la diferencia de presión entre dos puntos
separados por una distancia muy pequeña.
TIPOS DE MICRÓFONOS
Según la “técnica de conversión de la señal acústica
en eléctrica”, consideramos los siguientes tipos de micrófonos:
Ø
De resistencia variable:
de carbón.
Ø
Piezo-eléctricos: de
cristal y cerámicos.
Ø
Electrodinámicos: de
bobina móvil y de cinta.
Ø
Electrostáticos: de
condensador y electret.
Ø
Electromagnéticos:
magnéticos.
Cabe resaltar al respecto que la gran mayoría de
micrófonos que se utilizan profesional y no profesionalmente, son “dinámicos”,
esto porque son bastante fáciles de construir y además porque son muy
resistentes. En efecto, existen algunos excelentes micrófonos dinámicos
profesionales, que por lo general son relativamente económicos y muy duraderos.
El micrófono dinámico se basa en un elemental principio
electromagnético; cuando una bobina se mueve cerca de un imán fijo, genera
voltaje (electricidad). El micrófono dinámico tiene una bobina unida a una
delgada membrana (diafragma) que vibra con el sonido, la vibración hace que la
bobina se mueva generando un pequeño voltaje correspondiente a la vibración
producida.
Si la vibración es de “mayor frecuencia” (sonido
más agudo), las variaciones de voltaje serán correspondientemente más rápidas,
si, asimismo, la vibración es de “mayor intensidad” (sonido más fuerte)
el voltaje producido también será mayor.
Existen micrófonos dinámicos muy corrientes y también
otros de muy buena calidad y uso profesional. Esta clase de micrófonos son, por
lo general, muy robustos, buenos para locución, y frecuentemente muy utilizados
para amplificación de instrumentos en conciertos. Son medianamente sensibles y
sobre todo muy confiables. Tienen una respuesta de frecuencia bastante pareja
con una ligera caída en agudos extremos (más de 12 Khz). Tienen bajo a medio,
nivel de ruido, y debido a su funcionamiento se fabrican como “cardioides”
(unidireccionales) o como omnidireccionales.
CARACTERÍSTICAS DE LOS
MICRÓFONOS
Las características que definen el comportamiento de un
micrófono son:
-Sensibilidad:
Es la relación entre la tensión eléctrica (expresada en voltios)
obtenida en los bornes del micrófono en circuito abierto, es decir, sin carga,
y la presión sonora que incide sobre el diafragma.
-Directividad:
Es la “variación del nivel de sensibilidad, en función del ángulo formado por
el eje de simetría de la membrana y la dirección de propagación de las ondas
sonoras”.
Atendiendo, a su vez, a su
“directividad”, los micrófonos pueden clasificarse en:
§
Omnidireccionales: son aquéllos que recogen
la señal acústica procedente de todas las direcciones, más o menos
uniformemente. Su diagrama de directividad será, prácticamente, una
circunferencia. Esta respuesta es característica en los micrófonos de presión.
§
Bidireccionales: Captan principalmente los
sonidos procedentes de las partes frontal y posterior, atenuando los que
provienen de los costados laterales (derecho e izquierdo) y de las partes
superior e inferior. Su diagrama tiene forma de “ocho”, y se trata de una
respuesta típica de los micrófonos de “gradiente de presión”.
§
Unidireccionales: Estos micrófonos
recogen principalmente los sonidos de la parte frontal, mientras que los de la
parte posterior quedan muy atenuados. Su diagrama de directividad toma la
“forma de corazón”, por los que se les denomina “cardioides”. En función del
ángulo de captación de la onda sonora (cuánto más estrecho sea éste), pueden
clasificarse en cardioides, supercardioides y de cañón o superdireccionales.