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Miércoles 29 de Mayo de 2024 |
 

París versus Pekín. Influencias del imaginario social sobre el proceso de globalización.

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Agregado: 02 de AGOSTO de 2011 (Por Guillermo Gustavo Enrique) | Palabras: 9566 | Votar | Sin Votos | Sin comentarios | Agregar Comentario
Categoría: Apuntes y Monografías > Economía >
Material educativo de Alipso relacionado con París versus Pekín Influencias del imaginario social sobre proceso globalización
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    Autor: Guillermo Gustavo ENRIQUE (enriqueguillermo@speedy.com.ar)


     


    París versus Pekín


    Los nuevos dioses del siglo XXI


    1999

    Guillermo Gustavo ENRIQUE
    RESUMEN
    TEMA: Influencias del imaginario social sobre el proceso de globalización.

    PROBLEMA
    • Dificultad en la formación de opinión por parte de la gente con respecto a las políticas económicas nacionales a implementarse.
    • Ausencia o confusión de los actuales valores sociales.
    • Sensación de falta de orientación o ideales generadores de motivación.
    • Dificultad de ubicación dentro de los parámetros culturales / sociales.

    HIPÓTESIS
    Resurgimiento del sentimiento étnico como respuesta natural al intempestivo proceso de integración global, recreándose la antigua tensión entre existencia social heterogénea y social homogénea en la cultura, esta vez representada en el imaginario por dos de las principales capitales culturales de la humanidad: París versus Pekín.

    OBJETIVOS
    • Analizar la influencia del desarrollo de la integración económica global y su repercusión sobre las sociedades y las consecuencias en la globalización de los mercados.
    • Esclarecer la situación del actual proceso de globalización para determinar una posición personal con respecto a las políticas económicas nacional a implementar.

    TIPO DE INVESTIGACIÓN
    • Observaciones y testimonios periodísticos.
    • Entrevistas.
    • Análisis de contenido de mensajes documentales, información de libros y periodística que aporten nuevos indicios.
    • De campo, encuestas.
    Autor: Lic. Guillermo Gustavo Enrique.
    Indice
    Portada 1
    Epígrafe 4
    Introducción 5

    Planteo del problema 9

    Perspectiva histórica: Análisis histórico comercial 11
    Análisis de la situación actual 17

    Conclusiones del diagnóstico 19

    Hipótesis central 21
    Heterogeneidad versus Homogeneidad 23

    Hipótesis accesorias:
    ? La crisis del capitalismo global 26
    ? Macroregionalismo 31
    ? Caída del predominio hegemónico de los EE.UU. 33

    Conclusión preliminar 35

    “Como historiador económico, creo que fue realmente el siglo XIX el que representó el nacimiento de la economía global. Lo que ocurre ahora es sólo un regreso hace cien años”.

    Alan M. Taylor.


    Introducción

    La implosión occidental a evidenciada en la decadencia actual europea en lo social se podría profundizarse si no se revierte la declinación de la productividad en su economía frente a la asiática, que parecería mostrarse irreversible por ahora. Esto podría traer como consecuencia más desintegración social y problemas políticos, como la inesperada divergencia de idiosincrasia dentro del reunificado pueblo alemán 1.

    Las causas primeras mencionadas podrían estar producidas por la falta de objetivos trascendentales a cumplir como pueblos b, como así también por la falta de valores culturales imprescindible que son orientadores de las conductas de los individuos que habitan en la comunidad.

    Si también consideramos a la actual comunidad europea en su conjunto como uno de los contextos sociales y culturales más heterogéneo (de distintas nacionalidades, lenguas, religiones, etnias, idiosincrasias, ideologías) conviviendo dentro de uno de los sistemas políticos más libres del mundo, probable podamos tener la esperanza de esperar propuestas o respuestas nuevas que sean producidas desde ese auspicioso caldo de cultivo, consecuencia de la diversidad social, elemento esencial para una nueva y creativa revisión del actual paradigma posmoderno. Realidad que, además de presentar profundos problemas sociales, muestra riesgos permanentes de inestabilidades y crisis económicas y financieras globales.

    En mi opinión, el futuro interrogante a responderse durante el siglo XXI por la comunidad internacional en general será: ¿Cuál será la ciudad que represente la oposición al hegemonismo que pretenderá imponerse desde Pekín?

    Francia con su sociedad actual, tan heterogénea y apegada a la defensa de la libertad y producción de ideas, parecería mostrar más predisposición a los importantes cambios que se requieren cuando una cultura social está al borde de una profunda desintegración. Y en París, seguro está el lugar donde se presente la reacción o el antagonismo a la ‘homogénea, unificada, estable, planificada y moderna’ sociedad China, excepcionalmente controlada desde la ciudad de Pekín, que se dirige a convertirse en la próxima superpotencia económica y líder referencial del hemisferio oriental.
    (a) V. Massuh. / (b) C. Castoriadis.
    (1) ‘Un estado, dos mentalidades’. Diario La Nación.
    * * *
    Siguiendo con la simbología que se encuentran en la literatura de uno de los argentinos más europeos, Jorge Luis Borges, podemos preguntarnos, porque sus obras fueron tan bien recibidas por el viejo continente:
    ¿Por qué será que el tema de la dualidad de la persona es tan insistente en su literatura?
    ¿Por qué será que el trabajo de Borges tuvo tanta aceptación en Europa?
    ¿Por qué será que el europeo encuentra tanto interés en esa literatura?
    ¿Será porque la dualidad en la persona está relacionada a la confusión existente en los valores sociales de la actualidad?
    ¿Será porque la inexistencia de fuertes valores culturales provoca desorientación en el paradigma de cada individuo y por consecuencia se produce la dualidad o la divergencia en el pensamiento dentro de cada persona?
    ¿La falta de valores orientadores en la sociedad deja al espíritu del hombre sin un marco de referencia para que se guíe y sepa hacia donde dirigirse?
    ¿Será este laberinto el que nos encierra, y sus paredes la que no nos deja ver,
    imposibilitándonos de llegar a donde debemos ir?
    ¿Será éste el laberinto del cual no podemos salir?
    ¿Será ésta la razón de nuestra confusión y de la cual no podemos encontrar la solución?
    ¿Será?
    ¿Seremos?

    ¿Serán Francia y China los dioses nuevos que reemplazarán a los antiguos dioses, EE.UU. y U.R.S.S.?


    * * *


    Uno de los aspectos menos favorables pero de más expectativas que podría generar el presente estudio es el de su magnitud extensiva, que por su alcance abarcaría como unidad de análisis a todo grupo humano contenido dentro de parámetros nacionales de cultura, que estén interactuando con el proceso llamado globalización. También es de características intensivas por la naturaleza de los problemas, debido a su complejidad y difícil discernimiento de todos sus verdaderos causales.
    Aunque no es muy prudente abarcar en un mismo estudio tantas áreas de conocimiento, en mi opinión es necesario un urgente análisis global que descubra una decodificación o una clave de fácil comprensión a las incógnitas del proceso integrador internacional sin caer en el banalidad de la opinión superficial ante las importantes cuestiones que se están evaluando.
    Una de las características más auspiciosas que tiene esta investigación es que el objeto de estudio es, o por lo menos trata de ser, la clave que decodificará mucho de los aspectos que regirán a nuestra sociedad contemporánea en un futuro muy próximo.
    El anhelo más fuerte que se desea cumplir con este ensayo es encontrar una interpretación superadora o distante de la actual generalizada actitud de analizar la realidad sin salirse del presente paradigma occidental de valores por considerarlo insuperable o definitivo.
    Entre las variables enumeradas a continuación que procuran anticipar el próximo panorama venidero podemos detectar algunas viejas disyuntivas que parecían resueltas en el pasado pero que están anunciándose como la respuesta a la pregunta que plantea Carlos Floria en su libro ‘Pasiones Nacionalistas’ escrito en 1998 en la ciudad de París,
    ¿Cuáles son los dioses nuevos que desplazarán a los dioses tradicionales?
    ¿Y si esos dioses nuevos no esconden viejos y nuevos demonios?


