![]() |
Haga click para publicitar en Alipso.com |
| Buscando Secundarios
| Universidades
| Carreras
| Test
Orientación Vocacional | Medios
| Profesores particulares
| Institutos
| Campus Material Monografias | Exámenes Secundarios | Exámenes Universitarios | Enlaces | Enviar material | Diversión Postales | Humor | Descargas | Juegos Comunidad Foros | Institucional Publicite | En su sitio | Contáctese Cursos en Buenos Aires Cursos de Informática | Cursos de apoyo al CBC | Carreras y Cursos de Diseño, Comunicación, Arte y Fotografía |
|
|
Imprimir apunte |
Recomendar a un amigo |
Recordarme el recurso |
|
Más sobre este recurso: Catalogado en base de datos como: Instrumentos musicales varios: acordeón, arpa, clarinete, cornet: Agregado: 24 de MAYO de 2000 | Palabras: 5727 | Votar! | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario Categoría: Apuntes y Monografías > Música > |
INVESTIGACION SOBRE INSTRUMENTOS MUSICALES VARIOS
Acordeón, instrumento portátil formado por un fuelle sujeto a
dos bastidores ovalados en los que hay botones y, en algunos modelos, teclas
como las del piano. El intérprete toca el acordeón estirando y comprimiendo el
fuelle, con lo que el aire pasa por unas láminas metálicas denominadas
lengüetas que al vibrar emiten sonido. El acordeonista obtiene las notas
pulsando los botones o las teclas. Los controles de las graves están en su mano
izquierda, los de las agudas en la derecha.
Los dos tipos
principales de acordeón son el de acción simple y el de acción doble. En el
primero, cada botón produce dos notas, una al comprimir y otra al estirar. En
el segundo, cada botón produce la misma nota al comprimir y al estirar. El
modelo más habitual, el piano acordeón, es un instrumento de doble acción, con
una columna de teclas como las del piano en vez de botones en la mano derecha.
En la década de
1820 se inventó en Berlín el handäoline, instrumento parecido al acordeón.
Cyril Demian patentó el primer modelo actual en 1829 en Viena. Los más antiguos
tenían diez botones melódicos y dos botones para los graves. En las versiones
posteriores se añadieron más botones lo que permitió a los intérpretes producir
una variedad de notas y acordes más amplia. En la década de 1850 apareció el
piano acordeón.
La concertina es
un pequeño instrumento hexagonal parecido al acordeón. Hay modelos de simple y
doble acción. Charles Wheatstone la inventó en 1829, inspirado en el
funcionamiento del sheng, una antigua armónica de boca china.
El bandoneón es
un instrumento algo más grande que el acordeón que constituye un elemento
fundamental para la interpretación de tangos. En el lunfardo bonaerense se le
llama fuelle.
Arpa, instrumento musical en el que las cuerdas, que
suenan al ser pulsadas, van verticalmente desde el cuello o consola hasta la
caja de resonancia o tabla.
Tipos
Las arpas
cuentan con tres modelos básicos: arpa arqueada, en la que el cuello y la tabla
tienen forma de arco; arpa angular, en la que forman un ángulo recto y el arpa
de marco, en el que la tercera pieza, la columna, se coloca en el lado opuesto
al ángulo, entre el cuello y la tabla, con lo que forman un triángulo seguro
para soportar la tensión de las cuerdas. El arpa de orquesta moderna es del
tipo de marco, grande y con 46 o 47 cuerdas (seis octavas y media, con siete
cuerdas por octava). Las cuerdas graves están entorchadas, las agudas son de
tripa o nailon. Para producir alteraciones (sostenidos o bemoles), el
instrumento tiene siete pedales de doble acción. Cada pedal controla una cuerda
en cada octava. El arpa se afina en la escala de do bemol mayor: cuando se pisa
el pedal un nivel, cada cuerda controlada por él sube un semitono, de do bemol
a do natural; cuando se pisan dos niveles, sube un tono, de do bemol a do
sostenido.