    PARIS versus PEKIN

    Occidente
    Heterogeneidad
    Calidad
    Orden y progreso
    Juventud
    Individuo
    Urbanística tradicional

    ?

    Oriente
    Homogeneidad
    Cantidad
    Armonía y estabilidad
    Ancianidad
    Estado
    Moderna planificación



    Planteo del problema

    Si pudiéramos primero saber dónde estamos
    y hacia donde nos dirigimos,
    podríamos juzgar mejor qué hacer
    y cómo hacerlo.
    Abraham Lincoln

    ¿Cuántos países, como Argentina, habrían esperado tanto en unirse a los Aliados, si hubiese sabido por anticipado como iba a ser el escenario político posterior a la segunda guerra mundial?
    Cuánto mejor habrían sido nuestras chances nacionales si antes de la segunda guerra mundial la conducción política hubiese apoyado plenamente a los países aliados sabiendo que la coalición italo-germano-japonesa iba a terminar en el total fracaso.
    ¿Cuántos gobiernos, como el caso argentino, habrían esperado tanto en alinearse a los EE.UU. si hubiesen sabido por anticipado que la Unión Soviética iba a ‘desaparecer’?
    Cuánto mejor habrían sido las decisiones de la conducción política en los países, que esperaron la caída de la Unión Soviética, para alinearse tardíamente a los Estados Unidos...
    Si los habitantes de una nación y su clase dirigente pueden prever el futuro escenario político económico internacional, estarían en mejor condiciones de tomar posición política e imprescindibles decisiones estratégicas para asegurar las mayores posibilidades nacionales y un mejor bienestar social en el próximo escenario mundial.
    Actualmente se corrobora la implosión occidental de la cultura como ´la derrota de las ideologías´ y los valores sociales a mano de la filosofía del mercado, sumado a los severos problemas sociales y económicos de la mayoría de los países periféricos que actualmente no tienen soluciones políticas aptas para enfrentar las consecuencias perjudiciales del proceso de globalización.
    Este sería el momento de anticiparse al futuro escenario político-económico resultado de la actual transformación mundial, y optar por la mejor opción futura para nuestro pueblo.
    Por ejemplo, dentro de poco tiempo los países de todo el mundo deberán reunirse en lo que se llamará la ‘Ronda del Milenio’ para votar por las diferentes reglamentaciones mundiales del comercio que se deberán aplicar a todo el globo. Existen dos alternativas principales, apoyar las reglamentaciones que están a favor de los intereses del bloque Estadounidense o las que favorecen al bloque Europeo. Según, un economista especializado 2:
    “estamos en vísperas de una encuentro que puede comenzar a definir el dilema latinoamericano: ¿Unión Europea o Estados Unidos?”.

    Ya sabemos dónde estamos, pero para responder este dilema planteado hace falta saber hacia dónde estamos yendo. Antes de tomar posiciones es imprescindible prever si en el próximo siglo EE.UU. seguirá manteniendo el hegemonismo mundial o pasará a ser en poco tiempo un imperio en retirada como lo fue la ‘poderosa’ Inglaterra en el siglo XX, por que si fuera así, sería mejor preguntarnos quién o quienes ocuparán ese lugar de liderazgo.


    Perspectiva Histórica Contemporánea
    Análisis Histórico Comercial

    “El mundo es una ciudad”

    Esta sentencia no fue realizada en este siglo, ni tampoco respondió a una ideología o fantasía futurista, sino que simplemente describió la realidad que estaba sucediendo en ese momento, el autor de la frase era el Barón Carl Meyer Von Rothschild, la sentencia fue pronunciada en 1875, cuando las bolsas cayeron en todo el mundo, arrastrándose unas a otras.
    Por eso, es que en el libro “La crisis del capitalismo global” c, G. Soros afirma que:
    “El sistema capitalista no es nuevo ni siquiera novedoso, sus antecedentes se remontan a la liga Hanseática y a las ciudades-estados italianas, en las que diferentes entidades políticas estaban vinculadas por lazos comerciales y financieros”.

    Lo que tampoco es novedoso es la internacionalización o la globalización del sistema capitalista, según Soros:
    “El capitalismo [global] pasó a ser dominante en el siglo XIX y lo siguió hasta que fue trastocado por la primera guerra mundial. La invención de la telefonía y la telegrafía representaba en el siglo XIX una aceleración al menos tan grande como el desarrollo de las comunicaciones informáticas en nuestros días.”

    El financista internacional también reflexiona sobre profundas diferencias del actual con el antiguo proceso; el sistema del siglo XIX era en ciertos aspectos más estables, en primer lugar, había potencias imperiales que mantenían al sistema con más cohesión, en segundo lugar había una moneda única en forma de oro que evitaban los ‘terremotos’ financieros que existen a tan menudo en la actualidad, y en tercer lugar, y lo más importante, había ciertas creencias y normas éticas compartidas que proporcionaban una guía más fiable sobre el bien y el mal, en contraposición a los valores materiales que dominan nuestros días provocando desintegración social.
    A la vez que funcionó este sistema global en el siglo pasado, con mejores o por lo menos con más duración y estabilidad en su desarrollo sin que se dudara de su perdurabilidad (en contra posición de lo que ocurre con el actual sistema global).
    Así mismo, los efectos no queridos de ese proceso, son devastadores. Por que fue creando ciertas condiciones que prepararían un nuevo escenario bipolar, dentro de Europa primero, y después, en todo el mundo.

    Durante la segunda mitad del siglo XIX, Alemania se convirtió en una potencia industrial enorme y muy eficaz. Este proceso implicó la creación de un gran proletariado industrial, cuyos miembros no podían ser manipulados como los campesinos, y quienes la clase gobernante alemana, no deseaba compartir el poder. Entonces el gobierno de Bismark resolvió el problema, ampliando el Estado de bienestar para lograr apoyo y se esforzó por preservar la unidad interior inventando amenazas exteriores, en general, imaginarias maniobras de cercamiento. Lo que trajo como consecuencia la formación de una mentalidad obsesionada en preservar el bienestar del pueblo, usando como estrategia aglutinadora de voluntades la intensión permanente de llegar a una nación homogénea utilizando la táctica del permanente estado de sitio. Según el historiador Paul Johnson en su libro d:
    “A más tardar en 1911, el grupo gobernante de Alemania había desencadenado un nuevo nacionalismo étnico: ‘El propósito era consolidar la posición de las clases gobernantes con una política exterior de éxito; en efecto, se esperaba que una guerra resolviera las tensiones sociales cada vez más acentuadas...”

    Estos antecedentes sociales históricos se pueden relacionar al libre tránsito de personas y de bienes, por que son los verdaderos causantes de los acontecimientos principales del siglo XX. Ya que el historiador menciona que la abrumadora mayoría alemana tomaba como que las,
    “causas principales de la guerra habían sido el expansionismo ruso [evidenciada, ante los ojos de los alemanes, por medio de la inmigración judía] y la rivalidad comercial británica. Para Alemania había sido una guerra defensiva, de supervivencia.”

    Después de la derrota alemana se redactó la nueva constitución que por primera vez le asignó al parlamento la soberanía total en el área de las finanzas. Este documento incluía, los mejores aspectos de la constitución norteamericana, ‘lo que desagradaba’ a los germanos y provocaba aún más rechazo a la influencia de la cultura occidental.
    “A los ojos de muchos alemanes, que se habían educado en el concepto de que Alemania y los alemanes eran una unidad orgánica, metafísica, el espectáculo que ofrecía un parlamento dividido y paralizado resultaba antinatural... mientras la ‘Alemania real’, eterna, orgánica y honorable estaba encarnada en la persona del presidente y en el artículo 48, que daba poderes de emergencia al presidente cuando el parlamento no sesionaba... Y precisamente durante el régimen de Hindenburg se utilizó la prerrogativa presidencial para designar y despedir cancilleres y disolver el reichstg, lo que determinó, durante los últimos años, la suspensión virtual del gobierno parlamentario. Hitler coronó el proceso aprovechando ese artículo 48 para poner los cimientos de su dictadura, incluso antes de la desaparición del parlamento, en abril de 1933.”

    El crecimiento del sentimiento de “un pueblo como un todo orgánico, homogéneo” e de la sociedad y dirigencia alemana puede estar causado por las influencias económicas y sociales que el libre comercio del siglo XIX provocó en la sociedad y el gobierno germano por medio de la introducción masiva de fuerza laboral extranjera y de importaciones (que en Alemania casi estaban libres de impuestos 3).
    Este sentimiento de resistencia al principio de libre tránsito de personas y bienes (la idea de mercado global) pudo haber creado las condiciones sociales para la instauración de una ideología que sostenga a un sistema político y económico contrario al libre comercio y a la democracia pluralista, ya que esta nueva situación de competencia internacional y de una ciudadanía más urbana que campesina, dificultaba la conducción del gobierno y hacía difícil mantener un bienestar popular. Esta nueva situación general que produjo la economía global del siglo XIX era muy difícil de manejar para la conducción del estado Alemán.
    Esa ideología necesaria fue el nacionalsocialismo que aplicó la concepción alemana del nacionalismo con el fundamento étnico, que convierte a la herencia cultural en la piedra fundamental del estado nacional, rechazando la idea de la libre elección de la ciudadanía como barrera infranqueable para el extranjero que pueda afectar los intereses de esa comunidad.
    Por eso, es que la obligación internacional que tuvo Alemania de una nueva constitución que daba más poderes al parlamento provocó un conflicto interno desde lo político social:
    “La escisión existente en la constitución alemana quizá no hubiera importado tanto si no hubiese reflejado una división mucho más profunda en la sociedad alemana, e incluso en la mente de los alemanes. Denomino a este fenómeno la división Este-Oeste, y es uno de los temas fundamentales de los tiempos modernos, en cuanto han sido influidos por el destino de Alemania. La característica principal del régimen alemán de la preguerra,... fue el antiliberalismo. La casta gobernante odiaba apasionadamente a Occidente... Estos “hombre del Este” formulaban una distinción fundamental entre la “civilización”, a la que defendían como una entidad desarraigada, cosmopolita, inmoral, antigermana, occidental, contaminada desde todo punto de vista material y racial, y la “cultura”, que era pura, nacional, alemana, espiritual y auténtica... La verdadera Alemania no era parte de la civilización internacional, sino una cultura-raza propia”.

    Se estaba formando una controversia en lo cultural en el seno de Europa que se extendería al resto de la humanidad en lo social y en lo político, por que los efectos que estaban causando la economía del libre comercio exterior ya llegaban a la mayoría de los países del globo.
    “Esta guerra de trincheras cultural,... estaba destinada a provocar el atavismo de los ‘hombres del Este’. El enfoque que éstos aplicaron al dominio público fue auténticamente paranoico. La paranoia había sido, hasta cierto punto, manufacturada por Bismark... mucho antes de 1914 se habían convertido en una actitud instintiva y habitual, y así el Reich era el objeto de conspiraciones de alcance mundial, en el terreno económico, militar y cultural. La catástrofe de la guerra, lejos de exorcizar las fantasías, pareció confirmarlas”.

    Por consiguiente, la aparición del sentimiento homogeneizador que impulsaba a los pueblos hacia una identidad nacionalista puede ser una forma de rechazar los incontrolables efectos de ‘esa’ globalización, y así “defender la propia sociedad” de la “amenaza” del comercio (e inmigración) exterior, que produce efectos incontrolables para las dirigencias locales, y que puede poner los sistemas y las actividades productivas locales en crisis, y aumentar las tensiones sociales.
    Para entender el epicentro de los aparentes conflictos irracionales del siglo XX hay que situarse en la problemática existencialista de lo social homogéneo contra lo social heterogéneo de la sociedad como consecuencia de los efectos del proceso globalizador anterior al actual, que finalizó en la década del ’30.
    Es posible que cuando un pueblo se introduce en la economía mundial, sin mayores protecciones, tenga resistencia a esas secuelas o efectos económicos y sociales que se producen.
    Este rechazo a las condiciones globales, que tornan las situaciones locales en críticas e incontrolables, se evidenció en el pasado y en el presente por medio de “un proceso más bien dialéctico que lineal, con tendencias opuestas: integración global versus fragmentación, universalismo versus particularismo, homogeneización versus diferenciación particular” e.

    Cuando se redactó la nueva constitución de Weimar con elementos de la constitución norteamericana, por el momento, los occidentales ‘habían vencido’ por fin a los alemanes. Weimar ‘ya era una república occidental’, por que representaba a la civilización más que a la cultura: la civilización ejercía el poder, la cultura era la oposición. Pero durante este período de la década del ‘20, la civilización alemana protagonizaba su más ostentoso florecimiento, se había convertido en el centro mundial de las ideas y el arte. Y este éxito social tenía que ser conservado mediante la emblematización de la Alemania contra los males del capitalismo internacional, que además de competencia, fomentaba la inmigración.
    “Al parecer, el antisemitismo comenzó a manifestarse en Alemania durante las décadas de 1870 y 1880 [auge de la economía internacional], en momentos en que la corriente determinista de la filosofía social estaba utilizando el principio darvinista de la selección natural para formular ‘leyes’ que explicaran las transformaciones colosales provocadas por el industrialismo, el ascenso de las megalópolis y la alienación de enormes masas proletarias desarraigadas”.

    En síntesis, se puede verificar la coincidencia entre el imperante comercio exterior y la aparición de los rasgos nacionalista étnicos del pueblo alemán como consecuencias directas e indirectas del sistema económico mundial del siglo XIX que estaba en su máximo nivel y la sociedad alemana con una alta permeabilidad a éstas influencias externas. Por eso, es posible que la sociedad alemana haya buscado respuestas en el plano cultural para justificar las acciones políticas y sociales que se llevaron adelante en el presente siglo. Según la perspectiva de P. Johnson la situación era la siguiente:
    “El cristianismo se satisfacía con un solo destinatario del odio para explicar el mal: Satán. Pero las religiones secularse modernas necesitaban demonios humanos, y en realidad categorías enteras de demonios. Para que sea plausible, el enemigo debería estar formado por una clase entera o una raza.
    En resumen, el antisemitismo fue parte del siniestro desvío de la asignación de la responsabilidad individual al concepto de culpa colectiva, la reaparición, con una forma moderna, de uno de los instintos más primitivos y bárbaros, incluso bestiales. Es muy extraño el hecho de cuando surgió en Alemania el nuevo antisemitismo, uno de los que atacaron fue Nietszche, quien estaba siempre buscando sustitutos seculares y seudorracionales de los auténticos impulsos religiosos.”