Historia antigua
Las arpas de
arco, las más antiguas, fueron conocidas en Sumer y Egipto entre los años 3000
y 2000 a.C. aproximadamente. Las arpas angulares aparecieron algo después. Las
primeras aún se encuentran hoy en Birmania, zonas de África, algunas de Siberia
y en territorios aislados de Afganistán. Las angulares fueron importantes en la
música medieval árabe y persa. Se utilizaron hasta finales del siglo XIX en
este último país. Las arpas de marco, casi exclusivamente europeas, aparecieron
en el siglo IX y se desarrollaron en dos versiones, una utilizada en Irlanda y
Escocia, y otra en la Europa continental. El arpa irlandesa es un instrumento
potente, con una caja de resonancia amplia y profunda, tallada en un bloque de
madera, cuello fuerte y grueso, y una dura columna curvada. Cuenta con 30 a 50
cuerdas metálicas que se pulsan con las uñas y producen un sonido brillante. Se
utiliza desde el año 1800 aproximadamente. Las arpas medievales en otros
lugares de Europa fueron más pequeñas y ligeras, con unas 7 a 25 cuerdas
aparentemente de metal, y una tabla más estrecha y plana. En torno al 1500 se
empezaron a utilizar cuerdas de tripa, y apareció una forma más alta con
columna recta que pudo soportar más tensión de las cuerdas que la columna
curvada. Esta arpa gótica es el antecedente de las arpas folclóricas de
Iberoamérica y de las arpas irlandesa moderna y de orquesta.
Desarrollo
posterior
Como la música
desde el siglo XVI al XVIII fue demandando más notas que las siete del instrumento
europeo, se hicieron intentos para producir las demás notas. Se incluyó una
segunda fila de cuerdas afinadas con los bemoles y sostenidos (arpas
cromáticas), se colocaron pequeños ganchos en el cuello que podían doblarse
para acortar las cuerdas y subir su afinación y, por último, se conectaron esos
ganchos (después discos rotativos) a pedales mediante palancas y alambres
situados dentro de la columna. Inventada en 1720, la primera arpa de pedales
simples pudo subir la afinación de determinadas cuerdas, lo que le permitió
tocar en muchas tonalidades (no todas). Este sistema fue superado por el de
doble acción, inventado en 1810 por Sébastien Érard en París.
Batería, nombre con el que se conoce a una serie de
instrumentos de percusión característicos de una orquesta moderna. Los más
significativos son, entre otros, el bombo, los timbales, la caja clara, los
platillos, el triángulo, los bloques de madera, los cencerros y las
castañuelas. El conjunto de todos ellos lo ejecuta un solo músico.
Clarinete, instrumento de viento-madera formado por un tubo
cilíndrico con una sola lengüeta que se fija sobre una abertura en la boquilla
en el extremo superior del tubo. Por el inferior termina en un pabellón
acampanado. Los clarinetes modernos están fabricados con ébano (plástico a
veces), y tienen veinte o más agujeros para producir los diferentes sonidos;
algunos están abiertos para taparse con los dedos del intérprete, otros se
tapan con llaves.
El ámbito del
clarinete más habitual, el soprano en si bemol, es de tres octavas y media; la
nota más grave es re3 (escrito mi3). Las notas por encima de la fundamental se
consiguen pulsando una llave y soplando con más fuerza. Esto produce que la
columna de aire dentro del instrumento vibre a frecuencia más alta. Al terminar
el tubo cilíndrico, el clarinete sube una duodécima sobre el sonido fundamental
(a diferencia de flautas y oboes que sólo suben una octava). Otros tipos de
clarinete soprano menos comunes son el soprano en la, el contralto en mi bemol,
el bajo (una octava más grave que el soprano) y el contrabajo, (una octava más
grave que el bajo). El corno di bassetto de finales del siglo XVIII es un
precursor del clarinete contralto. La música para los clarinetes se escribe
como si estuvieran afinados en do; en el soprano en si bemol se emite esta nota
cuando está escrito do. Los intérpretes pueden tocar diferentes instrumentos
sin aprender nuevas digitaciones. El término 'clarinete en si bemol' hace
referencia a la notación, no a la nota fundamental del instrumento.
El clarinete se
inventó hacia 1700 por el constructor alemán de flautas Johann Christoph Denner
de Nuremberg, como modificación del chalumeau, instrumento folclórico de
lengüeta. En torno a 1840 se habían desarrollado dos complejos sistemas de
llaves: el sistema Böhm, utilizado en la mayoría de países, y patentado en 1844
por el francés Auguste Buffet, que adaptó los adelantos para la flauta del
alemán Theobald Böhm; y el sistema del constructor belga Eugène Albert,
desarrollado hacia 1860, de orificios más estrechos y sonido más oscuro.
Los clarinetes
forman parte de la orquesta desde 1780 aproximadamente aunque la primera
mención del clarinete en una partitura aparece en una misa de J.A.J. Faber,
organista de Amberes, en 1720. Entre las obras antiguas en las que se incluya
el clarinete destacan la Obertura para dos clarinetes y trompa (1748) de Georg
Friedrich Händel y el Concierto para clarinete en la mayor, K.622 (1791) de
Wolfgang Amadeus Mozart que también usó clarinetes en su sinfonía denominada Paris.