    Lentamente, se conformó un frente interno en la Alemania de ese entonces, la unidad nacional y el sentimiento racial alemán como respuesta a los males que se relacionaban al capitalismo internacional supuestamente “dominado por judíos” d, y al extraño inmigrante que casualmente a veces hasta coincidía con ‘la raza de los capitalista mundiales’ d. Esta característica del pueblo a germano que nació en el siglo XIX se potenció al punto de ser uno de los principales desencadenante de las guerras mundiales.
    Es evidente que los nazis en la segunda guerra mundial proclamaban la homogeneidad y al nacionalismo como el mejor camino para el desarrollo social, y por otro lado, los Aliados como defensores de los grupos minoritarios (Judíos, negros, etc.), la heterogeneidad social y el libre comercio mundial.
    Es sabido que ganó este último bando, los Aliados. Pero todavía falta saber si ¿El triunfo fue para la protección de la diversidad cultural y social, o para la instauración del libre comercio mundial? Por que conocer quién fue el verdadero triunfador de la segunda guerra mundial puede ayudar a saber quién es ‘verdadero aliado’ que volcó la balanza contra el eje Berlín-Roma-Tokio. Por que quizás la diversidad cultural o el particularismo social no fue el verdadero triunfador, y que el real vencedor fue el libre comercio. Y que éste utilizó el nuevo panorama mundial para seguir evolucionando, primero por medio de un mundo seccionado en dos mitades, incrementando el intercambio de bienes en cada mitad por medio del capitalismo financiero por un lado y por el capitalismo de estado por el otro.
    Cuando este proceso económico comercial llegó al máximo de crecimiento permitido por este tipo de sistemas económicos compartamentalizado en dos mitades, el comercio hizo caer la barrera entre ambos bloques intercontinentales para seguir evolucionando plenamente, ahora en un único mercado global como lo era en un principio. Pero esta vez olvidándose de su antiguo aliado, el cosmopolismo social.

    (e) libro: Pasiones nacionalistas, Carlos Floria.


    Análisis de la situación actual europea

    Una de las incógnitas principales es el destino de la consolidación de la Unión Europea, que empieza unificarse en materia económica y comercial cuando aparece por otro lado la creciente voluntad separatista o de distanciamiento de grupos de identidades dentro de esas naciones, como por ejemplo el surgimiento de “la identidad oriental” de los antiguos ciudadanos de Alemania Federal 1, evidencia una contradicción ante esa unificación comprometida entre los gobiernos. Sin embargo, no resulta contradictorio si se lo analiza por el aspecto económico, porque la amenaza de la competencia asiática es muy grande y lleva a que los gobiernos europeos realicen tratados en lo económico que se contraponen con la realidad social y política.

    ¿Cómo enfrentará la sociedad europea esa ¨amenaza¨ externa?

    ¿Cómo competirá la producción europea contra la alta productividad de las economías asiáticas debido a su particular filosofía de vida oriental con respecto al trabajo?

    ¿No será en definitiva las dos filosofías de vida las que se pongan en disputas?


    Posiblemente la respuesta europea ante la amenaza asiática sea principalmente por medio de un cambio social y no exclusivamente en lo económico.

    (1) nota periodística en apéndice.


    Enfrentamiento en lo económico y sus derivaciones.

    La competitividad del producto asiático podría derivar en el endurecimiento de las regulaciones como el “proteccionismo administrativo, hasta el reemplazo liso y llano de estos instrumentos por cláusulas de salvaguardia más fuertes o por políticas de competencia” 5 que terminarían en la realización de reglamentos aduaneros europeos a favor de la calidad y el cuidado del medio ambiente (e ‘igualdad de competencia’) como barreara para-ancelaria que rechace todo producto que tenga ‘esa manera’ de producir asiática a bajo costo. Generando en los países de influencia europea una tendencia a producir y comerciar de acuerdo a reglamentos que estarían a favor de los productos producidos con la ¨cultura europea¨ de buena calidad, productos reciclables y el respeto a la competencia limpia entre empresas.

    La existencia de normas obligatorias de fabricación exigiría a muchos países periféricos a optar entre dos tipos de políticas industriales y comerciales, entre los que están de acuerdo con el bloque europeo o los que no lo están.
    Para optar que tipo de políticas se debería aplicar, cada país deberá sumergirse en un debate interno entre los componentes de su sociedad.
    De este debate, surgirá quienes estén o no alineados con la causa europea a favor del modo de vida al estilo europeo.



    Conclusiones del diagnóstico

    Desde el análisis interpretativo aquí realizado sobre la historia comercial y política contemporánea se puede inferir que la pluriculturalidad, la democracia liberal y el libre comercio mundial solo fueron una ‘alianza circunstancial’ contra la coalición del nacionalismo étnico y el fascismo enemigo del capitalismo mundial que surgió en el escenario político bipolar, entre Francia y Alemania e, que culminó en su máxima expresión con el desarrollo de la segunda guerra mundial.
    Entonces puede existir un correlato entre los efectos de la globalización y el rechazo a esa ideología liberal (pluralista) de libre elección ciudadana como respuesta al avasallador efecto de integrar plenamente un país a la globalización del mercado, como fue el caso del estado germánico de preguerra.
    Esta controversia entre Este y Oeste en el corazón de Europa posiblemente sea una exteriorización de un problema inherente a las sociedades contemporáneas que tenga una situación de problemas económicos conjuntamente con el conflicto de la relación entre las diferentes etnias internas o posibles inconsistencia de poder de las etnias dominantes sobre las dominadas.

    Desde esa particular situación se han confundido los conceptos de defensa a los derechos a la diversidad cultural con el libre capitalismo mundial. Posiblemente, haya que separar esas ideologías para poder vislumbrar cual es el trasfondo que se está gestando como consecuencia del actual proceso de globalización económica y política.

    ¿Cuál será el paradigma que se imponga en los siglos venideros? La pluriculturalidad y el universalismo del sistema democrático dentro de cada nación que facilita la instauración de un mercado global, o la libre participación nacional en el mercado mundial desde el respeto a cada cultura en su propio territorio. Esta sería la cuestión, si el modelo Americano de desarrollo social no demuestra ser el ideal, que pareciera estar en una decadencia social difícil de revertir.

    Considerando que el sistema democrático que defiende al pluriculturalismo, en el caso estadounidense, podría ponerse en duda su viabilidad por terminar construyendo una sociedad multicultural que desintegra la sociedad en diferentes grupos étnicos sin lograr llegar a la asimilación cultural e esperada y todo esto a la vista de las personas que acceden a los medios gráficos y televisivos se puede convertir en una razón de peso para un rechazo al actual proceso de globalización con hegemonía norteamericana.

    La discusión de la principal razón que configura la identidad social (diversidad vs. Homogeneidad) puede incidir en lo político, recreándose nuevos fascismos, y en lo económico, con el retorno del nacionalismo, pudiendo frenar o reorientando el actual proceso globalizador a uno de rígida regionalización
    Para llegar prever esto habrá que discernir si existe un causal en lo social que desencadena a otras causas en lo económico y político que provocan transformaciones a toda la sociedad. Por ende, me parece imprescindible investigar con profundidad las posibles consecuencias del dilema Heterogeneidad u Homogeneidad y sus proyecciones en el imaginario social con sus derivaciones en la realidad. Ya que según sea el paradigma que creamos, o quisiéramos que se instaure, será nuestra actitud frente a los hechos de la realidad.

    ¿Y porque viene la cuestión pluricultural ahora a convertirse en la piedra angular del nuevo milenio?, Es posible que sea la misma piedra que han chocado los hombres de cada etnia o cultura desde los principios de las relaciones entre diferentes grupos humanos (por ejemplo, etnias dominantes y dominadas dentro de cada nación), acentuado o acelerado por la existencia del intercambio de bienes que ha existido desde los primeros tiempos y en especial en los tiempos modernos al existir tanta facilidad de interconexión tecnológica.

    El elemento característico de nuestros tiempos no sería el factor de la ideología, ni la forma en que se basa la economía que sustenta las diferentes posiciones o intereses en juego, sino la posibilidad de la formación de diferentes ‘coaliciones’ en esta etapa (homogeneidad y libre comercio versus heterogeneidad y proteccionismo) aunque lo que se presenta en rasgos generales puede ser sinónimo de regresión porque posiblemente no sea más que la repetición de un mismo error.


    Hipótesis central
    ¿Cuáles serán los ‘nuevos dioses’ que reemplacen los ‘dioses tradicionales’? e

    Al derrumbarse el sistema soviético desapareció ¨esa¨ * lucha imaginaria que desarrollaban las dos superpotencias. Se anunció el final de la bipolarización y el inicio de la globalización plena y definitiva (‘fin de la historia’). Pero si la bipolarización era más un producto de la imaginario social que un hecho de la realidad:

    ¿Cómo saber que esa intención de interpretar la realidad desaparecerá?.

    Por que es posible que en el siglo XXI reaparezca esa dualidad que necesita el individuo para tener un marco de referencia, y poder así, orientar sus valores sociales.

    ¿Qué ciudades podrían representar o desenvolverse como capitales culturales que harían de polo de atracción o rechazo para cada uno de esos valores intrínsecos de cada individuo?

    Los resultados económicos tan diferentes entre Asia y Europa, podrían provocar un enfrentamiento en lo relacionado al comercio exterior entre ambos bloques que después podría derivarse en cuestiones del tipo cultural, por medio del acrecentamiento de los prejuicios europeos contra esas ¨sociedades subdesarrolladas¨ que atentarían contra el buen nivel de vida de los habitantes del viejo continente.
    Asia, mediante el liderazgo Chino, se opondría al ideal de una humanidad conviviendo en la democracia pluricultural en cada nación de la ‘aldea global’ como la forma de encontrar la definitiva identidad que sería el resultado de ese mestizaje progresivo que se iría produciendo paulatinamente en cada región del globo, el “fin de la historia” según Fukuyama.

    (*) ver ¨ Análisis histórico contemporáneo ¨
    París: Sociedad cosmopolita Pekín: Comunidad étnica


    Heterogeneidad social versus Homogeneidad social

    Versus


    Entonces . . .


    ¿Será París, con su tradicional arquitectura europea, la ciudad donde la juventud apueste por el orden y progreso apoyándose en la alta calidad de todos sus conocimientos científicos en la búsqueda de respuestas desde el aspecto espiritual del individuo para fundamentar sus creencias?


    ¿O será Pekín, con su moderna planificación urbana proyectada para el próximo milenio, la que muestre el curso natural de la historia al obtener el desarrollo sostenible de una sociedad tan imponente en cantidad, con tanta armonía y estabilidad, como si tuviesen aplicada toda esa experiencia de la cultura ancestral con fuertes valores sociales basados en la misma esencia de la naturaleza?

    ¿Será París versus Pekín?


    HETEROGENEIDAD versus HOMOGENEIDAD

    Ante este momento donde las ideologías y los valores sociales están en crisis, aparece la actual globalización, de un modo repentino y a veces forzado, despierta sentimientos esenciales de la sociedad que habían sido aplacados o sosegados por la antigua dicotomía liberalismo versus comunismo (EE.UU. vs U.R.S.S.).
    Ahora estamos ‘reviviendo’ la etapa anterior a la guerra fría, al presenciar la reaparición de “civilizaciones como la china, la islámica y la ortodoxa de esa Rusa que retorna a sus orígenes, [que] albergaban en su seno la chispa de un enorme conflicto potencial” 11, ‘los sentimientos de pertenencia a una comunidad que protege al individuo de la pérdida de su propia identidad evitando que se lo confunda indistintamente con otros individuos’ f Según G. Bataille.
    “La referencia fundamental del texto de Bataille es ‘Psicología de las masas y análisis del yo’. [Analiza los sentimientos motivadores de la dinámica social que pone en] tensión dos términos: existencia social homogénea y existencia social heterogénea, con una argumentación que pese al cambio de palabras podemos hallar hoy en trabajos de Laclau, Chambers, Touraine y otros” g.
    O. Delgado
    Según Bataille aunque sea inútil resistirse el ‘destino’ último de la planetización o mundialización de la sociedad humana será bajo el ‘signo de la homogeneización’, lo cual [mientras tanto] despertará el ‘miedo ante la pérdida de sí’ mismo dando ‘origen a tratar como enemigo a los demás’ lo que hace “zozobrar cualquier intento de comunidad universal”.
    Por esto se habla de “la globalización como un proceso dialéctico, más que lineal, con tendencias opuestas: homogeneización versus particularismo cultural, integración global versus fragmentación” (según Carlos Floria).
    La instauración del debate público sobre tensión de lo social homogéneo y lo social heterogéneo en un escenario donde la tendencia económica es hacia la globalización, coincide con el mismo debate social ocurrido a fines del siglo XIX y en la décadas del ‘20 y parte del ‘30 cuando también la tendencia era a la mundialización de la economía. De ahí que se pueda descubrir una de las probables factores que dieron un fuerte impulso a los nacionalismos étnicos. Específicamente en la Alemania de Bismark entre 1870 y 1880 o la instauración del movimiento nacionalsocialista alemán.

    (f) libro: El estado y el problema del fascismo, Georges Bataille.
    Lo social homogéneo

    “Las relaciones humanas pueden mantenerse por una reducción a reglas fijas basadas sobre la conciencia de la identidad posible entre personas y situaciones definidas” f

    ¿Quizás lo que mantiene la identidad de una persona perteneciente a una etnia determinada no sea tanto por los aspectos más estáticos de una cultura como la ropa, el color de piel, sus conocimientos, su historia, sus costumbres o su valores espirituales sino por el aspecto más dinámico, que crea, modifica, sustenta, establece, lleva a cabo lo aprendido y justifica lo utilizado mediante lo más intangible de la cultura, las Relaciones Humanas y Sociales que tienden a conservarse así mismas mediante el aislamiento social, rechazando la asimilación cultural y produciendo el multiculturalismo y la disgregación social en las sociedades liberales [cosmopolitas].
    Estas tendencias disgregacionistas, como el multiculturalismo, que muestran las falencias de la ideología liberal con respecto al ideal cosmopolita que puede entrar en crisis ante los naturales tendencias sentimientos sociales que hacen fracasar a ésta ideología, de modo parecido a lo ocurrido en tiempos pasado, cuando el fascismo irrumpió en la escena mundial.