Después del clasicismo el clarinete se convierte en característica
indispensable de toda orquesta.
Corneta, trompeta fina de madera con seis agujeros
delanteros y uno trasero, boquilla de copa y tubo de sección cónica. Se utilizó
en toda Europa desde finales del siglo XV hasta el siglo XVII. En Alemania
aparece esporádicamente durante el siglo XIX. Con frecuencia se tocaba en
compañía del órgano y el trombón acompañando obras corales. La familia tiene
tres variantes: la soprano, de unos 60 cm de largo, el cornettino, más pequeño,
afinado una quinta por encima de la primera, y la tenor, de entre 94 y 104 cm,
afinada una quinta por debajo de la soprano. Existen tres tipos de corneta
soprano: la curvada, con tubo octogonal suavemente curvado, recubierto de piel
y con motivos decorativos cerca de la boquilla desmontable, así como un agujero
para el pulgar en la parte trasera; la recta, con tubo cónico y circular y
boquilla desmontable; y la muda, parecida a la anterior pero con la embocadura
formando parte del instrumento, que produce un sonido menos brillante. Hoy la
corneta se escucha en conciertos de música antigua, en los que los intérpretes
utilizan reproducciones de los instrumentos originales.
Flauta, instrumento musical, que consta de un tubo cilíndrico,
en el que vibra el aire cuando el soplo del intérprete se dirige contra el filo
de la embocadura. Pueden abrir o cerrarse agujeros adicionales para producir
diferentes notas. En las flautas transversales, como la flauta travesera de la
orquesta europea y la di china, la embocadura está abierta a un lado del tubo.
En las flautas verticales el agujero puede estar al final del tubo (por
ejemplo, en la flauta árabe llamada ney). En las de bisel, como la flauta
céltica, la de pico, el pito, y la ocarina, la embocadura conduce el aire
contra el filo de un agujero. En Latinoamérica, las flautas rectas o traveseras
hechas con caña, huesos o barro cocido, son muy numerosas. Los ejemplos más
conocidos son: la flauta de Garricio, en Cuba, la antigua tlapitsali de México,
hecha de arcilla y la quena o kena, llamada flauta de los Andes, descendiente
de las antiguas flautas del imperio Inca.
La flauta
travesera, la más conocida en la música occidental, aparece en China en torno
al año 900 a.C. Hacia el 1100 d.C. pasa a Europa, donde se convierte en la
flauta militar en las zonas de habla alemana (de ahí su antiguo nombre de
flauta alemana). En la música de cámara de los siglos XVI y XVII, se tocaban
conjuntos de flautas, desde la soprano hasta la bajo. Se hacían en una sola
pieza y tenían un tubo cilíndrico con seis orificios. La flauta fue alterada a
finales del siglo XVII por la familia Hotteterre, de los que el más famoso es
Jacques Martin, Le romain, constructores de instrumentos de viento franceses,
que la fabricaron en tres piezas con una llave y un tubo cónico ahusado hacia
afuera desde el intérprete. Esta flauta desplazó a la habitual hasta ese
momento en la orquesta de finales del siglo XVIII. Se fueron añadiendo más
llaves gradualmente para mejorar la afinación de ciertas notas; así, en torno a
1800, la flauta de cuatro llaves era común, y se desarrollaron flautas de ocho
llaves durante el siglo XIX.
En 1832 el
constructor alemán de flautas Theobald Böhm creó una con tubo cónico, que
patentó en 1847. Éste será el modelo más extendido durante el siglo XX. La
flauta Böhm está hecha de metal o madera, y tiene treinta o más orificios
controlados por un sistema de llaves de tapón. Su extensión es de tres octavas
a partir del do central. Otras flautas orquestales son el flautín o piccolo
(una octava más agudo que la flauta soprano), y la flauta contralto, el bajo de
las flautas.