    Lo social Heterogéneo

    “Bataille afirma: lo que mantiene unida a una sociedad no son los elementos homogéneos que regulan sus actividades reproductivas sino los elementos heterogéneos que hacen temblar de entusiasmo y espanto, conmoviendo de arriba a abajo y haciéndola arder masivamente hasta el borde de su propia ruina[...] suscitan[do] sentimientos encontrados de atracción y de repulsión.”
    Antonio Campillo f

    Las conformaciones de movimientos fascistas son esencialmente heterogéneos (aunque no sea así para el común de los analistas) y el fascismo es el único que ha triunfado sobre los fracasos de la democracia liberal de la primera mitad del siglo XX, desde la perspectiva de G. Bataille. Esta victoria se produce como consecuencia de sostener el poder sobre la base de una dualidad de las formas homogéneas y heterogéneas, con supremacía de la forma heterogénea desde el punto de vista del principio de la soberanía. Este análisis hecho sobre el poder del fascismo está en contradicción de la tradicional opinión que se tiene sobre ese tipo de movimientos. De ahí que la lucha entre Francia y Alemania por el dilema Cosmopolismo vs. Comunidad étnica (Heterogeneidad vs. Homogeneidad) de principio de siglo se consolidó primero como concepto o generalización de las opiniones populares y después en la realidad social.


    Insostenible situación de la actual economía global

    Régimen incompleto
    Mientras el sistema capitalista actual siga avanzando con la apariencia de estar triunfando como sistema, ‘lejos de buscar el equilibrio, estará empeñado en la expansión. Sus tendencias expansionistas típicas del imperialismo podrían dar como resultado su propio desmembramiento’ c. Más aun si el régimen adolece de carencias fundamentales para regir a toda una civilización. Ya que en el régimen actual solo gobierna la función económica mientras la indispensable función política y social están ausente y deteriorándose ante los mecanismos económicos internacionales que desbaratan las soluciones políticas como consecuencia de la imposición del ‘fundamentalismo de mercado’ c.

    Posibles síntomas de resquebrajamiento del ideal globalizador
    G. Soros sostiene que:
    “La expansión de los mercados de valores ha cedido también su curso. Si el mercado baja, es probable que el efecto riqueza traduzca un declive del mercado en un declive económico. Esto podría despertar resistencia a las importaciones en los países centrales, lo que a su vez, podría reavivar el resentimiento en la periferia” Como por ejemplo “el resentimiento antiestadounidense, antiFMI, antiextranjero que se acumula ya en toda Asia, incluido Japón.” c

    Las quejas contra las consecuencias del salvaje sistema comercial internacional son evidentemente muchas y con verdaderos fundamentos que los sustentan, por ejemplo las declaraciones hechas por líderes políticos 6 que fueron afectados por crisis financieras producidas por inversionistas especuladores o por productores que sufren la competencia desleal de productos subvencionados.
    “Hay barreras culturales para nuestro comercio... El primer ministro teme por el avance del proteccionismo a nivel mundial. ‘El proteccionismo no está muerto. Es precisamente debido a esto a que las economías del este asiático fueron exitosas durante tanto tiempo” 18.
    Primer ministro de Singapur, 4/7/99.

    Estos acontecimientos políticos, económicos y sociales de rechazo al libre comercio global están siendo observados por los países centrales como una potencial amenaza de difícil solución. Como lo describe el periódico de Los Angeles Times en Julio de 1999,

    “La cumbre (Unión Europea-Latino América) resultó un foro propicio para dar palos a un huésped no invitado, los Estados Unidos, acusado por algunos países de hablar mucho del libre comercio pero avanzar en una dirección más proteccionista”.
    “De hecho, los ánimos políticos de Estados Unidos se volvieron más proteccionistas en el último año [...] La percepción de que la equidad falla está creando problemas políticos a los líderes latinoamericanos que intentan defender el rumbo del libre mercado, porque los poderosos sindicatos de Brasil, Venezuela y los demás países exigen protección para los empleos” 17.

    Estas repercusiones en los medios sobre una actitud Estadounidense contradictoria con el mercado global puede caer en un descreimiento de su discurso y un consecuente resquebrajamiento del liderazgo político a nivel mundial, ayudada por la emergente unidad europea que pretende ocupar ese espacio aplicando sus propias recetas económicas y políticas.


    La cuestión diferenciadora de las naciones
    “Para Hutington, la globalización amenaza lo que los pueblos tienen de más precioso: su identidad. Pero, ¿de dónde proviene la identidad? De una tradición religiosa. No se trata que los habitantes del siglo XXI vayan a practicar más su religión que antes. Pero la van a reconocer como la raíz histórica que los define como pueblos únicos. Una condición ala que no renunciarán”. 11
    El mismo autor vaticina que la globalización traerá crecimiento económico, lo que dará un sentido más enérgico a sus personalidades. Por ejemplo, China no será menos sino más agresivo cuanto más rico sea. Por que tendrá lo que ahora no tiene para defender su individualidad: recursos.
    Una de las principales diferencias que hace a las naciones en la actualidad es invisible a los ojos, es la forma particular de establecer las relaciones humanas y sociales que tiene cada sociedad, que constituye la personalidad de cada pueblo y sus consecuentes códigos de comunicación.
    El resurgimiento del sentimiento nacional posiblemente pretenderán cuidar, defender o incentivar esos valores y las instituciones sociales que la sostienen, apoyando las teorías o filosofías que defienden la existencia de sus propios parámetros culturales o sistemas sociales, sin descuidar todas las adaptaciones económicas o productivas que puedan realizar cada estado para no excluirse del contexto mundial.
    Los síntomas de decadencia de la cultura occidental y especialmente la desintegración social que está ocurriendo en los EE.UU. puede incentivar el descreimiento de los ideales políticos y sociales de occidente que son el fundamento ‘filosófico’ del proyectado mundo global.
    Entonces ese imaginado Estado nacional ‘sin fronteras’ que pareciera el paradigma occidental vencedor de todos los conflictos que convertiría a cada nación en un ámbito cosmopolita e, podría ser desconsiderado por fracasar a la vista de todos los espectadores de televisión que acceden a la realidad social norteamericana por un medio tan demostrativo como el cine y la televisión.


    Influencia de los problemas económicos globales sobre las sociedades locales y las consecuencias sobre el proceso de la globalización.

    “No es ésta, desde luego, la primera vez que vivimos en un sistema capitalista global. Sus principales características fueron identificadas por primera vez de manera ciertamente profética por Karl Marx y Friedrich Engels en el Manifiesto comunista, publicado en 1848. El sistema que prevaleció en la segunda mitad del siglo XIX era en ciertos aspectos más estable que la versión contemporánea... Sostengo que la situación actual es poco sólida e insostenible. Los mercados financieros son intrínsecamente y existen necesidades sociales que no pueden satisfacerse dando carta blanca a las fuerzas del mercado. Existe, en cambio, el convencimiento general de que los mercados se corrigen y que una economía global puede prosperar sin necesidad de una sociedad global. Los valores monetarios y los mercados transnacionales no ofrecen una base suficiente para la cohesión social.
    El capitalismo, con su dependencia exclusiva de las fuerzas de mercado, representa un tipo distinto de peligro para la sociedad abierta. (...) el fundamentalismo del mercado no ceja en su empeño de extender su dominio a estos campos (la vida humana, los valores morales, relaciones familiares, logros estéticos e intelectuales), en forma de imperialismo ideológico. (...) si a las fuerzas de mercado se les concede autoridad completa... producen caos y podrían desembocar en última instancia en el desmoronamiento del sistema capitalista global” c.
    Puede que exista una fuerza invisible que fue generada por el activismo del comercio exterior que condujo a la realidad política y económica de mitad de siglo hacia una derrota de la concepción Nacionalsocialista de Alemania a una derrota contundente de su coalición, dando paso al criterio económico y político que bregaba por un integrismo intercontinental que tuvo su implementación por medio de dos bloques que sostenían sistemas diferentes pero que ambos fomentaban, aunque para su beneficio, por la unificación total de ese mercado que cada uno dominaba para su propio provecho.