Oboe, instrumento de viento de doble lengüeta, cuerpo de
madera y tubo estrecho de sección cónica. Fue inventado en el siglo XVII por
los músicos franceses Jean Hotteterre y Michael Philidor que modificaron el
caramillo, más estridente, para su uso en interiores. Su oboe, llamado
haut-bois ('madera alta'), tenía un cuerpo más estrecho que el caramillo, tres
secciones en vez de una y una lengüeta más pequeña fijada en el extremo para
los labios del intérprete. Hacia el año 1700 la mayoría de las orquestas
incluían dos de estos instrumentos. Los oboes antiguos tenían siete agujeros y
dos llaves; en torno a la primera década del siglo XVIII estaban en uso modelos
con cuatro llaves. A comienzos del siglo XIX se añadieron nuevas llaves, quince
o más, y el tubo y los orificios fueron rediseñados. Los instrumentos de la
escuela francesa (utilizados en la mayoría de países hoy día) tienen un tubo
muy estrecho y un sonido penetrante. Los de la escuela alemana (utilizados en
Viena y su zona de influencia) tienen un tubo más ancho y un sonido más dulce.
La extensión de los oboes modernos cuenta con dos octavas y media desde si 3.
Georg Friedrich Händel, Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwig van
Beethoven, Robert Schumann y Karl Nielsen son algunos de los compositores que
escribieron obras a solo para el oboe.
El corno inglés
es un oboe contralto, una quinta más grave y probablemente idéntico al oboe da
caccia ('oboe de caza') utilizado por Johann Sebastian Bach. El oboe d'amore
('oboe de amor'), inventado en torno a 1720 y también empleado por Bach en el
Oratorio de Navidad, en la Misa en si menor y en el Magnificat, está afinado
una tercera más grave que el oboe. Más recientemente han compuesto para él
Richard Strauss con la Sinfonía Doméstica, Claude Debussy con Gignes y Maurice
Ravel con el Bolero. El heckelphone (inventado en 1904) es un oboe barítono una
octava grave respecto del oboe. Lo utiliza Strauss en la Sinfonía Alpina y en
las óperas Salomé y Electra. También Paul Hindemith ha escrito un Trío para
violín, heckelphone y piano. El término oboe hace referencia de forma genérica
a todo instrumento de doble lengüeta, como los caramillos europeos (el zurla
balcánico, por ejemplo), el aulos de la Grecia clásica, el nagasvaram indio y
el hirichiri japonés.
Piano, instrumento de cuerda con un teclado derivado del
clavicémbalo y martillos y cuerdas derivados del dulcémele. Difiere de sus
predecesores, sobre todo, en la utilización del sistema del martillo impulsado
hacia las cuerdas por la tecla, que permite al intérprete modificar el volumen
mediante la pulsación fuerte o débil de los dedos. Por esta razón el primer
modelo (1709) se denominó gravicembalo col piano e forte (‘clavicémbalo con
suave y fuerte’). Su creador fue Bartolomeo Cristofori (1655-1731), fabricante
de clavicémbalos florentino, al que se considera inventor del instrumento en
1698. Dos de sus pianos han llegado hasta nuestros días. La caja de uno,
fechada en 1720, está en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York; la otra,
de 1726, está en el Museo de la Universidad Karl Marx de Leipzig.
Evolución del
piano
A partir de 1725, año en que el organero alemán
Gottfried Silbermann, de Friburgo, adopta el sistema de Cristofori y construye
dos pianofortes que somete a la consideración de Johann Sebastian Bach, los
mayores avances se producen en Alemania. Quizá la contribución más importante
fue la de Johann Andreas Stein, de Augsburgo, al que se considera inventor de
un sistema de escape mejorado que sirvió para fundar la escuela vienesa de
piano elogiada por Wolfgang Amadeus Mozart, que contó con el favor de la
mayoría de los compositores alemanes de finales del siglo XVIII y principios
del XIX. Varios constructores de la Alemania central emigraron a Londres hacia
1760 y fundaron la escuela inglesa que, con John Broadwood y otros, empezó a
trabajar para la producción de pianos más sólidos, cuya fama ha llegado hasta
nuestros días. El francés Sébastien Érard fundó la escuela francesa en la
década de 1790. En 1823 desarrolló el sistema de doble acción que todavía hoy
es de uso general. En esta época, artesanos de muchos países europeos
trabajaban para perfeccionar el instrumento. Se produjeron numerosas mejoras en
el diseño y la construcción. Alemania y Estados Unidos han destacado en la
fabricación de pianos, en especial la casa alemana fundada por Karl Bechstein y
las estadounidenses Steinway, de Nueva York, y Chickering, de Boston. Los
pianos de la fábrica austriaca Bösendorfer son también muy apreciados.
La extensión del
piano primitivo era, como la del clavicémbalo, de cuatro o cinco octavas. De
forma gradual se fue aumentando a más de siete. Para ello se realizaron cambios
estructurales, como el incremento de la tensión de la cuerdas para producir
ciertas notas. Existe un modelo de Bösendorfer que tiene un bajo extendido,
gracias a lo que alcanza las ocho octavas.
Estructura
moderna
El piano moderno
tiene seis partes fundamentales (en la explicación siguiente los números entre
paréntesis hacen referencia al diagrama de la estructura del instrumento): (1)
El bastidor suele ser de hierro. En el extremo posterior se sitúa el cordal
donde se sujetan las cuerdas. En el frente está el clavijero, en el que se
distribuyen las clavijas de afinación. Alrededor de éstas se enrolla el otro
extremo de la cuerda. La tensión se regula girando cada clavija. (2) La tabla
armónica, pieza delgada de madera con un veteado muy regular, situada debajo de
las cuerdas, refuerza el sonido mediante la vibración por simpatía. (3) Las
cuerdas, fabricadas de hilo de acero, en las que aumenta el grosor y la
longitud desde el agudo al grave. Las notas agudas disponen de dos o tres
cuerdas afinadas al unísono. Las graves tienen una sola cuerda fortalecida al
entorcharse en espiral un alambre fino. (4) El teclado es el verdadero
mecanismo requerido para impulsar los martillos o macillos contra las cuerdas.
La parte más visible consiste en una hilera de teclas que se accionan con los
dedos. Las teclas de las notas naturales se fabrican de marfil o plástico, las
de las notas alteradas de ébano o plástico. (5) Los pedales son palancas que se
accionan con los pies. El pedal fuerte (derecho) levanta los apagadores para que
las cuerdas continúen vibrando cuando las teclas se han dejado de pulsar. El
pedal sordina (izquierdo) acerca los martillos a las cuerdas para que las
golpeen con más suavidad, o los mueve hacia un lado para reducir el contacto.
Algunos pianos tienen un pedal tonal en el centro que sostiene las notas
producidas por las teclas pulsadas cuando el pedal está pisado. La utilización
de los pedales produce variaciones en la calidad del sonido. En muchos pianos
verticales al pisar el pedal de sordina se interpone una tira de fieltro entre
los macillos y las cuerdas con lo que se produce un sonido tenue. (6) Según la
forma del mueble los pianos se clasifican en de cola, rectangular y vertical.
El cuadrado o de mesa no es muy común. Para el uso doméstico se suele utilizar
el vertical, mejor para estancias pequeñas. Los pianos de cola se construyen en
varios tamaños, desde el gran cola de 2,69 m de largo, hasta el colín, de
menos de 1,8 metros.
Entre los pianos
verticales se incluye el piano doméstico del siglo XIX, del que el gran piano
vertical es un tipo mayor. Los modernos pianos de espineta y consola son
verticales pequeños emparentados con el cuadrado. En los pianos verticales las
cuerdas se sitúan en sentido vertical o diagonal desde el extremo inferior del
instrumento. En los verticales y los colines las cuerdas graves se sitúan en
diagonal respecto de las agudas, más pequeñas. Con ello se ahorra espacio y se
distribuye la tensión al mismo tiempo. La tensión conjunta de las cuerdas de un
piano gran cola de concierto es de unas 30 toneladas, en el vertical de unas 14
toneladas.
Mecanismo de
pulsación
Cuando la tecla
del piano se pulsa, las palancas que hay en el otro extremo suben y elevan otra
palanca que lanza un martillo contra las cuerdas de una determinada nota. Al
mismo tiempo, un apagador se separa de esas cuerdas para que puedan vibrar. Lo
siguiente es una explicación detallada de cómo funciona el mecanismo. Los
números entre paréntesis hacen referencia al diagrama en el que se muestra el
mecanismo de un piano de cola.
La tecla (1) es
una palanca que pivota (2) sobre una articulación elevadora. Cuando el pianista
pulsa la tecla, la parte trasera asciende y la fuerza de la palanca de la tecla
(3) presiona hacia arriba el puente (4), que actúa como bisagra. El lado libre
de éste sube llevándose una pieza en forma de L llamada sostén del amortiguador
o palanca de escape (5) y la palanca de repetición (9).
La articulación
elevadora empuja al rodillo (6), un rollo de fieltro sujeto al brazo del
macillo (7), y éste sube. El movimiento hacia arriba de la articulación se
detiene cuando su extremo saliente golpea el botón regulador (8). El martillo
sube rápidamente desde la articulación y golpea las cuerdas correspondientes.