    Mi crítica al sistema capitalista global se refiere a los defectos del mecanismo del mercado... y al fracaso de la política y la erosión de los valores morales tanto a nivel nacional como internacional” c.
    Georges Soros, 1998

    En el libro “La crisis del capitalismo”, G. Soros advierte de la imposibilidad de que los mercados puedan mantenerse por si mismos y peor aún, los únicos que podrían solucionar el difícil problema dada su extensión internacional es la sociedad toda y el sistema político, que no muestran estar en condiciones de hacerlo dada la crisis de la cultura contemporánea.
    Dada la concreta fragilidad que tiene la economía global actual en su funcionamiento, vale recordar que tanto el sistema económico y el nivel de valores dentro de la economía mundial, como el precio del Dólar, tiene otra debilidad mayor que está sustentada por el imaginario o creencia popular que convierte en real lo que supone verdad. Y este elemento que perece olvidado, es en la actualidad el principal sostén del sistema capitalista.
    Si no fuera por el aporte de la creencia o del imaginario social, los cambios no serían tan abruptos como los son en el caso de la política o economía, ejemplo: caída el Muro de Berlín, Devaluaciones o Crisis monetarias, Bruscas oscilaciones bursátiles, etc.
    Si fueran, procesos ajenos a las creencias o supuestos sociales, estos serían cambios más graduales o los procesos económicos o políticos solo ocurrirían en coincidencia con la introducción de la causa generadora del cambio; pero no, los grandes sucesos son desencadenados repentinamente por incidentes disparadores que descubren una nueva realidad (el sospechado trasfondo de la antigua realidad) que no es más que una nueva situación consecuencia del nuevo sistema de valores o ideales que lo justifican.

    De acuerdo a esta conjetura, se puede argumentar que los actuales parámetros o valores económicos son establecidos principalmente por las expectativas que las sociedades tiene sobre éstos, por lo tanto, los parámetros o valores económicos están subordinados en gran medida por la creencia o imaginario social imperante.

    Si fuera de este modo es muy conveniente analizar e interpretar las probables tendencias del imaginario social sobre su disposición o actitud frente al fenómeno llamado globalización. Por que podría ocurrir una falta de credibilidad de la fortaleza o consistencia del actual Nuevo Orden Mundial con hegemonía única e irremplazable de Estados Unidos. Lo que traería grandes consecuencias para el sistema monetario basado en el dólar, una divisa con valor tácito y no respaldado por oro como lo era antiguamente.

    Esta posible incredulidad no solo podría producirse por la aparición de nuevos marcos de referencia como puede llegar a ser la Unión Europea, sino que también existen factores internos del sistema de EE.UU. que podrían provocar una desconfianza generalizada sobre los resultados obtenidos en Norteamérica en lo social por la desintegración en los campos de la educación, religión, asimilación cultural, y el lenguaje, siendo éstos algunos de los causantes de la creciente criminalidad, consumo de droga y la violencia, reafirmando una pronunciada decadencia; en lo político por la falta de participación e interés popular en las decisiones gubernamentales, que provocan escasez de líderes e ideas capaces de dar soluciones a problemas como los que están afrontando; y en lo económico por el aumento del déficit comercial, de la deuda y las prácticas proteccionistas, y baja eficiencia de sus sistemas productivos.

    Estas desfavorables características de la sociedad y economía de Norteamérica podrían provocar cierta desconfianza como país que puede ser modelo de otros y líder hegemónico sobre las demás naciones.


    Macroregionalismo

    ¿Camino inevitable hacia el mercado global?
    Aunque para la opinión de algunos 21 de que “si se quiere desarrollo global a largo plazo, solo se lo puede obtener con mercados abiertos” totalmente, quedó demostrado en la historia y con las consecuencia de la crisis asiática que ese no es el camino más directo, dado los resultados opuestos que se producen como rechazo a los defectos de la economía global.
    Ante el peligro de inestabilidad que existe en el actual sistema económico global como resultado de que el capital se moviliza alrededor del globo mucho más rápido, produciendo derrumbes financieros y económicos cada vez más profundos se dice “que la tecnología creó rebaños tecnológicos pero todavía no creó cowboys tecnológicos para controlar los rebaños” 3
    Ya le ha ocurrido antes a una economía nacional cuando es integrada al mercado internacional, se exponía a un tipo de disciplina económica tan rígida como lo que ocurre hoy en día, ya que por medio de antiguas pero revolucionarias tecnologías en su época como la telefonía y la telegrafía, comparativamente las bolsas del mundo estaban estrechamente relacionadas e influenciaban en los países como los hacen hoy en día.
    En ese entonces los países que se integraban sin las debidas protecciones no eran tan perjudicados como hoy en día, no por la falta de velocidad en la información sino por mecanismos propios del sistema económico y social que hacían más tenues y manejables las tendencias financieras.
    ¿Y por qué siendo mejor ese antiguo sistema económico financiero no triunfo definitivamente? Por que, según Piaget antes y más aún hoy no se ha encontrado:
    “ni el instrumento intelectual que servirá para coordinar los fenómenos sociales, ni la actitud moral que permitirá dominarlos por la voluntad y la razón” 20

    El autor de esta frase supone como solución la creación de un nuevo Estado social que pueda poner en práctica nuevas reglas sociales y políticas, que podrían requerir la instrumentación desde un plano más regional que global.
    Existen posibilidades de crear valores o regímenes que estén por encima de las naciones y las regiones sirviendo de orientadoras de las inversiones, intereses o negocios, por medio de la creación de dos espacios monetarios separados, el Euro en occidente y el Dólar en oriente. Una de las propuestas de G. Soros es la siguiente:
    “Como soy escéptico en relación al euro, debo ser más escéptico aún en relación con una moneda global [el dólar]. (...) Es posible que las dos monedas principales puedan articularse de alguna manera. (...) La vinculación eliminaría una de las principales causas de inestabilidad en el sistema global, ... La aparición de dos bloques monetarios principales creará una nueva situación” c.

    Si no se presenta alguna variante al sistema actual lo más probable que en muchos casos se rompa la integridad social en cada nación que esté desprotegida, provocándose un fuerte rechazo a ese integrismo avasallador de la cultura social afectada. Creando una sólida corriente de opinión pública que se contrapone a las ideas de libre comercio internacional y se fomentará el fraccionamiento de todo el sistema global, en forma similar a lo ocurrido en la década de 1930.

    Si el sistema global de este siglo en ciertos aspectos esenciales es más inestable y provoca un rechazo tan frontal a la globalización por parte de la mayoría de los pueblos, ¿Cómo puede ser más duradero que el capitalismo global del siglo pasado?.


    Posiblemente el actual proceso de agrupamiento, regionalización o compartamentalización que ocurren con los mercados nacionales sean la variante o la alternativa más eficaz o directa que tienen las economías para adaptarse a los nuevos tiempos, en cuanto a eficiencia, posibilidad de crecimiento o de abastecimiento de más y mejores materias primas.