La palanca de repetición (9) también asciende, pero sólo hasta el extremo donde
la articulación lo atraviesa, y toca el tornillo descendente situado en la
cabeza del macillo (10); esta palanca permanece elevada hasta que la tecla se
suelta.
El macillo cae
hacia atrás, pero sólo en parte. Se detiene por la junta articulada golpeando
la palanca de repetición que estaba arriba (9). La palanca de escape (5) puede
entonces volver bajo el mango del macillo, elevado a su posición original. Al
mismo tiempo, el empujador (11) hace que el macillo rebote contra las cuerdas.
Si la tecla se
suelta, el macillo se mueve y la palanca de repetición queda elevada. Si el
intérprete presiona de nuevo la tecla que ha pulsado antes, la palanca de
escape (5) puede una vez más empujar al rodillo y al mango del macillo hacia
arriba. Este sistema permite una rápida repetición de las notas antes de que la
tecla y el martillo tengan tiempo de volver a sus posiciones originales. Fue
una mejora importante en los mecanismos más simples y primitivos del piano y
muy explotada por virtuosos como Johann Nepomuk Hummel y Franz Liszt.
Mientras tanto,
la parte trasera de la tecla también ha empujado hacia arriba la palanca del
apagador (12) que levanta a éste de las cuerdas de la tecla. Cuando ésta
permanece en parte suelta, el apagador retrocede, se posa en las cuerdas y
silencia su sonido.
Cuando la tecla
se libera del todo todas las partes del mecanismo vuelven a sus posiciones
originales por la fuerza de la gravedad. A diferencia de los pianos de cola,
los modelos verticales no pueden depender de la gravedad para hacer que todo
vuelva a su lugar. En un piano de cola el mecanismo se asienta horizontalmente
sobre la tecla, en uno vertical se adapta para que se asiente más o menos en
vertical. Ya que no puede depender por completo de la gravedad, incluye varios
muelles y pequeñas tiras de tela para devolver el mecanismo a su lugar.
Pianistas
célebres
El piano ha sido
siempre un instrumento de virtuosos. Los compositores tocaban sus propias obras
en los siglos XVIII y XIX, entre ellos Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwig van
Beethoven, Frédéric Chopin y Franz Liszt. La pianista alemana Clara Schumann
interpretaba las obras de su esposo Robert Schumann. El final del
siglo XIX estuvo dominado por el compositor e intérprete ruso Anton Rubinstein.
A principios del XX muchos instrumentistas viajaron por Europa Occidental y
Estados Unidos. Destacan el polaco Ignacy Jan Paderewski y los
polaco-estadounidenses Josef Hofmann y Arthur Rubinstein así como la venezolana
María Teresa Carreño. En el periodo de entreguerras sobresale el compositor e
intérprete ruso Serguéi Rajmáninov, el austriaco Artur Schnabel, la inglesa
Myra Hess, el alemán Walter Gieseking, el español Ricardo Viñes y la brasileña
Guiomar Novaes. Después de la II Guerra Mundial, en 1945, aparecieron
pianistas soviéticos como Emil Gilels y Sviatoslav Richter. El chileno Claudio
Arrau fue maestro en un amplio repertorio. Con ellos podemos citar al
intérprete y pedagogo checo Rudolf Serkin, al virtuoso soviético Vladimir
Horowitz y a la española Alicia de Larrocha. Otros pianistas destacables de
esta época son el anglo-austriaco Alfred Brendel, causante de varias
controversias estéticas por su enfoque musicológico, el canadiense Glenn Gould,
que grabó con mucho éxito la obra de Bach, los estadounidenses Van Cliburn y
Murray Perahia y el soviético Vladimir Ashkenazy. En la actualidad, con un
nivel de calidad técnica que sigue aumentando, han proliferado los concursos
internacionales que sirven como lanzamiento a los artistas jóvenes.
Tambor, instrumento musical que consiste en una o dos
membranas tensadas llamadas parches, sujetas a un caldero o a un bastidor en
forma de tubo llamado caja. Se hace sonar golpeando la membrana con las manos o
con baquetas. La caja mantiene tensa la piel y actúa como resonador. Los
tambores, fundamentalmente tubulares, varían en su forma: desde la cilíndrica,
como el bombo; a la de barril, como en varios tambores en China y la India; y
la de copa, como en el darabuka, tambor de una membrana del Próximo Oriente;
hasta la forma de reloj de arena, como el tsuzumi, tambor japonés de doble
membrana. Si el bastidor es tan poco profundo que no puede actuar como
resonador, como en la pandereta, se llama aro o marco. Los membranófonos de un
solo parche con caja en forma de media esfera se denominan calderos.
Normalmente se tocan a pares e incluyen a los timbales de la orquesta europea,
o timpani; los naqqara de los países islámicos y su correspondiente europeo
medieval, los nakers; y el baya, uno o dos calderos utilizados en la música
india clásica.
Los tambores
de caldero están fabricados normalmente de madera, metal o cerámica. Las
membranas, pieles de animales o plástico, se sujetan al caldero con aros, cola,
clavijas, cordones o una cuerda atada al borde del parche, en torno a la caja.
Los tambores de doble membrana de las orquestas y bandas occidentales, como los
tambores militar, tenor y bajo, tienen habitualmente dos aros para cada parche,
uno en el que se envuelve la piel sobrante otro que presiona contra el primero
y mantiene la piel tirante. El encordado, que tensa más el parche, puede
hacerse en forma de W o de Y. En los tambores modernos el encordado puede ser
cambiado por clavijas de tornillo fijadas al borde de la caja.
Usos culturales
y musicales
Podemos encontrar
tambores en todo el mundo, en prácticamente todas las culturas, y se conoce su
existencia desde el 6000 a.C. Casi en todos los lugares ha estado asociado a lo
ceremonial, sacro, o simbólico. En zonas de África los tambores simbolizan y
protegen a los reyes de la tribu y son conservados en lugares sagrados. En el
Asia central y Siberia, y entre algunas tribus indígenas del norte de América,
los tambores planos, con una o dos membranas, sirven como instrumentos rituales
para los hechiceros. La pandereta, con o sin sonajas, es un descendiente de los
tympanum de la antigüedad grecorromana, que se utilizaban en los ritos sagrados
y en las fiestas populares. Consistían en un parche tensado sobre un círculo de
madera. La pandereta se introdujo en la orquesta sinfónica y en la ópera en el
siglo XIX, para evocar ambientes españoles como en la Rapsodia española de
Maurice Ravel o en la ópera Carmen de Georges Bizet.
El mizhar o
mazhar se utiliza en los países islámicos con fines religiosos, acompaña
diversas ceremonias y festividades como el aniversario del Profeta, y nunca
sale de la mezquita.
Los conjuntos de
membranófonos se utilizan frecuentemente para comunicarse. En África imitan la
prosodia de la lengua y transmiten mensajes desde largas distancias. La caja, o
tambor militar, usado en la infantería europea, comunicaba órdenes a los
soldados y acompañaba su marcha.
El uso musical
varía desde marcar un pulso sencillo, hasta producir complicados ritmos. En la
música clásica islámica e india los tambores tejen intrincados ritmos para
acompañar a la melodía. En África, agrupaciones de tambores ejecutan elaborados
patrones rítmicos de diferentes tamaños y duraciones, superpuestos y
conjuntados por el tambor maestro.
Tipos más
comunes
El tambor
militar tiene ocho o diez cuerdas de tripa entorchadas de metal, o bordones,
que cruzan el parche inferior por la mitad. Los bordones vibran contra la
membrana cuando el parche superior es golpeado. Este tambor tiene relación con
el tabor, caja con dos parches, a veces con un bordón de tripa, que se toca
acompañado por una flauta de tres agujeros en la música folclórica europea
moderna, como ya se hacía en la edad media (desde el siglo V al XV). El bombo
de la música militar turca se introdujo en la música europea en el siglo XVIII.
Los bongos, con forma de cubo, y la conga, con caja cilíndrica, son
membranófonos con un parche de origen afrocubano. El tom-tom es un tambor plano
de doble parche relacionado con las tribus indias del norte de América. Las
iocas o cajas son instrumentos que acompañan danzas populares cubanas. Son
tambores de cuerpo cilíndrico y su altura puede variar entre diez centímetros y
un metro. El tambor metálico o steel drum es el instrumento nacional de
Trinidad y en su origen estaba construido con bidones de gasolina cilíndricos.
Clasificación
Los tambores son
formalmente clasificados dentro de los membranófonos, esto es, su sonido se
produce por la vibración de una membrana. El tambor de fricción, no percusivo,
consta de un parche atado al borde de la caja y atravesado por una varilla.
Cuando ésta se frota arriba y abajo, la membrana vibra. Algunos instrumentos
llamados tambores, como los tambores metálicos, no tienen relación con los
membranófonos. Estos instrumentos están hechos totalmente de material sólido
que resuena y se clasifican entre los idiófonos. El tambor de hendidura que se
encuentra en muchas culturas tribales, es también un idiófono; se fabrica con
un bloque de madera al que se le practica una estrecha hendidura.