    Ya que se perciba que la forma de alcanzar el desarrollo de todas las naciones en un solo mercado global y definitivo no sea directamente através de mercados nacionales totalmente abierto como aconsejan algunos economistas o financistas “mundiales”.


    Caída del predominio hegemónico de los EE.UU.

    Operaciones propias de la decadencia i
    “Los Estados Unidos tienen que hacer frente a un extraordinario número de países, de problemas, de crisis, ante los cuales sus aviones y sus misiles no pueden hacer nada. (...) Incluso, desde el punto de vista militar, la guerra del golfo mostró el límite de lo que pueden hacer los Estados Unidos, con respecto a la utilización de armas nucleares. Al mismo tiempo están padeciendo un debilitamiento, un deterioro interno del cual yo creo que en Francia no hay registro - desacertadamente -, ya que son el espejo en el que los otros países ricos pueden mirar su porvenir. La erosión del tejido social, los ghetos, la apatía y el cinismo sin precedente de la población, la corrupción en todos los niveles, la fantástica crisis de la educación (la mayoría de los estudiantes “graduados” son ahora de origen extranjero), el cuestionamiento del inglés como lengua nacional, la degradación continua del aparato productivo y económico; todo esto desgasta, a la larga, las posibilidades de hegemonía mundial de los Estados Unidos” 2.
    C. Castoriadis

    ‘Las exportaciones estadounidense están formadas en buena parte por los cada vez más importante productos agrícolas... y productos manufacturados que se dirigen principalmente a Estados clientes [dependientes]. [mientras] Las importaciones procedentes del Japón... han ido dejando los equipos y las técnicas de producción estadounidense anticuados”. Entonces se implementan medidas de proteccionistas por presiones sociales, económicas, y políticas. Lo cual contribuye para “comprar la tranquilidad todo el tiempo que se las pueden permitir, que no suele ser muy largo”.
    El camino inexorable que le espera a los grandes imperios es el de volverse demasiados pobres como consecuencia de la pérdida de eficiencia productiva debido a la constante subvenciones que le brinda a sus sistemas productivos urbanos y agrícolas. “Cuanto más tiempo [el imperio] se mantiene unido, en más pobre y más atrasado económicamente tiende a convertirse”. Aquellas potencias imperiales (Alemania, Japón, Holanda) que se han desprendido más rápido de sus colonias se han mantenido con más éxito.
    Según Jane Jacobs, Estados Unidos para mantener cierta estabilidad social y económica se ve forzada a utilizar las riquezas ‘extraídas’ de sus “colonias” para subsidiar la falta de productividad de sus sistemas económicos por medio de una “incesante producción militar, prolongadas e incesantes subvenciones a las regiones pobres [de su país] y una elevada promoción comercial” para poder vender sus productos a Estados dependientes de Norteamérica. Este sistema es un artilugio que solo se puede mantener si este país tiene un poder hegemónico sobre los demás estados.
    En cuanto pierde ese Estado pierde ese lugar hegemónico, puede ocurrir una inesperada y brusca caída de todo el sistema, como consecuencia de esta economía ficticia.


    Conclusión preliminar

    Cuando se comprenda que el problema en lo social se impone a las cuestiones económicas, empezarán las preguntas que conducirán a la sociología actual hacia aún desconocidos factores de motivación que tienen los pueblos para estar unidos subsistiendo mediante sus propias formas ser eficientes económicamente, o sea, la razón de ser de una sociedad contemporánea.

    Es una gran oportunidad para entender y pretender resolver un conflicto a gran escala entre pueblos debido a sus diferencias culturales, esta vez con la aparición de las comunicaciones y contactos de un mundo globalizado, que se supone acelerarían los históricos procesos de integraciones sociales a gran escala, en un contexto intenso intercambio comercial y cultural.
    Esta suposición alienta la expectativa de algunos acerca del desvanecimiento de las diferencias culturales entre los pueblos y por ende a eliminar paulatinamente los conflictos entre los pueblos. Lo cual es una opinión muy cuestionada.

    Lo que todavía está por averiguarse es si las comunicaciones de esta nueva era acentuarán o disuadirán las actuales tendencias a solidificar las diferencias existentes entre cada grupo nacional, étnico o religioso de la aldea global.

    Aunque el dilema homogeneidad o heterogeneidad de la cultura (que es muy difícil de resolver por medio de una actitud o hecho determinado) podría ser generador de distintas controversias sociales. Estas controversias o problemas requerirán soluciones adaptadas al nuevo contexto internacional. Y para poder proporcionar éstas nuevas respuestas será imprescindible contar con un marco de referencia en relación con la nueva instancia global de la sociedad.
    Y aunque no se puede avizorar un progreso sustantivo en la cultura de la humanidad, si se pueden prever profundos cambios que pueden significar nuevas incógnitas del escenario porvenir.
    Después de la algarabía neoliberal Americana viene el realismo. El fin de la “guerra ideológica” traerá el reconocimiento de la derrota del vencido y después ‘la caída del exhausto cuerpo del vencedor sobre el vencido’, todo en definitiva una anécdota occidental, suceso “intra-civilizacional” que duró mucho menos de lo que han durado cualquiera de los antiguos imperios. Eso sí dejando el germen de sus utopías que pueden convertirse en pintorescas fábulas o en mitos que inspirarán las futuras gestas políticas. Mientras tanto el Canal de Panamá y el futuro ensanche del Canal de Suez traerá de nuevo y para siempre la principal causa que movilizó a las sociedades mundiales desde los primeros tiempos, el comercio y el intercambio entre Asia y Europa.
    Aunque la hegemonía anglosajona parezca consolidarse, este imperio está en franca decadencia y lo único que lo mantuvo es la propia lucha por no perder posiciones frente al desaparecido bloque soviético. Suceso que marco los tiempos modernos como de eurocentrismo político con ideologías enmarcadas dentro de conceptos nacidos en el viejo continente. Por lo tanto el campo de batalla fue la misma Europa, ya que el eje entre Washington y Moscú pasaba por arriba de Europa y no de Asia.
    El descubrimiento de América fue una circunstancial interrupción al verdadero curso natural de la historia que el desarrollo comercial entre Europa y Asia.
    Por lo tanto, no se podrá a partir de ahora hacer análisis de la realidad o construir realidades futuras sin considerar la verdadera importancia de la mayor parte de la humanidad, que se encuentra en Asia, cuna de las más antiguas culturas que vienen a fortalecerse “como respuesta a una cultura globalizadora que pretende disolverlas”.
    Europa parecería no encontrar los remedios a sus males, ya que resulta difícil determinar cual de todos los cambios de la modernidad son progresos y cuales retrocesos
    Hasta ahora las proyecciones de posibles realidades mundiales solo fueron sobre la base de los hechos ocurridos en occidente, desconsiderando la fortaleza social y cultural asiática y confundiéndolas de decadentes y moribundas.
    Esta situación de creer que la cultura occidental es superadora de la oriental responde al desconocimiento de la profunda complejidad de las causas que sostienen la cohesión social por medio de las relaciones humanas y sociales de un pueblo, lo que le da la identidad a cada individuo. Por creer que las ciencias sociales ya habían brindado soluciones a los problemas sociales desplazando a las estructuras religiosas.
    Hoy ante el posible fracaso del ideal cosmopolita, tendremos que rever algunos supuestos imaginarios

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