Trompeta, instrumento de viento de metal que produce sonidos
por la vibración de los labios del intérprete contra la boquilla. La familia
comprende los instrumentos derivados del cuerno de los animales y los de tubo
más o menos cilíndrico (entre los que hay de bambú, de madera o de lengüeta).
En muchas culturas se encuentran trompetas hechas con grandes caracolas que se
utilizan como instrumentos rituales. Las trompetas de plata y bronce con tubos
largos y rectos, orificios cónicos y pabellón acampanado han llegado hasta
nuestros días desde el antiguo Egipto y se parecen a otras trompetas antiguas
como la hasosra hebrea, la tuba romana y el salpinx griego.
En la Europa
medieval la trompeta larga y recta llamada buisine fue desplazada por una
versión más corta hacia el año 1300. En torno al 1400 el instrumento se plegó
en forma de S, y, hacia el año 1500 se arrolló en un bucle alargado. Con este
aspecto, fabricado con bronce o plata, se convirtió en el instrumento propio de
las ceremonias y en la trompeta orquestal hasta el año 1800. Su tubo estrecho y
cilíndrico producía un sonido brillante, pero su registro se limitaba a la
serie armónica (véase armónicos) de la nota fundamental según su longitud. Los
constructores de instrumentos de principios del siglo XIX estudiaron cómo
construir una trompeta que produjera toda la escala cromática dentro de su
extensión. Una invención con corta vida fue el mecanismo de abrir y cerrar
agujeros a los lados de los tubos. Hacia el 1820 se instalaron válvulas en la
trompeta. Abriendo una se prolongaba el tubo y bajaba la afinación de la nota
fundamental, con lo que se podía emitir toda la serie armónica.
Para poder
interpretar las partes agudas escritas por Johann Sebastian Bach en el Segundo
concierto de Brandeburgo y en la Misa en si menor, se utilizan en los conjuntos
barrocos unas trompetas llamadas trompetas de Bach.
La trompeta
moderna tiene tres válvulas y un orificio en parte cilíndrico y en parte
cónico. El instrumento más habitual en las orquestas, afinado en si bemol,
tiene una extensión de tres octavas a partir del fa sostenido 3. También se
fabrican modelos en re y do.
Xilófono (del griego, xylon, 'madera'; phone, 'sonido'),
instrumento musical de percusión formado por una serie de láminas de madera
graduadas que se golpean con baquetas para producir sonidos. Los xilófonos se
desarrollaron y extendieron en el Sureste Asiático en el siglo XIV. En África,
donde el instrumento llegó vía Madagascar, su uso se extendió por todo el
continente y se convirtió en un instrumento destacado. Los esclavos africanos
lo introdujeron en Latinoamérica, donde se conoce como marimba (uno de sus
muchos nombres africanos). Llegó a Europa hacia el 1500 y arraigó como
instrumento folclórico en Europa central. En el siglo XIX los intérpretes
polacos y rusos habían popularizado el xilófono en la Europa occidental. Su
primera aparición orquestal fue en la Danza macabra (1874) de Camille
Saint-Saëns; Ígor Stravinski lo utilizó en Petrushka (1911).
Los xilófonos
africanos más sencillos son un par de láminas que se apoyan atravesadas en las
piernas del instrumentista. Las láminas suelen ir montadas en un bastidor,
sujetas a él en un punto sin vibraciones (llamado nodo), cerca del final de la
lámina. Estos instrumentos pueden tener resonadores de calabaza o tubulares
debajo de cada lámina (como en el kalanba congoleño); o puede el bastidor
constituir, por sí mismo, una caja de resonancia (como en el gambang
indonesio). El xilófono orquestal tiene dos filas de láminas colocadas como el
teclado del piano. Por lo general hay un tubo resonador afinado para cada
lámina. Se toca con dos baquetas duras para producir sonidos secos y
penetrantes, o con cuatro u ocho baquetas más blandas de goma para hacer
acordes. Su extensión común es de cuatro octavas a partir del do 4. La marimba
orquestal tiene tubos resonadores y se afina una octava más grave.
Los
instrumentos como el xilófono, pero con láminas metálicas, se llaman
metalófonos. Se incluyen aquí la celesta, el vibráfono y ciertos instrumentos
utilizados en el gamelan (orquesta de percusión) de Indonesia.
| ||||
| X | ||||